Derechos de autor: EL MANGA, EL ANIME Y LOS PERSONAJES DE ESTA SON DE RUMIKO TAKAHASHI (y algunos inventados XD). LA HISTORIA ES DE MI AUTORÍA
ESTE FIC ES PARA MAYORES DE 18, CONTIENE LENGUAJE INAPROPIADO, ESCENAS CON GRADO DE VIOLENCIA MODERADO A ALTO, ASÍ COMO UNO QUE OTRO LEMON.
- blablabla -= diálogo en voz alta
"blabla" = pensamiento del personaje
-x-x-x-x = cambio de escena
Capítulo 2:
- ¡Buenas tardes! – exclamó alegre la joven de ojos almendrados y pelo negro con una tonalidad azulada.
- ¡Vaya!, yo que ya me estaba preocupando de que no llegaras – respondió Shinno mientras terminaba de ordenar las copas en la repisa.
- Lo siento – musitó mientras entraba a la barra y saludaba a su amigo con un beso en la mejilla – Es que no sabes con quién me topé hoy – dejó escapar una risita
Enarcando una ceja, respondió – No se me ocurre nadie –
- Con el sr. Hashiro – comentó tranquila
- ¿Con qué copucha salió ese caballero ahora? – relajó su rostro al escuchar esto
- Al parecer llegó un nuevo inquilino al 302… y según el sr. Hashiro es un mujeriego – volvió a soltar una sonrisa
- ¿Cómo el sr. Hashiro que vive en el 402 puede ver las mujeres que lleva el cabro a su departamento? – preguntó con tono cómico mientras evitaba largarse a reír.
- Jajajaja… es que esa es la mejor parte – tuvo que tomar un poco de aire para controlar la risa que tenía – Sabes que no te deja ir sin contarte toda la copucha, por lo que me comentó que ya lo ha escuchado hablando por teléfono de manera "sugerente" con dos mujeres distintas –
- ¿Cómo sabe que son dos mujeres distintas?... a veces ese caballero me asusta – la interrumpió Shinno para luego sacudirse por el escalofrío que le provocó las ideas locas de su cabeza.
- Jajajajajaja… escuchó cómo mencionó sus nombres… y esa es la mejor parte – se apretó el estómago, no podía contener la risa que sentía.
- Pero Akane, termina de contarme… te estas riendo sola – le replicó el chico
- Es que ni te imaginas lo que me dijo – volvió a reír a carcajadas – Me dijo… jajajajaja me dijo… lo siento, lo siento – tomó aire mientras su amigo trataba de mantener su cara de molesto, pero la risa contagiosa de su amiga ya se estaba apoderando de él – Es que… no me vas a creer jajajaja –
- ¡Akane! – la regañó, ya estaba perdiendo la paciencia
- Es que, según el sr. Hashiro… jajajaja, según él una se llama como fideos instantáneos y la otra como productos de limpieza – al terminar de decir esto, ambos soltaron una carcajada tan grande que los pocos comensales que había en el pub se giraron a mirarlos, junto con el único mesero que estaba presente a esa hora. Los amigos se miraron para volver a reírse al punto que las lágrimas caían de sus ojos.
- ¿Fideos instantáneos?... jajajajajaja… ¿Producto de limpieza?... jajajaja ¿cómo esos pueden ser nombres de personas? – preguntó entre carcajadas Shinno
- ¡No lo sé! – respondió para largarse a reír nuevamente aquella hermosa joven de pelo negro casi azulado – Eso fue lo que me dijo –
- Chiquillos – les llamó sutilmente la atención aquel mesero de pelo castaño oscuro.
- Lo sentimos Daisuke – respondió la joven de ojos almendrados – me iré a cambiar – informó mientras lentamente cada uno iba calmando su risa.
- Sí, ve – respondió Shinnosuke – hoy debo trabajar demasiado en la oficina, por lo que si te ves superada me avisas, ¿vale? – ella asintió para luego dirigirse al final del pasillo, colocando la llave en la puerta que tenía un cartel "SOLO PERSONAL AUTORIZADO".
