Estoy sentada frente a una mesa sosteniendo con mi magia, una galleta dándole una mordidita. Me encuentro con mi sobrina Cadence que sostenía en sus brazos a su hija Flurry, también está Luna y Twilight. Todas nosotras usábamos unos vestidos hermosos con escote. Estamos teniendo una agradable tarde en mi antiguo castillo de Canterlot. Charlábamos de cosas sin importancia o solo disfrutábamos la compañía de la otra en completo silencio, porque no hay mucho que decir.
—Estas galletas están muy buenas, mi querida sobrina— dije con una sonrisa al terminar la galleta.
—Gracias, tía. Esas galletas son las favoritas de mi hija. Je, je. Por eso, es que saben bien— habló Cadence meciendo a la bebita en sus brazos pegándola un poco a sus senos. La pequeña se encuentra dormida después de haber tomado su leche. Es tan adorable.
—Je, je. Sí. Espero que no le haya molestado que comiéramos sus galletas— comenté con algo de burla en mi voz.
—No, tranquila. Hay muchas gamiau para todas— me quedé extrañada de lo que dijo mi sobrina.
—Cadence ¿Qué dijiste?— pregunto confundida.
—Dije que tranquila. Hay mumiau gamiau para tomiau— estoy más confundida de lo normal.
— ¿Eh? Sobrina ¿te encuentras bien?— me rasco la cabeza. Ella asiente con la cabeza.
—Miau— ¿Por qué están hablando en maullidos?
—Hermana ¿te encuenmiau bien?— miro de golpe a Luna que también está hablando así haciendo que me hiperventile.
—Creo que miau descansar miau miau— ay no, Twilight, tu no ¿Qué está pasando?
—Miau, miau, miau miau miau miau— habla Cadence en maullidos que no entendía nada y mi hermanita asentía con la cabeza.
—Miau miau— me aterro, tanto que quiero alejarme de la mesa. Escucho como las tres hablaban en maullidos hasta que me entró un escalofrío al ver a Flurry que abrió los ojos y giró su cabeza en 360º.
—Miau— ese maullido sonó tan grave que echó mi silla para atrás cayéndome del mismo y grito con horror ya que me caía en una clase de abismo mientras los maullidos suenan más y más fuertes. Observo abajo para saber que el suelo se acerca a toda velocidad y sin poder hacer nada…
… Me di con dureza contra el suelo.
.
.
.
.
—Auch… ¿Qué pasó?— pregunto adolorida abriendo mis ojos para notar que me encuentro en el suelo al costado de mi cama boca abajo — ¿Todo fue… una pesadilla?— estoy confundida por todo lo que pasó, pero en eso, siento como algo se movía bajo mis senos. Bajé mi vista para mirar que salía una cabecita blanca mientras da un maullido de molestia —Ups… L-Lo lamento, Snow— me disculpo con una sonrisa nerviosa y me levanto un poco poniéndome de rodillas para ver como la gatita se levanta para estirarse un poco, y me mira con enojo para después irse por la puertecita —… ¡Lo siento!— creo que intentó despertarme y al final, me caí al suelo con ella que estuvo encima de mis pechos.
Bueno, me levanto lentamente para notar que la sábana de la cama se halla en el suelo y también observo la ropita que tengo puesto. Solo llevo puesto una blusa de tirantes con un escote que muestra la parte superior de mis senos y deja ver mi ombligo, como también un pantaloncito algo ajustado que me llega a la mitad de mis muslos dejando verse mis largas piernas, pero siempre se me metía el pantalón entre mis nalgas por lo ajustado que está.
De igual forma, es mi pijama que ahora uso para dormir en mi cuarto de la mansión. Sinceramente, prefiero dormir así que desnuda, porque aquí hay un poco de frío. A veces sí o a veces no… La verdad, no lo entiendo mucho.
Así que sin más, estiro mis brazos hacia arriba igual que mis cascos.
—…— estoy pensativa por un momento. Este sueño no era el único que tengo en todo este mes que pasé aquí. También tuve otros sueños similares o pesadillas… porque de sueño lindo, lo es al principio, pero después se pone raro, si escucho maullidos o no. Esos sueños son muy extraños, pero sin la ayuda de los maullidos de Snow, nunca me despertaría y tendría sueños peores como por ejemplo…
Soñé una vez que estaba completamente desnuda en la plaza de Canterlot muy avergonzada que me tapaba mis partes íntimas como mis pezones usando mis alas mientras oía como todos se reían de mí y más que me decían sobrenombres por mi gran trasero que estaba a la vista de todos.
