Derechos de autor: EL MANGA, EL ANIME Y LOS PERSONAJES DE ESTA SON DE RUMIKO TAKAHASHI (y algunos inventados XD). LA HISTORIA ES DE MI AUTORÍA
ESTE FIC ES PARA MAYORES DE 18, CONTIENE LENGUAJE INAPROPIADO, ESCENAS CON GRADO DE VIOLENCIA MODERADO A ALTO, ASÍ COMO UNO QUE OTRO LEMON.
- blablabla -= diálogo en voz alta
"blabla" = pensamiento del personaje
-x-x-x-x = cambio de escena
Capítulo 12:
Ranma entró corriendo a la sala de espera, allí se encontró con Akari, Ryoga y Shinnosuke, quienes tenían un semblante lleno de preocupación.
- ¿Cómo está? – preguntó el azabache un tanto desesperado y agitado por la carrera
- Aún estamos a la espera de que salga el médico –
- Pero… ¿qué fue lo que pasó? – preguntó Ranma aún confundido, pues cuando lo llamó Ryoga solo le dijo que iba de camino a urgencias a llevar a la peliazul
- No estamos seguros – la suave voz de Akari demostraba los nervios que sentía – Akane me llamó pidiéndome que la fuera a buscar porque se había caído de las escaleras –
- ¿Y el idiota? – preguntó molesto el trenzudo
Akari se levantó de hombros – Dijo que estaba de viaje, que por eso me llamó –
- Akane no quiso que le avisáramos – informó el colmilludo. Esta última frase hizo que su amigo enarcara una ceja, algo no estaba cuadrando en toda esta historia.
Los cuatro se quedaron en silencio, a pesar de que ninguno decía nada, estaba claro que todos pensaban lo mismo: la peliazul estaba ocultando algo… y ese algo definitivamente tenía que ver con Taro. El sonido de unos pasos los sacó a todos de sus pensamientos.
- Familiares de la señorita Tendo – preguntó un caballero de unos 50 años vestido con una bata blanca
- Somos nosotros – respondieron casi al unísono el cuarteto
- Soy el dr. Ishikawa –
- ¿Cómo está? – la interrumpió un ansioso Ranma
- Bien, la señorita Tendo solo tiene un esguince leve en su pie derecho además de algunos magullones, pero nada serio. Tuvo suerte – comentó serenamente
- ¿Puedo pasar a verla? – la desesperación en las orbes azules del trenzudo le dejaron ver al médico los sentimientos del joven por aquella muchacha
- ¿Es usted su novio? –
- No señor – su tono demostraba su tristeza – soy solo su amigo – el experimentado hombre esbozó una leve sonrisa, frente a él estaba un joven enamorado… recordó sus tiempos mozos, decidió empatizar con el corazón de aquel chico.
- Pasa, pero que no haga movimientos bruscos – le guiñó un ojo, lo que provocó que Ranma se sonrojara – Está en el box 5, por el pasillo, tercera puerta a la izquierda – el trenzudo hizo una pequeña reverencia para girarse y desaparecer rápidamente siguiendo las instrucciones.
Cuando quedaron los tres chicos con el doctor, éste volvió a mirarlos para hablar en un tono mucho más serio.
- Necesito hablar urgentemente con los familiares de la señorita Tendo –
- Nosotros… - Akari no pudo continuar, las palabras del galeno la hicieron estremecer del miedo.
- Nosotros somos su familia – terminó la frase Shinnosuke – Akane no tiene a nadie más que a nosotros – dijo firmemente.
En ese momento, Ryoga comprendió que debía darles espacio, por lo que plantó un suave beso en la mejilla de su novia para luego retirarse unos cuantos pasos de donde estaban.
- Bien, entonces ustedes podrán aclararme algunas dudas – su rostro solemne solo aumentaba los nervios de ambos castaños - ¿La señorita Tendo practica artes marciales? –
La pregunta sorprendió un poco a ambos jóvenes, no eran exactamente lo que esperaban escuchar, temían algo peor, a decir verdad. Como Akari estaba hecha un atado de nervios, fue Shinnosuke quien tomó la vocería.