Un poco antes de que dieran las 20:00 hrs, Akane se ubicaba tras la barra para comenzar con su turno de bartender en el pub "El guardabosques" mientras su jefe y mejor amigo se retiraba a la oficina para avanzar en su trabajo administrativo. Ese día llevaba puestas unas calzas negras que se pegaban como una segunda piel a sus definidas piernas y usando un short de mezclilla por encima, arriba usaba una polera de pabilos color beige cubierta por una blusa abierta de un tono café claro, además de llevar su pelo largo recogido en una cola de caballo alta. Para ser jueves, no había tanto movimiento pues el invierno se acercaba a paso firme, haciendo que las tardes y noches comenzaran a ser más frías, a pesar de esto, el ambiente en el interior del local era grato.
Cerca de media hora había transcurrido del inicio de su turno, ella sutilmente no le quitaba la vista a un par de hombres sentados en una de las mesas que estaban cerca de la barra. Se notaba que llevaban bebiendo alcohol hace bastante rato, su tono de voz iba en aumento, por lo que presentía que pronto armarían algún escándalo. Llamó a la mesera que había comenzado el segundo turno junto con ella.
- Akari – susurró cerca de su oído cuando ella se acercó lo suficiente comprendiendo que la encargada del local y bartender necesitaba informarle algo importante – ten ojo con esos dos, pronto tendremos un show – la chica asintió, para luego dirigirse a una mesa que se encontraba al final del local donde unos comensales la llamaban.
Cualquier persona externa (y con pensamiento machista) creería que dejar a dos mujeres juntas en el turno de noche de ese pub era como dejar la carnicería al cuidado de gatos, pero eso era porque no conocían a la que en ese momento era encargada del local. Su mejor amigo y dueño del negocio lo tenía más que claro, por lo que no se preocupaba mayormente, además, él estaba en la oficina, por lo que podría apoyar en caso de que la joven tocara el botón secreto que tenían para emergencias.
La puerta se abrió para dejar entrar a dos amigos que venían conversando alegremente.
- Deja de quejarte y asume de una vez que perdiste –
- ¡No fue mi culpa Ryoga!, cada vez que lo intenté ella… bueno, tú entiendes – musitó Ranma un tanto cohibido por estar en un lugar público.
Sin siquiera fijarse si había lugar en las mesas, ambos caminaron directo a la barra, esta vez en una ubicación más central que la anterior. Ryoga a la izquierda y Ranma a la derecha, quedando uno puestos vacíos después del trenzudo.
- Bueno bueno… eso te pasa por no tener fuerza de voluntad jajajaja - reía mientras se asomaban sus colmillos característicos de él – Veamos si Shinnosuke te puede dar algún consejo para eso jajajaja – se volvió a reír, causando que su amigo frunciera el ceño por la molestia.
Ninguno se percató que quien había sido su consejero la semana anterior no se encontraba atendiendo, sino que frente a ellos se posaba gentilmente una joven que no superaba los 25 años, con una figura esbelta y una energía digna de los mismísimos ángeles.
- Buenas noches, ¿qué van a desear tomar? – preguntó amablemente
Ambos dirigieron su mirada al frente al escuchar la dulce voz que les había hablado, la cual distaba mucho de aquella varonil que esperaban. No alcanzaron a decir palabra cuando un ruido estrepitoso los sorprendió.
- Maldita sea -masculló Akane antes de apoyar su mano en la barra cerca del brazo de Ranma, para de un impulso saltar por sobre ésta.
Lo que ocurrió después, para los amigos fue como si estuviesen viendo una escena a toda velocidad. La joven se acercó raudamente al borracho que tenía más próximo, el cual sostenía del cuello de la camisa a quien había sido su compañero de copas durante ese día. Con ambas manos sujetó la espalda de la camisa que tenía aquel hombre, y con una fuerza sorprendente lo mandó a volar haciendo que éste callera sobre su trasero en el piso del pub. Cuando se giró, se percató que el rival planeaba aprovecharse de la situación, por lo que sin pensarlo dos veces soportó todo el peso de su cuerpo sobre su pierna izquierda con su torso levemente inclinado hacia ésta, mientras que su otra extremidad estaba perfectamente estirada en diagonal hacia arriba (ángulo 45° considerando la mitad del cuerpo como eje), su pie estaba encajado perfectamente en la garganta de aquel borracho que se disponía a pegarle al otro, sin golpearlo pero ejerciendo la presión suficiente para que abriera ambos ojos ante la sorpresa del repentino movimiento de la chica.
