Cronología 58 DBY
Capítulo 2 Un trato

Han pasado veintidós años desde que la Base Starkiller fuese finalmente destruida, Vergere se hallaba sentada en el suelo, observando el cuerpo de Ezra, sumido en un sueño profundo.
La fosh pensaba en dicho planeta nevado, peligroso y que tenía el poder de destruir planetas usando energía solar; los grysk estaban demasiados atemorizados para ejecutar su plan, aunque ellos se negaban de reconocer su temor.
La fosh se puso de pie, oculta en la Fuerza, se fue acercando hacia Ezra; luego sus pensamientos fueron hacia el dreadnaught.
"—¿Quién fue el que destruyó la Base Starkiller y el dreadnaught?—Había preguntado el Supremo Soberano, Vergere miraba el suelo como dictaba los protocolos, solo era una consejera del Ejecutor, quien hincado en un rodilla, levantó la vista hacia el Supremo Soberano.
Según mis espías, un infiel llamado Poe Dameron.
El Supremo Soberano no hizo ningún comentario, el Ejecutor volvió a mirar el suelo, un grysk lanzó gemidos lastimeros bajo las piernas del Supremo Soberano, quien luego, lo pisó con rabia.
¿Están listos?
Sí, mi señor. Todos están infiltrados.
Bien hecho, Ejecutor. Ahora, doy luz verde a la Operación Vector Prime."

Vergere inclinó levemente la cabeza, Ezra dormía plácidamente, todos estos años, observando sus pensamientos y deseos internos, añoraba a sus compañeros, Bridger quería escapar, pero no había un momento para hacerlo.
Él sabía mucho, el Ejecutor tenía un plan y ese plan involucraba a Ezra.
Vergere podía ocultar muchas cosas, pero había cosas que le contaba al Ejecutor, sabiendo que le serían muy útiles.
Ezra no debería saber nada del plan, extendió su mano y sin tocar la cabeza del anciano Ezra, observó sus pensamientos: una mandaloriana, tal como lo sospechaba.
—¿Sueñas con ella? La verás de nuevo—pensó Vergere—Pero sabes demasiado sobre nosotros.
Usando la Fuerza, eliminó el conocimiento acumulado sobre ellos, incluyendo a ella misma.
"Son grysk y no son amigables" susurró Vergere, "solo eso es suficiente para ti".

Se alejó lentamente, saliendo del pequeño cuarto, y una vez que estaba en el exterior, cerró los ojos.
—¿Lo has hecho? —preguntó el Ejecutor, apoyado en la pared de la cabaña.
—Sí, Ejecutor—exclamó Vergere, luego, hundió su mano en su túnica y le mostró un sable de luz hacia él Ejecutor.
—Su arma…con esto bastará para que los mandalorianos acepten nuestra oferta.
—Sirves bien, Vergere—exclamó el Ejecutor.
Sin decir nada más, Vergere observó al Ejecutor abandonar el lugar, la fosh alzó la vista hacia las montañas.


En algún lugar de Phindar, la noche caía en el planeta mencionado, cuyas calles de tierra sin pavimentar, cruzaban diferentes especies de la galaxia, metidos en sus asuntos. Phindar era el destino favorito de piratas y contrabandistas, por ello, era bastante conocido por sus tabernas y lugares de entretenimiento.
Un mandaloriano de armadura azul oscuro y gris, ingresó a una taberna, nadie lo miró, ya que era bastante común encontrarse con mandalorianos.
Él no era el único ahí, el guerrero avanzó lentamente, buscando al cliente que lo contactó, no muy lejos de él, vio a una guerrera mandaloriana con otra.
Sus cascos estaban en la mesa, una era mayor y la otra era joven, así que dedujo que se trataba de madre e hija.
Lo encontró, pero estaba un poco más alejado de la entrada, siguió avanzando hasta llegar a él, un encapuchado que apenas podía ver su rostro. Se sentó delante de él.
—Mandaloriano—susurró el extraño.
—Antes de hacer negocios, quiero saber quién eres—exclamó el mandaloriano, el encapuchado bajó la capucha. El mandaloriano parpadeó, era el tipo más feo que había visto en su vida, estaba seguro que la piel que cubría su rostro no era natural, sentía que era algún tipo de disfraz para ocultar ese rostro puntiagudo, estuvo a punto de decirle que se cubra de nuevo la cara.
—Solo soy un mensajero, puedes llamarme Cl'int.
—Goran Beviin.
—¿Cercano a la Mand'alor?
—¿De qué se trata esto? —exclamó Beviin, quien estaba frunciendo el ceño, él era el brazo derecho de la actual Mand'alor. Estaba listo para empezar a disparar si el sujeto empezaba a decir algo equivocado.
—Una oferta—exclamó Cl'int sin inmutarse del tono defensivo del mandaloriano, colocó en la mesa una imagen holográfica de un anciano de barba gris—Estoy seguro que la líder de un clan está buscando a este hombre.
—La verdad, no lo conozco.
—Pero lo has escuchado ¿verdad? Sé que hay una mandaloriana buscando a un hombre llamado Ezra Bridger, perdido en el espacio hace medio siglo. Mis fuentes me dicen que ella sigue formando parte de un clan importante de Mandalore.

