Nota de autor: de nuevo agradecer los comentarios que dejan a mi historia, percy, prozak, tomCat, elinna, tomsorvolo, Smithback, y los que me faltan, además de los que la leen aunque no dejan comentario, también lo agradezco. No voy a exagerar y decir que si me dejan comentarios voy a escribir más rápido, pero lo que sí es cierto, es que ayuda a mi narcisismo como autor, lo cual es muy agradable.
Sobre si habrá escenas lemon, debo explicar que aun falta un poco para que la trama llegue hasta esa situación, quiero terminar de explicar algunas cosas entre los personajes. La clasificación M de la historia es válida, solo que falta un poco de tiempo, para que se vean cosas mas fuertes.
Espero que les guste el capitulo.
Las peleas continúan
El regreso al colegio fue algo extraño, pues según avanzaban a través de los bosques cercanos a la escuela, el clima fue empeorando poco a poco, el viento tomaba más fuerza y las nubes fueron ocultando el sol, a pesar de ser aun de mañana era difícil de saber realmente la hora que era.
—Valla bienvenida—dice Hermione con sarcasmo.
—Si algo se, es que si algo está mal…
—Siempre puede ir mucho peor.
—Exactamente.
—Reúne a tu gente—le ordena Ginebra a Ron, cuando entra a su habitación, para despertarlo.
— ¿Qué sucede? —mas dormido que despierto.
—Los gatos salieron, y los ratones quieren jugar, los espero en el invernadero —le explica antes de continuar su camino, acompañada por una joven rubia que el no pudo identificar.
El mensaje de su hermana era bastante claro, y a final de cuentas cuando Harry y Hermione salieron del colegio, habían dejado a Ginebra como encargada de la casa.
Después de dejar la habitación de su hermano Ginebra bajo acompañada por su nueva amiga fuera de la torre.
— ¿Serán suficiente? —le pregunta a Ginebra.
—No te confundas, puede tener un rostro amigable, pero es realmente bueno como jefe de seguridad.
—Y tú eres muy buena como jefa de información.
—Hago lo que puedo.
—Tener un novio infiltrado en el nido del águila puede resultar muy útil—asegura un tanto inseguro.
—El no es mi novio—asegura—, pero lo dejo pensarlo, además de que un par de besos realmente no es un precio tan grande por la información que me da, aunque siempre es desagradable.
— ¿No estás enamorada?
—Lo estuve —después de meditarlo un poco—, fue hace tiempo, me rompieron el corazón, ya no soy la misma que entonces, pero sigo viva e intento hacer lo mejor para mi vida.
— ¿Me contaras lo que sucedió?
—Tal vez un día platicaremos sobre lo que me sucedió a mí y lo que te paso a ti, pero primero tenemos cosas importantes de las cuales encargarnos.
Desde ayer se habían puesto en contacto ambas jóvenes, Ginebra no había tardado gran cosa en darse cuenta de quien se trataba, era una de las profesoras que se encargaban de la clase de defensa contra las artes oscuras Tonks, aun no entendía cómo funcionaba su disfraz pero era impresionante. Fue ella quien le había dado el aviso de que los maestros nuevos estaban actuando raro, lo que la llevo a pensar en la teoría que tenia sobre los maestros que estaban inmiscuyéndose en las elecciones, recordando los que habían entrado en la pelea entre los Ravenclaw y los Slytherin, estas pistas la obligaron a buscar información con su contacto con los Ravenclaw, el se mostro cooperativo con la información como siempre, definitivamente su control sobre el no alcanzaba como para que la buscara para acusar a su jefe, pero estando entre ella y una pared siempre suelta la información, como la de la emboscada que preparaban para el líder de Gryffindor antes de que llegara al colegio.
— ¿Por qué no le avisamos a Potter y Granger para que lleguen por otro camino?
— ¿Cuál es tu especialidad?
