Capítulo 5 El Brazo Derecho del Santo II. Sangre de Kaleid.
-¡Basta! - dice la chica un poco exaltada, golpeando la carrocería de la camioneta con su lanza haciendo un sonido agudo.- ¿Q-Qué hace? - la chica observa en dirección a donde está el vampiro y sasuke-.
-¿Eh? ... ¿Qué pasa? ...- el peligroris dirige su mirada hacia donde está viendo la chica. Para solo sorprenderse aún más-. ¡¿Qué demonios?!
-Chidori Eiso: Fukusu no Senko (Lanza del millar de aves: Múltiples perforaciones.) -Dice el pelinegro y cierra por completo su palma formando un puño haciendo que en la perforación del pecho del vampiro emerjan múltiples lanzas, las cuales perforan el cuerpo de este por diversas direcciones traspasando sus órganos internos, haciendo que brote una gran cantidad de sangre de este, el cual cae en el suelo debajo de él, haciendo un charco del líquido vital-. Es una verdadera lástima…. Ni siquiera me has obligado a usar el sharingan… .- le dice en un tono apagado y neutral-.
-Mal-Maldito… -dice el vampiro con dificultad, para después toser una gran cantidad de sangre-. N-No p-puedo mo-moveme… -intenta moverse, pero sus esfuerzos son inútiles, su familiar comienza a perder poder y se empieza a desvanecer-.
-Le paso lo mismo a tu amigo, no solo perfore tú cuerpo sino que también la misma electricidad lo paralizo, por lo cual hizo que se entumeciera y perdieras la movilidad y control de él.- le explica sasuke mientras baja su mano izquierda liberando la prisión de electricidad en la que estaba su familiar puesto que este ya se había esfumado por completo-.
Mientras eso pasaba, todo era visto por la chica y Kojou, que no tenían reacción algún puesto lo que vio los dejo sin palabras y totalmente sorprendidos. Pues, ¿Cómo es posible que haya podido derrotar a un vampiro, ya su familiar al mismo tiempo? ¿Cómo un simple humano podría haber hecho tal cosa? Además está el hecho de que no vacilo al querer herirlo de gravedad. ¿Acaso sabía que iba a sobrevivir? Estas eran algunas de las preguntas de las cuales les rondaban por la mente a ambos chicos, claro cada uno saco sus diversas conclusiones. En el caso de la chica lo primero que se le vino a la mente es que. La persona fuera miembro de una posible organización que estaba en el trabajo de la protección y contención de los desastres mágicos, o de igual manera que fuera un simple mercenario el cual lo trabajo contratado para una tarea en específico, ya sea crear un disturbio o asesinar a alguien importante. Mientras que Kojou, bueno el solo pensaba en que no supiera su verdadera identidad ya que para el eran totalmente desconocidos las organizaciones anti-desastres mágicos a excepción de cierta persona, la cual conocía quien era en realidad el, de igual manera también le preocupaba el bienestar de su hermana menor y su madre ya que al ser expuesto todos sus seres queridos podrían correr peligro, y eso era lo que menos querría.
Regresando con el pelinegro…
-Ya te perfore el corazón e incluso te dañe órganos importantes y aun así sigues con vida… -le dice sasuke mientras observa con una leve mueca como el vampiro forcejea intentando moverse-. Que persistente eres…. Tal vez debería perforarte el cráneo y luego incinerarte con un jutsu de katon (fuego)… O hacerte pedazos y dispersarlos por el mar y la isla…. -le dice mientras lo observa con un semblante serio-. ¿Tú que dices, cual será la mejor opción? - le pregunta divertido-.
- ¡Te matare !, ¡Te matare !, ¡Te matare !, ¡Te matare! - le gritaba el chupasangre con furia mientras lo fulminaba con la mirada-.
- Hmp... Que aburrido eres...- lo observa mientras niega con la cabeza cerrando los ojos-. Le quitas lo divertido al momento.
