Diez Cartas para Ron.
Este fic esta inspirado en algunos relatos epistolares que he leído últimamente (El último era "Dear Ron", un buen fic). Así que si notáis algunos parecidos el merito es suyo, no mio.
Todo el fic se desarrolla en la famosa tienda de campaña, menos un pequeño epílogo. Si vas a contar una historia canon, no puedes cambiar los hechos, pero sí puedes añadir algo nuevo para hacerlo más interesante.
Como siempre, No soy JKR. Ni la conozco... Últimamente, ni siquiera me cae muy bien.
"I got a million things to say to someone like you."
"Tengo un millón de cosas que decirle a alguien como tú."
Welcome home.
Bendy and the Ink Machine.
Ron,
Han pasado ya... tres días? Y todavía no puedo creer que nos abandonaras... Bueno, sí que puedo. Estaba ahí. Pero lo que no puedo entender es como pudiste dejarme, dejarnos. Te llamé y estoy segura de que me oíste. ¿Tan poco significo para ti, que puedo ser ignorada tan fácilmente?
¡Es tan extraño! Cada cinco minutos espero que entres en la tienda quejándote del frío, o protestando por la falta de comida... hasta que recuerdo que te fuiste. Es una sensación horrible saber que nunca más te quejarás de la comida. Al menos, no a mí.
Pensando en ello. ¿Por qué tenemos hambre? No tiene sentido. Podemos usar un Accio, conseguir cien hormigas, y con un poco de transfiguración básica, conseguir cien peces, o lo que queramos. Ya sabes lo buena que soy con el hechizo Gemino. ¿Una lata de comida? Diez hechizos después, tendríamos mil (1024 latas. Para ser exactos). Incluso podríamos haber hecho algún Accio Salmón como vimos la misma noche que te fuiste.
Sí, ya sé lo que me dirías (en realidad no creo que lo hicieras). ¿Y qué hay de las cinco excepciones de la Ley de Gamp? Bueno, dicen que es imposible hacer comida de la nada (Nota el -de nada-). Pero puedes replicarla o transfigurarla. Entonces, ¿por qué tenemos hambre? Tal vez sea la influencia del medallón, o tal vez...
Lo siento. De repente tuve la más horrible migraña. ¿Sobre qué estaba escribiendo?... Bueno, no importa.
No tienes idea de cuánto te odio. Cada vez que recuerdo cómo me dejaste (y a Harry)... ¿Cómo pudiste ser tan cobarde, tan egoísta, tan débil y tan idiota... ¡Podría asesinarte con mis propias manos!
Mejor dejo de escribir. No me apetece seguir pensando en ti.
Tu futura asesina,
Hermione.
Ron,
Realmente he tratado de no hacerlo, pero aquí estoy, escribiendo otra vez. ¿Por qué me dedico ha escribir cartas que nunca enviaré? Porque gracias a tu estupidez no tengo a nadie con quien hablar. Desde que te fuiste (como el gran cobarde que eres), sólo tengo una vieja pluma y un poco de pergamino para desahogar mis problemas y frustraciones, que en su mayoría están relacionados contigo. Grandísimo zoquete.
Por qué no hablo con Harry, te preguntarás. Como si el pobre no tuviera ya suficientes problemas. Tiene que enfrentarse a Voldemort. Tiene que destruir esas horribles "cosas" (mejor no nombrarlas). Y ahora, también tiene que lidiar con la traición de su antiguo mejor amigo.
¿Dónde estás? Harry ha mirado el mapa del merodeador, y no estás en Hogwarts. ¿Estás en la Madriguera? Estoy seguro de que Molly te cocinará todos tus platos favoritos. Se acabaron los hongos para el resto de tu vida, eh? (Espero que te pongas tan gordo como una vaca).
Aunque no puedo imaginarte volviendo a la madriguera solo. Ginny te asesinaría en el acto (y con mucha razón). Pero entonces, ¿dónde estás?
¿Has sido tan estúpido como para dejarte atrapar? ¿Tal vez sospechan que estabas ayudando (saboteando) a Harry? Pero entonces, lo sabríamos. Sería noticia de primera plana... o tal vez no. Tal vez piensan que no no eres lo suficientemente importante.
