Derechos de autor: EL MANGA, EL ANIME Y LOS PERSONAJES DE ESTA SON DE RUMIKO TAKAHASHI (y algunos inventados XD). LA HISTORIA ES DE MI AUTORÍA

ESTE FIC ES PARA MAYORES DE 18, CONTIENE LENGUAJE INAPROPIADO, ESCENAS CON GRADO DE VIOLENCIA MODERADO A ALTO, ASÍ COMO UNO QUE OTRO LEMON.

- blablabla -= diálogo en voz alta

"blabla" = pensamiento del personaje

-x-x-x-x = cambio de escena

Capítulo 4:

Mientras el trenzudo se duchaba en el baño de visitas, Akane terminaba de sofreír el arroz para luego depositarlo en la olla, agregar el agua caliente y dejar que se cocinara. "Si no tiene gas para ducharse, tampoco tendrá para cocinar y prepararse el desayuno", pensaba al momento en que sacaba unas cuantas variedades de verduras. Las lavó, las dejó en el colador y una a una las iba picando en una tabla dispuesta para ello.

- ¿Qué le diré a Taro? – se preguntó en voz alta. "Nada, no puedo decirle nada… si se llega a enterar creerá que lo estoy engañando y no quiero que piense eso". Decidida en guardar el secreto, se percató que podía escuchar como el agua de la ducha aún corría, su mente traicionera volvió a ubicar una imagen de aquel sujeto, que perfectamente podría ser uno de los tantos dioses griegos que fueron retratados en innumerables estatuas, desnudo en su baño con el agua corriendo por su cuerpo… se sintió acalorada, sus mejillas definitivamente habían tomado un color carmín ante la lujuria que comenzaba a correr por su cuerpo. Sacudió su cabeza de un lado para otro.

- Ya basta Akane – se reprochó en voz alta, sin considerar hacia donde iba dirigido el cuchillo - ¡Ah! – gritó al momento de sentir el filo rozando tan fuerte su índice izquierdo que el corte produjo que sangrara profusamente – Mierda – presionando la base del dedo, lo colocó bajo el chorro de agua helada.

- Sí que eres torpe – dijo el azabache. La había escuchado gritar mientras se terminaba de poner los pantalones, por lo que salió rápidamente del baño con solo una toalla apoyada en sus hombros cubriendo la parte superior de su cuerpo.

- No me molestes – replicó molesta la chica, no se percató que el joven se acercaba semidesnudo hacia ella.

- Déjame ver – musitó tomando entre sus manos la de ella, haciendo que se girara hacia él.

Si en la mañana, mientras realizaba su rutina de ejercicios tratando de ver si así conseguía subir su ánimo, le hubiesen dicho que estaría con semejante espécimen de la raza humana, el cual parecía ser tallado por el mismo creador del universo cuando el concepto "perfección" fue enseñado a los hombres, ella se hubiera reído respondiendo que eso sería imposible. Uno, porque según ella no era el tipo de mujer que atraería a un semental como ese; y dos, jamás imaginó que se sentiría atraída sexualmente por otro hombre que no fuera su novio. Debido a esto, no pudo evitar sonrojarse ante la cercanía y la sensación electrificante que se sentía el tacto de aquellas manos sobre su piel. Bajó la mirada y un poco su cabeza para que su flequillo ocultara su evidente vergüenza (y quizás un poco de excitación, pues ese torso tan bien trabajado la había revolucionado).

- No es profundo, pero hay que hacerte una curación. ¿Dónde tienes tu botiquín? – consultó concentrado en mantener la calma, el estar tan próximo a la joven lo perturbó de una manera inesperada.

- E… en mi baño – logró decir con un gran esfuerzo. "Vamos Akane, ¿qué demonios te pasa?".

