Holi, ayer terminé de re-verme LWA, y no pude evitar reafirmarme en que, aunque todos los ships de este maldito anime son malditamente adorables, Ursula/Chariot x Akko es sin duda el mejor. Así que me dio la inspiración para un pequeño One Shot. ¡Espero que lo disfrutéis!


Dímelo una vez

-Sensei yo... ¡Estoy enamorada de usted! ¡Por favor, acepte mis sentimientos! - gritó con pasión, como solo Akko podía hacerlo, con la cara completamente colorada, los ojos apretados con fuerza y su torso inclinado en una reverencia frente a la mujer pelirroja que tanto había ayudado a la chica durante aquellos años.

-Akko... -la profesora parecía debatirse internamente entre lo que debía sentir, pero tras un pequeño segundo se acercó a ella y colocó su mano en la frente de la estudiante cuyo corazón cautivaba a todos-. ¿Estás bien? ¿Te puso Sucy algo en la comida?

-Moo~ Chariot-sensei - se quejó, apartándose de la adulta e irguiéndose, para luego fijar sus enormes ojos sobre su rostro -. ¡Hablo totalmente en serio!

Tenía el ceño fruncido, como si realmente le hubiese molestado la reacción de Chariot ¿Tan complicado era de creer que estuviese diciendo la verdad? Era eso ¿no? Chariot no le correspondía. A medida que estos pensamientos pasaban por su mente, su expresión cambió, dando paso a una menos agresiva, y más dolida.

-Las chicas tenían razón, esto ha sido una tontería - murmuró, con la mirada en el suelo y la voz temblorosa -. Lamento haberle hecho perder el tiempo sensei.

Ya se había girado para marcharse, sintiendo que no aguantaría mucho rato sin romper a llorar, cuando sintió que algo rodeaba su muñeca.

-Espera Akko.

Akko no se giró, era valiente, había luchado contra cosas a las que ninguna otra bruja se enfrentaría jamás, había revivido las siete palabras de Arcturus, pero no sabía si podría enfrentar la intensa mirada de su profesora sin romperse.

-Akko por favor, mírame - pidió Chariot con voz suplicante.

Los dos pares de iris rojizos, tras ver que no había otra opción que aceptar su petición, se encontraron, prácticamente a la misma altura. Y es que habían pasado unos años desde su gran aventura, y Akko ya no era la niña pequeña que había llegado a Luna Nova, había crecido, y su cuerpo con ella.

-Por favor sensei, no me haga esto, deje que me marche.

Lágrimas comenzaban a formarse en los bordes de sus ojos, y su rostro de rasgos permanentemente infantiles se esforzaba por contenerlas, formando una cara que en otra situación tal vez hubiese resultado cómica.

-Pero... Tengo tantas preguntas... ¿Por qué? - Chariot también se veía afectada por la situación.

-¿Por qué la quiero? - preguntó Akko, sin saber muy bien a qué se refería.

La mujer soltó la muñeca, que aún sostenía, y sus mejillas se tiñeron del color de su pelo, y es que sus palabras le habían pillado por sorpresa, si es que aún conservaba algo de eso dada la situación en general.

-Bu-bueno, ¿sí? No entiendo nada ¿por qué ahora? ¿Y qué pasa con Andrew?

-¿Qué pasa con él? - preguntó Akko, ahora más confundida que triste.

-Pensaba que estábais... Bueno... Juntos - Chariot desvió la mirada, como si le hubiese dolido decir aquello en voz alta.

-¿Eh? - Akko parpadeó un par de veces, como si Chariot-sensei estuviese hablando en pez y ella hubiese vuelto a sus primeros meses en Luna Nova -. ¿Yo? ¿Con AndrPRFFFJAJAJAJAJA

La bruja comenzó a reír como si le hubiesen contado el mejor chiste de su vida, agarrando su estómago y doblándose por la mitad.

-O-oye, ¿qué tiene eso de gracioso? - preguntó con los brazos en jarras.

-Pe-perdone Chariot...sensei - intentó decir mientras recuperaba el aire y se pasaba las manos por los ojos, limpiando las lágrimas que habían pasado de ser de tristeza, a ser de risa -. No puedo creer que haya pensado que me gustaba Andrew, solo es un amigo, aparte, está comprometido con Diana.

-¡¿Cómo?! - ahora la que estaba completamente atónita era la maestra.

-Lo que oye, pero esto no va del Diandrew, va de que yo acabo de confesarme y aún no me queda claro si me ha rechazado o no.

-Es que no lo comprendo - dijo, sentándose sobre una piedra del muro derruido de aquél ala abandonada de la academia.

-¿Qué no entiende? La amo Chariot-sensei, y no como cuando era una niña, esto... esto es otra cosa... - se agachó para volver a quedar a su altura y se miró las manos, tratando de descifrar cómo decir las siguientes palabras -. No me creo que no se haya dado cuenta, usted y yo... Es... Siento como si estuviésemos unidas, como la Shiny Rod... ¡No! Mucho más fuerte que la Shiny Rod.

Los ojos de Akko brillaban mientras pronunciaba aquello, y es que Chariot sabría entender la magnitud de aquello.

-Akko... - la pelirroja cubrió su boca con las manos, pequeñas lágrimas formándose al escucharle.

-Quise esperar ¿sabe? - siguió hablando con una sonrisa triste -. Tenía planeado decirle esto el día de mi graduación, pero... Croix-sensei volvió y me entró miedo...

-¿Miedo? ¿De Croix? - le miró sin comprender qué implicaba la vuelta de su antigua compañera con que Akko adelantase su confesión.

