Derechos de autor: EL MANGA, EL ANIME Y LOS PERSONAJES DE ESTA SON DE RUMIKO TAKAHASHI (y algunos inventados XD). LA HISTORIA ES DE MI AUTORÍA

ESTE FIC ES PARA MAYORES DE 18, CONTIENE LENGUAJE INAPROPIADO, ESCENAS CON GRADO DE VIOLENCIA MODERADO A ALTO, ASÍ COMO UNO QUE OTRO LEMON.

- blablabla -= diálogo en voz alta

"blabla" = pensamiento del personaje

-x-x-x-x = cambio de escena

Capítulo 7:

Después de la tensión vino la calma. La peliazul descansaba plácidamente acurrucada en el pecho de Ranma, lo cual le daba una vista de ese hermoso rostro digno de una diosa o un ángel caído del cielo. Sus facciones, únicas e irrepetibles, demostraban la paz que estaba sintiendo la mujer después del susto que había vivido. Quizás pasaron unos 40 minutos o un poco más cuando ella se comenzó a remover informando que estaba saliendo de su ensoñación. Él solo la miró, la inocencia que reflejaba lo tenía demasiado embobado.

- ¿Estás mejor? – preguntó dulcemente mientras acariciaba suavemente su mejilla

- Mmmm – contestó aún adormilada

- Vamos, despierta o te perderás la mejor parte –

- Un rato más amor – respondió en un murmullo para acurrucarse aún más en el trabajado torso. El sonrojo que provocó aquella simple frase en las mejillas de él activó su lado defensivo, el cual terminaría odiando porque rompería con aquella hermosa atmósfera del momento.

- Sé que soy irresistible, pero tratarme de amor es un poco fresco de tu parte, ¿no lo crees? – musitó burlonamente.

Nada más finalizó esa frase para que aquellos ojos almendrados se abrieran de par en par, una sorprendida y avergonzada Akane asimiló en un segundo lo que había dicho y la postura en la que se encontraba. Se soltó rápidamente, mirando a su alrededor… ¿en qué momento se habían metido juntos a una poza de aguas termales con ella acunada en sus brazos y sentada sobre su regazo?. El rojo intenso que se apoderaba de su rostro provocó en el trenzudo una carcajada, definitivamente ella era un libro abierto en sus emociones… claramente no comprendía la situación.

- Cuando te saqué del río no parabas de tiritar, así que traté de meterte a la poza, pero no te soltabas de mí… - "mentiroso, no la quisiste soltar" le recriminó su mente - por eso es que… bueno, tú entiendes – ahora sus mejillas eran las que se tornaban de una tonalidad carmín, ¿por qué le costó tanto explicar algo tan simple?, ¿por qué se sentía cohibido cual adolescente?... maldita sea que ella derrumbaba sus defensas sin siquiera percatarse de ello.

La chica asintió para luego salir suavemente del agua, tomó su toalla y se envolvió en ella.

- Ve a cambiarte de ropa, o de verdad te perderás el mejor espectáculo de tu vida – la peliazul lo miró confundida, pero luego decidió hacer lo que le dijo sin replicar. Al tiempo volvió y fue el turno de él, cuando volvió le hizo una seña para que lo siguiera. Ninguno emitía palabra alguna, aún cohibidos por el momento tan íntimo y cercano que habían tenido. A unos metros de llegar a la ladera que caía tan empinadamente que formaba la cascada, el trenzudo se detuvo y dejó su mochila en el piso. Ella lo imitó, parece que podían comprenderse con solo gestos y miradas… las cuales eran desviadas rápidamente. Se dirigieron hasta el límite entre la tierra y la nada, él le habló mirando hacia el horizonte.