- Iré a buscarlo – informó – deja el dedo hacia arriba, vengo enseguida –

Al separar sus manos, el calor de éstas permanecía ardiendo en la piel del otro. Cuando la distancia se iba apoderando del espacio entre ellos, la sensación de vacío extrañó a ambos jóvenes. ¿Qué era eso que les estaba provocando emociones difíciles de explicar para dos extraños que se habían topado un par de veces en toda su vida?. Cada uno trataba de calmar a su atolondrado corazón, que se había propuesto correr una carrera a ciegas de un momento a otro. Al instante en que Ranma ingresó a la habitación principal, sus sentidos se agudizaron aún más al inundarse del aroma de la joven, con ese toque de jazmín que provocaba en él una calidez desconocida hasta ese momento para aquel "caballo salvaje" como lo apodaba su amigo. Sus ojos hicieron un barrido rápido por aquel dormitorio, para luego auto reprenderse por estar escudriñando con su mirada en un espacio tan íntimo como lo era el dormitorio de la chica. Rápidamente fue al baño y buscó en el mueble la caja de tamaño mediano de color blanco con una gruesa cruz roja en su tapa.

Cuando ingresó a la cocina, recorrió con su mirada aquella silueta bien definida… "vaya que está bien trabajada" pensaba mientras su mente intentaba grabar cada uno de los detalles y curvas del cuerpo femenino frente a él. Apoyó el botiquín en la mesa para luego abrirlo, sacó de él gasas y un poco de suero, untó una generosa cantidad y volvió a acercarse para tomar la pequeña mano de la joven.

- Auch – se quejó Akane al sentir el roce de la gasa con su piel.

- No exageres, esto no arde –

- No dije que ardiera, dije que me dolía – le respondió haciendo un mohín en sus labios.

Sus labios… ese gesto tan simple e infantil lo dejaron perdidamente embobado, como deseaba tocarlos, rozar los suyos contra ellos para sentir su textura, su sabor, sentir su calor traspasándose a su cuerpo… un nuevo quejido lo sacó de su ensimismamiento.

- ¡Auch! – gimió más fuerte – no es necesario que me apretes tanto, ya casi no sangra – le reclamó sin percatarse de que su boca había sido la causante de la desconcentración del trenzudo.

- Yo… lo–lo–lo siento, es que así me aseguro que quede bien desinfectado – "¿desde cuándo tan mentiroso Saotome?" – ahora quédate quieta para poder curarte – la regañó como un adulto regañando amorosamente a un niño. Sutilmente removió la gasa con suero, tomó una bandita y la colocó suavemente sobre la herida. Sus movimientos eran lentos, pausados, tratando de disfrutar cada roce de sus dedos sobre esa suave y tersa piel. El timbre del cronómetro de la encimera los asustó al punto que ambos dieron un pequeño saltito en su lugar.

- El… el arroz – musitó Akane acercándose a apagar el quemador – Ve a terminar de … arreglarte – su sonrojo nuevamente aparecía rebelde en sus mejillas – yo terminaré de preparar el desayuno -

Silencio… Ranma no emitía ni un ruido ni se movía, no lograba salir de su asombro, ¿es que ella le estaba invitando a desayunar?... en verdad esa mujer lograba sorprenderlo a cada segundo. Se movió torpemente, le costó cerrar el botiquín, no sabía si llevarlo de vuelta o dejarlo ahí.

- No te preocupes, yo lo llevo después – dijo ella como si leyera sus pensamientos, mientras volvía a terminar su labor de cortar verduras.

Él asintió para luego dirigirse de vuelta al baño de visitas. Sin saberlo, cuando ambos se encontraron solos en las distintas habitaciones del departamento soltaron un suspiro como si el aire se hubiese negado a abandonar sus pulmones cuando habían estado tan cerca el uno del otro. Akane salteó las verduras en su sartén, tratando de concentrarse en lo que hacía a pesar que su mente tenía otros planes: uno con ojos azules y un cabello azabache.

