Cuando por fin termino el banquete, los estudiantes fueron escoltados a sus respectivas salas comunes, donde cada líder de casa se encargo de darles la bienvenida a los alumnos recién llegados. Cuando Harry se entero de que le tocaba dirigir algunas palabras a los niños, no pudo evitar ponerse nervioso, pero cuando por fin inicio s dio cuenta de que sin siquiera pensarlo mucho las palabras adecuadas se fueron acomodando según fue ablando.
—Fue un buen discurso—aseguro Ron.
—Gracias Ron, pero creo que tendré que practicar, tengo que convencer a muchas personas, y creo que no lo lograre si me quedo paralizado enfrente de ellos.
—Además podríamos hacerlos con antelación, tener un puñado, para cualquier situación que se presente, uno para maestros otros para alumnos, cosas por el estilo.
—Podemos trabajar en eso.
—Yo mejor me voy—dice Ron—, ustedes saben que estas cosas me aburren y no creo ser de gran ayuda, así que mejor voy reviso la puerta y me voy a dormir.
Harry estuvo a punto de decirle que lo alcanzaba en el dormitorio, cuando recordó que ya no compartía dormitorio con sus viejos amigos, sino que tenia de compañera a Hermione, quien pareció también recordarlo en ese momento, algo obvio de observar al ver lo rojo que estaba su rostro.
—Yo puedo dormir en un sofá Hermione, no te preocupes—intentando calmarla, algo que no termino de funcionar.
—No, tu duerme en tu cama, yo tengo otro lugar donde dormir, aparentemente nuestras antiguas personalidades no siempre se llevaban bien—le dice intentando aparentar tranquilidad, cosa que no logra—, mejor subamos de una vez mi señor, aun hay varias cosas que tengo que explicarte y definitivamente no son cosas que podamos hablar enfrente de todos.
El cuarto que ambos compartían se encuentra en la cima de la torre, era la única habitación en toda la torre que tenía un traga luz, lo cual le daba una suave iluminación cortesía de la luna llena que había aquella noche. Pero no era la única característica que hacia única a aquella habitación, pues en la pared enfrente de la gran cama estaba situado un gran televisor, pero estas cosas pasaban desapercibidas para Harry, quien no podía concentrarse en nada en ese momento.
—Debo de admitir que he sido del todo sincera contigo, no es que te haya mentido sino que no dije todo lo que se, y lo que ido averiguando durante el día—explica muy nerviosa.
—No puede ser tan malo, solo dímelo y veremos cómo lo arreglamos—intentando tranquilizarla.
—No puede ser arreglado, más bien es algo a lo que nos tendremos que acostumbrar. ¿Recuerdas cuando me preguntaste porque la maestra McGonagall te veía mal?
—Si lo recuerdo.
—Tu antigua personalidad no solamente tenía un carácter difícil y caprichoso, sino que tenía una obsesión en controlarlo todo, una obsesión que lo llevo a ser tremendamente posesivo conmigo, además de una manipulación sobre mí que llevo a mi antigua personalidad a cabo cambios muy grandes en el interior y en el exterior.
—No entiendo.
— ¿Realmente crees que un día desperté y decidí tener la apariencia que tengo? —le pregunta con una gran dosis de sarcasmo— ¿Qué simplemente me convertí en una exhibicionista por antojo?
Harry solamente dijo no con un gesto, definitivamente su antigua amiga antes muerta vestiría como viste en ese momento y si bien siempre había sido muy hermosa nunca había tenido una figura así.
—Yo confiaba en el—dice mientras se sienta en uno de los sillones, recuperando la compostura—, y porque no decirlo estaba muy enamorada de él, mi antigua personalidad hubiera dado todo por él y a final de cuentas se lo dio, pero no en el modo en que hubiera querido. Cuando estábamos en quinto grado, Lord Voldemort estaba interesado en apoderarse de la profecía que los ligaba a los dos, como no quería revelar sus verdaderas intenciones hacia la opinión pública, te tubo que obligar a ti a ir a buscarla, como no había muchos modos de obligarte a hacerlo ideo un plan para que alguien cercano a ti te convenciera, de algún modo se entero que yo podría hacerlo, así que decidió presionarme a mí, secuestro a mis padres—le cuenta mientras que Harry guarda silencio, intentando procesar lo que le está diciendo—, cuando me entere de esto fui a pedirte ayuda, te explique en la carta especificaba que él estaría esperando en el departamento de misterios. Tu accediste a ayudarme, pero un favor de ese tamaño no lo ibas a hacer gratis, cuando lo dijiste no lo entendí, pues me era imposible una cantidad de dinero que para ti pudiera ser significativa, pero tú no buscabas dinero, me querías a mí, me pediste obediencia absoluta en cuerpo y mente, de nuevo no comprendí pero aun así te lo prometí, tu dijiste que no era suficiente una simple promesa, tenía que ser un juramento inquebrantable.