¡Maravilloso! Ahora también estoy preocupado por ti.
Realmente te odio.
Hermione.
Ron,
Harry está mejorando. Se comporta casi normalmente (al menos cuando no lleva el medallón). No lamento decirte que ambos lo estamos superando.
Normalmente, pasamos el día tratando de descubrir donde esta la espada (aún sin suerte, pero ya casi estamos. Puedo sentirlo), por las tardes sacamos el retrato de Phineas Nigellus. No es muy buena compañía, pero obtenemos algo de información.
Ginny (junto con Neville y Luna) está haciendo todo lo posible por continuar con el ejército de Dumbledore. Está luchando valientemente contra el régimen de los mortífagos.
¿Y tú? ¿Dónde estás? ¿Qué estás haciendo? Anoche tuve una horrible pesadilla sobre ti. Fue realmente horrible y deprimente. No quiero hablar en ello.
Todo el mundo está haciendo todo lo que puede. ¿Qué estás haciendo tú, cobarde?
Hermione.
Querido Ron,
Últimamente, estamos acampando en los lugares más horribles, depresivos y miserables que puedas imaginar. O tal vez sólo parecen así porque nuestro mejor amigo nos ha traicionado y nos ha dejado totalmente hundidos.
Creo que este horrible clima está afectando a Harry... y quizás también a mí, un poco. Anoche cayó una enorme nevada. Me recordó a Hogwarts. Con toda esta nieve, los campos deben estar preciosos.
¿Qué estará haciendo Ginny? ¿Quizá una guerra de bolas de nieve? Eso te gustaría, ¿eh? Estoy seguro de que serías el primero en abrir fuego... si estuvieras allí.
¿Qué estaríamos haciendo, si este hubiera sido un año normal? (Si Dumbledore estuviera vivo. Si el Ministerio no hubiera caído. Si... ¡tantas cosas!) Sería la Delegada de la escuela, obviamente. ¿Lo serías tú también? Tal vez. Probablemente habría dicho algo sobre no creer que te hubieran elegido a ti, o algo igual de estúpido. Habríamos tenido una gran discusión, y pasaríamos algunos días sin dirigirnos la palabra. ¡Como en los viejos tiempos!
¡Cómo extraño Hogwarts! La mayoría de mis mejores recuerdos están ahí, y la mayoría de ellos son sobre ti, y Harry. No quiero ni pensar en cómo hubiera sido mi vida si no os hubiera conocido. Triste, aburrida y muy solitaria, probablemente (No es que me esté divirtiendo mucho, últimamente).
No creas que no sigo furiosa contigo por traicionarnos. La nieve me pone nostálgica, y me deje llevar por un momento. No volverá a ocurrir.
Deseándote lo peor,
Hermione.
Ron,
¡NO TE NECESITAMOS! Sí. Lo has escuchado bien. No. Te. Necesitamos. Por qué, Te preguntarás. ¡Porque hemos descubierto dónde está la espada! ¡Por fin!
Al parecer, sólo necesitábamos descansar un poco para resolver el misterio.
Fui a un supermercado muggle bajo la Capa de Invisibilidad y compré suficiente comida para una estupenda comida (¿por qué no lo hice antes?). Para celebrarlo, Harry decidió que nos vendría bien dejar de llevar el mk8medallón por un tiempo. (de nuevo, ¿por qué no lo hizo antes?). Hacía semanas que no nos sentíamos tan felices y relajados. Estábamos hablando de la marca de Grindelwald, cuando Harry tuvo una idea genial: La espada está en el Valle de Godric... Bueno, tal vez fue mi idea, Harry sólo mencionó el lugar.
Es perfecto. En el valle de Godric es donde nació Gryffindor, donde están las tumbas de los padres de Harry, donde Voldemort fue derrotado y donde vive Bathilda Bagshot. La espada está allí. Muy probablemente Dumbledore se la dio a Bathilda. ¡Resolvimos el misterio sin ti!
Será peligroso, claro. Pero no es nada que no podamos manejar. Y más, ahora, que no estas aquí para molestarnos.
Ya te hemos olvidado. Muy pronto serás sólo un viejo, lejano y odioso recuerdo. Sólo un recuerdo.
