Continua

Terminado el experimento de la piel y huesos resistentes fue en apariencia un éxito, pero prefirieron esperar más tiempo antes de proporcionárselo a alguien más. Dejando de lado un tanto sus experimentos, Harry tuvo oportunidad de dedicarse a otras cosas, como terminar con el trabajo atrasado de las clases, en realidad no era mucho pero será bastante ridículo que después de ganar esas elecciones reprobara año.

Fue durante estos días que recibió una invitación bastante particular.

—Lord Potter, Lord Malfoy le invita respetuosamente al clásico baile de la casa de Slytherin, esperamos que pueda asistir.

Quien había entregado la invitación era Pansy Parkinson, una bella joven de cabello negro, una de las personas más cercanas a Draco.

—La esposa y la amante no siempre son las mismas, y en el caso de los Lords esto va mas allá—le explico Hermione después de que vieron que Parkinson se marchaba, lo dijo muy seria, de un modo que le indico que había más en lo que decía que las simples palabras—, desde que se anuncio su compromiso con Tudor, ella paso a ser más o menos su empleada.

— ¿Cómo sabes eso?

—Sucedió antes del cambio, Draco y tu eran bastantes cercanos, se podría decir que ambas ocupábamos mas o menos el mismo lugar, así que suena lógico que nos hubiéramos conocido, no puedo decir que fuéramos amigas pero nos conocimos, pero ellos n llegaron a los limites a los que llegamos nosotros, o al menos hasta donde yo sé, supongo que Malfoy no tiene la constancia necesaria.

— ¿Crees que se deba a esto que me hayan invitado a su baile? —siguen platicando mientras se dirigen de regreso a la torre de Gryffindor.

—No lo sé, no lo creo, tú mismo escuchaste la invitación—la versión en papel aun la tenía el—, se refirió a sí mismo como Lord al igual que a ti, aunque en realidad ninguno de los dos lo es aún.

—Gracias.

—No te lo tomes personal, pero es cierto. Los dos lo conocemos desde que teníamos once años, es bastante obvio que tiene una gran necesidad de sentirse por encima de los demás, y si dijera que tú no eres un Lord al mismo tiempo diría que el tampoco lo es, pues ambos títulos tienen similar poder, además de que esto me parece que tiene un segundo propósito pues así marca la diferencia con los demás candidatos, estoy segura que si envió una invitación a Fudge, el lo sentirá como un tremendo insulto, algo que sería obviamente su objetivo.

—Me imagino.

—Además de que este baile es algo que se hace cada año, no es algo que él pueda suspender solo porque no le agradan los invitados, entre más nobles asistan mejor. ¿Vas a asistir?

—Se vería raro si no asistiera después de esta invitación, además de que me servirá para identificar a las personas importantes de la escuela, o al menos las que Malfoy considera importante.

—En un futuro esa información nos podría ser útil.

—Consíguete un vestido bonito, que nos vamos de fiesta


Ella se consideraba ruda, probablemente debido a crecer compitiendo contra seis hermanos, todos hombres, los quería mucho a todos pero aun así su vida junto a ellos no había sido fácil, para encajar con sus hermanos desarrollo una personalidad fuerte y competitiva, que muchas veces chocaban con el rol de niña que debía tener con otras niñas de su edad, pronto se dio cuenta que no encajaba con ellas, así que con el tiempo aprendió a moverse a dos niveles diferentes, por un lado aprendió a maquillarse y por otro sabía exactamente como arreglar casi cualquier cosa en su casa. Su ropa en ese tiempo no le ayudaba, pues si su hermano Ron se quejaba de heredar ropa de sus hermanos debía imaginarse lo que era para ella heredar ropa de hombre, lo peor era cuando alguien en la calle la confundían con un niño, cuando entro al colegio puso en práctica todo lo que pudo aprender de la técnica de la aguja y el hilo para convertir su ropa de segunda mano de hombre, en ropa de mujer. La falta de dinero en su casa no la había amargado ni tampoco hacía que sintiera envidia de otras familias que no les faltaba nada, pero ciertamente había influido grandemente en suS fuertes de deseos por progresar y labrarse un futuro por su cuenta.