- Sí, le gusta entrenar todas las mañanas, aunque suponemos que últimamente no lo hace… ¿por qué pregunta doctor? – consultó confundido
- Su amiga presenta cierta lesiones que no son atribuibles a la caída –
- ¿Lesiones?, ¿qué lesiones? – lo interrumpió asustada la castaña
- Tiene diferentes moretones en los brazos y uno bastante grande en la espalda, sin contar con la herida de su labio. Por sus tonalidades, se nota que no se produjeron el día de hoy. Cuando le consulté a la señorita Tendo, ella me informó que era debido a sus entrenamientos… -
Un silencio sepulcral se instauró entre los jóvenes y el médico, sus temores estaban siendo confirmados de manera implícita por el profesional, pero para Shinnosuke no era suficiente, necesitaba escuchar la verdad… aunque doliera.
- Doctor, ¿qué es lo que nos quiere decir realmente? – sabía que era una pregunta tonta, pero era necesario.
- Los moretones en los brazos de su amiga se asemejan más a la de una mano agarrándola fuertemente en distintas instancias – hizo hincapié en estas palabras - más que a golpes atribuibles a una lucha de karate o lo que sea que ella practique – inhaló profundamente, pues lo que seguía definitivamente no era algo que le gustara informar – El peor es el que tiene en su espalda, por el tamaño y la forma que tiene, estoy casi seguro que no fue en un combate –
- ¡Díganos ya doctor! – exigió Akari al borde del llanto, su cuerpo temblaba tanto que Shinnosuke había tenido que abrazarla para que no se fuera a desplomar
Con un rostro tan serio que hizo que ambos chicos sintieran un escalofrío recorrer su espalda, informó su teoría – Ese tipo de moretón lo he visto cuando los policías traen a los detenidos a constatar lesiones. Es el mismo cuando deben ser reducidos en el piso por los efectivos, ellos colocan la parte inferior de sus piernas sobre la columna para imposibilitarlos de cualquier movimiento por un buen lapsus de tiempo… y la presión es tal que dejan una marca bastante distintiva… - guardó silencio un momento – Con mis años de experiencia, puedo afirmar que su amiga miente. Esa lesión no es de un combate… -
Mientras Akari comenzaba a sollozar, Shinnosuke empuñaba sus manos a más no poder, sus nudillos blancos reflejaban la fuerza aplicada. Ryoga se apresuró a abrazar y consolar a su novia, a pesar de la distancia, había podido escuchar cada palabra dicha.
- No se preocupe doctor, ese imbécil no se volverá a acercar a ella – dijo resuelto el castaño. No permitiría que su amiga siguiese sufriendo como lo había hecho hasta ahora.
- ¿Por qué no nos dijo nada? – preguntó entre llantos Akari, aún abrazada por su novio.
- Señorita, debe entender que esto es complejo. Aquellas mujeres que sufren de violencia en una relación suelen callarse por diversos factores, aunque los más comunes son el amor, la vergüenza y/o las amenazas. Además, el maltratador logra manipularlas hasta tal punto que las convencen que ellas son las culpables de su actuar, que los provocan, que ellas se lo buscan – suspiró, odiaba esa situación, no era su primera vez, pero debía hacer que sus amigos comprendieran lo complejo de todo – Les pido que no la presionen, ella sola se acercará para hablar con ustedes. Por lo que me informó, pensaba volver a vivir sola, por lo que deben apoyarla. Cuando esté lista, debe buscar ayuda con un especialista, les dejó los datos de dos colegas expertas en este tema – alzó un papel con dos nombres y teléfonos, los cuales fueron entregados a Shinnosuke.
- Gracias doctor – fue la escueta respuesta del castaño, estaba furibundo ante lo que les había informado el médico. A pesar que quería ir a buscar a Taro y matarlo con sus propias manos, su prioridad en esos momentos era su amiga, por lo que se estaba conteniendo lo que más podía.
