¡Hola! Seguimos con la segunda entrega de esta colección de viñetas :) Sé que hay poquitos leyendo por ahí, pero no importa, tenía ganas de seguir subiendo xDDD Aparición de nuevos personajes, un poco de Dominique y otro poco de Lily, algo de Albus y por supuesto, Albus/Scorpius/Rose (amistosamente, claro, que ya bastante con el incesto para meterme en los tríos también xD) que vienen todos juntos, como el McCombo xDD Lorcan, que es amool del bueno 3 Y no podría faltar James, por que sino, no sería yo xDD

Ahora sí, el capítulo...


Herederos de la Guerra (II)

Dominique es todo lo Delacour que Victorie (que jamás usa vestido y siempre lleva las rodillas marcadas) renegó. Victorie es la sonrisa comprensiva de su padre y su apretón firme de manos, escobas y carreras hasta el acantilado en las que siempre gana.

Dominique, sin embargo, le pide a su madre que le enseñe francés todos los viernes e intenta imitar la forma en la cual pronuncia las erres cuando habla, ganándose la risa de la abuela Molly (que la enfurece bastante, debe decir). A Dominique le gustaría se un poco más como la tía Gabrielle, los ojos azules como el mar cuando revienta en las rocas de Shell Cottage, los labios rojos como las manzanas y el cabello suave y dorado, no esa mezcla entre el pelirrojo de su padre y el rubio de su madre que le tocó a ella. Una mierda. Pardon, ella es una señorita y una señorita jamás dice vulgaridades.

Y ser una señorita perteneciendo a la familia Weasley es algo complicado. A sus primos les parece inentendible que no le guste el quidditch y no parecen muy interesados en su nuevo juego de té de cerámica y sus clases de buenos modales. Ni que hablar de los adultos (y la forma en la que come el tío Ron no deja de horrorizarla), aunque la abuela Molly hace el intento, debe reconocérselo, pero está harta de decirle que no se olvide de levantar el meñique cuando toma la taza.

Así que cuando cumple diez años está muy decidida y sabe lo que debe hacer. Revisa en una caja vieja de su madre hasta que encuentra ese elegante traje celeste que parecía estar esperando a que ella lo desempolvara. Se trenza el pelo y ensaya su mejor sonrisa y ese saludo que le ha enseñado la tía Gabi.

"Mamá, ya sé lo que quiero para este cumpleaños de regalo" Fleur levanta la vista del álbum de fotos que miraba cabeza con cabeza con su esposo y sólo puede sonreír cuando ve a su pequeña. "Quiero ir a Beauxbaton"

A Fleur se le llena el pecho de orgullo y los ojos de lágrimas, ensancha su sonrisa y mira a Bill, buscando apoyo.

"Beauxbaton será, alors"

Lo último que Dominique escucha antes de cerrar la puerta de su cuarto para poder festejar de formas que una señorita no debería es la voz de su padre diciendo algo como

"Pero serás tú la encargada de decírselo a mi madre"

-O-O-

Es complicado. Esto de que tus mejores amigos sean de tu familia. Aunque si perteneces a la familia Granger-Potter-Weasley (orden alfabético, simplemente, así es como los denominó "Corazón de bruja" en su edición especial del 35 aniversario de la caída de Voldemort) tienes asegurado parientes en toda Gran Bretaña. Y si lo reducimos al micro mundo de Hogwarts, tus posibilidades se ven multiplicadas.

"¿Es qué se plantearon repoblar Inglaterra luego de la Guerra?" Le preguntó Scorpius una vez, la sonrisa de costado , mirada de superioridad "En serio, Weasley, le diré a mi padre que para la próxima fiesta del Ministerio les regale a sus padres entradas para el quidditch, a ver si encuentran un nuevo entretenimiento"

Rose se ríe suave, le golpea el hombro y susurra algo que suena como tarado y Albus, que los mira a ambos, sonríe chiquito y debo darle la razón a Scorp esta vez mirada de orgullo y pero sabes que tu casi siempre tienes la razón, es cuestión de pura suerte. Guiñada a su prima favorita, una bola de pergamino que revienta en su cabeza y el sol que brilla reflejado en el lago.

-O-O-

"Que no, Lily, ya te he dicho que no." Entonces Lily mira a su padre y pone su cara de niña buena, esa de no haber roto un plato que le enseñó James.

"Esta vez tengo que estar de acuerdo con tu madre, Lily. No es no" Entonces sabe que está perdida, que si su padre se ha puesto firme y le ha dicho que no, es por que no tiene posibilidad ninguna. Sube corriendo las escaleras, entra en el cuarto de James sin siquiera tocar y da un portazo al cerrar. James deja jugar con la snitch que sobrevuela sobre su cabeza y se mueve un poco contra la pared, haciéndole lugar a su hermana que se tira a su lado sin siquiera mirarlo ni dejar de fruncir el ceño.

Se quedan así unos minutos y entonces James la mira y le pregunta "¿Qué ha pasado?" o quizás no le pregunta nada, sólo la mira y es toda la señal que Lily precisa.

