Capítulo 12: En las afueras de la Casa de Libra, el Caballero Shiryu de Dragón estaba siguiendo su camino para encontrarse con Hyoga de Cisne, Allison de Piscis y Twilight de Eqquleus, quienes se habían separado del Oriental mientras que viajaban al Pasado. Tras su encuentro con el antiguo y joven Caballero Dohko de Libra, el peli negro pudo continuar su camino, mientras que su Maestro se enfrentaba al Juez Suikyou de Garuda en las puertas de su territorio.

Pero de golpe, algo lo obligó a frenar su marcha, ya que en el aire podía sentirse una triste pesadez, una despedida hacia un amigo perdido.

- Este Poema que proviene del Templo de la Balanza Celestial, es el Poema a un amigo que recitaba ocasionalmente el Anciano Maestro. ¿Acaso alguien ha muerto?. Quiso saber Shiryu, en el momento en que se volteaba hacia atrás y podía ser testigo de la despedida de Dohko hacia su amigo Suikyou.


Suikyou de Garuda yacía muerto en los brazos de Dohko, el cual recitaba su triste Poema de despedida hacia el amigo que había perdido en el Pasado, que se había tenido que convertir en Espectro del Ejército de Hades para salvar a su hermano de la muerte, había tenido que matar a sus propios Camaradas y ahora...ahora era libre de todo ese tormento y del Infierno al que estaba atado.

"Cuando las Flores se reabren, abundan los Vientos y las Lluvias.

Lo suficiente como para separar vidas.

Como Flores en una Tormenta.

La Vida es solo despedidas"

Las Escaleras que daban hacia la Casa de Libra yacían destruidas en su Centro, los indicios de una feroz batalla desatada que terminó en una amarga victoria para el Caballero que custodiaba su territorio y una triste despedida hacia la persona que tanto había estado de su lado y de Shion, ahora descansaba en paz, tras morir en sus brazos.

- Anciano Maestro. Dijo Shun, quien había llegado con Tenma y los demás.

- Su...Suikyou. ¡Maestro Suikyou!. [Gritó el castaño, al ver a su Maestro yacer muerto en los brazos de Dohko, mientras que éste lo depositaba en el suelo, pero sin soltarlo].

- Tenma, observa bien: Éste es el rostro de un Hombre. [Pidió el castaño su atención a ellos, señalando al Caballero libre de toda maldad]. El rostro de un Hombre entre Hombres. Mostró el Caballero de Libra, mientras que la Armadura Sapuris de Garuda se destruía y volaba hacia los Cielos].

- ¡¿Qué?! ¡El Surplice de Garuda!. Observó Tenma aquella destrucción.

- Suikyou, de esta forma, finalmente ha sido liberado de la Maldición. [Dohko miró hacia el Cielo, donde ahora descansaba en paz su amigo] Tenma, vístelo. Pidió como recado, ahora que estaba libre de su Armadura.

- ¿Eh?. Se preguntaron ambos.

- Viste a Suikyou con el Cloth que él debería portar. Ordenó y el castaño fue hacia la "Pandora´s Box" de Crateris, la cual se fue abriendo.


Mientras tanto, en el Castillo de Hades:

- ¡Gran Vermeer, Gran Vermeer!. Entró corriendo a toda prisa y saltando como el sapo que era, el Espectro Meehan, el cual traía las noticias acerca de lo ocurrido en la Batalla de la Casa de Libra.

- ¿Qué ocurre? Eres una moleste, Meehan. Quiso saber con muy mal humor el Juez del Infierno.

- Así que se encuentra aquí, Mi Señor. El Señor se encuentra amargado como siempre, jejeje. Respondió Meehan, riéndose de Vermeer, el cual lanzó una pregunta seria a lo que venía.

- ¿Qué es lo que quieres? Habla de una vez. Ordenó de que hablara.

- Deseo brindarle buenas noticias. Dijo el Espectro de la Rana.

