Capítulo cinco
Jaken observaba como Rin ordenaba su pequeña tienda en el festival del pueblo. Ella estaba colocando los jabones aromáticos junto a algunos productos de maquillaje que había aprendido a hacer en los últimos días, en una mesa cubierta con un mantel blanco a modo de mostrador. Sobre la misma colocó un pequeño espejo de mano y algunos productos abiertos a modo de muestras.
-Señor Jaken, se puede quedar haciéndome compañía siempre que prometa que no va a pelear con nadie hoy... Si se porta bien, le daré algunos regalos y podemos dividirnos las ganancias de la noche... ¿Qué le parece?
Sin embargo, el pequeño diablillo no la estaba escuchando: su mente estaba concentrada en encontrar una forma de decirle a Rin que había revelado su secreto algunas noches atrás y le preocupaba mucho que ella no lo perdonara o decidiera no hablarle jamás. La verdad es que no había tenido otra opción que contarle a su amo todo lo que sabía, porque no quería que le aplastaran con una piedra o lo golpearan por algo que no era su culpa.
-¿Qué le ocurre?- preguntó Rin arrodillandose detrás de la mesa para quedar a la altura de Jaken- Hoy está muy silencioso... ¿Está intentando imitar al amo Sesshomaru? ¡Ya deje eso! Usted no necesita imitarle para ser admirable...
-Rin... lo siento...¡juro que yo no quería!- Jaken comenzó a llorar apoyando su cabeza sobre el regazo de la chica- Pero mi vida estaba en riesgo y...¡Tienes que entenderlo! ¡De pronto comenzó a sonreír y aunque es bonito, es muy aterrador cuando lo hace!
-Pero ¿Qué ocurre?- Rin le miró muy preocupada pensando que quizás se había metido en algun problema-... ¿Acaso vomitó en la cesta o en la mezcla que usé para hacer el jabón?... Si es eso no se preocupe, puedo quedarme hasta que venda todo el maquillaje...
-No es eso...
-¿Entonces?... Quizás el señor Sesshomaru se enojó con usted... si es eso, puedo hablar con él y pedirle que lo perdone... además ustedes llevan muchos años conviviendo por lo que realmente, no creo que su enojo dure mucho tiempo.
-Se lo dije, Rin...- confesó el diablillo antes de tapar su boca con ambas manos- ¡Le dije al amo bonito que te querías aparear con él!
La joven se sintió mareada por un momento. Era como si el mundo se hubiese detenido: el aire no estaba entrando a sus pulmones, las lágrimas en sus ojos no la dejaban ver y sus oídos se habían tapado, negándose a escuchar cualquier explicación que le estuvieran dando. Sentía que estaba a punto de desmayarse, por lo que se sujetó con una mano al borde de la mesa tras la que se encontraban, siendo consciente que lo único que se repetía en su cabeza, eran las últimas palabras pronunciadas por el señor Jaken.
-¡Rin! ¡Rin, ¿sigues viva?!- Jaken sacudió un poco a la joven preguntándose si había hecho bien al decirle la verdad- ¡Rin, no te mueras!
-Solo... deme un momento...- pidió ella al tiempo que intentaba respirar profundamente para lograr calmarse- Déjeme respirar y... asimilar un poco lo que está pasando...
La joven cerró los ojos al tiempo que respiraba profundamente por la nariz, quería lograr tranquilizar su corazón, que había decidido comenzar a latir más rápido desde que se enteró de la noticia.
-¡Señor Jaken!- susurró aun consternada-... ¡yo le pedí que no se lo dijera a nadie!... ¡¿Por qué se lo dijo a él?!
-¡Se me salió! Fue totalmente un accidente, Rin... Cuando me quise dar cuenta, ya se lo había dicho.
-Pero...¿Qué le dijo exactamente?
-Lo que me dijiste hace unos días: que tu querías aparearte y tener cachorros con él.
La joven cerró los ojos antes de suspirar su frustración, sintiéndose muy humillada.
-¡¿Por qué tenía que usar esa palabra?! ¡Podría haber usado cualquier otra!- Rin se dijo que la situación era bastante mala, pero necesitaba saber qué iba a pasar desde ahora- Señor Jaken, de todo lo que le dije, ¿se quedó solo con lo más básico? ¡Nunca más volveré a confiarle nada!
