Capitulo 3: Experimento de Orochimaru
El hombre que ataco a Mirai y Haruka no tenia interés alguno en la jinchuriki, de hecho hasta que intercambio golpes con ella, no sabia si quiera que era una. Su atención era con la compañera de Mirai, Haruka. Le tenia inmovilizada y con un pedazo de madera clavado en su hombro, claramente una forma de tortura para conseguir la información que buscaba.
– Eres un experimento de Orochimaru-sama. –Le decía.– Pero no te reconozco y no tengo nada de información sobre ti. ¿Dime que estas haciendo aquí?
Haruka no podía responder mas que con unos quejidos de dolor. No sabia de que hablaba, ella le había dicho la verdad. Bueno casi toda, pero lo demás ya lo había descubierto por si mismo.
– Maldición. –Pensaba Mirai. Sabia que debía intervenir, pero estaba muy lejos para usar su jutsu y su cuerpo le dolía.
– ¡Deja a esa chica de inmediato! –Se escucho una voz antes de que el enemigo recibiera un golpe en el costado. Tuvo que soltar a Haruka y retroceder.– ¡Por orden de la policía de Konoha, estas bajo arresto!
Una chica de aproximadamente la misma edad que las dos genin había llegado. Tenia un largo cabello castaño atado en una cola, sostenía en sus manos un par de tonfas y vestía un uniforme azul oscuro.
El atacante miro a su nueva oponente, lo había tomado por sorpresa, pero dudaba que fuera a ser mucho mas fuerte que ellas. Sin embargo, la chica policía había llegado con varios refuerzos que si bien de momento mantenían a los civiles a distancia, si comenzaban a mirar a su compañera en peligro la apoyarían.
– Carajo. –Dijo el hombre que comenzó a hacer unos sellos manuales.– No creas que esto se ha acabado. Descubriré que haces aquí. –Le dijo a Haruka mientras se deshacía en unas serpientes que se ocultaron por la aldea.
– Maldición, escapo. –Dijo la chica de la policía. El resto de sus compañeros avanzaron a la escena para comenzar a atender a las dos heridas.
La policía de Konoha y el país del juego era una organización encargada de la seguridad al interior de los asentamientos en el país. Sus obligaciones iban desde detener conflictos civiles, hasta apoyar en la defensa de la aldea en caso de invasión. Había sido creada después de la cuarta guerra ninja, curiosamente por Satsuki que revivió hasta cierto punto la policía militar, pero cambio mucha de su estructura, siendo también la primera capitana. El proyecto se extendió mas allá de Konoha hasta poder abarcar todo el país del fuego. Originalmente estaba constituida por antiguos ninjas que se transfirieron a esta, pero desde hace algunos años el programa de la academia permitía que los alumnos graduados eligieran entre una carrera como ninjas o unirse a la policía. Había cierta división entre los ninjas y la policía, pero todos sabían que en el fondo eran muy similares.
Mirai comenzó a levantarse.– Estoy bien. –Comento.– Buen momento para que el maldito chakra empiece a funcionar. –Pensó con sarcasmo.
Haruka por otro lado, trato de sacar el pedazo de madera de su hombro, pero fue detenida por la mano de una mujer adulta.
– No es necesario. –Comento Hanabi con el uniforme de la policía.– Tu enemigo ya no esta. Si te lo sacas sin saber que hacer, puedes hacerte daño.
– Tía Hanabi. –Exclamo Mirai relajándose por ver que la mujer adulta estaba ahí. Mirai sabia que trabajaba en la policía, pero era la primera vez que la miraba vestida en el uniforme.
– Joven, tienes que sentarte. –Le dijo un oficial a la pelinegra.
– Estoy bien.
– Recibiste un serio golpe. –Comento el oficial apuntando al lugar donde había chocado la genin.– Puedes tener alguna herida inter-
– Dejala, esta bien. –Dijo Hanabi.– Es bastante resistente a los golpes.
– Entendido, como ordene capitana Hanabi. –Dijo el oficial retirándose a hacer otras tareas.
– Una pelea de ninjas dentro de la aldea. –Exclamo Hanabi.– Este va a ser un chin- mucho papeleo.
– ¿No son muy comunes? –Pregunto la jinchuriki.
– No, al menos no desde la alianza. –Comento la mujer castaña.– Es algo tan raro que pase que no se si la mayoría sepa que hacer.
– Capitana, ya hemos acordonado la zona y comenzado a interrogar a los testigos. –Informo la chica de cabello castaño que salvo a Haruka.
– Muy bien. –Respondió Hanabi.– Chisa, ¿Por que no le haces preguntas a la implicada?