Mientras eso pasa la chica de la lanza, da un salto hacia el frente corriendo hacia la dirección donde esta sasuke y el vampiro.
-¡O-Oye! ¡Espera! - le grita a la chica mientras comienza a correr a la misma dirección-. ¡Maldición, denme un respiro! - pensó mientras corría en dirección a la chica-.
- Bueno ya lo decidí… -dice el pelinegro mientras abre los ojos-. Tu existencia ha llegado a su final… - eleva su mano derecha hacia arriba junto con el cuerpo del vampiro, abriendo y extiendo su palma haciendo que las demás lanzas que perforan del cuerpo del chupasangre reduzcan su tamaño hasta que ya no son visibles quedando solo la lanza principal-.
-¿Qué es lo que está haciendo ahora? - piensa la chica mientras observa la acción del misterioso chico-. Esto… no es para nada bueno tengo un mal presentimiento. ¡Debo darme prisa! - aumenta un poco más su velocidad mientras sale de sus pensamientos-.
-Maldición… ¿Por qué carajo debo ir tras ella? Ni siquiera sé quién es, solo me estoy arriesgando… Además ese chico… - piensa el peligris Kojou corriendo detrás de ella con un semblante entre serio y preocupado-. Me da mala espina…
-… - sasuke comienza a mover su mano derecha hacia atrás haciendo que, la lanza salga del pecho del vampiro, el cual tose una pequeña cantidad de sangre. Para después mover su mano derecha hacia la izquierda, para luego moverla rápidamente hacia lados aleatorios como si estuviese haciendo cortes al aire, a lo cual la lanza emite leves destellos sobre el cuerpo del vampiro como si lo estuviese atravesando y cortando-.
-¡Detente no! - grita la chica al ya estar a escasos 2 metros de sasuke. Detrás de ella esta Kojou quedando a un metro detrás de ella.-
-¿Hmmm?... Así que siguen aquí.- dice el pelinegro sin apartar la mirada de su objetivo-. Lárguense… -dice en un tono de indiferencia-. Esto no es asunto tuyo así que lárgate…
-¡Claro que me incumbe! - le dice la chica un poco molesta por la forma en la que le había contestado.-. ¡No puedes hacer esto, es una clara violación al tratado sagrado, no puedes asesinar a un demonio sin una previa justificación! - le dice la chica mientras lo observa blandiendo su Sekkarou-.
-No me importa… Yo hago lo que se me venga en gana… - le responde-.
-Oye, oye. No es necesario el llegar a estos extremos, dudo que merezca morir por lo que acaba de hacer.- habla Kojou con un semblante serio poco usual en él ya que suele ser una persona demasiada tranquila y despreocupada.
-¡Es verdad no es una falta tan grave! Solo es un simple comportamiento pervertido y estúpido.- dice ella, justificando las acciones del vampiro tratando de evitar que pase a mayores-. Deténgase no es necesario esto.
-Hmp- fue lo único que dijo, su sello personal su monosílabo clásico de cualquier uchiha. El Chidori Eiso desaparece, mientras su mano derecha queda a la altura de su pecho, elevando igual su mano izquierda a la misma dirección, lo cual capta la atención de los dos chicos-. Ya es demasiado tarde, miren arriba.
Ambos hacen caso omiso y observan con horror aquella imagen, pues lo que veían los dejo pasmados y en shock. Al ver al chupasangre hecho pedazos comenzando a descender hacia el suelo.
-Kukuku- sonríe satisfecho el pelinegro por lo que ha hecho y, en un movimiento rápido hace posiciones de manos terminando en el sello del tigre (para los que no sepan cual es… pues recuerden el jutsu mil años de muerte xdxd) -. Aun no estoy satisfecho con esto… -sasuke inhala una gran cantidad de aire llenando sus pulmones de oxigeno-. ¡Katon: Ryuka no Jutsu! (estilo de fuego, jutsu flama de dragón) - grita mentalmente, para después de su boca expulsar una gran cantidad de fuego la cual se dirige hacia los trozos que van cayendo, logrando impactar empezando a incinerarlos. Las llamas son tan poderosas que generan una fuerte ventisca de aire caliente, el cual hace retroceder a ambos chicos mientras se cubren con sus brazos, entrecerrando los ojos por el calor que desprenden las llamas-.