Sacó dos pocillos para servir un poco de arroz en cada uno… "un poco más" pensó en el que debería ser para su visita, "los hombres siempre comen más, ¿no?" se dijo mentalmente al colocar un poco más. Luego repitió la acción con las verduras. En una bandeja colocó los cuatro platos, dos pares de palillos, unas servilletas y dos tazas. Todo esto lo llevó diligentemente hacia su pequeña mesa de comer que apenas tenía cuatro sillas. Colocó lo que correspondía a su invitado a un costado, para luego poner lo de ella justo en frente de él. "¿Qué estás haciendo Akane?... "una vocecita le recriminaba estar desayunando con alguien que no fuese su novio… "pero si no estoy haciendo nada malo, solo lo estoy ayudando por un par de días" se autoconvenció. Decidida, evitaría pensar en Taro, así no tendría sentimientos de culpabilidad por algo que, en verdad, no era nada reprochable… total, en mirar no hay engaño; y ella era incapaz de serle infiel al hombre que amaba. Fue a buscar la tetera donde había preparado un exquisito té de lavanda… era uno de los pocos que ya sabía preparar sin problemas, también colocó en la mesa la salsa de soya y sal. Se sentó en su lugar para luego servir té en cada taza, su ansiedad le provocaba balancear su pierna izquierda de arriba abajo, como si estuviera manejando una vieja máquina de coser que necesitaba ser pedaleada para funcionar.

- Vaya, que rico se ve todo – trató de ser cortés ante aquella invitación no dicha a desayunar junto a la peliazul. Ahora ya vestido, lucía un buzo azul marino, para arriba traía una polera sin mangas rojas con detalles amarillos cerca de las costuras, su pelo aún seguía húmedo, pero él ya lo había trenzado nuevamente.

Ella solo sonrió, rogaba que todo hubiera salido bien esta vez. No probó bocado hasta que él lo hizo, acción que pasó desapercibida para el trenzudo, los ojos almendrados se posaban en su rostro buscando cualquier gesto que le informara sobre la calidad de la comida.

Ranma tragó duro, tomó un pequeño sorbo de té, para después relajar el ambiente como solo él lo sabía hacer…

- Así que además de marimacho y torpe, también eres pésima en la cocina – listo, eso era lo que Akane temía escuchar- ¿Qué acaso no conoces esto? – preguntó levantando el salero – Se llama sal, sirve para aliñar la comida y no quede desabrida – dijo en tono burlón.

Ella frunció el ceño mientras levantaba una porción de arroz, lo probó y sonrió – Solo le falta sal – agregó con una pequeña sonrisa en su cara.

- ¿Te parece poco? – dijo un tanto sorprendido, su idea de molestarla no había resultado.

- Agradece que solo fue eso – comentó ella levantando sus hombros – años antes quizás te hubiese envenenado – una pequeña risita salió de su boca.

- ¿Lo dices en serio? – la incredulidad se reflejaba en el tono de voz y so rostro.

- Sí, a los 16 ni siquiera podía hervir el agua sin causar un desastre… no sabes cuántas veces provoqué dolores de estómago a mi familia por presionarlos a que probaran mi comida – otra risita inocente mientras miraba un cuadro del living – Así que pégate con una piedra en el pecho y agradece que Kasumi tuvo una paciencia infinita, una salud intachable y mucho amor para enseñarme a cocinar. Esto que comes hoy es un manjar comparado con lo que hacía en esa época –

- ¿Llamas por su primer nombre a tu madre? – preguntó confuso

- Kasumi no es mi mamá, es mi hermana mayor – Ranma se pudo percatar que un gesto de tristeza se reflejó en el rostro de su interlocutora por un par de segundos antes de que le volviera a hablar - Bueno, con toda tu inesperada visita se me debe haber olvidado echarle sal a la comida… si quieres le pones tú o le agregas soya o no te lo comes. También te serví té de lavanda – ahí estaba de vuelta el carácter guerrero de la joven.

- ¿Segura que era lavanda y no alguna planta que me matará? – bien, comprendió que ella quería cambiar el tema y él la molestaría para hacerlo.

