Contestando preguntas: en la historia hay varias cosas que aun no se entienden, porque son parte del misterio, pero hay otras que posiblemente es porque no lo he explicado bien, primero el porqué Hermione tiene tanta influencia en Harry, bueno eso es porque a través de lo que vivieron Harry piensa las cosas dos veces antes de actuar, y a final de cuentas ella tiene más información que él, además de que lo que quiero que se vea es que él no tiene autoridad absoluta sobre los demás (aunque con Hermione si la tiene pero intentara ignorarlo) todos tienen su modo de pensar diferente que el, y tendrán que obrar en consecuencia, si bien el tiene autoridad, delega las responsabilidades con su equipo, para lograr ser más eficientes. Que es lo que motiva a Ginny, seguramente la pobreza en la que creció, de la cual si bien no se avergüenza está decidida a sobresalir. Sobre Luna, seguramente lo que la motiva es el sincero interés social por la gente, ella en realidad es bastante idealista.

Si tienen dudas, pregúntenme, si no las contesto es que aun no sale la respuesta en la historia, y seria arruinar lo que va a pasar.

El primer viaje

Durante los días que siguieron al incidente en la casa de los Slytherin hubo una sobrecarga en el sistema de correo con las lechuzas, incluso Harry recibió de nuevo una carta de Sirius, preocupado por su salud y su casi segura participación en el conflicto. Para tranquilizarlo y continuar con el reencuentro con el viejo amigo de su padre, le envía una carta, comentándole a grandes rasgos lo que sucedió aquel día.

Unos días después de estos acontecimientos se dio el primer encuentro entre los dos líderes que habían formado la alianza que había contenido los destrozos de la batalla. Buscando un lugar neutral para la reunión, decidieron encontrarse en los jardines cercanos a la torre de los Hufflepoff. Del círculo interno solamente faltaba Ginebra.

—Primeramente, quiero felicitarte por el modo en que te manejaste durante la pelea.

—Realmente nosotros no hicimos gran cosa, pero agradezco tu comentario—le contesta Luna, con desconfianza.

— ¿Qué te parece si entramos directamente en materia?

—Por mi está bien.

—Por lo que me ha explicado Neville, el objetivo de tu organización es solamente la protección del alumnado, lo cual a mi también me preocupa, además de que tenemos otros puntos en común, pues ambos queremos detener la influencia de Lord Voldemort en la escuela.

—Así es, pero aun así seguimos teniendo dos candidatos, lo cual no afecta ahora, pero a fin de año, en la cuenta de votos, seguiríamos siendo rivales—interviene Cho, quien seguía fungiendo como la segundo al mando de su organización.

—Eso nos lleva a un punto delicado pero totalmente necesario, necesitamos un solo candidato—contesta Harry con el tono más amable que logro usar.

—Supongo que te gustaría ser tu ¿verdad? —vuelve a intervenir Cho con sarcasmo.

—Hay que ser realistas Luna—interviene por primera vez Hermione—, el titulo de Lord de Harry, será de gran ayuda, además de eso no tienes experiencia ni estructura.

—Eres una…—le empezó a decir Cho, pero fue interrumpida por Luna.

—No digas algo de lo que después te puedas arrepentir Cho, la verdad es que no nos están diciendo algo que no supiéramos con anterioridad, de nuestra organización la única con una familia en la nobleza es Susan, y aun si su lugar en la línea de sucesión no es el primero. Pero aun así, creo que nos están pidiendo demasiado sin ofrecernos nada a cambio.

—Lo sé—le contesta Harry—, primeramente te ofrezco que seas parte de nuestro circulo interno, y si ganamos tu tendrías el puesto de la coordinación inter-casas, es el segundo puesto de poder entre los alumnos, y te pondría en una muy buena posición para entrar en la política.

—Me paree un buen trato Potter, pero que me garantiza cumplas lo que ofreces.

—Previsoramente, me di a la tarea de elaborar este documento—dijo Hermione, sacando una hoja de papel de su carpeta—escribí lo que se ofreció en esta reunión, si quieren lo pueden revisar.

— ¿Estás segura de esto? —le pregunta Cho a Luna, después de leer el contrato.

—No lo sé.

—Dile algo Susan—le dice algo desesperada Cho.