"Me siguen tratando como una niña" Está tentado de decirle que por más de que esté a unos meses de los quince sigue siendo una niña, pero conociendo el temperamento de su hermana, prefiere callarse y dejarla seguir, que una vez que empieza Lily es como un torbellino (uno que habla a toda prisa y gesticula demasiado) "Me han dicho que no" Suspira y se ríe, sabiendo que Lily no está muy acostumbrada a escuchar esa palabra.

"Si me dices que les has pedido quizás pueda ayudarte, enana" Le golpea en el hombro y ya te he dicho que no me digas enana.

"Que quiero ir a Irlanda a ver Las brujas de Macbeth y que quiero llevar el pelo azul" Como Teddy que no lo dice, pero James no precisa que su hermana diga las cosas para entenderlas y conoce ese amor platónico secreto. Suelta una carcajada al cielo y las cejas de Lily casi se juntan de tanto fruncir el ceño.

"Lily, Lily, Lily, ¿es que ser mi hermana no te ha enseñado nada estos años?" Sabe que es mentira, que Lily es una digna aprendiz y está seguro que ella y ese Scaramander (Lorcan, el moreno, ese enamorado de su hermanita y al que le romperá todos los huesos. Sí, ese mismo) van a seguir su tradición en Hogwarts. "Déjame hablar con mamá, le diré que Teddy y yo te llevamos a Irlanda. Con lo del pelo azul, bueno, ahí no creo que tengas muchas posibilidades. Pedirle que sean unas mechas, quizás. Pero no creo que tengas éxito. Y sino, siempre te queda la opción de escaparte" Le guiña el ojo y golpea su nariz suavemente con el índice y Lily se relaja un poco.

"No quiero que te vayas" Le susurra, pasados unos minutos "No entiendo por que quieres irte"

James suspira y es complicado, Lils, ya te he dicho que debo hacerlo. Por que cree que estoy enamorado de nuestra prima, enana ¡Eh! No me pongas esa cara no es una muy buena respuesta.

"Te voy a echar mucho de menos, ¿sabes?"

"Yo también, enana, yo también".

-O-O-

Scorpius besa a Rose detrás de una armadura una primavera de su sexto curso. Ella se ha enfadado por algo (y es que últimamente se enfada por todo) y ha soltado algo como son de primero, Scorpius, deberías tener un poco más de tacto. Resoplido y ¿qué más da? Un montón de libros estampándose contra su pecho y mirada de eres un imbécil recibido, pero más seria, más severa, no como cuando le dice tú familia se planteó repoblar Gran Bretaña, Weasley, evidentemente. Entonces Scorpius que la toma por los hombros (y puede que sea un poco más rudo de lo necesario) la empotra contra la pared y le mete la lengua en la boca. Todo muy posesivo y desordenado, como algo que estuvo ahí cociendose durante seis largos años, esperando el momento para explotar y mancharlo todo.

-O-O-

Albus sabe muchas cosas. Es esa clase de persona callada que siempre, siempre sabe escuchar (aunque, como buena serpiente, sabe sisear si se ve amenzado) y que a veces, por pasar inadvertido (o quizás no, quizás Albus ha heredado ese talento de su madre para ver las cosas aunque los demás no) es testigo de las cosas más extrañas.

Albus sabía, por ejemplo, que algún día pasaría. Eso de que Scorpius y Rose terminaran enredados en un aula por ahí. Sabía, también, que de decírselo a los involucrados hasta Merlín hubiese escuchado sus carcajadas. Hasta puede imaginar lo que hubiesen dicho ("¿Rose, dices? Pero sí me estoy enterando ahora que es una chica. No me malinterpretes, de lo más inteligente y entretenida, pero sería demasiado extraño. Está fuera de juego" y "Pero si Scorpius es un idiota, Albus. Que yo lo adoro, una cosa la quita la otra, pero tampoco le quita lo idiota. Acabaríamos matándonos").

Tampoco le sorprende que la otra noche Scorpius le comente, consternado, que su prima le ha llamado James, mientras se besaban.

Albus sabe, también, que su prima y su hermano no tienen tantas cosas en común como para pasarse tantas otras en su cuarto (puerta trancada, cabe destacar) y que Rose odia escuchar la música al volumen que la pone James (y que Rose jamás de los jamases tolera AC DC, sólo, quizás, en esos misteriosos encierros). Entonces Rose baja las escaleras y Albus ve esas cosas que nadie más, como que lleva el último botón de la camisa sin prender o que tiene los labios enrojecidos (y la última vez también los ojos, tan rojos que parecía que se los había frotado por horas. Pero Albus sabe, también, que había estado llorando. Luego de eso Rose no ha vuelto a pisar el cuarto de su hermano y mamá ha dejado de aporrear la puerta de James pidiéndole a gritos que baje el volumen, por que los va a dejar a todos locos de tanto High well to hell).

