Hola chicos, aquí F726. A pasado un tiempo desde la ultima actualización aquí en FF, la cual mucho de ustedes andanesperando pacientemente por nuevos capítulos de mis obras. No voy a mentirles, ya no tengo el toque que antes tenia al momento de entrar a la escritura del fandom de la serie TLH, que hasta el momento no tengo mucho que darles exceptuando de esta historia que alguna vez le perteneció a un colega mío.

"Volviendo amarlas" es una historia que le perteneció a un autor llamado "Sam0096V". La cual lamentablemente fue víctima del COVID y ahora mismo pasó a mejor vida. Su cuenta aun existe aquí en FF, pero ya está abandonaday ahora su historia pasará aquí en mi cuenta.

¿Cual es la diferencia en esta obra a la original? Pues no mucho. Será igual a la original, pero con unos pequeños retoques míos, que hasta ahora son muy mínimos y posiblemente haya unos cuantos errores míos. Hasta ahora solo hubo un total de 3 capítulos disponibles, la cual subiré poco a poco, tal vez lo suba todos en este mismo día. Por ahora no tengo mucho que decirles, nada más espero que disfruten de nuevo esta historia. La historia de "Loud House" y todo lo relacionado con el mismo pertenecen a su autor y casa productora: Chris Savino & Nickelodeon.

Era el comienzo de una mañana tranquila en la ciudad de Royal Woods, específicamente en la vencidas de la avenida Frankly, la cual los residentes comenzaba a despertar por los gritos ruidosos que daba en esa casa.

En esa casa reside una gran familia numérica que, al principio pensaron que era solo una familia que solo visitaba de vez en cuando, pero al saber que literalmente vivía un total de 22 miembros viviendo en una enorme casa que, para algunos parecía más una pequeña mansión.

No sabía si eso era normal que una enorme familia vivieran juntos, en especial cuando la mayoría de los miembros eran puras mujeres y que solo vivían 3 miembros varones en la casa, incluso algunos se atrevía a pensar en locas teorías o rumores de que el padre se había casado con esas algunas de las mujeres mayores, aunque los que vivían más tiempo en la residencia pensaron lo contrario, siendo que pocos residentes conocía la mayoría de los miembros en esa casa.

Cada mañana siempre era lo mismo para los que vivía en las calles de la avenidas Frankly, siendo despertados por uno de los miembros de esa gran familia loca y ruidosa.

La familia Loud

—¡¡Estas vez te pasaste de la raya, Leía!! ¡Ahora ven para acá para que te de tu merecido!! —Gritaba enojada una chica pre-adolescente de cabellos blancos con ropas negras de un estilo gótica que perseguía a una linda niña rubia.

—¡Ha! ¡Como si pudieras atraparme con esas piernas flacas y pálidas de un muerto que tienes! —Bufo con gracia la niña de cabellos rubios aún corriendo de su agresora sin ninguna temor de ser atrapada por la albina.

Los fuertes golpes de la persecución hacia que los muebles de la casa se moviera y que algunos objetos comenzaran a caerse por los fuertes pasos, tanto que hasta los temblores hacía que llegara a la mesa del comedor.

—¡Podrían ustedes dos callarse por un minuto! ¡Necesito terminar de reparar esta maldita maqueta para la tarea de hoy! —Exclamó frustrado un niño castaño preadolescente con ropas de rockero, que intentaba hacer una pequeña maqueta en forma de su casa junto con varios muñecos en su alrededor.

—¡Hey, hermanas! ¡¿Puedo participar en su carrera con ustedes?! —Pregunto emocionada una chica adolescente castaña con ropas deportivo que estaba sentada en la mesa.

—No creo que estén jugando a las carreras, Lacy. Pero eso si que les gusta jugar más el juego del gato y el rato. ¡Jajaja! —Comentó otra chica adolescente peli-naranja con ropas blancas y anaranjadas, dándole humor a la mesa para que todos se rieran, pero lo único que se ganó fue una risita de una mujer que estaba sentada en la mesa.

—Buena esa, hija. —Terminando de reír por el juego de palabras que uso su hija, la cual ella le da una pequeña aplanada en sus espalda, sin saber que ella le había puesto una nota en ella.