—Estoy casi segura de que ese documento es el que hicimos Hermione y yo en clase hace unos días, aunque en ese momento no habías escrito nada, solo fírmalo si estas totalmente segura de hacer tu parte, púes te aseguro que ellos harán su parte—les dice muy seria.

—Para bien o para mal, que así sea—dice Luna antes de firmar el documento, el cual a continuación fue firmado por Harry.

Días después de la firma del contrato seguía siendo noticia la unión de la organización de Luna con la de los Gryffindor, fueron muchos lo que pensaron que fue un gesto de cobardía de parte de Luna el haber buscado protección con Potter, entre ellos estuvieron Malfoy, quien si bien sospechaba algo no terminaba de entenderlo y Fudge por su parte no perdía la oportunidad para burlarse con sus amigos de la organización de Luna, quienes hacían caso omiso de sus comentarios. Aun asi la situación continúo sin mayor altercado.

En el primer fin de semana después de la firma de contrato, Harry y Hermione habían preparado todo para salir del castillo, ambos se sentían extraños por poder salir del castillo por la puerta principal y no tener que escaparse con la capa invisible para terminar arrastrándose por algún túnel. De hecho pueden hacer uso de uno de los carruajes para poder llegar hasta la ciudad Hogmeade.

—Es muy lógico mi señor—le dice Hermione a Harry, durante el trayecto, donde pueden hablar sin problema, pues los único que los pueden escuchar son las misteriosas criaturas que impulsan la carrosa—, considerando el tamaño de la escuela, la población mágica fuera de esta debe ser mucho mayor que la que existía en el mundo del que provenimos.

—Tienes razón, es que simplemente antes parecía algo tan reducido, escondiéndonos en callejones o en un pueblo pequeño, esto es muy diferente, lo cual me lleva a pensar que la guerra será aun mas difícil que antes.

— ¿Por qué mi señor? —en momentos, Harry pensaba que eso de mi señor, era as una broma de su parte que otra cosa, considerando la gran influencia que ella tenía.

—Recuerdas cuando reunimos el ejército de Dumbledore, reunimos a todos los que pudimos de tres de las casas, ahora disponemos de suficiente gente como para derrotar al ED solamente con los de nuestra casa y probablemente seamos la organización más pequeña.

—Además de que ahora el premio para el ganador será mucho más grande.

—Así es.

En aquel sábado habían salido a primera hora del castillo, increíblemente el carruaje estaba preparado, siendo que salían del castillo, también dejaron atrás sus uniformes, Harry vestía camisa y pantalón color negro lo que le daba un aspecto elegante, mientras que Hermione por su parte había elegido un minivestido color rojo oscuro muy ajustado a su cuerpo y que daba una muy buena visión de sus largas piernas.

— ¿Te contesto el mercader? —le pregunta Harry a Hermione.

—Si, dijo que ya tenía tu pedido, pero me ha dicho que quiere mas dinero. —le contesta algo preocupada.

— ¿Tenemos suficiente dinero?

—Sí, pero ese no es el punto.

—Lo sé, Hermione, aunque lo no lo parezca si me doy una idea de lo que hago, está pidiendo más dinero, porque cree que me ablande.

— ¿Te arrepientes de el modo en que estás haciendo las cosas?

—No, no lo hago, apenas hemos empezado el camino, solo han visto mi lado más amable, tú lo sabes.

—Lo sé, yo te acompañe cuando peleabas una guerra, esto es nuevo para los dos.

—Si, por todo esto fue tan importante que nos aliáramos con Luna, para ganar no siempre podemos ser los buenos, quiero que ella se encargue de aparte buena, mientras que yo me encargo de…

— ¿La parte divertida? —le pregunta divertida con una buena rasión de sarcasmo.

—Tú me conoces—con una sonrisa maquiavélica.

—Entonces ¿qué es lo que vamos a hacer con él? —regresando al tema de las compras.

—Tengo una idea…

Cuando llegan a la ciudad ocultaron la sorpresa que les dio ver tan esplendida metrópolis, una extraña combinación entre tiempos carruajes y caballos que parecían salidos de la edad media, edificios dignos de la época victoriana, y una mescla de ropa en los ciudadanos, ropa antigua que parecía haber sido modernizada, además de las típicas túnicas de magos a las que estaban acostumbrados. Durante el trayecto pasaron enfrente del edificio donde se reunía el senado, además del palacio de gobierno donde seguramente ya estaba el antiguo director trabajando.

