Derechos de autor: EL MANGA, EL ANIME Y LOS PERSONAJES DE ESTA SON DE RUMIKO TAKAHASHI (y algunos inventados XD). LA HISTORIA ES DE MI AUTORÍA
ESTE FIC ES PARA MAYORES DE 18, CONTIENE LENGUAJE INAPROPIADO, ESCENAS CON GRADO DE VIOLENCIA MODERADO A ALTO, ASÍ COMO UNO QUE OTRO LEMON.
- blablabla -= diálogo en voz alta
"blabla" = pensamiento del personaje
-x-x-x-x = cambio de escena
Capítulo 9:
Taro se sentía demasiado enojado y excitado, ¿qué se creía Akane?, ¿con qué derecho seguía coqueteando con el patético de Shinnosuke?, ¿qué acaso no ha sido lo suficientemente claro que ella es de él y que tiene prohibido relacionarse con otros hombres?, por su culpa él terminó enojado… "arruinó la sorpresa" pensaba mientras embestía con más fuerza. Los gemidos que salían de la boca de la fémina que se encontraba a gatas frente a él lo provocaban aún más. Esa mujer sabía complacerlo en la cama, hacía todo lo que él le pedía sin cuestionar ni rechistar. No como su novia que era bastante más tímida… ¡si hasta le costó casi un año que le diera la pasada!, aunque disfrutó al saber que era el primero… y claramente sería el único.
Cualquiera le diría que terminara esa relación si no estaba a gusto, pero eso no podía ser. Akane le pertenecía desde que la conoció. Esa mujer lo embrujó y se juró que la haría suya. Era media tonta e ingenua, eso le facilitó sus mentiras para juntarse libremente con sus amantes… aunque en su momento el padre de ella intentó interponerse entre ellos, Taro solucionó el tema rápidamente. Sí, haría de todo para tenerla junto a él, no permitiría que ningún otro hombre se le acercara. Si era necesario ser más brusco y tajante con sus palabras para que lo entendiera, lo haría para evitar los malos ratos que la joven provocaba… ¡¿qué tonta puede llegar a ser una persona para no entender a la primera?!. Dio la última embestida con todo el ímpetu de su ser para deshacerse del mal rato que le hizo vivir la peliazul.
Cayó rendido a un costado de la escultural mujer de pelo largo y negro, disfrutaba retozarse con ella aunque estaba medio loca. En algún momento se atrevió a amenazarlo con contarle todo a Akane, pero él se encargó de dejarle en claro cuál era su lugar.
- De verdad te hizo enojar hoy – dijo un tanto agitada
- No tienes ni idea – respondió frío como siempre
- Pero me encanta – una sonrisa lujuriosa apareció en su rostro – eres más pasional cuando te hace rabiar –
- Estás loca, ¿lo sabías Kodachi? – respondió sensualmente
- Pero te gusta, ¿o no? – dijo mientras se posicionaba sobre Taro
- Sabes que sí – su mirada cargada con lujuria fue la respuesta que esperaba la mujer.
No hubo más palabras, solo besos apasionados y desenfrenados, se repetirían el plato un par de veces si fuese necesario para que Taro se calmara antes de ir a buscar a su novia, esperando que ella ya hubiese entrado en razón y se disculpara con él.
-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x
Mientras esperaba que el agua hirviera, en su mente se recreaba una y otra vez la desesperación con que Akane se había agarrado de él en una clara intención de no caer ante su frágil cuerpo, así como para poder dejar salir todo aquello que la estaba acongojando. Su llanto desconsolado inundaba sus sentidos, en una primera instancia se sintió frustrado por no haber podido evitar lo que fuera que le hubiese ocurrido. Luego eso se transformó en un sentimiento de protección para transmutar en uno de ¿amor?... se sorprendió ante aquel concepto tan desconocido para él a pesar de su edad. Claramente la quería, si fuese por él sería su novia. Pero "amor" es una palabra muy grande y muy "pesada", no la tomaría a la ligera… pero tampoco se encargaría de negarla si en realidad eso era lo que su corazón declarara luego de una intensa conversación con su cerebro. La dulce voz de su vecina lo sacó de sus pensamientos.
