Una pequeña exhibición

Al día siguiente, Harry se levanto casi en la madrugada para poder tener tiempo suficiente para bajar al gimnasio de la torre, antes de salir de la habitación, le deja una nota a Hermione, para que supieran en donde está.

Vestido con ropa de deporte, y una mochila con su uniforme, bajo hasta la planta baja y de ahí bajara los sótanos, aunque ya sabía en donde estaba el gimnasios, en los días que llevaba en aquel lugar no había tenido oportunidad para bajar a aquel lugar, se quedo gratamente sorprendido por lo grande del lugar y lo completo, que si bien no tenían las maquinas electrónicas que se podrían encontrar en los gimnasios más modernos, había de todo y muy utilizado por lo que se podía apreciar. A tan temprana hora ya había estudiantes utilizando las instalaciones, unos pocos en la alberca, y unas cuantas alumnas haciendo aerobics en una de las esquinas, en las pesas que estaban cerca de un ring se encontró con Ron, quien acostado, estaba levantando una casi ilógica cantidad de peso.

— ¿No quieres que busque a Hagrid haber si lo puedes levantar?—le dice sonriendo mientras se recarga en una torre de pesas.

—No te burles Harry, no hice nada durante las vacaciones, y estoy recuperando el tiempo perdido—sin detenerse en su ejercicio—, mejor porque no te poner hacer algo tu.

—Para eso vine.

Después de un breve calentamiento, se puso a hacer pesas, algo que descubrió no tenía casi ningún problema para hacer ejercicio, pero aun así lo que quería hacer era descubrir los límites de su cuerpo. Mientras seguía continuaba experimentando con su propio cuerpo siguió platicando con su amigo.

—Necesitamos que nuestra gente, sepa pelear de diferentes formas—le dice Harry—, no solo con la varita, sobre todo la gente que dirigirá Luna.

—Tienes razón, seguramente ellos tendrán las tareas mas extrañas y es mejor que estén preparados.

—Ablando de otra cosa, ¿ya están aquí los muchachos que me dijiste ayer? —le pregunta, recordando la reunión que habían tenido la noche anterior.

—Sí—le dice dejando a un lado las pesas, para señalarle un grupo de estudiantes que estaban cercas de ellos, tres hombres y dos mujeres—, quieren entrar a ser aurores, de hecho ahora tienen la especialidad de defensa. ¿Quieres conocerlos?

—Sí.

Con una potente vos, Ron les llama para que dejen sus ejercicios y se acerquen a ellos, cuando llegan Ron los presenta.

— ¿Por qué se nos quieren unir? —les pregunta Harry.

—Nuestro sueño es convertirnos en aurores—le dice una de las chicas, quien parecía ser la líder del grupo—, pero no solo queremos ser aurores cualquiera, queremos convertirnos en el mejor equipo de choque, y esto siempre han pertenecido a Gryffindor.

— ¿Por el nombre solamente?

—No, lo que queremos realmente es la experiencia, las clases de defensa son realmente buenas, pero sin la experiencia real no es suficiente, queremos entrenar con ustedes y pelear a su lado. Unas elecciones tan reñidas como estas suceden solamente cada cincuenta años, una experiencia como esta no se puede repetir—continua explicando la joven.

—Entiendo lo que dicen, pero será necesario mucho trabajo de su parte. ¿Tú qué opinas Ron, están listos?

—Tienen buen ánimo, y buenos instintos, pero les falta mucho por aprender—le explica con sinceridad.

—Si lo que quieren es trabajar con nosotros, deberán entender que busco que sean inventivos y flexibles, necesitarán tener unos cuantos planes extras si las cosas salen mal. Tengo una idea ¿Por qué no subimos al ring tu y yo Ron? Les podemos dar una lección de lo que hablo.

— ¿Estás seguro? —algo inseguro.

—Prepara tu varita, es hora de que presumamos un poco.