Recordaba mucho cuando durante una de las clases de estudios muggles estuvieron viendo películas, algunas de ellas realmente le impactaron, pues no podía dejar de sentirse en medio de "el padrino" cada vez que se reunía con los miembros de la organización de Gryffindor, pero seguramente la que más le había impactado sería la de "lo que el viento se llevo", en un principio vio a un personaje que no podría nunca soportar, probablemente el tipo de personas que mas detestaba, pero la trama la llevo a un punto impresionante cuando le jura a Dios que nunca volverá a pasar hambre, en ese momento se sintió tan identificada que sería casi como si ella misma hubiera hecho la promesa, después de esto el personaje siguió avanzando hasta que termina perdiendo, con una derrota tremendamente dolorosa, no le gustaron sus métodos y culpaba de estos su caída, Ginebra no los usaría (casi nunca) (bueno si, pero nunca se casaría con alguien que no quiere solo por dinero), pero tiene otros, y no teme usarlos

Ahora tenía un trabajo, una buena remuneración y sobre todo una buena perspectiva para el futuro, era la encargada de la inteligencia de la organización de un Lord, había hablado con Harry y con Hermione, había escuchado sus planes a futuro y ella no estaba dispuesta a quedar fuera, por ahora solo era la escuela pero tarde que temprano seria todo el país, tendría que darlo todo para demostrar que era capaz de realizar la tarea que le habían encomendado, demostraría que ella es indispensable.

Pero ahora se encontraba con un buen problema, infiltrarse con los Ravenclaw había sido fácil, investigación, escuchar a escondidas y un par de besos le habían sido suficiente, pero esto no sería tan fácil. Ella y Tudor habían tenido una historia, que apenas el año pasado había terminado, ambas sabían de lo que la otra era capaz, por eso era tan difícil.

—Lo que necesitamos es más información—asegura la profesora Tonks.

Ginny se había quedado después de su clase para hablar un poco con la profesora, haciendo que sus amigas se adelantaran.

—Es fácil decirlo pero no hacerlo.

—Yo podría infiltrarme—asegura la profesora.

—Me encanta mi amiga rubia—refiriéndose a la otra "personalidad" de la profesora —, pero no creo que funcione esta vez, puedes infiltrarte pero no el tiempo suficiente, tienes que dar clases después de todo.

—Eres algo pesimista ¿sabes?

—Solo realista, pero sabes que esa idea creo que puede funcionar pero tengo que hacer algunas cosas—lo único que falto fue que apareciera un gran foco encendido encima de la cabeza de la pelirroja—, mejor prepárate, mientras tanto consigue un uniforme de Slytherin, nos vemos luego—le dice antes de salir corriendo del salón.

En ocasiones su numerosa familia puede ser útil, sobre todo si tienes un par de hermanos que pueden inventar casi cualquier cosa, y de hecho lo que quería ellos ya lo tenían, solo esperaba que pudiera funcionar como ella quería.

Olvidándose de su siguiente clase se dirigió directamente a la lechuseria, con las prisas choco con una persona al entrar, cuando volteo a disculparse se dio cuenta que se trataba de su amiga Hermione.

— ¿Qué haces aquí, Hermione? —le pregunta muy curiosa.

—Enviando una carta—con sarcasmo.

—Supongo que fue una pregunta estúpida, pero me parece extraño, porque pensaba que tenías una lechuza.

—Sí, pero prefiero algo más discreto.

—Entonces es algo que no quieres que Harry se dé cuenta.

—Supongo que si no te lo explico te harás ideas extrañas—dándose por vencida (realmente con bastante facilidad) —, pero tú también tendrás que decirme porque vienes corriendo.

En el interior de la lechuseria, ambas dedicaron unos minutos para escribir sus cartas y enviarlas.

—Se trata de mis padres—le explica Hermione—, hemos estado muy distanciados desde lo que paso con los mortifagos.

