Capítulo 25: Oddyseus y Ox habían vuelto al Santuario, después de que el segundo fuera derrotado por aquel Espectro y Juez de Garuda, con anterioridad y que de ahí esperara en el Inframundo, justo en el Río Aqueronte, el Santo de Oro del Templo del Portador de la Serpiente había sobornado a la Espectro y Barquera Nyan con granos de oro para así llevarse a Ox de vuelta a la Tierra.
Una vez vueltos, reaparecieron justo ante las puertas del Templo del Toro Dorado, donde Mabel, Dipper, Mordecai, Rigby, Nube y Eileen habían vuelto tras partir de la Casa de Aries y encontrarse con Shion, quien estaba inconsciente en aquellos momentos.
- Genial, ¿y dónde creen que esté ese tipo?.- Preguntó el Mapache, al ver que no había ninguna señal en el camino.
- No lo sé, pero parece que se teletransportó hacia otra parte.- Alegó Eileen.
- Genial, ahora parece que estamos ante un personaje más aterrador que Bill.- Rescató Dipper aquello, pero sin ofender al antiguo Triángulo Dorado que yacía en su Armadura de Dios Guerrero de Asgard.
Justo en aquellos momentos, para sorpresa de todos, oyeron una explosión muy fuerte y de ahí, tras disiparse el humo, se encontraron con dos personajes recién llegados del Inframundo.
- Uh...O...Oddyseus...¡eh, Mordecai, Rigby, chicos, ¿qué hay de nuevo?!.- Preguntó Ox y luego saludó a todos ellos, ya que había quedado en la posición de combate al momento de morir.
- ¡Lo veo y no lo creo! ¡Ox, amigo, has vuelto!.- Saltó Rigby para recibirlo al rubio grandote.
- Qué alegría verte, viejo, se te extrañaba, oye, todo está fuera de control, los Caballeros Dorados de aquí se han quedado dor...midos...Ay, mama...- Le estaba contando Mordecai todo lo ocurrido, cuando de repente, al voltearse, se halló con Rigby, Nube, Eileen y Dipper totalmente helados ante aquel segundo personaje que había reaparecido.
La boca del Arrendajo azul quedó colgando ante el terror que sentía en aquellos momentos, mientras que Mabel y Twilight estaban totalmente emocionadas de ver al Santo de Oro del Templo del Toro Dorado y a aquel acompañante parecido a Saga de Géminis y a Afrodita de Piscis.
- Viejo, tengo miedo.- Sostuvo Nube y abrazó a Mordecai.
- Amigos, tranquilos, no teman, él es Oddyseus, un viejo amigo mío, no les hará nada, así que no se asusten.- Pidió Ox a todos ellos, pero en aquellos momentos e ignorando a los presentes por un momento, el peli blanco-gris tenía una pregunta muy importante que hacerle al rubio.
- Ox, regresaste vivo desde el Aqueronte.- Dijo Oddyseus y para su sorpresa, el rubio cayó de rodillas al suelo, dejando su posición de combate anterior.- Era de esperarse que alguien como tú muriese de pie, Ox. Esa pose con la cual, a pesar de estar muerto, pretendías detener a los enemigos es simplemente asombrosa.- Felicitó Oddyseus a aquel joven.- Sin embargo, el enemigo que pudo dejar a alguien como tú en un estado de animación suspendida, ¿quién diablos fue?.- Preguntó el Santo del Templo del Portador de la Serpiente, queriendo conocer la historia.- Ustedes, Extranjeros, también quiero saberlo, hablen.- Les ordenó al grupo de amigos.
- Fue Suikyö.- Respondieron Ox y los demás.
- Suikyö.- Repitió el nombre, Oddyseus.
- Así es: Ese hombre actuaba como si se hubiese pasado al Ejército de Hades, sin embargo, tal como lo esperaba, era un verdadero Santo, él me dejó con vida para cuando viniese el verdadero enemigo.- Detalló aún más Ox su relato, cosa que sorprendió a Mordecai y a los demás.
- Ya veo, ¿el verdadero enemigo será el Ejército de Hades o soy?.- Lanzó Oddyseus su pregunta más importante en todo ese "Cuestionario".