-¡¿Qué clase de magia es esta?! No puedo acercarme el calor es sofocante… - piensa la chica mientras observa cubriéndose con ambos brazos-.
-Esto es malo… En que lio me acabo de meter… ¡Me hare cenizas si sigue este calor! - se dice a si mismo Kojou mientras observa imitando la misma acción que la chica-.
Las llamas comienzan a perder poder desapareciendo por completo, dejando solo un rastro de cenizas en el aire las cuales el mismo viento las dispersa y aleja del lugar.
-Bueno… -sasuke suspira mientras baja sus manos-. La cacería término, fue demasiado sencillo. -el pelinegro da media vuelta y comienza a caminar dándoles la espalda a ambos chicos-.
-¿Se terminó? - la chica se descubre mientras observa al chico alejarse, por lo que frunce el ceño mientras corre hacia el-. ¡Espera!
-Vaya...- suspira aliviado Kojou mientras observa al chico alejarse ya la chica correr detrás de el-. Parece que se terminó, lo mejor será irme antes de que lleguen, los de contención… -se da media vuelta y camina en la dirección contraria de los otros dos-.
El pelinegro sigue su camino doblando a la esquina de un edificio ignorando los gritos de la chica, para luego desaparecer en un Shunshin de rayos.
-… - la chica sigue corriendo y se dirige hacia la esquina del edificio detiene su paso, para encontrarse con un lugar vacío, sin la presencia del pelinegro.- ¿Huh? Pero… ¿A dónde se fue? - se preguntó la chica confundida mirando a lados-. Tsk… Tendré que informar a la organización sobre él. - suspira la chica resignada comenzando a caminar de vuelta a donde comenzó todo-.
-Hmp… -dice el pelinegro, observando a la chica desde la cima de un edificio-. Mantendré vigilados a este par… -dirige su mirada al cielo azul, observando un ave para después desaparecer en un Shunshin de rayos-.
Mientras tanto con el peligris, paso por la camioneta donde estaba la chica y algo capto su atención. Pues siguiendo su mirada camino y se inclinó para tomar un objeto, lo cual al poco tiempo lo observado y se percató de que era una cartera en el cual venia la identificación, de la chica y demás cosas.
-Clase 3-C, Himeragi Yukina- dice Kojou en un tono bajo observando la cartera de la chica-. Bueno, al menos se su nombre y sé a qué academia asiste… - comienza a caminar mientras guarda la identificación de la chica. Después de un lapso de tiempo caminando llegando a otra zona de la isla donde si hay personas y hay tránsito, Kojou sigue caminando con la capucha puesta cubriéndolo del sol-. Esta es la Isla Itogami, una isla localizada en el Océano Pacífico a 300 km al sur de Tokio, el cual está construido por fibra de carbón, resina, metal y magia. También conocida como "Distrito Demoniaco". Esta isla hecha por el hombre el cual está lejos de la isla principal de Japón, en el cual residen tanto humanos como seres mágicos, demonios, homúnculos, híbridos, espíritus, teriantropos, vampiros y más. Toda clase de seres mágicos empujados al borde de la extinción, oa través de la eliminación de sus hábitats naturales y conflictos con los humanos, autorización del gobierno para vivir aquí por propósitos de conservación e investigación. parque sin detener su paso-. Yo Akatsuki Kojou, soy un estudiante de preparatoria totalmente normal que vive en esta isla.- de repente el peligris se detiene pues frente a el hay un balón de básquetbol ya su costado una cancha de básquet, Kojou se inclina y toma el balón con ambas manos, mirándolo por unos segundos-. O al menos era un preparatoriano totalmente normal, hasta hace 3 meses… El cuarto progenitor, ¿Eh?... Estoy seguro, que no me siento como tal. Tch… - se queja levemente, para después lanzar el balón hacia arriba siguiendo su camino, el balón cae en la canasta dentro del área de juego.
