Capítulo 10

Inesperada

Los personajes de Miraculous Ladybug no me pertenecen, son propiedad de Thomas Astruc.

— Hablan —

Piensan

...

Lo días fueron pasando y Soleil aún no lograba acercarse lo suficiente a sus demás compañeros, se colocaba muy nerviosa cada vez que lo intentaba y se sentía una autentica tonta al tratar de hablar con alguien. Lograba hablar con Alya y Marinette ya que ellas la buscaban. Gracias a su compañero pelirrojo que siempre la incluía cuando se tenían que realizar trabajos en equipo, se estaban haciendo más cercanos, además los equipos la ayudaban a socializar. También, debido a que ella se juntaba con Adrien empezó a hablar con Nino. Sin embargo, ella quería hacerlo por sí misma, acercarse a los demás por su propia cuenta.

La relación entre Adrien y Marinette, mejoraba con cada día que pasaba, ya no se evitaban e incluso se sonreían y todo estaba regresando a la normalidad entre ellos e incluso el tema ya no les incomodaba.

Las personas seguían siendo akumatizados, cada vez mucho más fuertes sin embrago, siempre aparecían los héroes de París para salvar el día. Y así pasaron tres semanas para Soleil y sus compañeros.

— Escucha Gabriel, necesito que después de que termines el proyecto que has estado trabajando te concentres solamente en el que hemos estado planeando ¿de acuerdo? —

— Si lo sé, ya me lo habías dicho — el ojiazul dijo con expresión aburrida y dando un sorbo a su café. Se encontraban sentados frente a frente en el despacho del diseñador.

— Pasando a otro tema… — la mujer dejo a un lado su bebida — ¿Cómo es la relación padre e hijo entre ustedes? Lo pregunto porque no los veo muy unidos — le sonrió de forma amistosa

— Supongo que es estable — continuo tomando su café

— Sabes que no me conformaré con esa respuesta ¿verdad? — la rubia parpadeo un par de veces.

Gabriel suspiro con pesar — Lo sé… es…creo que es estable, sin embargo nuestro relación es distante, sé que por mi trabajo no le he dado la atención suficiente… lo que nos ha llevado a discutir algunas veces. Pero siempre trato de hacer y dar lo mejor para mi hijo y a pesar de todo Adrien no lo entiende —

Odile escuchó atentamente — Espero que su relación mejore, de verdad —

— Yo también lo espero — El silencio reino por un momento. La ojiplata se acercó a su amigo para sentarse a su lado.

— Y… ¿ya tienes nuera? — ella le propino suaves golpes con el codo.

El ojiazul casi se ahoga con su bebida al escuchar las palabras de su amiga — ¿Por qué me preguntas eso? —

— Es solo curiosidad — la rubia le volvió a sonreír

Ciertamente, él no sabía si su hijo tenía novia, supuso que no ya que no lo había escuchado mencionar a una chica en especial sin embrago, como ya le había dicho a Odile su relación era distante… quería creer que no había tenido una novia, por ahora — Sinceramente, no lo sé —

— Ya veo — la ojiplata susurro. Ambos volvieron a tomar de su bebida.

— Pero… apuesto a que quieres una — ella sonrió y su amigo comenzó a ahogarse, se acercó a él nuevamente y le dio unas palmaditas en la espalda — ¿Estás bien? — dijo un poco preocupada.

— Si…— carraspeo un poco — E-estoy bien — se acomodó los anteojos — ¡¿Pero qué dices?! — dijo molesto

— Tranquilo, solo fue una broma — la mujer le sonrio nerviosa

— Sí, claro — Gabriel se tranquilizó — Hay que volver al trabajo —

— De acuerdo — El teléfono celular de Odile sonó — Lo siento —

— Adelante, contesta — el ojiazul le restó importancia

— Gracias… vuelvo en un momento — Salió del despacho quedándose en el pasillo

La rubia contesto la llamada — ¿Allô?... si ella habla… me da gusto escuchar eso…por supuesto… ¿enserio?...no, no, de hecho es excelente… claro Adiós — al terminar volvió con su amigo ojiazul

— Lo siento Gabriel, tengo que irme — la ojiplata tomo su taza y se terminó rápidamente el café

— No hay problema — Él la observo divertido, al parecer tenía prisa

— No olvides lo que te dije — dijo mientras buscaba su bolso, al encontrarlo se acercó a la salida — Adiós — salió velozmente dejando solo a su amigo.

Gabriel sonrió cuando la vio salir corriendo — A pesar de todo, me alegra que haya regresado

Solo faltaban dos horas para que la jornada escolar terminara y los chicos solo esperaban su clase de ciencias.