—Lo recuerdo, debió ser muy duro—preocupada.

—Lo fue para ellos, desde entonces he preferido mantener mis distancias, pero la verdad es que los extraño.

—Y no quieres que él se preocupe—entendiendo el porqué de su secretismo con Harry.

—Tampoco quiero que tú te preocupes por mí.

—Entiendo cuando alguien quiere resolver sus problemas por sí mismos, pero solo quiero que sepas que si me necesitas te ayudare en lo que sea—con sinceridad.

—Mejor explícame que es lo que estás haciendo, antes de que me ponga a llorar—tragándose el llanto.

—Es sobre lo que me pidió Harry, estoy buscando infiltrarme en la casa de Slytherin, pero necesito ciertas herramientas.

— ¿Herramientas?

—Necesito algunas orejas extensibles.

—Entiendo, pero me parece que no serán suficientes, las torres están bien protegidas.

—Lo sé, pero espero que ellos me puedan ayudar, por el momento estoy resolviendo el problema de la infiltración y la ubicación.

—Sabes que, cuando recibas las orejas extensibles, avisadme, tengo algunas cosas que te pueden ayudar.

— ¿Estás segura?

—Sí, he estado trabajando en algunos proyectos que necesito poner a prueba, por el momento me parece mejor que te concentres en tu plan.

—Así lo hare.

—Tenemos que colaborar, tu área es la información, y la mía es la tesorería, ninguna tiene nada que ver con la otra pero aun así nos podemos ayudar, solo espero que cuando se necesite tu colaboración también estés dispuesta a ayudar.

—Lo estoy.


El se estaba recuperando, si no hubiera sido por Hermione se hubiera perdido hace tiempo, el solo se había tenido que adaptar a una gran cantidad de información nueva, no como ella que ahora tenía dos personalidades en conflicto, su problema personal venia desde que tuvo que aceptar la derrota en la antigua personalidad, eso lo había dejado realmente desmoralizado, durante meses apenas y había sobrevivido, acompañado por Hermione se habían alimentado (cuando había oportunidad) de cualquier cosa, incluso habían sacado comida de los botes de basura, seguramente a esto se debía su cambio de personalidad, ahora estaba dispuesto a disfrutar de todos los placeres de la vida, no permitiría que la guerra absorbiera toda su vida, cuánto tiempo no había gastado entrenándose en la magia, para darse cuenta que una sola persona no puede derrotar a un ejército, ni siquiera Voldemort puede hacerlo, ahora peleara con mas inteligencia que solo con fuerza bruta.

El otro día había estado en la sala común, platicando con otros estudiantes que en realidad nunca había conocido, bromeando con ellos se dio cuenta de los grandes contrastes que había en la sociedad mágica, unos apoyaban la influencia muggle mientras que otros la rechazaban, de hecho había los que no le interesaba en lo más mínimo y que lo único que les interesaba era divertirse. Una buena filosofía de vida en su opinión, pero el tenia trabajo que hacer, el tenia suerte pues su trabajo en realidad si le divertía bastante.

Era hora de un nuevo viaje, hasta hace poco no se había imaginado la cantidad de cosas que tendría que hacer fuera de la escuela para avanzar en sus planes, se daba cuenta que teniendo al equipo que tenía el podía dejar en sus manos el cuidado de la torre durante algunos días, y así dedicarse a otras cosas también importantes. Necesitaba ir primero al mundo muggle, después también ponerse en contacto con algunos empresarios del mundo mágico, de nuevo el profesor Slughorn fue de gran utilidad, incluso se ofreció para acompañarlo en persona.

—Una inversión un tanto curiosa mi joven amigo—le dice un tanto indeciso el viejo profesor a Harry.

—Se necesita visión, y visión es exactamente lo que tengo profesor—sonriendo.

—Supongo que te puedo ayudar, pero debes entender que este momento no cuento con mucho efectivo, tu sabes los salarios de los maestros no son muy buenos que digamos.