- Siéntate y trata de meditar… te sorprenderás de la paz que entrega este lugar – la chica nuevamente siguió las instrucciones al pie de la letra, se sentó en el piso, cruzó sus piernas, posó suavemente sus manos sobre éstas para luego cerrar los ojos. El calor del sol la acariciaba dulcemente, el sonido de la cascada mezclada con el viento formaban una perfecta melodía… su mente lentamente fue desconectándose de ese lugar para volver a llevarla hacia aquel patio donde fue tan amada… no se dio cuenta cuando sus lágrimas comenzaron a salir lentamente de sus ojos, tampoco se percató que su vecino no estaba a su lado, sino que había vuelto a donde estaban las cosas, sacó el pequeño trípode, lo ubicó en el piso y superpuso la cámara en él. Se recostó para tener una mejor visión, así como también estabilizar el enfoque… "de verdad te ves como una diosa" pensó mientras apretaba el disparador, intentó retratarla lo mejor posible, por lo que luego se aventuró a sacar fotografías sin el soporte, buscó varios ángulos, en cada una encontraba que ella se veía más hermosa y radiante. Devolvió la cámara al trípode, pues el cielo ya se estaba tornado entre un anaranjado y un rojizo propio de un atardecer otoñal. Conectó el obturador inalámbrico, para llevárselo en su mano izquierda.

- Akane – la llamó dulcemente, con la luz que el sol emitía hacía que esa piel nívea pareciera porcelana misma, destacando aún más la belleza de aquella mujer.

- Mmmmm – murmuró aún ensimismada. Abrió los ojos cuando sintió el torso de una mano un tanto áspera pasearse por sus mejillas en la ardua tarea de secarlas – Lo siento – musitó avergonzada, para terminar de eliminar cualquier rastro de su cara de esa agua salinizada.

- Mira – le dijo con tanto cariño que hasta él se sorprendió, haciendo con una seña de su cabeza para que dirigiera su vista hacia el hermoso horizonte, para luego sentarse junto a ella.

Ambos apoyaron sus manos hacia atrás, quedando tan cerca que casi se rozaban sus dedos. El azabache aprovechó de presionar el obturador, dejando retratada varias fotografías que ansiaba salieran bien, deseaba tener un recuerdo de ese día. El corazón de Ranma estaba acelerado, decidido a no perder la oportunidad de por fin probar esos labios carnosos que lo habían tentado todo el día, empezó a mover su índice para generar un leve toque cuando aquella dulce voz lo interrumpió.

- Gracias Ranma… en verdad eres un buen amigo – dijo cariñosamente mirando el horizonte.

El trenzudo sintió como si el suelo bajo él se abriera y cayera en picada a una quebrada infinita. "¿A… amigo?, ¿me acaba de decir amigo?... ¿es que acaso acaba de mandar al Gran Ranma Saotome a la friendzone?", su ego se sintió atacado y dolido… ¿quién demonios era esta chiquilla que no caía rendida a sus pies como las otras?, ¿por qué era distinta que llegaba a producirle emociones y sensaciones que jamás le había pasado con otra mujer?, ¿por qué ella podía excitarlo con cosas tan simples y negarle el derecho a disfrutar de ella?, ¿qué acaso había perdido el encanto Saotome?. Menos mal Akane no paraba de mirar el atardecer, porque así no se percató de lo desfigurado que estaba el rostro de su vecino ante aquella declaración.

- Ya es hora de irnos, o no encontraremos el camino a la moto – interrumpió la tranquilidad del momento con un tono molesto.

- ¿Pasa algo? – preguntó ella luego de darse cuenta del cambio en su nuevo amigo

Chasqueó la lengua – Nada, es hora de irnos… además – ahí iba con su bocota – tengo una cita y no quiero hacerla esperar –

- Disculpa, no quería ser una molestia… iré a recoger mis cosas – ahora era la peliazul la enojada. Se sorprendió al ver su cámara fuera del bolso, pero no preguntó nada. Estaba furiosa con el chico y no estaba muy segura del porqué, por lo que omitió todo comentario. Cuando ambos se colocaron sus mochilas comenzaron el viaje de regreso, el solicitó nuevamente que se pusiera la cinta negra en los ojos y ella lo hizo sin reclamar. Sin nada más que decir, el retorno fue frío en comparación con la ida, cada uno pensando y analizando el sinfín de emociones que ese día habían vivido.

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El lunes fue un poco incómodo para ambos luego de la fría despedida del día anterior. "Coincidentemente" se toparon en el parque para entrenar, aunque el trenzudo llegó poco después que la chica había comenzado con sus series de katas. No cruzaron mayores palabras, él quedó de pasar en media hora para poder ducharse, ella aceptó. El martes fue igual, aunque la tensión había disminuido bastante. Ya era miércoles y no se toparon, cosa que no le agradó al azabache, pero…

- Ranmaaaaa – gritó fuertamente la castaña mientras se arqueaba hasta atrás. Él dio un par de embestidas más antes de terminar con un fuerte gemido.

