El KO de Menma

Ahí estaba, mirando el techo con un tremendo puchero, mueca…, llamémosle como queramos, de disconformidad en el rostro. Si, el techo en estos momentos era lo más interesante de la habitación, pues no quería mirar hacía su derecha. Si, no estaba sólo, desde su derecha se oían unos jadeos rápidos, una respiración que buscaba calmarse después de un gran esfuerzo. Mayor mueca en su rostro al pensar en esto, más revirada de ojos. Se mordió los labios para poder seguir con su boca cerrada y no causar mayor problema. Dícese de "problema mayor" que el kitsune-chan de su lado se cabreara y le metiera un rasengan por el trasero. Que dicho sea de paso no sería tan mala idea en esos momentos…

–Sería mejor que lo que ha pasado… –Suelta entre dientes.

–¿Qu-qué dices…?– Sonó la voz alterada y ronca de su lado.

–Nada, nada…

¿Pero que había sucedido?

_ Hace unos instantes…_

Charasuke ya estaba listo, se había preparado a consciencia, se había lavado por toooodas y cada una de las zonas de su cuerpo, ¡tanto exteriormente como internamente, eh!

Estaba más que preparado… estaba dispuesto, deseoso, ansioso… y todos los términos acabados en "-oso" que se le podían venir a la cabeza. Comprobó su aliento por onceaba vez en los últimos dos minutos.

Hasta que por fin oyó el timbre y fue a abrir.

Hola, Charasuke-san… estaba libre y he pensado que…

¡Lárgate! Estoy esperando a mi novio– Y le cerró la puerta en el rostro a esa chica. Luego se dio cuenta que le había gritado, y sido muy descortés, a una de sus gatitas, pero no le podía importar menos… "Ahora tengo a mi Kitsune-chan".

El timbre volvió a sonar… como fuera otra de sus ligues le iba a dar algo, ahora que por fin habían avanzado con el rubio.

Te he dicho…

Vaya, ¿así me recibes?

¡Menma! Pensaba que era una de mis –Se calló al saber lo que iba a decirle, Menma claramente le había dicho que nada de coqueteo con otras.

Tranquilo, lo he visto. – El rubio había visto como Charasuke había echado a la chica que le llamó a la puerta. Se sentía orgulloso de él, era la primera vez que el Uchiha resistía a sus instintos natos de ligón barato.

Pasó dentro, había venido con un propósito y viendo el actuar del otro, aun tenía más claro que esa noche sellarían lo que tenían con el pelinegro.

Se miraron largamente antes de lanzarse a besarse como posesos, con una pasión y lujuria brutal. Dando en ese beso todo lo que llevaban tiempo reprimiendo uno por el otro.

Entre empujones, besos y arrancarse la ropa sin mucho cuidado llegaron a la habitación del Uchiha donde terminaron cayendo encima de la cama del dueño del sharingan. Estaban muy calientes y cachondos y no se contenían.

Menma se colocó encima de Charasuke y empezó un vaivén de caderas, cuando ya se notó erecto fue para introducirse en el agujero cerrado del Uchiha.

¡Espera!– Lo paró alarmado el Uchiha, mientras le instaba a salir de encima suyo y se lo miraba con alarma –Tienes que prepararme, sino me provocarás un desgarro.

De su mesilla de noche sacó un bote de lubricante que había ido a comprar hace tiempo… por si se presentaba la oportunidad de probar culito sabroso de zorro, aunque se tendría que conformar que el sabroso zorro se probara su culito sexy y perfecto de Uchiha. Bueno, "El orden de los factores no altera el producto… O eso dicen".

Tch– Menma no podía estar fallando en algo así, él era bueno en todo lo que se proponía. Agarró el bote y se echo un poco en sus dedos. –Ven aquí, quejica.

Metió un dedo dentro del ano del Uchiha y empezó a moverlo, sin mucha gracia todo se ha de decir. Charasuke frunció las cejas con cierta molestia, eso no le producía placer, en sus fantasías cuando su kitsune le preparaba sentía que le encantaba lo que el rubito le hacía y que le jadeaba roncamente en la oreja. El segundo dedo le causó un quejido, para nada se lo imaginaba así. Parecía que Menma le estuviera apuñalando por dentro, queriendo clavarle los dedos con saña. Su erección estaba a punto de bajarse, así que se masturbó. Su propia acción consiguió sacarle algunas exhalaciones de placer.

