Aclaraciones: Estos personajes pertenecen a su autora, a Warner, etc.
Basado (aunque no todo) en la canción Miss you de Louis Tomlinson
Se desarrolla en un mundo sin Voldemort, los mortifagos no existen.
Y gracias a mi amiga Nore que me ayudó en mi crisis creativa y así pude terminar la historia.
Draco solía tener una rutina muy bien establecida cuando de las vacaciones de verano se trataba, salía a los mismos lugares, veía a las mismas personas, hacía las mismas actividades. Todo siempre lo mismo. No le molestaba, pero ese verano era distinto, le faltaba algo y simplemente no lo pudo aguantar más. Fue una gran ventaja que por fin había cumplido los diecisiete, ya era mayor de edad y eso significaba una mayor libertad, así que esos días los había dedicado a una cosa, salir a tomar con sus amigos. No es que lo hubiera planeado, de hecho lo que él quería era salir solo, pero se los había encontrado un par de veces y juntos fueron adoptando la costumbre de verse en un bar una o dos veces a la semana.
―Draco ¿qué haces aquí? ―preguntó Blaise acercándose a dónde estaba sentado.
―Bebiendo ―respondió el levantando la botella que tenía en la mano― ¿no es lo que se supone que se hace en estos lugares? ―añadió en un tono apático.
―Bueno, si, en teoría ―respondió Blaise sonriendo ligeramente― y también divertirse.
―Me estoy divirtiendo ―replicó Draco a la defensiva.
―Claro, lo siento, debí confundirme, no sabía que sentarse en un rincón bebiendo sólo era tan divertido ―respondió su amigo con sarcasmo― mi error.
―Idiota ―dijo Draco sonriendo un poco― estoy bien ¿okey? solo...
―¿Qué? ―insistió Blaise sentándose a su lado.
―Nada, es que es complicado, hoy es... ―Draco soltó un suspiro y le dio un trago a su bebida ― bueno, no importa, no quiero pensar en eso.
―¿Pero pensar en qué? ―Blaise parecía muy confundido, pero luego le dirigió una mirada a su amigo y de pronto lo recordó― oh, Potter, hoy es su cump...
―No importa ―insistió Draco― de verdad, no quiero... ―ambos guardaron silencio, y luego, como si no se pudiera contener continuó― es que... ni siquiera debería importarme, es un engreído y arrogante. Todo se pudo haber evitado si él no hubiera sacado su espíritu Gryffindor justiciero, pero no, no puede evitar ser el héroe, Merlín como me saca de quicio.
―Okey... ―dijo Blaise una vez que Draco terminó con su soliloquio ―entiendo que no quieras pensar en eso, pero Draco, soy tu amigo, yo no voy a juzgarte, si en algún momento necesitas desahogarte puedes hablar conmigo. O puedes solo distraerte con nosotros, no tienes porque enfurruñarte en un rincón tú solo...
―Blaise... ―dijo Draco golpeando ligeramente la mesa con la palma de su mano. Trataba de controlar su enojo, pero le costaba, no le gustaba que le tuvieran lástima.
―Ah, aquí están ―dijo Pansy interrumpiendolos― los estaba buscando... Draco, ¿qué te pasa? ―añadió cuando lo vio― no te ves muy bien...
―¡Estoy bien! ―le gritó asustandola― ¡todo esta jodidamente bien Pansy!
―¿Pero que rayos te pasa? ―replicó ella molesta― ¿por qué me hablas así? yo sólo quería ayudarte idiota.
―No necesito que me ayudes, no necesito que nadie me ayude ―dijo mirando a Blaise también― y si tanto les importa que me divierta, pues eso es lo que haré ―añadió levantándose.
No tardó en encontrar a Crabbe y Goyle que estaban cerca de la barra con sus respectivas novias. Blaise y Pansy lo siguieron, pero él los ignoró y ellos fueron lo suficientemente listos como para dejarlo tranquilo. No soportaba que lo tratarán así, como si estuviera enfermo o como si estuviera a punto de soltarse a llorar como un niño. Todos estaban enterados de lo que había pasado con Harry, no había podido impedirlo, pero eso no significaba que quisiera hablar al respecto. Estaba bien, no dejaba de repetirselo constantemente desde hacía seis meses. Todo estaba bien.