- ¿Buenas noticias?. Preguntó Vermeer, sin dirigirle la mirada.

- Así es: Suikyou ha muerto. Informó Meehan.

- ¡¿Qué?! ¡¿Suikyou ha...?! ¡¿Está confirmado?!. Preguntó sorprendido y tras voltearse.

- Así es, usted necesita acudir inmediatamente donde la gran Pandora.

Vermeer sintió un escalofrío por lo que pasaría ahora, ya que Suikyou no estaba más en las filas imperiales, ahora él tendría la responsabilidad de las tropas de asalto contra el Santuario.


Fue caminando con paso nervioso hacia el Salón del Arpa donde se encontraba la Comandante de los 108 Espectros del Emperador Hades, quien lo recibió con una sorpresa.

- ¿Gran Pandora, esto es...?. Fue la primera pregunta del rubio hacia ella.

- Como puedes verlo, el Surplice de Garuda ha regresado. Parece que Suikyou fue finalmente eliminado. [Informó ella de las malas noticias, cosa que molestó a Vermeer] De todas formas podría decirse que su desempeño fue bastante bueno, me hubiese gustado que lo hubiese utilizado para matar un poco más. Vermeer. Se lamentó ella y sin abrir los ojos, le encomendó la misión nueva al Juez rubio.

- Dígame. Respondió con una mirada seria.

- Ahora mismo vas a dirigir un escuadrón y me vas a traer la cabeza de Athena. El Santuario va a comenzar a caerse a pedazos por todos lados. Dio ella la misión y la responsabilidad militar del "Batallón de Griffon".

- Está bien, he estado esperando este momento. Déjelo todo en manos de Vermeer. Aceptó la misión el rubio.


Suikyou yacía ahora sin la Armadura Sapuris y en su lugar se hallaba la original suya; la de Crateris, honrando su cuerpo y alma.

- Así debe ser, como me lo imaginaba: La Cloth de Copa le queda perfectamente a Suikyou. [Dijo Dohko, quien llamó a Tenma] Tenma, escúchame. Pidió el castaño.

- ¿Sí?. Preguntó el joven de Pegaso.

- ¡AWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWW, DOHKO, DOHKO DE LIBRA, DIOS, OTRO SUEÑO HECHO REALIDAD!. Estalló Mabel, quien saltó a los brazos del Caballero de Libra, tomándolo por sorpresa, pero éste, a pesar de la fuerza que ejercía la hermana de Dipper y sus besos, tenía un importante mensaje que darle a Tenma.

- He escuchado la voz del Corazón de Suikyou. Dijo muy serio.

- ¿Voz del Corazón?. Quiso saber Tenma.

- Después de haber escuchado su voz, yo...¡Yo no tengo otra alternativa más que traicionar a Athena!. Dijo al respecto.

- ¿Qué?. Preguntó Shun.

- ¿Qué quieres decir?. Añadió Tenma y los demás.

- Do...Dohko, cuando tú le arrebataste la vida a tu amigo, mi Maestro Suikyou; ¡¿acaso te diste cuenta de algo?!. Quiso saber Tenma.

Pero en aquel momento, el Oriental se sacó de encima la Armadura Dorada y apareció la Balanza Celestial, lista para iniciar la prueba de valor.

- Observen. La Balanza de Justos (Lo Justo) se ha inclinado hacia el Poder. Pidió Dohko la atención de todos ellos.

- ¿Eh? ¿Qué?. Quisieron saber y estaba en lo cierto el Oriental.

- La Balanza del Poder y la Justicia debe estar siempre en equilibrio. Está es la prueba por la que la Justicia ha abandonado el Santuario. Dio a conocer la lamentable noticia.

- Do...Dohko. Dijo Shun.

- ¡¿Qué diablos quiere decir eso?!. Preguntó Tenma.

- Significa que yo no soy el único , no soy el único Caballero que va a traicionar a Athena. Fue su respuesta.