- ¿Qué?.- Preguntó Ox asombrado.
- Viejo, no lo tomes a mal, pero tú con esa pinta que tienes, ya nos pones a todos con los pelos de punta.- Señaló Rigby al Santo de Oro Legendario, pero eso llevó a que se ganara un golpe de parte de Mordecai.
- No lo decía enserio.- Intervino el Arrendajo, salvando a su amigo.
- ¿Oddyseus? ¿¡Por qué bromeas en una situación como ésta?!.- Preguntó Ox, un tanto nervioso.-
- No estoy bromeando, yo he revivido para matar a Athena, ¿me seguirás, Ox?.- Sostuvo Oddyseus con firmeza y al oír eso, el grupo de extranjeros quedó helado.
- ¡Lo ves, ese tipo SÍ tiene un plan malo y tú me golpeas sin saberlo!.- Acusó Rigby a Mordecai.
- Bueno, ya, ¿qué sabía?.- Sostuvo Mordecai su defensa.
- Oigan, chicos, no es momento para discutir, miren el problema que tenemos enfrente.- Alertó Twilight, viendo que Oddyseus estaba lanzando esa pregunta a Ox.
- ¡No lo escuches, Ox, tú nunca traicionarías a Athena!.- Gritó Ox, animando al rubio.
- ¡Es cierto, tú eres un Caballero Dorado, no un traidor como Abel!.- Exclamó Mordecai.
El Santo de Oro Legendario los miró con severidad y se tuvieron que callar.
- Awww, ¿viste sus ojos?. Dios, son perfectos.- Susurró Mabel al oído de Twilight.
- ¡Sí, es tan hermoso! ¿Será que Saga y Afrodita tuvieron un hijo y nunca lo contaron aquí?.- Preguntó emocionada la peli agua-marina.
Y para empeorar las cosas, Oddyseus volvió a lanzar su pregunta, mirando a todos con sus ojos, brillando en Dorado, igual que una posesión de Bill Cypher pero también con esos ojos de Serpiente.
- Viejo, voy a tener que ir al Psicólogo después de esto.- Alegó Rigby aterrado.
- Te traje de vuelta del Aquerontes para que me respondas esa pregunta.- Miró con seriedad a Ox y a los demás.
- No...No puede ser...los chicos tienen razón en darme su apoyo: Ante de morir tenías un abundante sentido de la Justicia, ¡¿por...por qué quieres hacer eso?!. Dentro de este Santuario, tú arriesgaste tu vida hasta el final.- Intentó Ox en convencerlo, pero eso era arrojar más leña al fuego.
- ¡¿Me vas a obedecer o no?!.- Preguntó Oddyseus, ahora siendo más severo.
- Es...es cierto, yo te debo muchas cosas, sin embargo y como dijeron mis amigos, por ningún motivo dejaré que alguien que piensa matar a Athena, cruce por estas puertas.- Le negó Ox el paso, reconociendo que estaba en deuda y tras cerrar sus ojos, tomó su decisión.
- No estás solo, grandote, nosotros estamos contigo.- Se le unieron Mordecai, Rigby, Eileen, Nube, Dipper, Mabel y Twilight, éstas dos seguían enamoradas de Ox y Oddyseus.
- Entonces demuéstramelo con tus actos, Ox. Lo mismo va para ustedes, extranjeros.- Ordenó Oddyseus a todos ellos.
Sin embargo, ninguno de ellos podía hacer algo, se sentían totalmente inmovilizados y atacados con la mirada del peli blanco-gris.
- Si no puedes hacerlo, entonces cruzaré este lugar.- Finalizó y comenzó a avanzar, pero Mordecai y los demás se le lanzaron encima.
- ¡HE DICHO QUE NO DEJARÉ QUE PASES!.- Dejó Ox su advertencia, extendiendo su brazo izquierdo, sin embargo, un extraño dolor lo inmovilizó.- ¡Gyah! ¡Mi...Mi brazo izquierdo está roto!. No...No puede ser, fue tan rápido. ¿Q...Qué clase de ataque has utilizado?.- Quiso saber el rubio ante el dolor en su brazo.