Menma sonrió complacido al oír los jadeos roncos y sensuales que liberaba Charasuke de entre sus entreabiertos labios. Estaba haciendo una gran labor, como se había imaginado también era bueno en esto del sexo.

Cuando ya consideró bien preparado al moreno, le agarró de los pies tirando para volverlo a acomodar bajó su cuerpo y, abierto, esperando por él.

Le penetró y empezó a moverse, esa sensación era muy buena, porque se había perdido algo como eso, esa presión en su miembro, esa zona tan caliente y apretada. Tras unas embestidas más se corrió con un gutural gemido. Besó a Charasuke y salió de su interior, intentando normalizar la respiración tras tremendo orgasmo. Había sido bestial.

Charasuke por su parte lo sintió diferente, muy diferente a la percepción de su compañero, y ahora novio. Había sido totalmente horrible, una gran decepción. Menma se movía mal, le había penetrado como si fuera un robot sin capacidad de mover la cadera de forma correcta, parecía un tronco. Si le preguntaban podría decir que un árbol le introdujo una de sus ramas y luego se dejó mecer por un fuerte huracán hasta correrse. ¡Y encima era eyaculador precoz! ¿Podía ser peor? ¡Si, podía serlo! Menma Namikaze era tan espantosamente malo que su erección había desaparecido en medio de la "follada" y eso no le había pasado nunca, ¡su pene no le había fallado jamás! Pero… su kitsune-chan era tan espantosamente malo en el sexo que su mini Charasuke se había ido deshinchando hasta quedarse muerto. Le daban ganas de llorar de impotencia, si eso se supiera sería el hazmerreír de toda la aldea, él era el semental Uchiha.

_Y eso es lo que había sucedido. Ahora volvamos al momento actual_

Charasuke suspiró molesto y hastiado por… ¿veinteava vez?, Menma a su lado mostraba una sonrisa de autosuficiencia.

–Eres malísimo.– Abrió la boca al final el Uchiha al ver que el rubio no pillaba su estado de frustrado sexual.

–No digas tonterías, Uchiha.

–¡Lo eres! Y encima eres un eyaculador precoz.

–Atrévete a repetirlo, ligón de cuarta

–Eres-un-e-ya-cu-la-dor precoz… y pésimo en el sexo.

El rubio le soltó un guantazo y Chara no se quedó quieto, empezando una pelea de reclamos y golpes.

–¿Tu lo haces mejor, verdad? –Golpe

–¡Claro que si! Tengo más experiencia –Patada

–Experiencia en ser prostipirugolfo* –Codazo

Y así continuaron y ante tanto roce y golpe volvieron a excitarse, Menma en una llave dejó al Uchiha debajo suyo y volvió a penetrarle.

–Te voy a demostrar que estas equivocado, Chara.

Y volvió a moverse embistiendo al Uchiha. Lo bueno de esta vez es que Menma duró algo más, lo malo que seguía no teniendo gracia en sus movimientos y el moreno en vez de sentir que su novio le daba placer, sentía que le removía las entrañas con su pene. Aunque esta vez consiguió que su mini Charasuke se mantuviera erecto hasta el final, aunque para culminar necesito masturbarse un buen rato después de que el rubio se corriera y se tumbara a su lado para recuperarse de su nuevo orgasmo.

–¿Lo ves? No consigues que yo alcance mi placer… casi ni consigo mantener la erección hasta el final.

-¡Tsk! – Menma molestó le dio la espalda.

Quizás si que no era tan bueno como creía, eso era algo que le carcomía, él quería ser bueno en todas las facetas de su vida. Ser un gran ninja, ser un futuro gran Hokage, ser un buen hijo, ser un buen novio… Y sentía que había fallado en eso, pero es que no tenía tampoco gran experiencia en esas actividades "horizontales".

Miró a su lado la cara contrita y molesta del Uchiha, se veía tenso y con el deseo frustrado. Quizás si… Pero, decirle algo como eso era demasiado para su orgullo, aunque Chara había dejado su orgullo de lado para permitirle hacerle eso. Y además podría amenazar a su novio en castrarlo si soltaba prenda de lo que sucedería. La cuestión era como pedirlo sin rebajarse. No podía pedírselo, él no era así, entonces solo quedaba…

– Te quejas de mi, pero estoy seguro que sólo tienes la boca muy grande. Por eso nunca repites con la misma Koneko-chan, porque tu actuación en la cama es pésima. –Picó al Uchiha.