También otro "sueño" donde intentaba hablarle a alguien, pero me ignoraban completamente hasta le intenté hablarle a mi hermanita como mi sobrina que estaban juntas hablando muy alegres, sin embargo, me ignoraban completamente como si fuera solo la pared hasta le daba una cachetada a mi hermanita para que me vea, pero nada.
Otro sueño o pesadilla sería que toda Equestria no sabía quién era ni siquiera mi propia hermanita. Yo diciéndole que era su hermana, pero nada hasta que ella ordenó a los guardias que me encerraran en los calabozos. No podía hacer magia ni volar, como si no tuviera esa capacidad de hacerlo. Gritaba y gritaba en mi celda a Luna de que me reconociera, de que era yo… pero nada.
Eran sueños o mejor dicho, pesadillas que terminaba con lágrimas en mis ojos y después pensaba… ¿Qué pasaría si estoy mucho tiempo aquí? ¿Todos los ponis de Equestria se olvidarían de mí? ¿Nadie se acordaría de la princesa Celestia que veló por ellos por mil años a pesar de lo cansada que estaba?... Eso y más preguntas siempre rodaban en mi cabeza… con miedo, con impotencia de no poder hacer nada… para volver…
Solo me queda en confiar en que Ridrik encontrara mi mundo para volver a mi vida tranquila de siempre.
Después de estirarme, me fui caminando al baño para cepillarme, haciendo mis necesidades, bañarme y esas cosas para luego vestirme, poniéndome primero un sostén negro igual que una tanga, después un vestido corto con escote blanco con puntos negros que me llega a mis caderas, y me pongo también un pantalón negro que me alcanza hasta las rodillas.
Ya estoy lista y salgo de mi cuarto para irme a desayunar… a pesar del raro sueño, me dio hambre.
.
.
.
.
.
Mientras voy al comedor, pongo un semblante triste, porque… pensé por un momento que estaba en mi hogar con mi hermanita, sobrina y mi ex aprendiz en una de esas tantas tardes que pasábamos juntas… pero al ver que seguía en la mansión, me da una depresión ya que me hacía preguntas en mi mente, como… ¿alguna vez volveré a mi mundo? Eso es lo que me deja en duda de si volveré o me quedaré aquí para siempre…
Bueno, Ridrik me dijo que está intentando buscar mi Equestria, pero no sería fácil buscarlo si hay más de una Equestria haciendo que me deprima mucho más, porque a saber cuándo encontrará mi hogar…
Sin más, llego al comedor donde siempre me espera Ridrik para desayunar. Solo lo saludé con educación, casi medio saludé a Zalia y me senté en donde siempre sin mediar más palabras… Tampoco tengo ganas de hablar con alguien. Así que el desayuno fue en completo silencio… No cambia mucho debido a que algunas veces se hablaba o si no, era callado ya que nadie tenía de qué hablar… Mejor para mí, para no sacar un tema forzado…
.
.
Sinceramente, todos los días son los mismos… No cambiaba mucho cuando yo era princesa, o sea la rutina era la misma. Si tenía ganas de leer, iba a la biblioteca para hacerle compañía a Andrea o si no, me sentaba en la pequeña sala para relajarme y poder despejar un poco mi mente… aunque esto último siempre era difícil…
Sin embargo, esta vez, quisiera hacer algo diferente… para ver si así se despejaba mi mente, por cambiar mi rutina un poco. Así que me ponía a caminar por la mansión para saber que hacer…
Y la primera que me encontré, fue a Stellar que limpiaba como siempre, uno de los cuartos y… sigue impresionándome como levantaba o movía las cosas con facilidad como si fueran unas simples plumas.
Observo que la pegaso barría la habitación mientras tararea. Creo que no se dio cuenta de mi presencia ya que ella me está dando la espalda.
—…— me quedo pensativa y le doy unos golpeteos a la puerta del cuarto para llamar su atención, y lo logré debido a que se detenía para girar su cabeza, y me ve con una sonrisa.
