Capítulo 23: Era oficial, ya no había vuelta atrás, su Resurrección estaba por finalizar, ¿sería amigo o enemigo? ¿ayudaría en la Guerra Santa contra Hades, sería otro enemigo más o tal vez peor?. Oddyseus de Ofiuco volvía a la vida, todo el Santuario estaba bajo el poder de la "Hipnoterapia", las Serpientes, sus Agentes, los Sirvientes que tenía, ya se habían ido, la Armadura Dorada de Ofiuco se dirigió hacia el Cementerio donde estaba enterrado el Santo de Oro que se había atrevido a creerse superior, a desafiar a los Dioses por su Poder Curativo y ahora éste volvía a la vida una vez más.
A su vez, todos los Caballeros Dorados del Siglo XVIII yacían dormidos por aquel Poder, pero a la vez, con anterioridad, Shun junto Tenma, Rod y Todd perseguían al traidor de Dohko, el cual planeaba asesinar a Athena y ya estaban a las puertas del Templo del Escorpión Celestial, sin embargo, el amigo de Alone había quedado inconsciente por la "Hipnoterapia" y con ello llevó a que el hermano menor de Ikki de Fénix junto con sus dos Aprendices llegaran hasta esa zona.
- ¡Niños, puedo ver el Templo del Escorpión Celestial!.- Les informó Shun al respecto.
- ¡Maestro Shun, por allí, mire!.- Señaló Rod y vieron que al borde de un acantilado yacía una persona inconsciente.
- ¡Es él! ¡Anciano Maestro!.- Se acercó Shun junto con los dos niños americanos y se detuvieron ante la sorpresa a la que estaban teniendo enfrente.- ¿Ah? ¿Acaso se ha quedado dormido mientras atascado en este precipicio?. Anciano Maestro, Anciano Maestro. -Intentó el castaño con llamarlo pero fue inútil.- Mmm, es inútil, al igual que Tenma, no se mueve en lo absoluto. Sin embargo, Anciano Maestro, usted llegó a esa extraña conclusión de tener que tomar la cabeza de Athena. Niños, escuchen, quizás lo mejor es que él se quede aquí sin luchar de nuevo. Ahora, sigamos.- Finalizó Shun y de ahí lanzó sus "Cadenas" hacia el otro extremo, hacia el Lado Occidental del Precipicio-.
- ¡De todas formas, no tenemos más alternativa que seguir adelante! ¡Allí vamos, tenemos que llegar con Shiryu y los demás!.- Pidió Rod.
Luego de un viaje largo, finalmente arribaron los tres protagonistas al Templo del Escorpión Celestial, sin embargo, en aquel sitio, cundía una extraña calma, algo raro y que parecía no estar cuadrando bien.
- Hemos llegado a la Casa de Escorpio, ¡Shiryu, ¿estás ahí?!. Se preguntó Shun y avanzaron más hacia el fondo.
- ¡Shiryu, Shiryu!.- Llamaba Rod y Todd, mientras que seguían a su Maestro.
Pero en aquel momento, Shun se detuvo, algo lo tomó sorpresa, ya que sus ojos se posicionaron sobre una persona que yacía inconsciente y apoyado contra una de las columnas del Templo del Escorpión Celestial.
- É...Éste es ¡¿el Santo del Templo del Escorpión Celestial?!. Preguntó Todd.
- Sí, así parece y tal como lo esperaba, ha caído en un sueño profundo como los demás.- Observó Shun que Écarlate de Escorpio no sería una amenaza para ellos, pero aún quedaba una pregunta crucial e importante: ¿Dónde estaba Shiryu?.- En ese caso, ¡¿dónde está Shiryu?!.
- Maestro, no podemos quedarnos aquí más tiempo, tenemos que seguir, ahora viene la Casa de Sagitario, tenemos que darnos prisa, no sé por qué, pero tengo un horrible presentimiento.- Pidió Rod de que se apresuraran en su marcha, ya que algo no estaba bien allí.
- Tienes razón, Rod, tal vez él siguió adelante y...- En aquel momento, Shun y los dos niños se volvieron a detener.
- Ven a lo que me refería.- Señaló Rod al respecto sobre su mal presentimiento.
- ¿Qué hace ese Templo aquí? Está entre el del Escorpión Celestial y del Centauro.- Añadió Todd sorprendido junto con su Maestro y su hermano.
- ¿Será...será que ésta es la causa del terremoto de hace unos momentos?. Además, ¿será éste el Templo la causa de que todos se hayan quedado dormidos?. En ese caso, ¡¿de quién era ese Cloth que voló hacia el Cementerio hace unos momentos?!.- Quiso saber Shun.
Sus preguntas iba a ser respondidas al instante: Las Serpientes y sus ojos brillaron: Allí venía, allí estaba llegando con paso serio, tranquilo, sus largos cabellos ondeados y movidos por los vientos, portando su Armadura Dorada de Ofiuco , su capa blanca y ese poder que emanaba, mientras que se detenía ante las puertas del Templo del Carnero Blanco y sobre todo ante Shion de Aries, el cual estaba inconsciente como los demás de sus Camaradas.
Ante su llegada, la Serpiente mostró un gran respeto hacia él, hacia su Maestro, hacia la persona que ahora venía a recuperar lo que legalmente le pertenecía y no permitiría que nadie se interpusiera en su camino.
- Ohhh Ohhh, Gran Oddyseus, finalmente usted ha revivido, ahora finalmente la Tierra se volverá suya. La Tierra será suya...su.... Dijo la última de las Serpientes, mientras que desaparecía, despidiéndose de él.
- Shion, Shion, despierta, Shion. Le llamó el hombre de largos cabellos blanco-grises.
- Uhh. Comenzó el rubio de Aries a recuperar la consciencia.