- Oh genial, lo que nos faltaba, ya lo dije una vez, ¿acaso no hay nadie en este Santuario donde nadie quiere traicionar o asesinar?. Quiso saber Mordecai molesto.

- Por desgracia estás en lo cierto, Mordecai de Dragón Negro: Ahora la mayoría de los Caballeros Dorados agitan el Estandarte de la Rebelión contra Athena. Mostró Dohko aquella mala y terrible premonición al respecto.


Mientras tanto, Ikki y Nelson habían logrado recuperarse de la Batalla de la Casa de Géminis, poniéndose en marcha hacia la siguiente: La Casa de Cáncer.

- ¿Acaso no hay nadie en el Templo del Gran Cangrejo? La sensación lúgubre que brinda en este Templo no parece cambiar en el Pasado ni en el Futuro. Dijo Ikki, mientras que iba avanzando hacia el interior con su Aprendiz.

- Aquí no hay rostros humanos, esto es lo más raro, Maestro. Dijo Nelson, cuando en aquel momento, el Caballero del Fénix se detuvo al sentir un sonido detrás de ellos.

- Esperen un momento, ¿Quiénes son ustedes?. No pueden entrar en este sitio sin permiso, ¿Quiénes son?. Les detuvo el paso Death Toll de Cáncer, el Caballero Dorado de aquella casa, quien cargaba un ataúd en sus manos para reparar.

- Soy Ikki de Fénix y él es mi Aprendiz, Nelson de Fénix y vamos a cruzar este lugar. Fue la respuesta severa del hermano mayor de Shun, quien estaba decidido a llegar a la Casa de Leo junto con el bravucón.

- Ya, ya, estoy demasiado ocupado, su presencia me estorba y mucho. Se mostró bastante molesto el pelirrojo, el cual no podía concentrarse en su trabajo.

- Mira bien, Rarito, o nos dejas cruzar o tu cara va a conocer a "Cara Puño" en persona, tú eliges. Le advirtió Nelson, preparándose para golpear a Death Toll.

- ¿Será posible que tú seas el Caballero Dorado del Templo del Gran Cangrejo?. Lanzó Ikki su pregunta.

- ¿Ahnn? Un momento, ¿Qué quieres decir con eso?. [Preguntó Death Toll, tras quedarse unos segundos en pausa, muy pensativo, ya que esa pregunta era bastante hostigadora contra su posición] Observen y comprendan la belleza única de los Caballeros Dorados: La Belleza del Majestuoso Death Toll de Cáncer. [Pidió su atención y ejerciendo un excelente papel del "anfitrión", cargó un ataúd en sus manos, mostrando su posición].

- Entonces te lo diré una vez más: Queremos cruzar este Templo. Volvió a ordenarle Ikki.

- Crúcenlo, hagan lo que quieran. Dijo sin decir ni oponer resistencia, mientras que cargaba el ataúd.

- ¿Acaso no eres el Caballero Dorado que protege este Templo?. Ahora mismo no puedo hacer eso.

- Pero si fuesen un enemigo, entonces no te dejarán cruzar. Sin embargo, tú no pareces ser un enemigo. [Respondió el pelirrojo, quien les daba la vía libre, pero eso no le cayó para nada bien a Ikki ni a Nelson] Mis ojos están infalibles cuando se trata de juzgar a las personas, particularmente a los hombres. Ufun. Continuó hablando, ya con un tono romántico.

- A mí se me hace que eres marica. Respondió Nelson, cosa que hizo enojar al pelirrojo con aquella ofensa.

Ikki en aquel momento tomó dos ataúdes junto con su Aprendiz.

- Déjame ayudarte. Pidió.

- ¿Ahnn?. Preguntó Death Toll sorprendido.

- Tenemos prisa, pero detesto deberle favores a alguien. Fue su respuesta.

- Siiiiiiií, su ayuda de llena de felicidad. Me pregunto si son capaces de cumplir con este favor. Dijo el pelirrojo.