Adiós para siempre, Ron.
Hermione.
Ronald Bilius Weasley,
Sí. Puedo oír como te estas riendo de nosotros. Crees que esto es muy divertido, ¿verdad? Ni siquiera tengo palabras para expresar lo rabiosa que estoy ahora mismo, contigo, con Harry, conmigo, con todos y con todo.
Fuimos al valle de Godric, y fue peor de lo que jamás podría haber imaginado. Fue un desastre total. Casi nos comió Bathilda Bagshot, que era realmente Nagini, que llamó a Voldemort, que casi nos mata a todos, y... y ya no sé ni lo que estoy escribiendo.
Estoy tan descorazonada, y tan agotada. Creo que me voy a ir a la cama a llorar.
Hermione.
Querido Ron,
Lamento que mi última carta fuera... Que no fuera muy buena. No estaba en mi mejor momento. De acuerdo. Tal vez estaba al borde de un ataque de nervios.
Ahora que he tenido algunos días para descansar, recuperarme y procesar nuestra "experiencia", me doy cuenta de que casi muero. No fue una estúpida aventura. Nos enfrentamos a Voldemort, y casi muero. Morír de verdad, como el final de mi vida, de todas las cosas.
Sabía que esta misión con Harry iba a ser peligrosa, pero era... No sé... ¿A un nivel teórico, no real? Lo sabía, pero nunca me di cuenta de lo real que era el peligro. Hasta ahora.
La gente está muriendo. LA GENTE ESTÁ MURIENDO TODOS LOS DÍAS. Lo sabía, pero realmente, no lo entendía. Es una guerra. Cualquiera puede morir en cualquier momento. Nosotros, tú, los miembros de la orden, tu familia. ¡Tu gran familia! Ahora puedo entender tu preocupación por ellos. ¡Fuimos tan estúpidos! ¡Tan increíblemente idiotas! Sólo toma un descuido, un segundo, y dejas de existir. ¡Tan simple como eso!
Vi a Voldemort. El monstruo. No importa que debamos destruir esas "cosas". ¿¡Cómo demonios vamos a derrotarlo!? Y Harry se ha enfrentado a ese monstruo varías veces, y ha sobrevivido!? ¿Cómo? No puedo concebirlo. ¡Realmente no puedo!
Hablando de Harry. ¡Está enfurecido! Leyó algunas cosas sobre el pasado de Dumbledore en un libro que cogí en la casa de Bagshot. No creo que podamos confiar en ese libro (¡no te rías, Ron!), pero Harry parece creerlo, y no importa lo que haga o diga, sólo lo empeoro.
Siempre sabías qué decir para hacerle sentir mejor. Realmente me gustaría que estuvieras aquí... pero no lo estás. Te echo de menos. Sí. Lo dije: Te extraño. ¿Contento? Sé que es muy probable que muera sin volver a verte, y me está recomiendo por dentro. Tantas oportunidades perdidas.
No sé cuánto tiempo podemos seguir así, sólo Harry y yo. No encajamos, no nos relacionamos bien. Creo que sin ti, nunca podríamos haber sido amigos. ¿Te acuerdas del cuarto año, cuando estabas tan enfadado con Harry? Él venía a menudo a la biblioteca conmigo, ¡pero estaba tan aburrido! Casi tanto como yo. Sin ti, apenas funcionábamos. Y seguimos sin hacerlo.
Te extraño tanto.
Hermione.
Querido Ron,
Hoy hemos movido la tienda. No pongas los ojos en blanco. Sí, Ron. Otra vez. Escuché a alguien moviéndose por el bosque, así que tuvimos que hacerlo. Es mejor no correr riesgos.
¿Quieres oír algo gracioso? Por un segundo pensé que, de alguna manera milagrosa, nos habías encontrado. Al segundo siguiente entré en pánico porque me di cuenta de que era mil veces más probable que fuera un Mortífago, que tú.
En el momento en que movimos la tienda, cortamos todos los lazos contigo. No había vuelta atrás. En cierto modo, creo que te abandonamos a ti mucho más de lo que tú nos abandonaste a nosotros. Sí. Sé que estas confundido, pero piensa en ello. Cuando te fuiste, sabías que podrías volver. Cuando nosotros nos fuimos, sabíamos que nunca podrías volver. ¿Quién dejó realmente a quién?
