Capítulo 13: Estaban cara a cara con el Espectro y Juez del Infierno Vermeer de Grifo, el cual había llegado para tomar la cabeza de Athena, debido a la muerte de Suikyou de Garuda y sus Soldados durante la Primera Batalla del Santuario, ahora que Pandora había depositado su Fe y Esperanzas en el rubio, éste había llegado a la Colina del Yomotsu, tomando por sorpresa a Ikki, Nelson y Death Toll.

- ¿Quién eres?. Preguntó Nelson hacia el rival, el cual lanzó una mirada muy seria.

- ¡Soy Vermeer de Griffon, la Estrella Celestial de la Nobleza!. Se presentó, respondiendo la pregunta del castaño, mientras que Ikki y su Aprendiz iban entrando en calor para pelear contra el enemigo.

Pero cuando estaba por darse iniciada la Batalla de la Colina del Yomotsu, Death Toll intervino, muy divertido, parando el enfrentamiento.

- Ya, Ya, deja eso. Espera un momentoooooooo. Pidió pero con aquella última palabra, Nelson deseaba callarlo con una buena paliza.

- ¿Podrías dejar de alagar tus oraciones? Me pone más nervioso que un examen de la escuela. Pidió el bravucón, el cual intentaba no golpear al pelirrojo.

Detrás de Vermeer llegaron los Soldados de su escuadrón, los cuales tenían por misión ir al asalto contra el Santuario y tomar la cabeza de la Diosa Athena a toda costa.

- Oh Grandiosos Miembros de la Tropa de Vermeer; voy a guiarlos por las 12 Casas. Se ofreció Death Toll como guía.

- ¡¿Qué?! ¡Ahora lo mato!. Juró Nelson, quien encendió su Cosmos, pero Ikki lo detuvo.

- Espera, Nelson, no lo hagas, espera. Le frenó su ataque.

- Pero, Maestro...Iba a decir el castaño, ya que eran testigos de la traición de Death Toll, o eso era lo que parecía.

- Espera, Death Toll, ¿Qué significa eso?. Preguntó Ikki, pero aquella pregunta no le cayó para nada bien al Caballero de Cáncer, el cual se giró molesto hacia sus invitados.

- ¿Cómo que qué significa? ¡Obviamente he traicionado al Ejército de Athena!. Respondió con molestia y luego saltando como una niña en medio de los campos.

- ¡ESPERO QUE TUS RIÑONES SEAN BUENOS PARA COMO BOLSA DE BOXEO!. Advirtió Nelson al pelirrojo, el cual se sentía inmune a todo.

- ¿Qué quieres decir? ¡Miserable! ¿Cómo es posible que un Caballero Dorado como tú hago eso?!. Quiso saber Ikki, totalmente indignado.

- Porque no hay otra alternativa. [Señala a Vermeer] El rival es uno de los Tres Jueces del Infierno, ni siquiera varios Caballeros Dorados serían rival para él. Uno de mis Principios es evitar combates inútiles. Dijo y guiñó un ojo.

- ¡Tonterías! Uno de nuestros Principios es luchar combates, aunque puedan parecer imposibles. [Dijo Ikki y luego se dirigió hacia los Soldados del Batallón de Vermeer] Pueden retirarse mientras puedan, de lo contrario los devolveré a todos al Inframundo de un solo golpe. Dejó su advertencia hacia todos los enemigos.

- Oh. Suspiró pesadamente Death Toll, pero Vermeer lo miró con odio en sus ojos.

- ¿Y tú qué miras, Pajarraco?. Preguntó Nelson, amenazante.

No faltó ni un solo segundo para que estallara la Batalla de la Colina del Yomotsu, ya que las Tropas Imperiales fueron al ataque.

- ¡No digas tonterías, mocoso!. Gritó uno de los Soldados.

- ¡Nosotros somos la Tropa de Vermeer!. Mostró el Capitán el orgullo de pertenecer a dicho Cuerpo Militar.

- ¡Vengan de a uno para que les de sus patadas en las costillas! ¡Vengan!. Los desafiaba Nelson, quien encendió su Cosmos al máximo.

- Oye, niño, detente, no seas así con los invitados. Intentó Death Toll pararlo.