Misteriosamente, los tres terminaron en la Colina del Yomotsu, lugar donde tenían que cumplir con el trabajo de Death Toll.

- Uff, vaya trabajo. Bueno, este lugar está bien, déjenlos aquí. Les indicó el sitio donde depositar los Ataúdes.

- ¿Por qué diablos dejemos los Ataúdes en un lugar como éste?. Preguntó Nelson.

- Creo que ni siquiera todos estos Ataúdes serán suficientes. Dijo el Caballero Dorado.

- ¿Qué?. Quiso saber Ikki.

- En unos instantes, una multitud saldrá del Agujero del Mundo de los Muertos. [Respondió Death Toll y en aquel momento aparecieron varios Soldados Imperiales de Hades, armados y amenazantes] ¡Aquí vienen!. [Exclamó el pelirrojo, pero él atacó a los enemigos, encerrándolos en un Ataúd enorme, mientras que gritaban] ¡Eso es! [Death Toll arrojó el Ataúd con todos los Soldados Imperiales de Hades hacia el Agujero de la Colina del Yomotsu] Jojojo, al meterlos en mis Ataúdes, ellos no serán capaces de volver aquí. Morirán sin problemas. Finalizó, mirando hacia abajo.

- No puede ser, ¿cómo es posible que los Espectros sean capaces de llegar hasta aquí?. Quiso saber Ikki al respecto sobre los movimientos de tropas.

- Es verdaderamente odioso: Es porque algo le ha sucedido a Athena y la Barrera se ha debilitado. Explicó el Caballero Dorado sobre la caída en las defensas del Santuario.

- ¿Qué?. Preguntaron Ikki y Nelson.

- ¿Le ocurrió algo a Athena?. Quiso saber el hermano de Shun.

Antes de que pudiera ser respondida su pregunta, otro escuadrón de Soldados Imperiales se lanzó por detrás de Death Toll para atacarlo a él, a Ikki y a Nelson.

- Vienen y vienen, esta vez en mayor cantidad que antes. ¡TOMEN, TOMEN, TOMEN, TOMEN, TOMEN, TOMEN, TOMEN! ¡"PUÑO TODO BELLO DE CÁNCER"!. Death Toll se hartó y comenzó a golpear a todos los enemigos, para luego lanzar su ofensiva final contra ellos.

Una vez terminada la segunda oleada, éste pegó un grito de dolor.

- ¡Nooo! ¡Se me ha roto una uña!. Se lamentó.

- "Este tipo es más marica que Martin". Pensó Nelson, quien estaba cansado de tanta mariconadas.

- Es por esto que odio exterminar gusanos como éstos. ¡¿Ahnn?!. [Death Toll había sido rodeado por otra tropa de Espectros, pero Ikki y Nelson los mandaron a volar, eliminando la amenaza junto con los Ataúdes.] Me salvaron, son bastante buenos. ¿Cuáles eran sus nombres?. [Agradeció el pelirrojo a sus Salvadores y luego pasó a preguntar por sus nombres].

- Te lo diré una vez más: ¡Soy Ikki, Ikki de Fénix!. Se presentó el hermano peli azul oscuro.

- Y yo soy Nelson de Fénix. Añadió su Aprendiz.


De vuelta en la Casa de Libra:

- ¡Escúchame, Dohko! Si la Prueba de la Balanza es cierta, entonces los Caballeros Dorados no son los únicos. Dijo Tenma.

- ¡El Patriarca ha traicionado a Athena!. Añadió Nube.

- ¡Y ahora mismo la vida de Athena se encuentra en una situación terrible!. Terminó Shun por dar la alerta.

En ese momento, una fuerza increíble paralizó a Dohko.

- El Patriarca ya la ha traicionado, ya veo...Es por ello que debemos apresurarnos hacia donde está Athena. No digas que inclusive te has vuelto un traidor. ¡AGH!. En aquel momento, el castaño lanzó a Tenma por los aires.

