Derechos de autor: EL MANGA, EL ANIME Y LOS PERSONAJES DE ESTA SON DE RUMIKO TAKAHASHI (y algunos inventados XD). LA HISTORIA ES DE MI AUTORÍA
ESTE FIC ES PARA MAYORES DE 18, CONTIENE LENGUAJE INAPROPIADO, ESCENAS CON GRADO DE VIOLENCIA MODERADO A ALTO, ASÍ COMO UNO QUE OTRO LEMON.
- blablabla -= diálogo en voz alta
"blabla" = pensamiento del personaje
-x-x-x-x = cambio de escena
Capítulo 5:
Ranma no podía entender las emociones que recorrían su cuerpo, parecía un adolescente ansioso por su primera cita. "No es una cita" se encargó de recordarle su mente mientras preparaba unos panes para merendar más tarde. Sacó del refrigerador dos botellas de agua que dejó en la mesa junto a los paquetes que contenían la comida. Si su plan salía como él lo pensaba, estarían todo el día fuera. Imaginó aquella perspectiva, sus mejillas se ruborizaron ante el panorama romántico que visualizaba, su corazón decidió acelerar su ritmo ante la ansiedad y expectación… "¿qué tiene que me hace sentir así?" pensaba mientras guardaba todo en su mochila. Agregó una manta, una toalla y su traje de baño, decidió incluir un polerón por si la tarde refrescaba.
Cuando su mochila ya tenía lo necesario, fue a cambiarse de ropa. Se colocó un buzo azul marino, una polera sin mangas naranjo pastel para complementarlo con un cortaviento de cierre abierto blanco con el mismo tono de la polera. Agarró una cinta negra que tenía dentro de un cajón en su velador para guardarla en el bolsillo de su pantalón. Inhaló aire profundamente, quizás para darse valor o tal vez para calmar a su atolondrado corazón… ¿es que acaso esa mujer lo había embrujado?, ¿o de verdad uno podría llegar a sentir tal conexión con alguien sin conocerse realmente?. Negó con su cabeza aquellas locas ideas que rondaban en su mente, tomó su mochila, salió de su departamento, cerró la puerta y subió las escaleras en búsqueda de su vecina.
El sonido de la puerta recibiendo dos ligeros golpes provocó en ambos jóvenes un escalofrío ante el inminente encuentro. La menor de los Tendo ahora vestía unas calzas lilas que le cubrían hasta la mitad de su pantorrilla, su torso estaba cubierto por una polera negra de cuello redondo y mangas cortas la cual asimilaba ser amarrada por un costado dejando caer un poco de tela sobre la cadera derecha. Sobre ésta se había colocado un polerón delgado de un tono similar a sus pantalones, la diferencia es que tenía estampados de flores de un tono más oscuro. Había cambiado su peinado, ahora llevaba una trenza que reposaba suavemente en su hombro izquierdo, mientras que en el derecho cargaba la mochila negra con sus implementos para ese día dentro de ella. Cuando ambos cruzaron miradas, el trenzudo no puedo negar lo bien que le quedaba ese tono, pues el contraste que hacía con su blanca piel hacía que sus ojos resaltaran aún más; y ella no lograba encontrar otro concepto que no fuera "sexy" para describir a su nuevo vecino.
- ¿Qué tanto llevas ahí? – le preguntó el ojiazul tratando de romper el silencio que había imperado hasta ese momento, rascándose su nuca con la mano derecha.
- Mis cosas… mi cámara, los rollos fotográficos y … - sus mejillas comenzaron a tomar un color carmín – mi toalla y traje de baño como me dijiste – a pesar de la vergüenza que sentía, no bajó la mirada, desconocía el porqué deseaba con todo su ser ver la reacción de la persona que tenía en frente.
Al escuchar esto, Ranma no pudo evitar tragar duro, ahora era él quien tenía las mejillas sonrojadas ante aquella declaración, pues su mente se encargó de recrear aquella aseveración con tanto detalle que sentía que en cualquier momento ella lo mandaría a volar de un golpe por reconocer lo que en su cabeza se reproducía. "Quizás sí soy un pervertido" pensó al verse en esa situación.
- Ejem – trató de carraspear para terminar con toda esa vergüenza que ambos sentían – Será mejor que nos vayamos. En el estacionamiento tengo mi vehículo – informó.
