PROEMIO DE UNA HISTORIA
CAPITULO 7: Un año y algo... y Mil sucesos después
POV Marinette
Ya hacía año y medio que no veía a Chat Noir y eso le afectaba más de lo que iba a admitirle a alguien, había estado sorprendida, no había extrañado a Adrien tanto como ella había creído y eso era de cierta forma bueno, era el indicativo perfecto de que estaba superando su enamoramiento de adolescente con el modelo y eso le dejaba una vista nueva llena de posibilidades para que fueran amigos una vez ella volviera a París como residente oficial.
No es que Marinette no hubiera estado constantemente en París, de hecho ella había estado ocupada rescatando (comprando, diría Kay) a tantas chicas como podía de los prostíbulos de París los primeros seis meses desde que ella se había "ido". Marinette había pasado esos primeros meses en aviones de París a Estados Unidos llevando a las chicas a las casas de ayuda que Kay había abierto como coartada para ella. Y durante ese tiempo ella había recibido educación en casa (o en avión más bien) y el hecho de pasar muchas horas en vuelos sin "nada" que hacer, le daba tiempo para satisfacer su curiosidad y para aprender acerca del comportamiento que debería tener con la Élite de Nueva York, o del mundo en general.
Sin embargo, después de esos seis meses había cordado con Kay que su mejor opción era ingresar a "El Programa" un sistema de educación especializado al cuál ahora tenía acceso por ser una Bare oficialmente ante todo el continente americano. Al menos en lo que ella volvía a Francia.
En todos sus años de escuela nada había sido tan práctico para ella como "El Programa" al principio ella no estaba muy convencida con la idea, pero confiaba en Kay, y si él le decía que el programa la ayudaría ella lo tomaría, y eso hizo, ella aceptó entrar a "El Programa", ahí conoció a Sanjaya, Zaray e Isabel, quienes se convirtieron rápidamente en sus amigas y le ayudaron a ponerse al día con todo lo referente a relaciones exteriores, política y otras tantas actividades de las que Marinette carecía de total conocimiento; Mientras, Soleil y Kay se encargaban del asunto de los prostíbulos de París y las chicas a las que rescataban.
Si era honesta con ella misma, no sabía si volvería a adaptarse a una escuela normal después de "El Programa" pero ella esperaba que fuera así, después de todo, ella aún quería estudiar diseño de Modas y llegar a ser parte de la Mejor casa de Moda de París. Y como había dicho Soleil, ella tenía que mantenerse con un paso a la vez. Sería duro dejar atrás a todos sus amigos de "El Programa" pero había tomado su decisión y ahora debía afrintar las consecuencias de ello, le habían permitido quedarse con su "Cromatin" (Un apulsera que se les asigna en el programa) por alguna extraña razón.
Ella seguía pensando en cuál de las cosas escritas en su diario en forma de lista sería la primera que ella haría al llegar, ella quería ver a sus amigos, a Alya, Nino, Juleka, Rose, Mylene, Nathaniel, Kim, Adrien, ella quería ver a su Chaton.
—Tu pelo ha crecido —observó Kay acariciando sus mechones azabaches mientras volaban de vuelta a París, las clases empezarían dentro de cuatro días y ella estaría ahí para entonces. Varick por otro lado, se había adaptado tanto a la forma de educación de "El Programa" que se había quedado ahí como un Junior de educación Continua.
—Lo sé —admitió ella, Kay esperaba una explicación y ella lo sabía, así que terminó suspirando antes de continuar—. He decidido que quiero un cambio, dejarlo largo es parte del cambio. (Además a Chat siempre le dio curiosidad cómo se vería largo y ella quería complacer al chico-gato, pero obviamente eso jamás se lo diría a su hermano)
—Me alegra que no seas de las chicas que se lo cortan para "cerrar ciclos" —comentó con gracia.
—¿Estará lista la casa cuando lleguemos?
