Capítulo 8

Conociéndonos. Parte 1

Los personajes de Miraculous Ladybug no me pertenecen, son propiedad de Thomas Astruc.

— Hablan —

Piensan

...

Soleil se encontraba en la biblioteca leyendo un libro de Historia Universal ya que no tenían una clase todos estaban ahí. Aun no lo podía creer, había hablado inconscientemente pero...le gusto poder ayudar al chico — Después de todo, no resulto en desastre — la chica suspiro y regreso a su lectura — Tengo que esperar a Adrien en la entrada — se recordó la chica.

...

— Rápido Plagg — El rubio corría buscando un lugar donde transformarse. El chico entro al baño de hombres asegurándose de que no había nadie — ¡Plagg, transfórmame! — después de transformarse Chat Noir salió de la escuela para combatir al nuevo villano.

...

El timbre marco la hora de salida para los alumnos, Soleil camino despacio hacia la entrada de la escuela para esperar a el ojiverde. Su primer día en la escuela no fue tan malo; fue sofocante, estuvo nerviosa la mayoría del tiempo y la chica rubia y la de cabello con tono naranja se habían estado riendo cada vez que la veían, sin embargo, ayudar al pelirrojo la hizo sentir un poco mejor , — Si, no ha sido tan malo — susurro. La azabache llego a la entrada y se dispuso esperar al chico, no había podido hablar con él debido a sus preocupaciones pero esperaba poder hacerlo una vez estén en la mansión.

...

Ambos héroes se encontraban de pie en la terraza de un edificio, con la mirada fija en la ciudad de París, el nuevo villano había sido derrotado.

— Hemos tardado más tiempo que con otros villanos — Ladybug hablo esperando que Chat Noir contestara, que dijera algo, ya no podía soportar la tensión que se formaba entre ellos. El cielo se encontraba nublado y pronto llovería, sin embargo, ella deseaba arreglar las cosas con él sin importar el lugar ni el clima.

— Si — respondió por cortesía, su compañera noto que no estaba cómodo en ese lugar, él quería marcharse de ese lugar, aun no superaba del todo su rompimiento, el verla y actuar como si nada lo hacía más difícil.

...

Soleil continuaba esperando a Adrien en la entrada, saco un reloj de mano de su pequeña mochila negra, esta sin ningún adorno ni detalle, se sorprendió al ver que ya habían pasado 40 minutos, esperaba que el no tardara ya que comenzaría a llover muy pronto.

...

Chat Noir dio un suspiro y se dirigió a la orilla del edificio para irse, pero una voz lo detuvo.

— Escucha... Chat... yo... — Ladybug se mantuvo en silencio por un momento, tenía que remediar las cosas, respiro profundo — Sé...sé que te lastime... sé que merezco que me odies, que piensas que solo jugué contigo...pero no es así Chat yo... —

— Detente — dijo su compañero sin voltear a mirarla, la lluvia comenzó a caer de forma lenta sobre ellos — No te odio...sé lo que tratas de hacer... sé que es lo que deseas... yo también lo quiero — dijo lo último con un susurro que la chica no pudo alcanzar a oír debido al aumento de lluvia y viento — Pero... ahora no es el momento... te pido que esperes, cuando lo sea ... yo mismo te buscaré — Finalizo el rubio y se marchó de ese lugar.

La heroína se observó a su compañero marcharse, se encontraba un poco más tranquila, él no la odiaba, pero aún no estaba preparado para hablar con ella. No le importaba, esperaría a el chico, valoraba mucho su amistad y no quería perderla — Te esperare Adrien — La chica arrojo su yo-yo para irse a su hogar.

...

Ya había pasado hora y media y el ojiverde aún no se presentaba, se encontraba un poco empapada por la lluvia y tuvo que buscar un lugar para cubrirse sin embargo no servía de mucho, ya no quedaba nadie en la escuela y la cerrarían dentro de una hora

— ¿Dónde podría estar? — la chica se deprimió un poco y bajo la mirada pero confiaba en él y continuaría esperándolo.