Se separaron a los minutos, él se dirigió rápidamente al baño privado que tenía su oficina para botar el condón y arreglarse la ropa, ella se bajó del escritorio para luego acomodarse su falda y cerrarse su blusa. Cuando el chico regresó, la joven ya estaba terminando de ordenar su cabello.

- ¿Todo bien Ran-chan? – preguntó confundida

- ¿Por qué lo preguntas?, ¿acaso no te gustó? – cuestionó

- No es eso, sabes que sí – dijo ella coqueta, recibiendo como respuesta una sonrisa socarrona – Es que sentí como si tu cabeza no estuviese aquí, tu mente estaba en otro lado… ¿entiendes? –

- No te pases rollos Ukyo, estuve igual que siempre no más – "¿Qué mierda me hizo esta mujer que ni al hacerlo con otra me la puedo sacar de la cabeza?" se preguntaba el azabache, estuvo todo ese tiempo pensando en las curvas de aquella peliazul que cada vez invadía más y más seguido sus pensamientos.

- Bien, si tú lo dices – comentó ella levantándose de hombros. Tomó su bolso dispuesta a retirarse – Ya me voy Ran-chan, que disfrutes tu almuerzo – dijo con coquetería para sacar el pestillo de la puerta y abrirla a la par que iba meneando intensamente sus caderas.

Ranma suspiró profundamente, se giró para subir las persianas y luego abrir las ventanas de su oficina. Comenzó lentamente a recoger los artículos de su escritorio que se habían caído luego de su "almuerzo" con su amiga. Un par de golpes en la puerta lo alertaron.

- Pase – respondió levantándose rápidamente.

- Vaya, veo que Ukyo sigue siendo tu almuerzo… perdón, trayéndote almuerzo – comentó entre risas Ryoga

- Déjate de estupideces cerdito – respondió burlonamente

- Pero en serio Ranma, ¿hablaste con ella? – le preguntó mientras tomaba asiento en la silla al lado opuesto de su amigo

- Sí, le dije todo lo que Shinno me dijo, pero según ella yo estaba equivocado… y bueno, hoy me trajo el almuerzo – se levantó de hombros mientras abría el bento que ella le había dejado.

- Nada qué hacer, si ella quiere que te la sigas sirviendo – replicaba con burla el joven de ojos avellanas mientras recogía la placa que tenía el nombre del azabache – La próxima encárgate de recoger todo – finalizó muerto de la risa.

- Ya, déjate y dime, ¿tienes listo el reporte? –

- Así es, pero olvídate que dejaré la carpeta encima de tu escritorio… - volvió a reír, el trenzudo solo negaba con la cabeza ante las ocurrencias de su amigo – Las cifras durante el último trimestre en la constructora han aumentado…

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Dos semanas habían transcurrido desde que ambos vecinos habían visitado aquel lugar mágico, generando confusiones por lo vivido… ¿cómo podían dos personas que recién se están conociendo sentir tantas cosas por el otro?, ¿es que acaso era real eso de la "química"?, ¿o que el destino realmente existía y ellos debían conocerse?, ¿qué significaba todo eso?, ¿por qué sus pieles reaccionaban al contacto con el otro?. Ninguno de los dos obtenía respuestas ante estas inquietudes, por lo que en un pacto silencioso entre sus mentes y corazones, decidieron omitirlas.

Durante esos días la tensión de la discusión desapareció para dar paso a una de índole sexual. Entrenaban juntos casi todos los días, Ranma buscaba corregirle cada detalle con la sola intención de tocarla y acercarse para sentir ese olor a jazmín que lo tenía loco. Por su parte, Akane cada tanto cometía errores con la sola intención de lograr la cercanía física con su vecino.