Mientras tanto Sasuke, iba saliendo de un supermercado con un par de bolsas en su mano derecha, observa su mano izquierda en la cual está su reloj digital checando la hora siendo ya las 8:45 pm. Aumento el paso mientras se dirigía hacia su apartamento.
En el trayecto se encontró con aquella niña que vio en los recuerdos del ave que invocó. Tanto la niña como sasuke por un momento hicieron contacto visual para después, el pelinegro continuar su trayecto, en ese momento la niña se detuvo y observo al chico.
-Quien quiera que sea ese chico, transmite un aura dual… - lo observa frunciendo el ceño levemente para después seguir su trayecto-. Como sea debo darme prisa, mañana debo de dar clase.
-¿Debería de darle mi número a Asagi? - pensó el pelinegro mientras caminaba-. Qué más da.
Al día siguiente en la Academia Saikai, en la sección de secundaria se encontró Kojou en aula junto con un maestro en lo que es una sala de cómputo.
-Lo siento, Akatsuki. Al parecer Sasazaki-sensei de la clase 3-C no está aquí hoy.-le dijo el maestro al peligris-. ¿Tenías algo que darle a ella? - le pregunto.
-Oh. Bueno está bien.- le respondió-. Algo así, pero mejor vendré en otro momento, gracias, nos vemos.- se despide saliendo del aula-.
-Bien, hasta luego.
Kojou sale del edificio y continua su trayecto mientras toma la billetera de la chica y la observa.
-Vaya… -suspiro cansado mientras caminaba-. Mínimo debería tener algún tipo de información de contacto aquí.- el peligris se detiene y se recarga en uno de los soportes del pasillo-. Bueno me ahorrare el sermón de invadir la privacidad de una chica.- abre la billetera observando que está muy bien organizada, hasta que-. Algo huele muy bien… - en ese momento al sentir el olor se le viene a la mente la imagen de la chica cuando el viento soplo y dejo expuestas sus bragas-. ¡Mierda! ¡Mierda! - su pupila se vuelve de color rojo y se encorva levemente recargando su cabeza en el soporte-. ¡No debo excitarme y dejar que la sed me controle ahora! - su nariz sangra por lo que bebe esta misma mientras recupera su postura-. Que suerte que mi propia sangre es suficiente pero… ¿no hay nada que puede hacer al respecto?
-¿Ya terminaste de husmear en mi cartera? Estas llegando a un nuevo nivel, sabes. –Le dice una chica con un estuche negro de guitarra apoyado en sus hombros-.
-¿Himeragi… Yukina? - deja sus palabras al aire mientras observa a la chica dudoso-.
-Si. ¿Y qué? - le dice mientras coloca sus manos en su cintura, observando con seriedad-.
-Umm… ¿Por qué estás aquí?
-Pregunto lo mismo, Akatsuki-senpai- lo mira aun con su semblante serio-. Es él es el edificio de secundaria, ¿no es así? - le cuestiona-.
-Uh, s-sí. Tenía pensado en regresarte tu billetera de camino a clases de recuperación.
-¿Y por eso husmeaste en mi billetera, y de paso te excitaste tanto que tu nariz sangro?
-¡No! - se limpia la nariz con la manga de su chaqueta-. Solo me recordó lo de ayer…
-¡O-Olvida lo de ayer! - le dice en un tono alto mientras se cubre con sus manos su falda-.
-Para ti es fácil decirlo pero…
-¡Por favor olvídalo! - le vuelve a decir pero ahora con un rubor en sus mejillas-. ¡Dame mi cartera! - trata de tomar su cartera pero el chico la esquiva-.
-Dime algo primero. ¿Quién eres y porque me estabas siguiendo?
-¿Huh ?, ¿te diste cuenta de te seguía?
-¿De verdad creíste que no me daría cuenta?