—Buenos días, Celestia ¿Se te ofrece algo?— pregunta con curiosidad mientras reanuda la barrida por el suelo de la habitación.
—Buenos días, Stellar. Esto… Solo quería saber, si hay algo en que te pueda ayudar— lo digo con una sonrisa serena y poniendo una mano en mi cadera.
—Mmmmmm. No, no necesito ayuda. Estoy bien— respondió Stellar con tranquilidad sin voltearse.
— ¿En serio? ¿Ni siquiera que haga algo… insignificante?— pregunté cruzándome de brazos bajo mis senos viéndola fijamente.
—Nop. Yo no necesito ayuda ya que este es mi trabajo y no puedo dejar que la invitada se ponga a trabajar— responde girando su cabeza por un momento para mirarme con una sonrisa —Gracias de que quieras ayudarme, pero yo puedo hacerlo sola. Así que no te preocupes— agrega volviendo su vista a lo que estaba haciendo.
—Oh… E-Está bien… Yo… ya no te molestaré— fue lo que dije retirándome de la habitación para volver a caminar por el pasillo con tristeza —Quería ayudar… pero bueno, supongo que tiene razón. Es una sirvienta y es su trabajo, y yo solo soy una invitada que me quedé en esta mansión por x día… A saber cuándo regresaré a casa…— susurro deprimida al recordar un momento en mi hogar, pero sacudo mi cabeza para no pensar en eso… no quiero entristecerme por eso… Solo… buscaré algo que hacer… que no sea leer… Tengo la sensación de que me leí toda la biblioteca…
Sin embargo, al pasar por una puerta, me detuve en seco para mirarla ya que está entreabierta.
—… No, Celestia. No seas metiche… No veas cuartos ajenos— murmuro sacudiendo mi cabeza y me empiezo a marchar para alejarme de la puerta, pero veo esa puerta de reojo —… Solo… una miradita y ya… y posiblemente, esté una de las chicas dentro que… necesita ayuda en algo— me dije a mí misma teniendo una excusa para poder dirigirme a esa habitación.
Al estar frente de ella, asomo un poco la cabeza dentro del cuarto para ver sorprendida y extrañada de lo que miré.
— ¿Mariana?— susurro sin entender del por qué está así. La humana se encuentra acostada de lado en una clase de sofá… Parece un poco a ese sofá que Rarity siempre se acuesta y no se movía para nada, pero… lo que me deja extrañada, es que estaba completamente desnuda —…— Bueno, sería entendible que estuviera desnuda si está en su cuarto, pero… no veo en la puerta su nombre ni nada por el estilo… aunque seré sincera, nunca había visto a una humana desnuda… Creo que sería lo mismo que verme a mi desnuda, solo que… Mariana no tiene un trasero igual de enorme como el mío, si lo veo desde esta perspectiva ya que está dándome la espalda con su trasero al aire… y no tiene cutie mark como lo tendría un semental o yegua, sin embargo, puedo ver una clase de tatuaje en la parte baja de su espalda. Yo nunca lo había visto y eso que algunas veces la miraba en bikini para ir a esa piscina ya que nunca presté atención a su espalda para mirárselo detenidamente.
… ¿Qué haría aquí desnuda? Quisiera preguntar, pero… no quiero involucrarme mucho en sus asuntos como la metiche de la mansión y además, parecía que está durmiendo ya que veo que su cabeza se halla recostada en uno de los apoyabrazos con su vista al espaldar haciendo que no vea si tiene los ojos abiertos o cerrados, como también tiene una pierna adelante y la otra atrás estando fuera del sofá…
Así que me alejo cerrando la puerta lentamente para no llamar su atención y me pille con las manos en la masa, pero antes de que me volteara, me sobresalto dando un leve gemido sorpresivo, porque alguien, me dio una nalgada haciendo que volteara con rapidez viendo a la responsable con molestia.
—Sapphire, no vuelvas a hacer eso— dije con un sonrojo en mi rostro de que me tomara con la guardia baja.
—Ji, ji, ji. Lo siento, Celestia. Es que tu trasero era un "blanco" muy fácil para darle. Ji, ji— se ríe la unicornio haciendo que la viera feo. La chica lleva puesto un largo vestido violeta con los bordes anaranjados que deja al descubierto una pierna, pero también tiene un escote que deja ver toda la parte superior de sus pechos y creo que también lleva un escote en su espalda dejándole al descubierto.