Akane asintió, tomó el llavero que tenía colgado en la pared a un costado de la puerta, se giró para cerrarla y dejarla con llave. El trenzudo había comenzado a bajar las escaleras, pues necesitaba alejarse de aquella joven que lo atormentaba con sus labios, moría por besarlos y hacer un exhaustivo reconocimiento de éstos. "¿Cómo lo haré para controlarme por todo un día?" se preguntó al percatarse que teniéndola apenas unos minutos enfrente viéndolo con esos hermosos ojos almendrados su cuerpo le reclamaba por tenerla entre sus brazos. "Está comprometida, está comprometida" iba pensando mientras sus pies se posaban en los distintos escalones.
Al llegar al estacionamiento, la peliazul buscaba con la vista tratando de adivinar cuál de todos los automóviles aparcados sería del azabache. Divisó un par de motocicletas compartiendo un mismo espacio, pero las pasó por alto. Se llevó una sorpresa al percatarse que el joven se acercaba al lugar que había decido omitir, los nervios se apoderaron de ella.
- ¿Iremos en moto? – preguntó claramente nerviosa
- Sí, ¿acaso tienes miedo? – dijo con tono burlón el chico.
Frunciendo su ceño claramente molesta – No – no se dejaría apabullar, no le demostraría que les temía y que jamás se había subido a una. "¿Qué haces Akane?... saldrás con un extraño a sepa Dios dónde y, además de eso, le confiarás tu vida subiéndote a esas máquinas de la muerte?". Su vocecita racional le rogaba desistir, ¿quién en su sano juicio confía tan ciegamente como ella lo estaba haciendo con él?... "quizás estoy loca", y aunque comprendía la lógica de su razonamiento, su corazón pensaba distinto. Algo había, algo tenía el ojiazul que ella depositaba su confianza sin cuestionar.
- Toma – le dijo el foco de sus pensamientos entregándole un casco - ¿necesitas ayuda? – preguntó cortésmente. Ella negó con la cabeza, miró el objeto en sus manos para comprender la lógica de cómo usarlo para luego disponer a colocárselo.
Ranma se sentó mientras disponía de su mochila pasando sus brazos por los tirantes, quedando ésta frente a su torso. Miró a su derecha para luego tenderle una mano a su vecina con la intención de ayudarla a subir cuando sintió su celular modelo concha (sin pantalla en la tapa) sonar y vibrar en su pantalón. Bufó molesto, descendió de la moto, se retiró el casco y contestó al abrirlo sin verificar quién era.
- Aló, diga – respondió molestó - ¡Ah!, Hola Shampo… - "¿Shampoo?" se preguntó con desagrado Akane mientras miraba para otro lado aparentando no prestar atención a la conversación. Lo que no se dio cuenta fue como su ceja se enarcaba por su molestia, cosa que sí alcanzó a ver el pelinegro antes de que girara levemente su rostro hacia otra dirección – Todo bien por acá… lo siento, hoy no puedo linda – un bufido por parte de su vecina para luego girarse quedando completamente de espaldas a él lo hizo sonreír. "¿Celosa?" pensó disfrutando saberse que no era indiferente ante aquel tormento que tenía cerca – Puedo pasar mañana por tu casa, ¿te parece?... perfecto, nos vemos – respondió melosamente, con la mera intención de provocar a la peliazul - ¿Vamos? – consultó al colgar el teléfono, para luego guardarlo en su bolsillo, volver a colocarse el casco y ubicarse en su moto.
- Si quieres podemos cancelar esto – respondió fastidiada la chica – si tienes que ir con tu novia no tengo drama –
- Shampoo no es mi novia – a pesar de tener el casco puesto, podía ver claramente el ceño fruncido de la chica, como si esperara una explicación – ella... ella es… -
- No me debes dar explicaciones – lo interrumpió – si no te complica, vamos entonces – cortó toda conversación con esa frase mientras se posicionaba tras su interlocutor, negándose a sí misma su reacción al escucharlo hablar por teléfono con otra… "Shampoo" se repitió para luego recordar las palabras del sr. Hashiro Producto de limpieza, una pequeña risa se asomó por sus labios, la cual desapareció raudamente al percatarse que entonces esa mujer era una de las dos con las que su vecino tenía una relación. Molesta, colocó cada una de sus manos sobre los hombros de él al momento en que pasaba por sobre la moto su pierna izquierda, cuando ya quedó ubicada no atinaba a soltarse, no sabía bien de donde agarrarse.
