Disclaimer: Ranma 1/2 y todos sus personajes son propiedad de Rumiko Takahashi. Esta obra fue creada sin fines de lucro.
-Recuerdos escondidos-
2
-El recital-
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—¡Akane!, ¡¿dónde está mi tutú?! —cuestionó histérico su marido, entrando a la cocina cual tornado enfurecido.
La aludida detuvo sus labores domésticas para procesar adecuadamente las anteriores palabras de su esposo. Y es que aún le extrañaba, en demasía, escuchar a Ranma preguntar por aquella indumentaria en particular.
—¡Mi tutú, Akane! —exclamó desesperado el azabache, plantándose a su lado.
Akane suspiró sonoramente, y desatendiendo los platos sucios encaró a su marido.
—En la habitación de Anko, justo los acabo de dejar ahí —habló estoica, limpiando sus manos humedecidas con el delantal que se ceñía a su cintura.
—¿Y tú por qué no te estás arreglando?
—Aún faltan dos horas, Ranma.
—¡Es muy poco tiempo! —exclamó alarmado—. Anko aún se desbalancea en las piruetas.
—No te lo tomes tan a pecho, Ranma. Lo importante es que Anko se divierta —señaló poniendo las manos en su cadera.
—¡Bah! —bufó molesto— Tú no nos comprendes, Akane. ¡Esto es una guerra!, y por el apellido Saotome que saldremos victorioso —alardeó el ojiazul, elevando el puño derecho a la altura de su barbilla—. Iré a entrenar con Anko un poco más, nadie volverá a reírse de nosotros.
Y así tan fugaz como llegó, el decidido padre vitoreó la retirada.
Akane permaneció enmudecida, contemplando la entrada de la cocina que anteriormente fuese llenada con la embarnecida complexión de su esposo. Si alguien le hubiese advertido de todo el jaleo que se armaría por la mundana decisión de inscribir a su hija a clases de ballet, sencillamente hubiera dimitido de realizar aquello.
Fue una iniciativa tomada por mero impulso. Jamás se les hubiese ocurrido hacer aquello de no ser porque se encontraron con la dichosa novedad que una escuela de ballet para niños había abierto cerca del parque donde solían pasear con Anko. Ella y Ranma mirujearon un poco a través del ventanal y de inmediato les encantó la idea de contemplar a su pequeña hija ataviada en un adorable tutú mientras ejecutaba aquellos pasos gráciles. Y listo, fue todo. A Anko también pareció gustarle la idea, y se veía bastante gustosa durante sus clases y las prácticas en casa. De echo, en ocasiones, les ofrecía una puesta en escena privada a toda la familia; aunque no sobrepasaba los cuatro años de vida, a la chiquilla le encantaba la atención. Sin embargo, pese a lucir bastante confiada en presencia de sus queridos familiares, frente a los desconocidos el escenario resultaba muy diferente.
Ojalá lo hubiesen descubierto en otras circunstancias, pero fue durante el primer recital de la academia que tanto ellos como la misma Anko se percataron del pánico escénico que podía llegar a atribular la férrea seguridad de la heredera Saotome. Cuando el telón fue abierto a los espectadores y las luces dirigidas a las protagonistas del espectáculo, Anko quedó paralizada, rompiendo en llanto, instantes después, al verse analizada por ojos ajenos y extraños. Fue una verdadera sorpresa para ellos presenciar tal actitud contradictoria a la regular conducta suficiente de la pelinegra. El resto de los padres, en cambio, rompieron en risas y gestos alentadores en pos de avivar la atmósfera y los ánimos de la chiquilla, pero lamentablemente resultó contraproducente para el humor de Anko y el orgullo estratosférico de su esposo. La niña sólo lloró aún más y Ranma, en un arranque imprudente de pedantería herida, subió al escenario para impulsar a su retoño a que finiquitase aquel reto; tristemente, la pequeña Anko prefirió salir corriendo hacia los seguros brazos de su padre antes que afrontar su recién descubierto miedo.