— Disculpa... ¿Por qué sigues aquí? — escucho una voz con un poco de timidez

Soleil subió la morada rápidamente y se encontró con Nathaniel, si mal no recordaba. El pelirrojo la miraba extrañado, llevaba un cuaderno en una de sus manos junto a su pecho, un suéter delgado y un paraguas, al parecer el chico regresaba a su casa.

— Yo... estoy esperando a... — la chica fue interrumpida

— Estas...empapada — el chico le señalo — Lamento interrumpirte... si estas esperando a alguien no es buena idea que lo hagas afuera — él la siguió observando esperando su respuesta —

— S-si...pero... no-no sé dónde ir — la chica le dijo avergonzada

El chico pensó si sería buena idea tomar confianza con ella, aunque, se lo debía. — Ven conmigo, iremos a la biblioteca, así no te mojaras más — dijo de forma serena. Nathaniel se colocó junto a ella para cubrirla con su paraguas, ella se colocó nerviosa, él se dio cuenta de eso y trato de calmarla — Tranquila, esperaremos allá, aquí solo nos mojaremos — el chico le sonrió suavemente y la azabache asintió. Era lo menos que podía hacer ella lo había ayudado y quería agradecerle. Ambos caminaron tranquilamente a la biblioteca.

...

Adrien se destransformó en un callejón cerca de la escuela, se sentó en el suelo importándole poco la lluvia — Creo que estoy exagerando las cosas —

— Tal vez — Plagg contesto asomándose de entre su ropa — Pero no se sobre estas cosas, no me tomes enserio — dijo restándole importancia

— Ja ja — fingió reír el ojiverde

— Pero no deberíamos estar aquí está lloviendo y llegaremos tarde a casa — dijo el Kwami preocupado

— Tienes razón Plagg — Adrien se levantó y suspiro — Hora de irnos —

— ¡Sí!... pero... siento que se nos olvida algo — dijo el pequeño Plagg tratando de recordar

El rubio recordó de inmediato a la tímida joven — Soy un idiota — el chico se cubrió la cara molesto consigo mismo, se calmó después de unos segundos y se preparó para correr — Vámonos Plagg — el Kwami volvió a su escondite y el rubio se retiró rápidamente.

...

Dos chicos se encontraban en una mesa de la biblioteca, cabizbajos, sin decir ni una palabra, el silencio se estaba haciendo incómodo para ambos.

— Me llamo Nathaniel Kutzberg — dijo el chico amablemente subiendo su mirada sorprendiendo a la chica y extendiendo su mano.

— M-Me llamo S-soleil Lumière — la chica estrecho su mano suavemente — G-gusto en conocerlo — la chica lo soltó y bajo la mirada nuevamente. Volvieron a guardar silencio por un momento. Noto que lo trataba con mucho respeto, supuso que era porque no se conocían. Él quería agradecerle por haberlo ayudado y el saber porque lo hizo.

— Discúlpame por el atrevimiento... ¿A quién esperas? — dijo de manera serena, ciertamente la chica daba una apariencia de debilidad y delicadeza lo cual hacia que él la tratara lo más suave que pudiera.

— Bueno... hummm... E-estoy esperando a Adrien, te-teníamos que irnos juntos — subió la mirada y se encontró con la del pelirrojo.

— Ya veo, no lo he visto desde que salió al sanitario — el recordaba que había pedido permiso para salir pero no lo había visto volver — ¿Fue a alguna parte? —

— N-no lo sé... Se supone que lo esperaría en la en-entrada después de clases pero... no ha llegado — honestamente se estaba preocupando cada vez más.

— Que raro... Todos se han ido a sus casas ya no pueda nadie excepto nosotros, pero dentro de media hora tendremos que irnos, cerraran la escuela —

— Entiendo — la chica bajo la cabeza de nuevo triste

— Por cierto... — hablo el chico llamando su atención — Muchas gracias por ayudarme en la clase de Ciencias — le sonrió de forma cálida.