- Si no quieres conocer a "Cara Puño", entonces no hables más y a ustedes, bola de tarados, ¡TOMEN ESTO: "AVE FÉNIX"!. Lanzó Nelson su ofensiva contra varios Soldados Imperiales, los cuales cayeron totalmente muertos, no sin antes caer presos del terror por ser atrapados por el Fuego de aquella Ave Mitológica, para luego desplomarse en el suelo.

El segundo grupo enemigo vio a sus Camaradas yacer muertos junto con el Capitán, así que se lanzaron al ataque de vuelta.

- ¡Vamos a despedazar sus cuerpos, así conocerán el verdadero Poder de las Fuerzas Principales del Ejército de Hades!. Juró uno de los Lugartenientes de Vermeer, quienes rodearon a Ikki.

- Jijiji, ¡vamos a arrancar tu cuerpo a pedazos! ¡Nos encargaremos de que no quede ni un solo pedazo de carne en tu cadáver, jajajaja!. Se burló uno de los Soldados, pero entonces éste y varios más fueron alcanzados por las potentes llamas de Nelson.

- ¡Ikki! ¡Muy bien, Nelson, aplástalos!. Les felicitaba y alentaba Death Toll.

- "Este tipo ¿está de nuestro lado o es un Mercenario?". Se preguntaba el bravucón, mientras que iba destruyendo a varios enemigos más.

A pesar de los esfuerzos de Nelson, el enorme Capitán y sus Soldados seguían resistiendo a los golpes de Nelson, a pesar de haber sufrido varias bajas en sus filas, aún no pensaban irse hasta no matar al Caballero del Fénix, pero lo que no sabían, era que Ikki ya tenía preparada una sorpresa para ellos: Una fuerte explosión se produjo y mandó a volar a toda la Compañía que lo atacaba, lanzando a los Soldados y al Capitán contra el piso y destruyendo sus Armaduras Sapuris, para luego hallar la Muerte.

- Patético, las Fuerzas Principales de Hades no tienen ninguna diferencia con esos Guerreros mediocres con los que he luchado hasta ahora. [Dijo Ikki con Nelson, mostrando su decepción hacia el Comandante de los Espectros] ¿Acaso su líder será igual?. Quiso saber al respecto, pero solo hallaba el silencio de Vermeer.

- Miserables, parece que poseen una gran cantidad de experiencia. Dijo molesto, pero felicitándolos.

- Así es, luché contra Espectros en el Futuro junto a mi Aprendiz. Respondió Ikki, mostrando una sonrisa de orgullo por sus batallas.

- ¡¿Ahhh?!. Quedó Death Toll sin palabras.

- Detesto a las personas que se dejan llevar por la situación y dicen bromas estúpidas. Mostró su desagrado el rubio, mientras que atrapaba a Ikki y Nelson con su ataque.

- ¡AH!. Gritó el pelirrojo.

- Esto es...esto es...Iban a decir los dos atrapados.

- ¡"MARIONETA CÓSMICA"!. [Respondió Vermeer, completando la frase y lanzando su ofensiva contra ambos, arrojándolos contra el suelo, no sin antes divertirse] Ahora mismo son dos Marionetas bajo mi control, todos los movimientos de sus cuerpos obedecen a mi Voluntad. Avisó Vermeer, mientras que yacían el Maestro y su Aprendiz inconscientes.

- ¡Ikki, Nelson!. Gritó Death Toll preocupado.

- ¿Desde qué parte de sus cuerpos desean que comience a retorcer? ¿Desde sus piernas o los brazos? ¿O acaso quieren que parta sus cuerpos en dos?. [Mostró Vermeer toda esa "gama" de posibilidades] Lamentablemente no tengo tiempo para desperdiciarlo con ustedes, así que arrancaré sus cabezas en este momento. ¡MUERAN!. Tomó el rubio su decisión final y comenzó con la tortura de destrozarlos lentamente, hasta que de golpe, los "Hilos" fueron cortados, liberando a ambos Caballeros.

Los dos cayeron al suelo.

- ¿Qué? [Se preguntó Vermeer].

- No lo tome así, jojojojo. Río Death Toll, poniendo su dulzura en el ambiente, ya que había sido el responsable de destruir los "Hilos" del rubio.