—Dios por que hacen tanto escándalo en la sala. No ven que estamos ocupadas preparándonos para salir. —Entrando al comedor una mujer rubia con traje de empresario de color azul de unos 39 años entró junto a otra mujer rubia a su lado llevando un vestido verde.

—No seas así, Lori. Mira como nuestros niños están divirtiéndose como si fuéramos nosotras cuando éramos así pequeñas. —Comentó alegremente la miente de anteojos del sol de unos 38 años.

—Leía, Lupa. Dejen de hacer tanto ruido. No queremos que los vecinos nos vuelva a reclamar por el escándalo que ustedes hacen. —Al lado de la mesa hablo una joven castaña de 17 años, quejándose por el ruido que hacían sus hermanas.

—Tranquila, Lyra. Deja que los niños hagan lo que ellos quieran! Diciendo una mujer castaña con ropas de rockera de unos 37 años, intentando calmar a su primera hija.

—Pero, madre... —Lyra no pudo terminar de hablar ya que fuerte ruido comenzó a sonar por toda la casa,

*Sonido de una explosión*

—¡¡¡Pero que fue eso!!!!

Todos preguntaban al mismo tiempo.


Una hora antes de la explosión.

En un cuarto desordenado despierta una joven rubia con varias ojeras en sus ojos y su cabellos toda desenredadas. La joven se levanta de su cama con un pequeño bostezo, miro el reloj que estaba a su lado para ver que marcaba las 6:00 am de la madrugada.

El rostro cansado de la chica y la expresión de no seguir despierta se levanta de su cama. Su pijama estaba muy arrugada y con muestra de sudor por tanto tiempo llevando cobijada en su cama, llevando solamente su calzoncillos blancos y una camisa blanca.

Camino con pasos fuerte con una postura de joroba mientras caminaba hacia su armario. Frotando sus ojos y dando un gran bostezo ella abre su armario, toma unas ropas que estaban colgadas

Ella deja sus ropas en su cama para así poder cambiarse, pero cuando estaba apunto de quitar su camisón, escucha alguien tocar.

sonidos de golpes en la puerta

—Loan, ¿estás despierta? Soy yo tu madre. ¿Puedo pasar?

La joven adulta de 21 años se asusta por el llamado de su madre. No quería abrirle la puerta por temor de encararla y estando en sus pijamada, pero conociéndola bien, no esperaría por su respuesta ya que comenzará a forcejear la puerta y no quería que su mamá pensara mal de lo que ella había hecho en toda esa noche que se había desvelado.

—¡S-solo d-dame u-unos segundos, M-mama! —Loan con desesperación se quitó sus pijama para luego ponerse sus ropas, la cual consiste nada más de unos pantalones de chándal, una sudadera gris con azul, calcetines blancos. Una vez terminado de ponerse su ropa fue hacia a la puerta con mucho cuidado sin hacer ningún tipo de ruido, quitar el seguro de la puerta y después se aleja de ella —. M-muy b-bien... —Con algo de miedo —. P-puedes p-pasar m-mama! —Diciendo con tartamudez mientras ve que su puerta se abre y de ahí aparece su madre, toda arreglada con su trabajo de empresaria y con mirada firme en su rostro.

Al mirar a los ojos de su madre, pudo ver que con tan solo verla pudo ver el reflejo de ella misma mirándola con decepción.

—Por dios, Loan. ¿Cuantas veces te he dicho que recogieras tu habitación? Ya es la quinta vez que te lo estoy diciendo. —La madre miraba el desorden de la habitación de su hija —. Si no recoges bien tu habitación, tendré que decirle a tu padre para que te de un buen castigo.

Loan estaba asustada por el regaño de su madre, por esa razón no quería abrirle la puerta, ya que sabía que su mañana iba a comenzar con regaños.

Para la suerte de la joven, alguien vino a salvarla, y ese alguien era de un hombre un poco más alto que su madre, llevando una de polo naranja, pantalones marrones y zapatones cafés

—¿Pasa algo Lori? —Pregunto un hombre albino a Lori.