No solo se trata de aplicar fuerza, si haces bien el movimiento de la kata no requerirá que te sobre exijas, por ende, tu resistencia aumentará esa explicación fue repetida casi a diario por el trenzudo, pues la tozuda de su aprendiz insistía en buscar la potencia del golpe omitiendo la técnica. Pero así como con cada regaño terminaban discutiendo y picándose, porque cuál de los dos era más terco y orgulloso, por alguna extraña razón al caminar rumbo al edificio todo quedaba en el olvido, a veces hasta terminaban muertos de la risa por alguna estupidez.

Debido a aquellos encuentros, los cuales fueron más que buscados por el azabache, el pobre quedaba con tantas ganas de hacerla suya que sentía que se le ponían azules. Aunque se sorprendía de su autocontrol luego de que ella lo mandó a la friendzone, eso no evitaba que su cuerpo reaccionara ante su cercanía, su olor y su tacto. "Maldita seas Akane" repetía constantemente mientras trataba de imaginarse a Ryoga con bikini para bajar el calor que se concentraba en su entrepierna y así no ser descubierto por la peliazul durante los entrenamientos. Por lo mismo, sus encuentros con Shampoo y Ukyo eran más seguidos, pero por alguna extraña razón no lograba sentirse satisfecho. El cuerpo torneado y curvilíneo de su vecina solía acompañarlo en su mente durante estos, atormentándolo aún más. Comenzó a soñar con ella, con tenerla desnuda bajo él repitiendo su nombre entre gemidos. Esa mujer lo estaba volviendo loco y ni siquiera se daba cuenta de lo que provocaba… "maldita seas Akane".

Como cada martes, Akane llegaba puntualmente media hora antes de que comenzara su turno en el pub de su mejor amigo.

- Buenas tardes – saludó sonriente, mientras ingresaba a la barra para depositar un beso en la mejilla del castaño.

- Vaya que vienes feliz hoy, ¿qué te puso así?... No me digas que se debe a tu vecino que, por si se te olvidó, te recuerdo que sale con DOS chicas – pronunció celoso, desde que esos dos habían comenzado a entrenar más seguido, su amiga no paraba de hablar de él. Además, algo estaba cambiando, cuando le comentaba sobre sus entrenamientos los ojos de ella brillaban tal como lo hacía cuando estaba estudiando fotografía antes de aquel incidente y de que el pelotudo de Taro se convirtiese en su novio.

- Jajajajaja Shinno, no te pongas así. Te recuerdo que Ranma es mi amigo y Taro es mi novio – su corazón reclamó ante tal afirmación, "ojalá fuera al revés" pensó de manera fugaz para luego acallar esa idea con la misma rapidez que llegó. La cara del ojiazul fue de molestia, puta que odiaba al pelotudo ese y ahora había que sumarle lo notorio de que el trenzudo tenía otras intenciones con su amiga… él era hombre, sabe claramente reconocer cuando eso de ser "amigos" es solo la excusa para acercarse y conquistar a una mujer – Estoy así de feliz porque el sábado estamos de aniversario con Taro… no puedo creer que ya llevemos casi 3 años juntos –

- Ni yo – comentó sarcástico

- No me pongas esa cara – le recriminó amorosamente - Sé que Taro no te agrada, pero puedes estar feliz por mí… poooorfis – le puso unos ojitos de cachorro que solo hizo derretir el corazón del castaño.

- Ya ya, no me pongas esa cara… - giró su rostro para evitar seguir viéndola… ¿cómo no se daba cuenta que moría por besarla?

Con una gran sonrisa – Recuerda que me diste libre el sábado, así que tienes que desearme las mejores de las suertes porque Taro me dijo que me dará una sorpresa inolvidable – exclamó ansiosa

- Si llegas a decirme que te casarás con él, te dejo de hablar – respondió entre burlas y en serio

- No seas tonto jajajajaja, no me pienso casar con Taro… es muy pronto aún – informó

- Menos mal, apenas y tolero que me hables de él –

- Ya, mejor me iré a cambiar o me terminarás quitando mi buen ánimo – finalizó para salir de la barra y dirigirse a la zona exclusiva para los empleados.

Más tarde ese día, los dos amigos hicieron ingreso a su ya habitual lugar de reunión: el pub "El guardabosques", pero esta vez fue distinto, el ojiazul solicitó a su compañero que en vez de ubicarse en la barra, esta vez lo hicieran en una mesa. Ryoga se sorprendió, pues estaba seguro que la bartender estaba provocando cosas en su partner y por eso solían ir cada vez más seguido a ese lugar. Pero, como buen hombre, no lo cuestionó mucho e hizo caso sentándose en el lugar más apartado de la barra.