- No te preocupes, no te darás cuenta cuando haga efecto – le guiñó un ojo pícaramente, el trenzudo tragó duro ante aquella respuesta, lo que provocó que ella negara con la cabeza - Deja de decir tonterías y come que se enfría-

El resto del desayuno transcurrió en silencio, ninguno sabía bien qué decir, se sentían nerviosos sin comprender el porqué. Fue Ranma el que decidió romper aquella monotonía, pues tenía una duda y no se quedaría con las ganas de tener una respuesta, carraspeó un poco para atraer la atención de la peliazul.

- Oye, ¿dónde es eso? – preguntó mientras apuntaba a un gran cuadro con una foto enmarcada colgado en la pared frente a donde se ubicaba el sillón de tres cuerpos. En él se podía ver un pequeño camino de piedras entre el pasto que cubría todo el espacio y que terminaba en un estanque rodeado de grandes piedras, al costado unos metros más allá, un árbol ofrecía su agradable sombra junto con otros arbustos. Al fondo se divisaba una pared blanca con pequeñas tejas oscuras en su parte superior… suponía que dividía aquel lugar de la calle o de otra construcción. Por las distintas tonalidades de color verde que mostraba la vegetación y el cielo azulado, se podría suponer que la foto fue tomada en primavera.

Akane no necesitaba mirar para saber a qué hacía referencia el trenzudo, suspiró profundo… aún le dolía hablar de eso, por lo que inhaló profundo rogándole a su corazón que se calmara y quitara aquel dolor que se sentía como si hubiese ocurrido ayer y no hace unos años ya.

- Es el patio de la casa de mi familia - dijo con un deje de tristeza.

- Es hermoso – respondió de manera casi automática, mientras se giraba hacia la chica. Fue allí que pudo ver esos hermosos ojos con un color casi como la miel, siendo inundados de lágrimas que se negaban a abandonarlos.

- Sí – musitó para volver a posar sus orbes sobre su pocillo ahora vacío.

"Quizás esta peleada con su familia" pensaba el azabache reconociendo que había sido un tanto inoportuno en consultar aquello. Quería desviar el tema sin que se notara, su cerebro maquinó una estrategia que no alcanzó a procesar antes de que su boca ya la hubiera puesto en palabras.

- Definitivamente el fotógrafo sabía lo que hacía. Les debe haber costado una millonada contratar a alguien tan bueno –

Akane levantó su vista rápidamente hacia él al escuchar esas palabras, sus ojos nuevamente brillaron… pero esta vez era una emoción entre alegría y orgullo.

- ¿De verdad lo crees? – preguntó ilusionada.

- Claro, ¿por qué preguntas? – estaba extrañado ante aquella duda

- Es que… - volvió a bajar la vista, nuevamente se sentía cohibida ante lo que iba a decir. Esta simple acción le pareció tierna y delicada a Ranma, quien esbozó una pequeña sonrisa que ocultó rápidamente cuando ella lo miró directo a sus ojos con un brillo único– yo soy esa fotógrafa – musitó casi en un susurro apenas audible.

- Vaya, en verdad que eres buena – y con esa frase él tocó al cielo, pues la sonrisa que ella le dedicó le hizo sentir que todo su ser estaba en paz. "En verdad eres hermosa, Akane" pensaba embobado… pero él y su bocota no estaban en sintonía – menos mal eres buena en algo, ya pensaba que tu torpeza era a nivel general – soltó una risa, ella golpeó la mesa con la palma de su mano derecha, dispuesta a replicar aquella afirmación lo cual él evitó rápidamente – Lo siento, lo siento… era una broma, solo una broma… ¿sí? –

La peliazul no entendía cómo aquel hombre la podía llevar de 0 a 100 en cosas de segundos, respiró profundo para calmar su sangre ardiente de rabia.

- Vamos vamos Akane, no te enojes… entonces, ¿qué tipo de fotografías te gustan?, ¿los paisajes, las personas, los animales, los eventos…? – consultó con real interés.