-¡Es lo que yo entendí!- se defendió el diablillo-... Además, tuve que decírselo porque se quería ir y...¡Deberías agradecérmelo, niña ingrata! Si yo no se lo hubiera dicho, él ahora no lo sabría, yo estaría lejos y estarías sola en tu tienda de jabones.
-No encuentro nada positivo en que el señor Sesshomaru sepa algo así... Esto califica a una de las situaciones más vergonzosas de mi vida... pero creo que puede arreglarse... ¡tiene que poder arreglarse!...- las ideas en la cabeza de Rin se sucedían, una detrás de otra, sin detenerse en ninguna en particular: una parte de ella solo esperaba que se tratara de una pesadilla y la otra le decía que de serlo, ya se habría despertado hace un buen rato- ¿Qué dijo el amo Sesshomaru?
-Primero se quedó en silencio- Jaken se estremeció un momento al recordar a su amo mucho más callado que de costumbre-, daba miedo: yo creí que a lo mejor un ratón le había comido la lengua de pronto y que ya no volvería a iluminar el mundo con su linda voz...
-¿Y luego?
-Luego... luego dijo que quizás por eso usted se le había acercado hace unos días y que eso podría cambiar un poco las cosas...
Rin suspiró resignada antes de ponerse de pie. Sabía que tenía que decirle a Sesshomaru las cosas que sentía y ser honesta, pero era realmente la primera vez que le pasaba algo así y quería estar completamente segura de sus sentimientos, además era inteligente: alguien tan importante como él no iba a fijarse en una chica que solo podía ofrecerle su corazón.
Tenía la cruel certeza de que cuando Sesshomaru se refería a que las cosas cambiaban, era porque ya no podrían ser amigos. A pesar de la sensación incómoda en su corazón, Rin intentó pensar que de esa forma, olvidarle sería mucho más fácil: si disminuía el contacto entre ambos, le dolería en un principio, pero poco a poco el sentimiento desaparecería con el tiempo.
-Rin, ¿Cómo va todo?- Kagome e Inuyasha se acercaron a saludarla en cuanto la vieron ya instalada en el festival.
-¡Muy bien!- la chica sonrió como pudo, antes de ofrecerle uno de los jabones a Kagome- Seguí las instrucciones que me dió y me ha ido bastante bien, ¡muchas gracias!
-Cuando quieras, te puedo enseñar a hacer otras cosas con las plantas que haz cuidado en tu jardín: Hoy lo he visto y es realmente precioso... ¿Cómo está la anciana Kaede?
-Está bien, pero se fue por un par de días a ayudar en el parto de una mujer en una aldea vecina que se retrasó más de lo esperado.
-¿Por qué no te llevó?- preguntó Inuyasha extrañado por aquella decisión- Es raro que decidiera dejarte sola en la aldea.
-No estoy sola- indicó Rin sonriendo-, el señor Jaken ha venido hoy a cuidarme.
En realidad, Rin sabía que en caso de peligro, en la práctica era ella la que terminaría cuidando de Jaken... pero jamás había ocurrido algo malo en la aldea, por lo que quedarse sin la anciana Kaede, la tenía sin cuidado. Además, todos sabían que si Jaken estaba ahí, era porque Sesshomaru estaba cerca.
-Bueno, ya sabes que si sientes miedo puedes ir a casa o con Sango.
-¡Sí, muchas gracias!... Señora Kagome, ¿Puedo ir a hablar con usted alguno de estos días?
-Claro, Rin. Siempre eres bienvenida...
-Gracias...
Kagome era una gran consejera: siempre que Rin tenía algún problema, hablar con ella lo ponía todo en perspectiva y le hacía sentir un poco más aliviada con sus decisiones. Se sentía agradecida de tenerla, ya que era bueno lograr ordenar un poco sus ideas.
-¿De qué tienes que hablar con esa humana, Rin? - preguntó Jaken una vez que se habían ido y mirando en su dirección de reojo.
