Hola a todos, realmente lamento mucho haber dejado tirada esta historia. He tenido muchos problemas y honestamente no tenía cabeza para actualizar, sin embargo, las cosas están volviendo a su cauce y espero que pronto todo lo malo quede atrás. Por eso, acá les dejo esta nueva actualización y aspiro subir las próximas de forma seguida. Cuídense mucho, hasta pronto...

Disclaimer: La serie Star Vs. Las Fuerzas del Mal fue creada por Daron Nefcy, su empresa productora es: Disney Television Animation y los episodios se transmiten en Disney XD. Sus personajes no me pertenecen yo solo los utilizo por diversión, queda claro que si yo fuera dueña de tan maravillosa serie estaría en estos momentos engordando como vaca por comer pizza. También quiero dar créditos al creador de la hermosa imagen que uso para identificar la historia.

Enjoy.


Capítulo 3:

Star se despertó, se metió a la ducha y se vistió con un sencillo vestido blanco, en la mesa de su pequeña sala tenía ya su desayuno, no tenía apetito pero se obligó a comer. Estaba delgada, lo notaba al mirarse al espejo, necesitaba comer para reponerse. Alguien llamó a la puerta en el mismo instante que se disponía a beber su jugo, se levantó y abrió la puerta. Janna estaba allí con una enorme sonrisa, esta vez llevaba un vestido verde oliva y botas cafés.

— ¡Hola! ¿Desayunamos juntas? —preguntó animada

— Claro —contestó la joven y la invitó a pasar

Janna entró a la recamara de su mejor amiga, era enorme y muy bonita, se sentó en la mesa junto a Star y observó su desayuno. Pan, yogurt y un jugo. Con razón estaba tan delgada, su comida era insignificante, arrugó la frente y Star soltó una carcajada.

— Forma parte de mi nueva dieta —explicó

— ¡Star, tú no necesitas dieta! —exclamó Janna

— De hecho sí… —musitó la reina mordiéndose el labio

— ¿Star qué pasa?

— Pasa que últimamente tengo unos dolores de cabeza terribles y los médicos creen que puede ser algún alimento que me está afectando…

— ¿Y por eso comes esto?

— Sí, es como una prueba… Cada desayuno es distinto, han descartado los huevos y el beicon porque cuando los ingiero tengo estas jaquecas

— Vaya… No tenía idea

— Es un secreto, no quiero preocupar a nadie… Sobre todo si al final es solo estrés por la boda, así que por favor, no le digas a nadie

— Tranquila, tu secreto está a salvo conmigo, ¿segura que no hay nada más? —preguntó Janna preocupada

— No, los doctores dicen que estoy sana y no debo preocuparme por nada

— Bueno, me quedo tranquila —dijo Janna y la tomó de la mano— ¿Sabes que yo también soy doctora?

— Aún no te gradúas —señaló Star con una sonrisa

— Lo sé, pero he aprendido muchas cosas, tal vez podría ayudarte con ese malestar

— ¿En serio?

— ¡Claro! —espetó Janna

— Vale, doctora Janna ¿qué debo hacer?

— Primero, tirar este desayuno que te está adelgazando y buscando algo que te sustente

— Janna, te dije que era mi dieta

— Confía en mí, Star —pidió la chica haciendo un puchero

— De acuerdo, ¿y qué harás con esto? —preguntó señalando el plato que apenas había tocado

— Déjamelo a mí —dijo y se llevó la bandeja

Star negó con la cabeza, Janna era así, mejor seguirle la corriente que contradecirla. Además de que tenía razón y esas comidas solo la hacían tener más hambre. Al rato regresó y la bandeja no estaba.