- ¡Esto se termina acá! – exclamó sin moverse un solo centímetro de aquella postura ni aflojando la presión ejercida- ambos pagaran la cuenta y se largan de acá. No quiero problemas en mi local, y si siguen afuera, llamaré a la policía para que se los lleve por disturbios en la vía pública – su tono de voz dejaba helado a cualquiera, no daba derecho a réplica, el miedo que logró infundir en ambos hombres fue perfecto. Sin rechistar, le entregaron el dinero de su consumo y salieron del local en silencio, para ya en la calle tomar rumbos distintos.
Ranma no cabía en su asombro ante aquella escena… esa mujer, que no solo era hermosa y con un cuerpo ardiente (a su criterio), sino que además ella debía saber artes marciales, porque esa postura que tomó para detener al tipo estaba demasiado bien hecha para ser cosa de la suerte. Se sorprendió al darse cuenta de que no solo estaba embobado por aquella fémina, sino que un calor recorría su cuerpo… se había excitado al verla actuar así. Su ensoñación fue interrumpida al escuchar hablar a su amigo.
- Me enamoré – declaró embobado Ryoga
- ¡¿Qué dijiste maldito cerdo?! – le exclamó molesto Ranma mientras se giraba y le agarraba la solapa de la chaqueta
- ¡Hey! Cálmate, no me refiero a tu tormento, sino a ella – informó mientras que con su cabeza hacía un leve movimiento para direccionar la mirada del trenzudo. Sus ojos se posaron sobre aquella mesera de cabello color castaño y ojos de un tono similar que ayudaba a levantar la mesa y las sillas, mientras la bartender barría los restos de los vasos esparcidos por el piso. Al percatarse, Ranma soltó a su amigo para volver a tranquilizarse.
"¿Qué fue eso?" se preguntaba… ¿había sentido celos por el comentario del castaño?, se rio mentalmente. Eso era imposible, era primera vez que veía a esa chica, ¿cómo podría sentir celos si no la conocía?.
- Disculpen por eso – aquella dulce voz interrumpió sus pensamientos – Ahora sí, ¿Qué desean tomar? – consultó con una sonrisa en su rostro.
- ¿Y Shinnosuke? – preguntó el azabache confundido sobre la función de la chica en ese lugar, sin percatarse del tono pesado que utilizó.
A Akane no le gustó nada escuchar aquella inquietud ni el tono que se empleó, sintió que la estaban juzgando y que consideraban que no era apta para manejar la barra y el local.
- Está en la oficina – respondió secamente.
Su tono de voz no pasó desapercibido para los amigos, ¿dónde se había ido toda la dulzura que habían escuchado hace un instante?. Esa mujer era demasiado enigmática para ellos, podía ser amorosa en un segundo para luego parecer un témpano de hielo, sin contar con su actuar de hace un momento…
- ¿Van a ordenar algo o se van a quedar ahí sentados mirando? – preguntó ya molesta por la indiferencia de los hombres.
- Akane – escuchó una voz que la llamaba - ¿Todo bien? –
- Sí Shinno – informó – un par que se quiso pelear, pero ya me encargué – otra vez esa hermosa sonrisa que cautivaba a Ranma. Pronto frunció el ceño al percatarse que, mientras él recibía miradas frías y palabras cortantes, su "consejero" era tratado con cariño y gestos tan bellos como ese.
- Hola Shinno – saludó Ryoga tratando de calmar el ambiente que se había producido entre la chica y su amigo.
- Vaya, no creí volver a verlos – musitó mientras se percataba la cara de molestia de su amiga
- ¿Los conoces? – preguntó Akane
- Vinieron la semana pasada y me pidieron un consejo- explicó
- Entonces te los dejo – informó para luego retirarse a un extremo de la barra. Justo Akari le entregó una comanda con diversos tragos, por lo que la peliazul comenzó a realizar su trabajo. Shinnosuke la miró sorprendido, pocas personas lograban ponerla de mal humor tan rápido.