—Créeme hermanita, apuré lo mejor que pude todo, aún faltan detalles, pero tenemos una semana más para dejar todo en orden antes de la fiesta de presentación.
—¿Crees que es buena idea tomar la oferta de Jagged Stone? —dudó Marinette.
—Es algo tarde para arrepentirse ¿No lo crees Lory?
—Supongo, pero eso no evita mis dudas Kay.
—Ya tenemos todo listo para el Día de los Héroes Marinette, no puedes solo echarte atrás.
—¿Cómo crees que le esté yendo a Soleil? —inquirió Marinette cambiando de tema pues seguía nerviosa acerca del asunto de regresar a París para quedarse.
—Sol estará bien Lory —dijo el chico poniendo los ojos en blanco—. Ahora, ¿Por qué no hablar del tema que has evitado por los últimos... no sé... diecisiete meses y medio?
—No sé de qué hablas.
—Lorelay, el último día que fuiste Ladybug llegaste llorando destrozada directo a la cama y estuviste dentro de tu habitación por 32 horas, no pregunté en el momento porque después todo parecía correcto cuando hablaste con él como Marinette, pero ya no más —dijo serio el chico y Marinette supo que no tenía escapatoria.
—Traté horrible a Chat esa noche Kay —dijo ella con las lágrimas saliendo de sus ojos— él debe odiarme, yo me odiaría a mi misma.
—¿Pero qué pasó?
—Le dije que buscara a alguien, le dije que yo solo podría verlo como la segunda opción, que no iba a decirle quién era, que... Kay... —dijo la chica en un puchero doloroso.
Kay abrazó a la chica entendiendo por dónde iba todo, la dejó llorar, pues sabía que lo necesitaba, se había aguantado esas lágrimas desde hacía tanto tiempo...
Si alguien conocía bien a Marinette ese era Kay, posiblemente porque sabía que ella era Ladybug y de esa forma ella le contaba tanto sus problemas como Marinette como siendo Ladybug. Marinette se quedó dormida llorando recargada en Kay. Afortunadamente estaban solos, pues no le gustaría que nadie viese así a su hermana pequeña.
—Ni siquiera lo ha querido hablar conmigo —admitió Tikki flotando frente a Kay.
—Lo sé, hablarlo con alguien es admitirlo Tikki y ella no quiere admitirlo.
—¿Por qué? ¿Tan malo es que ella sienta algo por Chat Noir?
—Aparentemente para ella sí, no quisiera hacer conjeturas, pero casi puedo asegurarte que a ella le gustaban las cosas con Chat Noir como eran porque no quería arriesgarse a perderlo.
—¿Entonces puede perder a Adrien, pero no a Chat Noir? —inquirió confundida la kwami.
—Es complicado Tikki, con Agreste no hay un vínculo, solo es el gusto por él, pero hasta ahí. En cambio con Chat Noir ella tiene un vínculo, un lazo fuerte. Ese gato es algo estúpido, pero no intencionalmente —dijo Kay con una sonrisa que Tikki no entendió— le dijo que la amaba justo cuando acababa de perder a sus padres a causa de Hawk Moth, ella asoció la seguridad del gato con alejarlo de ella.
—Pero eso no tiene sentido —dijo la Kwami.
—Puede que para nosotros no, pero así es ella Tikki, cuando siente que algo corre peligro, lo aleja del peligro, ella es la fuente de los miraculous ahora, es peligroso estar cerca de ella —dijo a Tikki mientras peinaba el cabello de Marinette con mimo— por eso alejó al chico, incluso cuando era lo único que no quería hacer. Incluso cuando ella quería decirle acerca de su identidad porque como Marinette ella sentía algo más...
—¿Desde cuándo lo sabes? —dijo Marinette con los ojos cerrados, Kay y Tikki la miraron— Chicos los amo, pero no es reconfortante saber que hablan de mi y mi vida amorosa a mis espaldas.