—Lincoln, qué bueno que estes aquí. Dile a tu hija qué ya es hora de que se responsabilice un poco en recoge su habitación. Ya tiene 21 años, le he dicho muchas veces que limpiara su habitación y no hace caso. A este paso su cuarto se convertirá en un basurero y no quiero saber lo que vaya a encontrar adentro. —Lori agarra una caja vacía de pizza, pero después la caja se abre por si sola y de ahí sale una serpiente cascabel —. ¡AAAAAH! —Asustada tira la caja de pizza al suelo y de ahí la serpiente se arrastras hasta llegar en donde esta Loan.

—¡P-Pretzel! C-con que ahí estabas escondido. T-te dije q-que no comieras mis sobras de rebanada de p-pizza, te podrías enfermar. —Dice Loan regañando a su serpiente mascota.

—¿Recuérdame de nuevo por dejamos que nuestra hija tenga una serpiente cascabel como mascota? Preguntándole su esposo con preocupación por saber porque dejaron que su hija tuviera una serpiente cascabel como mascota, preferirá que su hija tuviera como un gato... o un canario cuando ella tenía su mascota preferida.

—Vamos, cariño. No vez que ella ama su mascota, ¿recuerda lo que dijo la Dr.Lopes? Sería una buena forma de animar a nuestra hija con mascotas y así superar un poco sus miedos que lleva en su mente. Aparte Lana se aseguró de quitarles los colmillos a la serpiente y que Lisa cambiara el veneno mortal por uno de parálisis. —Lincoln le explica sus razones a su esposa por tener una serpiente cascabel como mascota para Loan —. Además mírala, Lori. No ves que ellos dos se llevan tan bien juntos. —Muestra a su esposa cómo su hija se llevaba tan bien con su mascota.

Lori miro a su hija junto con la serpiente cascabel y ve como los dos comienza a interactuar juntos, como si ellos fueran los mejores amigos.

—Como sea. —Dijo un poco derrotada al ver que su hija amaba mucho a ese reptil —. Pero enserio, Dile a tu hija que se ponga a recoger su cuarto que ya hasta apesta con tan solo estar tanto tiempo aquí adentro. Y más te vale con no la consuelas. Loan ya es una adulta y tarde o temprano ella tendrá que salir afuera a vivir su propia viva. No la vamos mantenerla aquí por toda la vida. —Lori odiaba tener que recordarle a su esposo que ya Loan no es una niña y que ya era hora de que su hija comenzara a responsabilizarse más en su vida, y de que no siempre vivirá en la casa, ni mucho menos mantenerla cuando el tiempo les llegue.

—Esta bien, Lori. Yo se lo dire, tenlo por seguro que Loan limpiará su habitación hoy mismo. —Acariciando la mejilla y luego le ea un beso en sus labios a su esposa. Lori se sonroja un poco y luego dio un suspiro de derrota.

—Muy bien. Solo quiero que el cuarto esté limpio cuando llegue de vuelta del trabajo. —Lori deja el cuarto de su hija para así continuar con su arreglo para salir a su trabajo.

Al ver a su esposa dejar la habitación de Loan, Lincoln dio un suspiro para luego ver a su hija que aún seguía jugando con su mascota. El se acerca a su hija para luego llamarle por su nombre con un tono algo serio, pero sin mucha autoridad como para asustarla.

—Hija.

Loan se asusta ya que pensaba que su padre le iba a regañarle o castigarle, pero se sorprende al ver que su padre le daba un abrazo y luego le comienza acariciarle su cabeza,

—Tranquila, Loan. No te voy a regañar. Pero eso si que tú madre tiene razón. Tienes que limpiar tu cuarto de vez en cuando, ya que esto parece un basurero. Tal vez a tu tía Lana le guste el desorden, pero que pensaría los demás cuando ellos entra a tu cuarto y ven el desorden que tienes. — Dándole un beso en la frente para que así su hija se calmase.

—Perdón, papá. Ahora mismo empiezo a recoger mi cuarto. —Diciéndole con la voz calmada sin dar un mínimo tartamudeo, ya que con su presencia era capas de poder hablar bien, en especial cuando estaba cerca de los brazos de su queridísimo padre.

—Si quieres yo te puedo ayudar, es mucha basura tirada que tienes para que tu lo hagas toda sola. Si quieres déjame ayudarte un poco para que así puedas terminar y alcanzar el desayuno a tiempo. ¿Que te parece la idea?" Dejándola de abrazarla y dándole una sonrisa a su adoraba hija mayor.