- Amo retratar los diferentes paisajes o las personas que me resultan llamativos o intrigantes – respondió con un brillo en sus ojos que solo embobó más al pelinegro.

- Y si eres así de buena, ¿por qué no trabajas en eso?, ¿o acaso ya tienes tu arte en una galería y yo no me he enterado? – esta vez fue sincero en su pregunta.

Lo que no esperaba Ranma era ver ese cambio en su rostro, pasó de la felicidad absoluta y sincera a una de tristeza y vergüenza.

- Es que Taro dice que los paisajes y las personas no venden, que los productos son los que generan dinero… que no puedo malgastar el tiempo con mis tonterías – repitió aquellas palabras tan grabadas en su mente y su corazón, al mismo instante en que bajaba su cabeza como auto reproche por haber vuelto a pensar en dedicarse a su verdadera pasión. En algún momento fue su sueño realizar una exposición con sus fotografías retratando aquellos hermosos paisajes que pensaba conocer… pero su novio fue el que la bajó de la nube, si quería subsistir, debía dedicarse a la fotografía publicitaria, solo para eso habría valido la pena estudiar esa carrera.

"Taro… ¿y quién mierda es Taro?" se preguntaba mentalmente molesto Ranma. No se dio cuenta, pero su mano izquierda que tenía posada suavemente sobre su propia rodilla se empuñaba conteniendo la rabia que sentía… "¿qué clase de malnacido destruye los sueños de tan hermosa mujer?, ¿habrá sido su padre?, ¿o un hermano quizás?", y sin poder disimular mayormente su enojo, su ceño se fruncía mientras parecía escupir las palabras.

- Y Taro es …. – dejó la interrogante en el aire

- Mi novio – respondió compungida Akane aún con la vista hacia su pocillo, mientras sujetaba fuertemente los límites de su falda con ambas manos.

El azabache no pudo evitar el resoplido de molestia que salió de él, haciendo un esfuerzo por calmarse tocaba con sus dedos de la mano derecha el puente de su nariz… no toleraba ver aquella tristeza y desilusión en la joven, debía hacer algo para volver a verla sonreír con tanta ilusión como lo hizo unos minutos atrás… una idea loca cruzó por su mente, probablemente ella no aceptaría, pero no perdería nada con decirla.

- Oye Akane… ¿qué planes tienes para hoy? –

- ¿Ah? – la peliazul se descolocó ante aquella pregunta, "¿qué pretende?".

- ¿Tienes planes para hoy?, ¿sí o no?, es una pregunta simple – dijo con un tono burlón tratando de cambiar el ambiente que se había creado por el comentario anterior.

- E…etto.. bueno, no – respondió sincera, realmente no planeó nada después de que su novio le cancelara.

- Conozco un lugar hermoso, ¿te gustaría ir a fotografiarlo?, te puedo apostar que jamás has estado ahí – "Tiene novio Saotome… no te ilusiones, ella no es como las otras" se recordó mentalmente. Sí, era una estrategia que solía ocupar cuando quería lograr algo con alguna mujer de manera rápida, pero la diferencia es que este lugar era su secreto, jamás llevaba a nadie allí… era su guarida, su rincón personal, no dejaría que cualquier persona lo conociera. "¿Entonces por qué la llevas a ella si apenas la conoces?", vaya que no le daba tregua su mente. ¿La respuesta?... no la tenía, sinceramente hizo lo que su corazón le ordenó hacer y él no lo cuestionó.

La sonrisa que se formó en el rostro de la joven aplacó cualquier duda del ojiazul… el brillo volvió a aquellas orbes almendradas, nuevamente se veía radiante y llena de vida, no apagada cuando mencionó la creencia de su novio.

- ¿De verdad?... – pronto su rostro dejó de tener aquella sonrisa y se volvió serio, ella le habló apuntándolo con un dedo - ¡¿No eres acaso un acosador psicópata que planea llevarme a algún peladero y matarme?! – le cuestionó mirándolo inquisidoramente, tratando de ver en sus ojos la verdadera intención de sus palabras.