- ¿Qué le dijeron? – preguntó desconcertado a los jóvenes que tenía al frente
Ranma se levantó de hombros mientras explicaba – Le pregunté por ti cuando nos consultó qué queríamos tomar. No entiendo por qué está molesta –
- Eso lo explica todo – musitó Shinnosuke, al percibir los dos pares de ojos puestos sobre él, continuó – Akane es nuestra bartender del segundo turno. Ella es muy capaz, y cuando siente que alguien la cuestiona por ser mujer, toma esa actitud –
- ¡Pero yo no hice eso! – replicó molesto Ranma
- No te preocupes, yo hablaré con ella – suspiró profundo, su amiga podía ser muy intensa a veces - ¿Qué desean tomar? –
- Dos cervezas, por favor – respondió Ryoga.
Entregó los bebestibles al par de amigos para después dirigirse donde se encontraba aquella mujer que lo traía loco. Hace ya unos años que la amaba en secreto, pero ella jamás lo miraba con otros ojos no fueran los de amistad… la odiada friendzone, la cual quedó más que claro cuando comenzó a salir con ese imbécil que no le agradaba nada.
- Akane – la llamó mientras colocaba una mano en su espalda.
- No me digas nada Shinno, sabes que odio cuando me cuestionan por ser mujer –
El chico suspiró, conocía la terquedad de su amiga y nada ni nadie podría quitarle aquella idea de la cabeza. Ni un millón de explicaciones la haría comprender la situación, por lo que decidió actuar de manera conciliadora.
- Está bien, yo atenderé ese lado de la barra, pero mañana deberás cubrir los dos turnos para poder hacer mi trabajo – ella lo miró agradecida y asintió. "Las cosas que hago por ti bella" pensó para dirigirse a "su mitad".
La noche transcurrió tranquila, los amigos le pidieron consejos al bartender con respecto a cómo "Mousse" (en realidad Ranma) podía hablar con Ukyo sin que ella usara el sexo para evitar la confrontación. Lo más lógico, según palabras textuales de Shinnosuke, sería juntarse con ella en un lugar público a medio día, para que no haya forma que intente evitar lo inevitable. Mientras ambos amigos lo escuchaban para luego seguir con conversaciones más banales, un par de ojos azules se desviaban cada tanto hacia la silueta de la otra persona que atendía la barra. Cuando se percataron que se les hizo tarde, ambos jóvenes pagaron su consumo para retirarse. Al levantarse de sus asientos, el trenzudo decidió hacer una última jugada para llamar la atención de la chica que se mantuvo alejada.
- Buenas noches… Akane – dijo con un tono lo suficientemente alto para ser escuchado por aquella mujer. Sonrió al ver la reacción que había provocado en ella, pues a pesar de estar de espaldas, pudo percatarse cómo se tensaba al escuchar su nombre; por alguna extraña razón que no podía explicar, había disfrutado molestar a la chica.
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Ranma ya llevaba varios días viviendo en su nuevo departamento, era un edificio que contaba con 5 pisos de altura y dos departamentos por piso, pero aún así, solo tenía escaleras para subir o bajar. La mayoría de los habitantes eran adultos mayores, aunque ninguno con dificultades serias propias de la edad. Sabía, por comentarios de su vecina del frente, que había otros jóvenes, pero jamás los vio en el tiempo que se había mudado. La abuela Daimonji (como ella misma le pidió que le dijera), le comentó que había una chica en el 401 que era muy amable y siempre estaba dispuesta a ayudarlos cuando, por su edad, se veían complicados con algunas situaciones. Es muy fuerte, es un sol de persona recordaba que habían sido algunas de sus palabras.
En ese momento, el trenzudo no le prestó mayor atención, pues su mente estaba en aclarar todo con Ukyo. Decidido, esa mañana fue a trotar al parque cercano que estaba a un par de cuadras de ahí, ya venía de vuelta con la intención de ducharse, ir a trabajar y citar a U-chan a la hora de almuerzo para aclarar todo. Iba subiendo las escaleras cuando pudo percibir nuevamente el dejo de un aroma a jazmín… no era primera vez que le pasaba, incluso podría jurar que lo había sentido en el pub el otro día cuando fue con Ryoga, pero jamás se había topado con la persona dueña de ese olor.
