La vida nos ha de separar, pero nuestro lazo nunca se romperá

Disclaimer: Los personas no son míos, son propiedad de Nintendo.

¡Disfrútenlo!


Destino.

Pedazos de historia escritas en las constelaciones fueron borrándose lentamente, dejando enormes lagunas que no sabían cómo serían llenadas. Las leyendas, fantásticas e inspiradoras, desaparecieron dejando tras de sí rastros de lo que pudo haber sido y jamás será.

Las estrellas, en toda su sabiduría y milenios de vida, jamás esperaron que el destino tomara una dirección tan cruel y trágica.

Giro.

Kamek miró con una sonrisa torcida cómo la bolsa con el bebé era arrastrada por las bravas corrientes del río, rápidamente perdiéndose de vista.

Con una risa victoriosa, emprendió camino hacia el castillo del Rey Koopa, ansioso por revelar la grandiosa noticia de la muerte de uno de los hermanos Mario.

Presentimiento.

Yoshi arrulló al bebé humano en un vano intento de calmarlo, pero la pobre criatura lloraba con tanta pena y dolor que supo, con el corazón quebrándose con cada sollozo, que el pequeño sol había perdido a su luna.

Soledad.

Mario tenía muchos amigos por todo el mundo, pero ninguno tan íntimo como el que lo acompañaba cuando llegaba a su enorme y vacía casa.

Aventura.

Todos decían que amaba la aventura. Lo cierto era que amaba aún más la excusa de poder viajar y no tener que pensar en el espantoso hueco en su pecho que jamás sería llenado.

Peach.

Dulce y hermosa princesa. Estar con ella era lo único que lo hacía sentir casi completo.

Sobrevivencia.

La supervivencia del más fuerte fue la primera lección que aprendió en sus tiernos años de vida. Ocultó su sensible corazón bajo una coraza de arrogancia e indiferencia, su miedo y cobardía bajo la adrenalina y promesas de riquezas, y el hueco en su pecho con el brillo de nuevos tesoros.

Guardián.

No salvó a la criatura en un acto de misericordia ni de buen corazón, lo hizo en un acto de rebeldía contra el mundo.

Lección.

"No llores." Espetó con veneno. "El mundo no se apiadará de ti solo porque derrames algunas lágrimas." Fue en ese momento, llorando sobre el frío cuerpo de ella, en que supo que tenía razón.

Nombre.

Él no tenía uno, al menos, nadie le había asignado alguno. Pero no importaba, él mismo lo crearía, y se aseguraría de que todos en el mundo lo recordaran.

Invisible.

Algunos lo llamarían una maldición, para él era una gran ventaja. Tomaba lo que deseaba cuando quisiera, y ni estando en el mismo lugar que las 'víctimas' eran capaz de verlo hasta que era muy tarde.

Sólo.

No necesitaba a nadie, había sobrevivido sin ayuda desde niño, hacía tratos por conveniencia y alianzas estratégicas, pero no ocupaba a nadie en su vida, no importaba que su corazón dijera lo contrario.

Rumores.

Las historias corren rápido entre reinos, pasan de oído en oído y de boca en boca. Pronto todos saben de las hazañas de Súper Mario, el héroe del Reino Champiñón, y del Trueno Verde, el ladrón invisible.


Notas: ¡Estoy taaaaaaaaan emocionada por este AU! Luigi nunca es rescatado, y los hermanos crecen separados y con vidas muy distintas.

Mr. L tiene el protagonismo, pero Luigi sigue ahí, oculto y oprimido por la severidad de su niñez.

¡Espero les haya gustado! (Esta historia también está en wattpad tanto en inglés como en español)

Nos leemos :D

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