– Entendido. –Respondió la castaña. Esta tomo un pergamino de su bolsa de herramientas y lo abrió, desellando una libreta de este.– ¿Nombre?
– Mirai Sarutobi. –Dijo la genin.
– ¿Que ocurrió?
– Estábamos sentadas dentro, cuando el entro y de inmediato lanzo instinto asesino a mi compañera. –Dijo Mirai.– Después de eso, reaccione atacándolo.
– ¿O sea que tu atacarte primero? –Pregunto Chisa.– Capitana, esta es la criminal.
– Tranquila Chisa. –Dijo Mirai.– Escuchemos el resto de su historia.
– Peleamos y el ataco a Haruka. –Dijo Mirai.– Le pregunto que si quien era y que hacia aquí.
– ¿Y que le respondió? –Le pregunto Hanabi.
– Obviamente la verdad. Que su nombre era Haruka y vivía aquí, pero el no le creyó. –Dijo la pelinegra.– El la llamo experimento de Orochimaru.
– ¿De Orochimaru? –Pregunto Hanabi. La mujer miro a la tienda donde interrogaban a los dos adultos.– Ya veo.
– ¿Quien es ese Orochimaru? –Pregunto Chisa. Mirai tampoco sabia mucho de el, solo que era alguien malo que asesino a su abuelo.
– Es un enemigo de la aldea. –Comento Hanabi.– Deserto de esta después de hacer algunos experimentos ilegales. Creímos que había muerto a manos de Satsuki-san, pero de alguna forma continuo vivo durante la guerra. El bastardo se unió a las aldea exteriores. –Explico la capitana.– Si Orochimaru esta relacionado, esto es muy serio. –Murmuro esta ultima parte.
Hanabi sintió la presencia de varios ninjas acercándose para llevarse a Mirai. Como no era una civil, ella tendría que responder ante la Hokage por lo que acaba de ocurrir.
– ¡¿Se la van a llevar?! –Pregunto Chisa.
– Ella debe informar a otros por esto. –Dijo Hanabi.– Ademas, esta claro que lo hizo en defensa de su amiga.
– Pero capitana, peleo en las calles de la aldea. –Dijo la chica policía.
– Si, contra un posible enemigo de la aldea. –Le dijo Hanabi poniéndole la mano en un hombro.– Vamos Chisa, tenemos trabajo que hacer si queremos encontrar a ese tipo.
– Esta bien, capitana. –Dijo la joven.– Capitana, ¿Como conoce a esa genin?
– Es algo como una amiga de mi familia. –Dijo Hanabi.– Es un poco confuso de explicar, pero es como una sobrina para mi.
– ¿En serio dijo "experimento de Orochimaru"? –Pregunto Satsuki.– Carajo. Eso si que es serio.
– Si, la tia Hanabi dijo algo como eso. –Comento Mirai.– ¿Pero que es uno de esos experimentos?¿Y por que es tan malo?
Satsuki suspiro.– Seria mejor que no te dijera esto, pero veo que ya estas involucrada y tengo la ligera impresión de que no harás mas que involucrarte mas. –Dijo la Hokage.– Orochimaru, es uno de los sanin, alumnos del tercer hokage, tu abuelo. Antes de abandonar la aldea, comenzó a hacer experimentos humanos, muchas veces en niños. Cuando ocurrió la guerra y se unió a las aldeas exteriores, continuo con sus experimentos. Sabíamos que después de que abandono la aldea, muchos de sus laboratorios quedaron escondidos, pero eventualmente fueron destruidos durante el ataque de Pain. Parece que quedo uno.
– ¿Y que tiene que ver esto con Haruka? –Le pregunto la jinchuriki.
– Vamos Mirai, eres muy inteligente. –Dijo Satsuki.– Ya sabes lo que debe de pasar. La verdadera pregunta es: ¿Quieres escucharlo de mi o que te lo diga tu compañera?
Dos días mas tarde, Mirai decidió ir a ver a su compañera en su casa, recuperándose de su herida. Ino les había indicado que debido a la recuperación de su compañera, ellos no tomarían misiones pero entrenarían mientras Haruka se recuperaba. Después de que las actividades de su equipo terminaran. La pelinegra fue al departamento de su compañera.
– ¿Como te sientes? –Le pregunto notando los vendajes en su hombro.
– Bien, duele un poco, aunque no quedaran muchos daños permanentes. –Dijo la rubia.– Mi mama estaba muy preocupada, hasta no quería ir a trabajar.
– Respecto al otro día… cuando ese tipo te interrogo… –Decía Mirai.