—Ese es el lugar donde se llevan a cabo las nuevas batallas—dice Hermione un tanto pensativa.

—Nos adaptaremos, siempre lo hacemos, ya sea en los pasillos de la escuela, en el senado, en callejones oscuros o en grandes campos de batalla, estaremos listos.

—Te seguí en otro mundo, y lo seguiré haciendo en este—con sinceridad. |

—No sé qué haría sin ti.

—Espero que no tengas que averiguarlo—con una sonrisa un tanto triste.

La zona en la que se encuentra la tienda a la que se dirigían estaba lejos de ser la mas respetable de la ciudad, tuvieron que dejar atrás el carruaje para continuar caminando entre pequeños callejones, era un lugar peligroso, por lo que de hecho aunque eran vigilados nadie se atrevió a dirigirles la palabra, pues nadie sabe quién o que se podía esconder debajo de la apariencia de aquellos dos jóvenes. Además de que curiosamente en aquellos callejones, las ropas de Hermione no resaltaban tanto, considerando la que usaban las hechiceras que frecuentaban aquellos locales.

Al fin llegaron a un destartalado local, que probablemente sus mejores tiempos habían pasado hacia mas o menos cien años, cuando entraron pudieron ver las cosas más extrañas que habían visto, cabezas encogidas, restos de animales desconocidos, libros en idiomas olvidados y armas que seguramente habían sido utilizadas en guerras antiguas.

—Joven señor Potter, es un placer volver a verlo—le dijo un hombre que estaba detrás de la caja registradora, ignorando totalmente a Hermione.

No pudieron dejar de sorprenderse de que el encargado de la tienda era el viejo aliado de Dumbledore, aquel ladrón reformado que le servía de contacto con e bajo mundo a la orden del fénix, un individuo al que despreciaba desde hacía ya mucho tiempo.

—Espero que tengas preparado mi pedido—le dice muy seriamente.

—Claro que si, usted sabe que soy el mejor, pero también le informe de las dificultades inesperadas, las cuales han hecho que suba el precio la mercancía.

—Tú y yo teníamos un trato.

—Los tratos siempre pueden ser cambiados, además usted ha demostrado ser un joven "con capacidad de negociación" —con un tono que quería decir que no lo creía capaz de hacer nada contra el.

—Me decepcionas, será mejor que comprendas que decepcionarme no es una buena idea.

El hombre no tubo tiempo suficiente para alcanzar su varita, pues de pronto sintió una gran fuerza apretando su tráquea, aterrorizado pudo ver que Harry no sujetaba ninguna varita, sino que simplemente hacia el gesto de ahorcarlo con su mano derecha, sin siquiera hacer realmente mucho esfuerzo.

—Perdone joven señor, no era mi intención insultarlo—le decía a duras penas mientras con ambas manos intentaba desasirse del agarre sin lograr moverlo ni un milímetro, sino al contrario, haciendo que lo levantara teniendo que pararse con las puntas de los dedos para evitar la asfixia.

— ¿Tu qué dices? —le pregunta a Hermione— opino que en realidad nadie notaria su desaparición, a final de cuentas considerando su negocio es un peligro al que deben estar acostumbrados.

—Por favor, señorita, no fue mi intención…—sin dejar de intentar mantener la mirada en Harry

—Creo que tiene razón—haciendo un gesto de gran concentración—, fue solo un error de cálculo en las cuentas ¿no es así?

—Claro que si, fu mi error.

—Además de que seguiremos necesitando de sus servicios, si muere tendríamos que buscar a alguien más.

—Tal vez tengas razón, espero que sepas recompensar a mi compañera, por haberse dado cuenta de tu error.

—Claro que si joven señor.

Cuando pudo respirar de nuevo, el miedo que le había causado Harry y su magia sin varita no lo abandono, fue un error de cálculo, pero no en las cuentas, sino en su juicio sobre aquel joven, a pesar de ser alguien que había sido un protegido de Dumbledore, podía ser tan terrorífico como un mortifago. Fingiendo mas tranquilidad fue a buscar los paquetes que había preparado para Harry, antes le había dado curiosidad que es lo que se proponía hacer con tan extraños ingredientes, ahora sentía miedo por lo que sería capaz. Cuando regresa al frente de la tienda, se encuentra con la tétrica mirada de su cliente, prefiriendo no mirarlo a los ojos observa a su joven compañera, hermosa como pocas, prefirió no hacer ningún comentario al respecto, no fuera que cambiaran de opinión, prefiriendo tenerla como una posible aliada prefirió hablarle sobre lo que sujetaba en las manos, una caja de madera con la tapa de vidrio dentro de la cual se podían ver algunos anteojos que parecían ser del siglo pasado.

