La primera reunion
A su manera no fue el modo en que realmente esperaban que se resolviera el problema, pues seguramente esperaban que se desarrollara una conversación repleta de frases cripticas y de amenazas veladas, o en caso de que prefiriera la violencia primero realizarían las amenazas reglamentarias, para después sacar cada quien sus varitas y llevar a cabo un complicado duelo de magia, hasta que ellos, siendo más los superarían, lo que no esperaban era que Harry se arrojara hacia atrás, apoyándose en el pasamanos para tomar impulso y caer encima a los dos que les habían serrado el camino para no dejarlos bajar las escaleras, mientras que Hermione levanto un poderoso escudo que no les permitió a Tudor y su guardaespaldas ayudar a sus compañeros, dándole tiempo a Harry para tomar su varita y petrificar a ambos atacantes que aun se encontraban desorientados por el ataque de Harry. Ahora los dos preparados, desarmaron a Tudor y dejaron inconsciente a su guardaespaldas rápidamente.
—Debo decir, que las largas peleas no me gustan—le dice Harry, intentando ocultar su entusiasmo por la pelea.
—Admito que esto no me lo esperaba—dice fingiendo tranquilidad— ¿ahora qué harás?
— ¿Qué te parece preguntarte la razón por la que organizaste este ataque?
— Una victoria temprana contra el líder de los Gryffindor me hubiera sido de gran utilidad, aparentemente creen que ser chica me pone en desventaja contra los demás candidatos, así que vencer al que por tradición es el más violento de todos, me hubiera dado una muy buena imagen.
— ¿Por qué solo ustedes?
—A pesar de tu casa, tu nunca habías tenido fama de ser muy aguerrido, así que supuse que seriamos más que suficiente, obviamente estuve equivocada—viendo despectivamente a los dos que estaban abajo de las escaleras.
—Aun tengo algunos trucos bajo la manga.
— ¿Qué me harás? ¿Te vengaras?
—No, ahora te irás pacíficamente, yo no ataco con ventaja, pero de todas maneras ya nos tendremos que ver la cara un día de estos.
—Como prefieras Potter—le dice antes de irse, dejando olvidados a sus compañeros.
— ¿Tu sabias que esto iba a pasar? —le pregunta Hermione un tanto molesta, mientras ambos dejan el campo de batalla.
—No exactamente, supuse que alguien daría el primer paso el primer día, simplemente como una prueba para medir nuestra reacción, además no fue complicado adivinar que escogerían un momento en que estuviéramos nosotros solos.
—Y tú los ayudaste, mandando a los demás a sus clases—todavía enojada.
—Pensé que me atacarían hasta que estuviera yo solo, no quise ponerte en peligro en ningún momento.
—Y volvemos a lo mismo Harry, cuantas veces te he dicho que no tienes que hacerlo todo tu solo, recuerda a lo que nos llevo esa actitud tuya la última vez.
—Esta vez no es igual, tuve una buena razón, no solamente la de hacerme el héroe, fue necesario para quitarme la imagen que tengo, quiero que sepan que puedo involucrarme en cosas como estas.
Después de unos momentos de meditar lo que él le había dicho Hermione no tuvo más remedio que admitir que su lógica tenía al menos algo de sentido.
—Pero de todas maneras estoy enojada contigo, me ofende el hecho que no consideraras como me sentiría yo si algo te pasara.
Se tardo un rato considerable en ablandar el humor de su amiga, a base de halagos y disculpas.
—Solamente te perdonare, si me prometes que si vas a hacer algo así, me lo dirás antes.
—Palaba de explorador.
—Harry, tu nunca fuiste explorador.
—Bueno, tú entiendes.
—Supongo que es tu mejor esfuerzo—resignándose.
En ese momento fueron interrumpidos por la llegada de Ron, quien llegaba con la barita en la mano.
—Un poco tarde no, Ron—le reclama Hermione.
—Lo siento mucho, es que me acabo de enterar.
—No te preocupes Ron, en realidad no fue muy peligroso, de hecho nosotros salimos beneficiados de la imprudencia de la señorita Tudor
—Si tú lo dices, pero desde ahora seré más cuidadoso—dice casi como juramento.