―Draco ―dijo Blaise acercándose discretamente― perdón por lo de hace rato, no pretendía molestarte.
―No me molestas Blaise ―respondió él arrastrando un poco las palabras a causa del alcohol― solo eres un poco exasperante.
―Esta bien ―le sonrió― lo acepto ―Draco le devolvió la sonrisa y le dio un gran trago a su botella casi terminandose su bebida― oye ―dijo cambiando su semblante a uno más serio.
―¿Qué?
―Creo que ya es hora de irnos.
―¿Irnos? ―dijo Draco desconcertado― ¿a dónde? yo no quiero irme. Además tú dijiste que me tenía que divertir.
―Si, lo sé ―respondió su amigo― pero creo que ya has bebido demasiado ―añadió quitándole la botella de la mano provocando su enojo.
―Hey dámela.
―Draco, por favor ―insistió Blaise― no hagas una escena y solo vámonos, creeme, te lo estoy diciendo como tu amigo, es mejor que...
―Déjalo Blaise ―dijo Crabbe dándole un ligero empujón― no está haciendo nada malo, sólo nos estamos divirtiendo.
―Me parece que ya se divirtieron demasiado Vince.
―No seas aguafiestas Zabini, si Draco quiere quedarse déjalo ¿quién te crees que eres? ¿su padre?
Tanto Vince como Draco soltaron una carcajada y enseguida se les unió Goyle aunque no entendía que sucedía. Blaise puso los ojos en blanco y decidió ignorarlos.
―No creo que te haga mucha gracia que tu padre te vea así ¿verdad? ―dijo dirigiéndose a Draco.
―Estoy bien ―dijo él comenzando a molestarse de nuevo― ya soy un adulto y puedo hacer lo que yo quiera.
―Si Zabini ―intervino Crabbe― si quiere acabarse una botella entera de whisky para ahogar sus penas por Potter esta en todo su derecho.
―¿Qué dijiste? ―replicó Draco enojado― yo no estoy ahogando ninguna pena imbécil, no digas estupideces.
―Esta bien ―respondió Crabbe― no tienes de que avergonzarte, ya no estás con ese idiota y eso es lo importante ―soltó una ligera carcajada― la verdad yo sigo sin entender porque estaban juntos. Son tan diferentes Draco, solo hay que ver los perdedores con los que se junta. Es un cretino, me da lastima la próxima persona que salga con él...
―Cállate ―gritó Draco― deja de hablar así de él ―añadió bajando la voz.
―Pero... ¿por qué lo defiendes? ―protestó Crabbe también molesto― Draco ese imbécil atacó a Greg ¿o acaso ya lo olvidaste?
―Por supuesto que no lo olvidé ―volvió a gritar Draco aún más molesto. Pará ese punto ya se habían reunido varias personas a su alrededor, pero él no parecía notarlas― recuerdo muy bien que tú y Greg provocaron a Weasley hasta hacerlo pelear con ustedes. Harry solo lo defendió.
―¿Te vas a poner de su lado? ―Crabbe parecía bastante ofendido y Blaise notó como comenzaba a sacar la varita de su bolsillo.
―¡Si! ―replicó Draco dando un paso hacia él haciendo que se tambaleara y se olvidara de la varita― ¡si Crabbe! voy a ponerme de su lado, es lo que debí haber hecho, en lugar de defenderte a ti, ya que claramente no lo merecías.
―¡Traidor! ―gritó Crabbe con rabia― eres un traidor Draco Malfoy. Enamorado del imbécil de Potter, son tal para cual un par de perdedores que no sirven para nada más que para dar lástima, me dan asco ―escupió― mas vale que se cuide Draco, porque esta vez no le voy a lanzar un simple Desmaius. Un Crucio es lo que se merecen tú y ese...