—No se preocupe profesor, solo necesito una pequeña ayuda, se que usted conoce a los dueños del canal mágico, necesito que usted me presente con ellos, sería muy extraño que simplemente me presentara en sus instalaciones como si nada.

—Yo te los puedo presentar, pero realmente no sé qué es lo que estas esperando, a penas llevan un par de años funcionando, y lo hacen más por gracia de Dios que por sus buenos resultados económicos.

—En parte esto me interesa por esa misma característica, porque es nuevo, al menos en el mundo mágico, este es exactamente el momento en el que puedo intervenir para hacer una verdadera diferencia, con el menor esfuerzo.

—Supongo que tienes razón, está bien te ayudare, es mas yo mismo te acompañare.

Ese profesor no trabajaba para él, pero está seguro de que es una de las personas más útiles que se ha encontrado en mucho tiempo, conoce a casi todas las personas que son necesarias de conocer para alguien como él, del ministerio y de las empresas.

El próximo viaje sería mucho más corto que el anterior, saldría en la mañana y regresaría en la tarde, esta vez solo lo acompañaría Ron, en la ciudad se encontraría con el profesor.

—No hay problema—le asegura Hermione—, de hecho tengo mucho trabajo como para salir de la escuela, te preparare las cuentas para que puedas trabajar en la ciudad—le explica muy tranquila, a penas levantándose de la mesa de trabajo que estaba usando en el laboratorio.

— ¿Te traigo algo?

Salir del colegio para alguien como él es fácil, además de que es él quien reparte este privilegio a los demás estudiantes. En esta salida de nuevo utiliza es el carruaje asignado a su cargo.

— ¿Por qué me invitaste a mi? —le pregunta Ron, después de superar la emoción de salir del castillo—, ¿tan mal están las cosas con Hermione?

—Pues ni bien ni mal si te soy sincero, es que no se qué hacer.

—Mira que si no sabes qué hacer con ella, es que ya estás muy mal—le dice riendo.

—No me refiero a eso, pero realmente creo que llegamos muy bajo, pidiéndonos consejos el uno al otro cuando ninguno puede resolver sus propios problemas.

—En eso tienes razón.

—Además de otra cosa, ¿has estado leyendo los periódicos últimamente?

—No, si no leo lo que me obligan en la escuela, menos voy a leer el periódico.

—En ese caso te daré el resumen, desde hace meses han estado reportando desapariciones de muggles por buena parte del país muggle y desde hace poco han empezado a desaparecer también magos hijos de muggles, esto sobre todo en las zonas boscosas mas mágicas del país mágico.

—Como el que rodea la escuela.

—Exactamente, no tiene caso arriesgarse más de la cuenta, este camino es seguro pero prefiero que no se arriesgue, al menos hasta que encuentre un medio de trasporte más rápido que este viejo carruaje.

— ¿Ella lo sabe?

— ¿Qué estoy preocupado o que está en peligro?

—Las dos cosas.

—Ella lee cualquier cosa que cae en sus manos, así que estoy seguro de que ya lo sabe, es mas es probable que ya sepa de quien es culpa, sobre si sabe que estoy preocupado eso si no lo sé.

—Mira Harry, puede que de los tres yo sea el menos listo, pero me parece que en lo que corresponde a Hermione eres bastante tonto, ella está enamorada de ti desde que entramos al colegio, puede que hayan tenido sus momentos difíciles pero aun así se nota a leguas que te adora, es mas estoy bastante convencido de que se despierta en las noches para ver si estás bien, pero tú, no sé como lo logras pero siempre parece que la tratas como si apenas fueran amigos y muchas veces como si solo fuera tu empleada. —lo regaña.

—Esta es una muestra de que las apariencias engañan, en realidad eres un cursi de primera—bromea con él, después de digerir la sorpresa que sintió al ver que su amigo se había dado cuentas de cosas que ni él quería darse cuenta.

—Supongo que sí—relajándose.

