DISCLAIMER: Star Wars pertenece a Lucasfilm.

NA: Esta será una historia corta (SHORT FIC) de tres capitulos. El capitulo 2 será un salto de tiempo.
Preludio de un nuevo enemigo...


Hace mucho tiempo en una galaxia muy, muy lejana...

Cronología 1 ABY
Capítulo 1 Planeta desconocido.

Silencio y frio, el destructor estelar parecía más a una tumba que una nave, Ezra gimió cuando intentó moverse, el hombro le dolía demasiado pero aún no abrió los ojos.
Sentía el cuerpo pesado, y abrió los ojos, intentó enfocar la vista y tratar de orientarse.
Estaba oscuro, reconoció la pasarela de mando, pero donde deberían estar el transpiacero, solo era bloques de duracero.
Posiblemente se activó automáticamente cuando saltó al hiperespacio, ayudado por los purrgil. Ezra se apoyó en el respaldar de un sillón, todo estaba hecho un desastre.

Recordó que estaba con Thrawn, los purrgil lo sujetaron y él usó la Fuerza para contenerlo, de un momento a otro, habían saltado al hiperespacio, rumbo a las Regiones Desconocidas.
Escuchó ruidos, luego un lenguaje extraño, cayó al suelo y se arrastró, buscando algún escondite hasta que vio a Thrawn, desmayado y con un hilillo de sangre corriéndole en la frente.
Ezra se abrió a la Fuerza, había seres vivos intentando ingresar a donde estaba y al chiss, quien aún estaba vivo.
La puerta de duracero estalló con chispas y el joven aprendiz Jedi se cubrió los ojos debido a la luz intensa cegadora, escuchó voces aún más extrañas, parecían que estaban dando órdenes.
Sintiendo como dos manos le tiraban por arriba, sintió el dolor en el hombro que no pudo evitar un quejido, uno se río.

Estaba siendo arrastrado, por la pasarela, aún sin abrir los ojos, sintió el calor del sol en su rostro y cayó al suelo, sintiendo la nieve y algo de alivio debido al dolor que sentía en el cuerpo.
Abrió con dificultad los ojos, y observó a una especie que nunca había visto en su vida: altos, de hombros anchos, ojos hundidos y cabezas afiladas, con una prominente barbilla.

Usaban cascos y armaduras, Ezra notó que las armaduras parecían más bien, caparazones de cangrejos.
Ellos hablaban en un idioma que no entendía, Thrawn cayó de rodillas al costado de él, despertando de su letargo, Ezra sintió y vio los ojos del chiss de reojo, era miedo. Uno de ellos, miró al chiss de manera burlona, habló algo que solo entendió "chiss".
—No me harán hablar, escoria—exclamó el almirante Thrawn, buscando la manera de serenarse y mostrarse altivo ante sus captores—Si la Ascendencia Chiss se entera que soy prisionero…serán aniquilados. El Imperio también es mi aliado y ellos tienen una super arma que los exterminará de una vez por todas.
—¿Sabes quiénes son?—preguntó Ezra pero no recibió respuesta alguna, entre el número de soldados, apareció una especie diferente al de ellos, parecía más a un pájaro pero baja de estatura, detrás de aquella extraña criatura, apareció otro guerrero, más alto, Thrawn palideció.
—Terk Kray—exclamó el chiss, en un intento de forzar una sonrisa de suficiencia—El gran Maestro Bélico que acosó y destruyó mis valerosos soldados.
—Infiel—exclamó Kray, Ezra parpadeó; aparentemente él era el único que podía hablar en básico—Estás perdido y sigues intentando desafiarme.
—No hablaré. No te diré las bases secretas de la Ascendencia.
—No me importa—exclamó Kray y miró a Ezra, quien intentó serenarse. Usó la Fuerza para calmarse, intentó buscar una manera de escapar, pero sintió una brisa cálida en su corazón y una voz que le decía que no intentase nada.
—Este es un J…—exclamó Thrawn mirando a Ezra, pero la extraña criatura que parecía un pájaro miró al chiss y él calló abruptamente, confundido de lo que acababa de suceder, el resto parecía que no se había dado cuenta.
—¿Quién eres? —preguntó Kray mirando a Ezra.
—Solo soy Ezra Bridger, un simple piloto—explicó, sintió calma pero no venía de él—Solo soy un recluta, no…tengo idea de lo que estaba pasando aquí o si hay una especie de conflicto entre ustedes. Yo…recién empecé en la Academia Imperial.
—Del Imperio—exclamó Kray mirándolo con desprecio—Tu super estación es un verdadero problema.
—Deja que me encargue de él, dignísimo Maestro Bélico—exclamó la criatura pájaro, inclinando la cabeza, Kray miró el tocado de plumas escarlatas de su cabeza.
—De acuerdo, tu querías un ayudante. Llévatelo, ya veremos que vamos hacer con el almirante chiss— y levantó una mano—Llévenselo ante nuestro Supremo Soberano.

Thrawn perdió toda compostura, se retorció, arrastró los pies en la nieve, Ezra nunca había visto al almirante tan aterrado. Supuso que estas criaturas era algo mucho más peligroso para tener así al almirante.
—No mires, sigue al vagón de transporte—habló la criatura, y sin decir palabra alguna, la siguió hasta llegar al transporte.