¿Recuerdas la pesadilla que te conté en una de mis primeras cartas? Sí, de la que no quería hablar. La tuve de nuevo. Esta noche fue la... ¿sexta vez? No estoy segura. Bueno, aquí está:
Es de noche. Una noche muy fría. Puedo ver mi aliento. Estoy caminando entre los árboles. No sé dónde estoy.
De repente veo un claro, el mismo de donde te fuiste. Estás sentado en una roca cerca del fuego, como si todavía estuvieras vigilando la tienda... pero no hay tienda, no hay fuego, sólo frío y oscuridad.
Parece como si estuvieras mirando las estrellas, pero todo tu pelo está congelado y blanco, tus hombros están cuybiertos por la nieve, y no te mueves. Me arrodillo delante de ti, y veo tu cara cubierta de pequeños cristales de hielo. Estás totalmente congelado, como una estatua de hielo. Moriste hace mucho tiempo.
Entonces tus ojos se mueven. Sigues muerto, pero me estás mirando, y puedo sentir todo tu odio y tu rabia. Tu voz ruge en mi cabeza: "¿Por qué no viniste? Te esperé. Morí esperándote, ¡pero nunca viniste! ¿POR QUÉ NUNCA VINISTE?".
Me desperté llorando. ¿Y sabes cuál es la peor parte? No sé si realmente estás ahí. ¿Volviste y moriste esperándome? ¿Aún sigues ahí, esperándome?
¿Quizá estabas más herido de lo que pensábamos? Sé que cerrar una herida sin limpiarla, ni curarla, puede ser muy peligroso, ¡pero te estabas desangrando tan rápido! ¿Tal vez intentaste volver con nosotros? ¿Todavía estás ahí, en el bosque, solo y muerto, esperándonos? ¡Sería tan horrible! No creo que pudiera seguir viviendo si hubieras muerto esperándome.
Cada vez que tengo esta pesadilla me pregunto lo mismo: ¿Por qué no te esperamos? Nos fuimos a la mañana siguiente. ¿Por qué tanta prisa? No esperamos ni un solo día. No nos mudamos a un lugar cercano donde todavía pudiéramos observar el claro. Tampoco dejamos ningún mensaje para ti. Nada de nada. Si de verdad intentaste volver, debiste pensar que no podíamos dejar más claro que no te queriamos con nosotros.
¡Es como un mal chiste! Movimos la tienda tan pronto como nos fue posible, pero en realidad nunca hubo ninguna razón para estar moviendo la tienda! Lógicamente, si vemos algo extraño, recogemos y nos vamos... Pero si no pasa nada, ¿por qué moverla? Sabemos que no pueden rastrear las apariciones. (Si pudieran, no hubiéramos podido sobrevivir al encuentro con Voldemort), así que mover la tienda solo nos pone en peligro, ya que durante el cambio estamos fuera de nuestros hechizos de protección.
¡Oh! ¡Casi lo olvido! No sólo casi nos matan en el valle de Godric, sino que, además, perdimos la varita de Harry. En realidad creo que fui yo quien la rompió. Ahora hemos perdido la varita gemela de Voldemort, la única que podía detenerlo, y sólo nos queda mi varita para defendernos. Maravilloso, ¿no? Esta es la razón principal por la que tenemos tanto miedo, y movemos la tienda tantas veces.
Parece que en el momento en que te fuiste todo empezó a ir mal. No sé por qué, pero siento que sin ti, no lo vamos a lograr. Creo que ya lo he dicho, pero sin ti no podemos funcionar. No de una forma eficaz.
Espero que, donde quiera que te encuentres, estés sano y feliz.
Por favor, cuidate.
Hermione.
Querido Ron,
Harry está de guardia, así que estoy sola en la tienda, escribiéndote.
¡Estamos tan desesperanzados! No estamos haciendo ningún progreso. Ya no sé a dónde ir, qué hacer, o incluso qué investigar. Nada tiene sentido. Supongo que, finalmente, puedo entender cómo te sentías... No. Miento. No tengo a mi familia en peligro, ni la mitad de mi hombro amputado, así que no puedo entenderlo. No totalmente.
