Capítulo 12. Batlover. Parte 1

Los personajes de Miraculous Ladybug no me pertenecen, son propiedad de Thomas Astruc.

—Hablan—

Piensan

...

—Y nuevamente, los grandes héroes de París, Ladybug y Chat Noir nos han salvado de una gran amenaza. En otras noticias, el presidente de…— el televisor fue apagado.

— Nunca había escuchado de ellos. Así que París tiene sus propios héroes —la rubia se encontraba frente a su amigo, mirándolo fijamente.

—Si, así es— El ojiazul continuaba leyendo los documentos que había en su escritorio.

—¡Oh! ¡Que emocionante! — la mujer sonrió —Espera un segundo— frunció el ceño —¿Porque no me hablaste de ello cuando llegue?

—No creí que fuera necesario— respondió sin verla.

La mujer cruzo los brazos y lo observo con los ojos entrecerrados. Como era posible que no le haya contado algo tan importante, ella nunca había escuchado de algo parecido en otros países.

Gabriel sintió su mirar y coloco su vista en ella — ¿Qué? — dijo curioso y desconfiado

—Nada—. La ojigris levanto las manos dando a entender que no ocultaba nada —Como sea. Espero que no hayas olvidado que tenemos que partir en la tarde de hoy.

—Por supuesto que no.

—Bien— Odile le sonrió otra vez y ambos regresaron a su trabajo.

...

Un rubio se encontraba jugando videojuegos, no tendría clases pue unos cuantos días y tenía que aprovecharlo no había tocado su consola por un tiempo mientras jugaba fue sorprendido por el sonido que provenía de su celular.

—¿Allô?

—¡Adrien, amigo!

—¡Nino!

—Viejo escucha, te llamo por algo muy importante. Los invito a ti y a Soleil al cine, pues hay un especial de películas de terror ya que es Halloween. Irán todos nuestros compañeros de clase será muy divertido ¿Qué dices?

El rubio no dudo en contestar —¡Claro que si cuenten con…! — el ojiverde se detuvo, acababa de recordar que su padre no estaría, lo cual significaba que no podría salir de casa

—¿Adrien?

—Lo siento, Nino no podré ir.

—¡¿Por qué?!—

—Mi padre estará fuera de París y no tendré permitido salir porque él está ausente.

—Amigo, trata de convencerlo, no puedes perderte de esto.

El joven rubio suspiró —De acuerdo, te lo confirmaré cuando haya hablado con mi papá.

—Hazlo Adrien, a todos nos gustaría mucho que vinieras.

—Haré todo lo posible.

—Esperaré tu llamada. Adiós.

—Adiós.

...

El ojiverde se encontraba en la oficina de Gabriel, frente a él, ambos se miraban mutuamente y su padre esperaba a que su hijo hablará.

El chico carraspeo un poco — Padre.

— ¿Qué sucede?

— Bien, mis amigos me han invitado al cine y te pido el permiso para asistir — el chico le sonrió.

— Sabes que no estaré y no quiero que te expongas. Puede ser peligroso.

— ¡Pero papá…! — el chico lo miro suplicante

— ¡Entiende Adrien!

— Padre, no me sucederá nada, todos mis compañeros de clase estarán ahí no estaré solo. — suspiró fuertemente — Solo quiero divertirme con ellos — finalizo cabizbajo.

Gabriel lo pensó por un momento. No quería dejar a su hijo salir por los peligros que podría enfrentar, sin embargo, podría ir siempre con su guardaespaldas. — Solo por esta vez. De acuerdo puedes ir, pero ira contigo tu guardaespaldas, esa es la condición.

—Por supuesto papá, gracias — el chico salió de la oficina mientras era observado por su padre, este tenía una sonrisa.

Una vez fuera, se dirigió a la habitación de Soleil para avisarle sobre la invitación. Al llegar toco la puerta esperando a su amiga. La puerta se abrió parcialmente dejando ver a la azabache.

—Hola — el chico saludo alegre.

—Hola Adrien ¿sucede algo?

—Qué bueno que preguntas. Vine a decirte que nos han invitado a una función de cine junto a todos nuestros compañeros de clase ¿Te gustaría ir?

La azabache abrió la puerta por completo — Me gustaría mucho, pero mi mamá no estará en la ciudad y no tengo permitido salir si…

— Ella no está en casa — ambos dijeron al unísono.