-De mis cosas- respondió sencillamente la joven-... ya que usted es un verdadero chismoso, quiero ver si logro encontrar una mejor confidente.
-¡Rin, de verdad lo siento!- se quejó el diablillo casi al borde de las lágrimas- ¡Pero tuve que decírselo! Estaba muy raro después de que fue a ver a su madre...espero que no debas conocerla, es muy bonita, pero muy intimidante ¡Más que el amo Sesshomaru!
-No me molesta que se lo dijera, me molesta que fuera con la peor palabra posible... ni siquiera quiero imaginar lo que él debe pensar de mí... ¿El amo Sesshomaru dijo algo más o eso es todo?
-¡Sí, sí dijo algo más!
-¿Qué cosa?
-Que quiere hablar contigo y que te estará esperando a la hora del atardecer, en el mismo lugar donde se encontraron la última vez.
-Eso quiere decir que... ¡Estoy atrasada!...- Rin tomó uno de los labiales que había hecho y el espejo de mano para arreglarse un poco y ordenar su cabello- ¿A qué hora pensaba decírmelo?... ¡Señor Jaken, es usted el peor mensajero y confidente que conozco!
-¿Estás muy enfadada conmigo?
-No... Ya está hecho, así que solo debo arreglar un poco la situación...pero no podría enfadarme con usted ni con el señor Sesshomaru... solo... estas cosas pasan...
Mientras avanzaba por el bosque, Rin se sentía nerviosa, pero toda la ansiedad se disipó cuando vio a Sesshomaru esperándola de pie junto a Ah-Un, por lo que sonrió y le saludó con la mano. Estaba muy segura de que lograria arreglar ese mal entendido creado por el señor Jaken y que todo volvería a ser como antes.
-El señor Jaken me dijo que quería verme- murmuró la joven con una sonrisa-, no había venido antes al bosque porque he estado un poco ocupada con mi tienda en el festival.
-Pensé que habías desistido de esa idea...
-Yo le dije que la única razón por la que no tendría mi tienda, es si usted me acompañaba, además ya solo queda una noche de celebración, por lo que pronto tendré que buscar otras cosas en que entretenerme...
El demonio asintió, comprendiendo aquella decisión. Sesshomaru pudo notar que las mejillas de Rin se sonrojaban, haciéndola lucir un poco más adorable que antes y que los ojos brillantes de la chica le miraban de forma tímida... la verdad es que él tampoco sabía muy bien que decir, ni cómo llegar hasta el tema que le interesaba hablar con ella, sin caer en una situación que pudiera ser incómoda para la joven. Èl también se encontraba en una situacion nueva y muy extraña, debido a que nunca, jamás alguien le había insinuado querer una relación de ese tipo con él de forma tan directa.
-Yo...quiero hablar de algo contigo, Rin...
-Sí, yo también- la chica suspiró antes de cerrar sus ojos y comenzar a decir todo lo que pensaba-. Sé lo que le dijo el señor Jaken y ¡no es así!... Quiero decir, es más complejo que solo aparearse... si lo piensa con cuidado, la palabra está mal empleada porque los animales se aparean, pero yo no sé si usted hace eso, aunque dudo que ponga huevos... tampoco es que esté esperando que lo haga conmigo... No me mal entienda, eso tampoco significa que yo no quiera hacerlo con usted, pero... es ... en lo último en que estaba pensando y...
Rin no pudo seguir hablando porque sintió los labios de Sesshomaru presionar suavemente los suyos por un par de segundos.
-¡¿Qué está haciendo?!- preguntó Rin abriendo los ojos de inmediato y tocando sus labios avergonzada al tiempo que retrocedía un poco-...¿No se acuerda que le prometí que no volvería a besarle?
-Sí, me acuerdo...pero yo no hice ninguna promesa.
La joven parpadeó pensando que, lógicamente, en cualquier momento la anciana Kaede iba a interrumpir su sueño o el sol iba a comenzar a llenar los rincones de su cuarto. Para que aquello no sucediera, se pellizcó un par de veces las muñecas, pero extrañamente no lograba despertar.