— Ella sonrió de vuelta pero su cabello ocultaba su rostro — De nada, fue un placer haberte podido ayudar — ella había perdido su tartamudeo

—... Me gustaría saber ¿Por qué lo hiciste? No nos conocemos y sin embargo me ayudaste — el chico se encontraba confuso

— Yo no lo sé...solo lo hice, — El chico sonrió a su respuesta

— S-solo por curiosidad, no ti-tienes que re-responderme si-sino quieres ¿Qué... Qué dibujabas en clase? — dijo en voz baja

— Yo... — No estaba seguro de mostrarle sus dibujos, pero ella lo había ayudado mucho en esa clase, así que se los mostraría pero solo algunos. Abrió de manera lenta el cuaderno de dibujo que estaba en la mesa frente a él y lo giro hacia ella para que pudiera observar.

— D-dibujaba esto en clase. No es muy bonito... es lo mejor que puedo hacer — dijo el chico avergonzado y un poco triste.

Soleil al verlo se sorprendió — Pero... Es hermoso — dijo totalmente asombrada — Nunca había visto un dibujo tan bello — paso sus dedos sobre el dibujo delicadamente — Tienes un gran talento —, siguió admirando su trabajo

— ¿Tu-tu crees? — en su rostro apareció un leve sonrojo

— Cla-claro... eres muy bueno — ella empujo la libreta suavemente hacia el chico — Gracias por mostrarme tu dibujo —

— No... gracias a ti — él le volvió a sonreír. Nathaniel miro fijamente a la chica se sintió mal por haber pensado que ella era rara. La chica que tenía enfrente era tímida y callada, pero también era muy educada y amable y eso a él le agradaba. De pronto la azabache comenzó a temblar levemente, ella seguía empapada y el clima era muy frío. Miro el reloj de la biblioteca y dentro de cinco minutos se tendrían que ir. ¿Dónde estaba Adrien? La chica ya lo había esperado durante dos horas, no quería pensar que se había olvidado de ella, eso era realmente grosero de parte de Agreste.

— Dentro de cinco minutos nos tenemos que ir — le comunico, ella asintió triste — Si Adrien no llega... nos vamos juntos, yo tengo un paraguas y te enfermaras si sigues expuesta al frio ¿Estás de acuerdo? — Ella asintió más animada.

...

Adrien llego corriendo a la entrada de la escuela, buscando a la chica, pero nadie se encontraba ahí, ya lo esperaba pues seguía lloviendo. Entro rápidamente a la escuela y se detuvo en el patio buscando con la mirada a cierta azabache — Yo me comprometí a cuidarla, es el primer día y me olvide de ella, soy de lo peor — el chico no logro encontrarla en ese lugar, corrió nuevamente hacia los salones, esperaba que estuviera en uno y no hubiera regresado a casa sola, no sabía si ella conocía París, podría perderse. Revisaba salón por salón desde las ventanas, algunos se encontraban cerrados debido a la hora, la escuela cerraría pronto y no lograba encontrarla.

Después de revisar todos los salones sin éxito, se detuvo a pensar en el lugar que podría estar, hasta que escucho unas voces detrás de él.

Soleil y Nathaniel se encontraban saliendo de la biblioteca, el chico la cubría con el paraguas y caminaban lentamente en dirección a la salida. Adrien se alivió al verlos y se dirigió lentamente hacia ellos.

— ¿Podrías decirme en dónde vives? Es para saber hacia donde tenemos que ir — el chico le pregunto mirándola de reojo

El rubio escucho al pelirrojo, tenía planeado llevarla a su casa lo cual le alegro, sin embargo, él debía ser quien la llevara, estaba bajo su cuidado.

— Chicos — se escuchó una voz a sus espaldas

Ambos jóvenes voltearon para encontrarse con el rubio, quien se encontraba mojado por la lluvia.