— Que extraño — Mrinette pensó en voz alta

— ¿El qué? — su miga había logrado escucharla

— La señorita Mendeleiev nunca llega tarde y ya se retrasó por varios minutos —

— Es cierto, tal vez tuvo algún contratiempo pero va a llegar — Alya comenzó a guardar sus cosas

— Tienes razón — La pelizul la observaba atenta — Entonces, si estas segura que va a llegar ¿por qué guardas tus cosas? — la miro con diversión. La castaña solo rio, la había descubierto.

En ese momento entro de forma serena una mujer de cabello largo, oscuro ceniza, piel blanca, ojos turquesa y llevaba una camisa guinda y falda negra formales. Detrás la seguía el director. Ambos fijaron su mirada en la clase, la mujer mantenía una postura elegante.

El señor Damocles dio un paso adelante — Buenas tardes a todos, el motivo de nuestra presencia es comunicarles un cambio respecto a sus profesores. La señora Fältskog será su nueva profesora de Física y Matemáticas mientras que la señorita Mendeleiev seguirá siendo su profesora de Ciencias — dicho aquello se acercó a la profesora

— La dejo en su nueva clase y bienvenida —

— Gracias señor — la mujer dijo sin mirarlo y el director se marcho

Ella dejo sus pertenencias en el escritorio, y giro hacía su clase — Buenas tardes a todos, mi nombre es Lena Fältskog y como ya lo saben seré su nueva profesora. Espero un excelente trabajo de parte de todos y cada uno de ustedes — observo atenta a los chicos.

— Comenzaré con mis reglas:

Número uno: No se permite hablar en el aula, hablo enserio ni un solo ruido. A menos que yo lo autorice y para ello tiene que levantar su mano — ella caminaba de lado a lado mientras hablaba

— Número dos: No hay permisos para ir al sanitario y nadie entra al aula después de mí.

Número tres: Los primeros 10 minutos de clase son para la revisión de tareas.

Número cuatro: Se ocuparán otros 10 minutos para un repaso general, a quien no conteste correctamente se le restaran décimas.

Número cinco: Se realizará un examen oral los días viernes, quien lo repruebe será suspendido de mi clase durante una semana — Los chicos escuchaban atentos mientras se sorprendían por las reglas que la mujer imponía.

Número seis: Si no traen el material de mi clase, no se molesten en entrar.

Número siete: No soy su amiga, ni su compañera, soy su profesora y no permitiré ninguna falta de respeto hacia mi persona

Número ocho: Todo se entrega en tiempo y forma, si no es así olvídense de esa calificación

Número nueve: Deben estar en su lugar y no tiene por qué moverse de ahí, a menos que se les indique.

Número diez: No se consumen alimentos en el aula.

Número once: Están prohibidos celulares, tabletas entre otros aparatos. Seré clara en este punto, si escucho el sonido de cualquiera de estos, se le resta a la clase entera un punto directo a su calificación final.

Número doce: Soy realmente estricta en cuanto a la limpieza y no solo en el salón, también la personal. Todos y todo tiene que estar aseado. — detuvo su andar

— Y por último, número trece: cualquier persona que haga caso omiso a cualquiera de mis indicaciones, será responsable de las consecuencias ¿Entendido? — miro a sus alumnos y estos no contestaron — dije ¡¿entendido?! — Después de repetirse todos afirmaron coordinadamente.

— Ahora, copiaran todo lo que yo escriba y el día de mañana le daremos un uso — La profesora comenzó a escribir en la pizarra de forma rápida y sin errores. — Les informó que una vez que yo termine, borro todo lo escrito —

Todos los alumnos comenzaron a escribir velozmente, ella tenía un aura imponente y algo espeluznante.

Al terminar las clases, los alumnos salieron del salón como si su vida dependiera de ello, una vez fuera comenzaron a hablar sobre la nueva profesora.

— Hermano si me quejaba de la señorita Mendeleiev, ella es peor — Nino caminaba junto a su rubio amigo — Aun no me puedo procesar sus normas...es demasiado —

— Es cierto que intimida un poco y que es algo estricta, pero no podemos hablar sin conocerla —

— ¿Estás hablando enserio? Su clase será un infierno. Y pensar que al principio me parecía bonita — el de gorra roja se rasco la nuca

El ojiverde río ante su comentario — ¿De verdad te pareció bonita? —

— Bueno… s-si, algo bonita — Ambos siguieron conversando hasta llegar a la azabache

— ¡Soleil! — los chicos hablaron al mismo tiempo

— Hola — la joven saludo

— ¿Cómo has estado Soleil? — el pelinegro llamo su atención

— B-bien, gracias por preguntar Nino — el sonrió a su respuesta

— Me alegra — el chico le sonrió, — ¿Y qué piensas de la nueva profesora? —

— La verdad es… bueno, yo le tengo miedo — la chica tuvo un pequeño escalofrió

— Lo ves, te lo dije — Nino le hablo al ojiverde

—Aún tenemos la esperanza de que no hable enserio— Adrien le respondió

— Cre-creanme, ella habla enserio — la voz de Soleil se hizo presente dejando a los chicos confundidos.