—Recolección de información, infiltración y espionaje ¿para qué lo quieres saber? —sin entender.
—Yo estoy estudiando lo mismo, te aseguro que yo también pensé en informarles, pero por ahora estoy en el puesto de líder de casa, así que tengo que pensar como lo pensaría Potter, y estoy segura de que el no dejaría pasar una oportunidad como esta.
— ¿Entonces cual es el plan?
—Los usaremos de carnada, dejaremos que salte la trampa, enviare a Ron y a un par de compañeros de su elección para ayudarlos, que ataquen y se muevan rápido para poder ayudarlos, los demás formaremos un cerco para atacar por dos frentes al mismo tiempo.
— Es un buen plan, pero yo quiero entrar en el grupo de Ron.
—Ellos se llevaran la peor parte.
—Yo también soy muy buena en los duelos, soy una profesional a final de cuentas, si quieres después te enseño mi título de auror.
—No te preocupes chica valiente, si lo quieres hacer, lo puedes hacer.
Cuando se reunieron en los invernaderos le informaron a Ron y a los demás el plan que tenían preparado, eran de Gryffindor, se sintieron entusiasmados como si hubieran sido invitados a una fiesta. A la reunión también asistieron Luna y Cho, respetando el pacto de cooperación que habían firmado con Harry. Fueron ellas las únicas que sospecharon de la compañera de Ginebra, e incluso dudar de sus motivos.
— ¿Quién es ella? —pregunta Luna.
—Una amiga y aliada.
—Nosotros no la conocemos—dice Cho desconfiada.
—Miren en la siguiente reunión explicare todo, este lugar no es seguro para hablar, tenemos que esperar.
—Hace tiempo fuimos amigas—le dice Luna a Ginebra—, solo espero que vuelvas a confiar en mí como fue entonces—le asegura antes de marcharse para reunirse con el grupo.
—Tú no eres Potter, Ginebra, te recomiendo que lo recuerdes—le dice Cho, con un tono que fue solo escuchado por Ginebra.
Los activos de Fudge se encontraban repartidos cerca del camino principal que lleva hasta la puerta del castillo, ocultos entre los árboles se preparan para entrar en acción. La gente que había reunido Ginebra se escondió un poco más atrás, más cercas del castillo. De entre ellos, quien mejor visión tiene es Luna, quien fue enviada para vigilar el camino. Siendo ella la primera que vio como se acercaba el solitario carruaje exclusivo de la casa de Gryffindor.
—Qué demonios—fue lo que dijo Luna cuando ve al carruaje que se acerca a toda velocidad, de hecho estaba casi segura que nunca había visto un carruaje correr así.
La guardia de Fudge, al igual que la de Ginebra se sorprendieron, de la velocidad del carruaje, pero aun así reaccionaron lo suficiente para lanzar una buena cantidad de maldiciones, pero esto no pudo detener al carruaje, el cual simplemente continuo su camino hasta salir del bosque y detenerse casi en frente de la escuela, dejando atrás a ambos grupos. Cuando ven esto la guardia de Fudge salen de sus escondites y corren hacia donde quedo el carruaje detenido. Por su parte Ginebra envía al equipo de Ron directamente hacia el carruaje, mientras que ella reúne de nuevo al resto de su gente para perseguir a los de Fudge.
Aunque Ron y su gente estaban más cercas llegaron casi al mismo tiempo que sus rivales solo que al lado contrario del carruaje, incluso se pudieron ver el Fudge a través del carruaje, ambos se vieron con expresión de confusión debido a que el carruaje estaba vacío.
—Sal de una vez, maldito Potter—le grita Fudge a la nada.
—You can't see me, Fudge.