La chica de cabello castaño asintió despacio, agarrando la tela de su falda en dos puños.

-Ustedes tienen un pasado, sé que es complicado, pero también sé que se quieren y yo... Tenía miedo de que si tardaba demasiado Croix-sensei llegase antes a su corazón y... y yo... - a estas alturas, Akko era el mar de lágrimas que había conseguido evitar escasos minutos atrás.

-Akko... - Chariot, con su usual tono dulce, puso un dedo bajo la barbilla de su alumna, haciendo que esta la mirase con sus acuosos ojos -. Al igual que Andrew, Croix solo es mi amiga.

Chariot tenía una expresión serena, la primera desde que la conversación había empezado.

-Me has pillado desprevenida - continuó con una pequeña sonrisa -, aunque bueno, eres Atsuko Kagari, debería de estar acostumbrada.

Rió por sus propias palabras mientras pasaba sus pulgares por las mejillas de Akko, eliminando la humedad de ellos.

-La verdad es que, cuando lo dijiste la primera vez pensaba que me encontraba en uno de mis sueños, ¿dónde, si no era ahí, iba a ser posible escuchar que me decías estas palabras? Tampoco sería la primera vez que mi subconsciente me ponía en esta situación.

-Sensei...

La mujer, con su dulce sonrisa, seguía sosteniendo la congestionada cara de Akko, quien parecía por una vez en su vida haberse quedado sin voz.

-Supongo que robarme el corazón es un pago justo por haberte robado la magia.

Lo dijo como chiste para relajar el ambiente, pero en realidad aquello seguía pesando día tras día en la conciencia de Chariot.

-S... Sen... Chariot-senseeeei - dos segundos, había desviado la mirada dos segundos de la joven y eso era lo que había tardado Akko en comenzar a llorar como una magdalena.

-My my, Akko, mira que eres exagerada - dijo con una sonrisa y acariciando su pelo, pero ella misma tenía las lágrimas al borde de sus pestañas.

Akko se sentía feliz, plena, su ídolo de la infancia, su profesora favorita, y, más tarde, la persona que había llegado a amar, estaba correspondiendo sus sentimientos.

-¿Puedo hacer algo para que dejes de llorar? - preguntó, odiando ver lágrimas recorrer el adorable rostro de su alumno.

-... Puede - respondió Akko, sorbiendo por la nariz.

-¿Y qué sería?

Akko inclinó un poco la cabeza hacia abajo y juntó las puntas de sus dedos índices.

-Quiero un beso - dijo de golpe, aunque muerta de vergüenza, de aquella forma egoísta que tanto le caracterizaba. Muchas cosas habrían cambiado desde que liberasen el Gran Triskellion, pero la forma de Akko de pedir las cosas no era una de ellas.

-¡A-Akko! - exclamó Chariot, notando el calor invadir sus mejillas y el resto de su cuerpo.

Por las nueve brujas, esta chica va a matarme, o algo así fue lo que pasaba por la mente de Chariot mientras intentaba controlar las pulsaciones que habían salido despedidas con el solo pensamiento de besar a Akko.

-¡Olvídelo! - respondió en seguida, arrepintiéndose automáticamente de su petición -. No quería ponerla en ese compromiso... ¡Lo lamento sensei!

-Ven - dijo bajito, mientras apartaba el flequillo de la chica y pegaba sus labios sobre su frente durante un largo rato.

Le tomó toda su fuerza de voluntad, pero al final se separó de la suave piel de Akko y miró en lo profundo de sus ojos con una sonrisa de disculpa.

-Sé que no es lo que querías, pero es todo lo que puedo darte de momento, sigues siendo mi alumna.

Sin embargo, aquella simple acción había borrado cualquier rastro de lágrimas de su rostro, y había llenado su corazón de una inmensa felicidad, la cual sabía que la tendría sobre las nubes durante los próximos días. Pobres de Sucy y Lotte.

-Hm - asintió, dando a entender que lo comprendía.

-En unos meses, el día de tu graduación, vuelve a pedírmelo ¿sí? Te estaré esperando.

Akko, tras escuchar aquellas palabras, se lanzó hacia los brazos abiertos que le ofrecía Chariot, refugiándose en su calor.

-Sensei... ¿Podría decírmelo al menos una vez?

Chariot tardó unos segundos en comprender qué era exactamente lo que le estaba pidiendo Akko, pero cuando lo hizo se dio cuenta de que era cierto, no lo había dicho en voz alta en toda la conversación, al menos no con esas palabras.

-Te amo, Akko - pronunció de forma clara, y pareció que jamás había pronunciado una verdad tan grande como aquella.

-Te amo Chariot - le respondió, desde el hueco donde se encontraba su cabeza oculta en el abrazo.

A la antigua artista escuchar su nombre, sin distintivos que hiciesen evidente el muro que les separaba en esos momentos, notó un agradable cosquilleo por todo su cuerpo, y ajustó un poco más sus brazos alrededor del cuerpo de Akko. Sí, estaría cada día de los siguientes meses ansiando el día que la joven bruja se graduase, y aunque sería complicado, viviría sabiendo que la persona entre sus brazos, había conseguido de nuevo hacer su sueño realidad.


Sería muy feliz si me dejaseis vuestros pensamientos sobre el fic (o sobre lo que queráis) en los reviews, trataré de responder por privado a todxs dentro de lo que pueda, aunque sólo podré hacerlo si tenéis cuenta.

Bueno, espero que os haya gustado, y haber logrado plasmar la personalidad de ambas bien.

Un gran abrazo, y recordad, la magia surge de la fe en vosotros mismos.

Bisu!

Yomi :3