– ¿Perdonaaaa? –Charasuke se incorporó con un dedo levantado y muy ofendido con su novio. ¿Él pésimo en las artes amatorias? ¿Por quien le tomaba ese maldito rubito sexy? –Todas mis gatitas se van muy, pero que muy saciadas después de los orgasmos que les provoco. Algunas hasta se desmayan de tanto placer.

–Bah, perro ladrador poco mordedor, dicen.

Charasuke sonrió, esa era su oportunidad de probar culito sexy de zorro, sino era ahora no sería posible conociendo al Uzumaki. Tenía que escoger bien las palabras para picar a Menma, que fuera así como un reto al que no pudiera negarse.

–Es muy fácil hablar, tienes razón… Pero yo lo puedo demostrar… Si tienes cojones para aceptarlo, kitsune-chan. Aunque seguro que no te atreverías a dejar que te lo muestre.

Menma sonrió, su plan para dejarse hacer y no tener que pedirlo estaba funcionando. Uchiha no resistiría que se riera de su masculinidad y su capacidad para dar placer y dejar a las mujeres satisfechas. Ahora sólo necesitaba escoger bien las palabras para aceptar sin "aceptar realmente". Era tan listo.

–Si crees poder… Aunque seguramente no serías capaz ni de hacerme llegar a un nuevo orgasmo.

Charasuke no necesitó más, en el lenguaje de Menma eso era aceptación para que continuara.

Se acercó a él y empezó a besarle suavemente en el cuello, mientras poco a poco bajaba sus manos acariciando todo a su paso, con sensualidad en sus acciones, incitador. Sus labios y lengua siguieron el recorrido de sus manos. Lamió un pezón, luego atrapó el otro entre sus dientes y su lengua, besó sus costillas y luego los abdominales, mordió su cadera. Miró a Menma sin levantar la cabeza, el rubio estaba rojo y respiraba agitado. Siguió bajando lentamente, creándole expectación, besando cerca de ese miembro que cada vez estaba más duro y erecto, pero sólo respirando encima de esa sensible piel, mientras continuaba su recorrido por los muslos. Su intención seducir y provocar a su kitsune-chan. Y Charasuke era un experto en esas dos acciones.

El interior de los muslos, en la zona de los abductores, era una región que le encantaba estimular, pues la piel era sensible y además sus amantes se impacientaban para que llegase al punto, la zona erógena por excelencia, los genitales y la piel circundante. Sonrió pues en unos segundos de lamer y morder los muslos de Menma, éste ya estaba jadeando y con una mano en su cabeza tirando de su pelo para que fuera hacía su erecto y rojizo pene, mientras sus muslos temblaban estremeciéndose.

Con una mano agarró el bote de lubricante y, mientras dejaba caer un poco de saliva en los testículos del zorrito y luego soplaba con suavidad, ya se había puesto lubricante en sus dedos y acercaba su mano hacía el pequeño rosado agujero del rubio. Menma estaba tan perdido en el placer que le proporcionaba con su boca, que ni resintió la entrada de su dedo en ese apretado interior, de hecho sólo lo oía jadear y susurrar su nombre. Charasuke nunca había realizado una felación, pero se guiaba por lo que le habían hecho sus gatitas a él y lo que más le había gustado o vuelto loco, eso estaba aplicando en el Uzumaki y parecía funcionar a las mil maravillas, pues ya le estaba masturbando con dos dedos enterrados en ese ano y Menma seguía jadeando por más, con los mechones de su pelo entre los dedos del rubio. Tocó un punto en el interior del rubio que provocó una sacudida en el cuerpo seguido de un fuerte grito, Menma había echado la cabeza hacía atrás con ese varonil grito y se hubiera retorcido sino estuviera encima de sus caderas. Siguió atacando ese punto en el interior de su novio provocando más de esas reacciones, hasta que con un gutural gemido su kitsune se corrió, su sabor le inundó la garganta., se lo tragó mientras se relamía orgulloso por su actuar, por lo que había provocado, sino conociera el carácter de su ahora novio, habría abierto la ventana y habría gritado al mundo su gran gesta. Miró con satisfacción como Menma se veía afectado por el orgasmo que le había causado, como su cuerpo vibraba y sus músculos se tensaban y destensaban en fuertes espasmos, mientras seguía con los dedos en su interior. Travieso apretó otra vez el punto dulce del rubio, lo que causó un nuevo grito gutural y como tensó de nuevo el cuerpo, mientras su pene se tensaba de nuevo y liberaba un pequeño chorrito de líquido transparente.