—No me extraña que tu madre y mi padre sean tan buenos amigos — el chico dijo riendo levemente — No te preocupes, si yo conseguí convencer a mi padre, tu podrás convencer a tu madre.

—Hummm… respecto a eso, no creo que…

—¡Vamos! — el ojiverde la animó y dio media vuelta para irse.

—Pe-pero — ella extendió su mano en su dirección.

El ojiverde se dirigió a la recamara de Odile y Soleil no tuvo otra opción más que seguirlo.

Odile se encontraba empacando recordando su llegada a París, ese día había pensado que tal vez Gabriel, el único amigo que le quedaba, no la trataría como antes o incluso no la recordaría; todos habían hecho sus vidas, con una familia y siendo exitosos, no tendrían tiempo para las amistades, pero se había equivocado — Me alegra mucho haber tomado esa decisión —sus pensamientos fueron interrumpidos cuando escuchó que tocaban a su puerta, la abrió y se encontró con los dos jóvenes de la casa.

—Buenos días señora Odile.

—Buenos días madre.

—Buenos días… ¿Qué sucede? — habló intrigada

El rubio empujo delicadamente a la chica hacía adelante, dándole la señal para que hablará. Sabía que le costaría decidirse a hacerlo.

—Yo...

La ojiplata la miro severamente. Por alguna razón presentía que no le iba a gustar lo que la chica tenía que decirle.

—Nu-nuestros compañeros de clase nos han invitado a mi y a Adrien al cine…y-y quisiera saber si podría darme el permiso de salir con ellos.

Que sorpresa — los observo con una sonrisa, sabía perfectamente que la azabache había tenido el valor de hablar con ella por influencia del chico, sin embargo, esta vez no sería como ellos querían su prioridad era la seguridad, así que no tuvo que pensar en una respuesta. Borro su sonrisa y colocó una expresión triste — No, lo siento. No estaré en la ciudad y Soleil sabe muy bien lo que eso significa — volvió su vista la joven

—Si, madre.

—Pero señora… — el joven intento abogar por su amiga

—De verdad lo siento, pero prefiero que ella este en casa y esa es mi última palabra — la mujer explico con voz suave — Si me disculpan, regresaré a mis actividades — ella cerró la puerta dejándolos frente a esta.

—Lo intentaremos de nuevo en una hora.

— Esta bien Adrien, gracias por ayudarme, pero entiendo a mi mamá. No hay problema para mí —la chica trato de sonar calmada y serena, pero el ojiverde solo la escucho abatida. La azabache se separó de el y camino hacía su habitación. Él solo la veía marcharse.

Soleil.

...

Sus padres se habían partido hace un par de horas y el joven rubio se preparaba para ir a la función de cine con sus amigos. Había intentado convencer de nuevo a la azabache para que hablará nuevamente con su madre a pesar de ello Soleil le aseguro que estaba bien con la decisión que había tomado su progenitora y Natalie estaría a cargo de la joven durante todo el resto del día por órdenes directas de Gabriel. Una vez listo, bajo al vestíbulo encontrándose con su guardaespaldas y ambas chicas, era hora de irse.

—Me voy Natalie — el ojiverde se despidió.

—Nos veremos más tarde — dijo la pelinegra.

El joven se acerco a la azabache y coloco una mano sobre su hombro — Te veré después Soleil.

—Que… que te diviertas mucho — dijo no muy segura de que fuera lomas apropiado decir.

—Te contaré todo cuando vuelva — prometió el rubio regalándole una gran sonrisa y se marchó.

El grupo de chicos se encontraba en el cine esperando que Kim comprara los boletos. Habían estado esperando por varios minutos ya que la fila era bastante larga debido a el especial.

—Está tardando demasiado — Alya dijo impaciente llamando la atención de sus amigos

—Era de esperarse que hubiera muchas personas debido al evento — respondió Max

—Solo espero que no tarde mucho más — Marinette comento; se estaba aburriendo.

—¡Estoy aburrida! — Chloé dijo desesperada

—¿Quién la invito? —susurro la peliazul a su amiga y esta solo se encogió de hombros.

El grupo escucho risas y unos cuantos gritos cerca de ellos. Chloé y Sabrina buscaron con la mirada tratando de encontrar de donde procedían, captando un grupo de chicas que al parecer rodeaban a alguien.

—Viene de allá —señaló la rubia haciendo que sus compañeros giraron hacía esa dirección.