- Eh… ¿Ranma? – se escuchó que preguntaba desde el pasillo
- Dime – respondió sin salir de la cocina
- ¿Tendrás un pantalón que tenga los cordones? –
- ¿Ah? –
- El buzo que me pasaste no tiene los cordones para amarrarlo y se me cae – informó cohibida, pues en ese momento solo vestía la polera que le dejó el trenzudo… nada más
- ¡Ah! – exclamó al comprender – emmm… creo que no, se los quito a todos porque me molesta – explicó mientras se rascaba la nuca con su mano derecha.
- ¿No tienes algún pantalón skinny que me pueda servir? – consultó desde su escondite, dejando asomada solo su cabeza en la apertura de la puerta, mientras que su cuerpo seguía dentro del baño
La pregunta le asombró, "¿qué acaso ahora que cree que soy gay?... ¡lo que me faltaba!, ¡no solo me manda a la friendzone, sino que cree que me gustan los hombres!" pensó frustrado.
- ¡Claro que no! – gritó caminando hacia el pasillo ofuscado - ¡Para que sepas soy bien hombrecito para mis cosas! – quiso aclarar eso de manera inmediata
- ¡Ya lo sé bobo! – respondió molesta – ¡Lo dejaste bien en claro con esa tal Shampoo y la U-noséquécosa! –
- ¡Ukyo! – aclaró enojado
- ¡¿Y a mí qué me importa cómo se llamen tus noviecitas o lo que sea?! – levemente comenzó a abrir más la puerta sin ser consciente de esto – Y para que sepas, los pantalones skinny no están hechos para ser usados solo si te gusta gente de tu mismo sexo, eso no tiene nada que ver… ¡idiota! –
Cuando quedaron casi frente a frente, Akane se pudo dar cuenta de que estaba semidesnuda discutiendo con su vecino y que esta situación era casi visible por el trenzudo. Rápidamente cerró la puerta a la vez que su cara tomaba un hermoso color rojo tomate. Ranma no entendía nada, estaba tan enfrascado en la discusión que sus ojos no alcanzaron a asimilar la imagen que tenían enfrente. El portazo lo dejó descolocado, por lo que bufó por lo bajo.
- Te puedo prestar uno de mis bóxers, es lo más ajustado que tengo – informó acercando su boca a la puerta para que fuese oído del otro lado.
La peliazul, aún roja por lo vivido solo respondió – Eso bastará – poco tiempo después el golpeteo de la puerta le informaba que su vecino traía la prenda – Déjala en el suelo y vete – le ordenó, él no discutió, hizo lo que le dijo y volvió a la cocina.
Al rato apareció en la cocina, caminaba con la mirada baja y un toque carmín en sus mejillas. La polera de su vecino le llegaba a la mitad de sus muslos, permitiendo una perfecta vista de sus largas y torneadas piernas. Se sentía un tanto incómoda, pues el bóxer tenía un espacio con extra de tela que a ella le sobraba… en solo pensar en que eso de su vecino era lo que rellenaría esa parte, el calor en su rostro fue aún mayor. Todo el enojo que tenía Ranma por la reciente discusión con su tormento se fue al tacho de la basura al verla frente a él. ¡¿Qué tenían los dioses contra él que lo hacían sufrir de aquella manera?!, ¿qué acaso disfrutaban en ponerle la manzana prohibida a su alcance sabiendo el hambre que sentía por ella?... ¡malditos todos por hacerle eso!. El fuego que sintió recorrer su cuerpo para luego ubicarse en un solo lugar lo hizo girar rápidamente para darle la espalda a su vecina.
- Anda al living, te llevo al tiro el té que preparé – informó con una voz más ronca de lo normal
Akane se sorprendió, ¿acaso aún estaba molesto por lo de antes?... decidió cortar por lo sano y hacer caso. El departamento estaba calefaccionado por lo que no sentía frío. Aún así, estaba incómoda por sentirse semidesnuda, se sentó de lado para subir sus piernas y "taparlas" con un poco de la polera.
Mientras tanto Ranma se "acomodaba" a su fiel amigo, compañero de tantas batallas que se encontraba dispuesto para un nuevo enfrentamiento. Un par de leves golpes sirvió para que comprendiera el mensaje: ese día no sería autorizado a dar su lucha, por lo que cabizbajo retomó su posición original. El azabache se acercó con las dos tazas de aquel líquido que permitiría que ambos entraran en calor… "como si no estuvieras hirviendo por dentro" se encargó de molestar su mente, aunque un tanto desilusionado al darse cuenta que las piernas de la peliazul ya no estaban al alcance de su vista.
