Capítulo 3.

Conversemos

Los personajes de Miraculous Ladybug no me pertenecen, son propiedad de Thomas Astruc.

— Hablan —

Piensan

El timbre resonó marcando el inicio de clases. Un rubio se encontraba en su asiento esperando a su mejor amigo.

Ayer no pude hablar con Marinette, pero hoy será el día — Pensó el ojiverde

— ¡Hola Adrien! ¿Cómo estás? —

— Hola Nino, estoy bien gracias — dijo con una sonrisa el rubio

— ¿Lograste hablar con Marinette, después de las clases? —

— No, no logre encontrarla. Pero hoy no se me escapará —

— ¡Así se habla amigo! — Ambos chicos chocaron sus puños

— ¡Hay no, llegaré tarde! —

— ¡Marinette estuve tratando de despertarte durante varios minutos! — reclamó Tikki

— Jeje — la peliazul río nerviosa

— ¡Marinette! —

— Si, ya se —

— ¡Tikki, Transformame! —

Marinette se transformó y salió a toda velocidad para llegar a la escuela

— Buenos días chicos, abran su libreta en el tema de la última clase — La profesora se dispuso a escribir en el pizarrón.

La puerta del salón comenzó a abrirse lentamente, dejando ver a Marinette. Alya quien estaba esperando su llegada, fue la primera en verla; la ojiazul entro y subió sigilosamente hasta su asiento, aprovechando que la profesora estaba entretenida escribiendo en el pizarrón.

— Hola Alya — dijo susurrando la peliazul

— Hola — respondio la castaña

— Bien — La señora Bustier hablo llamando la atención de sus alumnos — Como vimos en el tema anterior…—

— Guarden sus cosas chicos, las clases han terminado ya pueden retirarse — La profesora indicó a su clase. Todos guardaron sus pertenencias y se levantaron de sus asientos.

Hoy ni siquiera me saludo, es definitivo, le ocurre algo — Pensó el rubio. Al observar que Marinette y Alya se disponían a marcharse se apresuró para llegar a ellas.

— ¡Marinette! — llamó Adrien

— Adrien —

— Yo necesito hablar contigo — dijo el ojiverde

— Si, yo también quiero hablar contigo— Marinette miro a Alya y la castaña capto el mesaje.

— Este… yo me tengo que ir. Nos vemos luego Marinette, nos vemos Adrien — se despidió Alya mientras se retiraba.

— Hasta luego Alya — respondió Adrien.

Marinette y Adrien vieron a Alya marcharse; al perderla de vista Adrien carraspeo y tomó la palabra.

— Marinette yo… — Fue interrumpido por la ojiazul

— Te parece si vamos al parque — sugirió Marinette

— Sí, claro — acepto el ojiverde. Ambos comenzaron a caminar en dirección al parque; sin mirarse y en silencio, un silencio que se volvía cada vez más incómodo. Ya era algo normal que el silencio se hiciera incómodo, durante varias semanas pasaron por ello. Llegaron al parque y tomaron asiento en una banca. Se quedaron en silencio durante un par de minutos.

Tu puedes Marinette, es por el bien de ambos — se animó la ojiazul

— Yo… te he notado extraña en muchas ocasiones — La peliazul fue sacada de sus pensamientos al oír hablar a su acompañante.

— Eso me preocupa, si te ocurre algo, sabes que puedes contarme — Dijo Adrien sonriendo.

Marinette se tranquilizó al saber que estaba dispuesto a escucharla y tomó valor para decirle lo que la tenía tan afligida. La ojiazul suspiro — Si Adrien, te contaré… Me di cuenta de esto al primer mese de ser novios —

— ¿A qué te refieres? — pregunto Adrien preocupado

— Eres una maravillosa persona Adrien, hemos disfrutado de varios días juntos, cada momento contigo lo atesoro — Marinette suspiro de nuevo — No quiero hacerte daño, por eso tengo que decirte antes de que pase más tiempo —

Conforme el rubio escuchaba a la peliazul, se confundía y preocupaba más — Los siento Marinette pero no te estoy entendiendo —

— Eres un buen chico pero… yo… — la ojiazul se detuvo

— Marinette ¿Qué sucede? — pregunto un preocupado rubio

— Yo… yo solo te quiero — Termino Marinette

Yo solo te quiero, solo te quiero, solo te quiero. Esas palabras se repetían en la mente de Adrien, se quedó callado y bajo la cabeza, había captado el mensaje implícito en sus palabras.