Desde el techo del carruaje escucharon la vos de Harry, y de la nada salieron un par de maldiciones directamente a Fudge y sus seguidores, cuando respondieron el ataque, Ron y los suyos atacaron, los cuatro lanzaron maldiciones a través de las ventanas aprovechando la distracción que había hecho Harry dejaron a cuatro rivales inconscientes, después Ron atraviesa ambas puertas y los demás rodean el carruaje para continuar con la pelea, a pesar de estar en una gran desventaja numérica, el impulso del ataque hacia que estos retrocedieran poco a poco. Cuando llegaron los últimos rezagados los Ravenclaw recuperaron su impulso, orillando a los Gryffindor al carruaje, es entonces cuando por fin aparecen Harry y Hermione, el se acababa de levantar y Hermione permanece agachada apoyando una rodilla en el techo del carruaje, sujetando con una mano la capa invisible y con la otra la varita, su brazo se movía como si fuera una serpiente por la velocidad con la que lanzaba maldiciones. Se sorprendieron al verlos arriba del carruaje, pero se sorprendieron todavía más cuando Harry se arroja desde el techo derribando a dos de ellos al mismo tiempo, al estar mas cercas de los rivales, las tácticas de pelea cuerpo a cuerpo de Ron y de Harry resultaron tremendamente efectivos. Fue entonces cuando Fudge se dio cuenta que la trampa que habían preparado se había convertido en una trampa para él, no supo cómo pero había caído en la misma situación que cuando ataco a los Slytherin, pues aunque él no había visto, alrededor de su gente también había iniciado otra pelea, contra las fuerzas de Ginebra, quienes los habían rodeado.
Desde las ventanas del castillo había muchos estudiantes que seguían la pelea bastante animados, dando ánimos a gritos a ambos grupos. Desde las ventanas pudieron ver claramente cuando Ron se agacho un poco frente al último de los combatientes sin insignias, quien había saltado para esquivar una maldición, para levantarlo de las piernas y subirlo hasta sus hombros, entonces se deja caer para caer sentado y utilizar todo el impulso para azotar al individuo en el suelo, dejándolo inconsciente con la espalda al suelo. Po otro lado también pudieron ver como Harry acababa con el ultimo, el líder de los Ravenclaw, quien de hecho no opuso gran resistencia, con un golpe directo a la cara lo hiso soltar la varita y tambalearse, debido al dolor se agacha un poco, entonces Harry se mete un poco debajo de el para sujetarlo con un brazo de cuello y levantarlo con la espalda detrás de su propia cabeza mientras que con su otro brazo le sujeta de las piernas, con un último movimiento lo arroja con la fuerza de la espalda sin soltarlo aun de la cabeza para terminar azotándolo en el suelo.
—Te lo dije Fudge, ni siquiera me puedes ver.
La gente de Luna no pudo evitar reírse cuando una de las enfermeras les dice cuando llevaron a los heridos a la enfermería, que sin una derrota de Fudge y su gente, parecía que le faltaba algo a la semana, un chiste que se iso bastante popular entre las otras tres casas.
Las heridas de los combatientes de Gryffindor fueron curadas en la misma torre, por algunos de los estudiantes que tenían la especialidad de medimagia, como Neville.
—Fue un buen plan—le dice Harry Ginebra, mientras que una de las estudiantes le vendaba el brazo izquierdo—, pero debiste enviar a algunos mas delante de las filas enemigas, para que pudieran trabajar con nosotros.
—No lo pensé, lo siento—se disculpa Ginebra.
—El problema es que si lo pensaste, pero sentiste miedo por la posibilidad de que nosotros decidiéramos no acudir a la trampa, que escapáramos—la regaña Hermione, quien solo había sufrido unos pocos cortes.
—Yo…—sin saber que decir.
—Tuviste dos planes, dejar la trampa sin que pasara nada, o utilizarla en nuestro beneficio, al final todo salió bien, pero estuvimos cercas de perder, el que dudaras nos puso en una situación difícil—continua Harry.
—Lo lamento—con sinceridad.
—De los errores aprendemos, solo te quiero dar este consejo, nunca dudes.