Creo que no vamos a sobrevivir mucho más. Tarde o temprano nos van a capturar, torturar y asesinar (intento no pensar en cómo). Para nosotros dos, siempre ha sido vencer o morir, y parece que va a ser morir.
¿Y tú, Ron? Nosotros nunca tuvimos elección, pero tú sí. Siempre pudiste hacerte a un lado y estar a salvo sin importar quién ganara la guerra (aunque nunca lo hiciste). Harry y yo luchamos por nuestras vidas. Tú no. Tu siempre has luchado por Harry y por mí.
Incluso ahora, podrías arrodillarte ante Voldemort y ser perdonado. Sí. Ya sé lo que vas a decir. "¡Menuda sarta de estupideces! ¡Como si fuera a hacer algo así! Lucharé hasta el final como un Weasley. ¡Como hicieron Gideon y Fabian!" Siempre has sido demasiado valiente para tu propio bien.
Será mejor que deje este tipo de pensamientos lúgubres. No ayudan.
Anoche volví a soñar, pero esta vez fue sobre la pelea (Sí. Mi mente parece disfrutar torturándome). Fue más un recuerdo que un sueño.
Estamos en la tienda, y Harry te está menospreciando, insultando y burlándose de ti. Te ordena que nos dejes: "Entonces, ¿por qué sigues aquí?". Y otra vez: "¡Vete a casa entonces!". Y otra vez: "¡Entonces vete!". Y otra vez: "¡Vuelve con ellos!".
Y sé que esto terminará contigo dejándonos, así que intento... No sé, ¡hacer algo!... pero no puedo moverme. ¡Lo intento, pero no puedo! Entonces oigo a Harry decir "¡Deja el Horrocrux!". Y tú me miras. "¿Qué vás a hacer?". La lluvia, el viento, el ruido... todo se detiene, como si esperaran mi respuesta, y siento que algo dentro de mí se rompe en mil pedazos.
Antes de que me dé cuenta de lo que estoy haciendo, lanzo unos -Petrificus Totalus- a los dos (sabes que podría) y digo algo como: "¡Harry! Ron teme por su familia, está herido y sufre constantemente, pero sigue llevando el medallón, como tú tan estúpidamente quieres. Así que, deja de burlarte de él y CÁLLATE!"
"Y Ron, tienes todas las razones para estar enfadado, pero ¿qué podemos hacer? ¡Esta pelea no resuelve absolutamente nada!". ¡Los dos estáis tan asustados y sorprendidos!
¡Cuando me desperté estaba tan feliz! Hasta que me di cuenta de que todo era un sueño. Me dieron ganas de vomitar. Honestamente, creo que mi mente me odia. Pero la verdad es que podía haber detenido la pelea. Entonces, ¿por qué no lo hice?
He repetido toda la discusión en mi mente cientos de veces estos últimos días. ¿Por qué Harry abusó de ti tan cruelmente, y por qué le dejé hacerlo? Hasta ahora, nunca había pensado en ello. Tal vez no estaba lista para enfrentarlo, pero nada mejor para abrir tu mente, que saber que vas a morir.
Así que, sinceramente, y con honestidad. ¿Por qué dejé que Harry te acosara de esa manera?
Vi cómo Harry te echó de la tienda. Tuvo que ordenarte que te fueras CINCO veces hasta que finalmente te convenciste de que no te queríamos allí. Le costó, pero se las arregló para hacerlo.
Y no fue fácil ni rápido. Fue lento, cruel y desgarrador.
Entonces, ¿Por qué no hice absolutamente nada? Porque tenía que demostrarle a Harry lo leal que soy. Necesitaba que me perdonara por criticarlo a sus espaldas. "¿Creéis que no me he dado cuenta de que vosotros dos susurráis a mis espaldas?" Sus palabras me cortaron como cuchillos.
Ya sabes que siempre necesito ser... perfecta, supongo. No podía soportar que Harry pensara que lo había traicionado, y dejar que Harry te humillara era la forma perfecta de ganar su confianza de nuevo.
No tuve que tomar partido, pero lo hice. Tuve que detener la pelea, pero no lo hice. Patético, ¿no?