Albus sabe muchas cosas sí. Sabe que Lily está colada por Teddy desde que tiene memoria y que él está enamorado de Victorie desde que el mundo es mundo. Sabe que Lorcan le ha pedido a Ginny que le enseñe quidditch sólo para impresionar a Lily y que cuando las cabezas de Roxanne y Molly se juntan nada bueno puede salir de ellas.

Albus sabe muchas cosas. Es esa clase de persona callada que siempre, siempre sabe escuchar (aunque, como buena serpiente, sabe sisear si se ve amenzado) y que a veces, por pasar inadvertido (o quizás no, quizás Albus ha heredado ese talento de su madre para ver las cosas aunque los demás no) es testigo de las cosas más extrañas.

-O-O-

Oh, la resaca. Maldita, maldita, maldita resaca. No sabe quién la inventó (de seguro fue Slytherin) pero en estos momentos Lorcan se está acordando de toda su familia. Siente que tiene un martillo dentro de la cabeza y el estómago tan revuelto que cree que en cualquier momento va a vomitar. Cree estar en su cama pero tiene miedo que de abrir los ojos el sol le queme las retinas. ¿Cómo ha llegado a su cama? Pero entonces se mueve y otra pregunta mucho más importante le viene a la mente ¿Quién está metido en su cama?

Sólo entonces abre un ojo (cómo temía, el sol lo dejó ciego) y un pelo rojo como el fuego le hace cosquillas en la nariz. Las imágenes acuden a su cabeza como en un pelotón y sonríe de oreja a oreja.

Todo comenzó con arrebatarle la copa a las serpientes en el final del campeonato. La copa de quidditch ha vuelto a su verdadera casa y los leones han armado una fiesta para que se entere el castillo entero (y sí él se siente así de mal, no quiere ni saber como está la Dama Gorda). Entonces Hugo le dijo algo como a que no te animas y él se bajó el vaso rebosante de whisky de fuego de un trago. Algo cálido en el estómago, la sensación de que la sala común da vueltas y esa certeza de que esa noche no puede perder.

Entonces se había acercado a Lily, que está preciosa (y en algún punto consiente dentro de su cabeza se corrije: que es preciosa) y ella se giró y le ha sonreído con esa sonrisa suya que ilumina todo. Y entonces supo lo que tenía que hacer.

"Eres preciosa, Lily. Y quiero que notes que he dicho eres y no estás, por que no es hoy, no es la fiesta y no es el alcohol, eres tú. Siempre has sido preciosa" Se llevó a un rincón apartado y no pudo contener ese vómito verborrágico que le surge desde el fondo del pecho. "Y ¿sabés qué? Estoy harto. Jodidamente harto de que no te des cuenta de que estoy aquí. Siempre he estado aquí. Primero ese estúpido amor por Teddy, vale, teníamos doce años, eramos unos niños y era algo platónico, puedo tolerarlo. Pero tú simplemente no te das cuenta. Han pasado años y yo sigo estando aquí, Lils, y quiero. No, espera, no quiero, necesito que seamos más que amigos, pelirroja, por que sí pasa un día más sin que te bese, creo que voy a terminar de volverme loco".

Entonces Lily se había reído y él se sintió liberado y probablemente no es la mejor forma de declararse pero está seguro que no lo hubiese hecho de ser de otra manera (puro valor Gryffindor, eso eres acompañado de la risa de Hugo) y sí Lily se ríe entonces puede relajarse. Se ríe diciendo algo que suena como "Creo que voy a besarte". Y la ha besado. ¡Por Merlín, es cien mil veces mejor de lo que se ha imaginado! Lily tiene los labios suaves y cálidos y por un momento creyó que le fallarían las piernas mientras la besaba (anotando mentalmente omitir esa parte del cuento cuando le narre lo ocurrido a Hugo, si no quiere que se ría de él hasta el día de su graduación).

Luego de eso se han metido a los tropezones en el cuarto de Lorcan y se han enredado con las cortinas al meterse en la cama. Lorcan se ríe más fuerte de lo que debería y Lily lo regaña, riendo también.

"Espera, nos van a oír"

"Que nos oigan, Lily, que nos oigan. Que todo el puto mundo se entere que por fin logre besarte" Lily se ríe y le muerde los labios y murmura un Muffliato, para quedarse más tranquila.

"¿Muffliato? ¿De dónde has sacado eso?"

"Soy hermana de James Sirius, ¿recuerdas?" Le dice guiñándole el ojo y Lorcan entonces recuerda que Lily tiene un hermano mayor que le va a romper todos los huesos. Pero habrá valido la pena.

Se gira un poco y logra abrazar a Lily, que se remueve entre sueños y todo es tan, tan perfecto que cree que podría echarse a reír y no parar el resto de su vida. Perfecto. De no ser, claro, por que al girarse el cuarto se ha convertido en una espiral que no quiere quedarse quieta y tiene unos duendes (de mierda) bailando la polka sobre su estómago.

Maldita resaca.


¡Hope you liked it, girls! Ya saben, por cualquier de cosa, el botón de review siempre ayuda! xDDD

¡Besos!