— ¿Cómo llegamos a algo así?
—No lo sé Harry, tal vez ya lo tenias planeado o solamente cuando viste la oportunidad se te ocurrió, no lo sé, pero continuando, cuando me lo pediste yo acepte casi sin pensar, después de eso fuimos al ministerio, todo resulto bastante bien, mis padres pudieron ser salvados, y una nueva intriga de Voldemort fue descubierta, pero mis problemas empezaron cuando regresamos. Antes era una estudiante como cualquier otra, pero entonces me convertí en una especie de juguete para ti—sin verlo a la cara—, cada cosa que se te ocurría la tenía que hacer, desde cosas muy simples como hacerte la tarea a cosas que salían directamente de tu lado más oscuro, cuando te dieron esta habitación hubo menos limites aun. Lo más evidente seguramente es mi apariencia, la cual es obra tuya totalmente, debo de admitir que usaste magia y pócimas muy avanzadas para lograrlo, mi cabello creció hasta mi cintura gracias a una pócima, la misma que le dio la forma de bucles y que si lo intento cortar casi instantáneamente vuelve a crecer, para la piel también utilizaste una poción, que hace que no me crezca ningún tipo de vello en todo el cuerpo, debajo del cuello, la cintura fue complicada, con unos hechizos me quitaste algunas costillas y durante medio año tuve que usar un corsé de acero para darle forma a mi cuerpo, con hechizos tu mismo tatuaste un diseño tribal en mi espalda baja, fue sin dolor pero me es imposible borrarlo, hablando de mi modo de vestir, la ropa que tenia, te deshiciste de ella y tú mismo escogiste la que tengo ahora, incluyendo los zapatos que uso, pues casi todos son del mismo estilo, aquí apareció otra de tus grandes ideas, pues con varios hechizos cambiaste algo en mis pies y mis piernas que hace que me sienta bastante cómoda en tacones de 8 pulgadas, pero que me sienta rara en zapatos normales.
—Yo no sé qué decirte—dice bastante abrumado.
Cuando Hermione lo ve así de angustiado no puede evitar reírse de él un poco, relajando el ambiente un tanto.
—No pongas esa cara Harry, creo que lo estas tomando mal, yo también lo estoy haciendo debo de admitirlo, ni tú me esclavizaste, ni yo nunca lo he sido, fue algo que paso hace tiempo a dos personas que no somos nosotros, esto es importante porque tendremos que vivir con las consecuencias de estos acontecimientos, pero no es para que sientas culpa, tienes que asimilarlo para poder continuar nuestras vidas con estos cuerpos.
—Entiendo lo que dices Hermione, solo que me ha alterado lo que soy capaz de hacer, y lo que tu antigua personalidad tuvo que sufrir.
— ¿Sufrir? —guarda silencio un momento mientras medita un poco la respuesta— Te aseguro que con ella ese término es un tanto relativo, pero eso no viene al caso, lo que quiero explicarte es su relación, pues frente a todos no hay ninguna razón válida para cambiarla, aunque pudiéramos, pues ya iniciado aquel juramento hicimos varios mas, los cuales no son más que un complemento del primero—dándole vueltas a lo mismo.
— ¿Qué falta?, ya no creo que nada mas me pueda sorprender, así que mejor dilo de una vez.
—Es difícil decirlo—apenada—, lo mejor es que lo veas, ¿aun tienes la llave que te di?
—Sí, aquí la tengo—sacándola de debajo de la camisa.
Cuando la observa se levanta muy nerviosa, durante unos momentos juega un poco con su falda como si fuera una niña que esta guardando un secreto, hasta que por fin respira profundamente para después buscar el seguro de su falda, cuando lo suelta la deja caer al suelo. Harry no pudo mantener la mirada en el rostro de Hermione, así que bajando la mirada se encontró con algo que lo dejo bastante sorprendido, al fin encontró la respuesta a aquel brillo metálico debajo de la falda de Hermione.