Draco no pudo mas y se lanzó sobre él. Debido a la sorpresa logró hacerlo caer y comenzó a darle puñetazos en la cara, pero en poco tiempo Crabbe logró recuperarse y se giró para golpearlo, sintió el impacto de lleno en su nariz y comenzó a toser debido a la sangre, pero no le importó y después de darle una patada volvió a arremeter con más puñetazos. Todos en el bar comenzaron a gritar para animarlos a excepción de sus amigos que trataban de detenerlos. Blaise lo tomaba a él de la cintura y Greg hacia lo mismo con Vince.
―¡No te atrevas a hablar de él así! ―gritó Draco mientras seguía tratando de acestarle más golpes― ¡tú no vales ni la mitad de lo que Harry vale!
―¡Es una basura! ―replicó Crabbe― ¡igual que tú!
Draco aprovechó que Crabbe perdió el equilibrio para sacar su varita.
―¡Cru...!
No logró terminar su hechizo pues en ese momento sintió como otro le daba en la espalda haciendo que sus brazos se pegaran a su cuerpo y cayó al suelo junto a Vincent que parecía haber recibido el mismo hechizo.
―¡Ya basta! ―gritó el dueño del bar― nada de peleas en mi bar y si no quieren que llame a sus padres quiero que en cuanto les levante el hechizo salgan inmediatamente de aquí. Y ustedes también ―añadió dirigiéndose a Blaise y Greg que sólo asintieron con la cabeza― Finite incantatem ―dijo dirigiendo su varita hacia ellos. En cuanto Draco sintió sus extremidades moverse se levantó del suelo y Crabbe hizo lo mismo detrás de él― fuera ―dijo el hombre y Draco obedeció seguido de los demás.
Había pocas personas en la calle y se dieron cuenta que ya era de madrugada. Cada uno tomó su camino sin siquiera despedirse a excepción de Blaise que se quedó con Draco.
―¿Te acompaño a tu casa? ―le preguntó con cautela.
―No, solo quiero... caminar.
―Esta bien, voy contigo ―insistió Blaise y Draco solo se encogió de hombros.
Caminaron un rato por el callejón, todo estaba en silencio con excepción de los típicos sonidos de la noche. De pronto Draco se dirigió hacia una de las fuentes de la explanada principal y se sentó. Blaise lo siguió y se sentó a su lado.
―¿Qué haces? ―le preguntó cuando lo vio sacar su varita.
―Quiero arreglar esto ―respondió señalándose la nariz― creo que el imbécil de Crabbe me la rompió
―Deja, yo lo hago ―dijo Blaise sacando su varita― no es bueno que un mago se arregle solo la nariz. Podría quedar chueca ―añadió sonriendo levemente.
Draco le devolvió la sonrisa y se giró hacia él.
―Esta bien, hazlo tú.
―Episkey ―dijo Blaise mientras lo apuntaba con su varita. Draco se quejó un poco pero luego se relajó al notar que el dolor desaparecía― listo, aunque aún tienes un ojo morado y el labio partido. Puedo lanzarte otro para terminar de arreglarte si quieres.
―No ―dijo Draco apartando su varita― me merezco esas heridas. Solo un idiota se pelea a golpes pudiendo usar hechizos.
―Bueno ―respondió Blaise ―en cierta forma fue mejor que emplearlas los golpes...
―¿A qué te refieres?
―A que es mejor que te vean atacar a alguien con un puñetazo que con una imperdonable ―Draco dirigió su vista al suelo y no respondió― ¿por qué lo hiciste? ―preguntó Blaise luego de una pausa― tú no eres así, no atacas sin pensar, y mucho menos con esa clase de hechizos.
―No sé, yo... creo que no estaba pensando
―Si, me di cuenta. Te dije que dejaras de beber...
―No, tú no entiendes ―dijo Draco mirándolo al fin. Había un deje de desesperación en su voz― es que yo... se detuvo al notar que el sol comenzaba a salir tiñendo todo de un color rojizo― lo extraño, lo extraño mucho, y no sería así si yo no hubiera actuado como lo hice, si me hubiera puesto de su lado desde el principio, si yo...
―No es tu culpa Draco ―dijo Blaise poniendo una mano sobre su hombro.