Después del regaño a Ginebra, Hermione se queda coordinando que todos recibieran la asistencia médica necesaria, como las heridas eran leves pero abundantes, Harry los pudo dejar para subir a sus habitaciones con lo que habían comprado aquel fin de semana.
—Hermione, te encargo que les digas a los demás que tendremos reunión esta noche, que venga también Luna.
—Yo me encargo.
—Yo subiré las cosas.
—Después te alcanzo.
Con ayuda de Ron, suben las grandes maletas que había traído Hermione y los numerosos paquetes de Harry, ambos suben hasta el último piso de la torre, para primero entrar a la habitación de Harry y de ahí entrar al laboratorio.
—Esta es la primera vez que entro a este lugar—le comenta Ron a Harry.
— ¿En serio? —mientras acomoda sus cosas.
—Tú ya sabes—de pronto algo nervioso—, aunque a ti siempre te a gustado tener tu espacio, desde que te hiciste líder de la casa y dejaste el dormitorio te distanciaste mas de nosotros.
—Nunca fui un buen compañero.
—Yo no diría eso, definitivamente estabas lejos de ser humilde pero a nosotros siempre nos trataste bien, aunque admito que levantaste muchas envidias cuando Hermione se mudo contigo.
— ¿Enserio?
—No de mí, yo siempre la vi como otra hermana, pero con otros fue diferente, cuando entramos no era más que un ratón de biblioteca, y así siguió durante varios años, pero de pronto se empezó a convertir en una de las más bellas de la escuela.
—Ciertamente.
—Además de una de las más exhibicionistas.
—No te pases Ron—riendo.
—Bueno tú entiendes mi punto.
—Que puedo decir, soy un tipo con suerte.
—Ciertamente.
—Necesitamos hacer más grande este lugar—le dice Harry a Ron.
Entre los dos empiezan a agrandar la habitación con magia, para después agregar algunas mesas.
—Ella también quiere hacer unos experimentos.
—Recuérdame mantenerme lejos de ella entonces, ya sabes como se pone cuando tiene curiosidad por algo.
—Dímelo a mí. —Entonces Harry decide cambiar un poco el tema— Hablando de mujeres, ¿tu como vas?
—Llevo un tiempo demasiado concentrado en el trabajo, pero definitivamente hay una muchacha que me interesa.
— ¿En serio?
—Sí, es una duelista impresionante, y tiene unas piernas kilométricas, el problema es que creo que no le caigo bien.
—Eso es lo de menos, te aseguro que todo se puede arreglar.
— ¿Tú crees?
—Yo te voy a ayudar, tú pon todo de ti, estoy seguro que tendrás buenos resultados. —le asegura Harry, para alegría de Ron.
Cuando terminaron las labores de sanación con el grupo de ataque, Hermione se encargo de mandar un mensaje a Luna para que asistiera a la reunión de aquella noche, acompañada por Ginebra también le informaron a Neville.
— ¿Sigues enojada con migo? —le pregunta Ginebra a Hermione un tanto insegura.
—Claro que no—sonriéndole—por que no vamos a comer y platicamos.
Algo de lo que le gustaba de aquel mundo a Hermione, era el modo de estudio, pues este era bastante libre, después del quinto año, pues la asistencia a clases no era obligatorio, pero los exámenes no dejaban de ser igualmente exigentes que antes, solo que permitía un modo de estudio mucho mas flexible, lo cual hacia que en el gran comedor siempre hubiera comida disponible, pues no todos los estudiantes comían a la misma hora, lo cual también evitaba que se sobrecargara el comedor. Cuando ambas llegaron al comedor se sentaron en una de las esquinas de la mesa.
—Tengo una duda Hermione.
— ¿Qué sucede?
—Harry me encargo infiltrarme con los maestros, tengo una informante dentro de los maestros, ella me pidió que la presentara con Harry.
— ¿Quién es?