— A-adrien — dijo la chica en voz baja mirando al ojiverde. El chico de ojos turquesa lo miraba con el ceño levemente fruncido, al fin había aparecido.

— Me da gusto haberlos encontrado — el joven rubio miro a la chica con culpa — Soleil... Yo... —

— Sera mejor que te la lleves rápido, esta empapada y ha estado expuesta al frio durante hora y media, podría enfermar — al pelirrojo dijo con un tono de molestia interrumpiéndolo

— Adrien se sorprendió por el tono de tímido chico, pero tenía razón, de hecho ambos podrían enfermar. — Tienes razón, vámonos Soleil —

La chica se volteó hacia Nathaniel e inclino ligeramente la cabeza — Muchas gracias por su ayuda, la aprecio mucho — El chico se sonrojo por su acción y desvió la mirada.

— N-no te preocupes...hummmm... T-tu me ayudaste y yo quise hacer lo mismo — contesto aun avergonzado

Adrien observo la escena, le gustaba que la tímida chica hiciera nuevas amistades — Es hora de irnos, la escuela ya va a cerrar — el rubio comenzó a caminar a la entrada, detrás de él el pelirrojo y la azabache. Al llegar se quedaron en el lugar donde no podían mojarse. Adrien tomo su celular y marco a su chófer para que fuera por ellos; el ojiverde tenía que llamarlo a partir de ahora, eso era parte del trato.

— Yo... me retiro, adiós Soleil... — volteo hacia el rubio y se despidió cortante — adiós Adrien —

— Adios Nathaniel — contesto el ojiverde incomodo

Nathaniel estaba a punto de irse pero una voz lo detuvo — E-espero verlo d-después joven Kutzberg — dijo cálidamente la chica con la esperanza de volver a hablar con él.

— Claro, adiós — el chico de ojos turquesa se marchó y la chica lo observo hasta perderlo de vista. Adrien y Soleil se quedaron solos y en silencio, la chica se encontraba cabizbaja e inquieta. El rubio comenzó a sentirse incómodo y avergonzado. ¡Se había olvidado de ella! estaba decepcionado de sí mismo y lleno de culpa al verla empapada y con un pequeño temblor.

— Soleil... Yo... Lo siento — respiro profundo, volteo hacia ella y continuo — Te deje esperando por mucho tiempo y ahora... podrías enfermar por mi culpa...perdóname — miro a la chica fijamente esperando alguna respuesta.

Soleil giro hacia él y levanto la cabeza, pues a pesar de tener cubierto el rostro, el rubio sabía que lo estaba mirando — N-no importa Adrien, no...no hay problema — la azabache dijo serena

El ojiverde la miro sorprendido, lo estaba perdonando tan fácil, no le había reclamado nada y no parecía enojada — Pero... Te deje sola por mucho tiempo, no te comunique nada, tienes derecho de estar enojada conmigo —

La chica negó con la cabeza y mirando al suelo — No... A pe-pesar de no conocernos mucho — levanto la mirada y sonrió — e-estoy segura de que tuviste una bu-buena razón para no estar aquí... sé que debió ser algo muy importante — Después de escucharla, el chico se alivió un poco aunque seguía sintiéndose culpable, tenía que hacer algo por ella. El auto llego y ambos caminaron rápidamente al móvil para no mojarse más, entraron al coche y este arranco con destino hacía la mansión Agreste.

...

Se encontraban sentados en la parte trasera del auto, cada uno sentado cerca de una ventanilla, el silencio continuaba entre ellos — Debes de recompensarla — el ojiverde miraba a la calle pensando en que hacer por la chica, cualquiera en su lugar no lo hubiera esperado y estaría mas que furioso. Después de algunos minutos hablo — Soleil... - llamo la atención de la azabache y ella volteo para mirarlo — Yo... quiero hacer algo por ti, como agradecimiento por esperarme, dime ¿qué puedo hacer? — El chico espero su respuesta

La chico volvió a negar con la cabeza — N-no tienes que hacer nada... Es-está bien... ya has hecho muchas cosas por mí —

El ojiverde le sonrió cálidamente y se acercó más a ella — Eres muy noble ¿sabes? — La chica bajo la cabeza sonrojada. El auto llego a la mansión, ambos entraron en ella para ir a sus habitaciones y se percataron de que sus padres no se encontraban en ella. Adrien le agradeció una vez más a la chica y de retiraron; tenían que cambiarse rápidamente para no enfermar.