-Esta bien. Entonces quieres que la recupere por la fuerza, ¿no? - Himeragi, toma la correa de la parte izquierda para sostener el estuche y posicionarlo frente a ella-.
-¡Whoa! - Kojou retroceder unos pasos mientras observa a la chica con un toque de nervios-.
-Hmpf- toma el cierre del estuche y lo abre rápidamente alertando a Kojou, hasta que. Se escucha un leve gruñido-.
-Umm, Himeragi… ¿tienes hambre?
-… - Himeragi solo se sonroja levemente mientras baja la mirada avergonzada-.
-No me digas que no has comido nada desde ayer… Oh, ¿es porque no tenías tu billetera ayer? ¿Vives sola, Himeragi? - le pregunto mientras caminaba hacia ella-.
-¿Y q-que si es verdad? -Lo observa acercarse-. ¿Eh?
-Mínimo invítame a almorzar.- le extiende su mano con la cartera de ella-. Es lo menos que puedes hacer por el chico que encontró tu cartera, ¿no?
Himeragi tomo la cartera y acepto lo que le dijo Kojou por lo que ambos fueron un restaurante cercano a "Burger Shop" a almorzar.
-Buen provecho.- dice ella mientras sonríe dándole el primer mordisco a su hamburguesa saboreándola como si fuera la primera vez-.
-Ohhh.- la observa Kojou mientras sorbe un poco de su soda-. Así que comes tu hamburguesa como una persona normal, ¿eh?
-¿Qué significa eso? - pregunto-.
-No pareces del tipo de persona, que vendría a un lugar así.- le contesto Kojou-.
-¿Te estas burlando de mí? - se molesta levemente-. Si, la ciudad de los Bosques Altos de Dios puede que sea un poco anormal, pero aun así puedes conseguir hamburguesas y similares allí.
-¿Bosques Altos de Dios? ¿Es la escuela de dónde vienes?
-Sí, o más bien una fachada de ella. De hecho, dentro hay un campo escolar de entrenamiento para la Organización Rey León.- le da otro mordisco a su hamburguesa mientras el chico le presta atención a lo que dice-. Sabes sobre la Organización Rey León, ¿verdad? - le pregunta-.
-No, para nada.
-¿Eh? Pero, ¿Cómo es que no sabes de ella? - le cuestiona incrédula-.
-¿Cómo se supone que debo responder a eso? Nunca he escuchado ese nombre.- le dice mientras toma una servilleta y le señala con su mano libre su propia mejilla-.
-¿Eh? - Himeragi se sonroja levemente, y toma la servilleta mientras se limpia su mejilla manchada de kétchup-. La Organización Rey León, es una agencia de servicio secreto, que es parte de la Comisión Nacional de Seguridad Publica y trabaja para prevenir desastres mágicos a gran escala y terrorismo mágico. Soy una Chaman de la espada y fui enviada aquí, a la Isla Itogami para observar…
-Espera un momento. ¿Observarme? ¿Por qué? - le cuestiono-.
- ¿"Por qué"? Bueno… ¿Realmente no lo sabes?
-¿Saber qué?
-Se considera que los Progenitores, están en igualdad de condiciones con la fuerza militar de una nación. Naturalmente, eso incluye al 4to Progenitor. En resumen, tu mera presencia es tratada como acto de terrorismo o guerra.
-Así que no solo no soy considerado humano, ¿sino que ahora ya ni soy considerado un ser vivo? - Kojou se desploma en su silla mientras baja levemente la mirada con algo de molestia-. ¿Hablas en serio?
-Senpai… ¿Qué intentas hacer aquí? ¿Hay alguna razón por la que estés ocultando tu identidad y escondiéndote en esta isla? Como por ejemplo, usar la Isla Itogami como un punto de apoyo para la construcción de tu propio imperio.
-¡No, espera un minuto! - retoma su postura mientras mira a Himeragi-. No me estoy escondiendo. He vivido en la isla desde antes de convertirme en vampiro.