—Tonks, es una de las maestras de defensa contra las artes oscuras.
—Que oportuno, recibimos un informe de que nos contactáramos con ella, ¿crees que pueda ir a la reunión de esta noche?
—Lo podre arreglar.
—Lo mejor sería que arreglaras para que no sepa en donde es la reunión, solo por seguridad, ya veremos después.
—Está bien, yo me encargaré.
Después de unos momentos en silencio, Ginebra decide cambiar de tema de conversación por otro que también encuentra bastante interesante.
—Y dime Hermione ¿cómo les fue en su escapada romántica? —le pregunta con un mejor humor.
—Fue mucho trabajo y poco romance—le comenta para después dar un profundo suspiro—, la verdad es que las cosas no van bien entre nosotros.
— ¿Por qué?
—Estamos muy concentrados en el trabajo.
—Vamos Hermione, no me salgas con eso, si sabes que yo ya vi sus "pasatiempos" —le dice mientras hace un gesto con la mano, como si esgrimiera un látigo.
—Carajo Ginny, ¿quieres que se entere toda la escuela? —roja como el cabello de su amiga.
—Pocos lo entendería, no seas exagerada, pero ese no es el punto, ¿Por qué se distanciaron?
—Digamos que Harry tiene problemas para los grandes pasos en la relación.
—Nunca pensé que el fuera de los que le huyen al compromiso.
—Yo nunca he dicho que nuestra relación sea perfecta.
—Las relaciones perfectas no existen Hermione, dímelo a mí.
— ¿Cómo sigues? —sin poder ocultar la preocupación por su amiga.
—El tiempo ayuda.
— ¿El tiempo o alguien más?
—Ambos, me siento mejor que antes, pero tampoco puedo negar que estoy interesada de nuevo realmente en alguien, aun no se que hacer al respecto, pero el hecho de que aun pueda sentir algo por alguien me hace sentir bien.
—Buena suerte Ginny.
Cuando Hermione sube al piso que comparte con Harry, se sorprende al ver los cambios que habían hecho en el laboratorio.
—Necesitábamos mas espacio—le explica Harry, quien ya se encontraba trabajando con lo que parresia material de un laboratorio de química—, Ron me ayudo a poner las mesas y los estantes, solo acomodamos lo que trajiste de aquella tienda muggle, coloque lo básico pero en realidad no se que vas a necesitar, supongo que por ahora podemos compartir lo que tengo.
Uno de los misterios mas grande de la historia es el por qué una mujer se enamora de alguien en especifico, seguramente es una gran cantidad de detalles, desde lo más normal como unas flores hasta lo mas inverosímil como un laboratorio, pero hay que decirlo, ella nunca había sido una chica como las demás.
—Muchas gracias Harry—le dice Hermione después de besarlo y antes de que el pudiera recuperar el habla.
—De nada—desconcertado.
Luna estaba nerviosa mientras se arreglaba, una cosa era entrar a la casa de Hufflepuff y otra muy distinta era entrar a Gryffindor, pero aun así no era tan extraordinario, pero ser invitada al piso exclusivo del jefe de la casa, era algo que ocurría seguramente cada cien años.
—Esto no me gusta—se queja Cho, jefa de seguridad de la organización de Luna, quien la miraba como se arreglaba.
—A veces eres demasiado aprensiva conmigo Cho, necesitas un novio para distraerte.
—No seas ridícula—de pronto ofendida.
—No te enojes conmigo Cho, nada va a pasarme, además también estará Neville—era curioso como cuando mencionaba a su novio, volvía a ella aquel gesto soñador que la caracterizaba, antes de entrar en la política de la escuela.
—Está bien Luna, solo ten cuidado y por favor compórtate.
—No te preocupes, te prometo que masticare con la boca serrada—le dice bromeando.