- Miserable, no te entrometas, Death Toll. Ordenó el Juez de Griffon.

- Es que creo que el Gran Vermeer no debería tomarse la molestia de hacer eso. Dijo el pelirrojo.

- ¿Qué dices?. [Quiso saber el rubio].

- Por favor, déjame encargarme de este insecto. [Pidió que le diera un pequeño tiempo para "limpiar" la zona].

- ¿Acaso quieres hacerte cargo tú?. Preguntó Vermeer, dirigiendo otra vez esa clásica mirada de odio y desprecio hacia el Caballero Dorado.

- Por supuesto, sería una prueba de mi Lealtad hacia el Gran Hades. Por favor, solo observe. Pidió su atención, logrando conseguir el objetivo.

En aquellos momentos, Death Toll se dirigió hacia los cuerpos de los Caballeros de Bronce, listo para hacerse cargo de ellos.

- Death Toll, ¿entonces de verdad eres un traidor?. Preguntó Ikki.

- ¡Silencio, eres muy insolente a pesar de ser un simple mocoso!. Ahora recibirán mi técnica más preciada: ¡"SHABADABADABADABADABA"! Aquí voy. Sus cuerpos serán esparcidos en Otra Dimensión. Sentenció el pelirrojo y lanzó su ofensiva, abriendo todo un Portal de Dimensiones, donde fueron arrojados Ikki y Nelson.

Una vez que quedaron atrapados en el Portal, Death Toll celebró.

- Jojojo, desaparecieron, desaparecieron. Qué sensación tan agradable. [Festejó y se dirigió hacia el rubio] Gran Vermeer, así como usted puede verlo, me he hecho cargo de Ikki y Nelson. Ahora mismo se deben encontrar en Otra Dimensión. Respondió, burlándose de sus enemigos.

Pero Vermeer no estaba interesado, seguía muy serio por lo ocurrido, pero no tuvo más opción.

- Guíame por las 12 Casas. Pidió.

- ¡SÍ!. [Acató Death Toll la orden.] Un momento, se olvidó de esto, Señor, Señor de las Marionetas. ¿Qué hago con esto aquí?. [Pidió una opinión de Vermeer, quien se detuvo en la marcha] Espere, Señor, responda: ¡"Sí responde será su fin, Omertá, el "Ataúd del Silencio" que absorbe a quien sea. ¡¿Cuáles son las verdaderas intenciones del Intrépido Death Toll?. Se preguntó totalmente ruborizado y mostrando el encanto suyo.

Ikki y Nelson yacían tirados en el piso de la Colina del Yomotsu, allí estaba Vermeer de Griffon, listo para matarlos, pero Death Toll había detenido por unos momentos la pelea, amenazando al Juez del Infierno con tu famoso "Omertá", con el cual lo encerraría allí para siempre y nunca podría escapar de aquella trampa tan peligrosa.


- ¿Qué? ¿Dónde estamos? ¡Maestro, Maestro Ikki, despierte!. Le llamó Nelson, viendo que ahora el escenario había cambiado por completo.

- Nelson, ¿D...Dónde estamos?. [Preguntó Ikki y de golpe, abrió los ojos] ¿Q...Qué? No puede ser, este es ¡el Templo del Gran Cangrejo!. Exclamó con sorpresa, hallándose ambos de vuelta en la Casa de Cáncer.

- ¿Qué significa esto?. Preguntó Nelson al respecto.

- Debimos haber sido enviados debido al "Shaba" (Mundo Material) como se llame. [Comprendió Ikki lo que había hecho el Caballero Dorado por ellos] No, no puede ser de Death Toll...hizo esto para salvarnos de Vermeer. Comprendió el Caballero del Fénix el acto de heroísmo del pelirrojo.

- Y yo que lo juzgué mal, Dios, ¡Hay que ayudarlo, Vermeer lo va a destruir!. Pidió Nelson, sintiéndose culpable por no haberle creído al Dorado].


Volviendo a la Colina del Yomotsu, Death Toll estaba insistiendo todavía a Vermeer, el cual permanecía callado y serio ante las palabras empalagosas del pelirrojo, el cual ya se estaba convirtiendo en un dolor de cabeza para él y el operativo que debía llevar a cabo contra Athena en el Santuario.