- Bien, ¿me dirás qué te pasó o tengo que adivinarlo? – preguntó mientras le entregaba la taza de té a su vecina.
- Me robaron la cartera – respondió casi de inmediato.
Ranma enarcó una ceja, esa respuesta fue demasiado "automatizada" para su gusto, además, algo en su interior le decía que la peliazul le estaba mintiendo.
- ¿Te robaron la cartera? – preguntó incrédulo – No te creo – dijo firmemente.
Los ojos de Akane se abrieron de par en par, ¿cómo fue posible que él pillara su mentira?, su voz sonó convincente, sin tartamudeos ni dejos de duda en ella. Entonces, "¿cómo? se preguntó. Por un instante pensó en decir la verdad, pero sabía que el azabache lo tomaría a mal… no, no tenía ánimos de escuchar cómo criticaban a Taro por su actuar. Quizás tuvo un mal día y se desquitó erróneamente con ella… no dejaría que lo juzgaran solo por esa acción. Más que mal "le debo mucho… ".
- ¿Por qué no me crees? – su voz demostraba que se había puesto a la defensiva
- Porque se supone que estarías con tu novio – le recordó
Bufó molesta antes de entregar su memorizada explicación – Quedamos de juntarnos en un lugar, justo me avisó que estaba atrasado cuando yo ya estaba caminando para allá, con suerte alcancé a guardar el celular en la cartera cuando un tipo me la arrebató de las manos –
- ¿Y esas heridas? – preguntó señalando las rodillas de la chica que se asomaban traviesamente entre la polera
- Con el tirón que me dio el ladrón me caí – se levantó de hombros
- ¿Y no lo perseguiste? –
- Justo cuando me levanté se largó a llover y lo perdí de vista – explicó tratando de ser lo más convincente posible
- Si tú lo dices – respondió con un tono de desconfianza.
Ranma no le creía nada de lo que le dijo, algo en su interior se lo advertía. Además, algo le decía que debía mantenerse alerta, como si fuera a pasar algo.
- ¿Me prestas tu teléfono?, Necesito llamar al administrador para que venga el cerrajero – solicitó tratando de acabar rápido con aquella discusión.
Luego de algunos minutos, Akane se pudo contactar con el señor Kenshin, el cual le informó que don Tomeo estaría como en 1 hora o un poco más por el edificio, pues ahora se encontraba camino al otro lado de la ciudad para trabajar y con las lluvias el tráfico estaba demasiado lento. La chica agradeció para después colgar el teléfono.
- ¿Qué quieres hacer mientras esperas? – le preguntó el trenzudo un tanto incómodo por esa sensación de alerta que inundaba su cuerpo, a la vez que estaba nervioso al tener a su vecina con tan poca ropa… ¡ni las películas porno podrían crear una escena tan erótica como la que tenía frente a él!... "maldita sea" pensó al saber que no podría hacer nada más que mirar, para luego usar todo su autocontrol para no ser descubierto en sus locas ganas de hacerla suya de todas las formas posibles.
- ¿Estabas viendo una película? –
- Sí, "Duro de matar 3" – la cara de la peliazul le hizo comprender que ella también era una fan de aquella saga - ¿La quieres ver?, - ella asintió con su cabeza – No había avanzado mucho, recién unos 20 minutos quizás, ¿quieres que la retroceda? –
- No te preocupes, me la sé de memoria – dijo acompañada de una sonrisa de orgullo en su rostro.
El profundo suspiro que se escapó de los labios de Ranma lo dejó perplejo. Ella lo tenía comiendo de su mano y no se daba por enterada. "¿Cómo no…?" se detuvo ante la frase que había comenzado en su mente. No quería pensar en eso en este momento, tenerla en frente lo hacía sentir como si todas sus debilidades quedaran expuestas, pero a la vez una renovada fuerza por ella nacía en su joven corazón.