―¿No? ―respondió él levantándose con rabia― ¿entonces de quién? Yo sabía que Crabbe lo odiaba, y aun así lo defendí porque pensé que eso era lo correcto. Pensé que era mi amigo.
Draco luchaba por contener las lágrimas, no quería que nadie lo viera así. Ni siquiera él. Blaise se levantó y trató de consolarlo de nuevo, pero él se apartó.
―No ―dijo levantando una mano para detenerlo― no quiero tu compasión ―añadió― y luego dio media vuelta y se fue.
―¡Draco! ―gritó Blaise pero él lo ignoró.
Comenzaba a haber más gente en el callejón pues los comerciantes ya iban llegando a sus locales. Algunos le dirigían miradas curiosas pero el siguió su camino sin prestarles atención. Aún así aceleró el paso para poder salir de ahí lo más rápido posible y sin querer chocó con un chico que iba saliendo de Sortilegios Weasley.
―Lo siento ―se disculpó sin prestarle atención.
―¿Draco?
Él levantó la vista sobresaltado.
―Harry... ―dijo al verlo.
―¿Qué te pasó en la cara? ―preguntó él muy sorprendido― ¿Estas bien?
Draco se tocó el labio y recordó que aún tenía las heridas de la noche anterior.
―Si, yo... ―balbuceó― si, estoy bien.
―¿Seguro? ―insistió Harry― lo siento es que yo... nunca te había visto así.
―Si, fue... no es nada.
―¡Draco! ―escuchó que Blaise lo llamaba y cerró los ojos un segundo con expresión contrariada― aquí estas ―dijo su amigo cuando lo alcanzó― ah, Harry ―añadió cuando lo vio― quiero decir Potter.
―Zabini ―respondió él desconcertado― ¿está pasando algo aquí o...?
―No, no ―se apresuró a decir Blaise― solo que... ―le dedicó una mirada rápida a Draco― solo que Draco tuvo una pelea.
―¡Blaise! ―replicó él fulminandolo con la mirada.
―¿Te peleaste? ―exclamó Harry abriendo mucho los ojos― ¿con quién?
―Con nadie...
―Con Crabbe ―respondió Blaise ganándose otra mirada de furia de su amigo.
―¿Qué? ―dijo Harry asombrado― ¿con Crabbe? ¿pero... por qué?
―Por nada yo... ―respondió Draco cada vez más incómodo.
―Draco, tiene derecho a saberlo ―lo interrumpió Blaise.
―¡Ya cállate Zabini!
―Oye ―dijo su amigo tomándolo de los hombros haciendo que lo mirara a los ojos― tienes una buena oportunidad aquí ―susurró― aprovechala.
Draco lo miró unos segundos titubeando y luego se giró hacia Harry.
―¿De qué están hablando? ―dijo él cada vez más confundido.
―Yo... ―respondió Draco― me gustaría decirte algo, ¿podemos hablar?
Harry lo miró con el ceño fruncido pero luego asintió. Blaise sonrió y se despidió de ambos. Draco le agradeció y le pidió que hablará con sus padres y les dijera que había pasado la noche en su casa para no preocuparlos y se fue con Harry. Terminaron entrando al Caldero Chorreante y se sentaron en una mesa circular apartada en un rincón lejos de miradas curiosas. Harry había ordenado una bandeja de sandwiches y un par de cafés para los dos que no tardaron en llevarles.
―Come algo ―dijo Harry― te hará bien.
Draco no respondió pero le dio un trago a su café, se dio cuenta de que Harry lo había pedido bastante cargado y aunque ya se le había bajado la borrachera seguía la resaca y a su cuerpo le cayó muy bien la bebida. Le avergonzaba que Harry lo viera en ese estado, pero tenía que admitir que una parte de él agradecía que mostrará interés en su bienestar.
―Así que ―volvió a hablar Harry― te peleaste con Crabbe.
―Pues... si, algo así ―respondió Draco desviando la mirada.
―¿Y qué pasó?
―No sé ―Draco miraba fijamente su taza en la mesa― creo que... me deje llevar ―Harry lo miraba con curiosidad― dijo cosas... dijo cosas de ti.
―¿De mi? ―preguntó Harry sin poder ocultar su sorpresa― ¿y... qué dijo?
