Capítulo 6

Ladybug y Chat Noir

Los personajes de Miraculous Ladybug no me pertenecen, son propiedad de Thomas Astruc.

— Hablan —

Piensan

Un joven rubio caminaba hacía la salida, las clases habían terminado y no quería encontrarse con nadie así que tenía que regresar a casa rápidamente.

— ¡Hey, Adrien! — se escuchó una voz a lo lejos, el ojiverde giro para ver a su amigo, de alguna manera sabía que a él no podía evitarlo.

— Nino — lo saludo con una sonrisa falsa

— ¿Qué sucede amigo?... Ayer no te presentaste, hoy llegas tarde a clases y no hablas con nadie, si me saludaste fue por suerte.

— Discúlpame Nino, no pretendo ser grosero —

— Ya no importa, pero repito ¿qué pasa? Ni siquiera saludaste a Marinette — Nino lo miraba esperando una respuesta

Nino tenía razón, a pesar de que su ánimo había mejorado el día anterior y hoy en la mañana, al regresar a la escuela ese ánimo desapareció por completo al recordar que vería a Marinette. Solamente llegó al salón, saludo a Nino y tomó asiento para comenzar con las clases. Ya que no había hablado con su amigo sobre su rompimiento con la peliazul, Nino no sabía sobre la situación y el porqué de su actitud, era cierto que era su mejor amigo, pero por ahora no quería hablar de ello.

— Llegue tarde porque vino de visita una amiga de mi padre, él me pidió que me quedará para desayunar y conocerla, ya había pedido autorización para que faltará a las primeras clases y… — El rubio pensaba en que más decirle a su amigo, no quería mentirle pero tampoco quería hablar del tema por lo menos el día de hoy, lo que podía hacer era cambiar de tema y ya que había empezado con la llegada de la señora Coste continuaría con ello

— ¿Y? — insistió su amigo

— Y… al parecer tenía asuntos muy importantes que tratar con mi padre además con ella llego su hija… me pareció una chica bastante misteriosa — dijo Adrien fingiendo pensar y esperando que Nino le preguntara acerca de ella o de alguna otra cosa pero que no tocara de nuevo el tema principal.

— … ¿Misteriosa? ¿A qué te refieres? — pregunto Nino curioso. Al parecer su plan había funcionado, solo quedaba conversar con él hasta que su chofer llegará.

— Me refiero a que no habla mucho, solo lo hace cuando es estrictamente necesario, creo que es muy tímida, viste con ropa holgada y su cabello oculta su rostro así que no podría describírtela —

— A mí me parece que es rara — dijo su amigo imaginándose a la chica

— La verdad no se mucho de ella… quería conversar pero tenía que venir a la escuela — Al terminar se dio cuenta que había cometido un error al recordarle las clases.

— Ya veo… ¿entonces por qué no viniste a clases el día de ayer? —

— A bueno… yo… — El sonido de un claxon interrumpió su conversación y Adrien agradeció internamente que su chofer haya llegado en el momento exacto.

— Lo siento Nino me tengo que ir, nos vemos mañana —

— De acuerdo… nos vemos — dijo su amigo un poco molesto por la interrupción. El ojiverde subió a la limusina y Nino se dirigió a su casa.

— Ya es tarde — dijo Gabriel mientras leía unos informes sentado en un sofá

— ¡Oh! es cierto — dijo la rubia quien estaba sentada enfrente de Gabriel, percatándose de la hora y colocando las manos en sus mejillas actuando sorprendida — Eso quiere decir que me quedare a comer — dijo sonriendo

— Sabía que ibas a decir eso — El ojiazul suspiro, conocía muy bien a su amiga no por nada estaban tan unidos en la escuela

— Por cierto… sé que dirás que estoy abusando de tu bondad… pero creo que me quedare a vivir en tu casa — la rubia junto sus palmas y le dio una gran sonrisa

— ¡¿Qué?! ¿Estás hablando en serio? — realmente estaba sorprendido, nunca pensó que ella le pidiera algo así, ni siquiera se lo estaba pidiendo estaba casi afirmando que se quedaría en su casa.