- Si me permiten aconsejarles una cosa más – musitó el galeno, a lo que recibió el asentimiento de cabezas por los jóvenes – ese chico que fue a verla – miró en dirección hacia donde se había ido Ranma - no dejen que se aleje de ella, se nota que la ama con su vida, espero que en algún momento ella le corresponda de la misma manera –
Luego de entregarle las instrucciones sobre el cuidado de la lesión y el tratamiento farmacológico que debía seguir la peliazul, el doctor se retiró para buscar la documentación para darle el alta. Fue en ese instante que Shinnosuke aprovechó para solicitarle a los novios que no le dijeran nada a Ranma, que prefería mantenerlo ajeno a esta información porque no estaba seguro sobre su cercanía con su amiga. Akari protestó en un inicio, pero cuando Ryoga secundó la idea del ojiazul ella cedió. Para el colmilludo no era por un tema de intensidad de la relación, él sabía cómo su amigo la amaba, sino que era por esa misma razón… si supiera todo iría como enajenado a matar al idiota de exnovio que tenía la chica, por lo que decidió que lo mejor era omitir esta parte de la historia, o por lo menos hasta que no hubiera otra salida.
A pesar de sentirse mal por los golpes y por mentirle a sus amigos, Akane estaba bastante tranquila. Por fin se había atrevido a dejar a Taro, aunque la mayoría de sus cosas seguían en su casa, eso no importaba. Ya no estaba con él, su espíritu guerrero que en algún momento quedó oculto dentro de su ser había vuelto a despertar trayendo consigo toda su entereza y coraje. No permitiría que ni él ni nadie la pasara a llevar… nunca más. Se sintió avergonzada, sabía que había defraudado a generaciones y generaciones de guerreros de la cual descendía, sin contar que había roto aquella promesa familiar en que no dejaría que nadie la pasase a llevar. No quería creerlo, aún no lograba comprender cuándo las cosas cambiaron, cuándo esa hermosa relación que tantas alegrías y buenos momentos se había transformado en una pesadilla. "¿Acaso fui yo?, ¿acaso fui yo quien provocó que Taro cambiara tanto?", sus cuestionamientos fueron rápidamente invadiendo su cerebro, quería llorar, gritar, salir corriendo y no volver más… hasta que un concepto irrumpió como un torbellino, llevándose contigo todas esas creencias negativas: ella estaba soltera. Cuando por fin lo comprendió, unos ojos azules invadieron su mente provocando que sus mejillas se pusieran de color carmín, pues solo quería permitirse vivir aquellos sentimientos. "¿Para qué seguir negándolo?" se preguntaba, moría por besar a su vecino hasta que el aire fuese el único impedimento para seguir en dicha tarea… un par de golpes en la puerta la sacaron de sus pensamientos.
Ranma ingresaba tratando de no verse tan preocupado como se sentía, nadie le había dado mayores detalles de lo ocurrido y su sentido de protección por su amada le salía por los poros, sin contar que no tenía ni una pisca de idea de lo que en ese momento el doctor les informaba a los amigos. El verla semisentada con sus hermosos ojos almendras brillando cuando hicieron contacto con sus zafiros solo trajo regocijo y alegría a su alocado corazón.
- ¿Cómo te sientes? – preguntó a la vez que se acercaba lentamente a la camilla
- Bien – le sonrió como sólo ella sabía hacerlo – un poco adolorida, pero nada terrible –
Ambos se quedaron en silencio, deleitándose al poder dedicarse esas miradas cargadas de amor y pasión. Las palabras sobraban, no era necesario hablar pues sus ojos lo hacían por ellos. Lentamente Ranma acercó su mano al rostro de la chica, quien lo acunó en esa palma firme y un tanto tosca, cerró los ojos disfrutando del calor que él le entregaba, un suspiro que se escapó rebelde por sus labios externalizó toda esa tranquilidad que sentía.
- Te extrañé – las palabras de Ranma, cargadas de sentimientos, provocaron que la peliazul abriera sus hermosos ojos cafés para hacer contactos con los de él.