Para ser sincera, nunca pensé que la pelea terminaría de la manera en que lo hizo. No. Esto no es correcto. Simplemente no pensé. Punto. Estaba demasiado ocupada salvando mi perfecta reputación como para pensar en otra cosa.
La otra pregunta: ¿Por qué Harry fue tan cruel?
¿La respuesta corta? Nada duele más que la verdad.
¿La respuesta larga? En cierto modo, tu presencia nos hacía sentir egoístas y culpables, y eso no es bueno para gente tan arrogante como Harry y yo.
Seguro que estas totalmente confundido (otra vez), así que lo diré de una manera totalmente cruda:
Nos sentíamos egoístas y culpables porque cada día en la tienda era un día más de vida, y un día más no seríamos asesinados por Voldemort. Estábamos a salvo, sanos, y nuestras familias no corrían peligro, así que no teníamos prisa por enfrentarnos a Voldemort.
Para ti, cada día en la tienda era un día más de dolor y sufrimiento, sin ningún tipo de atención médica, ni analgésicos, ni comida siquiera, y un día menos hasta el seguro exterminio de tu familia.
He leído algunos libros sobre la primera guerra. Más de la mitad de la Orden fue aniquilada. Familias enteras desaparecieron. Así que ahora, con todos los Weasleys en el frente, y con el Ministerio, y Hogwarts, en manos de Voldemort. ¿Cuántos días faltaban para que los Weasley empezasen a morir?
Tú necesitabas desesperadamente terminar la guerra lo más rápido posible, pero nosotros no teníamos ninguna prisa por enfrentarnos a Voldemort, y a una más que probable muerte. Tus desesperación nos hacía sentirnos egoístas, y culpables. Y de alguna retorcida manera, empezamos a culparte por hacernos sentir así.
Así que cuando te enfrentaste a Harry por todas estas cosas, él no pudo soportarlo más y te atacó de la forma más cruel posible. La verdad es lo que más duele.
¿El único problema? Después de que te fuiste, nos sentimos aún peor.
No se te ocurra pensar que no eres culpable por dejarnos. NUNCA tuviste que hacerlo. Todavía te odio por traicionarnos.
De acuerdo. No te odio. En realidad te echo de menos. ¡Vale! Ya me he cansado de este estúpido juego. Jamás vas a ver estas cartas, así que ¿que sentido tiene negarlo? No sólo te echo de menos. La verdad es que siempre me gustaste. ¡Y mucho!
Ahora me doy cuenta del poco caso que siempre te hice. Tal vez si no te hubiera tratado como un idiota, y te hubiera mostrado algo de cariño y aprecio, las cosas podrían haber sido muy diferentes.
Siempre hubo algo especial entre nosotros. Algo que nunca aprecié como debería... Ahora, lo hago. ¡Y me arrepiento de tantas cosas! Daría lo que fuera por volver a verte.
¡Dios! Harry está regresando a la tienda. Me he pasado 4 horas pensando y escribiendo esto... Supongo que esta noche no voy a dormir. ¿Pero a quién le importa? Cuando tus horas están contadas, malgastarlas en dormir es un lujo que no te puedes permitir.
Con amor,
Hermione.
Querido Ron,
Como ya sabes, hice el ridículo. Cuando te vi en la entrada de la tienda, no podía creerlo. ¿Estaba teniendo otro de mis sádicos sueños? ¿Cómo podías estar ahí? ¿Cómo lograste encontrarnos?
Después de todas estas semanas de miserias y sufrimiento, tuve mi deseo: ¡has vuelto!... ¿Y qué hago? ¡Intento golpearte! Más ridícula, imposible.
Debo decir en mi defensa, que fuiste absoluta, total y completamente exasperante. ¡Unas pocas semanas! Estuviste fuera sólo unas semanas, y cuando vuelves estas tan alto, tan guapo, tan seguro de ti mismo... ¡y tan apetecible ! (Sí. Me has oído bien: ¡Apetecible! ¿Algún problema?).
Y entonces, entras en la tienda y tienes el increíble descaro de sonreírme. ¡Y prácticamente me empapé las bragas! (No espero que puedas entender lo totalmente vergonzoso, inaceptable y absolutamente injusto que es eso).