- Mejor sujétate de mi cintura, así es más probable que te caigas – comentó tratando de romper ese extraño ambiente que se estaba formando entre ellos dos.
Akane decidió hacer lo que le dijo, cruzando sus brazos lentamente por el torso de él, pasando las manos por entremedio del chico y la mochila … nerviosa, con miedo a las sensaciones que podrían aparecer al tocarlo. Y no se equivocó, cuando sus manos se apoyaron en tan trabajado abdomen, podía percibir cada músculo firme y tonificado bajo éstas. "Calma Akane, calma… Taro, piensa en Taro". Por el otro lado, Ranma estaba igual tratando de calmar su acelerada respiración al sentir que esas manos ardían sobre su cuerpo. "No es una cita, no es una cita… tiene novio, NOVIO" se repetía una y otra vez mientras encendía la moto, levantaba el pedal y aceleraba lentamente para comenzar su marcha. Cuando llegaron a la calle, sintió como su ropa se tensaba al ser agarrada con fuerza por la chica y el casco que estaba utilizando ella ejercía cierta presión sobre su espalda… sonrió al encontrar este leve gesto como algo tierno… toda ella era ternura, inocencia, pero a la vez ardiente pasión y fuego puro.
Anduvieron sin dirigirse la palabra, lentamente ella iba soltando un poco la presión que ejercía en la ropa del conductor. Tomaron la carretera con dirección al norte, ella separó su cabeza de la espalda de él para contemplar el paisaje que los rodeaba, aunque por la velocidad no lograba verlo en detalle. Luego de unos 90 minutos de viaje, él señalizó y se detuvo a un costado de la pista.
"¡Ay no!, es un psicópata, me va a matar, ahora sí que me va a matar… que tonta fuiste Akane, ¿por qué confiaste en un desconocido" se recriminaba al asumir que lo peor estaba por suceder. Ranma tocó su brazo para que lo soltara y ambos bajaran de la moto, luego se sacó el casco y habló.
- Necesito que te coloques esto en los ojos – le indicó sacando de su bolsillo la cinta negra que había guardado previamente.
"Estoy muerta, estoy muerta" se repetía mentalmente la peliazul tratando de evitar que sus emociones se reflejaran en su cuerpo - ¿Para qué quieres que me ponga esa cinta?, ¿acaso vas a matarme y no eres capaz de verme a los ojos? – consultó desafiante aún con el casco puesto.
- Jajajajajaja – Ranma no pudo evitar reír con tanta fuerza que se agachó como un gesto involuntario – Sí que tienes una gran imaginación – otra carcajada que provocó un fruncimiento del ceño por parte de la chica que tenía en frente – Ya te dije, no voy a matarte… no hoy – guiñó el ojo tal como lo había hecho horas antes – Es netamente porque este es mi lugar favorito, no cualquiera puede llegar a él y prefiero mantener la ruta en secreto – explicó tendiendo en su mano la cinta.
La lucha interna que tenía Akane entre su cerebro y su corazón eran dignas de una guerra civil. Una le exigía que no se arriesgara, que era un desconocido, que estaban lejos como para pedir ayuda y que, a pesar que ella sabía defenderse, él era más fuerte y existía la posibilidad de que la doblegara. Pero la otra le rogaba que aceptara, que estuviera tranquila pues él le proyectaba calma y paz, que no había maldad en su mirada. Ella tendió la mano, para luego dudarlo por un segundo volviendo a retirarla…
- Me pides demasiado – le comentó – quieres que confíe en ti ciegamente y apenas nos conocemos – esto lo dijo más para sí misma que para ser escuchada, quizás así entraba en razón y desistía de tamaña locura.
- Jamás te haría daño – esas palabras dichas con tal sinceridad, la cual era reflejada en esas orbes que parecían dos zafiros relucientes terminó por convencer a la bartender.