- Buenas tardes, sean bienvenidos, ¿qué desean tomar? – preguntó amorosamente Akari, la mesera del segundo turno.

- Ho…Ho…Hola – tartamudeó Ryoga – dos cervezas por favor – solicitó cohibido. La chica asintió con su cabeza para luego retirarse a buscar el pedido.

- Pero qué pasa cerdito, ¿desde cuándo tan nervioso? – dijo burlón el trenzudo

- Ya cállate imbécil, mira que tú estás peor que yo –

- ¿Peor?, ¿y cómo? – consultó altanero

- Porque tú eres solo un buen amigo… Bienvenido a la friendzone – respondió para luego largarse a reír. Su conversación fue interrumpida por la castaña mesera que traía sus pedidos.

- Shinno les manda sus saludos – informó mientras dejaba ambos shop frente a cada comensal

- Gra… gracias – pudo articular apenas el ojiavellanas.

Ambos chicos miraron hacia la barra y saludaron con un gesto de la mano al dueño del local, a la vez que la peliazul les sonreía a ambos. Cuando volvieron a quedar solos, Ranma retomó la conversación.

- ¿Y a ti quién te dijo que me mandaron a la friendzone? – preguntó molesto luego de dar un sorbo a su cerveza

- La otra vez que vinimos llegué antes que tú, ¿recuerdas? – el trenzudo asintió – Pues bien, cierta mujercita de ojos color miel y un muuuuy bien trabajado cuerpo me comentó que eran grandes amigos – Ryoga estaba disfrutando de ver la cara de molestia de su partner. Lo conocía lo suficientemente bien como para reconocer que se había puesto celoso cuando describió a Akane, cosa que hizo a propósito, para luego enojarse aún más cuando escuchó el término de amistad.

- ¿Y de dónde sacas tú que a mí me puede llegar a gustar esa marimacho? – respondió furioso, mientras daba una fugaz mirada hacia donde se encontraba su dulce tormento.

- Jajajajaja, no necesito que lo digas Ranma, es cosa de verte… cada vez que venimos no le quitas la vista de encima, y te conozco, esa actitud infantil tuya la usas cuando te sientes expuesto o muy nervioso – el trenzudo le iba a discutir, pero el chico del colmillo prosiguió antes de que lo lograra – Además, desde que te enteraste que es tu vecina, milagrosamente te levantas temprano a entrenar – finalizó muerto de la risa.

- Siempre he entrenado – replicó en su defensa

- Oh vamos Ranma, por favor… no me vengas con eso. Los dos sabemos lo sagrada que son para ti las horas de sueño… eso de que te levantes a las 6 de la mañana para entrenar no tiene otro motivo que no sea uno llamado Akane – daba un sorbo de su cerveza mientras pensaba en lo testarudo que podía llegar a ser su amigo en reconocer sus sentimientos – No sé por qué te empeñas tanto en negarlo, creo que es primera vez que te veo tan interesado por una chica… - el trenzudo lo quedó mirando fijo ante la sorpresa – Y también es la primera que no cae rendida a tus pies jajajajaja – las carcajadas del colmilludo inundaron el local.

La cara del ojiazul pasó de la sorpresa a una roja llena de furia… el golpe más bajo que podía recibir aquel joven era en su ego. Como un buen artista marcial, había entrenado toda su vida para poder defenderse y tolerar ataques por todo su cuerpo; pero JAMÁS aquellos que llegaban directo a su propio ser, eso lo desencajaba por completo. Es que el "Gran Ranma Saotome" se sabía guapo e irresistible desde la adolescencia, además que su padre siempre le habló del encanto Saotome, aquel que con una simple sonrisa le permitía tener a cualquier mujer a su disposición. No podrían culparlo, desde que tiene uso de memoria es que pudo comprobar el efecto heredado por su viejo y cuando su cuerpo comenzó a dejar de ser el de un niño para dar paso al de un hombre, el efecto que producía en las féminas no dejaba de reafirmárselo. En las fiestas no se preocupaba de que fuese rechazado, pues era él quien se daba el gusto de "elegir" con quién disfrutaría en la noche. Ya en la universidad intentó tener una conexión más profunda para que la relación no fuese solamente carnal, pero no lo consiguió con ninguna de sus conquistas, por lo que terminó desistiendo de la idea. Y ahora, a sus 28 años, aparecía esta hermosa joven que no solo se atrevía a enviarlo a la friendzone, sino que además provocaba en él sentimientos que jamás había experimentado. Por esto mismo, Ranma no sabía cómo reaccionar ni lidiar con aquellas emociones nuevas, lo que terminaba en un comportamiento infantil por parte de él. Lo odiaba, pues era todo un hombre y no un adolescente, pero muchas veces su bocota seguía siendo más rápida que su cerebro.