Y es verdad que para Akane resultó ser un minúsculo inconveniente, una situación bastante común en esa edad infante y no le ocasionó un mayor sentimiento que la ternura y compasión. Sin embargo, para Ranma… para Ranma fue como le hubiesen hecho trizas su propio orgullo.
Así entonces, el azabache se tomó como reto personal lograr que su hija fuese capaz de bailar, en todo su esplendor, frente a cualquier número de espectadores desconocidos, y así borrarles sus burlescas sonrisas de la cara. Los dejaría pasmados y asombrados con la gracilidad y extrema precisión de la pulida técnica de Anko en el estilizado arte del ballet. Todos se tragarían sus palabras de conmiseración y le rendirán pleitesía a su retoño. Aunque para ello tuviese que usar tutú en su forma masculina ya que, anteriormente, ambos coincidieron que no era momento para que su adorada Anko conociese a cabalidad la maldición que gobernaba el cuerpo de su padre: aún era muy joven para entender las dimensiones de aquello.
Al final, Ranma terminó practicando junto con Anko todos y cada uno de los pasos, nuevos y conocidos, que aprendía durante las clases y aún más la coreografía estipulada para el baile del segundo recital. La niña se inundó de confianza y lucía verdaderamente encantada con tener a su padre acompañándola en el acto. Extrañamente, y por fortuna, a su marido siempre se le dio bastante bien todo tipo de actividades artísticas; prueba de ello resultaba aquella ocasión en que Ranma luchó contra Kodachi en aquel absurdo encuentro de gimnasia rítmica, hacía tanto tiempo atrás durante su adolescencia. O la vez que se enfrentó al duelo de animadoras con la loca porrista que se enamoró de Kuno. Sí, al hombre se le daba fácil.
—Soberano idiota —reprochó Akane negando con la cabeza y atendiendo nuevamente los quehaceres, dejando que su marido hiciese lo que quisiera.
A estas alturas, Ranma estaba demasiado metido en la empresa como para convencerlo de lo contrario; a pesar de intentar hacerle dimitir, un centenar de veces, en su ridícula declaración de guerra, cuando Akane lo sorprendió ataviado con aquella particular indumentaria de estilo romántico por primera vez, y en su aspecto de hombre, supo que no habría voluntad humana o sobrenatural que hiciese entrar en razón a su esposo. La batalla estaba perdida.
El entrenamiento marcial estilo ballet había comenzado.
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No fue una sorpresa para Akane contemplar lo extremadamente bien que Ranma hacia las piruetas escatimadas para la danza, además Anko finalmente lograba dar un giro completo sin desbalancear mucho su centro de gravedad. Los resultados del entrenamiento habían dado sus frutos y su pequeña hija ya no lucía tan amedrentada frente a toda esa gente teniendo a su orgulloso padre danzando al lado suyo.
Y aunque las reacciones del público respecto a la participación de su esposo fueron interesantemente variadas, para Akane sólo existía un objetivo particular en esos momentos.
Con una sonrisa traviesa y triunfal, la señora Saotome filmaba cuidadosamente el espectáculo ventilado ante sus ojos. Finalmente tendría evidencia visual y contundente para burlarse de su marido.
N/A: Hace mucho tiempo vi un video de un papá bailando con su hija en un recital de ballet porque la pequeña no paraba de llorar. Y al instante en que su papá llego a ella, la niña se tranquilizó y bailó a los pasos de su padre. Se me hizo muy tierno y seguro que es algo que nuestro Ranma haría si tuviese una hija. (O bueno es lo que me gusta pensar, je.)
Agradecimientos especiales a:
Diluanma: Espero que las cosas estén yendo bien en tu trabajo, así también la situación en tu familia. Cuídate mucho en tu salidas y en casa. Gracias por leer la historia. Saludos desde México.