— Listo, ahora vamos a la cocina, te prepararé el desayuno

* En otra parte *

Marco observó su teléfono perplejo no sabía cómo reaccionar ante aquella petición tan extraña pero era Janna y no debería sorprenderle sus arranques. Volvió a mirar el mensaje para cerciorarse de que lo había entendido y rezaba así:

"Hey, Marco. Necesito que me consigas un par de ratones vivos, es urgente, bye!" -Janna

¿Ratones? De verdad decía eso y ¿Janna quería que le consiguiera ratones? Bueno, definitivamente su amiga se había vuelto loca pero más loco estaba él porque decidió obedecerla. Sí, Janna era la persona más extravagante del mundo pero toda su forma de actuar seguía una razón lógica aunque él no lo entendiera en ese momento, además de que si no le conseguía los bichos esos, se iba a tener que enfrentar a su furia y él apreciaba su vida. Debía andarse con cuidado, Janna era aterradora cuando se enfadaba y más porque ahora era mitad demonio por una apuesta que ganó contra Tom y sus ojos al enojarse se tornaban de rojo, aunque era lo único que hacía; tenía miedo de que su nueva característica adquirida llegara a más.

Marco se guardó el teléfono y caminó fuera del castillo, si Janna quería ratones, debía cazarlos y estaba seguro de que en el bosque encontraría un par. Se adentró en el lugar y vio muchos pero no logró agarrar ninguno, gruñó de frustración, llevaba horas en aquel plan, los ratones eran muy astutos y no caían en sus trampas. Ya estaba a punto de regresarse al castillo cuando escuchó voces acercándose y de una vez se puso alerta.

— ¡Es perfecta! Es una mina con muchas riquezas —dijo el joven y Marco reconoció que era el prometido de su novia

— Así es, Señor —dijo el otro— Si se explora más a fondo seguro encontramos más

— ¡Esas son excelentes noticias, Charlie!

Zed desprendía felicidad pero su sonrisa se vio trucada de golpe al ver a Marco.

— ¡Marco Diaz! —exclamó recuperándose— ¿Qué haces por acá?

— Paseaba, ¿y usted? —preguntó con desconfianza y el rubio lo miró con nerviosismo

— Si te lo cuento, prométeme que no le dirás nada a Star —pidió el príncipe

— Ya veré yo si le digo o no

— ¡Marco no quiero que arruines la sorpresa!

— ¿Qué sorpresa? —inquirió el moreno confundido

— Mira, el reino está pasando por una crisis y Star necesita recursos para salir de eso, yo como su futuro esposo pienso ayudarla en todo pero sin embargo, quiero que no dependa solo de mí —contó el chico— Así que decidí poner un equipo a explorar las minas para determinar si tenían recursos suficientes para sustentar al reino

— ¿Y los tiene? —preguntó Marco

— ¡Sí! Pero aún no quiero comentárselo a Star, quiero determinar cuánto se puede sacar y luego el día de nuestra boda, entregarle esa información —sonrió el joven ilusionado

— Así que, ¿es una sorpresa?

— Será mi regalo de bodas —dijo

— Qué gran regalo —murmuró el chico

— Sí, pero también debemos cerciorarnos de que sean seguras y Charlie —dijo y señaló a su acompañante— Está a cargo de la misión y si todo sale bien, Star por fin dejará de tener esas preocupaciones…

— Vaya… Entonces, mucha suerte

— ¡Gracias, Marco! —exclamó el joven feliz dándole un abrazo— ¡Sabía que podía contar contigo!

Marco regresó al palacio con Zed y Charlie, se sentía como un idiota cada vez que recordaba su inicial desconfianza, el chico solo quería ayudar a Star y con su acción solo demostraba que se desvivía por ella y la merecía completamente.

Cuando llegaron el rubio se despidió de él de forma calurosa y el moreno se dispuso a ir al pueblo, aunque su relación con Star no tenía arreglo, igual quedaba el hecho de que su salud estuviera comprometida, así que debía conseguirle esos ratones a Janna como sea. Los compraría, no le quedaba más opción.

* Horas después *

— Conseguí lo que querías —dijo Marco entrando a la habitación de su amiga

— ¡Ratones! —Chilló Janna con alegría

Marco rodó los ojos y le tendió la jaula con cinco ratones blancos. Janna era definitivamente la persona más extravagante que existía en toda la faz de la Tierra, solo ella podría alegrarse porque le regalaran una jaula con cinco roedores.

— ¿Qué tal con Star? —preguntó Marco

— Genial, la vi muy bien hoy y le preparé desayuno

— ¿Y eso?

— Creí que le vendrían bien unas empanadas —murmuró ella evasivamente

Había algo que Janna no le contaba, pero prefirió dejarlo estar, ya se lo diría. Suspiró agotado y observó como la chica comenzaba a ponerle comida a los animales, cuando hubo terminado se echó a su lado en el sillón.