- ¡¿Y ahora qué mosca te picó?!. Preguntó Rigby, mientras que veía al Caballero de Pegaso salir volando.

- ¡Tenma!. Gritó Shun y el castaño se estrelló contra las escaleras.

- Escúchame bien, Tenma, ¿acaso crees que yo sería capaz de bromear con algo como la traición?. Ahora yo también pretendo tomar la cabeza de Athena. Sentenció Dohko.

- ¡POR UN DEMONIO, LO QUE NOS FALTABA!. Se hartó Rigby de todas las traiciones.

- Dohko, por favor, abre los ojos, mira lo que estás diciendo. ¡Tú eres un Caballero que lucha por la Justicia, no un traidor!. Intentó Mabel con convencerlo.

- Sí, escúchela, Caballero de Libra, por favor, ¿acaso ha perdido la cabeza?. Preguntó Benson.

- ¿Qué?. Quiso saber Tenma, recuperándose del golpe.

- No puede ser...Dijo Shun.

- Voy a hacerlos pedazos. ¡PREPÁRENSE!. Se lanzó el castaño de China con sus puños, pero en aquel momento.

- Ni lo intentes, amigo. Intervino Mordecai, quien formó toda una barrera con su Cosmos, protegiendo a sus amigos.

- Apártate, Mordecai de Dragón Negro, no es contigo la lucha. Le ordenó Dohko, pero el Arrendajo Azul lo tomó por sorpresa del cuello.

- ¡SHUN, AHORA, YA!. Ordenó el Arrendajo, mientras que la "Cadena de Andrómeda" se aferraba al puño de Dohko.

- Espere, por favor. Pidió el peli verde con sus Aprendices, para que les diera algo de tiempo para hablar con él.

- ¿Quiénes son ustedes?. Quiso saber el castaño.

- ¡Yo...Yo soy Shun de Andrómeda! ¡Soy un Caballero de Bronce que viene del Futuro!. Se presentó el hermano menor de Ikki.

- ¡Mi nombre es Rod de Aries, Caballero Dorado del Futuro!. Se presentó uno de los Hermanos Flanders.

- ¡Y yo soy Todd de Leo, también Caballero Dorado del Futuro!. Finalizó el último de los dos ante el chino.


Volviendo a la Colina del Yomotsu, Death Toll se hallaba apoyado contra uno de sus Ataúdes.

- Vaya, vaya, aunque hayan sido Soldados de medio pelo, fue bastante agotador y fueron demasiados. Se dio el pelirrojo un descanso tras la Batalla de la Colina del Yomotsu.

- ¿Saldrán aún más?. Quiso saber Nelson hacia el relajado Caballero de Cáncer.

- Ya no, ahora las Fuerzas Principales serán las que salgan. Respondió de lo más tranquilo.

- ¡DE UNO DE LOS TRES JUECES DEL INFIERNO, PERTENECIENTE AL EJÉRCITO DE HADES!. Entró en escena cierto Juez rubio.

- ¡¿Quién eres?!. Preguntó Nelson.

- ¡SOY VERMEER DE GRIFO, LA ESTRELLA CELESTE DE LA NOBLEZA!. Se presentó el rival, dando por iniciada la segunda parte de la Batalla de la Colina del Yomotsu.


Esto se va a poner feo D:. Vermeer ha llegado para pelear contra Ikki, Nelson y Death Toll, mientras que en la Casa de Libra se está librando una terrible situación entre Dohko y los demás, debido a la traición que quiere hacer contra Athena, ¿logrará Shun con sus Aliados evitar un derramamiento de sangre? ¿Qué pasará con Shiryu, Hyoga, Allison y Twilight?.

No se lo vayan a perder :3. Saludos para lady-saintiasailor y FreedomGundam96 :D.

Les deseo un muy buen fin de semana :3.