Kris de Andromeda: Es triste saber que en muchos países, por no decir todos, las personas no se toman enserio esta situación. Lastimosamente también la necesidad les obliga a buscarse el alimento como sea, y todo resulta en un efecto dominó. Son circunstancias complicadas. Cuidate mucho si tienes que salir. Creo que Ranma no se resistiría a los caprichos de una pequeña Akane. No lo soportaría su corazón. He allí nuevamente mi frustración por ver plasmada esa situación en el manga, jajajaja. Pronto vendrá Ryuji con más protagonismo, coff coff.
Linda Juarez: ¡Gracias por leer! Y estoy escribiendo las doce horas con la pequeña Akane, jujuju.
Llek BM: Acá mi familia y yo estamos bien. Yo con trabajo interminable, pero trabajo al fin. En Nuevo León empezamos con la reactivación económica, pero se incrementaron los casa y muchas cosas tuvieron que volver a restringirse. ¿Cómo están tu y tu familia?, ¿qué tal las cosas por allá? Cuidate mucho. ¡Mucha fortaleza para ti y tu beba!
StaAkaneFan: ¡Hola, linda! Gracias por todo tu apoyo. ¿Cómo le fue con sus trece días de cuarentena?. Espero que tu y tu familia sign bien. Aaaah Kizuato... kizuato, la he estado escribiendo y reescribiendo, algunas cosas no me gusta como queda por la lógica resolución de las circunstancias, así que va lento. Pero ahí va. Con Indómita es con la me siento mas fluida, así que continúo más con esa. Espero te guste este pequeño capítulo. Un abrazo enorme.
Iselaglezcam: Yo también soy de Mexico, y sí, parece que la situacion no mejorará pronto. En mi estado hasta muchos medicos ya se están amparando para que no los asignen a los casos de covid-19. Aunque es entendible porque ellos también son humanos y están en continuo riesgo, y tiene familias por las que velar también. Gracias por pasarte a leer la historia. Cuidate mucho.
Ranma84: Ellas siempre tan problemáticas. ¡Gracias por leer!
saliordancer7: Es muy triste saber que en casi todos los rincones del mundo la situación es crítica. No es algo para lo que estuviesemos listos. Sobre el fic, la verdad adoro escribir cómo serían Ranma y Akane de padres, la verdad le da vida a mi corazón, y lo disfruto mucho. Kizuato va lento, estoy investigando cosas para que todo se resuelva de la manera más coherente posible. He escrito y reescrito muchas líneas, porqué al final no me convence la causalidad de los eventos. Eeeen fin. Gracias por estar al pendiente. Saludos hasta allá.
GabyCo: ¡Me alegra que te gustara! ¡Akane con sus enormes ojazos es presciosa! Gracias por seguir leyendo.
SARITANIMELOVE: Espero que estén bien en casa. ¡Las amazonas siempre nos darán aventuras! ¡Gracias por estar al pendiente siempre!
ine.lu.5: Gracias por dejarme tus palabras. ¿Cómo siguen las cosas en Argentina?, ¿siempre cómo se resolvió el asunto de la universidad? Espero que les hayan dado una solución viable. Me alegra que te guste la interacción entre Ranma y Anko, siempre me gustó pensar que un día Ranma se enfrentaría a mini él, cuando fuese padre, je. Un enorme saludo.
Dark-yuki: Un placer leerte en estas historias. También espero que estén bien en tu familia también. ¡Cuídate mucho!
Phanyzu: iHola, linda! ¡Gracias por apoyar estas historias también! Espero que tú y tus hijos continúen sanos y salvos. Es muy divertido escribir cómo interactuaría Ranma si tuviese una hija. Creo que de alguna manera no perdería su escencia irreverente. ¡Un gran abrazo!
Calandry: ¡Oh!, Inuyasha. Hace tanto tiempo que no leo un fic de ellos, recuerdo que los devoraba en pocos días. Me alegra tenerte por este fandom. Y gracias por aventurarte en este pequeño espacio. In enorme saludo.
Buena vida.
ºPenBaguº
