Capítulo 20
Scorpion
Los personajes de Miraculous Ladybug no me pertenecen, son propiedad de Thomas Astruc.
— Hablan —
— Piensan —
…
Alya y Marinette estaban sentadas en una banca del patio de la escuela. Su receso había iniciado hace poco y cada una comía sus alimentos.
—Entonces ¿Te vas hoy?
—Sí, solo será por esta tarde. Llegaré aproximadamente a las once de la noche y mañana me verás de nuevo.
—Ya veo. Espero que te diviertas mucho.
—Yo espero lo mismo.
Las amigas rieron sin percatarse de la llegada de cierto pelinegro.
—Hola chicas.
—Hola Nino— la peliazul saludó con un gesto.
—Hola— la chica de anteojos se puso de pie y le dio un beso en la mejilla — ¿Por qué no llegaste a las primeras clases? — Su expresión mostraba preocupación.
—Si soy honesto… me quede dormido— rascó su nuca.
— ¿Es enserió? — dijeron al unísono.
—Humm… ¡Sí!
La castaña suspiro para después colocar uno de sus dedos en el pecho del joven —Debes colocar varias alarmas en su defecto tendré que llamarte cuando yo me despierte. Tuviste suerte de que este día no tuviéramos física en el segundo bloque.
—Sí, lo sé. Me aseguraré de ello, tranquila. —Colocó las manos en sus hombros — Y no tienes que llamarme; seré precavido. — Sonrió y Alya lo imitó.
—De todas formas voy a hacerlo. —Regresó a su asiento.
—Tú ganas. — alzó las manos en señal de rendición y las risas no se hicieron esperar.
…
—Estas progresando Soleil. — Él sonrió —Este dibujo es mejor.
— ¿De verdad? Es gracias a ti.
—N-No es para tanto, yo solo te aconsejo. No es gran cosa— dijo con un sonrojo.
—Para mí lo es. El solo hecho de brindarme algo de tu tiempo para enseñarme es suficiente. Te lo agradezco mucho.
—No tienes que agradecerme. Somos amigos, nos ayudamos entre si.
—Sí— ella sonrió. Tienes razón.
— ¡Soleil!
Ambos se giraron hacia la persona que había gritado encontrándose con una cabellera rubia. El recién llegado se colocó frente a ellos y les sonrió —Hola Nathaniel.
El pelirrojo aparto la vista y decidió mirar a un punto fijo en el suelo —Hola.
Adrien levantó una ceja, pues le parecía raro su comportamiento, sin embrago, no era el único que observaba con atención.
—Disculpen que los interrumpa pero…—volvió su vista a la azabache— Vine a avisarte que Gorilla podrá llevarte a tus clases, yo tengo que quedarme a mi práctica de esgrima ¿Esta bien?
—Sí, está bien. No hay problema.
—Bien, tengo que irme— el de ojos turquesa intervino—Nos vemos después Soleil.
Ella ladeo la cabeza sin llegar a entender su actitud —S-Sí. Hasta luego
—Adiós Adrien. —El artista tomo sus cosas y se marchó. Al parecer tenía prisa de llegar a su destino.
El ojiverde suspiró y tomo asiento junto a la joven. Ella continuaba analizando las actitudes de sus amigos sin encontrar un porqué de su comportamiento. Durante algunos días ella observo su actuar el uno con el otro y necesitaba saber que estaba pasando, no entendía nada y quería ayudar. Tomó el valor que tenía para poder preguntarle.
—Adrien, yo sé que no debería preguntar pero… ¿Qué es lo que está pasando entre Nathaniel y tú?
El rubio la miro un poco sorprendido — ¿A qué te refieres?
La chica miró al suelo y balanceo sus pies —Humm… cada vez que ustedes están cerca parecen incomodos y hasta cierto punto molestos. No entiendo por qué.
Él pensó en lo que podía decirle. Supuso que ya lo sabía, es decir, todos sus compañeros lo hacían, no obstante, ella era bastante tímida y sus compañeros no hablaban de ello, lo cual agradecía.
Respiró profundo —Verás… es una larga historia así que te diré lo principal, yo… fui novio de Marinette y Nathaniel… —el miró al suelo recordando aquello— él estaba enamorado de ella, y por lo que veo aun lo está, por lo que el enterarse de nuestra relación le afectó, sin embargo, no entiendo porque está molesto, es algo que ya pasó y él lo sabe. Y a mí me molesta la actitud que ha tomado contra mí. El trabajo en equipo no fue fácil, discutimos con frecuencia.
