UN AÑO


Invoca unas corona de flores y la coloca al lado de las que ya se están empezando a marchitar.

Se sienta justo enfrente y resigue su nombre con la yema de los dedos.

El aniversario de su muerte fue la semana pasada. Estuvo ahí con toda su familia, llorando otra vez su muerte. Pero hoy ha venido solo, le gusta venir a conversar con él. Aunque no le responda, él se imagina sus respuestas.

—Voy a pedirle a Angie que se case conmigo —dice sacando el anillo que lleva guardado debajo de la túnica.

—¿Te acuerdas cuando fuiste al baile de Navidad con ella?

—Como han cambiado las cosas.

Se muerde la lengua.

«Tendrías que haber estado aquí, para reírte de mí»

«Tendrías que haber estado a mi lado en el altar, como Charlie estuvo ahí para Bill»

«Tendrías que haber ido al altar algún día con Verity»

«Tendrías que…»

Frena sus pensamientos ahí. Está siendo entrando en un espiral de negatividad. Tiene que enfocarse en el presente no en lo que podría haber sido y no fue.

Inhala y exhala intentando relajarse.

—Espero que me diga que si, la verdad. Imagina si me rechaza menudo chasco.

—Quiero algo sencillo, nada como lo de Bill. No quiere que mamá se vuelva una loca de la organización otra vez.

—Tendrías que ver como está con las preparaciones de la boda de Percy y Audrey. Tendrías que ver la madre de Audrey, las madres muggles son igual que las mágicas.

—Sé que es un poco apresurado, que llevamos poco tiempo juntos. Pero quiero comprometerme.

Casi puede oír la risa de Fred.

—Podemos estar comprometidos un tiempo y ya nos casaremos más adelante.

—No sé. Estoy jodidamente nervioso.

Se guarda el anillo. Mira el reloj y se levanta.

—Se me hace tarde. He quedado con ella.

—Deséame suerte.

Antes de desaparecerse nota una brisa que le acaricia el rostro y lo toma como una señal.