- Bien, de todas maneras no te la haré fácil si tratas de matarme – le respondió con una sonrisa en la cara, dando a entender que confiaría en él, sacándose el casco. Tomó la cinta sin tocar la mano de su acompañante, dispuesta a ubicarla frente a sus ojos cuando él la interrumpió.
- Déjala sobre tu frente – le indicó él- cuando te lo coloques de nuevo – señaló el casco – se bajará a tus ojos – ella asintió e hizo tal como le dijo el chico.
Cuando quedó en la penumbra, sintió nuevamente como la electricidad la recorría por completo, pues él había tomado su antebrazo para guiarla hacia la moto.
- Me subiré yo primero, luego te indicaré para que lo hagas igual como en el estacionamiento – ella solo asintió, a esas alturas no le quedaba otra que estar a merced de lo que él decía que hiciera. Se sintió vacía y abandonada cuando el joven retiró la mano de su cuerpo, pero aún no lograba comprender esas emociones cuando el calor y electricidad nuevamente se hizo presente en todo su ser – Vamos, acércate un poco – ella siguió al pie de la letra la instrucción – ahora pasa tu pierna izquierda, de la misma forma que lo hiciste antes… espera – suavemente, como si fuera a quebrarla, tomó las manos de la joven para posarlas sutilmente sobre sus hombros… ella afianzó el agarre, entre que quería darse estabilidad dentro de la penumbra que la invadía y que deseaba profundizar aquella corriente fría que se esparcía desde sus brazos hacia su torso.
Sus movimientos fueron lentos, lo cual le pareció una tortura al joven conductor, pues deseaba profundizar esos toques de una manera pecaminosa. Ya ubicada en su lugar, soltó sus manos para descenderlas lentamente por la espalda del trenzudo, lo cual lo excitó de tal manera que agradecía que la peliazul tuviera los ojos vendados para no visualizar el bulto que comenzaba a tomar consistencia en su pantalón. "Respira… respira" se decía mentalmente mientras sentía que las manos de la chica lo rodeaban para agarrarse nuevamente de sus ropas, pero esta vez ejerciendo menos fuerza… una clara muestra de la confianza que sentía.
Avanzaron por el camino unos 20 minutos para luego continuar por uno no pavimentado. Akane se percató de esto porque la moto pegaba pequeños saltos, por lo que asumió que bajo ellos solo había tierra. A pesar de que el miedo ante lo desconocido intentaba invadirla, la tranquilidad que él le provocaba opacaba cualquier otra emoción. Luego de algunas curvas, la moto se detuvo y el motor dejó de rugir.
- Bien, llegamos – informó sacándose el casco – dame tu mano para ayudarte a bajar – le dijo, a lo que ella accedió. Bajó de la moto para luego proceder a sacarse el casco cuando nuevamente escuchó aquella voz sensual – Espera, debes mantener los ojos cerrados por si se te sale la venda –
- Dijiste que habíamos llegado – ella respondía parada a un costado del vehículo cruzándose de brazos.
- Sí, pero a donde podemos llegar con la moto, aún nos falta caminar unos 20 minutos más o menos –
- ¡¿Y tú quieres que yo lo haga con los ojos vendados?! – preguntó furiosa
- Te dije, no quiero que conozcas la ruta – respondió tranquilamente – Anda, yo te guiaré –
- Me dejarás caer para reírte de mí –
- No seas terca y hazme caso, de lo contrario, no te llevo a ningún lugar – ella resopló fuertemente, no concebía en qué momento decidió confiar en él y no le quedaba otra que seguir haciéndolo, algo en su corazón le decía que merecería la pena.
- Está bien – respondió molesta. Nuevamente, y contra su gran orgullo hizo caso a las indicaciones del chico. Él tenía razón, al quitarse el casco la cinta se subió hasta volver a su frente, por lo que con su mano izquierda la ubicó nuevamente en su lugar sin abrir los ojos.
Con los nervios a flor de piel, Ranma recorrió descaradamente con su vista el torneado cuerpo de su vecina para detenerse en esos labios carnosos de color rosado similar a los cerezos… cómo deseaba tocarlos, conocer su textura, probar su sabor, deleitarse con el calor que de ellos podían emanar. Movió su cabeza de un lado para el otro para sacarse esas ideas de la cabeza. Tomó la mano derecha de la chica con la suya, disfrutando de la suavidad de la piel y la calidez que le transmitía.