— ¿Te molesta? —rubia dijo de forma inocente

— ¿Por qué aquí? Lo que me estás diciendo es demasiado — Gabriel se puso de pie aun sorprendido

La de ojos grises también se puso de pie y se acercó más a el ojiazul con sus manos colocadas en la cadera — ¿Quieres que te recuerde a quién le confié mi casa, pero se le hizo muy fácil venderla sin preguntar? — dijo la rubia un poco molesta

— Te fuiste por mucho tiempo, pensé que ya no ibas a volver y no lograba contactarte, así que la vendí, ya hablamos de esto — dijo restándole importancia.

— Entonces ahora viviré aquí ¡te guste o no! — la rubia dijo un alzando un poco la voz y haciendo una pausa — Solo será por un tiempo, no quiero quedarme en un hotel o rentar un departamento… pagaré mis gastos y después comprare una casa… por favor — la mujer dijo más tranquila y manteniendo su vista en el hombre al frente.

El ojiazul dio un gran suspiro — ¿Pensé que ya no tenía opción? — el ojiazul sonrió a su amiga dando a entender que aceptaba que se quedará, ella le sonrió de vuelta de la forma más dulce que pudo.

— Bien entonces traeré mis cosas para empezar instalarme, no son muchas por si te preocupa — la mujer caminaba a la salida pero se detuvo al llegar a la puerta y se giró hacia su amigo — Gabriel — llamó suavemente

— ¿Qué sucede? — dijo tranquilo

— Gracias — Odile salió rápidamente del despacho dejando al ojiazul con una sonrisa

Adrien entro a su casa lentamente un poco desanimado encontrándose con la rubia quien iba de salida.

— ¡Has llegado Adrien!... me tengo que ir por un rato, vuelvo más tarde, te digo esto por si te lo preguntas — dijo la ojigris colocándose un suéter de color gris. Al ojiverde se le hizo muy extraña la familiaridad con la que lo trataba pero decidió no tomarle importancia.

— Ya veo… ¿Soleil no va con usted? — dijo buscando a la chica pero no se encontraba ahí

— ¡Cierto! … No se queda aquí, espero no te moleste pero si te causa problemas házmelo saber — la rubia tomo su bolso — Ahora si me disculpas me retiro… nos vemos en la cena — Odile salió de la mansión con prisa.

Lo que dijo sobre la azabache lo dejo desconcertado, Soleil no parecía alguien problemática, tal vez la señora coste no quiso decir eso, pero… era su madre después de todo, ella la conocía muy bien. Dejo a un lado sus pensamientos, se dirigió a su habitación y dejo sus cosas.

— Ahora… ¿Dónde estará Soleil? — se preguntó así mismo sentado en su cama

— Tal vez este en la cocina, ¿por qué no bajamos y la buscamos? — dijo el kwiami quien salió de su escondite

— Si claro — expreso el chico ojiverde sarcásticamente — Lo que quieres es comer, quédate aquí iré a buscarla — el joven se levantó para marcharse — quédate en la habitación quieto y te traeré queso —

— ¡Sí! — Plagg se sentó en la cama completamente quieto

Adrien salió de su habitación y comenzó a buscar a la chica, busco por la habitaciones que le había mostrado en la mañana, pero no la encontró — Nathalie estuvo a cargo de ella así que debe saber dónde está ahora — Ahora el choco busco a la asistente quien desde luego se encontraba en su oficina.

— Nathalie — el chico llego hasta ella

— ¿En qué puedo ayudarte Adrien? — dijo la joven mujer dejando su trabajo de lado y prestándole atención al chico

— ¿Sebes donde se encuentra Soleil? — el rubio la miro esperando una respuesta

— Me parece que sigue en la sala — dijo volviendo a su trabajo

— ¿Sigue? —el chico pregunto extrañado

— Creo que ha estado ahí desde que te fuiste — dijo la asistente sin dejar de hacer su trabajo.