—…— ruedo mis ojos algo fastidiada de que me nalgueara. Sinceramente, desde que estoy aquí, Sapphire aprovechaba cada ocasión para nalguearme cuando veía la oportunidad… Es tan atrevida —… Oye Sapphire…
— ¿Si? ¿Pasa algo?— preguntó con una sonrisa alegre.
—Me preguntaba si… ¿sabes del por qué Mariana está ahí?— pregunté sin dudar señalando la puerta que está detrás. La unicornio curiosa, se acercó a la puerta para abrirla un poco para después cerrarlo.
—Ji, ji, ji. Lo que pasa, es que Mariana está en su sesión de cada semana— respondió mirándome con una sonrisa traviesa.
— ¿Sesión? ¿Qué sesión?
—De terapia— me contestó sin dejar de sonreír.
— ¿De terapia?— estoy tan confundida.
—Para más información, pregúntale directamente a Mariana, no a mí— dice Sapphire empezando a caminar con tranquilidad moviendo sus caderas de un lado a otro.
—… Pero ¿no me puedes decir algo más?— pregunto siguiéndola por detrás con curiosidad.
—Nop. Si quieres saber, tienes que preguntárselo tu misma, porque yo o ninguna de nosotras, estamos de chismosas contándole a cualquiera que se nos cruce por el camino ¿entiendes, verdad?— la unicornio se detiene para girar su cuerpo un poco con un brazo bajo sus senos viéndome fijamente.
—Sí, entiendo. Supongo que se lo preguntaré en otra ocasión. Tampoco quiero ser tan entrometida— comento con un rubor en mis mejillas por la pena que sentía.
—Mmmm. Te digo algo, aquí nadie es entrometida ni entrometido. Mi señor sabe todo sobre nosotras, porque nosotras nos abrimos ante él… o sea me refiero, abrir nuestros sentimientos, como fue nuestras vidas y esas cosas— rueda sus ojos algo fastidiada.
—Ya veo… A todo esto… ¿Ridrik tiene pareja?— pregunté sin más, porque ahora que lo veo, el mago está rodeado de chicas, sirvientas, una guardia y una modelo… Suponiendo que debería tener a una de ellas…
— ¿Por qué lo quieres saber? Ji, ji, ji ¿Acaso tu…?— la interrumpí de golpe con un sonrojo en mi rostro.
— ¡No! Solo pregunto— digo con rapidez para que no crea cosas erróneas de lo que digo.
—Mmmmmm. Ok, te creeré. Ji, ji, ji. Pues, la respuesta a tu pregunta es…— hacía una pausa dramática con una mano en su frente y la otra, hacia atrás con el brazo estirado —… Es… Es…
—… ¿Si?— estoy impaciente, aunque también es divertido verla actuar así. Me recuerda un poco a Rarity por lo dramática que era.
—Es… … … pregúntaselo tu misma— respondió guiñándome un ojo con la lengua afuera para después salir corriendo como una potrilla de cinco años dando risitas traviesas.
—… ¡Sapphire!— exclamé molesta al observarla que cruzó una esquina del pasillo perdiéndola de vista —…— suspiraba frustrada —Me recuerda un poco a Pinkie con su actitud… Hija de…— me calmo un poco. Había pensado en perseguirla por toda la mansión para que me responda, pero mejor la dejé pasar, porque tampoco quería correr como una loca detrás de esa modelo.
Sin más que hacer por aquí, reanudaba mi caminata por el pasillo. Sinceramente… volveré a la biblioteca a leer un poco para distraerme y también veré si encuentro por casualidad a Andrea para charlar un poco de cualquier cosa.
.
.
.
.
.
.
.
Llegué a la biblioteca y al entrar en dicho lugar, no encontraba a Andrea con la mirada.
—Supongo que hoy no trabaja aquí— estoy pensativa al no ver a la humana, pero en eso, giro mi cabeza a la derecha y… me quedo nerviosa ya que tengo a alguien a mi lado. Se encuentra firme a un costado de la puerta y alejada de la misma para que no le estrellemos la puerta en la cara —… H-Hola, Zalia— saludo con una mano algo temblorosa ¿Por qué siempre cuando la veo, me da este temor?