—Pero debo admitir que posiblemente estas en lo correcto, necesito cambiar, no pienso perderla ni hacerla sufrir.

—Supongo que de momento es suficiente.

Desde que había llegado a aquella realidad dudaba mucho sobre los sentimientos que tenia Hermione hacia él, pero Ron le había dicho algo simple pero muy cierto, no necesitaba realmente que ella le diga lo que siente, pues con sus acciones deberían de haber sido suficientes como para que él se diera cuenta. Ya no podría seguir retrasando este asunto, aunque empezara poco a poco, tenía que hacer que ella se diera cuenta que el por fin se había dado cuenta.

De nuevo tuvieron que atravesar la zona más sórdida de la ciudad capital, Harry no dejo que Ron se quedara en uno de los establecimientos particularmente perversos. No pudo dejar de observar la diferencia que existe entre las clases de los magos, a final de cuentas magos o no seguían siendo humanos.

La dirección que el profesor le había indicado esta ubicada en la zona norte de la ciudad, a lado de un montón de tiendas, el edificio era grueso y de tres pisos, bastante viejo y que lo que las personas menos hubieran imaginado como sede del único canal mágico hasta el momento. Tuvieron que esperar alrededor de media hora para que llegara el profesor Slughorn, el cual llego tan sonriente como siempre, aparentemente sentía un gran gozo cuando hacia ese tipo de conexiones, supusieron que se debía a ese afán de coleccionista, de querer mejorar su propia colección.

— ¿Realmente crees que los puedas convencer? —le pregunta Ron.

—No te preocupes, les hare una propuesta que no podrán rechazar—le dijo bromeando, aunque su amigo no termino de entender.

Dentro pudieron ver como llevaban a cabo un noticiero, aunque ni Ron ni el profesor se dieron cuenta Harry si se dio cuenta de lo antiguo del equipo de grabación, en realidad la situación era peor de lo que parecía, pero aun así pudo ver un lado interesante del canal, pues si bien su equipo tenía casi veinte años de atraso, sus programas no eran tan malos, estaban bien hecho, hacían mucho con poco, ese tipo de personas era exactamente el que necesitaba.

La sala de juntas en apariencia también era la sala donde comían, pues a pesar de que habían intentado limpiar lo mejor posible aun se notaba olor a comida. Los dueños del canal eran cinco personas, tres hombres y dos mujeres, decir que eran los dueños es un modo de hablar, pues de hecho también eran conductores, camarógrafos e incluso actores si era necesario, Harry se dio cuenta que se habían vestido con sus mejores ropas y que de hecho no estaban acostumbrados a usarlas, eso le dio a entender que ellos realmente deseaban tener a un nuevo inversionista.

—Lord Potter, es un verdadero honor tenerlo aquí, déjeme presentarme soy Joseph Woodroff —asegura el que parece ser el líder del grupo, a pesar de ser el mayor del grupo de dueños no parecía tener ni siquiera veinticinco años

—No hay necesidad de ser tan formales, díganme Harry, y espero poder llamarte Joseph.

—Claro que si—un tanto confundido por la actitud relajada de Harry— por favor siéntense.

—Si no les molesta, quiero empezar felicitándolos por el gran trabajo que están haciendo.

—Asemos lo que podemos—dice la joven que estaba a la derecha de Joseph—, desde que estábamos en el colegio teníamos el sueño de traer este invento desde nuestro mundo a este que nos acogió con los brazos abiertos.

—No es necesario que intentes alargar mi mundo, se que los hijos de muggles tienen muchos más problemas para desarrollarse en este mundo, que un sangre limpia, yo puedo ser un Lord pero no estoy siego y por eso me doy cuenta del gran trabajo que han estado haciendo.

—Yo fui quien los ayudo a llegar con la gente correcta, para conseguir el apoyo para crear el canal—dijo Slughorn, pareció que se inflo casi el doble de su tamaño.

—Nunca podremos dejar de agradecérselo—dice Joseph

—Miren, yo me doy cuenta cuando hay un verdadero potencial, y ustedes lo tienen, pero aun así necesitan ayuda, el problema es que no hay una gran difusión de su canal.