- Dígame, dígame algo, Mi Señor Vermeer, aunque sea dígame alguito. [Pidió, sin dejar de molestarlo y causando que solo se volteara para lanzarle una mirada de advertencia]. Uh, ¿Qué? ¿Qué me va a hacer? Su cara me da miedito. [Con ese tono de comedia teatral en su voz, sabía bien lo que vendría, pero para el Caballero de Cáncer no le importaba, solo seguiría fastidiando al Juez del Infierno por un buen rato largo].

Pero para Vermeer esa fue la gota que rebalsó el vaso, ya que avanzó hasta él, sin dejar de mirarlo con odio y seriedad, para luego pisar con fuerza la tapa del "Omertá", haciendo que él retrocediera de una forma tan exagera y al mejor estilo de las caricaturas.

- ¿Qué estás planeando?. Ordenó de forma amenazante el rubio.

- Hiiiiiii, yo...¿de qué habla?. Preguntó, mientras que ponía cara de asustado, pero sin dejar la comedia de lado.

- Recibí la información de que tú fuiste encerrado en una Caja extraña y que además te caíste por ese Agujero. Dijo con el mejor modo de investigador y Juez que desempeñaba el rival.

- ¡¿Cómoooo?!. Preguntó sin dejar de lado su comedia.

- ¿Está de aquí es esa Caja?. Señaló Vermeer.

- Uh. Death Toll no dijo nada.

- Responde: Si no lo haces, te arrancaré la cabeza. Dejó su amenaza.

- Uhhh, Uhhh. ¡Es...es cierto! ¡¿Pero qué hay de malo con esooooo?! [Estalló el pelirrojo en lágrimas y agarrándose la cabeza] ¡¿Acaso hay algo de raro en eso?! ¡Yo soy un Fabricante de Ataúdes, te puedo confirmar que me hallaba plácidamente dormido en uno de mis Ataúdes, cuando de casualidad éste se cayó por ese Agujero?! ¡Por favor, ríete si estás satisfecho! ¡Ríete si quieres!. [Dijo con las lágrimas empapando sus ojos y chillando, pero todavía no estaba satisfecho Vermeer, por lo que parecía, ya que estaba en silencio y estático] ¡No, ya bastaaaaaaaa! ¡Ahora todo el Mundo me va a tratar como un tonto para siempre!. Pidió clemencia, pero eso fue todo para el rubio.

- Ya fue suficiente, guíame de una vez hacia las 12 Casas. Pero si vuelves a comportarte de esa forma tan extraña, lo pagarás muy caro. Le ordenó de que fuera su Guía y dejó su amenaza en serio.

- Sí, ¡Síiiiiiiiii!. [Respondió Death Toll, fastidiándolo un rato más, hasta que algo lo detuvo] Ése...ése...ése...ése...ése. Tartamudeaba por una extraña presencia.

- Maldito, creo haberte dicho que dejaras de hacer esos trucos extraños. Volvió a repetirle su amenaza.

En medio de una fila de muertos que iban hacia el Agujero, había alguien que llamó la atención de Death Toll.

- Sí...ese hombre es...Ése...ese hombre que se encuentra dentro del grupo de los muertos y que se dirige al Agujero del Mundo de los Muertos...¡Suikyou!. Ese grito de tristeza llamó la atención de Vermeer.

- ¡¿Qué?! . [Preguntó sorprendido y se volteó hacia atrás. Por desgracia estaba en lo cierto Death Toll, ya que allí estaba el fallecido Juez Suikyou de Garuda, antiguo Caballero de Crateris, Maestro de Tenma y amigo de Shion de Aries y Dohko de Libra. Ahora él marchaba con esa Legión de muertos hacia el Agujero de la Colina del Yomotsu, alejándose cada vez más y más de la vista de Vermeer].

- Su...Suikyou...tú...tú al final sí moriste...Se lamentó el pelirrojo, al verlo alejarse de allí y sin poder detenerlo en su marcha.

- Entonces realmente murió. [Vermeer no tenía las palabras para poder pronunciarse].

Death Toll comenzó a llorar por la muerte del Caballero de Crateris y Juez del Infierno, pero pronto llegó la ácida respuesta de Vermeer, la cual hizo que él dejara de derramar lágrimas.