—Por s-supuesto, gracias P-papa. —Loan un poco ruborizada se aparta torpemente de su padre para luego empezar a recoger su cuarto.

Lincoln le ayuda a su hija a limpiar su habitación y después de unos 10 minutos, el cuarto de Loan estaba limpio y ordenado. No había basura tirada, la cama estaba entendida, el ordenador de computadora limpia, sus juegos de consolas y libros guardados en donde deben de estar. Toda la habitación estaba limpia.

—Ya está. Vaya que fue mucha basura, ¿no lo crees, Loan? —Diciéndole a su hija mientras levantaba dos bolsas grandes llena de basura.

—S-si que lo es. —Tapándose su rostro con sus manos. Estaba tan avergonzaba al ver las dos bolsas grandes llena de basura que habían recolectado con tan solo recoger su cuarto. Su madre tenía razón, ella necesita responsabilizarse, no toda su vida vivirá siempre en la casa de sus padres, ella necesitaba comenzar independizarse por si misma, ya tiene 21 años y sigue actuando como una niña miedosa de 5 años. No siempre sus padres la cuidaba por siempre, aunque deseaba que ellos lo hiciera, al menos su padre, ya que siempre quiere estar cerca de él, siempre cuidándola por toda su vida.

—Bueno, Loan. Yo me llevo las bolsas mientras tú te vas al comedor de la mesa donde posiblemente estén los demás esperando por su desayuno. — Lincoln se lleva las dos pillas de basura.

—E-esta bien, pa-pa. G-gracias por a-ayudarme. —Dándole las gracias a su amado padre para luego irse de su cuarto.

Lincoln al ver a su hija baja de las escaleras se lleva las bolsa de basura, y cuando estaba apunto de bajar también de las escaleras, es sorprendido al ver a alguien salir del baño. En la puerta del baño se podía ver a una joven mujer de anteojos de unos 26 años, usando un suéter verde de cuello de tortuga, una bata de laboratorio blanco encima de su suéter, pantalones marrones y botas cafés.

—Buenos días mi unidad fraternal amoroso como pareja de compromiso llamado, Lincoln. O mejor dicho mi esposo." Saludo la mujer castaña a su pareja.

—Buenos días, Lisa. ¿Como amaneciste? —Saludándole de vuelta a su otra esposa como hermana menor.

—Muy bien. Recupere las energías necesarias como para volver a seguir con mi programa de trabajo diario, terminando con gran proyecto de ciencia que podría mejorar la humanidad. Y ya que estás aquí, requiero de tu asistencias para que me ayudes en un pequeño experimente que llevo trabajando por días.

Lincoln no le gustaba lo que estaba escuchando, pero al saber que sería algo pequeño, decidió ayudarla.

—Esta bien, Lisa. Te voy a ayudar. Solo déjame tirar esto afuera y te veré en tu laboratorio."

—Muy bien, Querido. Te espero pronto. —Lisa se despide, pero no antes darle un beso en la mejilla. Lincoln feliz le devuelve el beso pero se lo da en sus labios, eso hizo que la genio se sorprendiera, pero aún así acepta el beso, luego de eso se separan. —No tardes.

Lincoln asiente para luego marcharse con las dos bolsas de basura. Sacó la basura afuera de la casa para luego regresar adentro he ir al laboratorio de Lisa, que estaba localizado en el búnker, la cual ahora ya era un laboratorio subterráneo muy grande y espacioso, tanto que ahora parecía más una casa bajo tierra.


Laboratorio de Lisa.

—Muy bien, unidad amoroso. Toma. —Lisa le da una caja de jugo de manzana.

—Y para que...! —Lincoln no pudo terminar ya que algo saltó sobre el. Se sorprende ver que en sus manos tenía a una pequeña bebe de casi un año, la pequeña le agarró la caja de jugo de manzana y después comienza a beber de ella. —Hola, Lulú. Cómo estás mi pequeña bebe.

La infante al ver a su padre alzo sus pequeñas manitas para que así pudiera acercarse a él. Lincoln entiendo lo que ella quería y con gusto se acerca a ella para así darle un beso en la mejilla y así la bebe pudiera abrazarlo..