—… Hola— me saludó secamente. Con esta loba, ya me lo esperaba, ni que fuera Pinkie que me abrazaría y todo…
—… Emmmm ¿Está tu señor aquí?— pregunto por Ridrik debido a que si Zalia está aquí, lo más probable, esté el mago aquí también.
—Allá— me responde señalando con una garra a una dirección específica. Giro mi cabeza para darme cuenta que el señor de la mansión, está frente a un librero observando un libro que tiene en su mano derecha. Así que me acerco a él y también alejándome de Zalia.
—Buenos días, Ridrik— saludé estando a su lado con una sonrisa.
—Buenos días, Celestia— me devolvió el saludo mientras pone ese libro en el librero.
— ¿Qué haces?— pregunto con curiosidad.
—Pues, viendo este hermoso librero con estos hermosos libros…— respira profundamente —Y que olor tan agradable. Huele a lavanda— dijo con un tono burlón.
—No tienes que ser tan sarcástico— comento con los brazos cruzados bajo mis senos y lo miro algo fastidiada. Creo yo que si se lo dice a Twilight, se creería lo que dijo.
—Disculpa, pero no pude evitarlo, si me preguntan eso al estar frente a un librero ¿Qué iba a hacer aquí? ¿Cantar?— menciona burlón.
—Ok, ok. Ya entendí. No preguntaré eso, más bien, te preguntaré… ¿Cómo vas en la búsqueda de mi hogar?— pregunté curiosa.
—… Bien mal. Solo encuentro muertes estúpidas de Celestia— responde empezando a caminar para sentarse frente a la mesa.
—Ay, por favor ¿Es en serio?— me fastidio al saber que en otros lugares me muero como idiota.
—Sí, pero también encuentro Equestrias que estas viva, pero eso no importa mucho— dice Ridrik agarrando un libro que está en la mesa y lo abre —Lo que importa, es el mundo donde estas como desaparecida… Es algo difícil, pero no imposible— agrega mirando el contenido del libro.
—… Supongo— bajo mis brazos de golpe dejándolos colgando ya que me deprimí al saber que no hay buenos resultados con la búsqueda y me siento por un costado de la mesa con mis codos encima de la misma para cubrir mi cara con las manos.
Estoy triste, frustrada, de todo y tener esos sueños o mejor dicho, pesadillas, no me ayudan.
—Oye, no te pongas así. Tarde o temprano lo encontraré— me habla el mago sintiendo su mirada en mí.
—Lo sé, lo sé. Tampoco quiero presionarte con esto. Es más que suficiente dejarme hospedarme aquí mientras intentas buscar mi hogar… Te lo agradezco mucho— me destapo la cara para verle con una sonrisa.
—No tienes que agradecer aun hasta que encuentre tu hogar— me dio una sonrisa y ve de nuevo el libro.
—… Emmmm. Ridrik…
— ¿Si?
—Me da curiosidad una cosa… ¿Cómo es la magia que tu usas? Digo… quisiera saber si lo que aprendiste, no es tan diferente a lo que aprendí— digo con curiosidad.
—La verdad Celestia, la verdadera pregunta es… ¿la magia cambia de un mundo a otro?— al preguntar eso, me deja pensativa ya que… pensándolo bien, creo que esa es una buena pregunta.
—Ok… Entonces ¿Qué estudiaste? Que… ¿Cuál sería la pregunta?... Ah sí ¿Qué fue lo que te enseñaron para que tu… puedas hacer magia?— pregunté con una sonrisa.
—Vaya, por fin alguien me pregunta sobre magia— dijo Ridrik con una sonrisa muy alegre, casi como ver una sonrisa de Pinkie.
—Esto… ¿y por qué no te pregunta Sapphire sobre magia o Andrea?— estoy confundida sobre su reacción.
—A Sapphire… ni le interesa. Solo le interesa su cuerpo y salir bien sexy en la foto la vanidosa esa— comenta soltando un suspiro fastidiado —Y Andrea… no le interesa mucho. Solo quiere aprender mucho y ser muy inteligente para hacer lo que sea… que no sea magia— agrega con burla.