- Yo también – confesó con sus mejillas coloreándose cada vez más. El silencio estaba reinando nuevamente entre ellos, pero Akane lo rompió con algo que necesitaba decirle, su corazón se lo pedía a gritos – Terminé con Taro, me devolveré a mi departamento –
Ranma se sorprendió abriendo sus ojos de par en par, una tímida sonrisa comenzó a asomarse por sus labios a medida que su cerebro iba procesando esa información. La tendría cerca, podría verla cada día… y lo mejor de todo, que podría tenerla a ella, si es que lo aceptaba claro está. El brillo que ambos tenían en sus orbes reflejaba la ansiedad de poder unir sus bocas en un infinito beso. Él dirigió su mirada a sus labios, ella reaccionó ante la expectación separándolos levemente y humedeciéndolos con su lengua. Como si de una cámara lenta se tratase, él iba acercando su cara milímetro a milímetro reduciendo el espacio entre ellos. El sonido de la puerta abriéndose los sobresaltó para luego mirar en sentido contrario, como si no hubiesen estado a punto de besarse.
- ¡Akane! – ingresó acelerada Akari, omitiendo por completo el ambiente en la habitación – Me tenías tan preocupada, ¡no vuelvas a asustarme así! –
Ryoga, quien entraba tras la castaña pudo notar la cara de frustración de su amigo… no necesitaba ser un genio para comprender que habían sido interrumpidos en algo importante, por lo que solo pudo mirarlo con cara de "lo siento, no pude contenerla más tiempo", lo cual provocó que el trenzudo asintiera resignado… tendría que esperar un poco más para poder besar a su tormento. El último en entrar a la habitación fue Shinnosuke, quien cerró la puerta tras de sí.
Las chicas se abrazaron, lo que provocó un pequeño gemido de dolor por la peliazul, pero ella le restó importancia… había extrañado a sus amigos cada día, estaba tan arrepentida de no haberlos escuchado cuando le habían advertido sobre Taro… "estúpida, mil veces estúpida" le recriminó su mente. Pero no podía disculparse, eso delataría la verdadera razón de su caída y no estaba preparada para enfrentar la realidad… ni siquiera ella misma lograba asumirlo aún, menos podría hacerlo frente a otros.
- Akane – su mejor amigo trataba de poner un tono de voz normal, pero sus ojos cargados de furia lo delataban – El doctor dijo que deberás guardar reposo una semana, y si evolucionas bien, a un reposo intermitente por otra semana más –
- Lo sé – le sonrió con la firme intención de que cambiara esa cara, no quería hablar del tema y temía que el doctor hubiera sospechado algo para luego hablarlo con sus amigos, miró a Ranma que no mostraba ninguna señal de saber por lo que se tranquilizó – Me preguntó si vivía con alguien y le dije que hoy planeaba volver a mi departamento – su vista pasó rápidamente por los ojos de los castaños esperando una lluvia de preguntas y cuestionamientos que no llegaron. No estaba segura si eso le alegraba, pues no estaba preparada para dar explicaciones; o por el contrario, la asustaba porque significaba que algo sabían.
- Nada de eso – Akari interrumpió sus pensamientos – te irás conmigo a mi apartamento, el doctor hizo hincapié en que evites levantarte de la cama, aunque sea con muletas… eso descarta el que te quedes sola Akane –
- Oh no no no – respondió la peliazul acompañando sus palabras con un movimiento horizontal de ambas manos – no podría, tú estas con Ryoga y "tres son multitud" – dijo guiñando un ojo, lo que provocó que el colmilludo se sonrojara.
- Ah no, no me vengas con eso – le reprochó su amiga – es obvio que si quiero tener sexo con Ryoga lo haremos en su casa por estas semanas – exclamó como si fuese lo más lógico del mundo.
- ¡Akari! – el grito de la peliazul junto al colmilludo provocó que la castaña levantara sus hombros. El silencio inundó la habitación un par de segundos para luego dar paso a las risas de todos; Akane negaba con la cabeza, su amiga podía ser DEMASIADO relajada para ciertos temas.
- Entonces te vienes conmigo – el tono serio y determinante de Shinnosuke cortó todo el ambiente relajado que se había formado. Él había sido el único que no se había reído de la situación anterior, Akane podía sentir como dentro de él había algo que luchaba por salir, se sintió pequeña e intimidada.
- No podría, tú tienes el pub – la ojimiel esperaba que con esa excusa se pudiera zafar de la propuesta. Su mejor amigo algo sabía, de eso estaba segura, por lo que quería evitar quedarse a solas con él, estaba claro que la interrogaría hasta sacarle la verdad y no se sentía capaz de aguantar más conflictos.