Una vez que terminó de hablar, cambió la imagen del anciano a una de Ezra joven, Beviin observó el holo. Sabía que Sabine Wren buscaba a un amigo desde hace mucho, lo había escuchado, no había nadie de los suyos no haber escuchado la historia de Sabine con la Rebelión y su búsqueda de un amigo, primero con la ayuda de una Jetiise (1) togruta, luego por su cuenta.
Aunque no había hablado con ella, conocía su reputación.
—Entonces, tu petición es hablar con nuestra Mand'alor a cambio de la libertad de este hombre.
—Si, le entregaremos cuando lleguemos a un acuerdo con tu Mand'alor.
—¿A qué viene esto?—preguntó—¿Por qué razón es que buscas hablar con nuestra líder? ¿Qué es lo que tramas?
—A su debido tiempo, mandaloriano—exclamó Cl'int dejando los holos y empujándolos hacia él—Los hemos observado, son guerreros formidables como los de mi pueblo. Han tenido que soportar las injusticias de un gobierno indolente: la Antigua República, La Nueva Republica e incluso el Imperio ¿Recuerdas la masacre que casi extermina a tu pueblo? Te estamos dando una opción de luchar ¿La Alianza Galáctica los tiene en cuenta o los tiene olvidados?
Se puso de pie y nuevamente se ocultó con la capucha, dejando a Beviin sumido en sus pensamientos, procediendo a abandonar la taberna.
Goran agarró los holos y sin despegar la vista de la imagen de Ezra, las palabras de Cl'int aún resonaban en su mente, los guardó.

Luego de ponerse de pie, fue raudamente hacia la salida de la taberna y buscaba con la vista a donde había ido Cl'int, no estaba lejos y voló por medio de su jetpack.
—¡Oye, feo!
Cl'int se detuvo y se giró, el mandaloriano se acercaba lentamente.
—Te llevaré ante mi Mand'alor, pero debo avisarla.
—Estaré esperando la invitación—exclamó Cl'int sonriendo maliciosamente, Goran le entregó un comlink.
—Te avisaré por este medio.

..

La noche caía en Mandalore, esta vez estamos ante la parte agrícola del planeta, donde un asentamiento de guerreros mandalorianos vivían de la agricultura y del pastoreo.
La gran mayoría eran veteranos que decidían pasar el resto de sus vidas en el campo, aunque también vivían jóvenes, pero ellos se dedicaban a entrenarse o a reunirse con sus clanes.
Sabine Wren estaba sentada en un banco de madera, con la espalda del frontis de la cabaña donde vivía.
La veterana mandaloriana observaba a otros mandalorianos, reunidos torno a una fogata, un anciano contaba historias ante un grupo pequeño de niños mandalorianos, los adultos estaban detrás de ellos, escuchando también.
Había visto a un adolescente sentarse en el suelo, al ver su silueta, pensó que era Ezra, pero era alguien que se le parecía.

Ashoka ya había abandonado las esperanzas desde hace mucho tiempo, no tenía idea donde podría estar ella; luego estaba Hera, quien ya tenía una familia en Taris.
Pensar en Ezra solo le traía dolor, no quería rendirse, pero cada atisbo de esperanza se desvanecía, su sobrina aún viajaba por la galaxia buscando alguna pista de él.
¿Dónde podría estar? O ¿Acaso él…? Negó con la cabeza, se negaba a creer que estuviera muerto, si hubiera sido así, la togruta le hubiera dicho algo.
Miró el cielo estrellado de Mandalore, el tiempo ya había dejado huella en ella, cerró los ojos e imaginó que estaba al lado de Ezra, quería escuchar su voz, sentir su tacto, su risa.
—Ba'vodu (2).

Sabine abrió los ojos, un joven mandaloriano se acercaba; su armadura llena de pintura magenta y con el casco bajo el brazo, era su sobrino más joven.
—Kor ¿Qué pasa?
Kor Wren se acercó a su tía y se hincó de una rodilla, observó los ojos marrones de él.
—Me encontré con Beviin—explicó dejando el casco en el suelo—Él me contó que…he visto las pruebas, sé que Beviin nunca haría una broma de este tipo, pero…
—Dime ¿Qué pasa?
—Beviin me dijo que alguien tiene a Ezra Bridger.
Sabine Wren abrió los ojos, no podía decir una palabra ¿era una broma de mal gusto? No, no podía serlo, Goran Beviin es la mano derecha de la Mand'alor, él nunca haría algo así ¿Qué provecho sacaría haciendo eso?
—¿Estas bien?
—Sí…solo que… ¿es verdad?
—Me mostró un holo. Ezra aparentemente, esta secuestrado en un grupo de extraños guerreros.
—Entonces, vayamos a rescatarlos.
—Ba'vodu—exclamó Kor sujetando las manos de su tía—La cuestión es que está ofreciendo su libertad a cambio de hablar con la Mand'alor. Liberará al Jetiise de acuerdo a lo que diga ella.
—Entonces ¿vienen a imponer un trato?
—Sí, eso es lo que cree Beviin, así que debemos estar listos. La Mand'alor debe estar poniéndose al día.

Los ojos de Sabine se humedecieron, pero no se permitió llorar, Ezra estaba vivo, pero a merced de un grupo desconocido. ¿Cuál trato buscaban estos? No, eso no le importaba, solo quería tener a Ezra a su lado, cueste lo que cueste.
—Vamos, Kor. Debemos hablar con la Mand'alor, el clan Wren aún es parte de los cinco clanes principales.
Sabine se puso de pie con dificultad, pero su sobrino la detuvo.
—Sé que has esperado verlo, ba'vodu. Es tarde, no nos dejaran entrar. Descansa, mañana iremos.
Sabine frunció los labios, su sobrino tenía razón, así que se dio la vuelta.
—Nos vemos al alba, Kor.


NA: Traducción de dos palabras en mando.
(1) Jedi
(2) Tía/o.