La historia y los personajes pertenecen a Riichiro Inagaki y Boichi, esta historia es solo para entretener sin fines de lucro

Muchas gracias por sus lindos comentarios

CAPITULO 3

A través de las ventanas ya era posible ver la luna posada en lo alto de la noche estrellada, pero pese a que se sentía mucha tranquilidad en el aire, era todo lo contrario en la cabeza de Kohaku, habían pasado cerca de dos horas desde que Ruri le dijo que habían pasado 2 años del último recuerdo que tenía; después de que su hermana la ayudará a levantarse después de caer de rodillas la llevó a una habitación en donde se encontraba recostada en un colchón de paja viendo hacia el techo.

Soltó un gran suspiro -dos largos años, no puede ser- cubrió sus ojos con sus manos, sintiendo con su tacto una herida del lado derecho de su frente – si que es una gran herida, lo suficientemente grande como para hacerme… olvidar muchas cosas importantes- suspiro nuevamente sintiéndose desdichada

-dos años ehhh- recordó con pesadez nuevamente, sintiendo un nudo en la garganta, nunca fue de mostrar sus emociones pero esto la sobrepasaba, habían sido dos años de los cuales no recordaba nada.

Se recostó de costado dejando salir un par de lágrimas y poco a poco se fue quedando dormida.

Fue la luz del día que se coló por la ventana la que hizo que se despertara, de a poco fue abriendo los ojos, pero para su sorpresa no estaba sola pues frente a ella está cierto científico que hacía que su corazón latiera rápido.

-¿Dormiste bien Leona?- preguntó con una voz juguetona, mirándola con ternura mientras colocaba su mano en su mejilla, ella por su cuenta no se sintió incómoda muy por el contrario, la sensación era muy reconfortante, incluso podría decir que la caricia se sentía muy cálida

-oh Senku- dijo en un susurro perdiéndose en esos hermosos ojos

Y de nuevo ese manto negro la envolvió, y Senku despareció

-¡NO NO OTRA VEZ NO... SENKU!- exclamó aterrada, despertando al instante

-¡Kohaku!- Ruri entro aterrada al escucharla gritar

-Todo fue un sueño- dijo más para sí que para su hermana

-Kohaku no me gusta verte así, si hay algo en lo que te pueda ayudar sabes que estoy aquí- dijo Ruri sin querer preguntar que había soñado, pero por lo último que gritó le dio una idea.

-Deja te preparo un poco de té para que te relajes un poco- dijo la mayor después de recibir una mirada melancólica por parte de su hermana

Sin querer dejarla mucho tiempo sola se apresuró y regresó con dos tazas

-Sabes Ruri… - comenzó a hablar la menor con la mirada dirigida a la taza de té- no se que pasa conmigo, siento que debería estar feliz porque… bueno tú sabes- dijo frotándose el brazo con un poco de vergüenza mientras se sonrojaba un poco- Senku me… A mí me…- por alguna razón le costaba externar sus sentimientos

-Lo sé Kohaku- contestó con simpleza su hermana, dándole una hermosa sonrisa- dime qué es lo que tanto te atormenta- le cuestionó

-Me atormenta que en mis últimos recuerdos yo estaba reconociendo lo que siento por él y de un momento a otro parece que ya estamos juntos y con… con un… bebé- susurro sin poder creerlo del todo – esto sonará muy mal pero, si es mío y de Senku, ¿verdad?-

Ruri al entender que su memoria no está bien contestó con total seriedad – así es Kohaku-

-oh vaya- dijo llevando una mano a su pecho como tratará de hacerse una idea- ¿cuántos meses tiene?-

-Cumplió 5 meses hace una semana- contesto con su muy relajante sonrisa

-Ya veo- contestó para sumergirse en sus pensamientos- Ruri, me gustaría dar un paseo, tal vez eso me haga recordar algo-

Su hermana la miró sorprendida pero entendió que eso era lo que necesitaba- De acuerdo pero no vayas muy lejos por favor, y si te sientes mal regresa de inmediato-

Su caminar fue apresurado pero seguro, había un lugar al que quería ir

En el camino su vista se dirigió a una aldeana que se encontraba tejiendo, al observar mejor se percató que estaba embarazada y muy probablemente lo que tejía sería para su bebé.

Frente a ello, como si fuera un reflejo, llevó su mano a su vientre

"Yo tuve un bebé dentro" pensó para sí misma con la mano aún en su vientre, y sin poder evitarlo derramó algunas lágrimas, y para evitar que alguien la viera retomó su camino apresuradamente y solo paró hasta que llegó a su destino

-Hola mamá, lamento no haber venido desde hace mucho tiempo- dijo con la voz un poco quebrada frente una lápida

-Sabes, tal parece que soy… yo soy mamá y además intuyo que ese bebé y la persona que yo quiero hemos formado una familia- dijo sacudiendo unas hojas de la lápida- y yo no lo recuerdo… y eso me duele mucho - y sin ya poder evitarlo el llanto salió

-He olvidado todo, y quisiera recordar las interacción que tuvimos para comenzar algo medianamente romántico, jeje- rió con amargura- sabes, ambos somos tan poco románticos que esos momentos que pasamos debieron ser realmente especiales e inolvidables para ambos…- se secó con un poco de brusquedad las lágrimas- y además está ese bebé que no recuerdo... ¡¿cómo alguien puede olvidar eso?! Fueron 9 meses en mi vientre donde tuvieron que existir un sinfín de emociones, sorpresa, miedo, enfados, angustia, preocupaciones, impaciencia, felicidad… amor al sostenerlo por primera vez… y no lo recuerdo- suspiro mientras nuevas lágrimas nacían – Desearía que tú estuvieras aquí, sé que sabrías que decirme… - y con una mirada llena de nostalgia miro la tumba por un largo rato.

Cuando estuvo a punto de irse, vio a alguien acercarse, abriendo de sobre manera los ojos al darse cuenta de que se trataba de Senku cargando al bebé, pero no se dirigía hacia ella, lo vio ir a la sima donde se encontraba la tumba del fundador Byakuya.

Con mucha curiosidad se escondió sigilosamente tras una piedra para no interrumpir lo que haya ido a hacer. Él sin percatarse continuó unos pasos más y quedó frente a una nueva lápida que se hizo para sustituir la que fungió como cápsula del tiempo del disco de vidrio hace unos años atrás.

-Que tal viejo, hace mucho que no vengo aquí, pero al fin vine a cumplir lo que te prometí…- y con una breve pausa continuó- te presento al pequeño guerrero, tu…- Senku no era de los que les costará decir las cosas pero está vez lo que diría estaba lleno de sentimiento- es tu nieto, hace una semana cumplió 5 meses-

Ese pequeño discurso hizo que el corazón de Kohaku se estremeciera un poco a la vez se enterneció. Pero algo en particular le llamó la atención "prometí" resonó en su cabeza y algo hizo click

" Él vino hace algunos meses a hablar con su papá y lo sé porque yo lo ví, pues también vine a ver a mi mamá ese día"

Casi suelta un sollozo de felicidad porque el recuerdo de aquel día se había presentado en su cabeza

-"al fin recuerdo algo"- pensó sin poder evitar derramar una lágrima

Hola espero les haya gustado y lamento sí hay algún error gramatical

Me gustaría saber que piensan :)

CHAOO