– No se que traía. Le dije la verdad. –Comento Haruka.– No se nada sobre ese Orochimaru, no soy un experimento y he vivido toda mi vida aquí. Soy adoptada, pero soy de aquí.
– Soy una jinchuriki. –Dijo Mirai.– Tengo un bijuu en mi interior, una bestia con cola, al igual que Naruto-san. Lo que use con hombre árbol y el señor intención asesina fue una parte del poder de mi bijuu saliendo, aunque no tenga mucho control. Mentí sobre que era una técnica que aprendí, no quería que se enteraran.
– ¿Por que? –Pregunto la rubia.
– Bueno, primero que nada me dijeron que mantuviera el secreto, por lo menos hasta que estuviera lista para defenderme. –Explicaba la pelinegra.– Pero mas que eso, tenia miedo de como reaccionarían. Si me iban a tratar diferente después de enterarse y se iban a apartar de mi. Cuando use el poder de mi bijuu por primera vez, y vi que estaban asustados, temí que eso pasara y hasta quise alejarme.
– Mirai… –Exclamo Haruka.– El dijo la verdad. Soy un experimento de Orochimaru, pero no creo que soy como el. Creo que ese tipo es de antes de la guerra, y yo soy un experimento de la guerra. Después de que la alianza derroto a Tobi, Orochimaru fue a las aldeas exteriores. Ellos convencidos de que les ayudaría a consolidad una victoria, le ofrecieron de todo, dinero, equipo… sujetos para su investigación. Mis "padres" ofrecieron a su hija para ese experimento.
– Haruka… eso es horrible. –Dijo Mirai.– ¿Quiere decir que eres de la aldeas exteriores?
– Mi sangre lo es, pero yo no tengo memorias de ese lugar. –Dijo la rubia.– Era muy pequeña cuando la alianza ninja tomo el laboratorio donde estaba y me rescataron de ahí. Mi madre, ella también es victima de uno de los experimentos de ese hombre. Vino a Konoha a que la curaran, y se quedo aquí. Cuando supo de mi, ella pidió adoptarme casi de inmediato.
– Gracias por contarme esto Haruka. –Dijo Mirai.
– Siento que debía hacerlo después de lo que me dijiste. –Comento la genin.– Ademas, se siente bien. Siento como me quite un gran peso de encima.
– Tienes razón. –Respondió la pelinegra.– Si se siente mejor quitarse eso de encima.
– ¿Puedo pedirte algo?
– No te preocupes, no le diré tu secreto a nadie.
– No es eso. –Dijo Haruka.– Ayudame a encontrar y acabar con ese tipo.
– ¿Que?
– Lo escuchaste, el vendrá por mi de nuevo. –Comento la rubia.– Tengo miedo de que cuando lo haga, lastime a mama o papa. Ya sea en el restaurante, o aquí en mi hogar.
– ¿Pero solo nosotras dos?¿Por que no le dices a Ino-sensei? –Pregunto la jinchuriki.
– Ino-sensei me dirá que me espere a que se encargue la policía o algunos otros ninjas. –Dijo Haruka.– Para cuando hagan algo, puede ser muy tarde. Necesito tu ayuda, no puedo sola contra el, pero con tu ayuda… si usas el poder de tu bijuu…
– No lo controlo. –Dijo Mirai.– Esta bien, pero no vamos a buscarlo. Lo haremos venir a nosotros.
El hombre encargado del laboratorio miraba su trabajo. Había completado las reparaciones, justo como le habían enseñado.
[Flashback]
– Escucha muy bien, Yey. –Le decía un hombre adulto.– Tu eventualmente tendrás que hacerte cargo de esto, verlos crecer hasta que estén listos. Cuando ese momento llegue, desataras la venganza de Orochimaru-sama sobre esta aldea.
[Fin Flashback]
– Ese día esta cerca, solo unos cuantos años mas. –El hombre estaba casi listo para terminar con su trabajo. Pero no podía irse a dormir aun, necesitaba terminar el asunto de ese experimento.
Se vistió para salir, y llego hasta la calle, mirando un montón de hojas de papel puestas por todos lados. Yey tomo una de ellas y la miro. Era un mensaje específicamente para el. "Ven por mi al campo de entrenamiento 14- El otro experimento"
Era un reto, por lo menos en la mente de esa chica. Bien, podría terminar ese asunto pronto.
– ¿Segura que lo vera? –Pregunto Haruka a Mirai.
– Claro que si. El laboratorio debe estar en una zona de antes de que reconstruyeran la aldea. –Respondía la Jinchuriki.– Y solo hay pocas de esas.