- Yo no ataco.- Respondió Oddyseus de forma simple.
- Eso no se lo cree ni mi abuela, le rompiste el brazo.- Se negó Rigby a creerle.
- Si sigues siendo así de terco, tendrás muchos problemas en adelante, Mapache.- Le advirtió Oddyseus a él y a todos los demás.
- Ya tengo peleas con Artemisa, ¿crees que le tengo miedo a un Dios como tú?.- Lanzó Rigby otra burla y estaba por recibir su castigo, pero Ox se interpuso.
- ¡No les harás daño a ellos!.- Lo detuvo justo a tiempo.- En...Entonces, ¿qué significa esto?.- Preguntó por aquella dolencia.
- Es un "Dolor del Pasado".- Dio el peli blanco-gris su explicación.
- ¿Qué?.- Preguntaron todos.
- ¿Acaso lo has olvidado, Ox?. Ese brazo izquierdo te lo fracturaste hace mucho y fui yo quien te lo curó.- Le refrescó la memoria, mientras que Mabel y Twilight iban hacia Oddyseus y lo abrazaban, sin que él le importara.
- Mmmm, eso es cierto, pero...pero entonces...- Iba a decirle más el rubio, pero Oddyseus tenía mucho más por contar.
- Eso no es todo: También tu pierna izquierda, ¡tu mano derecha y tu cuello también!. [Con cada una de esos recuerdos, Oddyseus inmovilizó a Ox, el cual cayó al suelo.] ¡¿ACASO NO RECUERDAS QUE FUI YO QUIEN LAS ENFERMEDADES Y LAS TERRIBLES HERIDAS QUE OBTUVISTE DURANTE EL ENTRENAMIENTO?! ¡YA QUE TE OPONES A MÍ, TUS VIEJAS HERIDAS DEL PASADO HAN REGRESADO!.- Exclamó con ese tono de superioridad y de ahí, Ox cayó al suelo.
- ¡OX!.- Gritó el grupo de Mordecai y Rigby y corrieron para ayudarlo.
- No...chicos, aléjense y protejan a Athena...es imposible...- Les pidió el rubio como misión a ellos, pero aún tenía fuerzas para intentar ponerse de pie una vez más.-
- Debe ser un dolor insoportable. Eso es a que has sido atacado por todos los "Dolores del Pasado" a la vez. Te lo preguntaré una vez más: ¿Abandonarás a Athena y me seguirás?. Si lo haces, tu dolor se calmará de forma inmediata y te sentirás mejor. ¿Qué elegirás, Ox?.- Lanzó nuevamente su pregunta, ese desafío era a todo o nada.
- Uh...yo...Uh...yo...Yo soy un Santo de Athena, aunque mi cuerpo fuese despedazado, yo no traicionaría a Athena.- Hizo saberle que tenía un Juramento de Lealtad hacia la Diosa y no iba a ser destruido.-
- Ox, tal como era de esperarse del Santo de Oro de Tauro. [Sostuvo con seriedad y de ahí extendió sus brazos en el aires, mientras que sus cabellos se movían y Mabel y Twilight le tomaban fotos] En ese caso, removeré la "Ley del Despertar". Será mejor que vuelvas a dormir, tampoco sentirás dolor. [Sentenció el enemigo y de ahí lanzó su ofensiva hacia Ox, el cual utilizó sus fuerzas para sacar a sus amigos de allí, recibiendo todo el impacto del ataque rival] Cae en un profundo sueño. Ordenó.
- Uh...Oddyseus...Fueron las últimas palabras de Ox de Tauro, quien cayó al igual que Shion de Aries, bajo un profundo sueño.
Una vez terminado el trabajo, Oddyseus comenzó a caminar hacia la Casa de Tauro.
- ¡De prisa, hay que cumplir con la misión de Ox, debemos ir y proteger a Athena, rápido, al Templo del Portador de la Serpiente!.- Pidió Mordecai y de ahí se pusieron en marcha.
- ¡Adiós, Oddyseus, te estaremos esperando para salir contigo en una cita!.- Se despidió Mabel junto con Twilight de aquel rival.
- Finalmente, chicos, hemos llegado.- Anunció Shun la llegada a la Casa de Ofiuco.