La historia sobre la pelea entre ambos candidatos se extendió por la escuela de boca en boca a una tremenda velocidad, y se desfiguro casi a la misma velocidad. Los últimos rumores hablaban de medio centenar de Slytherin peleando enloquecidos contra un Harry Potter totalmente desarmado, quien se erigió victorioso sin apenas sudar, algunos dijeron que después de vencerlos tomo a Sofía Tudor en los brazos para besarla como si el mundo se fuera a acabar, sobre esto hubo muchos rumores, pero todos estaban de acuerdo en que Harry la había dejado ir, las razones por lo que lo hizo, fueron el problema.
Después de la fallida emboscada de Sofía, el día fue bastante tranquilo, fueron a sus clases y conocieron a sus nuevos maestros. Después de las clases todos los estudiantes se retiraron a sus respectivas casas, algunos para trabajar con sus tareas, otros a descansar, pero otros aun tenían otro tipo de deberes que hacer. En el último piso de la torre se encuentra no solamente la habitación donde viven Harry y Hermione, sino también se encuentra un salón en el cual se encuentra una mesa redonda con varias sillas bastante cómodas. Los primeros en llegar fueron Harry y Hermione, quienes después de dejar sus útiles escolares en su cuarto se sentaron a descansar un poco en la sala de juntas, hasta que sus otros compañeros llegaran.
—Me quede con una duda Harry, ¿Por qué peleaste sin tu varita? —le pregunta recordando cómo se arrojo en las escaleras.
—Fue una especie de experimento, tu sabes el estado en que estaban antes nuestros cuerpos, durante un tiempo aprendimos a pelear con y sin varitas, pero el hambre y el cansancio nos fue disminuyendo nuestras capacidades, estos cuerpo a diferencia han sido muy bien cuidados, con alimentos, descanso y ejercicios adecuados, quise saber que tan bien me puedo mover con este cuerpo.
—Yo no lo había pensado, pero tienes razón, la falta de alimentos adecuados realmente nos altero, la falta de proteínas me termino afectando mentalmente, no podía tener desarrollo de pensamiento realmente profundo, cuando desperté en este cuerpo me sentí mi mente mucho más ligera, primero pensé que se debía a la mescla de las dos Hermione's pero esto es diferente, se debe a que su cuerpo está totalmente sano.
Poco después empezaron a llegar sus demás compañeros, quienes parecían tener un gran secreto bajo el brazo cada uno.
—Párese que han tenido un buen día— les dice Hermione con algo de sarcasmo.
—La competencia se está poniendo emocionante—le dice Neville sonriendo.
— ¿Eso nos dice que si nos vas a ayudar? —le pregunta Harry.
—Yo estoy dentro.
— ¿Y ustedes?
—A mi ni me preguntes, ya sabes que voy a participar, además, en donde mas podría tener un pretexto para golpear Slytherin—le dice Ron.
—Yo también quiero participar—dice Ginebra—, Sofía Tudor me debe una muy mala pasada, definitivamente la quiero ver derrotada.
—En ese caso, ¿por qué no empezamos? ¿Qué tienen de nuevo?
—Nuestro entrenamiento va viento en popa—dice Ron—, tengo a varios de los años bajos, creo que prometen mucho.
—Quiero ir a conocerlos—le dice Harry.
—Por mi parte, estuve hablando con un informante que tengo en la torre de Ravenclaw, es muy cercano al líder de la casa, me explico algo sobre los planes que tiene su jefe, debo decir que son preocupantes pues por lo que me explico que lleva ya un año preparándose para estas elecciones, ha reunido a un montón de gente, de todas las casas, además de que su padre esta patrocinando la ayuda de algunos maestros.
—Lo de los maestros, no es difícil de imaginar, pero eso no quita que pueda ser muy peligroso—dice Hermione.
—Estoy de acuerdo pero me preocupa más saber quiénes de nuestra casa están contratados por él.
—Lo estoy averiguando, espero tener pronto la lista de los que trabajan para él.
—Sigue trabajando en eso por favor, necesito saber si alguno de los nuestros duerme en la misma habitación con algún otro con lealtades fuera de su casa.
—Lo conseguiré.
— ¿Y tu Neville? —le pregunta Harry.
—Hoy hable con Luna, sus intenciones no son exactamente las de ganar las elecciones, lo que ella busca es formar un equipo para cuidar que tengamos limites en nuestras batallas, quiere cuidar de que los inocentes no salgan lastimados.
—Eso también me interesa, ¿crees que ella se pueda encargar de un plan de ese estilo?
