ERA TAN SOLO UNA ONEE-CHAN (Love Live! Sunshine!)
Capítulo 1: Introducción
Estamos en Sapporo, Japón. Desde la ciudad de Osaka y por avión, llega al área urbana el protagonista de esta historia: Tsuneo Sueno. Cada paso que este hombre, dejará una huella de incertidumbre, mentira y dolor, que sus víctimas jamás podrán olvidar.
Es tercera vez que este ciudadano del oeste viene a la provincia, durante sus primeros días en Sapporo, ya deja notar su especial personalidad.
Allí, alquiló un piso de un hotel de segunda por unos días; y tras tomar una ducha se encontraba una mucama estirando la cama en donde él dormía.
-Ay, disculpe. Termino ahorita. -Dice la empleada.
-No se preocupe, no hay problema. ¿Hasta qué hora está abierto el centro? -Le pregunta el señor Sueno ya finalizada su ducha.
-Eh, yo creo que hasta las dos. -Explica la adulta.
-¿Cómo te llamas? -Contestó el hombre.
-Kirara. -Se identifica la mujer.
-¿Kirara? Bonito nombre. ¿Hace tiempo que trabajas aquí? -Aclaró él.
-Sí. -Respondía la señora que trabaja de tiempo completo.
-Necesito cambiar por unos dólares en yenes, ¿dónde puedo ir? -Añadió Tsuneo.
-Yo creo que al banco. -Pensó ella.
-Me dijeron que por aquí había unos "cambistas". -Refiere él de unos comerciantes informales.
-Ah, tiene que ser en el Parque Olímpico. Ya. Ya, está lista. -Admitió Kirara una vez arreglada la cama.
-Oye tú, ¿a qué horas sales? -Consulta Tsuneo.
-¿Por qué? -Respondía la mujer.
-Podría acompañar a cambiar los dólares. -Ofrecía el hombre que la llevara con la intención de seducirla.
En medio de la imponente isla, y su hermoso templo sagrado bañado en luz, comienza a nublarse la vida de esta agraciada joven del norte. Sarah Kazuno tiene 18 años, pertenece a una modesta familia y trabaja en un restaurante céntrico hasta altas horas de la noche.
Mientras Tsuneo caminaba solo, la muchacha le salió su sandalia, y éste le sigue a ella.
-Disculpa, ¿te puedo ayudar en algo? -Le pregunta amablemente el tipo, como un caballero.
-No, gracias. -Dijo la chica de cabellos púrpura.
-¿Me permite? -Dice Tsuneo tomando la sandalia golpeándolo para resolver el problema y le entrega el calzado a esta damisela. -Eso era todo.
-Gracias. -Agradeció la adolescente.
-¿Y para adónde vas? -Dijo el samaritano.
-Voy a juntarme con unas amigas. -Comenta la joven.
-¿Y a esta hora tan sola? -Reiteró él sonriente.
-Bueno, tengo que irme. -Mencionó Sarah.
-Disculpa, ¿tú no sabes dónde queda el mercado? -Pregunta él.
-El mercado, ¿cómo no va a saber? -Indicó ella.
-Es que soy de Osaka, llegué hace dos días. -Señala el Sr. Sueno.
-Disculpa. Mira, tú te vas caminando hacia la estación, y luego doblas hacia la derecha. -La fija ella.
-¿Y por qué no me acompaña? -Le ofreció Tsuneo.
-Ya. -Alegó la adolescente pelimorada.
Tras ese rostro limpio de mirada seductora, se esconde una aberrante conducta. Sarah se dejó encantar con su locuacidad y no pudo ver más allá. Hubo entre ellos una suerte de flechazo que los obligó a verse en varias oportunidades.
-Tsuneo-san, hola. Disculpa que llegué un poco tarde, es que sabe que no sé en qué venirme, ¿estás hace mucho rato acá? -Se acercó la joven.
-No, no hay problema. Pensé que ya no venías. -Dudaba Tsuneo.
-Tampoco sería en cuenta. -Señaló la chica.
-No, no quise hacer eso. Pensé que ya había olvidado de mí. -Se fija el hombre.