- Uyyyy… ¡malditas bolsas! – escuchó una furiosa voz femenina a un piso de distancia de él, mientras el sonido de latas contra los escalones se adueñaba de la escalera. Luego pudo oír que aquella mujer refunfuñaba cosas a la par que las bolsas de papel replicaban a modo de queja por ser llenadas con más productos. Decidió subir más rápido, pero jamás esperó encontrarse con aquella imagen… algunos productos colocados a un costado de la escalera, mientras la silueta de una joven de espaldas a él cargada con dos bolsas de papel, una a cada lado de su rostro sostenidas por sus manos. Su mirada la recorrió desde los talones, pasando lentamente por aquellas torneadas y trabajadas piernas, para continuar de toparse con un trasero firme y bien formado, una fina cintura y una delicada espalda. Al instante de llegar al cuello, pudo apreciar la nívea piel que destacaba de aquella polera de color rojo que contrastaba con su cabello recogido en un tomate de un tono negro ¿azulado?, no podría estar seguro, quizás la iluminación le jugaba una mala pasada.
Decidió que no se quedaría con la duda de ver el rostro de tan despampanante cuerpo, además, había logrado reconocer que aquel agradable olor a jazmín provenía de ella. Sigilosamente, tomó el resto de mercadería que ella había abandonado al costado de la escalera para seguirla a una distancia prudente, la cual convenientemente les permitía a sus ojos quedar de frente ante aquel tonificado trasero cubierto por una calza negra. Cuando la chica llegó al cuarto piso, se giró levemente por el pasillo hacia la derecha donde se encontraba la puerta con la numeración 401. La vio intentando vagamente colocar las llaves en la cerradura, pero las bolsas no se lo permitían.
- ¿Te ayudo? – preguntó el trenzudo con un tono cargado de amabilidad.
- Gracias – respondió sin mirarlo, mientras dejaba colgando las llaves entre sus dedos.
El roce de los dedos de ambos no pasó desapercibido para ninguno de los dos, fue como una leve corriente eléctrica. Ella se puso nerviosa, pero respiró profundo para no demostrar sus emociones que eran incomprendidas. Él sacudió su cabeza negando aquella sensación. Tomó las llaves, las colocó en la cerradura, las giró para luego abrir la puerta dejándola entrar.
- Te traje los productos que dejaste abajo – le informaba mientras la veía avanzar por dentro del departamento. Se mantuvo en el marco de la puerta, pero de una rápida mirada se percató que las dimensiones eran las mismas que las de su nuevo hogar, aunque éste tenía un toque femenino. Cuando la vio dirigirse hacia él, no podía creer que aquella belleza fuera su vecina, y para su mayor sorpresa, que fuera ella.
- Muchas gracias por tu ayuda – venía exclamando la joven sin mirar realmente a quien le había prestado ayuda. Cuando se acercó dirigió sus ojos hacia el muchacho sin reconocerlo inmediatamente, lo que no pasó desapercibido para él, por lo que se encargó de recordarle de dónde se conocían.
- No fue nada… Akane – al escuchar su nombre ser pronunciado de esa manera, la joven rápidamente reconoció al trenzudo del bar.
- ¿Qué haces aquí?, ¿me estás siguiendo? – preguntó acusadora y notoriamente molesta
"Wow… esta mujer puede ser la persona más dulce y en un segundo ser la más pesada" pensó Ranma sorprendido nuevamente por el cambio de actitud de ella para con él. Sonrió de medio lado, ese rostro molesto le parecía sexy y atrayente, sin él mismo comprender el porqué.
- ¿De verdad crees que un tipo como yo seguiría a una marimacho como tú?, sí que te quieres mucho – la toreó con aquella frase, disfrutó ver como el ceño de la chica cada vez se fruncía más y más.
- ¡¿Quién demonios te crees que eres?! – exclamó molesta, pero una voz la hizo medirse.
- Buenas tardes señorita Akane, joven – saludó amorosamente su vecino del frente, el sr. Hashiro.