-¿Eh? ¿Qué acabas de decir? - le cuestiona la chica levemente sorprendida-.
-Dije, que he vivido en esta isla desde antes de volverme un…
-¡Eso no puede ser verdad! - Himeragi se levanta su silla exaltada, golpeando con sus palmas la mesa-. Para que un humano se convierta en vampiro, y en un Progenitor, como mínimo, debería que ganar la inmortalidad a través del conjuro secreto de los dioses perdidos, o… - la chica deja de hablar y dirige su vista al frente observando que ha llamado la atención de los clientes del lugar, por lo que se sienta nuevamente-.
- Je, je, je.- Kojou sonríe nervioso, mientras los voltea a ver a los clientes-.
-No me digas que…
-¿Eh? - el peligroris voltea a ver a Himeragi-.
-Devoraste a un Progenitor para volverte uno, ¿no es así? - le cuestiono la chica-.
-No lo entiendo muy bien yo mismo. Solo sé que una idiota forzó esta condición irritante en mí.
-¿Qué Idiota?
-El Cuarto Progenitor. El anterior Kaleid Blood.
-¿Por qué el Cuarto Progenitor te escogió como su heredero? Más bien, ¿Cómo conociste a un Progenitor en primer lugar?
-Bueno… - en ese momento Kojou siente una leve jaqueca por lo que apoya su frente en su mano derecha mientras cierra los ojos por el dolor, mostrándose en los leves fragmentos de un sitio en llamas y lo que parece la silueta de una chica con el cabello largo. Por el dolor ocasionado Kojou aprieta el vaso con soda que tiene en su mano izquierda haciendo que se derrame su bebida en la mesa y se manche su pantalón-.
-¿Qué pasa? - Himeragi se levanta de su asiento mientras lo mira-.
-Lo siento, Himeragi.- le dice con dificultad, tratando de tolerar el dolor-. No puedo recordar lo que paso entonces. Si lo intento, soy estremecido por el dolor.
-Entiendo- asiente levemente mientras cierra los ojos-.
-¿M-Me crees? - le dice Kojou, una vez que disminuyo el dolor-.
-Claro.- Himeragi, sonríe levemente-. Siento que, puedo darme cuenta si estas mintiendo o no.- la pelinegra da unos cuantos pasos en dirección hacia Kojou, tomando un pañuelo-. Aparta eso. Voy a limpiar tu pierna.
-Oh, no es necesario.
-Vamos, se manchara. Déjame hacerlo.- Himeragi se inca, y comienza a frotar el pañuelo en la pierna de Kojou-. La Organización Rey León, me ordeno destruirte si parecías peligroso.
-¡¿Des-Destruirme?!
-Creo que ahora entiendo por qué. No sabes ni lo que eres. Creo que estas en una posición muy precaria.
-Umm… - Kojou, solo desvía la mirada-.
-Pero no te preocupes. - Himeragi, le sonríe mientras lo mira-. Si algo pasa, yo me encargare de ello con Sekkarou.
-¿Qué quieres decir con "me encargare de ello"?
-¿Qué haremos después de esto, Senpai? - la pelinegra se pone de pie-.
-U-Uh… Estaba pensando en ir a la biblioteca, y hacer mis tareas de verano.
-¿La biblioteca? Entendido.- Himeragi, camina hacia su estuche para tomarlo, mientras Kojou la sigue con la mirada-.
-¿Vas a… ir conmigo?
-Si. ¿Qué hay de malo en eso? - Himeragi, se da vuelta y lo observa-.
-Bueno, no diría que es un problema, pero… -Kojou, se encorva levemente al frente mientras observa a la chica-. Espera, ¿vas a quedarte para siempre?
-Por supuesto. Estoy aquí para observarte.