—Tranquilas, no soy el único vampiro de aquí.

Al lograr visualizar a el chico que era encerrado por el circulo de mujeres, la mayoría de las chicas se sonrojaron; sus compañeros simplemente no entendían nada. Marinette sacudió su cabeza para desviar su atención del joven, avanzo hacía el grupo de chicas y pregunto la causa del alboroto.

—Verás ya que hay un evento muy especial, podemos tomarnos fotos con cualquiera de las personas disfrazadas de aquí sin que tengas que pagar y todas nosotras queremos una foto con este apuesto chico — finalizó suspirando.

—¡Oh!… lo entiendo, gracias.

Cada minuto que pasaba, aumentaba el número de señoritas que rodeaban al joven — Chicas por favor, también esta él — indicó el chico despectivamente. Ellas solo se giraron para ver al joven entusiasmado que estaba a tan solo unos metros de el grupo de mujeres, sin embargo, lo ignoraron.

—Lo siento, pero ¡no eres gran cosa ¡él es hermoso ¡tú no destacas! — Una de las jóvenes le grito para después reír abrazada a el centro de atención, logrando el chico se fuera del lugar, ante las miradas lastimosas de algunos.

—Un joven despreciado y humillado frente a todos. Querido akuma algo grande te espera —cubrió a la mariposa con sus manos — Vuela mi malvado akuma y encuentra al chico con la envidia y la ira fluyendo en él.

El joven jugaba con un llavero adornado con una figura de una pistola cuando el akuma se posó sobre ella —Batlover, soy Hawk Moth, te ofrezco el poder de tomar a la chica que tu quieras y de vengarte de los que te han humillado, pero a cambio harás algo por mí.

Natalie caminaba por la mansión Agreste, buscando la recamara de la azabache, a pesar de que la joven no tenía permitido salir, ella tenía que hacerlo. Al llegar llamo a la puerta de la habitación y esta se abrió.

—Señorita Soleil, saldré a realizar unas compras y debido a que esta a mi cargo, tendrá que venir conmigo.

—Si señorita Natalie —la asistente notó emoción en la voz de la chica frente a ella, le pareció extraño.

—Sígame —la mujer dio media vuelta para irse, detrás de ella caminaba la azabache

Los amigos se encontraban en una de las salas viendo una película de terror, a pesar de que algunos se cubrían los ojos, la mayoría de ellos la disfrutaban. Adrien se sentía feliz, muy raras veces podía estar con sus amigos y estar con ellos era absolutamente divertido. En años pasados, no salía de casa y se aburría fácilmente.

—Me alegra haber venido —el ojiverde le susurro a su amigo.

—Te dije que sería genial —Nino respondió y ambos chocaron sus puños.

El rubio desvió su mirada para observar a su guardaespaldas sentado a un par de asientos detrás de él; la mayoría de las veces pensaba que era un poco exagerado que lo siguiera a todas partes. Volvió a observar a todos sus compañeros y pensó en la ausencia de Soleil, a pesar de que llegó a asegurar que la señora Odile era igual que su padre en cuanto a este tipo de asuntos, pero al parecer se había equivocado, sin embargo, el llegaría a casa y le contaría todo lo que habían hecho. De repente, la película dejo de proyectarse, se encendieron las luces y una persona se había colocado en frente de la gran pantalla.

—Lamento interrumpir su película, pero estoy buscando a mi doncella. — El desconocido envió a una gran cantidad de murciélagos de un gran tamaño hacía los espectadores. Las personas empezaron a huir de la sala.

—¡Cuidado Alya! — la peliazul intentó ayudar a su amiga, quien era perseguida por uno de los murciélagos.

—¡Marinette! — aunque ella corrió lo más rápido que pudo fue atrapada, lo único que la castaña hizo fue estirar una de sus manos, sin embargo, la ojiazul no alcanzó a tomar la mano de su amiga.

—¡Alya! — al ver que uno de esos animales se acercaba a ella, se vio obligada a correr y esconderse.

—Amigo, esto es raro, solo se están llevando a las chicas — el pelinegro se encontraba en una esquina de la sala junto a su amigo.

—Si, lo sé; es bastante extraño. Tenemos que escondernos — el ojiverde estaba a punto de irse, pero fue detenido por Nino

—¿No vamos a hacer nada para ayudarlas? — dijo confundido.