—Uno de los juegos de manipulación y control que más le divirtió a tu antigua personalidad, es un cinturón de castidad, obviamente está protegido por un montón de hechizos que hacen que me sea imposible quitármelo sin tu permiso.
—Pero hoy no lo tenías…
—Lo notaste—le dice con una sonrisa bastante misteriosa—, solo tú me lo puedes quitar con la llave, pero después yo puedo y de hecho tengo la obligación de volver a ponérmelo.
—No sé qué decir—volviendo a sentarse.
—No hay mucho que decir, aunque nuestras mentes no estén obligadas nuestros cueros si lo están, así que yo no puedo cambiar mi apariencia ni dejar de obedecer, ni tú puedes perder esa llave o abrir el candado cada vez que sea necesario.
— ¿No tenemos otra salida?
—Un trágico suicidio, pero realmente no creo que te sea tan fea como para que prefieras la muerte a vivir conmigo.
—Claro que no, solamente estaba pensando en tu comodidad—rectificando.
—Si estuvieras tan preocupado creo que te darías cuenta que no he podido ir al baño en todo el día.
—Entonces tengo que…
—Te lo agradecería—con una buena dosis de sarcasmo.
Ambos estaban tan rojos que parecían a punto de la combustión espontanea, lentamente se levanto del sillón y camino hasta donde continuaba Hermione de pie imperturbable, se quito la cadena y se incoó enfrente de ella, a pesar de los sentimientos de culpa que aun tenia, no pudo evitar felicitar a su antigua personalidad, pues enfrente de él había una verdadera obra de arte, con las manos temblorosas introdujo la llave al pequeño candado que había imposible que ella se lo quitara, cuando cayó el cinturón de castidad pudo ver que debajo de el traía una tanga de color negro que cubría a duras penas lo más indispensable.
—Si me disculpas, iré a mi cuarto de baño.
Harry no pudo evitar seguir sus caderas con la mirada, hasta que ve como cierra la puerta del cuarto de baño.
—Carajo, necesito un baño de agua helada—dijo entonces Harry para sí.
Después de calmarse con el agua helada pudo regresar a la habitación mucho más relajado, un poco mas tranquilo pudo poner atención en cosas menos importantes como lo era el televisor que había n la habitación. Cuando lo encendió, estaba seleccionado el canal CNN, en el cual describían las novedades en la guerra en Irak, después continuo viendo los demás canales, los cuales aparentemente tenía cientos de ellos, hasta que en uno se encontró con alguien dando las noticias vistiendo una túnica de mago, en un principio creyó que rea algún tipo de broma, pero cuando escucho el reportaje se dio cuenta que efectivamente si eran magos.
—Fue una tremenda polémica entre el senado el permitir que se creara un canal para magos, los conservadores estaban totalmente en contra, diciendo que se pierde las verdaderas costumbres de los magos, esta por demás decir que la facción conservadora es dirigida por Lord Malfoy—le explica Hermione cuando lo ve concentrado en el televisor.
Durante todo el día la había visto vestir de color negro, pero ahora con ese conjunto color blanco lo había dejado sin respiración de nuevo, corsé, medias, ligero y tanga.
—No traes el cinturón—le dice sin saber exactamente qué hacer.
— ¿Quieres que me lo ponga? —le pregunta con una sonrisa misteriosa.
—No, solo me dio curiosidad.
—Es de noche, no estoy obligada aponérmelo hasta en la mañana, a menos que digas otra cosa.
—Por mi está bien— se queda en silencio unos momento, mientras recuerda de lo que estaban hablando— ¿entonces los magos tienen televisión?
—No todos, aun continua una fuerte desaprobación hacia los inventos muggles, seguramente en toda la escuela no habrá más que un puñado de televisores. Mañana tenemos que levantarnos temprano mi señor, sería mejor que descansemos.
—Tienes razón, ¿estás segura que tienes en donde dormir?
—Sí, ¿a menos que quieras que duerma contigo? —bromeando.
—Está bien, yo puedo dormir solo. Si quieres vestirte no hay problema Hermione, no creo que pase nada.