— Ahora es tu turno, Marco —dijo— Star y tú se verán dentro de una hora, tienes que preguntarle si está embarazada

— ¿Por qué no lo hiciste tú?

— Porque debes hacerlo tú, quizás se abra contigo y sino, sabrás cómo sacarle la información

Marco se llevó las manos a la cara, se sentía mortificado, ¿cómo se le pregunta a tu ex si está embarazada y si su boda es para tapar un escándalo? Star lo iba a matar.

— Vamos, Marco —dijo Janna— Te conseguí esta cita, habla con ella

— De acuerdo, de todas formas no tengo opción

— ¡Sí! —aplaudió Janna

* Esa noche *

Cuando Star llegó a los jardines él ya la estaba esperando, llevaba unos pantalones y camiseta, se veía tan joven, vestido así parecía tener 17 de nuevo. Su respiración se aceleró, no por tenerlo a unos metros cerca sino porque volvía a sentirse mal otra vez, se detuvo y cerró los ojos, el mareo se desvaneció al poco rato y solo esperaba que Marco no se diera cuenta.

— Hey… —susurró sosteniéndola— ¿Te sientes bien?

— Sí… Tranquilo —dijo y agregó mecánicamente— Es el estrés…

— No luces nada bien…

— ¿Me estás diciendo fea? —intentó bromear

— Jamás se me ocurriría decirte eso —musitó él mirándola a los ojos

— Quiero sentarme… —pidió y él la ayudo a echarse en un banco

Star jadeó por el esfuerzo y Marco solo la observó preocupado. Janna tenía razón, Star estaba muy mal. Pero, ¿serían síntomas de embarazo?

— ¿Qué tal ha estado tu vida? —preguntó la reina cuando se recuperó

— Ha estado bien, comparto piso con Janna y Jackie —contó distraídamente— Estudiamos en la misma universidad

— Sí, Janna me ha contado que eligió medicina. Tú, música y ¿Jackie?

— Literatura inglesa —contestó

— Siempre la veía leyendo novelas, me debí imaginar que era algo así

— Nos va bien juntos

— ¿Tú y Jackie…? —inquirió Star y se sonrojó— Lo siento, no debí preguntar eso…

— Solo sexo casual —cortó él

Star asintió fingiendo indiferencia pero la verdad era que esa información le había chocado un poco y en su pecho sintió una punzada.

— ¿No has tenido a nadie después de mí? —preguntó ella

— Solo relaciones cortas ¿y tú?

— Yo nunca pude ni siquiera empezar algo con alguien —murmuró

— Pero entonces llegó Zed —apuntó él dolido

— Supongo que así fue…

Ella se levantó con la intención de poner distancia entre ambos pero sus piernas le fallaron y Marco tuvo que sostenerla.

— Tranquila, ¿qué te ocurre? —preguntó preocupado

— Nada —le cortó— Te he dicho que es estrés

— No te creo

— Es lo que dicen mis médicos —replicó ella

— ¿Estás embarazada? —soltó él y ella lo observó indignada

— ¡Claro que no! —exclamó— ¡A diferencia tuya, yo no anduve teniendo sexo casual con nadie y aunque así fuera, tampoco soy idiota como para no cuidarme!

— Lo siento… Yo… —Marco intentó excusarse pero Star lo calló con un ademán

— Será mejor que me vaya —dijo zafándose del agarre y con todas sus fuerzas intentó regresar a su habitación

— ¡Star, espera!

La chica apresuró el paso y justo cuando estaba a punto de cruzar las puertas para entrar un fuerte mareo la invadió, sintió sus piernas volver a fallar y creyó que caería al piso pero él la atajó elevándola entre sus brazos.

— ¡Ayuda! —lo oyó gritar y al instante se durmió


Contestación de Reviews:

Starco4everr: ¡Hola! Gracias por tus reviews, lamento no haber actualizado antes... Espero todavía sigas aquí esperando por la historia y te guste este capitulo, ¡abrazos!

Cuéntenme qué les pareció y qué creen que le esté sucediendo a Star, estaré contestando sus opiniones en el próximo capítulo :3