- Jajajaja… Akane, ¿no crees que si te quisiera matar lo hubiera hecho hace rato?, llevo en tu casa lo suficiente como para hacerlo – respondió entre risas ante aquella loca idea.

- No lo harías, el sr. Hashiro te vio entrar – replicó para demostrar su teoría.

- Está bien, está bien – dijo Ranma mientras colocaba sus manos a la altura de su pecho con las palmas hacia la peliazul – No te preocupes, no planeo matarte… no hoy – contestó en tono burlón a la vez que le guiñaba un ojo para dejar en claro que todo era una broma.

Akane relajó su rostro, no sabía bien porqué, pero su instinto le decía que confiara en él, que no temiera; aunque la vocecita de la racionalidad rechazaba la propuesta… "¿quién en su sano juicio acepta una invitación de ese tipo con un desconocido?", pero ella decidió omitirla. Un leve recuerdo azotó su mente: cuando ella conoció a Taro, su instinto saltó en alerta pidiendo que se alejara de él… "todos nos podemos equivocar" se dijo a sí misma pensando en esta diferencia entre los chicos.

- Bien, acepto… pero te aviso al tiro que me sé defender –

- Jajajajaajaja… lo sé, lo sé. Bien – apoyó sus manos en la mesa y se levantó de la silla – paso por ti en una hora, ponte ropa cómoda, deberemos caminar una parte del trayecto. Si quieres, solo si quieres – remarcó esto último – puedes llevar traje de baño… pero eso ya depende de ti, aunque te recomiendo que lo hagas – y sin más que decir, recogió la loza, la depositó en el lavavajillas y se retiró del departamento, dejando a una peliazul nerviosa y ansiosa ante la expectativa.

Continuará…


** había subido el cap ayer, pero varios me escribieron por interno que no podían leerlo, así como que no les daba la opción de dejar reviews. Me enteré que la pág estaba con problemas, entonces decidí bajarlo. Lo subo hoy con la esperanza de que ya esté todo arreglado.

Hola hola! Cómo están?

Primero, gracias gracias gracias por seguir leyendo esta historia, espero de corazón que la estén disfrutando como lo hago yo al escribirla.

Segundo, no saben cómo agradecí sus reviews la semana pasada. Para los que no saben, soy profesora (educadora diferencial) y se mueren la cantidad de pega administrativa que me toca hacer… al punto que el martes lloré de estrés y frustración, al punto que casi no escribí nada la semana pasada. Por lo mismo, sus palabras fueron muy importantes para mí, me subieron mucho el ánimo.

Tercero, con respecto a este capítulo, les pido mil mil disculpas. Si se fijan, es solo un par de escenas… cuando las imaginé, según yo no sería más largo que medio cap, pero como verán me usó todo este cap. Mil disculpas, pero siento que si no pongo los detalles de cómo se sienten, qué piensan, qué hacen, etc no se logra plasmar la idea de mi cabeza… lo siento por eso (les prometo que en ningún momento mi intención es rellenar para alargar la historia).

Cuarto, aquí aparece otra bandera roja… su pareja, novi , polol o con quien compartan una relación sentimental SIEMPRE debe impulsarlos a ser mejores, a tirar para arriba, a cumplir sus metas y sueños… NUNCA JAMÁS debe reprimirlos, destruir sus sueños o hacerles sentir que son tonterías.

Y bueno, con respecto al cap… lo sientooooo a quienes pensaron que pasaría algo más, pero aunque nuestro dios griego estaba en la ducha (y ni yo me resistiría ante tal tentación jajajaja), Akane está enamorada de Taro y no por sentir una atracción sexual planea serle infiel (aunque el otro lo hace descaradamente). ¿Qué creen que pasará el otro cap?, ¿alguna idea de cómo será el lugar?, ¿qué pasará con nuestros protagonistas?... leo sus teorías!