–Esto aun no ha terminado, mi kitsune-chan. Justo acabamos de empezar.– Le susurró en la oreja al subir rozándose por ese cuerpazo moreno, mientras Menma le miraba entre parpados con la respiración acelerada.

Charasuke volvió a mover los dedos en ese cálido y prieto interior y Menma jadeo de nuevo, tensando su sensible cuerpo. Introdujo un tercer dedo mientras se devoraban la boca, jugando con sus lenguas en un baile lleno de pasión. Su kitsune movía su cadera buscando más contacto, perdido en el placer que le causaba el Uchiha.

Charasuke se puso lubricante en su pene, sentía tanto deseo que le dolía, los gemidos y ver a Menma llegar a su orgasmo le habían puesto al limite. Quitó los dedos del interior de su novio, recibiendo una mirada molesta y un pequeño sonido disconforme, que le obligó a aguantar la risa. "Quien lo iba a decir, antes se negaba y ahora le encanta… este kitsune mío no hay quien lo entienda", le besó para aplacar sus ánimos y se posicionó, mientras con su otra mano empezaba un suave movimiento masturbatorio al pene, de nuevo erecto, del rubio. El Uzumaki jadeo y aunque se tensó un poco al introducirse, enseguida se relajó y se centro en el gran placer que estaba sintiendo, tanto que le clavó las uñas en la espalda del de pelo negro mientras jadeaba excitado y le nombraba entre guturales sonidos, demasiado perdido en la lujuria y el placer para ser consciente de cómo se estaba comportando.

Con un fuerte movimiento de cadera enterró de golpe su pene en esa cavidad, Menma arqueó su espalda con fuerza y susurró excitado su nombre, mientras le rodeaba con sus piernas y se las apretaba en la cadera.

–Más… No… Pares… Mmmm

Esa voz llena de deseo y gutural era demasiado para su corazón, no parecía su frío Menma ese erótico rubio bajo su cuerpo, con los ojos entrecerrados y velados por el placer, esa boca entreabierta que de tanto en tanto asomaba su lengua para relamerse los labios, esa respiración acelerada y esa finita capa de sudor recorriendo esa bella piel acanelada y como sus músculos se marcaban ante cada exhalación y estremecimiento.

–Oh, mierda –Jadeó Charasuke sin poderse controlar más y empezando a joder a su novio de forma profunda y algo brusca, seguramente después se ganaría una buena paliza, pero oye… ¡que le quiten lo bailado!

Lejos de sentirse molesto, Menma se sintió aun más caliente y cachondo por esa brusquedad y esa fuerza de cadera. Gimió en alto sin poderse contener, eso era demasiado bueno, "Maldito pervertido y sexy Uchiha…" Su novio sabía como hacerlo enloquecer de placer, ahora entendía cuando le había dicho que era pésimo en el sexo… Esto era demasiado bueno, ni punto de comparación a lo que sintió antes al ser él el activo.

Un gran calor se acumuló en su parte baja, sus músculos se tensaron y con un fuerte gemido se corrió entre ambos cuerpos, el orgasmo fue brutal y no terminó allí, pues al seguir moviéndose Chara en su interior, golpeando su próstata en cada embestida, su orgasmo se alargó en fuertes oleadas. No podía, era demasiado, su cabeza empezaba a sentirse flotando entre las nubes ensimismado de tanto placer, mientras sentía su cuerpo más y más ligero, notó algo caliente recorrerle su interior, y un cuerpo pesado derrumbándose encima suyo. Sonrió feliz y saciado antes de que sus ojos se cerraran.