¿Cómo te atreves a cambiar tanto (y tan bien) en unas pocas semanas? ¿Cómo te atreves a hacerlo cuando no estabas conmigo? ¿Y cómo te atreves a afectarme tanto? ¡Eres tan suprema, absoluta y terriblemente exasperante!
Luego nos contaste cómo el deluminador te llevó de vuelta a mí. No dices, a nosotros, sino A MÍ: Hermione. Yo sabía lo que realmente estabas diciendome. Y Harry también lo sabía. Y, obviamente, tú también lo sabías... Y no te sonrojaste. ¡Ni siquiera un poco!
Parece que, de repente, decidiste que era el momento de ser adulto, maduro y romántico, y yo sólo me sentía totalmente inadecuada, insegura, inmadura y un montón de otras cosas deprimentes que empiezan por -in-.
Sí, tuve una reacción... "no muy madura", pero ya hemos establecido que soy infantil e inmadura. Tendrás que vivir con ello. Y sinceramente. ¿Qué podía hacer? Era agarrarte del cuello, y meterte la lengua hasta la garganta ahí mismo, o estrangularte con mis propias manos.
Pero basta de todo este drama adolescente y pongámonos serios. No creas, ni por un momento, que no me he dado cuenta de que los dos me estáis ocultando algo.
Estoy seguro de que el medallón te ha hecho algo. Pero, ¿por qué a ti? Y ha sido la única vez, ¿o ya había pasado antes?
Por primera vez me permití pensar en el medallón. Pensar de verdad. Esas cosas tienen mente: La mente de Voldemort, para ser exactos. Hablan, piensan y traman. Entonces, ¿cuál era el -plan maestro- de este Voldemort? ¿Ponernos de mal humor? Y... ¿eso es todo? Ridículo.
¿La respuesta lógica? Intentaba poseer a uno de nosotros, al igual que el diario. La pregunta es: ¿Quién?
¿A Harry? No. Voldemort quiere matar a Harry, no poseerlo.
¿Yo? ¿Una sangre sucia? De ninguna manera. Al menos no, si tiene a otro disponible.
¿Tú, Ron? ¿Un sangre pura, y ya debilitado gracias a mi estúpida aparición? Sí. Eras el blanco perfecto.
Pero si sólo tú eras su objetivo, ¿por qué todos nos sentíamos tan malhumorados y deprimidos? De nuevo, la respuesta lógica: Era una cortina de humo. Si todos estabamos afectados, la posesión no sería tan evidente.
Y una vez que hubieras sido poseído, tú... No. Tú no... El medallón habría entregado a Harry a Voldemort.
¿Y yo? Con suerte, una muerte rápida.
¡Hemos sido tan estúpidos! ¡Tan descuidados! Siempre pensamos que éramos nosotros quienes lo controlábamos, y todo el tiempo estaba haciendo su propio juego.
Pero no ganó, lo hicimos nosotros. Lo has destruido, ¡y estamos juntos de nuevo!... ¡Me siento tan feliz! ¿El único problema? ¿y qué hago contigo, ahora que has vuelto? ¿Te arranco la piel, o la ropa? ¿O tal vez una cosa detras de otra?
No te sorprendas. Después de estas semanas de soledad, y después de verte de nuevo, sé que esto es mucho más que un estúpido enamoramiento, o un capricho infantil. Esto es real: un amor profundo, adulto, y verdadero. Y sí. Sé que no será un cuento de hadas, sino una relación real. No todo será perfecto. Cuento con ello.
Pero ahora mismo, ¿qué hago?
Una mitad de mí quiere subirse a tu cama y demostrarte lo mucho que te he echado de menos. Pero la otra quiere no perdonarte nunca por haberme hecho sufrir tanto.
Una mitad de mí se siente insegura, pero esperanzada, ahora que eres tan adulto, seguro de ti mismo e increíblemente seductor. Y la otra, se siente resentida y dejada de lado porque has madurado tanto sin esperarme.
Recuerdo lo que dijiste en cuarto año: "Una persona no puede sentir todo eso a la vez, ¡explotaría!". Y no puedo evitar reírme. ¡Oh, Dios mío! Te quiero tanto... pero no estoy preparada para ti. Lo estaré, pero todavía no.