-¿Eso piensa? -Insinúa ella.
-Mientras estabas esperando, puede imaginar cualquier cosa. Caminamos. -Aclara él.
-Ya pues. -Contestó la mujer de los ojos rojos.
En menos de tres semanas de esporádicas citas, se inició un romance con especiales características. Hasta aquí, para Sarah, surgió la fuerza incontenible de un amor verdadero. Pero aún se ignora cuál es el pensamiento que tuvo Tsuneo para intentar cautivarla.
-(...) Mi papá nos venía a dejar en la mañana y en la tarde nos pasaba a buscar. -Cuenta la chica provechando sentar en una banca la vista del área urbana.
-¿Te he dicho una vez que eres bonita? -Reiteraba el hombre.
-Me vas a poner roja. -Se avergüenza ella.
-¿Conoces el oeste de Japón? -Contesta el "buen samaritano".
-Hiroshima solamente. -La respondía considerablemente.
-Pero Osaka es distinto. Algún día te voy a llevar. -Propuso Tsuneo.
-Se te olvida que no me mando sola. -Reflexiona la muchacha.
-¿Qué eres casada? -Preguntó éste.
-No, tonto. Le digo a mi papá. -Determinaba ésta sus manías de independizarse.
-¿Si fuerais casada? -Recalcó él sí mismo.
-Entonces que quedarían juntos. -Expuso dichosamente la mujer.
-Quiero que me escuches, porque es algo que es súper serio. ¿Te casarías conmigo? -Proponía él.
La chica aceptó casar a pesar de ciertas restricciones, dieron un romántico beso en pleno horizonte.
MES DE SEPTIEMBRE
En un cuento de hadas se transformó para Sarah Kazuno, su casamiento. El primero de septiembre, este hombre del lado oeste de muy buena familia dio muestras de su obra inicial; para festejar sin limitaciones este gran paso en su vida. Una gran cantidad de invitados supera una de ahí en su existencia. La fiesta, en un gran hotel de Sapporo tuvo repercusión social, y fue en cierto modo la bienvenida de este "forastero" en su origen.
Si bien Tsuneo Sueno respondía las características de un ciudadano local de clase alta, resultó extraño que nadie de su familia estuviera presente aquí en la fiesta del matrimonio. Todo lo que conocía Sarah, de él venía de sus propios dichos. Sin embargo, a esta hora no había razones para dudar. Pero lo cierto es que regularmente recibía una suma de dólares, que le enviaba a su madre desde Osaka. Este dinero le permitía tener un buen pasar en Sapporo, y alabada por cierto sucumbo de fantasías.
La noche de su matrimonio, este hombre dejó estampado el sello oscuro de su personalidad. Valiéndose de su labia y osadía, tomó a su flamante esposa y aprovechándose de la algarabía reinante, se alejó del lugar. El hecho pudo ser intrascendente, pero lo cierto que Tsuneo avista y paciencia de sus propios invitados, se fue del hotel sin pagar.
En consecuencia, se largaron en un taxi con rumbo desconocido, más allá de su luna de miel...
CONTINUARÁ...
Para los que no saben quién es Tsuneo Sueno (o Sueno Tsuneo) es mi primer personaje original (OC). Este hombre imaginario está basado en la versión adulta de Suneo Honekawa de Doraemon, aunque no relacionado ni familiarizado entre sí. Su apellido es un anagrama de su nombre pronunciado -lo del significado de su apellido lo desconozco- y suena similar; con este juego de palabras elegí este honorífico azarosamente y su voz de este tipo es idéntico a lo mencionado anteriormente en el doblaje latino, pero más maduro.
Sobre Kirara lo escogí de forma aleatoria, también es una OC (no tengo las descripciones exactas pero es igual a cualquier japonesa de edad).
Esta historia adaptada se involucran primero a las Saint Snow de hermana a hermana, posteriormente entrarán algunas Aqours seleccionadas en el resto de aquella obra. ¿Capisci?
En fin, esto es el principio de la trama y si le guste o no, llegará la continuidad del fic tempranamente hasta su desenlace. Mantén en sintonía...
¡Hasta la vista!