—Si él cambia de opinión y nos captura a nosotros también, no podremos hacer nada.

—Tienes razón… ¡corre!

Ambos chicos salieron rápidamente de la sala. Adrien escondió a Nino en el sanitario masculino, le ordeno que se quedara ahí, no le dio tiempo para replicar y salió de ahí sin explicarle a su amigo a donde se dirigía.

—Marinette ya no hay nada ni nadie en la sala — le susurro el kwami rojo — es tu oportunidad de salir.

—Gracias Tikki. Tuve suerte de que no me encontrará, lo que es bastante extraño… — La chica se detuvo a pensar por un instante.

—¡Martinete¡— reprendió Tikki

—Lo siento, je je. Apresurémonos.

La paeliazul salió y busco un lugar donde transformarse. Era una lástima que su salida terminará de ese modo, pero haría todo lo posible por derrotar al villano del día.

—Ese lugar parece perfecto. —El kwami señalo el cuarto de limpieza

—Solo espero no esté cerrado — la ojiazul se acercó, giro la manija de la puerta y esta se abrió — ¡Qué bien! — Marinette se aseguró de que nadie la viera entrar.

—Muy bien, hagámoslo. ¡Tikki, Transfórmame!

Natalie conducía sin prisa por la ciudad, había comprado todo lo necesario. Miró a través del retrovisor a la joven que la acompañaba, sentada en la parte posterior. Desde que la azabache y su madre se mudaron a la mansión, pensó que habría mucho más trabajo para ella, sin embargo, Odile trabajaba la mayoría del tiempo, por lo que no se le veía mucho en la casa y Soleil… ella era la chica más serena que había conocido hasta ahora —Podría hacerse pasar por una estatua si quisiera —, y podría comprobar su teoría justo ahora. La joven solo se encontraba sentada y mirando la ventana, no había cambiado de posición en el viaje ni había hablado en ningún momento. Ciertamente le alegraba que fuera serena — pero creo que ya es preocupante

Natalie observo que habían llegado al cine donde estaba Adrien, no obstante, las personas huían despavoridas. Veloz, se estacionó cerca del lugar y bajo del auto.

—¡Quédate aquí! —

Soleil solo pudo ver los ojos llenos de angustia de la mujer, quien corría hacía el establecimiento.

Batlover caminaba por los pasillos del cine, ya había capturado a los que lo despreciaron, sin embargo, aun le faltaba encontrar a su hermosa doncella.

—¡Alto ahí! — Chat Noir se colocó enfrente del villano para impedir que siguiera avanzando.

—¡No dejaremos que sigas secuestrando a chicas inocentes! — se escuchó una voz detrás del gato; Ladybug camino hasta posarse al lado de su compañero. Observaron detenidamente a el nuevo akumatizado, la peliazul se sonrojo y quedo estática hasta que una mano se agitaba frente a su cara.

— … ¡me escuchas! ¿Qué es lo que estás viendo? — La llamo un poco molesto

—Lo-lo siento —. ella coloco una mano en su nuca sonriéndole avergonzada. Miro nuevamente al villano, ahora con el ceño fruncido — No dejaremos seguir aterrorizando a la gente —

—Ladybug. Me has encantado en tan poco tiempo, déjame decirte que serias una excelente compañera para mí.

—¡Ja! Ni lo sueñes — Grito Chat

Él ignoró al héroe y hablo de nuevo — Permíteme presentarme, soy Batlover y estoy buscando a una doncella realmente digna de estar junto a mí, una reina; una chica tan bonita y encantadora como tú lo podría ser —

—De-de verdad lo crees — La ojiazul se sonrojo otra vez, pero esta vez pudo notar el enojo de su compañero.

—¡Ah! este… quise decir… de ninguna manera ¡Vamos Chat Noir! — ella se preparó para atacar.

—¡Sí!

Corrieron hacia él, no obstante, al querer tocarlo este los esquivo fácilmente, a una velocidad muy superior a la suya.

—¡Es demasiado rápido! — la mariquita intentó encontrarlo con la vista, pero al instante sintió una presencia detrás de ella.

—¡Cuidado! — Chat corrió hacia ella, pero Batlover la había tomado con fuerza. La heroína trató de zafarse, sin embargo, su agarre era demasiado fuerte, haciendo inútiles sus movimientos.