Cuando obtuvo el visto bueno sobre su apariencia de parte de sus compañeras de habitación, salió de la torre para encontrarse con Neville, quien la escoltaría a la torre de Gryffindor.
— ¿Es que vamos a ir a algún baile y no me has dicho nada? —le dice Neville después de saludarla.
— ¿Me veo extraña? —de pronto insegura.
—Te vez hermosa, solo que creo que te vas a desilusionar un poco de nuestras reuniones.
—Es que siempre había visto a Potter vistiendo muy elegante—le dice defendiéndose mientras caminan hacia la torre de Gryffindor.
—Yo también, pero créeme, cuando lo conozcas mas te darás cuenta de lo realmente extraño que es.
Ella sabía que las torres de Gryffindor y de Ravenclaw eran las dos casas mas parecidas, pero cuando entro a la torre de los leones se dio cuenta que esto solo era cierto a medias, pues aunque la estructura era bastante similar, la sensación que transmitía era muy diferente, pues en torre siempre se podía ver esa expresión de suficiencia, de estar convencidos de saber más que los demás, mientras que aquí había un ambiente mucho mas relajado, de personas que saben de lo que son capases y que respetan la capacidad de los demás, se pregunto seriamente si las armas medievales que decoraban las paredes del primer piso (mientras que en su torre, estaba atestado de libros) servían para arreglar los problemas que surgían cuando no se respetaban unos a otros.
—A pesar de lo que creo que estas pensando Luna, debo decir que no somos unos salvajes.
—Por supuesto— no pudo evitar dudarlo seriamente.
El camino hasta el último piso fue un tanto curioso para Luna, pues si bien antes se había acostumbrado a las miradas desaprobatorias de la gente, ahora se sentía mucho mas cómoda desde que había adquirido cierto poder en su torre, ahora de nuevo siendo señalada de nuevo, si bien no del mismo modo la hacía sentir muy incómoda.
En el último piso hay un pequeño pasillo con varias puertas, según le explico Neville una de esas puertas era la habitación de Harry y Hermione, y otra la sala de reuniones, pero que curiosamente no era esa a la que iban sino a otra que estaba enfrente.
— ¿Es enserio que ellos dos viven juntos?, siempre pensé que era rumor.
—La verdad es que si es cierto, uno de los privilegios de ser líder de casa.
Fue muy extraño para ambos que al entrar al cuarto no se encontraran con la mesa redonda y las sillas para la junta, sino que en medio de la habitación hubiera una mesa de villar y alrededor algunos bancos altos, en la sala solamente se encontraban Harry y Ron jugando en la mesa. Lejos de las elegantes túnicas que esperaba Luna encontrar, ambos jóvenes visten pantalones de mezclilla, un jersey de futbol americano en Harry y uno de béisbol Ron, este último con una cachucha volteada para atrás.
—Hola Luna, que bueno que nos visitas—le dice Harry cuando se da cuenta de que acaban de llegar, mientras es turno de Ron.
— ¿No teníamos junta? —les pregunta Neville.
—Claro que si, solo que pensé que seria mejor olvidarnos un poco de la ceremonia—rascándose la cabeza, mientras que analiza el juego— ¿saben jugar?
—Yo si—asegura Luna—, a mi padre le gustan los bares muggles.
—Muy bien, ahora so falta que lleguen Hermione y Ginebra, tienen una invitada especial.
— ¿Invitada? —pregunta Neville, mientras intenta averiguar de qué lado funciona el taco.
—Sí, quiero que todos actuemos normalmente, para que se hagan una idea de ella.
— ¿Quién es? —pregunta Ron.
—Tal vez un nuevo miembro, todo depende de lo que resulte de esta noche.
Nota de autor: En el capitulo anterior sucedieron varias cosas muy rápido, pero es que quise darle prisa a la historia para entrar a cosas más interesantes, pero era necesario que estas cosas pequeñas sucedieran.
Nota de autor 2: "You can't see me" frase característica de John Cena.