—Estás presente, no lo hacemos a tus espaldas —declaró el chico— y respondiendo a tu duda... lo sé desde aquella vez que me despertaste para tener una videollamada después de que el chico había preparado una mega cita para tu alter-ego heroico y no asististe.
—¿Qué...
—Entonces llegó a tu balcón y tu parte civil lo consoló y lo escuchó, luego cuando finalmente fuiste a su encuentro como Ladybug él te dio una rosa. Rosa que después hiciste separador de libros y que justo ahora separa las páginas de Ojos de Fuego.
—Tienes que estar bromeando —dijo Marinette incorporándose y mirando de soslayo el libro en sus piernas.
—No lo hago Lory, fue ahí cuando me di cuenta que tenías sentimientos encontrados por tu compañero de batalla, desde ahí, las cosas solo fueron cada vez más claras.
—Dios Santo ¿Desde entonces? —preguntó ella afligida.
—Si quieres mi opinión, te ves más confiada con el gato que con Agreste, a demás de que al gato lo conoces a Agreste no.
—Calla, porque sé que tu tienes preferencias por el gato porque detestas a Adrien, así que tu juicio no es imparcial.
—Yo solo digo que el hecho de que negaras o aún ahora niegues que sientes cosas por el gato, no está bien, tienes que aclarar lo que sientes, Lory, ¿De verdad sería tan malo darte la oportunidad con el Gato?
—Supongo que tienes razón, solo lo hice de lado porque tenía miedo de lo que comenzaba a hacerme sentir —admitió finalmente Marinette mirando a Tikki y Kay— tenía miedo de que me hiciera poner en duda mis sentimientos por Adrien.
—Bueno, ahora tienes una nueva oportunidad Mari —dijo animada Tikki— volvemos a París, volvemos con Chat Noir para quedarnos, ya terminaron nuestras aventuras de trotamundos.
—No creo que me perdone Tikki, bueno, a Ladybug... yo no me perdonaría.
—He metido la pata muchas veces, un lo siento puede ser de mucha ayuda —dijo Kay parafraseándo a Marinette.
—Espero tengan razón.
—Tú concéntrate en Chat Noir, y yo me concentraré en Soleil.
—Veo más fácil que Chat perdone a Ladybug... a que Sol te haga caso Kay —dijo Marinette preocupada.
Luego ella no supo de dónde le llegó el ataque de cosquillas.
POV Adrien
Hoy volvía a la escuela, a su último año en el Lycée...
El último año y medio, a pesar de haber sido extraño, había sido bueno, su padre comenzó a pasar más tiempo con él y curiosamente también con Nathalie cosa que llenaba a Adrien de curiosidad, con ello, implicaba que Adrien asistía a más reuniones de los círculos de su padre, dentro de los cuales estaba Kagami, una chica que si bien le gustaba, no estaba enamorado de ella y por imbécil en un arranque de ira al recordar a Ladybug le había pedido que fuese su novia, ella había aceptado y había sido ahí cuando Adrien se había dado cuenta de lo que había hecho.
Fue inevitable que sus amigos se enteraran pues básicamente la condición de su padre para que pudiese reunirse con ellos era que Kagami fuese con él, por ello ahora todos sabían que Adrien y Kagami eran pareja. Ahora tenía más libertades, pero no dejaba de ser preso de él mismo.
No había pasado una sola noche sin que se transformara y muy a pesar de mentirse a sí mismo buscara a Ladybug; se hubiera conformado con verla de lejos, pero no había pasado, ella parecía haber desaparecido del mapa, incluso de París, tal vez del mundo.
Afortunadamente no había habido percances que ameritaran a la heroína. A pesar de ello se rumoreaba por las noches acerca de Los hermanos Roth dos enmascarados adinerados que entraban a los barrios bajos de París y cada que abandonaban la zona una chica desaparecía.
A Chat Noir le había dado curiosidad, así que los había seguido de cerca, pero no había logrado nada, pues no eran frecuentes ni seguían un patrón.