—Tu antigua personalidad era un pésimo duelista, pero tenía unas habilidades muy curiosas, pues aparte de el gran dominio sobre las pociones, tu conocimientos sobre los hechizos para la mente son de admirar, lo suficiente para no solamente cambiar mi cuerpo sino también mi mente, simplemente me siento atrapada y como si me asfixiará si utilizara otro tipo de ropa, mi antigua personalidad lo intento, pero la asfixia y el calor es insoportable, mientras que esta ropa es bastante cómoda—le explica como si le estuviera enseñando algún hechizo que hubiera olvidado.
—Entiendo.
—Entonces nos vemos mañana Harry.
Cuando ella volvió a entrar a la puerta que aparentemente aparte de ser baño también era una habitación, cuando vio que cerró la puerta no pudo evitar preguntarse porque razón había vuelo a entrar, o si realmente ese ofrecimiento de dormir con él era sincero. Todo era demasiado complicado.
Durante la noche paso algo muy extraño en Harry, estuvo soñando con Hermione, con todo lo que había pasado, y de algún modo muy extraños empezó a repetir en su mente la explicación que le había dado su amiga sobre el proceso que había llevado a cabo para transformar su apariencia y comportamiento, pero ahora al mismo tiempo que ella le decía cada cambio, en su mente aparecían ecuaciones, pócimas y hechizos que antes no conocía, entendió perfectamente como había modificado la poción para hacer crecer los huesos para poder alterar la cintura de su amiga. Cuando despertó por la mañana estaba convencido que era totalmente capaz de repetir el procedimiento, e incluso mejorarlo para hacerlo mucho más rápido, además de que se le ocurrieron varios cambios que podría hacer fisilmente, como el cambio de color de cabello permanente, o maquillaje que se modificara instantáneamente según las circunstancias, definitivamente no piensa obligarla a ser su conejillo de indias, pero de que puede, puede.
El día inicio más o menos igual que el día anterior, fue despertado por Hermione, quien seguía vestida igual que la noche anterior, solo que ahora no traía el desayuno.
—Durante las vacaciones no hay mucho sentido en bajar al comedor, pero ahora sería lo mejor, por la opinión pública.
—Hablas como toda una política—bromeando con ella.
—Puedes reírte todo lo que quieras pero la verdad es que tenemos un largo camino que recorrer, estamos lejos de ser los favoritos.
— ¿Ya hiciste una encuesta? —le pregunta fingiendo asombro.
—Claro que no—indignada—, lo que sucede es que eres un símbolo de la autocomplacencia, un puesto que ya está ocupado satisfactoriamente por Malfoy, un rasgo muy Slytherin, incluso un tanto Ravenclaw pero definitivamente no Gryffindor, necesitamos que cambies de imagen, la de un junior presumido no es una opción.
—Solo estaba bromeando, no te lo tomes tan a pecho—le dice sonriendo.
Fue un comentario totalmente sin malicia, pero al hablar sobre cierta parte del cuerpo de la muchacha no pudo evitar bajar la mirada a dicha parte, que mal podía cubrir su ropa, algo que su amiga noto sin lugar a dudas.
—Sera mejor que nos demos prisa—dice Harry, recuperando la compostura.
Justo antes de volver a entrar a lo que Harry suponía que era el cuarto de Hermione se volteo a decirle un último comentario.
—Por cierto, lo que te estaba llamando tanto la atención, me lo dio la madre naturaleza, no hubo nada de magia inmiscuida—riéndose un poco de él.
El no estuvo del todo de acuerdo con ella, tal vez no era magia que aprendería en una clase, pero de que era magia, lo era. De hecho, en ese momento recordó exactamente el procedimiento necesario para aumentar los tributos en una mujer, no es que Hermione lo necesitara, pero no sería demasiado difícil llevar a cabo la pócima necesaria.
Durante el baño, pensó en la información que estaba recibiendo poco a poco, el en definitiva nunca había tenido talento en las pociones, pero ahora estaba totalmente seguro que podía llevar a cabo un montón de pociones de un nivel realmente alto. Hermione le había explicado que durante la pelea que tuvieron con sus contrapartes ella se habían asimilado, por lo que tenía mucha información de la vida privada de la antigua personalidad, mientras que el, había derrotado y había absorbido al otro, seguramente estos conocimientos eran de él, ahora esperaba darle un mejor uso a esos conocimientos que su antiguo rival.