—Es que muy pocas personas tienen televisor—dice de nuevo la joven.

—Y es lo primero que tenemos que solucionar, como sabrán yo soy líder de una de las casa de Hogwarts, y tengo cierta influencia en la escuela.

—Sí.

—Estoy planeando una remodelación de la torre y una de las cosas que quiero incluir es colocar televisores en las habitaciones y en la sala común, de este modo aseguro que su audiencia crezca grandemente, pero deben entender que esto es como las fichas del domino si una cae las demás le seguirán, si coloco televisores en la torre, muchos alumnos de las otras casas desearan conseguir una, y si todos estos jóvenes tienen televisión en la escuela terminaran forzando a sus padres a comprar una durante las vacaciones ¿me entienden?

—Es impresionante ¿pero lo que planea cuesta bastante?

—Así es, pero miren, lo haremos en dos pasos, en el primero yo me encargo de la distribución de televisores, lo justo sería que cooperaran con la mitad ¿no les parece?

— ¿Supongo, pero en realidad mucha solvencia no tenemos? —dice Joseph algo confundido.

—Eso lo sé, así que yo absorberé el gasto inicial, y ustedes me pagan con acciones de la televisora.

— ¿Esta seguro? —pensando en el poco valor de estas

—Claro que si, de este modo continuamos a la segunda etapa, con una mayor cantidad de televidentes, podremos vender comerciales, como en el periódico, con mi parte de las ganancias se iniciara la remodelación y modernización de todo el canal, incluso si esto se retrasa estoy dispuesto hacer inversión una nueva inversión monetaria de mi parte, cuando se logre entonces nuestro objetivo empezare entonces a tener mis ganancias.

— ¿Qué gana usted? —pregunta la otra joven del grupo.

—Yo, poder de decisión, quiero el 51% del canal.

—Eso es bastante—dice Joseph sorprendido.

—Ustedes seguirían siendo los jefes del lugar, por mi parte podré dar algunas informaciones que me sean útiles para mí y mi organización.

—No nos pide cualquier cosa—indeciso.

—Voy a ser directo con ustedes—interviene Slughorn—, los ayude pero también les dije que si no avanzaban terminarían serrando sus puertas, esta es la gran oportunidad para vuestro canal, el éxito o el olvido, realmente prefieren aferrarse a un orgullo vacio.

Los cinco se voltearon a ver entre ellos, pidiéndose opinión entre ellos con solo la mirada, era obvio que realmente no sabían que debían hacer, al final por fin Joseph tomo una decisión.

—Lo haremos como usted dice Harry.

—No te arrepentirás.

Esta vez tuvo que ser Harry quien trabajara en la elaboración del contrato (el cual ya venía más o menos redactado por Hermione), un contrato que se convertiría en la primera piedra de un gran acontecimiento del mundo mágico.

— ¿Y si alguno se arrepiente? —pregunta Joseph.

—No estoy seguro, pero te garantizo que el traicionado se dará cuenta de que fue traicionado, y si a mí me traicionan, Ron va y le rompe las piernas—dice bromeando, pero sus nuevos socios no pudieron evitar sentir un escalofrió de miedo ante la posibilidad de que el "guardaespaldas" del Lord quisiera romperles las piernas.


El viejo profesor dejo las instalaciones del canal muy temprano, después de haber servido como testigo en la firma de los contratos, después de que se fue, Harry Y Ron continuaron varias horas en el canal aprendiendo sobre el modo de trabajo y como llevaban a cabo sus programas.

Acabado su trabajo en aquel lugar tuvieron oportunidad de ir a comer antes de regresar al castillo, comieron en un pub bastante concurrido y famoso por su guiso con carne, Harry perdió la cuenta de las veces que su amigo pidió más.

—Ya casi es navidad, ¿Qué vas a hacer? —le dice Ron a Harry después de acabar de comer.