—Muy bien, Lulú. Ya era hora de que aparecieras. Pero coste que esto es la última vez que te doy jugo de manzana. Es mucha sacarosa para a ti y quiero que digieras cosas saludables. —Lisa toma a Lulú de los brazos de su esposo.

—¿Solo era para eso? —Esperando que fuera así. No es que le guste ayudar, pero últimamente los experimentos de Lisa se están volviendo más peligrosos al tal punto de que más de una ocasión casi muere por probar uno de sus invento que siempre hace por su esposa.

—No, esto es lo que quiero que pruebes. —Lisa quitando el manto y después muestra una máquina.

—¿Y eso es? —Preguntando Lincoln por saber lo que hacía la máquina.

—Esto mi unidad amado. ¡Es mi maquina rejuvenecedora! Con ella puedo alterar la edad del cualquier individuo. —Diciendo Lisa el uso de su invento.

—¿Y por qué construiste una máquina rejuvenecedora? —Queriendo saber el peli-blanco.

—Hace unas semanas Lola quería que creara un tipo de crema que hiciera rejuvenecer su rostro, pero le dije que solo sería un malgasto de mi tiempo. Prefería hacer algo que valía la pena hacer, y por supuesto como siempre, Lola nunca me dejaba de fastidiar. Ella me insistía que hiciera esa crema. así que no tuve de otra que hacer una. Todo iba bien, hasta, hasta que Lola venía y me pedía por más. De ahí me di cuenta que los efectos de la crema era algo temporal y limitada. Me forzaba en seguir haciendo más cremas, aparte que el material es algo raro y costoso. Así que decidí mejor crear una máquina que alteraba la edad para así no malgastar mi valioso tiempo y así dejar que Lola dejará de fastidiarme en pedirme hacer más cremas de belleza. Por eso te pido, querido que lo pruebes y aver si hay algunos cambios en tu físico. —Lisa finalizó.

—No lo se. No crees que Lola se exagera un poco. Digo ella tiene 28 años y aún es joven. —Lincoln con algo de duda no quería probar la máquina.

—Es lo que le dije, pero ya sabes cómo es ella, aparte las demás unidades mayores quiere ser también de jóvenes al enterarse de que las cremas las lucia verde jóvenes, es por eso que decidí crear esta máquina en vez de malgastar mi tiempo hacer cremas que solo duraría por semanas. Y eso mi unidad no tengo el tiempo de hacerlo. Pero si lo haces... —Ellas se desabrochaba un poco su bata de laboratorio y mostrando un poco sus pecho. —Podemos pasar una noche salvaje aquí en mi laboratorio, y lo bueno es que todo el cuarto es aprueba de sonido.

El bulto de Lincoln comenzó a crecer al ver los pechos de su hermana. Cuando fue la última vez que ellos dos fueron a la cama? Teniendo 11 hijos en una sola casa es difícil encontrar privacidad. —Esta bien, lo haré. Solo espero no tener un tercer brazo.—Asustado por lo que va hacer.

—No te preocupes, para eso estoy aquí, aunque sería interesante estudia ese defecto. —Lincoln se asusta un poco por el comentario de su hermana.

Lincoln se adentra a la máquina y la puerta empezó a cerrarse por si sola. Lisa desde afuera empieza a encender la máquina y después ve en su monitor a su amado esposo parado. Adentro de la máquina unos cuántas antenas salieron de ella junto unos pequeños con rayos que comenzaba a disparale hacia el hombre albino. El sintió un cosquilleo por los rayos, pero luego nota que su cuerpo comenzaba a cambiar un poco.

Miro su brazo derecho para ver los cambios y ve que su cicatriz recién causado por un juego de su hija Lacy había desvanecido. En el monitor, Lisa podía ver los cambios en el rostro de su amado esposo, la cual notaba que su rostro ya no tenía arrugas, al parecer su experimento iba ser todo un éxito como siempre, o eso era lo que ella pensaba.

El experimento estaba procesando tal como debía, pero luego escucha un sonido que hace que ambos comenzaran alterarse.