- Mira cerdito despistado, para tú información ella no me interesa en lo más mínimo, sabes que mis estándares de belleza están por sobre su nivel – respondió molesto

- Entonces no hay problema con que yo juegue – lo picó solo para obtener la reacción esperada

- ¡Ni se te ocurra tocarla Ryoga! – exclamó enfurecido. Solo se percató de que cayó en la trampa cuando su amigo bebía tranquilamente de su trago con una sonrisa ganadora. Bufó molesto para también tomar un poco de aquel líquido levemente amargo con un toque maderoso.

- Está bien, está bien… si tú lo dices – levantó las manos en son de paz – Entonces dime, ¿por qué estamos sentados aquí y no en la barra?, ¿de qué quieres hablar? – consultó tratando de calmar los ánimos.

- Ryoga… ¿alguna vez… no has quedado satisfecho? – preguntó sin despegar su vista del vaso que tenía enfrente de él

- Ese es mi caballo salvaje, el insaciable – le celebró su amigo dándole unas palmadas de camaradería en el hombro – Con razón he visto más seguido a Ukyo en la hora de almuerzo – musitó burlonamente, dando a entender que era más que conocido sus "comidas".

- No es eso – se removió del toque de su amigo – Es todo lo contrario… aunque lo haga con Shampoo o con U-chan no logro… no sé, tú me entiendes – ni él lograba comprender bien qué le pasaba, por lo que ponerlo en palabras se le hacía muy complejo

- Dime algo, cada vez que lo haces con ellas… ¿terminas? –

- Sí –

- ¿Y ellas? –

- También –

- Y al terminar… ¿tu "amigo" sigue despierto? –

- No –

- ¿Pero lo disfrutas? –

- Sí – se encogió de hombros

- Ranma… -

- Sí lo disfruto, ¿ok? –

- Ok, ok… no te enojes. Yo solo estoy recabando datos para ver qué te ocurre. Aunque ya creo que tengo la respuesta, pero no creo que te guste –

- Sólo dímelo –

- Fácil – dio un sorbo a su cerveza – no quedas satisfecho porque no lo estás haciendo con la mujer que deseas – finalizó mirándolo fijamente

- Solo dices estupideces, mejor dejemos el tema hasta acá – bufó molesto desviando su vista hacia la bartender. No, ella no podía estar tomando posesión de su mente y menos de aquel músculo ubicado en su pecho… eso no podía ser y él lo negaría hasta el final.

El tema no volvió a ser tratado, tal como lo solicitó el trenzudo, por lo que hablaron de otras cosas incluyendo el trabajo. Pero algo que no pasó desapercibido para el ojiazul era como su amigo y la mesera de daban furtivas miradas… definitivamente algo estaba pasando, por lo que planeaba averiguarlo… y que mejor que pedir la ayuda de cierta vecina. Sí, esa era una buena excusa para hablar con Akane.

Continuará…


Hola a todos! Primero, mil gracias a quienes siguen leyendo esta historia. Gracias por acompañarme en este proyecto. También mil gracias a quienes me han dejado sus reviews, los valoro mucho y logran alegrarme (sobre todo la semana pasada, que fue del terror para mí), por lo que los invito a que sigan haciéndolo, así puedo "escuchar" su opinión sobre el cap.

Quiero mandar un fuerte abrazo a la gente de Perú, Guatemala y Centro América por estar viviendo situaciones complejas (por política o desastres naturales). Espero de corazón que todo mejore y que no tengan tantas víctimas (ojalá ninguna, pero sé que eso es casi imposible) por estas circunstancias.