-Que sueño más raro... ¡de verdad huele a bosque!... - murmuró Rin desviando un momento la mirada hacia su alrededor para luego volver a mirar a Sesshomaru, quien la observaba de forma paciente- ¡Deje de mirarme así! Usted no es real... de seguro me desmayé cuando el señor Jaken me dijo que había revelado parte de mi secreto...
-Rin...
-Increíble...¡Su voz suena igual que en la vida real!- apuntó la joven sonriendo-... Si le hago preguntas, ¿Dirá lo que quiero escuchar o la verdad?...- sin esperar a que él pudiera responder, Rin decidió que quería saber muchas cosas, aunque fuera dentro de un sueño- ¿Considera que soy más bonita ahora o el verano pasado? ¿Yo encajo en su tipo ideal de mujer? ¿Puede decir al menos tres cosas que, a su juicio, me convierten en una chica atractiva?- le sonrió al demonio de forma coqueta antes de apoyar una mano sobre su hombro ¿Quiere saber cuáles son mis medidas o ver el lunar en mi cadera?...
-Rin... no estás soñando: de verdad estamos aquí...- explicó Sesshomaru, al tiempo que ella asentía y retrocedía otra vez muy avergonzada, comprendiendo la situación- Si quieres, puedo responder todas tus preguntas, pero primero resolvamos un poco la situación inicial.
-¡Sí!...Entonces... ¿Por qué me besó? ¡Espero que tenga un buen motivo!...- preguntó la chica entrecerrando los ojos y poniendo sus manos en su cintura- ¡¿No creerá que, por lo que dijo el señor Jaken soy una chica promiscua?! La verdad es que ahora me siento muy avergonzada y no quiero que tenga ideas equivocadas de mí...
-No creo eso de ti, Rin... Sé que eres una chica sensata.
-¿Entonces?
- Digamos que...en términos de Jaken, también quiero aparearme contigo...- Rin sintió su rostro arder ante las palabras de Sesshomaru- Rin, ¿Estás bien? Tienes la cara muy roja.
-¡No haga eso!- exclamó Rin cubriendo sus mejillas un momento con las manos- ¡Decirle a alguien que tiene la cara roja, es como tortura!... Ahora, seguramente, la tengo mucho más roja que antes.
-Yo... ¿te hice daño?- Sesshomaru no entendía mucho la lógica del sonrojo en la joven, pero sí entendía el significado de la palabra "tortura" y no quería ser el causante de sufrimiento en Rin.
-¡No, no es eso!...Usted es tan dulce... Es solo... dejemos de hablar de mi cara... - Rin dejó de tocar su cara y decidió que era mejor no distraerse- Dijo lo que pensaba según los términos de Jaken, pero ¿Cómo es según usted?... La anciana Kaede me explicó que usted quizás no puede sentir muchas emociones y realmente quiero saber si para usted, también es como para el señor Jaken, porque para mí es muy diferente...implica más cosas y... de verdad hacer eso, con usted, es algo en lo que no había estado pensando...
-Es... más complejo que solo... sentir ese tipo de deseo...
Rin asintió antes de sentarse sobre las raíces del mismo árbol en que le había besado por primera vez. El demonio se dedicó a encender una fogata y, una vez que hubo finalizado, se acercó a ella para sentarse a su lado. Permitió que la chica se abrigara con su estola debido a que la temperatura había comenzado a bajar y el fuego podía ser insuficiente para ella.
-Rin...
-Dígame...
-Quiero darte algo...- Sesshomaru se atrevió a tomar la mano de la joven para colocar en uno de sus dedos el anillo de su padre- este era el regalo que tenía para ti hace algunos días...
-¡Es muy bonito!- Rin extendió su mano ante la luz del fuego para apreciarlo bien- ¡Muchas gracias !
-Era de mi padre y es... especial.- El demonio tomó la mano extendida de Rin para contemplar que, efectivamente, le quedaba muy bien y que, no se arrepentía de habérselo entregado.
-¡Prometo que jamás lo perderé! Si es importante para usted, lo cuidaré bien... No tiene ningún poder raro, ¿verdad ? Como... no lo sé... hablar con... ranas...
-No, hasta el momento lo más parecido a una rana con lo que puedes hablar, sigue siendo Jaken. El anillo sólo es decorativo y... tiene un significado... importante.