Había tenido la oportunidad de ver a Ruby Roth una vez, y con eso había bastado para pensar que tenía una belleza sobrehumana, un hermoso y largo cabello rubio, unos ojos tan negros como la noche que solo resaltaban más por su pálida tes, unos labios carnosos color cereza y una sonrisa arrolladora. De no haberse quedado prendado de su imagen los hubiese alcanzado a seguir y ahora sabría quién era la mujer tras esa elegante vestimenta. Adrien sabía que su padre mataría por una chica así como modelo de Gariel's, pues irradiaba una fuerza que solo había conocido en alguien aparte de ella, Ladybug.
Y... ahí estaba de nuevo, Ladybug. A pesar de todo, no podía dejar de pensar en ella, por mucho que lo había intentado, no la podía sacar de su cabeza. Era como su peor pesadilla.
Había llegado temprano a la escuela y estaba feliz por ello, así podría ver a sus amigos.
Todos estaban alegres de volver, pues, si bien las clases eran terribles, el hecho de verse todos los días mitigaba un poco la agonía.
Cuando llegó a su lugar Nino y Alya ya estaban ahí y también la chica nueva Lila Rossi que había llegado semanas después de que Marinette se ausentara y desde entonces ocupaba su asiento. Todos la rodeaban pues estaba hablando de sus vacaciones y cómo había paseado con el príncipe Alí en camellos y cómo lo había vencido en una carrera de los mismos.
Todos platicaron acerca de su fin de semana y puntual como siempre entró su profesora de Ciencias Económicas y Sociales, todos se sentaron en sus lugares. Ella iba a comenzar a pasar lista cuando la puerta se abrió.
Y el corazón de Adrien se detuvo por un momento.
—Está llegando tarde señorita...
—Lo siento Señorita Coltens, no vuelve a pasar, tuve que pasar a la dirección para discutir mi incorporación.
—Pase —dijo la profesora con cansancio.
Entonces ella se acercó a la profesora y le entregó una hoja, le dijo algo en voz baja a lo que ella solo sintió.
Entonces fue que todos pudieron ver a Marinette. No estaban todos los chicos de su clase como cuando ella se había ido, pero Alya, Nino, Kim y Chloe seguían ahí. Todos parecían sorprendidos al verla, Adrien vio como los ojos azul cobalto viajaron inmediatamente al lugar que ocupaba Lila, su sonrisa flaqueó un poco pero pareció cosa de segundos, porque enseguida pasó de largo hasta el último lugar. Sin mirar a nadie más.
Adrien podía notar algo raro en ella, y no era solo el hecho de que sus coletas habían desaparecido para darle lugar a un moño alto, o que hubiese cambiado su estilo de ropa, o que trajera unos pendientes extremadamente caros al igual que brazalete. Era algo acerca de ella. Y definitivamente era más que su actitud distante con todos.
Ella había cambiado en ese año y medio, antes no recordaba a Marinette maquillada, o con los labios pintados, ahora sin embargo ella estaba así y se veía encantadora. Adrien se asustó por ello, pues dentro de todo, en este tiempo había dejado ir esa sensación de calidez que siempre le embriagaba con Marinette y había arrojado el torrente de sensaciones que el beso compartido con la chica le había generado, hasta un rincón en su mente, y después de muchos meses por fin había logrado besar a Kagami sin que ese recuerdo de Marinette interfiriera, pero ahora que la veía, su cerebro solo revivía ese recuerdo, su cara no era tan redonda, y Adrien no sabía si era el cambio de estilo de vestir, pero ahora resaltaba cada curva de su cuerpo en la forma correcta... Adrien quería golpearse, se suponía que tenía novia, pero ahí estaba él, revisando a Marinette.
