© Shingeki no Kyojin es propiedad de la mente maestra de Hajime Isayama.
Las lágrimas sí son mías.
Advertencia: Spoilers del capítulo 67
Carne
El banquete que se desplegaba ante sus ojos era espléndido. Sasha nunca había visto nada igual, ni siquiera cuando la legión se gastó el presupuesto de un mes en una cena. ¡Y qué magnífica cena! En aquel entonces Sasha se había dicho que nunca había visto nada igual, pero ahora tenía que retirar lo dicho. Este banquete era, sin duda, aun más fastuoso —aunque Sasha desconocía el uso de tal palabra—, más espléndido, más alegre, más delicioso...
Sasha admiraba todo aquello casi sin parpadear. Sus ojos tenían un brillo infantil de puro deleite, y su labio inferior temblaba de emoción. Había carne de todo tipo y en todas las presentaciones. Carne blanca, carne de res, de ternera, de ciervo, cerdo, cordero, langosta… Era como un sueño, y de no haber estado tan feliz, Sasha se habría pellizcado solo para asegurarse de que todo era real.
Se encontró sentada a la mesa, larga como ninguna, y allí divisó a sus compañeros de la 104. Armin, Mikasa, Jean, Connie, incluso los nuevos reclutas de la Legión. Era como estar de vuelta a aquella cena la noche previa a la expedición 58, y aunque Sasha sintió un poco de nostalgia, se sentía agradecida por aun tener a sus amigos a su lado. Era como algo que había dicho Connie alguna vez sobre que al menos ellos seguían con vida y eso era lo que importaba. Sasha sonrió con añoranza, observando el escenario a su alrededor. Había mucho ruido, y por un momento todo pareció muy confuso. De pronto un plato vacío le fue puesto al frente, y Sasha se preguntó si ya era hora de comer. Extrañamente, nadie le respondía, pero escuchó que alguien la llamaba a lo lejos.
Sasha se dijo que no tenía importancia. El plato ahora estaba lleno, y olía tan delicioso que su estomago gruñó de puro gusto. Un filete, grande, rojo y aderezado con alguna salsa muy aromática cubría todo el plato. Fue como si todo lo demás desapareciera. Salivó en anticipación.
—Carne… —musitó débilmente, el murmullo congelándose en sus labios para siempre.
NO lo supero. El capítulo 105 del manga «la bala del asesino» salió hace casi tres años, y hoy salió su versión animada, y pues… ni siquiera lo he visto. Todos estos días he pensado en ello, y cada vez que me acordaba me daban ganas de llorar. La muerte de un personaje no me había pegado tanto desde que murió el escuadrón de Levi y eso fue allá en el 2013. No me siento capaz ni de mirar el capítulo. Por otro lado, me gusta imaginar que los últimos momentos de Sasha fueron felices y tuvo toda la comida que siempre soñó, y de eso se trata esta pieza... hay otro escrito más que subí cuando salió el capítulo del manga. Pueden encontrarlo en mi perfil en el capítulo 3 de la colección "Despedidas" aunque me temo que esa no es tan alegre…