—Es una buena líder, y tiene gente que la apoya en su propósito, pero necesitara ayuda, le ofrecí que si nos apoya en las elecciones nosotros la ayudaríamos a forma y entrenar a su grupo.
—Hiciste bien, me parece un buen trato, tendremos que coordinarnos, necesitaré hablar con ella.
—Ella también quiere hablar contigo.
—También necesito que hablas con ella tu Ron, para evitar que allá malos entendidos.
—Así lo hare.
— ¿Y los Hufflepuff, has tenido algún contacto con su jefe de casa?
—No, aun no, su líder es actualmente Cedric, un pacifista, no pude hablar con el hoy, pero estoy casi convencido de que al menos se mantendrá neutral, es un buen amigo mío y estoy seguro que nunca se aliaria con un Slytherin, ni nadie de esa corriente.
—Cuando hables con él, coméntale sobre el proyecto que tiene Luna, tal vez podríamos convencerlo de que tome un rol más activo, aunque sea ayudando a Luna. Quiero convencerlo de que no somos los malos del cuento.
—Trabajare en eso.
—Aun falta el asunto de los maestros ayudando a Fudge, eso me tiene preocupada—dice Hermione.
— ¿Alguien tiene una idea de que hacer?
—Podría hablar con McGonagall—se ofrece Hermione, no muy convencida.
—Ella no me tiene en buena estima, y con su cargo de subdirectora no la quiero como enemiga, tal vez si hablas con ella la puedas ablandar, pero para eso necesitarás tiempo, además de que no es de las que intervendrían en las elecciones.
—Pero nos podría ayudar en caso de que los demás rompiesen las reglas.
—Tienes razón, habla con ella, al menos nos servirá como contingencia.
—Algo podre hacer.
—Yo también tengo una idea—dice Ginebra.
—Que se te ocurre.
—Una de las nuevas maestras, Tonks es su nombre, hoy hable con ella y no me pareció que estuviera vendida a otro de los candidatos, además de que se mostro muy accesible, tal vez la pueda convencer.
—Habla con ella—le dice Harry—, por el momento lo que necesitamos es que nos dé la alarma si ve algo sospechoso con los demás maestros, si crees que sea oportuno coméntale que estoy dispuesto a pagar un buen dinero por información útil.
—No creo que sea necesario con ella, pero mantendré en mente tu oferta, sobre todo con otras fuentes de información.
—Solo no exageres Ginebra—le dice Hermione, de pronto muy seria.
—Claro que no.
—Bueno ya todos saben más o menos que hacer, improvisen en lo que crean necesario, pero por favor no tomen riesgos innecesarios, si alguno piensa que está en peligro por cualquier cosa avisen a los demás ¿de acuerdo?
Después de dada la junta por terminada, cada uno de los integrantes del circulo interno se retiro a su propia habitación, a descansar y a planear sus propios planes para el día siguiente, en el último piso de la torre solamente quedaron Harry y Hermione, quienes aun se quedaron un tiempo despiertos. Lo primero que hicieron al entrar en su habitación fue pasar por el ahora casi ritual de retirarle el cinturón de castidad a Hermione, una operación que de nuevo hace que Harry sufra un infarto.
Cuando la ve partir a su habitación, pudo recuperar en lo posible la capacidad de razonar.
— ¿Dónde puede estar? —se pregunta a si mismo.
Respondiendo a su pregunta, una de las paredes cambia de aspecto (la pared contraria a la de los baños), al abrirla Harry se encuentra con alguna especie de laboratorio, con anaqueles repletos de botellas con extraños contenidos, y se sorprendió aun mas al poder identificar sus contenidos sin ningún problema, en una de las esquinas pudo ver un corsé de acero con un grabado muy complicado y muy brilloso, seguramente era el que Hermione había tenido que usar, durante alrededor de media hora se entretuvo revisando las cosas que había en el laboratorio, encontró diferentes proyectos sin terminar, algunos realmente inútiles y otros que pensó que el mismo podría terminar, entre los archivos se encontró con un libro donde específicamente describía los experimentos que había hecho en el cuerpo de Hermione, en realidad lo que ella le había contado había sido un resumen, pues en el libro encontró la multitud de detalles que habían sido necesarios para transformar a una muchacha guapa en una muñeca con cuerpo de supermodelo.
—Ha encontrado lo que buscaba, mi señor—escucha Harry atrás de él.
Hasta después de recuperar el aliento le responde.