...

Al día siguiente, el rubio y la azabache llegaron a la escuela, esta vez sin Odile. Entraron al salón, juntos pero al entrar Soleil se puso nerviosa, de nuevo todos la miraban así que se dirigió a su asiento lo más rápido que pudo. El día de ayer su madre le dio varios sobres, uno para cada profesor, no sabía que contenían y su progenitora le ordeno que no los abriera.

— Hola Soleil — el pelirrojo tomo asiento junto a ella

— Bu-buenos días joven Kutzberg — dijo cabizbaja y nerviosa. La profesora entro al aula, saludo a los jóvenes y las clases comenzaron.

...

La profesora les indicaba que tenían que realizar un trabajo por parejas, sin embargo, esta vez sería diferente, más dinámica; ella los nombraría, se posicionarían al frente formado una hilera y los alumnos restantes los escogerían como compañero de trabajo.

— Pero antes quiero decirle que saldrá un trío, muy bien, entonces empecemos — La mujer saco su lista — Los que nombre vendrán al frente: Bourgeois Chloe. La rubia camino hacia el frente de forma prepotente, giro hacia sus compañeros y cruzo los brazos.

— Cessaire Alya — La castaña se levantó y paso al frete colocándose lo más lejos que pudo de Chloe

— Couffaine Juleka, Kanté Max, Lahiffe Nino, Bruel Iván, Kubdel Alix y... Lumière Soleil — todos pasaron al frente esperando a la profesora

— Ahora los nombrare nuevamente y los demás escogerán a su compañero: Chloe, un paso al frente — La rubia obedeció, permaneciendo con los brazos cruzados — ¿Quién elige a Chloe? — la profesora pregunto a la clase

— Yo profesora — Sabrina levanto la mano alegremente

— Chloe ve con tu compañera — La ojiceleste obedeció y se sentó con Sabrina

— Juleka, da un paso al frente — la joven sobresalió de la hilera

— Chicos, ¿quién escoge a Juleka? —

Una pequeña rubia levanto la mano al instante — Yo profesora — Rose dijo feliz

— Juleka ve con tu compañera —

— Muy bien, ya tenemos a dos binas, recuerden que ustedes los eligieron y no hay cambios después — La mujer pelirroja informo a sus alumnos — Sigue...Soleil, avanza al frente por favor — La chica se encontraba bastante nerviosa, temía que nadie la escogiera, estaba casi segura de que sería así, miro al frente esperando a sus compañeros y al hacerlo observo a Chloe y Sabrina burlándose de ella.

— ¿Y bien? — la profesora animó a sus alumnos

Adrien ya sabía a quién escoger desde el principio a Nino, siempre era así, no era de extrañarse pero al ver que nadie levantaba la mano para escoger a la silenciosa chica él lo haría, ella era alguien muy amable, después se disculparía con su amigo. Estaba a punto de levantar su mano, sin embargo una tranquila voz se escuchó desde atrás.

— Yo la elijo —

Toda la clase se giró para ver al portador de aquella voz, no era otro que el timado pelirrojo de la clase, quien tenía una mano en el aire.

— Señorita Soleil, vaya con su compañero —

La azabache se giró a la mujer y le entrego uno de los sobres de forma rápida y camino hasta el asiento junto al pelirrojo — Gracias — susurro a Nathaniel, él asintió y esperaron a que su profesora terminara y diera las últimas indicaciones.

...

Nino y Adrien se encontraban sentados en una banca del patio escolar, ambos almorzaban.