— Bueno… gracias — el Adrien se retiró y se fue directo a la sala esperando encontrarla ahí. En efecto la azabache se encontraba sentada en el sofá observando todo lo que se encontraba en los estantes y la decoración.

— Hola — dejo el ojiverde asustando a la chica quien volteo bruscamente — Discúlpame no quería asustarte — la chica asintió con la cabeza

Un par de minutos pasaron sin que ninguno hablara, Soleil se sentía cada vez más nerviosa e incómoda así que comenzó a jugar con las mangas de su sudadera. El rubio se dio cuenta de esto y decidió preguntar el porqué de su actuar.

— ¿Te encuentras bien?... te siento muy nerviosa y bueno… desde el principio te he notado así…tal vez te molesto ¿no es así?... ¿No te agrado verdad? Si hice algo que te haya ofendido entonces dis… —

— No… no es eso — dijo la chica interrumpiéndolo y bajando la mirada — Es solo que… no estoy acostumbrada a hablar mucho… y… a estar acompañada… discúlpeme por hacer que piense que es molesto — explico la chica de forma serena

— Tu tampoco tienes por que disculparte, tu explicación me tranquiliza — el rubio le sonrió. La chica levanto la vista y se encontró con los ojos de Adrien, ella se quedó observado sus ojos nuevamente. El rubio sintió su mirada sobre él y ahora él era quien se sentía nervioso e incómodo.

— Soleil… ¿sucede algo? — el chico desvió su mirada para sentirse menos incomodo

— ¡Ah! Lo-lo siento, n-no era mi-mi intención — dijo la chica al darse cuenta de su acto inconsciente

— No importa… — De nuevo el silencio se formó entre ambos, hasta que el ojiverde decidió romperlo — Sígueme —

La chica se siguió al chico hasta llegar a su habitación, al llegar, Plagg se escondió debajo de la cama para después colarse en la ropa del chico. Adrien condujo a la joven hasta el sofá pidiéndole tomar asiento, el ojiverde también tomo siento junto a ella. Le pido a la chica que se girara para que pudieran quedar mirándose frente a frente.

— Ya que tenemos tiempo… ¿Por qué no nos conocemos mejor? — llamó la atención de la azabache. Ella ladeo la cabeza en señal de confusión, una acción que no pasó desapercibida por el chico a quien le pareció tierna.

— Preguntaremos cosas sobre el otro de esa manera empezaremos a conocernos mejor ¿te parece bien? — el rubio explico y la joven asintió. — Bien pregúntame lo que quieras, no tengas miedo —

Soleil se quedó en silencio por un momento pensando en una pregunta — Lo siento pero… no sé… qué preguntar — explico un poco preocupada

— Intenta — la ánimo el ojiverde de forma tranquila

La chica suspiro, sería mejor relajarse si no quería preocuparlo además de verdad no sabía que preguntar — Piensa, piensa — recordó cuando su madre pregunto sobre él chico en la mañana tal vez también podría preguntar sobre ello — El señor Agreste menciono que habla chino… ¿habla algún otro idioma o está aprendiendo otro? —

— Hummm… por ahora no pero… tal vez en un futuro cercano — finalizó el rubio y la azabache asintió a su respuesta

— Ahora… me toca preguntar a mi…empezaré con cosas sencillas ¿Cuál es tu color favorito? —

— Hummm… no lo sé — la chica dijo pensativa

— ¿No lo sabes? — Adrien se extrañó por su respuesta

— Es solo que… me gustan todos los colores —

— Pero algún color te ha de gustar más o… tal vez que le tengas una ligera preferencia —

— Entonces… tal vez podrían ser los colores azul, blanco… y morado… creo — respondió aun pensando

— Tu turno — menciono el rubio para indicarle que podía hacer otra pregunta

— Hummm… ¿Le gusta leer? —

— Si, me gusta — la chica volvió a sentir — Mi turno… ¿Cuál es tu asignatura favorita? —Al escuchar al ojiverde ladeo la cabeza nuevamente — Se ve tierna cuando hace eso — el rubio sonrió inconscientemente. Me refiero… a que de todas las asignaturas que te imparten en la escuela ¿cuál es tu favorita?

