Capítulo 32: Las dudas estaban creciendo con respecto al supuesto "malestar" que Lincoln tenía dentro suyo, el joven decía estar bajo los efectos de los "mareos" provocados por el viaje en el Tiempo, sin embargo, muchos de los integrantes que estaban en la Casa de Ofiuco no parecían compartir esas sensaciones de preocupación. Algo extraño estaba ocurriendo allí y pronto saldría a la luz, pero tampoco podían meterse en una pelea por una supuesta infiltración de Hades en el Santuario, ahora tenían un peligro mayor y era Oddyseus de Ofiuco, el cual estaba llegando a las puertas de la Casa de Virgo, en donde solo le quedarían Libra, Escorpio y Sagitario para arribar a su Templo, donde asesinaría a Athena y así destruir a los Dioses.

Ya había derrotado a Shion de Aries, Ox de Tauro, destruyó a Abel de Géminis y también venció a su hermano Caín, Death Toll de Cáncer había intentado vencerlo en combate, pero cuando estaba por atraparlo en su "Ataúd Omertá"; Lucy asustó al Caballero del Templo del Gran Cangrejo y éste cayó al Inframundo nuevamente. Kaiser de Leo había dado su gran batalla, pero éste, por el problema con el "Corazón del Rey León", no pudo vencer a su oponente y fue curado por los "Frutos del Corleone", mientras que Oddyseus le impartía órdenes a Goldie y Blondie, los dos Leones del Santo del Templo de Leo, que vigilaran y protegieran aquella Casa Zodiacal de cualquier enemigo, mientras que ahora hacía su camino hacia Virgo.

- Es raro que Ikki y Nelson no hayan llegado todavía.- Dijo Todd de Aries.

- Esperemos que estén bien, la última vez que supimos algo de ellos fue en el Templo de la Luna, en las zonas montañosas.- Añadió su hermano Rod de Tauro.

- El Maestro Ikki y Nelson son valientes y temerarios, estoy seguro de que llegarán hasta aquí.- Prometió Bart de Géminis, el cual no le quitaba la mirada de encima a Lincoln, ya que una nueva sensación de dudas e incomodidad sacudió todo su interior.

- ¿Pasa algo, Bart?.- Preguntó Martin de Capricornio y éste le hizo una seña de que se acercara en silencio junto con los demás niños de Springfield.

- Algo no me gusta de esta persona, ese Lincoln Loud, me parece que nos están ocultando algo.- Apuntó el joven rubio.

- No sé qué será, pero desde que llegaron, sus hermanas no se separan de él, es como si su unión fuera más que fraternal, pero estoy segura de que tienes razón, Bart, no debemos bajar la guardia por lo que más queramos, si lo hacemos, estaremos perdidos. Además de eso, el Maestro Shun y los demás no permitirán que lastimen a Athena.- Añadió Lisa sus dudas con respecto a la Familia Loud.

- ¿De qué están hablando ustedes?.- Preguntó Lori, cruzándose de brazos y llamando la atención de todos ellos.

- ¿Qué? Emmm, nada.- Dio Allison de Piscis su "respuesta", mientras que aquella rubia no les quitaba un ojo de encima y aumentaba la seriedad.


Por su parte, en las puertas de la Casa de Virgo, allí se encontraba aquel Templo Zodiacal, cuya fachada había quedado dañada por el terremoto anterior, mientras que en el suelo yacían Ikki y Nelson de Fénix, los cuales estaba recuperando la consciencia tras el desmayo ocurrido por Oddyseus y su "Hipnoterapia".

- Uhh, Uhh.- Despertó Ikki tras el desmayo y de ahí comenzó a preguntarse de todo.- Nelson, Nelson, ¿estás bien?.- Preguntó éste a su Aprendiz, quien abrió los ojos.

- Sí...Maestro...agh, ¿qué fue lo que pasó?.- Respondió el chico, mientras que se levantaba con la ayuda del hermano mayor de Shun.

- Ni yo tampoco lo recuerdo, ¿Qué...qué sucedió? ¿Acaso nos dormimos repentinamente?.- Cuestionó Ikki aquellas dudas.

- ¡Maestro, mire!.- Señaló Nelson con horror en su voz.