También quiero expresar mi molestia con Facebook por amenazar con cerrar las páginas #MundoFanficsR&I y #LocasPorElDiosGriego por compartir contenido inapropiado. Espero que no hayan sido denunciadas y que esta amenaza sea retirada, pues las administradoras de ambas páginas han sido un gran apoyo para mi como escritora, así como para varios otros. Les mando un fuerte abrazo a las administradoras de cada grupo, espero de corazón todo se solucione y (como decimos en Chile) se dejen de webiar por tonteras.

Con respecto al cap… ¿qué les pareció el despertar de Akane?, y ¿qué piensan de que nuestro amado dios griego haya sido enviado a la friendzone? No saben como me reí cuando me imaginé esa escena jajajajaja. Bueno, en este cap vimos un poco más de Ranma que de Akane, sobre todo en su amistad con Ryoga, espero hayan disfrutado esas escenas. Ya en el otro cap veremos qué le está pasando a la peliazul 😉

Bombi-Chan: mil gracias por tus palabras, como dije más arriba, tuve unos días horribles por el trabajo y me alegraste un montón. Con respecto a tus teorías… solo diré que acá pudimos ver que nuestro trenzudo parece tener una revolución dentro de su ser. Pero, se vienen más acercamientos 😉

Niomei: ¿te gustó cómo fue el despertar de Akane?, sé que esperabas un golpe, pero me gusta sorprender con detalles como este 😉. Con respecto al capítulo de Lugares que hablan, prometo que cuando lo encuentre lo agregaré por acá para que puedas visualizarlo.

Alexandraaa4: sí, Akari y Shinno están en una situación compleja… no hay peor ciego que el que no quiere ver. Sobre las teorías, estás relativamente cerca con respecto a algo, pero tampoco quiero adelantarte nada… lo siento jajajaja. ¿Sorprendida con el despertar de Akane?, espero te haya gustado. Sobre Nodoka, por ahora no tengo pensado incorporarla… pero quizás aparezca por ahí, no prometo nada.

Miss SF: me hiciste reír con tu review… pero sí, Ranma es impulsivo como él solo, feroz susto que le hizo pasar a Akane jajajaja (espero que con este cap te haya bajado la molestia). Bueno, en este cap viste que Ranma y Ryoga trabajan en una empresa constructora (Ranma en el área administrativa y Ryoga en la contable, aunque quizás más adelante agregue este detalle). En el caso de Taro, ya se sabrá más adelante 😉.

Sweetsimphony30: toda la razón, no hay peor ciego que no quiere ver… esperemos que Akane escuche a sus amigos cuando traten de hablar con ella (si es que deciden hacerlo). Es cierto, cuando se ama y no se reconocen las banderas rojas, una comete el error de "dar en el gusto" pasándose a llevar a una misma. ¿Qué te pareció cómo fue la última parte de ese viaje tan mágico?, pobre Ranma jajajaja. Mil gracias por tus palabras de apoyo, de verdad que me llegaron en el momento preciso, la pega me tenía al borde del llanto, así que mil gracias!

Benani0125: espero no me hayas odiado por enviar a Ranma a la friendzone jajajaja, todo tiene su motivo y razón de ser, lo prometo. Ya pronto veremos cómo le afecta a Akane la cercanía con Ranma y en qué le influye en su relación con Taro, por ahora habíamos estado más centrado en nuestro dios griego.

RANMA LOVE: me alegro que te esté gustando la historia, espero que este cap también haya sido de tu agrado y lo hayas disfrutado. Es cierto, es un desafío el cómo Akane dejará a Taro, pero prometo que será en una instancia bastante acorde a la peliazul y su personalidad. Con respecto a que Akane no se deja dominar por nadie, la elegí especialmente a ella porque en su versión de 16 años perdona constantemente a Ranma cuando la insulta o la menosprecia, y a pesar de todo eso lo sigue amando como nadie. Por eso me calzó para esta versión más adulta, cuando uno se enamora puede cegarse de ver las banderas rojas de una relación tóxica (o sea, así lo pienso yo).

Que tengan una excelente semana, nos leemos pronto!