El ojiverde atacó sin basilar, aunque no contaba con la aparición de varios de bastantes murciélagos que tenían la misma idea que él. Tenía que deshacerse de ellos en cuanto antes. Notó que l golpearlos estos desaparecían, pero debido al número se tardaría un poco en terminar y cuando quiso volver a su compañera para verificar que estuviera bien, ella había desaparecido junto a aquel sujeto.

—Ladybug…— El chico dijo al viento, ahora solo le quedaba acabar con las molestias que tenía alrededor y así rescatar a la mariquita. Pasaron unos cuantos minutos hasta que por fin lo consiguió.

—¡Adrien! — Escucho el grito de una mujer y vio como Gorila y Natalie ingresaban al establecimiento buscando al nombrado. Percibió la preocupación de ambos, así que decidió acercarse a ellos y tranquilizarlos.

—Él está bien, se ha escondido junto con sus compañeros de clase, ustedes deberían hacer lo mismo.

Natalie exhalo aliviada y ambos tomaron la sugerencia del chico, sin embargo, no contaban con el resurgimiento de los murciélagos — ¡Hey! ya había acabado con todos ustedes — Mientras el héroe se preparaba para atacar, los murciélagos volaron cerca de él pasando de largo en dirección a la asistente, uno de ellos la engancho con sus dientes y se la llevo antes de que Chat pudiera hacer algo.

—Vete de aquí, corres peligro — le grito a Gorila y este obedeció al instante.

¡No puede ser! —frustrado, siguió al animal quien salía del cine, fuera de este se encontró con mujeres escapando de aquellas creaturas, a algunos valientes que trataban de ayudarlas y finalmente al causante de todo el caos.

—¡Continúen mis queridos amigos, captúrenlas a todas! — Le encantaba todo lo que había provocado, eso les enseñaría a todos que no deben burlarse de él.

—¡Detente! — alguien llamó su atención.

—¿De nuevo tú? ¿No puedes solo irte? No te he hecho nada, deberías estar agradecido y dejarme en paz.

—No me interesa, estas secuestrando a todas las mujeres de la ciudad y creando caos, eso es suficiente para que no dejarte escapar — entretanto, analizaba a su rival. Batlover vestía una especie de delgado abrigo, largo, de un brillante color rojo que cubría su cuerpo.

El akumatizado introdujo una mano dentro de su abrigo sacando con calma una pistola plateada, haciendo que Chat Noir se pusiese en guardia.

—Al parecer, me seguirás molestando, así que no me dejas otra opción — él apunto hacía un joven que trataba de esconderse y disparó en su dirección.

—¡No! — El gato se apresuró a llegar hasta la víctima, pero cuando alcanzó al chico este ya se encontraba en el piso inconsciente.

—¿Por qué lo hiciste?

—¿Qué importa? Y a pesar de eso se que no me dejaras de seguir ¿cierto? — Rio por un momento —Bien, tú lo pediste ¡Ataquen! — Muchos de sus secuaces alados rodearon a Chat Noir y por más que intentaba ser rápido para detener al villano, no podía acabar con tantos tan fácil. Mientras tanto Batlover continuaba con su búsqueda.

Soleil, quien aún se encontraba en el auto, observó el caos que había en las calles y la confrontación entre el héroe y el villano. Notó como el chico que había sido atacado se levantaba poco después de que Chat Noir fuera bloqueado y ahora seguía al malvado sujeto que caminaba hacía el lugar donde estaba ella. Se colocó rápidamente la capucha e intento ocultarse, no obstante, cuando quiso revisar que tan cerca estaba se encontró con unos ojos carmesí que la miraban desde el otro lado de la ventana, aparto su vista de inmediato y pudo escucharlo burlarse de ella; seguidamente se alejo del sitio y siguió su camino.

Un poco temblorosa, respiro profundo y se armo de valor para verlo nuevamente por la ventana posterior del auto. Pudo verlo disparándole a otros hombres que se encontraban en el lugar y esperó hasta que ellos se levantaran; una vez hecho ese trabajo continuo su camino, pero ahora con todos aquellos chicos detrás de él. Metros mas adelante, visualizó como como hablaba con ellos, quienes escuchaban atentamente y partían en diferentes direcciones. La azabache siguió observando hasta que el sujeto de vestimenta rojas extendió unas alas muy parecidas a las de un murciélago y partió a otro lugar.