—Ya veo…
—Bueno, de todas formas, quisiera hablar de otra cosa que no sea fotografiar a una modelo sensual loca, ni ver como alguien escribe mal mientras amenaza de muerte a alguien— noto como mira fijamente a Zalia. La veo de reojo y me fijo que giró su cabeza a otro lado apenada ¿A qué se referirá con eso?... —Ok. Con respecto a tu pregunta, te lo explicaré como pueda, porque soy malísimo haciendo explicaciones…— se aclara la garganta —Verás, para empezar, yo o los que estudiaban conmigo, no somos humanos comunes. Así que te pido que no nos compares con esos humanos que no creen en la magia— al oír eso, asiento con la cabeza —Ok… En teoría, la magia de los magos humanos, se basa principalmente, en el poder de la mente sobre la materia. Eso es una creencia humana más vieja del mundo. Donde muchos creían que si una persona "salía" de la "realidad" que es realmente una "ilusión" entonces, y solo entonces, podías doblegar toda realidad existente. Pues, ya no estarás atado a las "reglas" que limitan el uso de tu mente contra la materia, y por ende la realidad misma. Así que en teoría, podrás directamente hacer lo que quieras— explicó alzando su mano derecha y con un ademan, todos los libros de la biblioteca, empiezan a levitar y todos se agrupan en la pared del fondo, y de forma sorprendente, formó un castillo hecho de libros —Algo así o así también— da un chasquido para luego observar un destello de donde estaban los libros para mirar que el castillo de libros está de cabeza, pero con sorpresa, no se tambalea, ni se cae.
—Mmmmm. Interesante. Sinceramente, me recuerda a un amigo mío que es más loco que una cabra— dije con algo de burla en mi voz.
—Supongo que te refieres a ese tipo con partes de animales ¿verdad?— preguntó con los brazos cruzados mirándome fijamente.
—Sip. Ese o mejor dicho, esa criatura es un draconequus que supongo que sabes lo que es… ¿Aprendiste las criaturas que hay por el mundo? O mejor dicho ¿dimensión?— me confundo yo solita ya que no sabía cómo decirlo. En otras palabras, como decirlo si esta es mi primera vez fuera de mi mundo a otro que ni se en donde estoy.
—Claro. Aprendimos de todas las criaturas que hay. Mágicas y las no mágicas. Técnicamente, la mayoría de las criaturas siempre son mágicas por "X" motivo, la cual sería… abrir sus mentes subdesarrolladas para dejar en ridículo a nosotros— menciona con una sonrisa burlona.
—Posiblemente. Ji, ji. La verdad, la magia que aprendieron y lo que hay en mi mundo, no creo que sea tan diferentes— empiezo a hablar con un tono que le hablaría a mis alumnos cuando les daba clases —Déjame decirte como es mi mundo con la magia— me aclaro la garganta —La magia en nuestro mundo, es una fuerza misteriosa que adopta muchas formas. La magia puede ser fuerte y valiente. Como también, Antigua y majestuosa. E incluso extravagante y alocada— explico viéndolo directamente a los ojos —Este último, no sé si compararlo con los magos humanos, porque Discord es un dios del caos que puede alterar la realidad— añado pensativa.
—Sí, pero tampoco nos compares con un loco de remate— rueda sus ojos.
—Ups. Lo siento. Ji, ji. La verdad, me sorprende que seas cuerdo, a pesar de usar esa clase de magia— digo curiosa.
—Es que tenemos mentes fuertes. Para estudiar magia, hay que estar concentrado al cien por ciento y no pensar en pajaritos preñados. Je, je— se ríe burlón.
—Ji, ji. Tienes razón. Bueno, continúo… Todas nuestras habilidades mágicas son diferentes desde el color distintivo de nuestras auras mágicas— hago brillar un poco mi cuerno para darle un ejemplo —Hasta otros talentos singulares como un… curioso sexto sentido o la habilidad de localizar valiosos tesoros. Los ponis desarrollan su habilidad desde pequeños y su magia se manifiesta de formas únicas como una melena en movimiento…— fui interrumpida.
— ¿Cómo tu melena?— pregunta viéndome con una sonrisa burlona.
—Je, je. Si, algo así. Así que la magia se debe dominar a través del estudio y la práctica, porque si no, algo podría salir mal por obvias razones. Además, si se emplea por las razones equivocadas…
—Si se une al lado oscuro ¿verdad?— asiento con la cabeza para luego continuar.