-Entiendo... ¿Qué significa?
-Es parte de lo que quieres saber: mi padre dijo que debía dárselo a mi compañera- Sesshomaru observó los ojos confundidos de la joven-pero... es difícil para mí explicarlo... sé que somos amigos, aunque... desde el beso y después de lo que dijo Jaken, es... todo confuso...
-Yo... le besé antes porque sí tenía curiosidad y porque...creo que me he enamorado de usted...- susurró Rin mirándolo con una sonrisa- No puedo decir en qué momento ocurrió ni... tampoco la razón... Solo sé que...ocurrió muy lentamente y cuando me di cuenta, el sentimiento ya estaba ahí...Es... mucho más complicado que el apareamiento porque es un vínculo entre dos almas que se preocupan de mucho más cosas que... solo la descendencia.
Sesshomaru se quedó en silencio. Había intuido la existencia de un sentimiento profundo en Rin desde que Jaken habló sobre el apareamiento, pero escucharlo de ella era diferente... era... especial. Podía sentir la emoción cálida en su corazón convertirse en algo que se parecía mucho a la felicidad.
-Yo... he comenzado a sentir por ti una emoción cálida- confesó él-, no sé que significa, pero... es agradable.
-¿Una emoción cálida?
-Es similar a lo que ocurrió contigo- señaló el demonio bajando un poco la mirada-: no sé bien cuando comenzó, pero creo que cuando me fui después del invierno, esta vez, te extrañé de una forma diferente. El beso también fue muy agradable...yo... sé que te quiero mucho, pero no estoy seguro si es amor.
Rin asintió intentando contener su frustración: en realidad, ella sabía que algo así como el rechazo era posible, pero a raíz de su inocente beso un momento antes, albergaba la ligera esperanza de que él en realidad sí se hubiera enamorado de ella.
-Tal vez...- la joven tuvo una idea que la llenó de emoción y esperanza- ¿No ha pensado que quizás usted sí está enamorado de mí, pero no lo sabe? Nunca lo ha sentido y es posible que la emoción cálida y agradable de la que habla sea amor... ¿De verdad no existe esa posibilidad?
Los ojos de la joven miraban al demonio brillando de emoción. Su corazón había vuelto a latir acelerado por la ansiedad y se preguntaba, si al final la conversación terminaría siendo una sentencia final a su amistad.
-Sí, es posible...
Sesshomaru lo sabía bien: quizás se parecía a su padre más de lo que le gustaba admitir, pero esta vez no se sentía avergonzado ni débil por haber heredado las emociones que le permitían querer a Rin. Esta vez, se sentía conforme e incluso feliz de, quizás, ser capaz de querer a Rin de un forma similar a la que ella lo quería.
-Me siento feliz sabiendo eso...- confesó ella acariciando la mejilla del demonio con una sonrisa- Entonces... si puede enamorarse de mí y yo ya estoy un poco enamorada de usted, ¿le gustaría ser mi novio?
-¿Novio?
-Bueno... no lo estamos haciendo apropiadamente- meditó Rin apoyando su barbilla sobre su mano-. En realidad, usted debe pedir permiso a mi familia para casarse conmigo y cuando ellos lo acepten, seremos novios... pero yo soy huérfana, así que no tengo a nadie para que pueda pedir permiso y usted tampoco ha dicho que quiera casarse conmigo, de hecho solo me habló de apareamiento... Entonces, dadas nuestras circunstancias, ¿No le gustaría ser mi amante? ¡Creo que se ajusta bien a nosotros!
-¿Cuál es la diferencia?
-Que no hay que pedirle permiso a nadie y es un secreto... ¡Es más romántico! Como en las leyendas donde hay amantes trágicos... ¡¿No le parece que sería muy bonito?!
-No. - la cortó simplemente- Nosotros no vamos a ser amantes trágicos, Rin. Vamos a ser felices y si para eso hay que hacer las cosas bien, pediré el permiso del que hablas a quien consideres como familia y si me dicen que no, escaparemos juntos de todas formas.
-No le dirán que no- murmuró riendo la joven-, a quien debe pedirle permiso es al señor Jaken y a la anciana Kaede...
