La vida nos ha de separar, pero nuestro lazo nunca se romperá

Disclaimer: Los personas no son míos, son propiedad de Nintendo.

¡Disfrútenlo!

SMB=Mario

SMB=Mr.L/Luigi

SMB=Ambos


Influencias.

-¡Me desharé de él como usted me dijo Sr. L!

-... ¿Disculpa?

-Erg... ¡yo no dije semejante cosa, Mario! Él debió haber escuchado mal.

-Pero usted me dijo-

-¡Silencio! ¡Estoy perplejo de que hayas hecho semejante cosa! (Estoy orgulloso de ti).

-...

-Ahora lo que vas a hacer es dejarlo libre, sano y salvo, ¿entendido? (Mátalo).

-...L.

-Y una vez lo hagas irás con esa mujer y la cortejaras como es debido: con tu encanto y caballerosidad. (Secuéstrala).

-¡Mr.L!

Diferencias.

-¡No lo harías! ¡Eres un héroe, como tu hermano! – L miró con una sonrisa burlona al patético ser que colgaba de la orilla de la nave, su mirada llena de terror y aquella afirmación que más bien era un desesperado consuelo le provocaban unas inmensas ganas de reír.

Tranquilamente se reclinó en las barandillas frente a él, mirándolo con diversión.

-Ay, amigo, ¿Qué no lo sabías? Esa es la más grande diferencia entre él y yo. – Se acercó hasta quedar cara a cara con el Koopa –. A mí no me interesa jugar al héroe. – Sonrió cruelmente, enderezándose para después, de una sola patada, lanzar a la criatura al río de lava bajo ellos.

Era divertido, esto que él hacía.

Chiflando inocentemente, se sentó frente a la enorme computadora y se colocó los audífonos. – Ya estoy aquí, querido hermano.

-... ¿Qué fue lo que hiciste?

-¿Yo? ¿Qué te hace creer que hice algo?

-Te oyes demasiado feliz.

-Ah, eso. – Sonrió malicioso. – No fue nada, sólo tuve que recordarle a alguien la diferencia entre tú y yo.

Tensión

L miró con disgusto al héroe de rojo, que a su vez miraba con algo cercano a la añoranza a la empalagosa dulce Princesa Peach.

-Dios, esto es patético.

-¿Hmm? – Mario miró con interés al ladrón de verde, que le hizo una mueca de asco.

-Esto. Entre tú y la princesa. – Hizo un ademán con la mano, señalando el espacio entre el héroe y su Majestad. El más bajo lo miró en confusión –. Sabes, he vivido la tensión sexual muchas veces, pero nunca en mi vida esperé presenciar una tensión romántica como la que hay entre ustedes. Tan…Tan…aggg.

-¿Tensión romántica? – Frunció el ceño. – ¿De qué rayos hablas?

-¡De lo que hay entre tú y su Real Majestad!

-Entre yo y… – Mario se puso tan rojo como su gorra, y L ya hasta esperaba ver salir humo de sus orejas en cualquier momento –. No hay nada entre nosotros. – Logró decir sin tartamudear, una hazaña bastante impresionante.

-No hay na-¿Es en serio?

-Bueno, ella es una princesa-

-…

-y yo un plomero…

-…

-Solo…somos amigos….

-…

-…

-…No sé qué decirte…

-…

-…ahora me das lástima.

-¡¿Por qué?!

Direcciones

L observaba con una mano cubriéndole la boca y una ceja alzada el escenario frente a ellos: armas de destrucción masiva, guillotinas, trampas y ríos de lava ardiente por si te llegabas a caer.

Mario, a su lado, mantenía los labios en una fina línea y una expresión nerviosa.

-…pero el señor quería ir a la derecha.

-¡Ya dije que lo siento!

Comienzo

La encontró en un enorme tuvo lleno de una extraña sustancia, con muchas agujas conectadas a diferentes máquinas incrustadas en su cuerpo, y una expresión de profunda agonía en su rostro deforme.

No supo lo que lo trajo hasta ese siniestro lugar, ni tampoco le importaba mucho en esos momentos, solo sabía que se encontraba horrorizado por esa terrible escena y que debía sacarla a como diera lugar.

Y así comenzó todo…

-¿Quién eres? – Preguntó tiritando de frío, nunca dejando la expresión desconfiada y de fiereza que adornaba su nuevo rostro, lo que le hizo sonreír de lado.

-Llámame Mr.L, niña. ¿Y tú?

-…mi nombre es Mimi.

Un encuentro inesperado. Unas simples palabras. Y una amistad que duraría una eternidad.

Pasado

-Ay, Mario. ¿Por qué no pudiste quedarte así?

El héroe de rojo crujió los dientes y miró fulminante al ladrón de verde.

-¿Quieres dejar de estrujarlo? ¡Ya déjalo en paz!

Mr.L gimoteó y apretó su agarre en el infante.

-¡Pero es que eras tan lindo!

La criatura, quien era nada más y nada menos que Mario de bebé, rió encantado y se acurrucó más en el pecho del mayor.

-¡Míralo! Todo tierno y bonito~ – Lo abrazó con gentileza, mirando con un puchero a la versión mayor. – ¿Qué rayos te pasó, héroe?

Mario dejó escapar un gruñido de fastidio y se cruzó de brazos. Odiaba esa aventura, y no podía esperar a que se terminara de una vez por todas.

(Y no, Peach, no estaba celoso de que su hermano quisiera a su versión infante y no a él. Eso era completamente ridículo)

(…y muy, muy cierto)

(Pero nadie tenía por qué saberlo)


Notas: Estos drabbles los escribí conforme me llegaba la inspiración, por lo que en realidad no tienen un orden definido; en algunos ya saben que son hermanos, en otros están en negación, y en otros más no saben ni que el otro existe.

En fin, ¡espero les guste este cap! ¡Gracias a xjapan por tu review!

Nos leemos :D

¿Me regalan un review?