- Señor Hashiro, buenas tardes – respondió amablemente la chica, con una sonrisa falsa debido a su estado de ánimo, además, sabía que el caballero solo quería enterarse de lo que estaba ocurriendo.
- Joven, a usted no lo conozco, ¿acaso es amigo de la señorita Akane? –
"Uyyy este viejo ni disimula" pensó furiosa la chica, ¿ahora cómo le explicaba que era un acosador sin ponerlo en peligro?, uno nunca sabe lo loco que pueden ser tipos así.
- Mucho gusto sr. Hashiro, soy Ranma Saotome, el nuevo inquilino del 302 – respondió acercándose al caballero para extenderle la mano cortésmente. Aquello descolocó a la peliazul, ¿es que estaba tan loco para irse a vivir donde ella misma?, "quizás deba llamar a la policía" pensaba ensimismada, sin percatarse que luego de las presentaciones el anciano volvió a cerrar su puerta y nuevamente quedaba frente a su acosador.
- No sé qué estas pensando en estos momentos, pero llevo viviendo acá hace casi dos semanas, y a ti te vi hace menos de una, así que para que te quedes tranquila… No, no te estoy acosando, no soy un acosador, y créeme… mis gustos son de un estándar más alto – explicó disfrutando ver el enojo de la chica, no le daría el gusto de decirle que la encontraba guapa. Sin darle derecho a réplica, depositó la mercadería que había subido en el piso, para girarse y bajar por las escaleras.
A Akane le costó salir de su sorpresa, esas palabras la habían dejado en blanco… "pero ¿quién se cree que es para hablarme así?" pensó molesta para agacharse a recoger los productos.
- ¡Idiota! – dijo con voz fuerte para que él la escuchara, al mismo instante que impulsaba con su mano la puerta para cerrarla con brusquedad. Cuando el aludido la escuchó, solo pudo sonreír pícaramente, definitivamente disfrutaba hacerla enojar.
Continuará…
Hola a todos! Mil mil gracias por el buen recibimiento que ha tenido esta historia, no saben lo feliz que me hizo leer sus reviews.
Para que sepan, y fue algo que muchos me preguntaron, por ahora estaré actualizando esta historia solo los días lunes, pues al ser cap más largos me demoro más en avanzar en su redacción. Pero no se preocupen, a menos que mi computador falle de nuevo, tendrán actualizaciones sagradamente los días lunes, me comprometo a eso.
Hablando de nuestra historia… ya sabemos que Shinno no es parte de la pareja, entonces… ¿quién?, ¿alguna teoría?. Nuestro trenzudo quedó prendado de Akane ante aquella primera impresión, claramente ella es una chica de armas tomar.
Benani0125: como pudiste ver en este cap, Shinnosule no es parte de la pareja incógnita… no podría hacerle eso a Shinno, debo confesar que me encanta. Aunque en esta historia lo dejé en la odiada friendzone jajajajja….
Mafe: jajajaja gracias por tus palabras para mi mejor amigo, y me alegro que te esté gustando la historia.
SUN-RISE-2809: espero que parte de tus dudas se hayan resuelto en este cap.!
Patty: me alegro que te parezca prometedora la historia. Tal como lo mencioné antes, los lunes estaré actualizando!
Bianka Sherlin: que genial que encuentres que la historia esté buena, mil gracias por tus palabras. Espero que actualizar una vez a la semana no se sienta tan lejano entre una y otra. Prometo que si avanzo más rápido en su redacción, las subiré más seguido, pero por ahora me es imposible.
Gracias a A. y a DAIKRA por sus palabras, les respondí por interno 😉
Paso a recomendarles el Facebook Mundo Fanfics R&I, es un face que recomienda fanfics muy buenos y nos apoya a quienes los escribimos publicitándolos (gracias chiquillas por eso), así que pasen a darse una vuelta, no se arrepentirán!
Solo me queda agradecerles nuevamente por el recibimiento e incentivarlos a que me sigan dejando sus reviews, créanme que me alegran y me motivan a seguir escribiendo. Además es genial saber qué opinan o qué creen que pasará.
Saludos y nos leemos el próximo lunes =)