—La magia también se puede volver oscura, pero si tiene el corazón y la mente en el lugar correcto, no hay ningún límite para las increíbles hazañas que se puede lograr— sonrío con algo entusiasta —Sobre todo, si decide usar la magia de la amistad— le guiño el ojo con una risita.
—Ay, por favor. Esa magia no existe. Tú te la estas inventando— me dice con fastidio.
—Esa magia existe… En mi mundo, posiblemente— miro el techo pensativa con un dedo en mi barbilla.
—Sí. En tu mundo y las muchas Equestrias que hay. Que usan esa magia que no serviría fuera de su mundo— dijo con seriedad.
—Supongo. Estoy al tanto que los mundos, no son igualitos a Equestria ¿verdad?— pregunto mirándolo algo depresiva.
—Más o menos ya que ver caras felices, es difícil— responde con burla —Bueno, en donde estudiaba, había muchas áreas interesantes para estudiar. Sería como… los tipos de magia en donde estudiaba. Como que algunos les interesaba ser un mago blanco, hechizos curativos, revivir y demás cosas donde un médico normal, no podría hacer. Otros, magia negra…
— ¿¡Magia negra!?— exclamé al escuchar eso y me sorprendo tanto que me levanté de golpe haciendo que mis senos rebotaran.
—Tranquila, no pasa nada. Esa magia negra no es como lo conoces que te corrompen y esas cosas. Más bien, la magia negra no es mala, eso es dependiendo del usuario. Como tú dijiste, si no es para razones equivocadas u oscuras, está bien— alza sus hombros.
—P-Pero ¿es seguro que tus maestros les enseñen eso? Podrían hacer que más de uno hagan maldad por donde van— dije preocupada.
—Je, je ¿Quieres saber algo gracioso? A nadie le importa lo que hagamos. Esos maestros solo están para enseñarnos y poder graduarnos, o sea lo normal de siempre. Además, los maestros y la "escuela" no se hacen responsables de lo que hagamos con nuestra magia. Si hacemos cosas buenas o cosas malas. Eso es NUESTRA responsabilidad… Como dijo uno de mis compañeros "En otras palabras, ya estamos muy mayorcitos para estar agarrando la mano de nuestra maestra o de nuestra madre que nos diga, eso está mal, no lo vuelvas hacer y bla bla bla". Así que eso, todo lo que YO haga, es MI responsabilidad— oigo lo que dice Ridrik. Sinceramente, no estoy de acuerdo con esos magos. Quería reclamar, pero continuó diciendo —Sé que en Equestria es diferente como hacen o enseñan a los unicornios, pero debes entender, que en cualquier mundo, no sería lo mismo ya que cada mundo, tienen sus propias reglas, enseñan magia a su manera por así decirlo. Así que quejarse de que eso está mal, no serviría de nada. En donde estudié, tiene sus reglas y la más importante, es que… lo que hagamos con nuestra magia, es NUESTRA responsabilidad. Esa sería en donde estudiaba, pero en otros mundos, a saber— agrega encogiéndose de hombros.
—…— eso me deja pensativa y lentamente, me siento en la silla. La verdad, creo que tiene razón. Si hay más mundo que no es solo Equestria, entonces, cada mundo tiene sus propias reglas de hacer las cosas y como dijo… la magia de la amistad no existe en otros mundos fuera de Equestria —… Entiendo, pero no estoy de acuerdo con eso. Aunque supongo que tengo que tolerarlo— añado con los brazos cruzados bajo mis pechos estando algo decepcionada de esos magos humanos.
—Sí. Es mejor así, que quejarse por algo que no se puede hacer nada— comenta el humano con burla.
—Sí, supongo… Por cierto ¿Qué te gustó… estudiar?— pregunté curiosa.
—Sinceramente, me gustó la psicología— responde con una sonrisa mientras veo que saca un reloj de bolsillo de su túnica.
— ¿Eres acaso un psicólogo?— pregunto con la cabeza inclinada a un lado.
—Algo así… Solo que me gusta mucho el tema de la mente de cualquier especie. Otro día, te lo explicaré con mucho detalle ya que me tengo que ir. Se me hace tarde para algo— respondió con un semblante fastidiado guardando el reloj y se levanta de su silla.