Y ahí estaban, ambos sentados en el sillón de 3 cuerpos "viendo" la película, aunque sus mentes analizaban cada leve movimiento o gesto que hiciera el otro. Las miradas de reojo iban y venían, casi parecía que se habían puesto de acuerdo pues estaban sincronizadas perfectamente para no encontrarse. Sutilmente, el azabache se "acomodaba" acercándose lentamente a su tormento, "¿qué habré hecho en mi otra vida para merecer esta tortura?" se preguntó en más de una ocasión al saber que la joven a su lado solo llevaba puesto su polera y uno de sus bóxers; por otro lado, la peliazul también buscaba una mejor posición, lo que provocaba una cercanía con su vecino a la vez que sus piernas rebeldemente quedaban expuestas.
El corazón de Ranma se saltó un latido antes de comenzar a correr desbocado en su pecho al darse cuenta que perfectamente podría usar la tan conocida técnica de "bostezar, estirarse y abrazar"… ¿cuántas chicas no habían caído a sus brazos en el cine gracias a este movimiento heredado por generaciones de hombres?. Lo había decidido, no se acobardaría… total, él tampoco era indiferente para la chica por lo que era victoria segura. Por un segundo lo dudó, se sintió como un colegial en sus primeros intentos, pero su ego le recordó que jamás falló, por lo que con ese impulso bostezó a la vez que comenzó a levantar lentamente sus brazos, tensándolos con la clara intención de que simularan un estiramiento. "Bien, vamos con todo Saotome" se animó, su brazo derecho comenzó a bajar… "un poco más, un poco más", cada centímetro recorrido se sentía como si fuesen kilómetros, "sin nervios Saotome, con todo no más" volvió a animarlo su mente. Estaba a casi de poder posar su mano en el pequeño hombro derecho de la chica cuando el golpe de la puerta lo hizo saltar de su posición, retrocediendo rápidamente su extremidad para apegarla a su cuerpo.
Akane resopló botando todo el aire que habían estado conteniendo en sus pulmones. Ella no era tonta, claramente se había dado cuenta de las intenciones de la réplica de dios griego que estaba a su lado, y a pesar de que su mente le recordaba que tenía novio, su cuerpo no reaccionó en alejarse, todo lo contrario, se predispuso a que aquella técnica tan básica que los hombres se saben por libro lograra su cometido. Ambos se levantaron resignados, estaba claro que la velada llegaba a su fin, pues el cerrajero era quien apareció al otro lado de la puerta: Akane le dijo que allí lo esperaría. Agradeció la amabilidad de su anfitrión y siguió a don Tomeo, quien no podía despegar los ojos de las trabajadas piernas de la inquilina.
- ¡Akane! – la llamó el ojiazul – toma – le entregó una chaqueta – para el frío – le susurró. A pesar que una parte de él sí lo hacía por lo helado del pasillo, la verdad es que fue lo más sutil que se le ocurrió hacer, era eso o sacarle a golpes los ojos a ese viejo que se atrevía a mirar de manera tan pervertida a su tormento.
- Gracias – musitó cohibida por la reacción de su vecino.
Al cabo de unos 10 minutos, la peliazul ya estaba dentro de su departamento. Agradecía que este fuera cálido, porque el frío del pasillo la había congelado de nuevo. Fue hasta la cocina y se preparó una taza de té verde, aún vestida con las ropas de aquel ensueño de hombre se sentó en su sillón contemplando la fotografía del patio de su casa. Depositó la taza en la mesa de centro, sus ojos se quedaron mirando sus manos… aún sentía el calor y la tranquilidad que le había trasmitido el pecho de su vecino cuando lloró desconsoladamente entre sus brazos. Volvió a dirigir su vista al cuadro.