Cuando ambos subieron al ring los demás estudiantes que había en el gimnasio dejaron de hacer sus ejercicios para poner atención a tan particular combate. Cada uno se coloco en una esquina contraria, sacaron sus varitas sus varitas e iniciaron el duelo, los que lo estaban viendo no podían distinguir si seguía siendo un duelo de entrenamiento o si realmente deseaban hacerse daño el uno al otro. Fue un buen duelo pero no podían dejar de notar que la magia no tenia realmente un nivel tan alto, lo que hacía impresionante la pelea fue el modo de usarla. Todos pensaron que en el momento en el que Ron perdió su varita, lo que no se pudieron haber imaginado fue lo que hicieron para continuar peleando, pues Ron al verse sin su arma se arrojo para taclear a Harry, quien lejos de usar su varita para detenerlo se arrojo con unas patadas voladoras, gracias al impacto ambos quedaron derribados, pero rápidamente los dos intentan reincorporarse, entonces Harry hace un gesto con la varita para atacar a Ron, quien anticipándolo le lanza un puñetazo a la cara, pero lo que el no esperaba es que lo de la varita fuera solamente una finta, pues solamente la suelta y se agarra del brazo de su amigo para impulsarse y subir por su espalda hasta alcanzar su cabeza con las piernas, ahora con el impulso creado por la caída de su torso, derriba a su enorme contrincante, dejándolo con la cara en el suelo y el mismo torciendo su brazo y recargando su cuerpo para impedir que él se levantara, algo que siguió haciendo hasta que logro su rendición. Acabada la lucha recibieron los aplausos de todos los presentes, quienes aun asombrados los felicitaban.

—Eso fue impresionante—les dice la joven líder del grupo, cuando ambos bajaron del ring, mientras que los demás espectadores regresan a sus propios ejercicios.

—Como pudieron ver la magia no es lo único que necesitamos saber para poder entrar en combate y lograr salir airoso ¿alguno tiene idea de por qué se los digo? —les termina preguntado

—Cuando él lo ataco, después de que ambos cayeron, lo hubiera alcanzado a derribar de nuevo si hubiera intentado usar la magia.

—Así es, tómenlo como un consejo de mi parte, aunque la magia sea nuestra mejor arma, no siempre es la más adecuada.

— ¿Tuviste que hacer esto para darles ese consejo? —se queja Ron, tanteándose la nariz, la cual por suerte no estaba rota.

—No hubiera sido tan divertido de otra forma—le dice con humor.

—Si tu lo dices—intentando restarle importancia.

— ¿Entonces estamos adentro? —le termina preguntando la líder.

—Lo están, mantengan el contacto con Ron, a él le responderán cuentas.

Después de dejar a los jóvenes ejercitándose, Ron decide quedarse un rato mas, entonces Harry ve a Hermione entrar al gimnasio, ya preparada con su uniforme escolar y con su casi sempiterna carpeta sujetada por sus brazos.

—El orgullo es una debilidad ¿lo sabias Harry? —le dice Hermione cuando se acerca a ella.

—Estas exagerando, solo sigo probando un poco este cuerpo, además de que no es tan divertido poder hacer algo sin poder presumir aunque sea un poco—quitándole importancia.

—El problema radica en que tu antigua personalidad nunca haría lo que acabas de hacer—le dice Hermione—, el hacía mucho ejercicio, y era un vanidoso, pero nunca se pondría a pelear con Ron, de hecho con nadie, a el le gustaba que pelearan por él.

—Entonces mas razón aun para hacer esto.

—Si tú lo dices—suspira con resignación— Hablando de otras cosas, recibiste algunas cartas, un par de amenazas, una invitación de parte del profesor de pociones y otra de tu proveedor de ingredientes.

— ¿Tu lees mi correspondencia? —algo indignado.

—Si, además reviso que no tengan ninguna maldición—le explica con simplicidad.

—Realmente no importa—resignándose—, háblame de las amenazas.

—Algunos sangre limpia están indignados por tu candidatura, y te recomiendan que renuncies, en bien de tu propia salud, en realidad no es nada importante, fueron tan estúpidos como para firmarlas.