El joven rubio se acercó a ella — ¿Tú la conoces Soleil? —

La azabache dudo por un instante en contestarle a su amigo — S-si — En ese momento un auto se detuvo frente a ellos.

— Nos vamos Nino, hasta mañana — El rubio choco su puño con el pelinegro

— Hasta mañana — Soleil se despidió con la mano

Soleil y Adrien subieron al auto, tenían varios apuntes que pasar en limpio, la señora Fältskog sí que escribía rápido.

— ¡No voy a poder con la clase Alya! — Las dos amigas se encontraban de pie en la entrada de la escuela

— Es cierto que dio una muy intimidante impresión, pero tal vez no hable enserio — la castaña trató de calmar a su amiga

— ¡Claro que habla enserio! — la ojiazul se encontraba muy preocupada

— Tranquila, podremos con la clase, deja de preocuparte — Alya colocó sus manos en los hombros de la peliazul y río suavemente — Te veo más angustiada que cuando rompiste con Adrien —

— Ja ja. Que graciosa Alya — dijo con sarcasmo

— Así que ya no estas con Adrien — Chloé y Sabrina se acercaban a ellas con una sonrisa en sus rostros — Después del mal rato que nos hizo pasar la profesora nueva, esta maravillosa noticia me ha alegrado el día —

Mrinette y Alya, guardaron silencia y las observaban con el ceño fruncido

— Es cierto que ustedes no eran cariñosos en la escuela, pero resultaba un poco extraño que no estuvieran por lo menos juntos alguna vez — la rubia observaba sus uñas para luego volver a dirigir su mirada hacía ellas — Tal vez los demás no se dieron cuenta pero yo siempre los vigilo — se acercó más a la peliazul — Eres tan poca cosa para él, una completa perdedora ¡Ya era hora de que Adrien se diera cuenta de lo patética que eres! —

— ¡Cállate Chloé! — La peliazul la enfrento, de verdad la había hecho enfurecer con su último comentario — Para tu información yo rompí con él —

— La única perdedora aquí eres tu — la castaña defendió a su amiga

— Puedes decir todas las tonterías que quieras para negar la verdad; es inútil — La chica dio media vuelta — Vámonos Sabrina — ambas se fueron del lugar

— ¡Argh! — Marinette presionó sus puños — Lo que me faltaba —

— Tranquila, no dejaremos que esto nos afecte — al ver que no se calmaba se acercó a ella y la abrazo — Aunque no debiste haber dicho eso

— Entonces ¿cómo es que la conoces? — el ojiverde esperaba atento su repuesta

Soleil se debatía internamente sobre decirle o no. Sentía como si el hablar le traería problemas no solo a ella sino que también a él. — De acuerdo le contaré pero solo lo necesario — inhaló profundo — E-ella… es Lena Fältskog, es de Suecia, sin embargo a los siete años se mudó a Inglaterra; sabe manejar su idioma natal, el inglés y francés a la perfección… se desempeña como docente — ella guardo silencio un instante mientras el rubio esperó a que continuara — Y… la razón por la que la conozco es porque ella era mi profesora de Inglés —

El ojiverde estaba sorprendido — Pero… tú no habías estado en una escuela hasta ahora ¿cierto? —

— Recuerdas que te dije que recibía clases "extra escolares", no son académicas, no hay ciencias, ni matemáticas. E-esa era una de ellas — la chica bajo la cabeza

— Entiendo… por lo tanto ¿sabes inglés? — el chico llamo su atención

— Digamos que si — ella aún se encontraba cabizbaja

El chofer encendió la radio, coloco una estación de música. Al escucharla Soleil quedo fascinada, subió su cabeza y sonrió — E-es música —

— Si, lo es — El chico observo su actuar, de repente ella se había entusiasmado — Puedo ver que te gusta —

— S-si, pero… ha pasado mucho tiempo desde la última vez que tuve la oportunidad de escucharla — La chica dijo en un hilo de voz que el rubio casi no alcanza a escuchar.

Adrien no quiso preguntar más, la chica estaba disfrutando de la música y no quería interrumpirla. Recordó a la señora Lena y suspiro con pesar — Será un largo año escolar

...

Hola a todos :)

Espero que hayan disfrutado del capítulo. Gracias :)

Como ya había mencionado si quieren ver las imágenes de los personajes pueden buscar mi cuenta en Wattpad (estarán insertas en la historia). Todas las opiniones y sugerencias son bienvenidas y disculpen las faltas de ortografía, trataré de mejorar xD