Sesshomaru no pudo evitar pensar que lo había prometido antes: él iba a ser aún mejor que su padre, porque lo iba a tener todo. Rin sería su compañera durante todo el tiempo que ella viviera, e iba a tener su imperio donde la chica sería su única reina. No importaba lo difícil que fuera: iba a tener amor y poder en partes iguales e iba a asegurarse de que ella fuera feliz.
El demonio se dijo, que su madre se equivocaba: Rin era consuelo y fortaleza, dulzura y templanza, todo al mismo tiempo. Ella era exactamente lo que él necesitaba para sentirse en paz y no iba a perderla, no ahora que ambos compartían un sentimiento que era puro y tan precioso.
Rin le miró a los ojos antes de atreverse a besarle tímidamente en los labios. Era su tercer beso juntos, pero el primero en la nueva calidad de enamorados y la joven se dijo que esta vez sí había una buena razón para hacerlo: ya no era solo curiosidad, esta vez era una demostración profunda de afecto.
Sesshomaru correspondió el beso casi de inmediato, enredando sus garras en el cabello oscuro de la joven. Besarla seguía causando en él una sensación agradable y placentera: sentir sus labios dulces, la forma en que el beso se volvía poco a poco más intenso y como su razón se veía nublada, mientras actuaba guiado solo por el instinto. Nunca imaginó que Rin pudiera causar tantas cosas en él ni que, en realidad, la deseara tanto.
-Rin, estás temblando - el demonio se alejó un poco de la joven para darle espacio, y ella le miró con una sonrisa- ¿Está todo bien?
-¡Sí! Es solo que estoy un poco nerviosa. - confesó ella sin poder dejar de sonreír al tiempo que veía a las luciérnagas comenzar a iluminar el cielo- ¡Nunca pensé que algo así era posible! Yo...- Rin no se dio cuenta en que momento había comenzado a llorar- ¡había prometido que me iba a olvidar de usted y ahora...!
-No llores- Sesshomaru limpió sus lagrimas un poco con el pulgar-. No quiero que sufras, Rin. Si quieres olvidarme, está bien: sea lo que sea lo que tú decidas, estará bien.
-¡No!- exclamó ella intentando sonreír un poco después de limpiar su cara- No estoy llorando porque estoy sufriendo, son lágrimas de felicidad... Se puede llorar de felicidad y yo ahora soy muy feliz...¿Usted es feliz?
Como toda respuesta, Sesshomaru asintió. Estaba seguro de que aquel momento se parecía mucho a la felicidad, ya que deseaba que aquella noche fuese eterna y que el sentimiento que los unía a ambos, nunca se viera apagado por nada.
-¿Sabe qué es lo más divertido?- el demonio negó con la cabeza para escuchar la respuesta de la chica- Que en realidad, le debemos todo este momento al señor Jaken y a su indiscreción: si él no le hubiera contado lo que le dijo, probablemente nunca habríamos hablado sobre ello y usted se habría ido... Tal vez usted no deba golpearle por un par de días, a modo de agradecimiento...
Sesshomaru meditó en silencio acerca de lo que señalaba Rin y llegó a la conclusión de que Jaken, estaba siendo más útil de lo que jamás había imaginado.
Hola, voy a responder los mensajes pendientes :D (no es el último capítulo pero es solo porque en el anterior no lo hice ) a quienes tienen cuenta les responderé por PM Les agradezco mucho por leer y espero que estén muy bien n.nNos leemos en el siguiente capítulo , un abrazo n.n
- thereceiv3r: Hi! I think Jaken is so funny and I like give him some important place in the story. Thanks for reading and support n.n I hope you are well and I'm sorry because my english is not so good xD
-Guest: Me alegra que te guste la historia n.n muchas gracias por leer. He intentado hacer que la actitud de los personajes sea buena y lo màs sano y natural posible n.n
-Guest: Muchas gracias por leer n.n a mi igual me gusta explorar un poco mas en los personajes e intentar hacerlos lo mejor posible n.n
-Alina: Hola! me alegra que te guste n.n yo igual me entretengo leyendo algunos tics, hay unos muy tiernos! :D