Anonada, exhaló fuertemente, se calmó y trató de analizar la situación para poder saber cómo actuaba aquel hombre, obtener conclusiones de ello; nunca había visto algo como eso —Aunque hay muchas cosas que no he visto aún — sus pensamientos fueron interrumpidos por un golpe en el techo del vehículo. Atemorizada, quiso ver que es lo que había ocurrido acercando se al parabrisas. De repente un chico salto al capo del auto, ella retrocedió sin perder de vista al recién llegado. Tenía los ojos escarlatas, grandes colmillos, garras, orejas que terminaban en punta y su piel era extremadamente pálida. Él la observó por unos segundos y al igual que el villano, extendió sus alas y se marchó.

Al fin había terminado con todo, pero al divisar las calles, estas estaban vacías, sin gente y ningún rastro de ellas — Genial — dijo cansado y camino buscando a alguna persona. Mientras tanto, Soleil ya más tranquila, abrió la puerta del vehículo y bajó de este.

Chat Noir se acercó a los autos estacionados y visualizó a alguien entre que bajaba de uno de ellos, más animado corrió hacia esa persona — ¡Hola! ¿estas bien? — La azabache se giró hacía el portador de esa voz encontrándose frente a frente con el joven héroe.

—S-sí.

Observo detenidamente a esa persona y recordó a alguien que vestía de la misma forma —¿Soleil?

Ella asintió y preguntó confundida — ¿Có-cómo sabe mi nombre?

—¡Ah!, eeh, La-ladybug y yo tenemos que aprendernos los nombres de todos los habitantes de París, ese también es el trabajo de un superhéroe — Esperó nervioso que ella le creyera.

—De a-acuerdo.

Mas tranquilo por su repuesta, recordó su misión — Bien, este lugar no es seguro, te llevaré a otro, pero antes acompáñame, buscaremos a más personas.

Ambos entraron al cine y se separaron para buscar en el establecimiento. Chat Noir buscó principalmente en los sanitarios puesto que había dejado a Nino dentro.

—¿Hola? — el felino se adentro — ¿Hay alguien aquí? — espero una respuesta.

—¡Por aquí! — Nino salió de uno de los pequeños cuartos de baño y camino hacía Chat. Seguidamente, se abrió otra de las puertas de la que surgió Nathaniel.

El pelinegro se alivió al ver al héroe, al fin las cosas estaban por solucionarse — ¿Dónde está el villano?

—Bien…aún no he podido atraparlo — dijo un poco avergonzado.

—¿Dónde está Ladybug? — los interrumpió el pelirrojo.

—E-ella fue capturada.

—¡¿Qué?! — el de ojos turquesa dijo preocupado — ¿Cómo?

—Una larga historia y no tenemos tiempo para eso. Síganme buscaremos a más personas. —Salieron de los sanitarios y continuaron buscando por todos los lugares posibles.

—¡Iván! ¡¿Soleil?! — gritó Nino acercándose a los nombrados seguido por los otros dos chicos — Me alegró de verlos.

El pelirrojo se acerco más a la azabache y ella se quitó la capucha —Es bueno verte a salvo — le sonrió Nathaniel.

—También me alegró al saber que están bien — junto sus manos frente a ella.

—No quiero parecer grosero, pero ¿Por qué no has sido capturada? — se acerco a ella el DJ.

—Y ¿por qué estás aquí? — volvió a hablar el de mirada turquesa.

Chat Noir se reprendió mentalmente; ¿cómo era posible que no se le haya ocurrido preguntar aquello? Era simple, estaba demasiado concentrado en encontrar a Batlover y a Ladybug.

—Re-respecto a eso… no se por que no me han atrapado y la señorita Natalie me trajo con ella para realizar unas compras.

Eso explica la llegada de Natalie — recordó el rubio.

—Ya no hay nadie más — el más alto del grupo los distrajo.

La azabache se angustio al escuchar a su compañero de clase — Adrien, ¿estará bien?

—Entiendo. Los llevaré a un lugar más seguro — los chicos comenzaban a seguirlo cuando una voz los detuvo.

—E-espere — todos se giraron hacia ella.

—¿Qué ocurre? — el ojiverde esperó a que ella prosiguiera.

—¿Do-Donde…? e-es decir ¿A-Adrien está bien? — dijo cabizbaja.

—Tranquila Soleil, él debe estar con su guardaespaldas — Nino se mostró confiado.

—Él está bien, me aseguré de ello — la calmó el felino.