Cuando finalmente había llegado el receso, todos incluido Adrien se habían acercado a ella, pues estaban curiosos acerca de ella, muchos porque era la nueva, otros porque la conocían de antes y querían saber que había sido de ella en ese años y medio. Ella había sido educada con todos, pero se había limitado a decir que estaba bien, que todo estaba bien. Entonces Alya se había acercado a abrazarla y fue la primera vez en el día que todos vieron a Marinette sonreír de verdad.
—¿Qué ha pasado con tu casa chica? Vi montones de máquinas de construcción.
—Remodelaciones supongo, pero esa seguirá siendo su casa de todos.
—Gracias —dijeron todos a coro.
—La panadera se vistió de seda...
—Chloe, sinceramente no tengo ánimos de hablar contigo hoy...
—Claro como todo es falso, es imitación, ahora eres más muerta de hambre que antes de que murieran tus padr...
Chloe no pudo terminar de decir nada pues de repente cayó de frente apenas pudiendo meter las manos para no lastimarse, todos sorprendidos miraron tras ella, quedando boquiabiertos al no ver a nadie tras Chloe.
Cuando el alboroto terminó Marinette se había ido, y cuando varios intentaron buscarla, Alya había estado determinada en dejarla sola, al ser ella quién más conocía a la azabache, todos habían acatado su orden, incluso Adrien, por lo que nadie vio a Marinette hasta el final del receso.
POV Marinette
Marinette no pudo evitar reírse en cuanto llegó al salón de clases, Tikki era increíble, ella había estado a punto de responderle a Chloe, pero Tikki lo había hecho mejor.
Entonces Marinette se fijó en el que antes había sido su lugar, junto a Alya, detrás de Adrien, ella sabía que habría cosas diferentes, sabía que posiblemente habría cambios cuando se reincorporara a clases, pero jamás pensó que su pesadilla particular y mayor dolor de cabeza sería parte de esos grandes cambios.
Se le había revuelto el estómago al ver a su mejor amiga sentada junto a nada más y nada menos que Lila Rossi, ¿Qué si la conocía?
Claro que lo hacía, ¿Cómo no iba a reconocer a esa castaña pretenciosa, presumida y mentirosa? si desde que tenía seis años habían coincidido en el campamento de verano de los Bare. Lila se había encargado de hacerle la vida imposible, siempre sin que la viese Kay claro está, sin embargo el rubio que no era nada tonto se había dado cuenta de ello, por lo que siempre le daba el lugar a Marinette.
Marinette se había preguntado en un inicio cómo era que Lila no la había reconocido en cuanto entró por la puerta, hasta que recordó que la chica a la que Lila humillaba en el campamento presumía de un larguísimo cabello azabache y más importante aún, respondía a otro nombre, nombre que siempre iba acompañado de un collar muy particular. Dio gracias a Dios que la chica no la hubiese reconocido, ya que de ser así, no solo tendría a Chloe encima, sino también a la odiosa de Lila y aún no era tiempo de dejarla con la boca abierta, así que mejor evitarla.
Pero lo que realmente le había dolido a Marinette había sido que, mientras miraba por la ventana de su aula, había visto a Alya platicar animadamente con Lila, de hecho, todos lo hacían, era como siempre había sido con Lila, todos se embelesaban con su belleza y su labia. Esa chica siempre había tenido la capacidad de que al hablar la gente cayera a sus pies.
"Eso termina cuando te escuchan cantar" le había dicho Kay a ella una vez, el recuerdo hizo sonreír a Marinette.
Al final del día Marinette estaba fastidiada y cansada de la voz de Lila, quien le juraba y perjuraba a Alya que ella era amiga íntima de Ladybug, que a pesar de que ahora ya no tenía la necesidad de luchar contra los akumas, la seguía visitando para ver cómo estaba.
¡Ajá, claro! Cómo si Marinette fuese a visitar a Lila por voluntad propia... cómo no...