— Lo que trato de decir Adrien, es que yo te aprecio mucho pero… — Fue interrumpida por el rubio

— No me amas — Adrien terminó por ella

— Si — De repente el ambiente comenzó a sentirse frío y todo quedo en completo silencio. Marinette continúo hablando.

— Y sé que tú tampoco me amas — Adrien levanto el rostro y se sorprendió al ver el rostro de la ojiazul con tanta seguridad ¿Cómo estaba tan segura de lo que decía? Iba a contradecirla pero Marinette no lo dejo.

— Aceptalo Adrien, nos tenemos mucho cariño pero no nos amamos. ¿Cómo podemos asegurar sentir amor, cuando no nos conocemos? Solo sabemos cosas superficiales sobre el otro, cumpleaños, color favorito, comida favorita entre otras cosas; información que cualquiera de nuestros amigos conoce. ¿Sabes porque no hemos profundizado en la vida del otro, esforzarnos por conocernos más a fondo? Es por que no nos tenemos la suficiente confianza — Dijo Marinette tratando de convencerlo

¿Era cierto todo eso? No, no podía ser cierto Adrien quería negarlo pero inevitablemente Marinette tenía razón.

— Y además… no puedo aceptar a Chat Noir — siguió la ojiazul

El rubio se sorprendió por segunda vez ante las palabras de la chica que tenía en frente.

— Él es como un hermano para mí, no puedo amarte cuando a ese lado tuyo no puedo aceptarlo de una forma romántica. Y a ti te gusta ser Chat Noir, él es tu verdadero yo — Marinette suspiro y continúo — Cuando actúas como Chat Noir me incomodas, he tratado de pensar en Chat de manera romántica pero no puedo y no quiero que después, cuando me sea imposible seguir con la relación, tú sufras. Por ello creo que es la mejor opción es terminar…lo comprendes ¿verdad? — Ambos quedaron en silencio, silenció que fue roto por Adrien.

—Tal vez tengas razón con lo primero que mencionaste— El ojiverde hablo de manera cortante — Pero nunca pensé que mi "verdadero" yo te incomodará… con o sin disfraz sigo siendo la mismas persona Marinette…es solo que, con el disfraz me siento más libre y tengo la oportunidad de hacer lo que nunca he hecho, así que no comprendo esa razón— El cielo comenzó a nublarse anunciando que pronto llovería.

— Adrien…— La ojiazul fue interrumpida por el rubio

— Pero estas en lo cierto, no podemos seguir juntos — Adrien suspiro — Tu no me aceptas y yo no puedo obligarte a amarme — El ojiverde dio media vuelta evitando ver a Marinette — Terminar… si, es lo mejor—

La peliazul comenzó a sentirse culpable, no quería hacerle daño pero lo estaba haciendo — Adrien yo… no quiero lastimarte —

— Lo sé Marinette, lo sé — Adrien sintió un nudo en la garganta — Genial — pensó con sarcasmo el rubio, tenía que irse de ese lugar — Podrías acabar con esto — dijo con voz quebrada.

Lo siento — La peliazul cada vez se sentía peor.

— Por favor Marinette — Pidió Adrien.

Marinette suspiro profundamente y hablo — Adrien… se acabó, terminamos —

— Gracias… Discúlpame pero tengo que irme — dijo el rubio

— Perdóname Adrien — susurro la ojiazul

Adrien se preparaba para marcharse cuando gotas de agua empezaron a caer, cada vez más abundantes y con mayor rapidez.

Llueve, igual que aquel día — recordó con melancolía la peliazul

El ojiverde comenzó a caminar lentamente sin importarle la lluvia. Marinette lo observo hasta ya no visualizarlo y se dirigió a su casa.

Es lo mejor — pensaron ambos mientras caminaban bajo la lluvia.

….

Lamento no haber actualizado el fin de semana anterior pero debido a que Thomas no le dio el Miraculous del zorro a otra persona (lamento si hice spoiler) tenía la esperanza de que se lo diera a alguien más, tuve que hacer algunos cambios a la historia.

¡Gracias por leer¡ y disculpen las faltas de ortografía, seguiré mejorando.

Recuerden que cualquier sugerencia es bienvenida. Muchas gracias