- Kuh, a pesar de que llegamos a esta distancia del Templo de la Virgen, ¿acaso perdimos el Tiempo?. Pero de cualquier forma, tenemos que seguir a Shun y a los demás lo antes posible, de prisa, Nelson.- Pidió Ikki y éstos emprendieron el ascenso por las escaleras de la Casa de Virgo, bajo un Cielo totalmente distorsionado.

- ¿Cree que algo pasó?.- Preguntó su Aprendiz con dudas.

- No lo sé, pero siento una presencia maligna y no es de Hades, sino de alguien más.- Respondió el castaño, mientras que seguían subiendo las escaleras.

Pronto, ambos personajes distinguieron en la fachada, el símbolo de Virgo.

- El Templo de la Virgen, en el Futuro este Templo es protegido por Shaka, "El Hombre Más Cercano a Dios".- Recordó Ikki aquella pelea que tuvieron durante la Batalla de las 12 Casas para salvar la vida de Athena y cuando se sacrificó junto con Nelson para así abrirles el camino a sus amigos.

- Sin embargo, no siento la presencia de nadie. ¿Acaso no hay nadie?.- Se preguntó Nelson y en ese momento, el bravucón cayó al piso, atrapado por un misterioso sonido.

- ¡Nelson! ¡Uh! ¡¿Qué...Qué es este sonido en mis oídos?! Uhhhhh, ¡Nelson!...Estoy perdiendo la razón, lo mismo mi Aprendiz...esto no debería estar en el Templo de la Virgen...¡¿Qué es esto?!.- Quiso saber Ikki, mientras que tambaleaba y trataba de ayudar al bravucón, hasta que alguien apareció para responder a sus dudas.

- ¡Ese es el Espacio Anecoide!.- Señaló Nelson.

De golpe, en medio de la Casa de Virgo, una intensa luz roja apareció y con ella, un Caballero Dorado que estaba cruzado de piernas, meditando en el aire y con los ojos cerrados.

- ¿Qué...¡¿Quién eres?!.- Quisieron saber Nelson e Ikki.

- Soy Shijima de Virgo, aquel que custodia el Templo de la Virgen.- Se presentó el pelirrojo, sin abandonar su actividad.

- ¡¿Shijima?!.- Exclamaron con dudas Nelson e Ikki.

- Atacaré a aquellos que ingresen a este Templo sin permiso.- Lanzó el Caballero Dorado su advertencia.

- Oye, tranquilo, viejo, nosotros no somos tus enemigos.- Le dijo Nelson con ese clásico tono de rebeldía.

- E...Espera, tal y como dijo mi Aprendiz, nosotros no somos invasores. Tenemos cosas que hacer y para ello, debemos cruzar este Templo. Tenemos que seguir adelante.- Pidió Ikki, pero no iba a ser fácil.

- He dicho que voy a matarlos.- Sentenció Shijima con su voz tranquila y comenzó con el ataque.

Ambos sentían una horrenda presión en su ser, era como si estuvieran siendo pisoteados por una fuerza indescriptible, cayendo al piso y tratando de taparse sus oídos.

- ¡Maestro, ¿qué es esto?!.- Preguntó Nelson con terror en su voz.

- Uooh, m...mis tímpanos están siendo destruidos. Kuh, Nelson...es imposible evitarlo, ¡vamos a tener que oponernos a él!.- Pidió Ikki, como última carta, ante la desesperación que ocurría en esos momentos.

- ¡"AVE FÉNIX"!.- Lanzaron ambos personajes su ofensiva, viéndose la imagen de aquella Ave de Fuego, sin embargo, ésta fue repelida.

- ¡¿Qué?! ¡Imposible!.- Quedó Nelson sorprendido de aquel fracaso.

- No puede ser, no le hizo absolutamente nada. ¿Qué significa esto?.- Preguntó Ikki también.

- Soy un Pensamiento Residual.- Respondió Shijima con tranquilidad en su voz.

- ¿Un Pensamiento Residual?.- Quedaron Ikki y Nelson confundidos por esa respuesta.

- Yo no me encuentro en este lugar, sin embargo, mi "Barrera" ha sido desplegada por completo, nadie podrá destruirla.- Les contó sobre aquella defensa, mientras que se elevaba un poco más en el aire.

- "El Santo de Virgo de esta época, ¡¿acaso es un hombre que supera a Shaka?!".- Se preguntó Ikki con asombro.

- Si ahora lo entendieron, retírense.- Pidió Shijima nuevamente y atacó con su poder.- Ya no tendré más compasión.- Advirtió.