— ¿Tarde para qué?— pregunté extrañada mientras él pasaba a mi lado.
—Me quedé con alguien ya que es su cita semanal— respondió caminando hacia la puerta de la biblioteca. Zalia le abría la puerta para que pasara.
—… ¿Hablas de… Mariana?— al preguntar eso, se detiene frente a la puerta para verme.
—Sí, así es ¿Cómo lo sabes?— pregunta curioso.
—La vi en un cuarto desnuda esperando la terapia o algo así— respondí muy confundida.
—Oh, ya… Discúlpala si te incomodó verla así— se apena y a la vez, se fastidia.
—Pero ¿Qué terapia está recibiendo?
—Después te lo digo con más calma. Ahorita debo ir con ella para que no esté todo el día desnuda sin hacer nada— dijo fastidiado saliendo por la puerta seguido de la loba.
—Ok, nos veremos más tarde— dije antes de que se cerrara la puerta detrás de los dos —… Ok… Estoy sola de nuevo…— suspiro algo fastidiada y me recuesto en la silla con mi vista al techo y los brazos colgando a mis costados —Quise seguir hablando con Ridrik… Fue una conversación muy interesante que tuve… y más hablar de nuestro punto de vista sobre la magia… Sería como hablar con Twilight, pero es saber sobre la magia que usan estos magos…— bajo mi cabeza para mirar la mesa pensativa —… A todo esto… ¿Mariana será la novia de Ridrik? Mmmmmm. Es que no se, pareciera ya que presta más atención a ella…— paso una mano en mi barbilla.
—No, claro que no. No es su novia ni de chiste— me sobresalto un poco al observar que por la puerta, entró Andrea con su uniforme de siempre —Buenos días o mejor dicho, buenas tardes. Ji, ji— se apena rascándose la nuca.
— ¿Ya es tarde?— estoy sorprendida por el tiempo que pasó. Estuve tan concentrada en la conversación de Ridrik que no me di cuenta de cuánto tiempo pasé hablando con él.
—Así es y el almuerzo debería estar listo pronto— menciona la chica con una sonrisa, pero en eso, al ver una cosa, su sonrisa desaparece —Ay, tiene que ser una broma— se fastidia. Giro mi cabeza para saber que observa y noto el montón de libros que aun forma el castillo, pero al revés —Pero si los acabo de acomodar los libros ayer— se encorva dejando sus brazos colgando por el trabajo que tiene.
—… Si quieres, te puedo ayudar, Andrea— digo mirándola con una sonrisa mientras me levanto de la silla.
—No, no hace falta, en serio. Yo puedo con esto— dijo recuperando la compostura negándose de recibir mi ayuda.
—No tengo ningún problema en ayudarte con esto. Además, así me distraigo un poco en hacer algo diferente para variar— comento algo apenada.
—… Ok, Celestia… Gracias— agradece con una sonrisa sincera.
—De nada— le dedico una sonrisa para luego empezar a acomodar ese montón de libros. Me pongo en un librero y Andrea en otro librero tomando unos libros para ponerlos en su lugar.
—Recuerda… por orden alfabético en cada librero— menciona sin voltearse a verme.
—Entendido— fue lo único que dije antes de agarrar unos libros con mi magia para verlos detenidamente para después ponerlo en su lugar correspondiente. Sinceramente, podría hacerlo rápido con mi magia y ya está, pero… esta vez, quisiera hacerlo con calma y mirar un momento los libros para saber si hay uno interesante para leerlo más tarde.
… Sin embargo, sigo pensativa por todo lo que me dijo Ridrik. Fue la conversación más interesante que tuve en mi vida en este lugar. Hablar de magia con alguien más y más saber cómo trabaja la magia en otro mundo, fue… curioso e interesante de que otros mundos, no trabaja igual que en Equestria…
Hubiera sido como hablar con Twilight sobre la magia… Se sintió tan familiar… … …
Suspiro deprimida al poner un libro que empieza por la letra "T" en su sitio…
Quería que esto me distrajera para no pensar en eso… sin embargo, creo que no funcionó haciendo que los extrañe más… hasta es nostálgico pensar en el pasado cuando Twilight era mi aprendiz… La extraño…