Siento que te estoy engañando, porque sé que por mucho tiempo que te haga esperar, no te vas a apartar de mí, y me estoy aprovechando de ello. Pero sinceramente, ahora mismo necesito tiempo para curarme, para madurar y para estar preparada para ti. Así que elijo dejar que mi lado enojado gane... sólo por un tiempo. Hasta que aprenda a manejar todos estos sentimientos que tengo.
Muy pronto estaré preparada para este nuevo, maravilloso y aterrador amor. Hasta entonces, mejor que te prepares para un viaje movido, Ron. Te lo has ganado.
Irritada, furiosa y completamente enamorada.
Hermione.
Algunos años después...
Estamos sentados en nuestro sofá, frente a la chimenea. Dejas caer la última carta sobre tu regazo.
Empujo ligeramente tu hombro con el mío. "Entonces, ¿qué te parecen?"
Frunces el ceño pensativo. "Bueno... La parte de las bragas empapadas es gloriosa".
¡Siempre tan descarado! Te empujo de nuevo... Más fuerte. "¡No seas malo! Dejate de bromas, y responde."
Te giras para mirarme, y me doy cuenta de que ahora estás realmente serio. "Hermione... No tenía ni idea de que te había hecho sufrir tanto. ¡No puedo decirte cuanto lo siento!... Y no sólo por abandonarte en la tienda, sino por lo de Lavender, por el Baile de Navidad, por..."
Pongo mis dedos en tus labios.
No necesito ninguna disculpa. Sólo quería compartir esta parte de mí contigo. Ya no hay mentiras, ni secretos entre nosotros. Pero ya hablaremos mas tarde de las cartas, ahora, me doy cuenta de que tengo algo mucho más importante que decirte.
"¿Acaso crees que yo no cometí errores? Yo también tengo una buena lista de cosas por las que disculparme... Por no haber detenido la pelea en la tienda, por el horrendo ataque de los canarios, por Krum, y muchas cosas más... ¿Pero sabes qué? En realidad, no lo siento en absoluto".
"Así que no lo sientes... ¿en absoluto?" Ni siquiera estas sorprendido, solo curioso.
Llego a la parte importante. "No, en absoluto. Krum, Lavender, el Baile de Navidad, el Club de las eminencias y todo lo demás, sólo fueron los baches en el camino que teníamos que recorrer para llegar a este momento... ¿Quieres saber lo que realmente pienso?"
Levantas una ceja. "¿Quiero?"
"¡Pues claro que quieres!" Pongo los ojos en blanco para darle más efecto. "Si hubiéramos empezado nuestra relación en cuarto, o en sexto año, o en cualquiera de esas supuestas oportunidades perdidas que tuvimos, habría sido un desastre total. No éramos lo suficientemente maduros para una relación seria en ese entonces... ¿No crees?"
Te miro, esperando tu respuesta, y tengo que morderme la lengua para no reírme. Parece como si McGonagall te hubiera puesto un examen sorpresa.
Hablas con cuidado. Sabes que esto es importante para mí. Te estas esforzando por ser considerado, y decir lo correcto. No me extraña que cada día te quiera más.
"Entonces, ¿lo que dices, es que necesitábamos a Krum, y a Lavender, y la tienda, y el medallón, y la copa, y todo lo demás, para madurar y estar listos para que nuestro amor pudiera... florecer?" ¡Incluso utilizas palabras elegantes!
"Bueno. Es obvio... ¿No es así?" Digo con una sonrisa de satisfacción.
Esta vez eres tú quien pone los ojos en blanco. "¡Oh, pobre del caballero que se desposa con una bella dama mucho más ilustrada que él!"
Y ahora usas palabras antiguas para hacerte el refinado conmigo, ¿eh? ¡A eso pueden jugar dos!
Rodeo tu cuello con los brazos y susurro en tus labios. "¡Oh, malhadada la domizella qu'a menester de maridar cauallero gentilonbre de maior engenio que d'ellya!"
Me das un pequeño beso juguetón. "No puedo ganar, ¿eh?"
"Jamás. ¡Y ahora bésame como es debido!"