!Advertencia, máquina en sobre carga!*

—¡¿Lisa?! ¡¿Que está pasando?! —Pregunto preocupado Lincoln al escuchar la alarma de advertencia, y eso no daba buena señal para el.

—Creo que la máquina está sobrecargando. Voy a tener que apagarlo ahora mismo. —Lisa intentaba apagar la máquina, pero el control del teclado empezó a estallar.

—¡¿Lisa?! Lincoln pudo notar que su cuerpo comenzaba hacerse pequeño, ya que lo notaba por sus ropas —. ¡¡LISA!! —Gritando con desesperación el nombre de su esposa.

Al escuchar los gritos de auxilio de su esposo, Lisa salió corriendo en pánico y fue hacia la caja de energía para así poder apagar la máquina.

—¡No te preocupes, Lincoln! ¡Voy apagarlo ahora la máquina, solo dame unos segundos! —Pero era demasiado tarde, ya que la máquina había llegando a sobrecargase, y eso hace que la máquina empezara sacar descargas eléctricas.

Lincoln en pánico intento abrir la puerta de la entrada en donde había entrado, pero la puerta no se habría. Intento golpearla con fuerza para así abrirla pero era inútil, la puerta estaba hecho de metal muy sólido, y su cuerpo ya no tenía la fuerza que antes tenía, ya que ahora tenía un cuerpo de un joven en sus 20.

Continuó forcejando y jalando la puerta con desesperación, tanto que ahora sentía que su cuerpo no paraba de rejuvenecer, pero al estar tanto tiempo en la máquina, algo comenzaba cambiar en el.

Sentía que empezaba olvidar algo, no sabía porqué, o porque estaba aquí encerrado, pero sabía una cosa, tenía que salir de aquí, ya que si no lo hace, tal vez sea la única vez que el vaya ver a su familia...

Familia...?

Esposas...?

Hijos-

*¡Boom!*
Presente

La familia Loud corrieron hacia el laboratorio de Lisa, y cuando llegaron ven a Lisa intentar mover unos escombros mientras que la bebe de Lulú estaba ahí llorando.

—¡¿Que demonios paso aquí?! Fue lo que dijo una mujer rubia de uno 23 años, la cual llevaba una camisa púrpura con pantalones negros y zapatos de color blanco.

Lisa no contestó, solo siguió moviendo los escombros, esperando que su marido no estuviera gravemente lastimado.

—Por favor, Lincoln, dime que aún estás bien. —Esos fueron las palabras que dijo la genio llorando desesperada y moviendo grandes pedazos de rocas con sus manos.

—¡¿Como que Lincoln esta aquí?! ¡No me digas que lo volviste a usarlo de nuevo con tus locos inventos, Lisa! —Hablo furiosa una mujer castaña de unos 35 años, llevando consigo un traje rojo deportivo.

—No hay que enojarnos con ella, Lynn. Debemos ayudarla a buscar a Lincoln. —Dijo una rubia fontanera de unos 28 años.

Las chicas asistieron y comenzaron a quitar los escombros. Las señoras Loud empezaron a quitar todas las rocas y escombros que podían, mientras que los hijos ayudaron con lo que podían. Todos los hijos empezaron a preocuparse ya que escucharon que su padre estaba enterrado ahí.

Cuando las Loud terminaron de quitar todo, Lynn y Lana movieron una parte pesada, y de ahí encontraron a Lincoln, pero lo que ellas no esperaba, era ver a su amado ahora en cuerpo de un niño de casi 11 años de edad.

—Al parecer nuestro Lincoln ya no es tan grande como era antes, jejeje. ¿Entienden? —Comentó la comediante de Luan, viendo que su amado estaba desnudo y pudiendo ver la parte íntima de su esposo.

—¿Literalmente enserio, Luan? —Fue lo que dijo Lori de mala gana a Luan por haber hecho un chiste tan malo en una situación como así.


Bueno eso es todo. Como dije no hay muchos cambios en la obra original, nada más agregando poco texto y dándoles más interaction a los personajes. Espero darle lo mejor ya que era un trabajo de entre colegas, pero lo abandonamos y ahora quiero terminar lo que mi compañero no pudo. Así que espere mucho Loudcest ya que me gusta mucho un Lincoln joven viviendo con sus hermanas y los hijos del pecado.