—¿Qué hay de Mylène? — comentó Iván.

—Ella pudo haber sido atrapada.

—Podemos ayudarte…— hablo de nuevo el más alto siendo cortado por el héroe.

—Lo siento, pero no. He sido testigo de lo que es capaz de hacer, no dudará en atacarlos.

—É-él tiene razón — los presentes pusieron sus ojos en la joven y al sentir sus miradas se cohibió.

—¿Qué quieres decir? — el DJ la interrogó

Ella dudaba en volver a hablar y sus compañeros notaron su actuar. Iván la veía confundido mientras que el resto le sonreían enternecidos.

—Tranquila — El rubio y el pelirrojo pronunciaron a la par. Nathaniel le dio una mirada molesta al gato.

—Continua — la animo sonriéndole el ojiverde.

—Hummm… me-me refiero a que él no secuestra a los chicos, sin embargo, no duda en dispararles.

—¿Disparar? — Nino se alteró — ¿Te refieres q dispara con un arma o algo parecido?

—Si.

—De acuerdo se ha vuelto muy peligroso — ya no estaba tan seguro de querer ayudar y al ver las caras de los otros chicos, podría decir que ellos pensaban lo mismo.

—Ahora lo entienden — habló Chat Noir.

—Pero Ladybug … tenemos que salvarla — argumento el pelirrojo.

—¿Podrás con ello tu solo? — el pelinegro observo al felino.

—No estoy seguro, pero rescataré a Ladybug y derrotaré a Batlover a como dé lugar.

Un gran silencio surgió, miró a sus amigos; estaban angustiados y Chat Noir no solo se encontraba preocupado, estaba frustrado y se atrevería a decir que molesto. No le agradaba que ellos expresaran esas emociones en sus rostros. A pesar de su miedo, ella quería hacer algo por aquellos a los que quería y no esperaría hasta el final, si ella podía hacer algo, lo haría. — Entonces… ¿no podemos hacer algo para ayudarle? — posaron su vista en ella de nuevo.

—No lo sé. Ni siquiera se como vencerlo y no sé qué otros poderes tiene — decía cada vez más frustrado.

— Podríamos comenzar desde ese punto, los poderes — Nathaniel intervino.

—¡Exacto! — secundó Nino — Sabemos que el solo captura a las chicas.

Chat sonrió y agregó — Tiene super fuerza, velocidad y a los hombres los quita de su camino disparándoles.

—Si-Sin embargo, no es del todo cierto — la azabache corrigió.

—¿A qué te refieres? — el gato giro hacía ella confundido.

La azabache comenzó a relatar lo que había visto al estar dentro del auto, desde la parte en que la ignoró, las extrañas creaturas en las que se convertían los chicos atacados, las características que logró presenciar del aumatizado, etc. Los chicos la veían asombrados. Nunca la habían escuchado hablar tanto, sin tartamudear y firme — Por lo tanto, quiere decir que los proyectiles tal vez no tengan…

—Ningún efecto en las mujeres — concluyó Chat Noir por ella.

—Así es — ella le sonrió — Todo lo que acabo de decir son las conclusiones a las que llegué por lo que vie, puede que sean erróneas.

—No importa — El rubio se acercó a ella y colocó una mano en su hombro — Se que eres inteligente, confió en ti — le regalo una enorme sonrisa — Es información muy útil, gracias.

—No-no fu-fue nada — dijo avergonzada.

—Tuviste mucha suerte al no ser atrapada — explicó Nathaniel — Algo de lo que estoy agradecido — también le sonrió y la chica bajo la cabeza sin saber que responder.

—Entonces… ¿vamos contigo? — habló el DJ.

Chat Noir dio un gran suspiro —Está bien, pero si comienza a ser peligroso no continuaran.

—Estamos de acuerdo con ello — Nino hablo por todos.

—Síganme — El ojiverde corrió a la salida siendo seguido por los demás.

Hola a todos :)

Discúlpenme (de nuevo) por la tardanza, pero mi computadora murió y no he podido escribir la historia (pido prestada la computadora de mi hermano). Disculpen si la temática no concuerda con el mes, pero no sigue el mismo transcurso de tiempo y estaba planeado subir este capítulo en septiembre. Espero que hayan disfrutado del capítulo. Gracias por leer :)

Todas las opiniones y sugerencias son bienvenidas y disculpen las faltas de ortografía, trataré de mejorar xD