- Vamos – dijo para luego comenzar a caminar.
El recorrido no era tan complejo, era fácil esquivar las ramas caídas, de vez en cuando le indicaba que levantara un poco más el pie para superar alguna raíz que sobresalía del suelo… en fin, todo estaba marchando a la perfección, excepto por el claro sonrojo en ambos rostros. Cada uno decidía asociarlo al calor de estar caminando, negándose a asumir que era debido al toque entre sus manos. Los ruidos propios de un bosque inundaban los sentidos de Akane, quien trataba de ir recreando en su mente el camino que estaban recorriendo. Estaba tan inmersa en sus pensamientos que no escuchó la advertencia del joven sobre la raíz que estaba frente a ella. Tropezó con ésta, lo que provocó que apretara con fuerza la mano que la sostenía mientras que estiraba su brazo izquierdo en un movimiento ciego para evitar un fuerte encuentro con el suelo.
El trenzudo, con sus rápidos reflejos, la soltó y se giró para terminar sosteniendo a la chica que venía caminando tras él. Ella, al toparse con el cuerpo del chico solo atinó a aferrarse con fuerza a los bien trabajados brazos que se encontraban enfrente. Él bajó la vista, quedando a escasos centímetros de ese angelical rostro. Ambos podían sentir la respiración acelerada que tenían y como sus alientos chocaban debido a la cercanía. Inconscientemente Akane elevó su rostro en paralelo que separaba levemente sus labios… "¿me va a besar?, ¿me va a besar?" se preguntaba mentalmente, su corazón se detuvo ante tal idea para volver a latir aceleradamente cuando aquel cálido aliento golpeaba suavemente su boca. Ranma se había acercado lo suficiente para que sus labios casi se rozaran el uno con el otro, los nervios lo carcomían por dentro, estaba por abandonar a su racionalidad cuando su mente lo frenó "Tiene novio… le dijiste que confiara en ti, si lo haces, ella te mandará a volar de un solo golpe", se odió por haberse frenado, su deseo era mayor pero aún así dio un paso atrás.
- ¿Estás bien? – consultó con un dejo de desilusión
- Ah… e e e, sí – ella también sonaba ¿desilusionada?
- Se me olvidó que eras torpe – dijo con la intensión de romper aquella tensión sexual que se había producido hace un instante
- Ya cállate o me iré – replicó molesta ella haciendo un mohín con su boca
- Por favor no hagas eso – suplicó él, ¡que tentadores se veían esos labios ante ese gesto! – o no podré responder de mí – abrió sus ojos como platos al percatarse que lo dijo en voz alta.
- ¿A qué te refieres? – preguntó desconcertada su vecina, ladeando un poco su cabeza y aún cegada por aquella venda.
- E e e e… a nada, sigamos mejor – volvió a agarrarla solamente de la mano derecha para continuar la marcha en silencio. No era algo incómodo, solo que los dos jóvenes estaban hechos un atados de nervios por lo ocurrido recientemente.
De pronto, Akane sintió como detenían la caminata, para luego ser soltada. Aquella sensación de vacío y soledad volvió a invadirla, juntó sus manos tratando de mantener la calidez que hasta un instante había tenido. Se sobresaltó al escuchar la voz de su vecino en su espalda, cerca de su oído izquierdo.
- Ya llegamos – informó para lentamente separar su rostro de la cabeza de la joven, inspirando lo que más podía aquel olor que lo desconcertaba, a la par que desanudaba la cinta.
La peliazul parpadeó un par de veces tratando de que sus ojos se adaptaran a la luz que se les había privado por tanto tiempo. Se los restregó con la intención de apurar este proceso. Cuando por fin sus orbes, que gracias al sol tenían una bella tonalidad miel, lograron reconocer el entorno, el rostro comenzaba a expresar entre incredulidad por la belleza del lugar, así como una genuina felicidad.
- Y… ¿qué te parece? – preguntó el trenzudo aún tras ella mientras dejaba su mochila apoyada en el árbol junto a él, para luego retirar la que la chica llevaba en su espalda.