- Sin embargo, su muerte fue patética.

- ¿Haan?. Detuvo Death Toll las lágrimas.

- Yo nunca creí que ese hombre haya traicionado a Athena y jurado Lealtad al Gran Hades. Al fin de cuentas, ese hombre sólo intentaba sacar las mayores ganancias de ambos Ejércitos. Lo peor de todo es que fue muerto por aquellos que fueron alguna vez sus compañeros a los que traicionó. Qué manera tan ridícula de morir. Mostró Vermeer su desagrado y rechazo total hacia su antiguo Camarada de Armas.

Death Toll ahogó un grito de furia.

- Ya está decidido el Infierno en donde caerá una persona tan detestable: La "Antenora del Cocito", ¿o quizás la Judeca?. Tal vez se quede por este lugar sufriendo para siempre, ju. Mostró Vermeer los lugares a los que podría ser arrojado Suikyou por su traición, siendo él uno de los Tres del Infierno.

- ¡SILENCIO, PERDEDOR!. [Ordenó Death Toll con furia y preparando para abrir el "Omertá"] ¿Acaso sabes? ¿Acaso sabes qué clase de hombre era Suikyou? ¿Acaso comprendes realmente?. Suikyou era mirado con desconfianza tanto por sus enemigos como por sus aliados, a pesar de la misión que tenía, este hombre continuaba caminando con firmeza un camino lleno de Espinas, de pruebas y pesares. ¡Si hay algo seguro es que tengo un buen ojo para mirar a los hombres! ¡Un marica miserable como tú nunca podrá comprender el Valor de Suikyou! ¡Compararte con Suikyou sería como comparar la Luna con una Tortuga! ¡Una Estrella con un Gusano! ¡No eres nada comparado con él! ¡¿ENTIENDES?!. Mostró Death Toll su verdadero rostro al estar enojado, estaba en lo cierto, Vermeer hablaba para ofender y sin conocer la verdad sobre el Caballero de Crateris, pero las palabras de aquel pelirrojo no parecían hacerle efecto a él, ya que seguía dándole la espalda.

- Prefiero que me insulten a que alguien diga que no me comparo con Suikyou. Dijo fríamente.

- ¿Hiee?!. Preguntó Death Toll con duda.

- Ya deberías saber qué clase de consecuencias traerá al haberme dicho eso. Remarcó Vermeer.

- ¿Se...Se molestó?. Quiso saber el Caballero de Cáncer ante la situación que estaba teniendo enfrente suyo.

- A estas alturas, ya no tiene sentido que me guíes por las 12 Casas. Death Toll, en este lugar...¡VOY A MATARTE!. Sentenció con mucha furia, volteándose y estaba listo para matarlo, pero el pelirrojo se comenzó a reír.

- Ojojojo. Esta vez la Tapa está bien abierta. Advirtió con risa.

- ¿Qué? ¿Qué quieres decir?. Preguntó Vermeer.

- Esta Caja es "Omertá", el "Ataúd del Silencio", si alguien responde será su fin y será absorbido por el Ataúd, y no podrá volver a salir. Dijo con más risa y placer en su voz.

- ¡¿Qué tonterías dices?! ¡Te mataré antes de que eso suceda! Uh. [Exclamó el rubio, pero en aquel momento se abrió la Tapa del "Omertá", atrapando en un torbellino al rival, para luego ser cerrada por Death Toll].

- Suikyou, lo hice. Suikyou, me pregunto si con esto he podido pagar, aunque sea un poco, mi deuda contigo. [Dijo el pelirrojo con los ojos lloroso, cuando en aquel momento, algo ocurrió] ¡¿Guh?! ¡¿Q...Qué es esto?!. Se preguntó horrorizado el pelirrojo, mientras que unos misteriosos "Hilos" comenzaban a estrangularlo.


Death Toll de Cáncer ha sido atrapado por el ataque de Vermeer, ¿lograrán Ikki y Nelson llegar a tiempo a la Colina del Yomotsu para salvarlo? ¿Qué pasará en la Casa de Libra? :D. No se lo vayan a perder.

Saludos para FreedomGundam96 y lady-saintiasailor :D. Que tengan un buen Domingo.