Hace muchos años atrás: En una remota isla volcánica, un joven de cabellos blanco-grises y vestido con una túnica griega se hallaba buscando a sus compañeros perdidos.
- Shion, Dohko, ¿dónde están ustedes dos? ¡Shion, Dohko!.- Los buscaba ese personaje, hasta que escuchó el llanto del rubio y se giró para encontrarlo a él y a un herido Dohko, el cual estaba inconsciente.
- O...Oddyseus, a...aquí.- Le llamó con la voz entrecortad por las lágrimas y el llanto.
- ¡¿ESTÁN BIEN?!.- Fue corriendo desesperado el joven hacia ellos y se arrodillaba.
- Dohko ha perdido el conocimiento debido a los gases- Le contó Shion a él.
- ¿Acaso no les advertí?. Todavía no están preparados para entrenar en este lugar, este lugar siempre emite gases venenosos mortíferos. Además, uno sabe cuándo puede ocurrir una erupción. -Les dijo con seriedad pero con calma a la vez, mientras que llevaba a Dohko en sus brazos- Debemos alejarnos de este lugar lo antes posible.- Pidió.
- Sí. Dijo Shion, sin embargo, en ese momento, el suelo comenzó a temblar.
- ¡Oh no! Ha comenzado la erupción. Apresúrate, Shion.- Ordenó Oddyseus de que salieran de allí los tres.
- Es que...es que...- Mostró el joven rubio una herida en su tobillo derecho.-.
- ¿Te has torcido el tobillo?.- Preguntó el peli blanco-gris.
- Sí.- Respondió y Oddyseus lo cargó en su espalda junto con Dohko.
- No queda otra alternativa, agárrate fuerte. Ya no hay tiempo que perder. Pidió el muchacho y de ahí comenzó el bombardeo de piedras o bombas de lava.- Si somos atrapados por una corriente de lava, es nuestro fin.- Alertó el joven, mientras que todo comenzaba a inundarse de aquel líquido ardiente.-
- Uhh, perdóname, Oddyseus.- Se disculpó Shion por el error que habían cometido.
Pero todo empeoró más:
- ¡Uhhh! ¡Ahhh! ¡La corriente de lava ha cubierto el camino de regreso!.- Se giró hacia atrás- ¡Kuh, también está detrás!. Si esto sigue así, los tres moriremos carbonizados. No...No importa qué suceda, debo salvarlos aunque sea a estos dos, pero, pero...uhhh...- En aquel momento, escucharon voces desde la ladera de arriba.
- ¡Oddyseus!.- Les llamó uno de sus Camaradas, el cual había traído ayuda. Aquel rubio era Kaiser de Leo, quien estaba junto con Ox, Shijima, Death Toll, Izou, Écarlate, Gestalt, Cardinale y Caín, los cuales estaban muy preocupados por su amigo y los dos jóvenes y futuros Caballeros de Aries y Libra.
- Oh. -Se alegró el joven-
- Estábamos preocupados, así que también vinimos. ¡¿Están bien?!.- Preguntó Kaiser a ellos.-
- ¡Yo me encuentro bien, pero es peligroso, así que no vengan!. Voy a lanzar a estos dos hacia ustedes, así que atrápenlos.- Pidió Oddyseus y justo en ese momento, varias bombas de lava se dirigieron hacia él, justo en el instante en que lanzó a Shion y Dohko fuera del peligro , siendo atrapados por sus compañeros, pero todos quedaron horrorizados al ver que Oddyseus no aparecía.
- Oddyseus.- Dijo Caín con preocupación.-
- ¡Oddyseus!.- Gritaron ellos al mismo tiempo.
Poco después de que terminara la erupción, encontraron al joven, estaba muy herido por las quemaduras que había sufrido y las lágrimas llegaban hacia sus compañeros, los cuales rogaban para que no falleciera.
- No...no mueras, Oddyseus...- Rogó Shion, quien se había recuperado junto con Dohko.
- Yo...Yo...aún no he muerto...- Dijo el peli blanco-gris con suma tranquilidad y mostrando una sonrisa ante la Muerte.
- Uhhh, esto es culpa nuestra. Lo sentimos.- Se disculparon Shion y Dohko a la vez, mientras que lloraban.
- No se lamenten, ésta es mi misión: Salvar cuantos Santos sea posible. Para cumplir con esa misión, no importa qué pase con mi cuerpo, nadie tiene por qué lamentarse por ello.- Les contó ellos el motivo de su misión, lo que iba a hacer, aún estando herido y demás.
- ¡ODDYSEUS!.- Gritaron todos sorprendidos de verlo ahora a salvo.
Fin del Flashbacks: - Oddyseus.- Dijo Shion, con los ojos cerrados.
- ¿Qué sucede, Shion? ¿Acaso tuviste un sueño del Pasado?.- Preguntó de forma tranquila el peli blanco-gris.
- Hah...Ahh...Ahhh...tú eres...No...No puede ser...No puedo creer que...esto sea parte de...la realidad, ¿acaso realmente has revivido como Santo de Oro Decimotercer? ¡ODDYSEUS DE OFIUCO!.- Se preguntó Shion, al verse cara a cara con aquel Caballero de cabellos blanco-grises y que portaba la Armadura Dorada, emitiendo aquel poder y con un extraño objetivo que tenía en mente.
Ok, ahora sí tengo miedo: Oddyseus ha llegado, ¿qué planes tendrá?. No lo sabemos, solo tenemos que esperar. Si existen los "Viernes de Jojo´s Bizarre Adventure", yo creo que ahora tenemos los "Jueves de Saint Seiya: Next Dimension", ¿no creen XD?. Bueno, espero que les guste este capítulo, nos estamos en el que viene y por cierto:
¡Feliz Día de la Primavera y del Estudiante!.