- Es… es… - las palabras no lograban expresar aquella belleza. Se giró y lo miró profundamente a los ojos – Ranma, gracias – dijo para luego abrazarlo con fuerza. Él al principio se sorprendió, quedándose quieto incrédulo de lo que estaba pasando, pero rápidamente correspondió el gesto cruzando sus brazos por la fina cintura de su vecina, afianzando el gesto. Y aunque el trenzudo deseaba que ese momento perdurara por más tiempo, la chica se separó con la intención de buscar la cámara que traía dentro de su mochila. Esto provocó una sonrisa en el rostro del chico, es que la mujer frente a él irradiaba felicidad y alegría pura.
Lentamente, unas lágrimas comenzaron a asomarse por los ojos de miel de la peliazul para luego continuar su descendente camino por su rostro. Un llanto silencioso, pues aquel lugar no solo era extremadamente hermoso, sino que le traía la misma paz que sentía en el patio de la casa de Nerima. Sus manos se acercaron suavemente a su pecho sosteniendo aún la cámara en ellas, mientras sus recuerdos con su familia inundaban su mente. Una calidez sobre su hombro derecho la trajo de vuelta a la realidad.
- ¿Estás bien? – consultó Ranma dulcemente
- Sí, lo siento – respondía mientras se giraba y se secaba con el puño del polerón sus ojos – solo me trajo recuerdos de mi familia –
- Lo siento… mi intención no era… -
- No, no te preocupes – lo interrumpió para mirarlo fijamente a los ojos – aunque no lo parezca, el venir acá me hizo muy feliz – finalizó dedicándole una hermosa y encantadora sonrisa, la que fue devuelta por el azabache… "Dios, podría hacerme adicto a esa sonrisa" pensó agradecido.
El lugar era de ensueños a criterio de Akane. Estaban en un hermoso y frondoso bosque que era cruzado magníficamente por un río que lo surcaba de norte a sur, su caudal se movía suavemente… incluso daban la sensación de estar quieto. Era tal la pasividad, que el agua parecía tener una tonalidad verde por reflejar el color de la vegetación a su alrededor. El viento se encargaba de entonar una melodía a la perfección, manteniendo el aura de tranquilidad propia de aquel bello paraje. Se notaba que no recibía mayores intervenciones del ser humano, era un espacio virgen que bondadosamente el sol iluminaba para resaltar los colores de todo lo que se encontraba presente: árboles, algunas flores amarillas, piedras, las raíces, las ramas caídas… ese lugar solo podría ser descrito de una manera: "perfecto" pensó la peliazul mientras admiraba cada detalle, para rápidamente comenzar a retratarlo con su lente fotográfico, y rogaba lograrlo, pues sentía que ninguna foto le haría justicia ante tamaña belleza.
Continuará…
Hola hola a todos! Estoy demasiado agradecida de su apoyo, mil mil gracias a cada persona que me dejó sus reviews, a quienes agregaron esta historia a sus follows y a los que la agregaron como favorite. Gracias por seguir leyendo, espero la estén disfrutando como yo.
Bueno, con respecto al cap… ¿qué les puedo decir?, esta salida definitivamente está acercando a nuestra parejita estrella… ¿ocurrirá algo concreto o solo nos quedaremos con acercamientos?. Pido disculpas anticipadamente si sienten que no avanzamos muy rápido (como persona ansiosa, entiendo esa "frustración"), pero esta salida marcará un antes y un después que podremos comprobar más adelante, por eso le estoy dedicando el tiempo necesario.
Antes de pasar a responder sus reviews, tengo que hacerles una recomendación de un fic que es lejos mi favorito a morir. La historia es buenísima (está en desarrollo aún), pero lo que más amo es la realidad de ésta y la redacción, créanme que espero algún día poder escribir como lo hace esta autora. El fic se llama "Aviones de papel" de Miss SF, recomendadísima… no se arrepentirán, se reirán, se les apretará la guata de las emociones y (para quienes ya dejamos la etapa escolar hace un rato ya) les recordará sus años de estudiante.
Lucitachan: Me alegra que te esté gustando la trama, espero que siga así hasta el final jajajaja. Debo decir que elegir al tóxico me costó en un principio, pero luego de sopesar a los distintos personajes, definitivamente Taro me calzó de manera perfecta jajaja.
Bombi-Chan: me alegraste mucho con tu revview, mil gracias. No sabes cuántas veces leo y releo los caps para asegurarme que la redacción sea fluida, no tenga información innecesaria (sin contar de revisar la gramática y la ortografía), así que me alegro que te esté gustando tanto la narración como la historia.