- Puedo hablar con Yuka y Daisuke para que ellos cubran a Akari y a mí mientras nos turnamos para cuidarte – volvió a responder serio el castaño.
- ¿Yuka? – preguntó confundida la peliazul
- Es la chica que nos apoya en la barra -explicó su amiga – desde que renunciaste, fue todo caótico. Simplemente no pudimos con tanto trabajo – la cara de Akari demostraba que se sentía incómoda con ese tema, casi como si hubiese traicionado su amistad con la ojimiel.
- Comprendo – fue la escueta respuesta de Akane… no porque sintiera deslealtad por parte de sus amigos ni dejada de lado, sino porque la vergüenza y culpabilidad volvía a invadirla – Aún así, no quiero ser una molestia. Además… - se quedó callada por un momento – quisiera ir a mi departamento para estar cerca de mi familia – miró con ojos suplicantes a los castaños.
Ranma se sintió un poco confundido ante aquella declaración, ¿por qué decía que quería estar cerca de los suyos si nadie más vivía en ese apartamento?, y por lo que él sabía, la manga de viejitos que completaban el edificio solo eran vecinos, nada de parentesco con la chica. Además, si mal no recordaba, ella se ponía triste al ver la foto de la que fue su casa, por lo que en ese momento entendió que habían cortado toda relación… "¿entonces?". Una idea pasó rápidamente por su cabeza, y como siempre, su boca fue más rápido que su cerebro.
- Vente conmigo – dijo apresuradamente el trenzudo, todos se voltearon a mirarlo desconcertados ante su propuesta – Solo vivo un piso más abajo que el tuyo, estarás cerca como quieres y no estarás sola. Yo te cuidaré – declaró con tanto convencimiento que hasta él se sorprendió.
- Pero Ranma, tu trabajo… -
- No te preocupes, puedo trabajar desde la casa. Pediré que envíen mi laptop y las carpetas a mi departamento. Cualquier otra cosa que necesite, le digo a mi secretaria que me la envíe con Ryoga, ¿cierto? – miró a su colmilludo amigo esperando que apoyara su propuesta.
- Así es. No te preocupes Akane, nuestro jefe estará feliz de no tener a Ranma presionándolo en la oficina jajajaja –
- No seas idiota – le respondió entre risas el trenzudo.
La ojimiel pensó por un momento la propuesta de su guapo vecino. Su corazón saltó de felicidad al solo imaginar convivir juntos bajo el mismo techo, si a eso se le sumaba el casi beso estaba segura que pronto la máquina que controlaba sus signos vitales comenzaría a pitar debido al acelerado ritmo cardiaco que tenía en ese momento.
- Akane si no quieres… -la voz de Shinnosuke rompió el silencio, pero fue interrumpido por Akari
- Amiga, creo que la mejor opción es que aceptes la propuesta de Ranma. ¿Quién mejor que él para que te cuide? – le guiñó un ojo en complicidad para luego enviar una mirada amenazante al castaño. Días atrás habían conversado sobre los sentimientos de él por la chica, Akari le habló con toda la sinceridad del mundo para que entendiera que la peliazul no lo veía con esos ojos. Además, se encargó de que asumiera que su amiga irradiaba felicidad cuando estaba cerca del trenzudo. Su corazón se lo decía, ellos estaban destinados el uno para el otro, por lo que lo obligó a aceptar la realidad, le hizo jurar que no se entrometería si es que algún día la ojimiel dejaba al idiota de Taro y le daba una oportunidad a su vecino. Shinnosuke solo pudo bajar su cabeza demostrando que recordaba cada palabra dicha, asumiendo que contra sus sentimientos, cumpliría con su juramento.
- Es cierto – dijo un tanto resignado Shinno – lo mejor es que te quedes con él si no tiene problemas para cuidarte. Además, así estarás cerca de tu familia – "otra vez con eso" pensaba confundido Ranma, ¿a qué demonios se referían?, estaba convencido que en su momento le preguntaría a la peliazul para que le explicara todo eso.