Con suerte, Mirai esperaba que la policía o algún otro ninja se diera cuenta de eso y fuera a investigar. El mensaje debía ser lo suficientemente claro como para que llegaran refuerzos, y si no, la cercanía del campo de entrenamiento a las casas debería de ser suficiente para llamar la atención y que mas gente llegara.
– Si es de antes de que reconstruyeran la aldea… ¿Como encontrara este campo de entrenamiento? –Pregunto Haruka a lo que Mirai se puso blanca, no pensó en eso.
Ambas genin escucharon unos pasos acercándose tranquilamente hacia ellas.– Así que también estas aquí, jinchuriki.
– Claro que lo estoy. –Le chico la pelinegra.
Yey corrió hacia Haruka lanzandole un golpe. Mejor preparada para esto, Haruka lo desvió. Mirai llego por un lado lanzando una patada que el hombre detuvo.
– ¿Que pasa?¿Por que quieres hacer esto tan rápido? –Le pregunto la rubia.
– Tengo asuntos que atender. –Le respondió.– Tu solo eres un asunto pendiente antes de que vaya a dormir.
Yey retrocedió para evitar el siguiente ataque de Mirai. Haruka salio persiguiéndolo y le lanzo un golpe, pero el hombre lo detuvo sosteniendo su brazo. Mirai salto para lanzarle una patada que bloqueo, evitando que atacara a su compañera. Haruka lo golpeo en el brazo, haciendo que la soltara, después retrocedió. Mirai aprovecho esto e hizo sus sellos manuales.
– Katon: Lanzallamas. –Exclamo la jicnhuriki, soltando el fuego de su boca.
Yey se agacho, sintiendo como las llamas pasaban por encima de el. Se impulso hacia adelante y golpeo a la pelinegra con su hombro. Mirai estaba tirada en el suelo, pero por suerte Haruka llego por un lado y lo pateo, deteniendo cualquier ataque en el que estuviera pensando. El hombre perdió su balance, usando sus manos para evitar chocar con el suelo. Las genin ya estaban sobre el y le lanzaron un puñetazo al mismo tiempo, sacándolo volando.
– Desgraciadas. –Pensó Yey, forzando su cuerpo a ponerse de pie.– Aun si son unas novatas, siguen siendo ninjas, mas fuertes que cualquier persona común y corriente.
– Eso es. –Exclamo Haruka.– Y lo atacamos juntas, vamos a acabarlo.
Yey sin embargo tenia otros planes. El hombre comenzó a hacer una serie de sellos manuales.– Raiton: Defensa de tormenta.
Unos rayos amarillos recorrían el cuerpo del hombre. Sin darles tiempo a las genin de analizar la situación, el corrió hasta ellas. Lanzo un golpe que termino sin golpear a la nada, ambas dieron un paso hacia un lado para evitarlo. Haruka le lanzo un puñeto, pero este no se inmuto. Le respondió con una patada que la saco volando por el campo de entrenamiento. Mientras tanto, Mirai terminaba con sus sellos manuales.
– Katon: Lanzallamas. –Exclamo la jinchuriki. Sus llamas impactaron directamente en el cuerpo de su oponente, pero este salio sin daño alguno.
– Vas a necesitar algo mas fuerte que eso para derrotarme. –Dijo Yay antes de soltarle una patada ascendente. Mirai voló por unos momentos antes de estrellarse en el suelo.– ahora si no te importa, tengo que acabar con ese experimento fallido.
– Ella no es fallida. –Le dijo Mirai en el suelo. La chica comenzó a levantarse lentamente.– Ella es mi compañera, que me acepto de inmediato y tiene una familia que la quiere. No dejare que la llames. –Mirai estaba completamente de pie.– Vamos bijuu, dame chakra para derrotar a este tipo.
El cuerpo de Mirai se comenzó a cubrir en llamas azules. Era igual que en la pelea anterior, ahora por todo su cuerpo, lo cual hizo que Yay se preocupara. El hombre estaba preparándose para resistir el golpe, pero de un momento a otro Mirai ya estaba chocando su hombro en su cuerpo. Una explosión de llamas lo impacto, pasando su defensa y lanzandolo hacia atrás hasta que se estrello con un árbol. El fuego dejo rápidamente el cuerpo de Mirai y esta cayo sobre sus rodillas jadeando de cansancio.
– Desgraciada jinchuriki. –Dijo el hombre manteniéndose en sus pies con las quemaduras de en su cuerpo.– Te voy a matar, así ya no vas a interferir. –Los rayos continuaban recorriendo el cuerpo del experimento de Orochimaru.
– Mierda, necesito atacarlo otra vez con eso. –Pensaba Mirai.– Pero mi cuerpo esta muy cansando.