- Sí, pero dónde están Shiryu y los demás.- Quiso saber Rod, mientras que los buscaban.
- Oigan, miren, este Bastón...- Recordó Todd, al tomarlo.-
- ¡Allí está! ¡Shiryu!.- Corrió Shun junto con Rod y Todd, encontrándose en la entrada al peli negro inconsciente junto con todos los demás.- ¡Shiryu, despierta,Shiryu!.- Les llamaba el peli castaño cobrizo junto con sus dos Aprendices.
- Uh.- Recobró el Oriental el sentido.
- Qué bueno, has abierto los ojos.- Se alegró Shun.
- Shun, ¿Qué pasó conmigo?.- Preguntó Shiryu al respecto.
- Maestro Shuryu, mire.- Señaló Martin al Oriental y los chicos se alegraron de ver al Caballero Dorado de Capricornio, mientras que se veía una curiosidad.
- Mis heridas están desapareciendo, ¡¿Qué significa esto?!.- Preguntó el Oriental.
- ¿Qué? ¿Quieres decir que el Templo del Portador de la Serpiente tiene un gran poder curativo?.- Alegó Martin con sorpresa y mirando hacia aquella Casa Zodiacal.
- Parece que sí, ya que mis heridas fueron sanadas.- Alegó Shiryu, mientras que daba el apoyo a su Aprendiz.
- Las heridas que tenía en todo mi cuerpo también están desapareciendo. Sin embargo, todos los Santos del Santuario han caído en un profundo sueño. Solo nosotros que venimos del Futuro fuimos capaces de resistir. ¿Qué significará esto?.- Quiso saber Shun por todo lo ocurrido.
- Ci...Ciertamente, el hecho de que hayamos despertado tan rápidamente, quizás sea debido a la diferencia entre el Eje del Tiempo del Futuro y del Pasado. Shun, chicos, de cualquier forma tenemos que apresurarnos.- Pidió el Oriental.
- ¡Sí!. Acataron ellos la orden.
- ¡VAYAMOS A DONDE ESTÁ ATHENA!.- Exclamó Shun y con Shiryu, Rod, Todd y Martin se adentraron en el Templo del Portador de la Serpiente para buscar a la Diosa y a los demás.
Mientras tanto, en el Templo de los Gemelos, Abel de Géminis se recuperaba tras el golpe sufrido por la "Hipnoterapia", hallándose mareado y sin Caín, la Casa de Géminis estaba completamente destruida en su interior.
- ¿Qué? ¡¿Ah?!.- Se preguntó Abel y para sorpresa suya, se encontró con un conocido delante suyo.
- Géminis, parece que has despertado.- Dijo aquel personaje.
- Tú...¡TÚ ERES ODDYSEUS! ¡Estaba esperando por ti!.- Exclamó el peli negro.
- ¿Me estabas esperando?.- Preguntó seriedad Oddyseus.
- ¡Por supuesto!. Si unimos nuestros poderes, no habrá enemigo que pueda contra nosotros en la Tierra, ¡así podremos conquistar el Santuario! ¡Jajajajaja!.- Mostró Abel sus planes de conquista y comenzó a reírse malvadamente.- Con lo que está ocurriendo, parece que los Doce Templos se han derrumbado.
- Géminis.- Le llamó Oddyseus bastante frío a él.
- ¡¿Qué?!.- Preguntó Abel sorprendido.
- ¿Quién eres tú?.- Lanzó Oddyseus su pregunta.
¿Qué significado tiene la frase "Quién eres"que Oddyseus le dijo a Abel de Géminis?.
Bueno, ahora sí todo se ha complicado: Oddyseus no reconoce a Abel como el verdadero Caballero de Géminis, ya que conocía a Caín, su hermano gemelo. ¿Qué pasará de ahora en adelante?. Eso pronto lo veremos en el capítulo que viene :D.
Un saludo para todos ustedes y ¡Feliz "Miércoles de Saint Seiya: Next Dimension"!. También lo son los Jueves, pero justo salió hoy XD, así que aprovecho con este pequeño cambio.
Cuídense y buen día Jueves para todos mañana.