- N...No hagas que tengamos que retirarnos, nosotros...nosotros debemos seguir adelante.- Se negaron ambos en irse.

- En ese caso, morirán.- Sentenció el pelirrojo e inmovilizó al Maestro y al Aprendiz, quienes cayeron al piso.- El "Espacio Anecoide" continúa siendo desplegado, ya que tus tímpanos han sido destruidos, lo que sigue es la destrucción de sus cerebros.- Continuó hablándoles, pero a pesar de ello, Ikki y Nelson se arrastraron por el suelo para salir de la Casa de Virgo y avanzar hacia la de Libra.- Estos dos hombres, sin tener el Sentido del Oído, ¿continúan avanzando a pesar de que se encuentran al borde de la Muerte?. Sin embargo, aquello que les espera, es esto: ¡"LAS CUATRO PUERTAS DE BUDA"!.- Exclamó y mostró aquellas "Puertas" que debían elegir, misma prueba que le había hecho a Suikyo de Garuda anteriormente.

- ¿Q...Qué es esto? ¿"Las Cuatro Puertas de Buda"?.- Preguntó Ikki con su Aprendiz.

- Si quieren seguir adelante, entonces no les queda más opción que elegir una de ellas. Sin embargo, sea cual sea la Puerta que escojas, les espera una adversidad. ¿Acaso vas a morir en este "Espacio Anecoide"?. Sea cual sea la Puerta que abran, lo único que les espera son dificultades. No queda mucho para que sus cerebros sean destruidos por completo. Ya no les queda tiempo.- Impuso esas "reglas" y tras explicarlas, dio el ultimátum.

¿Qué debían hacer en aquellos momentos?

- E...En ese caso, ¡elijo esta Puerta!.- Dijo Ikki y cuando estaba por abrirla, algo pasó.

- Espera.- Pidió una voz que venía desde la neblina levantada.

- ¡El "Espacio Anecoide" ha sido paralizado!.- Señaló Nelson con asombro.

- Pueden leer mis labios, ¿no es así? ¿Saben qué Puerta es esa?: Es la "Puerta de la Muerte".- Dijo aquel Caballero de Ofiuco con seriedad.

- ¿"Puerta de la Muerte"?.- Preguntó Ikki, quien se volteó para ver al personaje recién llegado.

- Tal como señala su nombre, si abren esa Puerta, van a morir.- Respondió Oddyseus con los ojos cerrados.

- E...En ese caso, las otras Puertas son la "Puerta de la Vejez", la "Puerta de la Enfermedad" y la "Puerta de la Vida". Cada una de esas Puertas, tal y como señalan sus nombres, harán que pasen por dificultades. No sé qué clase de personas son, pero ¿acaso piensan abrirlas, a pesar de que acabo de advertirles?.- Explicó el peli blanco-plateado aquella situación y luego lanzó su pregunta.

- T...tenemos que abrirlas, para proteger a Athena.- Sentenció Ikki y de ahí, con Nelson, abrieron la Puerta que habían escogido, pero se desplomaron en el piso.

- Parece que sus cerebros no han recibido aire, si sus condiciones son éstas, los curaré enseguida.- Dijo Oddyseus y caminó hacia aquellas dos personas.

- ¿Vas...vas a aplicarnos un tratamiento médico a pesar de que no sabes si soy tu enemigo o tu aliado? ¿P...Por qué?.- Quiso saber el castaño, mientras que empezaba la curación.

- Yo soy un Médico. Es mi obligación curar a las personas si tienen heridas y si se encuentran enfermas.- Respondió el Caballero de Ofiuco y los recostó en el piso.

- ¿Cuál es tu nombre?.- Preguntó Nelson.

- Oddyseus.- Se presentó aquel personaje.

- O...Oddyseus...p...parece que estamos en deuda contigo.- Fueron las palabras de Ikki y de ahí cayó inconsciente con Nelson.

- Muy bien, con esto el tratamiento médico ha terminado, dentro de poco recobrarán el Conocimiento. Sin embargo, este hombre y su Aprendiz dijeron que protegen a Athena. ¿Quiénes son?. Son unos Santos que no he visto antes.- Se quedó mirándolos con bastante seriedad, pero de ahí reapareció Shijima para defender su Templo.

- Miserable, ¿quién fue el que destruyó el "Espacio Anecoide"?.- Preguntó el pelirrojo.