—Aun no lo sé, pero supongo que iré a pasar las fiestas a casa de Sirius ¿y tú?

—Pues supongo que lo normal, iré a casa, mama está muy sola desde que todos sus hijos salieron de la casa, debemos acompañarla siempre que nos sea posible.

—Salúdala de mi parte.

—Se alegrara de que te acuerdes de ella.

Estaban por marchase cuando por la ventana del lugar pueden ver una pequeña tienda de flores en la acera de enfrente.

—No me parece el primer paso perfecto, pero supongo que es un primer paso.

La plática con su amigo le había servido, aun no sabía cuál iba a ser el resultado de lo que planeaba hacer, pero ya no estaba dispuesto a quedarse en el mismo lugar por un momento más.

No quería equivocarse, no quería pensar que lo que sentía por ella era mera atracción, pero cuando lo pensaba mejor, o que sentía no era del todo nuevo, solo que nunca se había permitido sentirlos, siempre le había sido más útil como aliada y como amiga que como novia y posible amante, pero la verdad es que aunque ella siguiera conservando su antigua apariencia de antes del cambio, la seguiría necesitando de igual manera.

Cuando llegaron por fin de regreso a la torre, se pudieron relajar después del viaje con un clima tan frio, Ron se dirigió a hacer sus cosas (Harry rogo por qué no se refiriera a aporrearle la cabeza a alguien), el por su parte quería empezar lo más pronto posible. Le sorprendió mucho que ella siguiera trabajando en el laboratorio, se había pasado todo el domingo de nuevo trabajando en ese lugar, ella no se dio cuenta de que el ya había llegado, el prefirió observarla un poco antes de llamar su atención, le gustaba mucho como se veía cuando se concentraba, tenía el cabello recogido en una cola de caballo que le llegaba hasta la cintura, lo más curioso era que de nuevo estaba tarareando esa vieja canción que en apariencia le encantaba, la había escuchado varias veces pero fue hasta ese momento que por fin la identifico, de nuevo se dio cuenta que es imposible conocerlo todo de alguien más, a pesar de vivir juntos, el también conocía esa canción.

— You must remember this. A kiss is just a kiss, a sigh is just a sigh — empieza a cantar acompañandola.

— The fundamental things apply. As time goes by. —termina ella.

Hermione no sabía que estaba pasando, la sorprendió escuchar la letra de aquella canción y mas viniendo de aquel que ella deseaba tanto que le cantara, a penas se dio cuenta cuando ella misma termino esa canción, no alcanzo a darse la vuelta cuando sintió que Harry la abraso por la cintura. Se empezó a preocupar por su salud mental cuando el empezó a moverla mientras bailaban lentamente al ritmo de la canción que el cantaba.

—No sabía que conocías esa canción—le dice cuando al fin se separan, aunque no muy lejos, ella no pensaba dejarle mucho espacio para que escapara.

—Ni yo que te gustaran esas películas—tampoco dispuesto a dejarla partir.

— ¿Y esas flores? —viendo unas flores que habían quedado abandonadas en una de las mesas.

—Doce flores para la mayor de las flores—dice zalameramente, al ir por ellas.

— ¿Te sientes bien? —ahora si preocupada.

—Supongo que tenemos que hablar—perdiendo un tanto la seguridad—, bueno, es más, me parece que el problema es que hablamos demasiado, mejor dejemos la plática para después.

Necesitaban hablar, definir y especificar un montón de cosas con respecto de su relación, pero al carajo todo eso, en ocasiones como esa la mejor opción es la que eligió Harry, tomar en sus brazos a la mujer que quiere y besarla hasta que deje de tener sentido cualquier otra cosa que no sean ellos dos.


Nota del autor: En este capítulo menciono dos películas, lo que el viento se llevo (1939) y el padrino (1972), ambas muy buenas películas, por otra parte al final del capítulo hay una canción, As Time Goes By, canción famosa de la película Casablanca (1942), esta película seria mi verdadera recomendación de película, que puedo decir, en lo personal me gustan mucho las películas antiguas