―Tonterías, cosas de borracho, no importa ―Draco seguía sin mirarlo.
―Y tú peleaste por mí ―afirmó Harry y él sólo se encogió de hombros― ¿por qué?
―Pues... porque eres tú ―dijo mirándolo al fin― y porque me di cuenta de que había estado del lado equivocado.
―¿Qué quieres decir?
―Que ―comenzó a decir― me equivoque, hace seis meses, cuando... eso pasó, elegí el lado equivocado. Así que lo siento, debí apoyarte, yo...
―Draco ―dijo Harry recorriendo se para sentarse a su lado― esta bien, yo también lo siento, no debí haberte hecho elegir ―él lo miró sorprendido― es que yo... estaba muy enojado, pero no debí desquitarme contigo, fueron Crabbe y Goyle los que atacaron a Ron, no tú.
Draco lo miró sin saber que decir, esa era la respuesta que menos se esperaba.
―Yo sé ―continuó Harry bajando la mirada― que si hubiera actuado diferente las cosas no hubieran llegado a tanto. Digo, Hermione estaba tratando de calmar a Ron y yo en lugar de ayudarla avive más la pelea y solo lo empeoré...
―Supongo que... ambos nos equivocamos.
―Si ―respondió Harry esbozando una leve sonrisa― creo que si.
―Oye ―dijo Draco dándole un pequeño empujón con el hombro para llamar su atención― hay algo más que quería decirte.
―¿Qué cosa?
―Antes que nada ―respondió― quiero que sepas que no espero una respuesta, solo es algo que quiero... expresar.
Harry le dirigió una mirada de desconcierto y luego asintió.
―Todo este tiempo ―comenzó Draco― ha sido... raro, no sé, no se sentía bien. Estar... sin ti ―añadió mirándolo a los ojos― no era lo mismo Harry, sin poder verte, o hablarte, no.. no me gustaba, no me gusta. Lo que quiero decir es, que te extraño.
Volvió a desviar la mirada.
―Y bueno ―continuó― eso era todo, será mejor que me vaya, no quiero quitarte más el tiempo ―comenzó a levantarse pero Harry lo detuvo sujetandolo del brazo.
―Draco ―dijo sin soltarlo― yo también te extraño.
Él se sentó de nuevo a su lado.
―¿Enserio? ―preguntó tratando de reprimir una sonrisa.
―Si ―respondió Harry, él sí sonreía de oreja a oreja. Draco se relajó y sonrió también.
―Y entonces... ―comenzó a decir Draco pero en ese momento Harry lo tomó de la nuca y le dio un beso tan intenso que la herida en su labio comenzó a dolerle.
―Lo siento ―dijo Harry cuando se dio cuenta.
―Esta bien, no importa ― respondió él con una pequeña sonrisa acercándose de nuevo para besarlo, pero en ese instante recordó su aspecto y se levantó― no, Harry no puedes verme así, ¡luzco fatal!
―Pero si llevo viéndote todo este rato ―Harry lo miraba con expresión divertida.
―Si, pero... ahora es diferente. No quiero verme así el día que nos reconciliamos. Merlín, que vergüenza, esto no es digno de un Malfoy.
―Tranquilo ―dijo Harry riendo al verlo tan contrariado― a mi no me importa, yo creo que siempre te ves bien. Pero no te preocupes ―añadió tomándolo de la mano― ¿qué te parece si después de que almorcemos te acompaño a tu casa? para que puedas descansar y arreglarte, y en la noche paso por ti y salimos a cenar para celebrar la reconciliación... y mi cumpleaños.
―Pero tu cumpleaños fue ayer ―repuso Draco― ya lo celebraste ¿no?
―Si, pero no contigo ―sonrió Harry y Draco le devolvió la sonrisa.
―Esta bien ―Draco seguía sonriendo, no podía dejar de hacerlo― hagamos eso.
Harry lo abrazo por el cuello y le dio otro beso.
―Ay Draco ―dijo sin soltarlo― enserio te extrañé.
―Yo también ―respondió él abrazándolo más fuerte― no sabes cuanto.