Charasuke llegó a un fuerte orgasmo al sentir como Menma se tensaba en su interior, cada vez más y más, hasta que finalmente se relajó, mientras agotado se dejaba caer encima de su kitsune-chan. Nunca había sufrido un orgasmo tan demoledor, y mira que se habías acostado con muchas koneko-chans. Feliz levantó su torso para mirar a Menma y lo notó dormido con una sonrisa en su bello rostro.

–Oh, mi salvaje kitsune-chan, que adorable esta. – Le besó en la comisura de los labios y se apartó con suavidad de su interior para tumbarse a su lado. Le miró, no se había despertado con el movimiento, así que porque no aprovechar…

Se abrazó al cuerpo del de piel acanelada, aprovechando que el dueño de esos fieros ojos azules estaba KO en su cama se piso mimoso con él, poniendo su cabeza en el pecho del kitsune y rodeándole con sus brazos por la cintura, mientras su pierna se ponía entre las del zorrito. Le miró de nuevo preparado para recibir un golpe por ponerse empalagoso, pero Menma seguía profundamente fuera de combate, así que cerró los ojos para descansar al lado de su pareja.

Varias horas después Menma despertó sintiendo un peso encima de su cuerpo, más específicamente encima de la mitad izquierda de su cuerpo, notando a Charasuke abrazado a él como un pulpo. Le removió un poco para que le soltara, consiguiendo el efecto contrario. Al final con un golpe y una patada, haciendo que el Uchiha cayera de su cama consiguió apartarle.

–¡AUU! ¿Por qué has hecho eso? Eres malo con tu nene, kitsune-chan. Y yo proporcionándote placer… para que me lo agradezcas así…– Menma le lanzó un kunai que pudo esquivar por los pelos.

–Ni una palabra, idiota. –Amenazó al bocazas de su novio mientras le encaraba, aunque enseguida se puso tieso y un intenso rubor cubrió su rostro.

Charasuke le miró sin entender, hasta que bajó la vista y sonrió travieso.

–Mira, ahí va un poco de mi– Señalando los muslos del rubio por donde bajaba su semen. Su despertador se estrelló contra su cara al habérselo tirado el Uzumaki, se sobó el lugar golpeado. –¡Mi bello rostro! No se para que te pones así, a mi también me esta bajando por las piernas tu semen.

Se dio la vuelta mientras señalaba esa evidencia. Lo único que consiguió fue que Menma enrojeciera más y le mandara callar, a la vez que recogía su ropa del suelo en su recorrido hacia la puerta, y se la iba poniendo.

–¿Ya te vas? No te vayas, mi kitsune-chan… Me pondré muy triste si te vas… Quiero volver a hacerlo contigo y luego dormir abrazaditos mientras nos decimos palabras de amor. –Charasuke iba persiguiendo a su novio sin haberse cubierto, y de paso esquivaba cosas que Menma le lanzaba por sus atrevidas palabras. Sumamente avergonzado pues la verdad es que a él también le gustaría hacer lo que el Uchiha le dice, pero tenía su orgullo y se quería hacer de rogar.

La puerta se abrió de golpe al entrar Itachi que volvía de una misión con su grupo de mercenarios Akatsuki, estaba cansado y sólo quería llegar a descansar de tan larga misión, y de aguantar a ese grupo de locos que trabajaban para él. Se quedó quieto mirando esa escena. Menma a medio vestir agachado para recoger su ropa y Charasuke persiguiéndole desnudo.

–¿Charasuke, quiero saber que has hecho esta vez? – Demandó con una ceja en alto.

–¡Itachi, Menma y yo somos novios! ¿A que es emocionante? Aunque Menma es muy malo en el sexo y he tenido que metérsela yo a él. – Por fin podía compartir su dicha con alguien, su hermano era de confianza, él no abriría la boca.

Un aura de muerte y destrucción cubrió al jinchuriki, e Itachi hizo una mueca apenado por su hermano.

–No rompas nada, esta también es mi casa– Le advirtió a Menma antes de pasar por su lado camino a su dormitorio. Le puso una mano en el hombro a su hermano, como consuelo y siguió sin mirar atrás.

Los golpes se oyeron desde la segunda planta y los quejidos de su hermano pidiendo piedad también, luego se hizo el silencio y la puerta de su casa se cerró. Se asomó a la escalera y vio a su hermano desnudo, en el suelo, lleno de golpes y KO. Pensó en ir y cubrirlo, pero… mejor iría a tomar un relajante baño caliente.