Prompt de este capítulo: Arthur Dayne fue asesinado por la espalda.

Palabras: 331.


II

Luto

En Dorne no se guarda el luto demasiado tiempo, al menos en lo que respecta al color. Hace demasiado calor para las prendas oscuras, así que el día de la sepultura se viste el negro, y después el luto va por dentro.

Vorian tenía seis años cuando su tío murió. Todo el mundo le decía que lo había hecho con gran honor, aunque no comprendía qué alivio podía proporcionar eso. Desde luego, a su madre no.

Había sido durante una batalla, en un lugar llamado Pyke. Según le habían explicado, era una isla pirata, pero eso (para su extrañeza) no tenía nada de divertido. Los piratas Greyjoy habían traicionado al rey y a los Siete Reinos y querían tener sus propias coronas. Algo terrible, si lo hubiesen logrado, ya que no aceptarían más ley que la suya y podrían atacarles en una guerra sin fin. Por ese motivo, muchos hombres buenos habían partido a Pyke y, sobre todo, muchos grandes caballeros. Que su tío era el mejor caballero de Poniente era una verdad absoluta.

Ser Arthur siempre había cubierto las espaldas del rey, incluso cuando este solo era el príncipe; pero nadie cubría las espaldas de ser Arthur en Pyke.

Ni el honor ni las condolencias fueron de consuelo alguno para Ashara Dayne. Era como si el luto, eso que había que llevar por dentro, la estuviese devorando y consumiendo, como una enfermedad. Se suspendieron los viajes a los Jardines del Agua o a Desembarco del Rey. Los invitados no se sentían bienvenidos y se marchaban poco después de llegar. El silencio adquirió pesadez y ocupó el castillo, como uno más de la familia.

Fue una época extraña. El patio de armas se le vetó: lady Ashara no quería verlo cerca de una espada. Sin embargo, un día, mucho después de que aquel cuervo llegase con sus palabras negras, su madre quiso enseñarle algo que había pertenecido a su tío y que, si se lo merecía, algún día podría heredar: Albor.