Todos los amigos asintieron ante aquella declaración, lo mejor sería que el trenzudo la cuidara, así también evitarían que Taro se pudiese acercar a ella. Aún no estaban en conocimiento de cuántos días estaría fuera, por lo que temían que volviese a buscar a la ojimiel furibundo por haberlo abandonado. Akari, quien era la que más había insistido a su amiga para que aceptara la ayuda del nuevo "enfermero", no quería quedarse con la incertidumbre, por lo que antes de partir hizo la pregunta cúlmine del momento.
- Akane, hay una cosa más que necesito saber… - su tono era serio, tan serio que provocó que todos se tensaran - ¿Hasta cuándo estará Taro de viaje? –
La aludida botó todo el aire que había contenido cuando su amiga interrumpió la conversación. Necesitaba calmarse, pero los nervios y el temor intentaban apoderarse nuevamente de su cuerpo. Respiró profundo, era una pregunta simple con una respuesta simple, nada complejo… solo 2 palabras y quedaba liberada.
- 2 semanas – respondió tratando de sonar lo más serena posible.
- Bien – fue la escueta respuesta de la castaña, eso solo provocó que se pusiera más nerviosa, pero tampoco diría nada más, prefería ese falso conformismo a afrontar la realidad.
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Ya casi era la hora de la cena cuando Akane iba en los brazos de Ranma cruzando el portal de la puerta de su departamento. La dejó suavemente en el sillón para luego ir al pasillo a recoger las bolsas con los artículos de aseo de su nueva roomate y las muletas para que se movilizara solo si yo no estoy disponible le había dicho el ojiazul cuando ésta fue entregada por el médico al momento de darle el alta. El galeno, viendo que se acercaba la noche, le solicitó a la enfermera que le administrara una dosis de calmantes y antinflamatorios para que pudiera dormir sin sentir mayor dolor; aunque le recalcó que debía ser estricta en el horario de los medicamentos, para evitar un sufrimiento mayor cuando se disipara el efecto de éstos.
Debido a la situación en la cual abandonó la casa de su ahora exnovio, no pudo recoger sus pertenencias, por lo que le solicitó a Akari que al día siguiente le llevara la llave de repuesto de su departamento que en su momento le entregó en caso de emergencia, así podría sacar algo de ropa que había dejado. Además, Shinnosuke se ofreció para ir a la casa de Taro y recoger todo lo que fuese de ella. Agradeció a sus amigos por su buena disposición, por apoyarla, y por sobre todo, por no hacer preguntas. Estaba claro que algo sospechaban, se comportaban un tanto extraños, forzándose a aparentar normalidad cuando claramente no lo había.
- Iré a prepararte la habitación y después cenamos, ¿te parece? – preguntó el ojiazul con una enorme sonrisa en su cara, pues no podía ocultar su alegría de tenerla ahí, con él, en su departamento… era casi como un sueño hecho realidad, excepto porque él deseaba hacer hasta lo inimaginable con ella.
- Oh no, no, no… no te molestes, yo puedo dormir acá – dijo avergonzada, no quería causar más problemas. Le costó mucho aceptar la propuesta de su vecino, pero ante la insistencia de sus amigos (sobre todo de Akari) terminó cediendo.
- ¿Y por qué harías eso? – le preguntó confundido
- Porque no pienso quitarte tu cama, el sillón es agradable, perfectamente puedo dormir acá -declaró convencida de sus palabras.
La sonora carcajada que vino por parte del trenzudo la descolocó tanto que, en un gesto infantil, se cruzó de brazos en su pecho, frunció su ceño e hizo un pequeño mohín en sus labios - ¿Y a ti qué te parece tan gracioso? – aunque trataba de sonar seria y molesta, había un deje de alegría entre sus palabras, pues la risa se le estaba contagiando.
- Tú – respondió entre carcajadas - porque quieres dormir en el sillón – volvió a reír, unas lágrimas se asomaban de sus ojos, las cuales fueron secadas rápidamente por sus largos y toscos dedos.
- ¡Porque no pienso quitarte tu cama! – exclamó furiosa, se estaba riendo descaradamente de ella en su cara.
- Jajajajaja, pero que eres boba Akane –
- ¡No me llames boba!, ¡idiota! –
Al ver como su pequeño tormento se estaba enojando, tomó aire de manera profunda un par de veces para calmar su ataque de risa. Cuando ya se sentía listo para hablar, explicó lo más sereno posible.