Gracias nuevamente por acompañarme otra semana, esperaré con ansias sus reviews para ver si les sigue gustando la historia o no. Mis mejores deseos para esta semanita que está comenzando!

Guest: First of all I want to thank for reading and being so loyal to the story. I don't want to spoil anything but don't worry about the relationship between this two, in this moment it's strictly sexual and maybe they could get confused once in a while but nothing to worry about. If they met in this moment it's for the better for the both of them, don't worry it's not for making anything worse.

Thank you again for supporting regards.

Azzulaprincess: Hola! Mil gracias por escribirme, me alegró mucho que también te reíste con la descripción de los nombres. La verdad que cuando lo redacté estaba muerta de la risa jajajaja, ni idea de cómo se me ocurrió, pero debo confesar que (hasta ahora) es una de mis partes favoritas del fic jajajaja. Espero que este cap haya sido de tu agrado y que te siga gustando la historia. Saludos y que tengas una excelente semana!

Guest: Hola! Gracias por leer, primero… me quedó la duda con respecto a qué te referías con que habrán "muchos corajes con Taro y Ranma"… no logré entender la idea, me la explicarías? (lo siento, acá en Chile nunca he escuchado esa frase). Espero que este cap te haya gustado, por favor cuéntame si crees que no para ver en qué mejorar.

Benani0125: partiré diciendo… le atinaste a algo en tu review 😉 peroooo no puedo decir nada para no spoilear nada jajajaja. Ya viste que no pasó nada en la ducha… lo siento si te desilucionó, pero recuerda que Akane está enamorada… y eso le influye para no ver que Taro es tóxico ni menos que le es infiel… alguna teoría de cómo se enterará? Saludos!

Jessie Rojas: me alegro mucho mucho tu comentario! No sabes lo feliz que me hizo cuando lo leí. Espero que hayas disfrutado este también, quizás no pasó mucho pero da pie a cosas que se vienen más adelante. Gracias por tus palabras 😊

Bianka Sherlin: Por favor no pienses que tus palabras me hicieron sentir mal, para nada. Las agradezco de todo corazón. Con respecto a considerarme escritora, la verdad es que no me siento como tal… solo traspaso las locas ideas de mi cabeza en palabras, así que agradezco de corazón que digas que tengo talento, porque no lo siento así. Por lo mismo, si tú tienes ideas en tu cabeza, te invito a escribirlas y, si alguna vez lo deseas, puedo leerlas para apoyarte en la redacción 😉. Nuevamente, mil gracias por el cariño entregado, la verdad me hizo muy bien leer tus palabras.

Patty: Pensé en Kuno o Mikado, pero al final me calzó mejor Taro jajajajaja… siiii, sus ojos y su carácter fueron los determinantes para elegirlo a él! Le achuntaste con eso jajajajaja. Mil gracias por tu apoyo, espero tengas una buena semana!

Grace SP: Jajajajajajaja me hiciste reír mucho con tu review, debo decir que por ahora, Akane no se enterará de nada, pero quizás tu teoría esté en lo cierto 😉, jajajajaja y no sé si mataré a Taro, el final de esta historia aún no está decidido jajajajaja, aunque puede ser que considere tu idea jajajaja.

Sailordancer7: Mil gracias por leer, me hizo muy feliz saber que encontrabas interesante la historia. Y sí, es un RanmaxAkane pero irá evolucionando. También mil gracias por la crítica constructiva que me hiciste, la valoro mucho. Graacias por celebrar la abolición de la constitución de ese viejo de porquería, ahora nos queda seguir avanzando por un país más justo y equitativo.

Mención especial a #Sailordancer7 , #MamáNodoka , a #La_Linda_y_atractiva_ArTendo , a las #LocasPorElDiosGriego , a #RanmaFanficsPorSiempre y a #MundoFanficsR&I por recomendar mi historia (los últimos 3 son págs de face, les recomiendo seguirlas porque uno encuentra historias muy buenas!), estoy muy agradecida de ustedes!