- Lo sé, lo sé… es de tu agrado, ¿cierto Nabiki? – preguntó al aire, teniendo esa conversación silenciosa con su familia – Te apuesto que te agradó por sus ojos azules y su cuerpo tan trabajado – soltó una pequeña risita, mientras las lágrimas comenzaban a juntarse lentamente en sus ojos – Lo siento papá, yo… – se disculpó con el patriarca de la familia – no era mi intención que escucharas eso – sus mejillas estaban rosadas por la vergüenza, más lágrimas se adueñaban de sus ojos – Pero sé que también te agrada, es artista marcial de estilo libre como nosotros – una sonrisa se asomó de su cara – Por favor no me retes Kasumi – como si quisieran acariciar su rostro, las lágrimas empezaron a rodar suavemente por sus mejillas – sé que estoy con Taro, pero no puedo evitarlo… cuando estoy con él mi cuerpo entero reacciona, es como si tuviera un imán que me atrajera – un sollozo salió de sus labios - ¡¿qué hago mamá?! – preguntó para largarse a llorar desconsoladamente, escondió su cara entre sus manos, se sentía tan sola, le hacía tanta falta su familia. A pesar que su madre había fallecido cuando ella tenía 5 años, la extrañaba cada día. Pero con lo que aún no podía lidiar era el tema de su padre y sus hermanas… ¡cómo dolía!, sentía que le estrujaban el corazón, como si le robaran una parte importante de sí. El agotamiento de todo lo vivido en las últimas horas terminó haciéndola caer en un profundo sueño recostada en su sillón, tapada levemente por la chaqueta de quien últimamente se adueñaba más seguido de sus pensamientos.
El dolor que sintió en su antebrazo izquierdo, a la vez que era levantada bruscamente hizo que se despertara asustada. Los grises ojos ¿asesinos? con la que la miraba Taro a la vez que le exigía que respondiera preguntas que apenas lograba procesar pues su cerebro seguía adormilado la despertaron de sobresalto.
- ¡¿Con quién te metiste Akane?! – volvía a zamarrearla mientras le gritaba
- ¡Me duele! – logró por fin exclamar saliendo de su aturdimiento
- ¡Dime de una vez maldita zorra! – su agarre era más fuerte y profundo, la peliazul sentía que en cualquier momento le podría quebrar el antebrazo. El miedo la paralizó, ¿por qué volvía a esa pesadilla?.
- ¡Con nadie! – gritó desesperada tratando de zafarse de su agarre
- ¡No me mientas, todavía llevas su ropa puesta! – el castaño no cabía en la rabia
- ¡No me metí con nadie! – volvió a exclamar desesperada - ¡Taro me duele! – dijo angustiada
- ¡Te lo mereces por zorra! – afianzó aún más su agarre, el pequeño antebrazo casi se perdía entre la palma de su novio.
- ¡Basta! – gritó desesperada a todo pulmón a la par que las lágrimas brotaban raudas de sus ojos.
-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x
Ranma despertó sobresaltado, había tenido una pesadilla… su respiración estaba agitada y sudaba como si hubiese corrido una maratón. Juró que se había despertado por un grito, por lo que agudizó sus sentidos… nada, no se escuchaba nada que no fueran los típicos sonidos nocturnos. Bufó molesto, no recordaba qué era lo que estaba soñando para tenerlo así de alterado. Después de que se fue la dueña de sus suspiros y sueños húmedos le costó la vida poder dormirse. Aquella sensación de intranquilidad no se había desaparecido, sino que todo lo contrario: había aumentado. Pensó en llamar a su vecina, quizás así lograba calmar a su atormentado corazón, pero no tenía ninguna excusa para hacerlo a esas horas de la noche.
Aún molesto por esa maldita sensación que lo tenía inquieto, se dirigió al baño para secarse con una toalla todo ese sudor. Terminó dándose una ducha, pensando que el agua caliente lo ayudaría a relajarse. Pero todo su ser le gritaba que algo pasaba, que debía moverse… pero ¿a dónde?, ¿qué debía hacer?. Bufó molesto al instante en que secaba su cuerpo. Se colocó un pantalón limpio y se recostó sobre la cama… se acomodó más veces de las que se podía contar, pero no había caso. ¿Será que le había pasado algo a Akane?... "imposible, ya está en su departamento" pensó tratando de calmarse. El insomnio se adueñó de su cuerpo varios eternos minutos, hasta que de un momento a otro volvió a dormirse… intranquilo y con aquella sensación ardiendo en su pecho.
Continuará…
Hola a todos! Primero, gracias gracias gracias a quienes siguen leyendo esta historia, la disfrutan y me dejan conocer sus opiniones a través de sus reviews! Jamás me cansaré de leerlos, me alegran mucho y me encanta conocer sus teorías sobre lo que ocurrirá.
Espero de corazón (y tengo todo el ánimo para ello) que todos tengamos una semana grata y no tan estresante (sé que no se le puede pedir mucho al último mes del año), porque la semana pasada fue demasiado horrible como para que se repita jajajaja. Les mando un abrazo enorme a todos y muchas energías, ya queda poco para terminar este año tan… peculiar jajajaja.