—Veo que tiene un buen ojo para las oportunidades señorita—le dice.

—Son lo que creo que son.

—Si cree que son los lentes de Jack, está en lo correcto.

—Pensé que habían sido destruidos.

—No, un muggle los encontró no supo que eran mni que los termino vendiendo, fue hasta hace un par de años que yo los encontré en una tienda de antigüedades.

—Muy impresionante—sinceramente.

—Considérelo un regalo, por su amabilidad.

—Se lo agradezco.

Después de pagar y de hecho dejar cierta cantidad de dinero de más, Hermione hechiza los paquetes para que los sigan mientras que ella sujeta con su brazo izquierdo el regalo que recibió.

—Pronto hare nuevos pedidos—dice Harry—, espero que no haya ningún problema de ahora en adelante.

—No joven señor, no lo habrá.

Pasada la experiencia en la tienda, ambos jóvenes regresaron a donde habían dejado el carruaje, donde pudieron depositar los numerosos paquetes que habían conseguido. Aun siendo de mañana se dirigieron a uno de los restaurantes de la zona de gobierno, en donde no era difícil encontrarse con los senadores mas importantes.

—Fue muy divertido—le dice Hermione después de pedir el desayuno a la camarera.

—Pensé que te ibas a reír cuando te pregunte qué hacer con él.

—Estuve a punto, fue una gran idea que tú hicieras los gestos y yo lanzara el hechizo, ahora está seguro de que eres parte del lado oscuro, pero no entiendo porque quisiste darle más dinero.

—Porque quiero que tenga miedo, y que cuando lo cuente también tenga miedo, si solamente me hubiera ido, incluso si no le hubiera pagado, me hubiera considerado un mago oscuro, algo que ya conoce, pero al actuar así lo confundo, y lo desconocido siempre da miedo.

—Parece que fue una buena idea.

—Ahora por qué no me explicas lo que sucede con esos lentes.

—Vulgarmente se les conoce por el nombre de lentes de Jack—alegre por poder dar esa explicación—, fueron creados por un mago oscuro de hace mas de cien años, sus asesinatos fueron ampliamente reconocidos entre los muggles, pero esa solo fue una pequeña cantidad de los que en realidad llevo a cabo, fue conocido como Jack el Destripador.

— ¿Jack el destripador fue un mago? —sorprendido.

—Y uno de los peores, en esta y en la antigua realidad, estos anteojos fueron su creación y una de sus herramientas mas útiles, pues te permite ver de noche como si fuera de día, pero eso es solo el principio puedes ver a través de los objetos, incluido la carne humana, al poder observar a través de las personas, lograba deshacer los cuerpos de un modo muy especial separando todas las partes. Además de que esto no es todo pues también funciona en contra de cualquier magia de ocultamiento, como el ojo de Ojoloco Moody, capas invisibles poción multijugos lo que sea, por eso siempre lograba escapar de las autoridades, mágicas y muggles.

— ¿Qué fue de él? —interesado.

—Algo parecido a ti, no importa que tan fuerte sea una persona, seas bueno o malo, sola no puede hacer gran cosa, tarde que temprano cometió un error, unos muggles le tendieron una trampa, como era costumbre estuvo a punto de librarse de esa, pero uno de esos muggles era un mago infiltrado quien se coordino con algunos aurores quienes pudieron terminar el trabajo aunque los muggles creyeron que fallaron.

—Un muy buen regalo.

—Aun queda un truco más mi señor.

Después de sacar dos de las gafas toma su varita y las trasforma en dos lentes oscuros bastante modernos, teniendo una forma muy aerodinámica.

— ¿Eso no les afecta?

—A unos lentes normales si, pero a estos no, el que los creo pudo haber sido el demonio encarnado, pero de que era un genio lo era—colocándose uno de los lentes, después tomo los otros que había transformado—, te ofrezco este regalo.

— ¿Estás segura?