Azucena Osuna1: todos queremos ver a nuestra Akane en los brazos de ese dios griego, pero está enamorada y le costará dar el paso… ¿o quizás nuestro caballo salvaje le de un empujoncito? Jajajajaja, tendremos que ver cómo avanza todo 😉
Benani0125: jajajaja tienes razón en que seguir saliendo no tiene nada de malo. Con respecto a cómo se enterará de la infidelidad… tendrás que seguir esperando un poco para ver, pero prometo que no será tanto. Me alegró que te gustara el cap, y gracias por siempre dejarme un review!
Akanita87: que rico saber que te está encantando la historia, espero hayas disfrutado este cap. Sobre las actualizaciones, prometo sagradamente subirla los lunes de cada semana. Y bueno, la idea es que terminen juntos… la pregunta es: ¿cuándo comenzarán? Jajajaja, saludos!
Niomei: nada me alegró más que leer a una compatriota y que sea del apruebo, ahora a seguir luchando para lograr los cambios que queremos!. Debo reconocer que estoy muy agradecida de esas páginas de face, pues las administradoras me promocionan sin esperar nada a cambio, les debo mucho. Con respecto a la personalidad de Akane, debo decir que en eso me base en mi experiencia personal. Cuando estuve con el tóxico me pasó eso, dejaba de lado mi fuerza y me volvía débil a su lado (errores que uno comete… menos mal ya salí de ahí). Tienes razón, este paseo será muy importante para ambos… pero no puedo comentarte más, tendrás que ver cómo avanza todo. Saludos!
Guest: cada vez más cerca, ¿qué opinas de lo que pasó en este cap?, ¿crees que avanzarán más?. Gracias por explicarme lo de hacer corajes! Todos los días se aprende algo nuevo. Saludos.
Miss SF: bueno, te respondí gran parte por PM, pero nuevamente gracias por leerme y por tus críticas constructivas. Como te dije, amo tu forma de escribir y narrar, espero llegar a ser tan buena como tú en su momento. Gracias por recordarme que escribo porque me gusta y disfruto haciéndolo. Lo comparto para quien guste, pero al final escribo por mí… gracias por devolverme el foco.
Alexandraaa4: hoola, me alegró mucho que te esté gustando la historia. En relación a la Akane y Taro, pronto podremos ver más de ellos (sobre lo tóxico que es y su infidelidad). Tienes mucha razón con respecto a la salida y a que la relación de la peliazul parece (o quizás no ¿?) el impedimento que ellos estén juntos. Pucha, pobre Shinno, debo confesar que en esta historia no pasará de la friendzone jajajajaja, pero su apoyo será esencial!. Jajajaja Ranma es un descarado total (cara raja como decimos acá), pero es parte de su personalidad, además… quizás tenga segundas intenciones o quizás no jajajaja. Actualizo cada lunes, prometo cumplir siempre!
Sweetsimphony30: querida compatriota, gracias por sus palabras con respecto a que te ha encantado el fic y como está escrita la historia, lo valoro mucho. Sobre los modismos…. nada que hacer jajajaja, de verdad que trato de ser neutral en la redacción, pero se me pasan jajajaja (no sabes cómo he querido agregar cuando habla Ranma con Ryoga algo como "ese weón es muy weón, weón" pero nadie entendería más que los chilenos jajajajajaja). Que bacán que pienses que mantuve la esencia de Ranma y Akane, a veces creo que es más difícil escribirlo que pensarlo. Por ser este un "medio de comunicación" es que en parte quise escribir esta historia, para que quien la lea no caiga en una relación tóxica (que lo mío fue "sutil" comparado con otras experiencias). Ahora que ganó el APRUEBO debemos seguir luchando para lograr los cambios que queremos, así que con todo no más. Gracias por tus palabras de aliento, que bueno saber que hay gente que valora lo que hemos hecho durante esta pandemia (no como el ministro de educación que tenemos ¬ ¬ ). Saludos desde la RM, nos leemos pronto 😉.
Sin más que agregar, mil gracias de nuevo a todos por seguir leyendo, dejando reviews y apoyando esta historia. Que tengan una excelente semana!