Con respecto a este cap, les pido de todo corazón que antes de emitir cualquier juicio o cuestionamiento sobre la escena de Taro y Akane lean esto. Tal como les comenté en el primer cap, esta historia tiene algunas escenas basadas en mi propia experiencia… siempre que me preguntan sobre mi relación tóxica digo que nunca llegó a la violencia física… déjenme contarles que esta escena (que continúa en el otro cap) está casi textual a lo que yo viví con mi ex. Sí, lo sé… es violencia física con todas las de la ley, pero jamás me atrevo a catalogarlo así, quizás porque lo encuentro injusto comparado con aquellas mujeres que realmente viven un infierno de golpes y malos tratos. Créanme que me costó muchísimo escribirla en este cap y el otro, rememorar todas las emociones fue un golpe duro, pero que con mayor razón me impulsa a escribirlo…. Quiero que quien lea esta historia aprenda y reconozca todas las banderas rojas para no llegar a vivir ni un poco de lo que me pasó a mí o miles de mujeres. En mi caso, al día siguiente de vivenciar todo fui capaz de "abrir los ojos" y terminar con la relación…. Pero no fue fácil, no es fácil asumir lo que se estaba viviendo, el guardar el secreto (porque sí, a los ojos de mi familia mi ex era el hombre perfecto para mí) por temor a ser juzgada… en fin, son muchísimos factores que influyen en tomar o no la decisión, por eso les pido de corazón que no emitan juicios a la primera cuando escuchen o lean de estas situaciones.
Miss SF: gracias por tus palabras, ya todo está dicho, solo me queda agradecerte por todo el apoyo.
Alexandraaa4: tenías razón en tu teoría de que Taro se había ido con una de sus amantes… es una basura tal como tú lo dijiste. Como viste Akane no le contó la verdad… el temor a ser juzgada le pasó en contra.
Niomei: con respecto a Taro, un alto porcentaje de relaciones que comienzan con violencia psicológica termina escalando a una física… es triste, pero la verdad, los límites se van corriendo con cada suceso y cada vez son peores. Definitivamente le falta un "amiga date cuenta", pero quizás Akane sea como Karla Rubilar y se niegue a ver la verdad, o tal vez sí lo haga… ya lo podrás ver en el otro cap 😉. Gracias por tus palabras, no me creo seca… siento que estoy aprendiendo y creciendo como "escritora", pero disto mucho de ser seca, aún así… gracias, las valoro y las acepto con mucha humildad.
Jessie: muchas gracias por tus palabras, me alegro que te esté gustando la historia, que disfrutes de esos pequeños detalles que dejo para darle un toque cómico a la trama. Espero saber qué opinas de este nuevo cap… las cosas escalaron bastante, no lo crees?
Akanita87: gracias por tus palabras y por tus felicitaciones… y no te preocupes, a menos que sea por motivos de fuerza mayor, cada lunes tendrás las actualizaciones del fic 😉
Celenedelarosa: gracias por tus palabras!, cada lunes estarán las actualizaciones… mil gracias por leer!, saludos desde Chile 😊
Sweetsimphony30: que puedo decir…este Taro es un hijo de puta de tomo y lomo, ya viste que Akane no le dijo la verdad… no quiso que la juzgara. Gracias por tus palabras, por el ánimo y las buenas vibras. Te mando un fuerte abrazo, a darle con todo que ya queda poco de este "bendito" año jajajaja
Guest: como ya viste, el cap anterior no fue lo peor que pasó entre ellos… ¿crees que empeorará o Akane lo dejará?. Saludos!
Nao Saotome Malfoy: gracias por leer!, la verdad es que últimamente estos cap están cargados de emociones… y se vienen más así!
Benani0125: muchas veces esas personas se comportan de esa manera por crianza, les enseñan que son superiores y que el resto son inferiores porque valen menos. Otros lo hacen por sus experiencias previas, fueron tratados así en su infancia y ahora lo replican de adultos… tristemente, motivos sobran. No era mi intención que te cayeran lágrimas, pero sí quería reflejar la emoción del momento, gracias por seguir leyendo.
Bueno, sin más que agregar, les deseo una gran semana… vamos con todo por este final de año!