- Akane, no dormirás en mi cama… tengo una habitación de invitados para cuando viene mi madre y se queda a dormir, ahí te quedarás estos días – la miró con sus profundos ojos azules, como si tratase de leer en sus orbes como la miel lo que ella estaba pensando – A menos que quieras compartir el lecho conmigo – su risa volvió a inundar el lugar.
La peliazul se sonrojó de tal manera que sentía arder su cara, instintivamente se llevó las manos a sus mejillas tratando de ocultar su vergüenza, sobre todo por la propuesta realizada por su vecino… porque una parte de ella gritaba en su interior para que le respondiera que sí. Bajó la mirada tratando de esconderse de sus ojos escrutiñadores, sentía que si hacía contacto con sus zafiros podría leerla entera, descubriendo hasta sus más pervertidos deseos para con él. "Serán dos semanas muy largas" pensó tratando de calmar a su atolondrado corazón, el cual corría como loco al tener a ese hombre dueño de sus sueños tan cerca.
Continuará…
Hola a todos! Feliz año nuevooooo! Mis mejores deseos para cada uno de ustedes. Mil mil gracias por seguir leyendo. Tal como les prometí en su momento, hoy subí un nuevo cap. Aunque traté de hacerlo el lunes pasado, me fue imposible porque no había avanzado tanto como esperaba. Quiero comentarles que he estado con algunas situaciones personales y laborales que me han dificultado escribir tanto como quisiera, así que quiero agradecerles por seguir acompañándome en este camino.
Bueno, qué decir de este cap… vemos que sus amigos decidieron aprovechar la situación para sacar de una vez por todas a Akane de ese lugar, se enteraron de la verdad que era secreto a voces, pero aún así Ranma no lo sabe… debieron haberle contado? Qué creen que pasará ahora?
Quisiera contarles dos situaciones que me enojaron-entristecieron-frustraron y motivaron en igual medida:
1)El viernes antes de navidad desapareció una joven, el lunes siguiente comenzó su búsqueda informando que lo último que se supo de ella fue que se iba a juntar con alguien que conoció en Tinder… ni se imaginan la cantidad de comentarios en donde la juzgaban a ella, que si le pasaba algo era su culpa, que para que se arriesgaba de esa manera… en fin, puros sacos de weas (disculpen la finura y la elegancia, pero me empelota demasiado esto). Martes o miércoles encontraron su cadáver en el departamento de su ex pareja de 7 años… el muy hijo de puta entró al país con pasaporte falso debido a que en su nación lo buscan por el mismo delito!
2)El mismo 24 de diciembre, como a las 2 de la tarde un tipo mató a su señora a puñaladas y luego incendió su hogar para borrar toda la evidencia de su crimen.
Está claro porque la rabia, la pena y la frustración… pero asumo que se preguntarán porqué dije que me había motivado… pues bien, me motivó a seguir escribiendo esta historia, para tratar de llegar a la mayor cantidad de personas y sean capaces de reconocer las red flags y así evitar una relación tóxica que puede terminar tan mal como para estas dos mujeres a las cuales les arrebataron sus vidas. Aún así, me sentí culpable… porque justo estaba redactando una parte de la historia que es grata, hasta alegre si se puede decir… pero es parte del proceso, cuando uno sale de ese círculo vicioso, la vida te vuelve a sonreír porque te lo mereces, por eso me mantuve escribiendo.
Les pido disculpas por volver a no responder sus reviews, pero estoy por entrar a una reunión que durará 4 horas (o quizás más), por lo que no me da el tiempo para hacerlo… pero créanme que los leí todos, me alegraron por igual y agradecí con todo mi corazón.
Comentarles que nos quedan 3 cap y esta historia se termina (sí, al final me salió un cap más). Además, por "compensación" por haberlos hecho esperar tanto, estos 3 son más largos de lo que acostumbro a subir (casi el doble), espero sean de su agrado.
Sin más, me despido deseándoles que tengan una muy buena semana. Nos leemos!
#NoEstamosTodas #SiTocanAUnaRespondemosTodas