Marinette no supo en qué momento, pero se había perdido en su mente, en sus recuerdos de ella y Lila en la última batalla en el escenario, esa en la que ella había ganado, esa en la que se había definido quién sería la voz que cantaría junto a Kay las canciones de cada nueva línea de Bare's Jewerly. Esa vez en la que Lila le había jurado vengarse un día. Le parecía tan lejano todo aquello, y ahora, le parecía que estaba caminando hacia su próximo campo de batalla, después de todo, tarde o temprano... Lila se enteraría de que ella era Lorelay, si algo no tenía Lila era un pelo de tonta. Al menos ahora agradecía que Sol le insistiese en el cambio de imagen, así si había necesidad de volver a ser Ladybug, Lila no hilaría de inmediato a la heroína con ella.
—Chica ¿Estás bien? —dijo una voz a la vez que una mano se posaba en su hombro. Marinette giró a ver a Alya.
—Lo estoy Alya gracias por preocuparte —le respondió la azabache a su amiga.
—Me da gusto —dijo y luego en tono nervioso añadió— la chica nueva es Lila Rossi, llegó un poco después de que tú te fueras y se sentó ahí, no supe cómo decirle que ese era tu lugar hoy, ¿Me perdonas Mari?
—Solo es un lugar Aly, está bien —dijo Marinette sonriéndole a su mejor amiga. Después de todo, ella solo era otra víctima de las mentiras de Lila. Alya al ver que Marinette no se enfadaba tomó asiento a su lado sonriente.
—Hoy estuve pensando en cómo decírselo, que ese es tu lugar, cuando lo he hecho ella se ha molestado conmigo...
—Siéntate con ella Aly, por mi no hay problema —apuró a decir la azabache que conocía a Lila y lo perversa que podía llegar a ser, debía mantenerse con el perfil bajo y un problema con Lila no era un perfil bajo, al menos hasta que Kay la presentara oficialmente ante todos como Lorelay Bare.
—Pero... Mari...
—Lo digo enserio Alya, por favor, insisto.
Alya al ver la desesperación en los ojos de Marinette, cedió, no muy contenta pues ella pensaba que su amiga ya no la quería cerca y por eso no mostraba interés en volverse a sentar con ella.
—Aly, por ahora me gustaría mantener distancia, aún hay muchas cosas que debo arreglar, pero te prometo que en cuanto todo esté arreglado, voy a contarte todo, de principio a fin.
—Eres diferente Mari, cambiaste, y quiero conocer a la nueva Marinette, si me dejas.
—Claro Aly, solo déjame ordenar mi cabeza primero, por favor.
Alya le sonrío a su amiga y le tendió la mano, así ambas dejaron el aula de clases, sin embargo, al llegar a la entrada de la escuela Alya se arrepintió de haber sacado a Marinette y no haberla entretenido por más tiempo.
Justo cuando salían, el auto de Kagami Tsurugi se paraba frente a la escuela, entonces ella bajaba y corría a encontrarse con Adrien en un nada discreto beso en los labios. Alya sintió a Marinette tensarse.
Marinette no sabía exactamente qué sentía... si bien no se sintió tan horrible como debería en otro tiempo, aún dolía... era duro para ella aceptar que Adrien jamás se había fijado en ella. Sin embargo, a pesar de que ella sabía de la relación de ambos chicos, una cosa era saberlo y otra muy distinta era verlo.
Marinette llegó a la panadería y como ésta no estaba abierta aún, subió directamente a casa por el ascensor. Cuando ambos la vieron, supieron que algo no había salido tan bien como esperaban, tanto Soleil como Kay la abrazaron. Cuando Marinette finalmente pudo hablar y les había explicado lo que había visto, Kay había querido golpear al chico Agreste mientras las chicas por su parte lo habían mirado con reproche.
Pues Marinette no estaba segura de que una paliza a Adrien, cortesía de su hermano, fuese a ayudarle a ella con sus sentimientos nuevamente enredados.
¿Por qué? Se preguntó Marinette, si se suponía que era Chat el que se había quedado con todos esos sentimientos al final... ¿Por qué se había sentido así con Adrien?