— Por cierto Adrien, la chica nueva ¿es ella de la que me hablaste? La chica rara — dijo el moreno cuando termino de comer

— Si Nino, es ella y no es rara, solo...es muy silenciosa y tímida, pero no es rara — Adrien también termino su almuerzo

— Pues a mí me sigue pareciendo rara hermano... con su cabello cubriéndole el rostro y su silencio. Además de vestir esos colores — el chico hizo gestos de disgusto por su ropa y gestos describiéndola El ojiverde lo miro de forma seria

— También... su nombre y personalidad contrastan mucho — prosiguió el de gorra roja

— ¿A qué te refieres? — el rubio pregunto curioso

— Su nombre es Soleil ¿no es así? Al escucharlo te imaginas a alguien extrovertido, muy alegre y lleno de energía y ella...no ha demostrado ser nada de eso —

— Ya te lo dije amigo, lo que pasa es...e-ella es muy tímida, si la conocieras cambiarías de opinión — explico el rubio

— Tal vez, hablaremos de eso después, ya es hora de entrar al salón — Los chicos se levantaron y se dirigieron al aula. Al entrar se encontraron con la azabache y el pelirrojo en sus respectivos asientos, uno en frente de otro, al parecer, conversando.

— Entonces... mañana comenzamos con el trabajo de la profesora y lo terminamos pasado mañana ¿estás de acuerdo? — Nathaniel observo a la joven cabizbaja que tenía en frente.

— S-si — dijo la chica

Nino y Adrien se encontraban observando la escena en silencio hasta que el rubio decidió romperlo.

— Hola Soleil — dijo animado y acercándose al par

— H-hola Adrien — respondió la chica observándolo

— ¿Estuviste aquí durante el receso? — el rubio expreso lo primero que se le vino a la mente

— Y-yo... —

— Si, se encontraba sola cuando llegue, así que decidí quedarme con ella — el chico de ojos turquesa hablo por la chica de forma seria

El ojiverde se sintió mal consigo mismo nuevamente. La azabache no era como él, cuando el llego no fue muy difícil adaptarse por que hizo un amigo el primer día y conocía a Chloe desde niños, además él no era tan tímido, — en cambio ella... a partir de este día le daré más atención y la cuidare mejor, después de todo lo prometí —

Todos sus compañeros entraron al salón de clases y segundos después la profesora de ciencias, por lo que el rubio y el castaño se fueron a sus asientos.

...

Hola a todos :)

En primer lugar, sé que he tardado en actualizar pero la escuela y otros tipos de contratiempos no me lo han permitido, actualizare siempre que pueda que serán sábados o domingos. Durante la semana es casi imposible que pueda actualizar. Me había desanimado un poco y quería borrar la historia, pero al final decidí no hacerlo y lo terminaré.

En segundo lugar, soy primeriza en esto de los fanfics y cometí un grave error en mi fic, ya que sin darme cuenta altere la línea de tiempo con el especial de Navidad así que será eliminado y ya no lo publicaré, sin embargo, ciertos sucesos que ocurren en el "especial" sucederán en otros capítulos. Así que los que hayan leído el especial ya tienen cierto spoiler de otros capítulos ;)

En tercer lugar, si llegó a tardar más de lo normal será por dos cosas:

La escuela, mis amigos y mi familia me están consumiendo demasiado

El capítulo que publicaré tendrá imágenes de los acontecimientos y personajes (no soy muy buena dibujando así que utilizo algunos bocetos y todo lo demás viene de mí. Si desean ver las imágenes las encontrarán en Wattpad, la misma historia y el mismo usuario). Siento que es mejor que lleve imágenes, ya que no tendré que especificar tanto las características físicas de un personaje, solo en el caso de que lo amerite.

En cuarto lugar, todas las opiniones y sugerencias son bienvenidas y disculpen las faltas de ortografía, trataré de mejorar xD

Y por último, les quiero agradecer a todos los que leen esta historia por ser pacientes y continuar leyéndola, eso me hace feliz.

¡Gracias por leer!