—Espero que puedas acostumbrarte a mis perdidas de atención, es que realmente me sorprendes.
—Supongo que ese era el objetivo, mi señor—le contesta Hermione, quien ahora viste solamente lencería roja.
Harry no solamente se sorprendía de la apariencia de su amiga, sino de su capacidad de hablarle con total normalidad, vestida solamente con ropa interior, bueno lo de ropa solamente es un modo de decirlo, pues su objetivo más que vestir, era obviamente el de adornar.
—Pensé que ya habíamos superado lo de "mi señor".
—Supongo que es culpa de esta habitación—le dice mientras ella misma observa todo el laboratorio.
— ¿Qué es esto? —pregunta Harry mas para si que para Hermione, al quedarse viendo un cofre en una de las mesas, era bajo y alargado, y por la mirada que puso su amiga al verlo tocarlo supo que era algo importante.
—En ese lugar "el" guardaba algunas cosas que uso durante mi transformación.
— ¿También viene en este libro? —le pregunta señalando el libro que había encontrado sobre el procedimiento.
—No, esto es diferente, realmente me gustaría que no lo abrieras—le dice con angustia.
— ¿Es peligroso?
—No, ni tampoco relevante, es solamente algo vergonzoso y privado, te lo tendré que decir, pero preferiría realmente que fuera después.
— ¿Estás segura?
—Completamente, realmente es algo muy privado para mí.
—En ese caso me lo puedes decir cuando quieras.
—Gracias.
—Hablando de otra cosa, estaba revisando algunas cosas, incluyendo el procedimiento que llevo a cabo contigo.
—Y tienes nuevas ideas—algo dudosa.
—Algunas, pero no pienses mal, yo no soy el, es solo que tengo un plan que podría serme realmente muy útil.
—Es de lo que hablaste con el profesor de pociones ¿no es así?
—Así es.
— ¿De qué se trata?
— ¿De dónde sale el dinero con el que se mantiene todo este lujo?
—Del presupuesto de la escuela, nos da una cierta cantidad de dinero cada año, para mantener la torre.
— ¿De dónde saldrá el dinero para las elecciones?
—Del mismo presupuesto.
— ¿Eso dañaría un tanto a la gente que vive en la torre?
—Supongo
— ¿Qué pensarías si te digo que yo puedo sacar el dinero necesario para las elecciones e incluso para mejorar la torre?
—Te diría que estarías derrochando tu fortuna y que Sirius no lo permitiría, a final de cuentas es el albacea de tus bienes.
—Eso no lo sabía—se queda meditando un momento sobre esa nueva información—, pero eso no es importante, pues creo que he encontrado otro lugar de donde sacar dinero.
— ¿De dónde?
—De tu cuerpo.
Hermione al escuchar eso estuvo a punto de caer desmallada, pero lo único que paso es que sus ojos se abrieron más que nunca y que su piel perdió el color totalmente, parecía uno de los fantasmas de la escuela.
—Creo que no pude haber escogido una peor selección de palabras. A lo que me refiero es que voy a usar el procedimiento con el que fuiste modificada para obtener dinero.
—Sigo sin entender muy bien esto—le dice un poco más tranquila, después del gran susto que había sufrido.
—Puede que no sea un genio, pero estoy seguro que este procedimiento es totalmente nuevo ¿no es así?
—Nunca nadie lo había intentado antes
— ¿Cuánto dinero crees que me pagarían las brujas adineradas para obtener un cuerpo como el tuyo?
—No sé qué decirte.
—Siendo sinceros, todo lo que él te hiso fue algo imperdonable, te esclavizó, pero lo que hiso con tu cuerpo fue impresionante, solo imagínate lo que las oficinistas pagaran para poder usar tacones todo el día, mientras sienten que están usando unos tenis.
—Supongo que si lo pones así, parece un buen negocio.
—Un peinado que no se puede estropear, eso hasta aquí en la escuela se puede vender.
—Te entiendo, pero este procedimiento fue muy largo y costoso.
—Sí, pero eso fue porque fue un experimento, el nunca lo había hecho y avanzaba a siegas, yo no, puedo reducir el procedimiento tremendamente, en tiempo y dinero.
—Para esto tendrás que crear una empresa fuera de la escuela, eso necesita tiempo y no puedes desaparecer tanto tiempo sin una buena justificación.
—Dime Hermione, ¿Qué tan bien me llevo con los gemelos Weasley?