— ¿Quiénes son?

—Son de familias de sangre limpia caídas en desgracia, que intentan recuperar prestigio uniéndose con Malfoy.

— ¿Estás segura de su procedencia?

—Si, utilizó algunos hechizos para poder comprobarlo.

—En ese caso necesitaremos una lista de esas personas—le dice después de pensarlo unos momentos, mientras caminan hacia los vestidores—, si recibes amenazas de ese tipo, reúnes los nombres y se los das a Ginebra, que ella se encargue de averiguar quiénes son y qué es lo que quieren, después que le informe a Ron para que este preparado por si acaso.

—También le diré que me informe para que podamos discernir entre los más peligrosos y los que solo dicen bravatas—le dice Hermione mientras lo sigue al vestidor de hombres, el cual estaba solo.

— ¿No te vas a salir? —le pregunta algo desconcertado por el que ella hubiera entrado.

—No—sin perturbarse—, aun tenemos algunas cosas de las cuales hablar.

Dándose cuenta de que no se iría a ningún lado, prefirió tratar de ignorar su presencia y bañarse rápidamente, bajo la mirada supuestamente disimulada de su amiga.

—El profesor Slughorn te invita a cenar hoy, quiere convencerte de que lo metas en lo que esta planeando.

— ¿Qué piensa el que estoy planeando?

—Hasta donde sé, nada, pero confía en su olfato de casa talentos, no quiere perder la oportunidad de tenerte como aliado.

— Supongo que puedo arreglarlo, iré a hablar con él, si puede ayudarme en lo que necesito, entonces también lo ayudare.

—Entonces le enviare una lechuza para confirmar la cita—le dice apuntando algo en su carpeta, sin apenas despegar la mirada de su "amigo" —, por último, tu proveedor dice que ya encontró los ingredientes que le encargaste, explica que fue difícil pero que el fin de semana te lo puede entregar en la ciudad.

— ¿Como solía pagar este tipo de cosas?

—A veces con el dinero de la casa y otras con el tuyo, como aun no nos dan el presupuesto de este año te recomiendo que uses tu propio dinero.

—Prepara todo para que podamos salir este fin de semana a la ciudad.

—Así lo hare.

Cuando termina de bañarse se viste bajo la mirada de Hermione, quien seguía atenta sus movimientos.

— ¿Qué estás haciendo?

—Un poco de justicia, no puede pasar un día sin que me veas semidesnuda, así que opino que ya me tocaba una oportunidad a mi ¿no crees?

Desde muy temprano en la torre de los Ravenclaw se había respirado un aire tremendamente tenso, todos sabían que su líder estaba planeando algo, y seguramente algo grande. Luna se había dado cuenta desde muy temprana hora, algunos de sus compañeros de curso habían subido a el último piso, el piso privado de el líder de la casa.

— ¿Tu qué opinas Luna? —le pregunta su amiga Cho, quien a pesar de ser la mayor entre las dos, era la segunda al mando.

—Me preocupa, a penas entramos a clases, como para que esté planeando algo grande, pero en realidad no creo que sea consciente de esto—pensativa.

— ¿Qué debemos hacer?

—Busca a los nuestros en la torre, que averigüen lo que puedan y que se preparen para cualquier contingencia.

—Está bien ¿tú que harás?

—Aun no tenemos una alianza formal con los Gryffindor pero aun así creo que nos pueden ayudar, esto nos indicara que tan profundamente quieren una alianza con nosotros.

—Esperemos que resulte.

—Tiene que resultar.

Cuando Neville entro a la escuela, recibió de manos de su abuela en persona unos espejos con los cuales se puede comunicar con otra persona, cuando inicio su noviazgo con Luna, decidió entre darle uno de esos espejos para poder comunicarse con ella en cualquier momento. Desde que había terminado el último año escolar no había tenido modo de utilizarlo, pues aunque le llamaba, Luna no contestaba, así que le sorprendió mucho cuando escucha la vos de su novia desde la bolsa de su pantalón.