Yey estaba comenzando a avanzar hacia la jinchuriki cuando escucho unos pasos. Miro hacia donde venían esos pasos y se encontró a Haruka frente a el, sosteniendo una daga en sus manos, pero esta estaba formada por aire. El hombre no tuvo mucho tiempo para reaccionar, la daga se clavo en su costado. Yey no pudo evitar que el arma lo impactara, pero si pudo golpear a Haruka, haciéndola retroceder.
– Maldita desgraciada. –Le dijo el hombre.– Así que eres un experimento para revivir a los toma cielo.
Yey estaba preparándose para atacar nuevamente, cuando sintió un dolor en su hombro. Una mujer de la policía de Konoha había llegado y lo golpeo por la espalda en el hombro, dislocandolo. El hombre se dio la vuelta lanzando un golpe, pero Hanabi se agacho evitandolo. La policia de dio una serie de golpes en el pecho, haciendo que la defensa del hombre desapareciera. La mujer termino la pelea lanzando un golpe ascendente que termino de al criminal.
– Tía Hanabi… –Exclamo Mirai.
– Espero que tengan una buena razón para estar aquí. –Dijo Hanabi con un rostro serio.
En la oficina de la Hokage, estaban Mirai y Haruka frente al escritorio con Ino y Hanabi a un lado de ellas.
– ¡Lo que hicieron fue muy irresponsable! –Dijo la Hokage a las chicas.– ¡Se pusieron en riesgo de manera muy estúpida!
– Hokage-sama, es mi culpa. –Dijo Haruka.– Yo le pedí a Mirai que me ayudara. No podía quedarme esperando con Mama y Papa en peligro.
– Aun así, ese plan y haciéndolo solas. –Dijo Satsuki.– Hanabi, ¿Cual es tu opinión del asunto?
– Bueno, sus acciones ayudaron a la policía a detener a un criminal y encontrar un laboratorio de Orochimaru. Sin embargo, lo que hicieron fue muy peligroso e irresponsable. Como ninja debo decir que su maestra debería castigarlas.
– Lo haré. –Comento Ino.– Fue algo que termino bien, y por buenas razones, pero no podemos ignorar lo irresponsable que fue.
– Muy bien, en ese caso la policía las dejara ir y el castigo estará a cargo de su maestra. Pueden irse, pero no vuelvan a hacer algo como eso. –Declaro la Hokage.– Aunque si son algo como nuestra generación, no sera la ultima vez que vengan regañadas por algo así. – Se dijo a si misma la Uchiha.
A la mañana siguiente, Haruka y Mirai estaban cansadas tiradas en el suelo. Ino las había puesto a correr y hacer ejercicio como castigo por sus acciones de la noche anterior. Lo cual, las chicas agradecían, las otras opciones eran un castigo mucho mas severo por la policía o la Hokage, y si no había la posibilidad de que el hombre atacara a los padres de Haruka. Ese resultado era bueno para ellas.
– Entonces, Haruka es extranjera y Mirai es como Naruto-sama. –Comento Naoki el compañero de las chicas.– Con razón Haruka habla tan raro, como una amargada.
– Oye. –Exclamo sin fuerza la rubia.
– Lo tomaste muy bien. –Señalo Mirai. Ambas estaban preocupadas de como es que su compañero lo tomaría, pero al parecer no se preocupo mucho.
– Ya sabia que tu no eras normal. –Le dijo el chico a la pelinegra.– Solo tuve que investigar un poco. Y Haruka, bueno como dije, no me esperaba que fuera normal porque habla como amargada.
– Oye. –Volvió a exclamar la rubia.
– Esa forma de hablar, veo que ya una de tus compañeras conquisto tu corazón. –Decía Ino poniendo su mano en el hombro del chico.
– ¡¿Que?! –Respondieron ambos sonrojados con Mirai soltando una gotita de sudor.
– Lo siento, pero tendré que detener su coqueteo. –Comento Ino.– Mirai, Haruka. Les toca otra vuelta.
Las dos chicas comenzaron a volver a correr, alejándose de su compañero y la maestra. No muy lejos de ahí, una capitana de la policía las miraba con su byakuga activado.
– Me alegro, Mirai tiene muy buenos compañeros. –Pensaba Hanabi sonriendo. La mujer estaba parada en la puerta, esperando a que alguien llegara frente a la puerta.– ¿Tuviste un buen viaje, Naruto-san?
– Pudo haber sido una negociación mas rápida. –Comento el rubio llegando con Konohamaru a un lado de el.– Pero me alegro de que fuera exitosa. ¿Ha pasado algo en lo que me fui?
Fin capitulo 3