- No tiene sentido alguno que hable con un Pensamiento Residual: Ahora voy a despertar a tu verdadero cuerpo. La "Ley del Despertar", Shijima, despierta.- Sentenció el peli blanco-plateado y lanzó su ataque, provocando todo un vendaval en la Casa de Virgo y llegando hasta donde se hallaba el pelirrojo inconsciente.


- Uh...Uhhhh...- Comenzó a despertarse aquella persona.

- ¿Has despertado, Shijima?.- Preguntó aquella voz que lo tomó por sorpresa.

- A...Alguien está hablando directamente con mi cerebro...¡E...Esa es la voz de Oddyseus! ¿Finalmente has resucitado?.- Preguntó el pelirrojo hacia esa persona.

- Así es, para matar a Athena: Shijima, ¿tú también me obedecerás?.- Respondió y de ahí fue al grano.

- Tonterías, yo juré lealtad a Athena, aunque tenga que arriesgar mi vida. Oddyseus, quiero que me escuches ahora mismo: Athena...- Iba a comunicarle todo lo ocurrido, sobre la Diosa, Hades, la llegada de ella y de aquellas personas del Futuro.


- ¡NO VOY A ESCUCHARTE SI ES QUE NO VAS A OBEDECERME, AHORA SEGUIRÉ HASTA QUE ESTAS "CUATRO PUERTAS" DESAPAREZCAN POR COMPLETO!.- Bramó con severidad el rival.


- ¡¿"Las Cuatro Puertas"?!. Eso es ridículo...aunque seas tú, no podrás conseguir algo como eso.- Le advirtió el Caballero de Virgo, abriendo los ojos, sorprendido.


- En ese caso, será mejor que lo percibas.- Fue la respuesta final de Oddyseus, mientras que iba tomando aquel artefacto y símbolo de su poder.


- No...No puede ser...esa Vara es...¡La "Vara de Asclepio"!.- Exclamó Shijima con asombro ante aquel símbolo que portaba su oponente; pero algo más aterró a aquel Caballero y que llamó la atención del de Ofiuco.- "Un momento...¿qué...qué clase de energía es esta?. Procede desde la Casa de Ofiuco...no...no puede ser...¡no puede ser, esto tiene que ser una broma!.- Pensó el pelirrojo, mientras que una sensación de miedo le invadía.


- "Así que también está aquí: Hades".- Pensó Oddyseus, mirando hacia su Templo y con ello la presencia de aquel oponente.


En el Templo de Ofiuco, Lincoln había sido invadido por un extraño cuadro de "fiebre", cosa que llevó al muchacho a que se recostara en el suelo, sus hermanas lo cuidaban y no se separaban por nada del Mundo. Lucy estaba a su lado, cuando en esos momentos, los cabellos del muchacho comenzaron a cambiarse del blanco al negro.

- "Por fin: El Señor Hades está despertando en Lincoln".- Pensó la gótica, quien no se separaba de él por nada en el Mundo junto con las demás.

Ahora las cosas se habían vuelto más complicadas y solo quedaba por saber si él iba a ser su aliado o su enemigo. Pronto lo iban a descubrir.

De golpe, el albino se levantó del piso y llamó la atención de todos los presentes:

- ¡Ay, caramba!.- Gritó Bart, viendo el cambio en los cabellos del albino.

- Finalmente ha despertado: Señor Hades, bienvenido.- Dijo Lucy y con sus hermanas, se arrodillaron ante el chico, quien sonrió al ver a sus futuras Espectros, Diosas y Jueces del Infierno a su lado, en especial su Harem que tenía con ellas.

- Je, veo que ésta era la sorpresa, se siente genial, pero...con Athena...yo...creo que ya tomé mi decisión.- Finalizó el ahora peli negro, mirando a todos los presentes y de ahí, todo quedaba sumergido en una atmósfera de dudas y temor por lo que diría a continuación.


¿Ikki y Nelson van a pasarse al bando de Oddyseus? ¿Qué pasará con Shijima y los otros Caballeros Dorados? ¿Y con Lincoln?. El Alma de Hades ha despertado en el albino y con ello está el peligro de que intente asesinar a Athena, las cosas no van para nada bien en el Santuario del Siglo XVIII, así que tendremos que esperar al próximo capítulo.

Saludos para todos ustedes y que tengan un buen Viernes para todos.