— ¿E-escuela?… y-yo no voy a la escuela — la chica dijo nerviosa

— ¿No vas a la escuela? — Adrien se sorprendió

— No… n-nunca he a-asistido a una — Soleil bajo la mirada

— Pero ¿Por qué? Así que ella también está pasando por lo mismo que yo pase

—…y-yo…yo…— la azabache fue interrumpida por un temblor, Adrien actuó de inmediato, tomo la mano de la joven y la llevo a una esquina de la habitación donde ambos se quedaron hasta que el temblor se detuviera.

¿Qué fue eso? — se dispuso a salir a investigar pero él seguía sujetando la mano de Soleil, al darse cuenta de ello se sonrojo y la soltó de inmediato — Lo siento — La chica ladeo la cabeza confundida y el rubio entendió que ella no se había percatado de su acción — Quédate aquí, ahora vuelvo — el ojiverde salió de su habitación y busco un lugar para transformarse

— ¡Plagg, transfórmame! —

— ¡Deja de causar desastre y de perseguir a gente inocente¡ — Lady bug le grito un hombre bastante alto y fornido con una especie de armadura roja y con la piel de color gris — ¿Quién eres? —

— Soy Stronger, entrégame tus Miraculous o te eliminare —

La heroína de Parí empezó a luchar contra el nuevo akumatizado pero al esquivar un golpe que al final recibió un gran y grueso árbol este quedo completamente destrozado — Si no tengo cuidado, seré yo quien termine así — sorprendida ante tal fuerza, decidió que lo mejor era esquivar sus ataques hasta que Chat Noir apareciera

— ¡Hey brabucón! ¡¿Por qué no te metes con alguien de tu tamaño?! — al fin el gato había llegado. Justo cuando Chat Noir termino de decir eso, el hombre lo ataco pero Chat lo esquivo a tiempo, al girar observo un auto hecho pedazos quedo muy sorprendido por la fuerza del golpe, podría morir si alguno llegará a tocarlo. — Pensándolo bien… ¿Por qué no dialogamos? — dijo con una sonrisa nerviosa.

Ambos héroes continuaron esquivando los ataques. La mariquita se percató de un sobre que se encontraba atorado entre la armadura del hombre — Tengo que pensar en algo rápido, no podemos seguir así — ella seguía evitando los golpes de Stronger — ¡Chat Noir distráelo! — ordeno la chica, a lo cual el gato no se quejó y se dispuso a hacer su trabajo.

No me ha dirigido la palabra y ni siquiera me mira… Adrien… — Ladybug se detuvo cabizbaja — no hay tiempo para eso, tengo que apresurarme. ¡Lucky Charm! — Al utilizar su poder obtuvo un recipiente de súper pegamento — ¿Pegamento? Pero… ¿qué hago con esto? — Observo las cosas que se encontraban a su alrededor encontrando rápidamente el método para derrotar a Stronger. — ¡Chat, llévalo hacía esos árboles! — Ladybug corrió hacía los mismos para preparar la trampa

— ¡Eres muy débil y lento, no has podido tocarme! — Chat Noir provocó a Stronger para que lo siguiera. La Catarina tiro todo el pegamento en el suelo y preparo su yo-yo. Chat Noir y el hombre corrían hacia los árboles donde se encontraba el charco de pegamento, la chica le grito a su compañero que saltará y ella tiro de su yo-yo que se encontraba atorado de los dos árboles formando un obstáculo e inevitablemente Stronger cayo, intento levantarse pero era imposible se encontraba totalmente pegado.

— Tomaré esto — Ladybug tomo el sobre de la armadura, lo rompió haciendo que el akuma saliera y lo purificó dando fin a la misión.