-..- Kojou, se sorprende levemente-. Tal vez esto significa, que debería esforzarme más para aceptar, el hecho de que me he convertido en el 4to Progenitor.- Kojou se atranca nuevamente en la silla mientras eleva la cabeza al techo observando este mismo-. Denme un respiro…
En el fondo del mar, se puede apreciar lo que son los restos de una ciudad, los peces nadan en aquel lugar, tomando posesión de este como su nuevo hábitat natural. De pronto se empieza a oír el sonido de una campana tintinear. La perspectiva del lugar cambia bruscamente a un escenario de destrucción, devastación y fuego por doquier, en lo cual, el sonido de la campana hace acompañamiento.
-¡Detente, Avrora! - una voz masculina, grito aquellas dos palabras al aire, mientras que el dueño de aquella voz tenia sangre en la cara, producto seguramente de un golpe. En sus manos sostenía una ballesta sin municiones-. ¡Por favor, para!
El lugar completo, estaba envuelto en llamas, destrucción por doquier, y en medio de todo eso estaban dos siluetas, una de ellas era Akatsuki Kojou y la otra, simplemente, conocida como Avrora, por ahora…
-Te he concedido tu deseo.- dice Avrora, mientras el viento ondula su larga cabellera rubia-. Ahora es tu turno.
-Ght… - Kojou, deja caer de sus manos la ballesta mientras cierra los ojos con molestia. Comienza a caminar en dirección hacia la única persona presente allí, al llegar frente a ella, cae de rodillas respirando agitadamente-.
-Te dejo todo a ti, Akatsuki Kojou.- la chica, solamente le toca sus mejillas a Kojou, mientras que el, toma las manos de ella, observándola-.
La chica, cae de rodillas, puesto que tenía una estaca de plata clavada en el pecho, producto de la ballesta que tenía Kojou en sus manos. Ella comienza a caer hacia los brazos de Kojou pero ..., nunca sucedió, la chica comienzo a desvanecerse sin dejar rastro, solamente la estaca clavada en el suelo al frente del chico.
Kojou, estaba temblando, en medio del lugar destruido, se tocó el pecho, como si un fuerte dolor empezara a emerger de él. Se postro hacia adelante, aun tembloroso, rozando el suelo con sus cabellos, su quijada le temblaba tal vez por furia, miedo, o quizás, impotencia. Se encorva mientras se abraza a sí mismo, buscando consuelo alguno, recordando a la chica que acaba de perecer frente a él. Kojou, no aguanto más y deja salir de su interior un grito desgarrador, que hasta al más fuerte se le erizaría la piel. Desde ese momento, había perdido su humanidad, y ha cambio de eso y de ahora en adelante, será conocido como Kaleid Blood, o como el Cuarto Progenitor.
Ya era de noche en la isla Itogami, en una sección de aquel lugar se encuentran caminando un chico que aparentemente estuvo golpeado, este es ni más ni menos que uno de los chicos que atacaron a Himeragi, para ser más exactos era el teriantropos que se salvó de la golpiza que le habría dado cierto uchiha.
-¡Demonios, desde que conocí, a esa mocosa ayer he tenido mala racha, y para acabar de chingar, fracaso tras fracaso! - lo dice mientras bebe de una lata de cerveza-.
-¿Jugarías con nosotros? - pregunta, una chica de mediana estatura con una mirada vacía, y cabello azul marino que le llega hasta las rodillas-.
-¿Eh? - el chico voltea en la dirección de dónde provino aquella voz, por lo que sonríe de medio lado, mientras observa a la chica. Pero su semblante cambia a uno confundido, percatándose de que ella no viene sola, si no con un tipo más alto con una capucha, el tipo, su característica principal es que tiene una especie de monóculo en su ojo izquierdo-.
Mientras tanto, sasuke se encuentran, afuera de su habitación, para ser más exactos en el balcón con los ojos cerrados, para después de unos minutos abrirlos y observar la ciudad.
-Así que… - aparece una pequeña sonrisa en sus labios-. Los rumores son ciertos, el 4to progenitor existe en realidad. Me pregunto, ¿Qué clase de poder tendrá? - deja su pregunta al aire mientras observa la luna aun con esa sonrisa-.