—Que agradable sorpresa—le dice Neville, quien se estaba preparando para salir de su habitación para ir a desayunar—, me encanta verte por las mañanas.

—A mi también me gusta ver dentro de tu pantalón, pero no es momento para eso, necesito ayuda.

— ¿Qué sucede? —preocupado.

—Mi torre está muy alborotada—le explica—, temo que algo grande suceda.

— ¿Por qué?

—Está reuniendo a sus fuerzas en la torre, no sé qué es lo que planea, pero estoy segura de que atacara a alguno de los demás candidatos.

—Es muy pronto para algo grande ¿no crees?

—Para los demás candidatos tal vez, pero no para el, debe de sentirse muy insultado por no haber sido el primero en atacar de todos.

—Podría ir detrás de ti—le pregunta preocupado cuando recapacita sobre lo que estaba pasando.

—Es posible, pero no lo creo, dudo que si quiera me tome en serio, pero temo que algo peligroso pueda pasar ¿nos ayudaran?

—Si, iré a hablar con Harry, no coordinaremos, ustedes prepárense, pero esperen hasta que lleguemos, ¿está bien?

—Si

Cuando Neville les explico la situación a Harry y Hermione, ambos estuvieron de acuerdo en la valoración que había hecho Luna.

—Podrían estar preparándose para venir por nosotros—dice Ron después de pensar un momento, quien se les acaba de unir.

—Es posible, tal vez deberíamos prepararnos también nosotros—dice Hermione algo preocupada.

—No, el tipo está loco, pero nosotros no, no podemos sumergir a toda la escuela en una batalla campal así como así, o al menos aun no.

— ¿Entonces qué hacemos?

— ¿Estás listo para pelear Neville?

—Lo estoy—totalmente seguro.

—Bien, necesito que te lleves a algunos de los nuestros para que apoyes a Luna, llévate a los que nos acompañan a nosotros a clases, y a quien creas conveniente.

— ¿No crees que será mejor que enviaras a Ron para dirigirlo todo? —pregunta Neville.

—Si fuera un ataque frontal tal vez, pero no en esto.

—Es muy arriesgado que te quedes sin escolta Harry—le interrumpe Hermione, a lo que asiente Ron.

—También por eso no le pido a Ron que dirija la operación, Hermione, Ron y yo asistiremos a clases con normalidad, tampoco es necesario que Ginebra se involucre en esto, solo nosotros, necesito que tu Neville apoyes a Luna, que sigan a ese loco y que estén preparados para cualquier cosa, pero que no actúen antes de tiempo, mientras que nosotros daremos una imagen de normalidad enfrente de los demás estudiantes, no quiero que piensen que tenemos miedo, nosotros nos podemos defender solos, y si en caso de que lo que están planeando es en contra nuestra ustedes estarán listos pisándoles los talones y viceversa, si lo que vaya a ocurrir se sale de sus manos podremos apoyarlos.

—Es un buen plan—termina Neville aceptando.

—Dile a Luna, de mi parte, que mi consejo es que no debe involucrarse en una pelea innecesaria, si lo que el planea es atacar a alguno de los candidatos de Slytherin solo realice un perímetro para proteger de daños colaterales a los demás estudiantes. Es ella quien dirige realmente la operación, pero hazle ver mi punto de vista.

—Así lo hare.

Cuando Neville los deja para ir a prepararse, quedan los tres solos.

— ¿Estás seguro de esto Harry? —le pregunta Ron.

—Me parece que es el mejor plan, por lo que me a dicho Ginebra sobre el líder de los Ravenclaw, me parece que lo que va intentar es vengarse por no haber sido el que diera el primer paso, y nosotros no fuimos quienes lo hicimos, así que pienso que no vienen contra nosotros.

—Podríamos haber dejado a algunos con nosotros—se queja Hermione.

—No es necesario, nosotros somos suficientes.

—Eso espero.

—Yo también.