Habían más de ellos, pero se veían muy mal, notablemente heridos. El joven, se sentó delante de uno de ellos, miró a la criatura.
—Hablaremos después—exclamó, llevándose un dedo al pico, implorando silencio, Ezra asintió.
Miró por medio de la ventanilla, donde vio al chiss subir a otro vagón de transporte, poco a poco, los guerreros de extrañas armaduras se subían a los transportes.
Observó el lugar, era un planeta nevado, podía ver los árboles cubiertos de nieve y las montañas azules, se preguntó por qué el chiss se calló cuando iba a revelar ante el Maestro Bélico que era un Jedi.
Se apartó de la ventanilla y se recostó en la pared, sintiendo un pinchazo de dolor, había olvidado que estaba herido, así que se inclinó hacia adelante.
Pensó en Sabine, en Hera, Zeb ¿Qué serian de ellos? ¿Estarían bien? Luego pensó en Kanan y deseó que él estuviera ahí, dispuesto a rescatarlo. Se limpió la cara.

...-...-

Habían llegado a un lugar que parecía ser un cuartel militar, Ezra identificó como una base, pero más grande, no había muchos soldados, pero los que estaban, hacían ejercicios; descendió del vagón y se quedó de pie, observó que se acercaban más de esas extrañas criaturas, pero esta vez, sus fisonomías eran más finas y un poco más bajas, vestían túnicas y tocados en sus cabezas, sintió la mano de la criatura pájaro en su brazo, jalándolo a un lado.
—Son Modeladoras—exclamó la extraña criatura—Ellas cuidaran de ellos, examinaran si merecen llevar prótesis.
—¿Merecen? ¿Si no es así? —preguntó Ezra.
La criatura extraña no contestó, avanzó por los caminos de cemento, por lo cual el joven Jedi tuvo que seguirla.

Llegaron a un pasillo y la criatura se detuvo, le llegaba la cintura, un poco más alta que Chopper tal vez.
—Si el cuerpo de ellos rechaza la prótesis—explicó negando la cabeza—Entonces sufrirán un destino mucho peor que la muerte. Serán conocidos como los Avergonzados, la casta más baja; donde solo van los que perdieron la dignidad, malformados, los débiles o los enfermos.
La criatura pájaro miró la puerta de duracero, Ezra estaba aturdido por la respuesta y tenía muchas preguntas sobre ellos, así que la siguió hacia el lugar, que parecía ser el despacho de la criatura extraña. Levantó su mano, señalando un asiento, en la cual, Ezra se sentó.
—¿Quién eres? —preguntó Ezra—No conozco tu especie, siento mucho si esto te ofende.
—Soy una fosh y no me ofende. Mi especie es muy rara en la galaxia conocida; mi nombre es Vergere.
—Vergere—musitó Ezra mirando el lugar, no había dudas, era el despacho de la fosh hembra, un escritorio y un estante de extraños artilugios—¿Quiénes son estos? ¿Y por qué Thrawn les temía?
—Ah…estas criaturas—susurró Vergere acercándose a Ezra, con voz baja—Son terribles…belicosas, territoriales y sanguinarias. La Ascendencia Chiss lleva años en guerra con estas criaturas, se llaman grysk y son un peligro para la galaxia conocida.
—¿Galaxia conocida?
—De dónde vienes, Ezra—exclamó Vergere—Estamos en las Regiones Desconocidas, muy cerca de Bogo Rai, planeta perteneciente a la Ascendencia Chiss. Este lugar es Kra'k Mul, planeta de avanzada grysk.
—¿De dónde vienen ellos?
—Oh, ellos vienen de otra galaxia, joven Ezra, vivían en un planeta que luego fue destruido por ellos mismos. Vagan de un lado a otro, buscando un lugar donde establecerse, especialmente un planeta que ellos oyeron en los mitos, un planeta viviente.
—¿Un planeta vivo?
—Sí, pero algunos creen que solo es un mito.

Ezra quedó en silencio, procesando todo lo que escuchó, Vergere no se separó de él, solo lo observó en silencio.
—¿Adonde se llevan a Thrawn?
—Pobre chiss—exclamó Vergere—Solo espero que el Supremo Soberano ordene su muerte, es preferible al otro destino que tiene reservado.
—¿A cuál?—preguntó Ezra, Vergere siguió meneando la cabeza.
—Ya lo verás.
—Thrawn iba a decir a ese grysk que soy un Jedi—exclamó Ezra mirando el suelo y sintió el dedo de la fosh en sus labios.
—No vuelvas a decir que eres un "jedi"—exclamó Vergere mirando la puerta—Pude sentir tu sensibilidad, supe que Thrawn iba a delatarte y así que tuve que callarlo. Ellos no saben que soy también una Jedi.
—¿Qué?—exclamó sorprendido—Pensé…
—Oh…sé lo que les pasó—exclamó Vergere—Escuché las noticias, asesinados por los clones, pero claro, en ese entonces no estaba en la Orden Jedi, desde hacía mucho tiempo. Lo que cual me lleva a preguntarme, observándote bien ¿Cómo así eres un Jedi?
—En realidad…mi maestro me estaba entrenando un tiempo, él sobrevivió a la Orden 66 pero murió para ayudarnos a escapar. Estoy en un grupo de rebeldes contra el Imperio.
—Ya veo.
—Por cierto, eso me lleva a otra pregunta—exclamó Ezra mirando a la fosh—El grysk mencionó una super arma.
—Sí, una estación de batalla llamada Estrella de la Muerte. Construida para hacer frente a ellos, es por eso que están detenidos y solo ataca a naves de exploración de la Ascendencia Chiss.
—Y ¿Qué haces aquí? ¿Qué voy hacer?
—Serás mi ayudante, Ezra. Tú me ayudarás con los heridos, y te entrenaré en el Verdadero Camino.