— Pensé que estábamos en verdaderos problemas pero ¡Lo logramos Chat! Dijo alegre pero al buscarlo este ya no se encontraba con ella, se había marchado. Ladybug se entristeció de inmediato, eso solo hacía que ella comenzará con sus dudas, no quería perder la amistad de Adrien, pero le tenía que dar tiempo, él era el más afectado con toda esta situación, tendría que ser paciente y esperar a que él se acercará pues tampoco quería que se sintiera presionado y al final solo las cosas empeoraran. Alya le había dicho que tendría que ser positiva y le afirmó que Adrien no la odiaba, por ahora era mejor dejarlo. Después de su reflexión regreso a su casa.

— ¿Soleil? — llamo Adrien entrando a su habitación

— Joven Agreste — contesto la chica desde la esquina donde la había dejado Adrien

— ¿Te encuentras bien? Ese temblor fue un poco fuerte — el rubio dijo mientras se acercaba a la chica

— Si, me encuentro bien… gracias joven Agreste — dijo la chica asintiendo

— No me llames joven Agreste, me sentiría más cómodo si me llamas solo por mi nombre y si me tuteas — explicó el ojiverde

— P-pero…— la joven e iba a protestar pero él no la dejo

— Además solo eres una año menor que yo, no hay necesidad de formalismos — finalizó el chico

— De acuerdo —

— Entonces ¿en dónde estábamos?… — El joven trataba de acordarse de su conversación, le había afectado ver a Ladybug, necesitaba distraerse y no pensar en ello — Ya me acorde… ¿Por qué nunca has asistido a una escuela? —

— Bueno…M-mi mamá nunca me ha inscrito a una — contesto Soleil nerviosa — Pero... t-tú asistes a una ¿Cómo es? — Soleil se sorprendió así misma pues ella normalmente no deja que su curiosidad la hable por ella.

— En lo personal, me gusta, aprendes muchas cosas nuevas, conoces a personas y haces amigos, tengo un mejor amigo, se llama Nino — Adrien recordó a su amigo con una sonrisa

— Adrien — después del llamado tocaron la puerta de su habitación. El ojiverde abrió la puerta dejando ver a una mujer pelinegra

— ¿Qué ocurre Nathalie? —

— Tu padre quiere verte — dijo la asistente

— Iré enseguida —

Nathalie se retiró segundo después, Adrien cerró la puerta y camino hacía Soleil — Como habrás escuchado, tengo que irme por un momento… — Adrien pensó en que podría hacer Soleil mientras él estuviera con su padre. Después de pensarlo encendió la enorme pantalla de su recamará — ¿Por qué no ves algo que te guste? Vuelvo después — El chico se fue dejando a Soleil en su recamara.

No sabía cómo funcionaba el aparato así que se sentó en la silla que se encontraba en frente y observo el programa que se encontraba, pero fue interrumpido por un corte informativo. La reportera habló sobre el reciente acto de Ladybug y Chat Noir quienes salvaron nuevamente a la ciudad

— Ladybug y Chat Noir… héroes de París — susurro impactada, al terminar el corte, la chica continuo viendo el programa anterior, realmente no le interesaba pero tenía la esperanza de volver a ver otra noticia con aquellos héroes como protagonistas.

¡Lo siento mucho! No tengo perdón. Sé que les informe que los episodios y la parte dos del especial de Navidad estarían listos para el 1° del mes pasado, sin embargo, he tenido muchos problemas con el internet y mi computadora, problemas personales, otros proyectos y por esto falta de tiempo. Los capítulos ya se encontraban listos desde hace 2 semanas pero no los había podido subir. Pido una disculpa nuevamente y espero ya no tener contratiempos.

Subiré los capítulos uno por día ya que me interesa más la segunda parte del especial. Perdonen las faltas de ortografía, trataré de mejorar.

¡Muchas gracias a todos los que leen esta historia y gracias por su paciencia!