—Sí, yo conservare los demás, los prestare y recuperare según crea conveniente, estoy segura que tendremos misiones en los que nos serán reamente útiles, pero tu tendrás estos para tu uso personal.

— ¿Por qué…?—muy poco convencido por la respuesta que había recibido.

—Joven Potter, es una buena sorpresa encontrarlo aquí—escucho que alguien lo saludaba.

Quien había interrumpido la conversación entre los jóvenes, no era nadie más que el mismísimo primer ministro Dumbledore, el líder del mundo mágico en Gran Bretaña.

—Primer ministro, buenos días—le saluda tragándose la impresión de ver a otra persona que había visto morir caminando como si nada.

—A pesar de mi puesto sigo sintiéndome más cómodo con mi verdadera profesión de profesor. También me alegro de verla a usted señorita Granger.

Era impresionante ver a su antiguo profesor, y aun mas siendo escotado por varios aurores, no pudieron evitar pensar cuál sería la razón por la que el hechicero más poderoso de su época necesitaba protección.

—No es mi intención interrumpir su almuerzo, solo que al verlos no pude evitar venir a saludarlos y a felicitarte por su candidatura, tus padres lo verían con buenos ojos, estoy seguro.

—Muchas gracias profesor, también fue un placer volver a verlo.

—Salúdame a tu padrino cuando lo veas—le dice antes de continuar con su camino, acompañado por su escolta.

Cuando el viejo profesor se marcha, la camarera por fin llega con el desayuno de ambos.

— ¿Qué opinas Hermione?

—No lo sé, tu lo conoces, por cada cosa que dice se guarda cinco, el no confía en ti, y yo opino que tampoco deberías de confiar en él.

—Tal vez tengas razón…

Le cayó de pronto una idea, como si fuera una premonición, una de esas grandes ideas que le llegaban en los momentos más extraños y que lo habían sacado de más de un problema.

—Tu tienes la memoria de esta realidad, ¿habías visto muchas veces al profesor Dumbledore?

—Pues varias veces, pero desde que dejo la escueta menos, aunque lo vi varias veces en el periódico.

—Siempre era acompañado por aurores.

—No, probablemente sea el único que conozco que no necesité seguridad adicional—le explica aun sin entender el punto de su amigo.

—Cometimos un gran descuido Hermione, ¿Cuántos amos de la muerte han existido?

—Solo tu…

—Exacto, ni si quiera le dimos importancia a que solo tuviera una de las reliquias, supongo que la piedra regreso a Voldemort y la varita a Dumbledore.

—Pero tú sigues siendo el amo de la muerte.

—Lo que nos indica que Dumbledore no tiene todo su poder, por eso tiene guardias, la varita lo obedece pero solo en parte.

—No me gusta—dice Hermione—, puede que ahora que este inseguro sea más peligroso.

—Tal vez nos estamos haciendo demasiado paranoicos.

—Prefiero serlo, a volver a perder una guerra—más seria.

Teniendo el puesto de autoridad que ambos tenían en la escuela no podían tener días fuera de la escuela como aquel, asi que tenían que aprovechar esos días al máximo, asi que terminado el desayuno continuaron con sus compras en el carruaje que les habían asignado. Después prepararon ciertas papelerías para poder ir a la oficina de patentes, donde se entretuvieron un par de horas patentando varias de las pociones que habían creado, Hermione aun se sentía incomoda con esto, pero comprendía la necesidad de lo que estaban haciendo.

—Quisiera hablar con los gemelos Weasley, pero sería mejor traer a uno de los que están en la escuela para ayudarnos—le explicaba mientras continuaban su camino después de dejar la oficina de patentes.

De pronto se tienen que sujetar del carruaje debido a que da una maniobra que casi la voltea para evitar la colisión con otro vehículo. Cuando voltean a ver se dan cuenta que con lo que estuvieron a punto de tener un accidenté era un automóvil modelo T, que se alejo lo más rápidamente del lugar zigzagueando, sin siquiera haber notado el casi choque.

— ¿Qué fue eso? —pregunta Hermione aun alterada.

—Un modelo T.

—Muy gracioso—sarcástica—, una cosa es tener un televisor, incluso un canal de magos, pero autos, el mundo sigue avanzando pero me preocupa lo que se atreven a hacer algo así, hay gente muy peligrosa que no le gustara para nada este tipo de exhibiciones.