—Ahora entiendo— Ella miró al joven —Aunque no es lo único que te molesta ¿Verdad?
Aquellas palabras llamarón su atención y de inmediato fijo su vista en ella — ¿Qué quieres decir?
La azabache comenzó a jugar con sus manos —He observado que te molesta… te molesta verlos juntos.
—Por favor Soleil eso es…
—Cierto— Lo interrumpió y con toda confianza colocó un dedo entre sus cejas haciendo que la mirara confundido. — Cundo los ves estar cerca y cómodos el uno con el otro frunces el ceño. — Al escuchar aquello el realizo la acción descrita de forma inconsciente —Justo como lo haces ahora. —Retiró su mano.
Él sonrió; no dejaba de sorprenderlo —Eres muy observadora ¿Eh? Quizás tengas razón o quizás no. ¡Ah! Ni siquiera sé que es lo que me pasa.
Continuó balanceando sus pies y con la vista al frente habló —No sé qué es lo que haya pasado con detalle y tal vez no sea la mejor para decir esto, pero creo que los tres deben de tomar un tiempo bastante largo para hablar, ser absolutamente sinceros y dispuestos a escuchar. Alguien una vez me dijo que el hablar era la mejor forma de arreglar y comprender las cosas.
—Y esa persona tiene toda la razón— volvió a sonreír —Gracias.
— ¿Por qué?
—Por escuchar. Creo que de verdad necesitaba decirlo, no me había animado a hacerlo.
Ella sonrió—No es nada
…
Un joven caminaba con libros entre sus brazos; se le hacía tarde para llegar a su destino. Giro en una esquina cuando impacto con algo haciéndolo caer.
—Lo siento— dijo frotando su nariz. Abrió los ojos y encontró una extraña figura.
—No quiero tus disculpas— La creatura se volvió hacia a él —Te quiero a ti.
De repente sintió un dolor en su costado y al buscar que era encontró una cola que acababa con un aguijón.
—Es momento de irnos— La criatura dio media vuelta y comenzó a caminar seguida del joven quien ahora tenía una apariencia similar a ella. —Tenemos que encontrar a mas miembros.
…
—Bien jóvenes. Bienvenidos al nuevo salón, trabajaremos aquí por lo que resta del curso. Cuiden bien el aula y… solo no lo arruinen. — Respiró profundo. —Ahora pasaré hojas y escribirán su nombre; realizaran un examen que contará para su calificación final, así que esfuércense.
Al escuchar a su profesora los chicos palidecieron. Era un examen sorpresa y la mayoría de ellos no había estudiado en días anteriores.
—No… Alya no estudié nada— La ojiazul susurró.
Tranquila estaremos bien— La castaña no estaba tan segura de lo que decía.
La profesora dio algunas indicaciones más y después de unos minutos la prueba comenzó. Los jóvenes intentaban contestar las preguntas más fáciles, solo tres de ellos parecían despreocupados.
—Vamos, vamos, vamos…. Humm… mejor pasaré a la siguiente… de-de acuerdo, la siguiente… ¡Oh no! — Mordió el extremo de su bolígrafo con frustración. — Se acabó. Voy a fallar esta prueba.
De pronto se escucharon gritos fuera del aula llamando la atención de todos.
—Quédense aquí. El examen es suspendido— Con ello, la profesora Fältskog salió para averiguar que estaba pasando. Después de un momento la puerta se abrió para revelar una figura extraña y esta de inmediato los atacó. Trataban de salir, no obstante, solo algunos lograron escapar.
La peliazul corrió hacia los sanitarios y aseguró la puerta —Hora de transformarse— su pequeña amiga salió de su bolso. — ¡Tikki. Transfórmame!
Ladybug se dirigió al patio de la escuela encontrándose con varias criaturas iguales a la anterior. Estas evitaban estar afuera, se mantenían dentro de los salones o lugares oscuros —Al parecer alguien los transformo.
—Pienso lo mismo—Su compañero aterrizó junto a ella.
—Entonces hay que encontrar al principal culpable.
Los héroes analizaban a las víctimas. Todas tenían un color de piel grisáceo, algunas partes de su cuerpo reforzadas con unas especies de placas carmín, pinzas en sus manos así como garras en sus pies del mismo color. Piernas largas ligeramente flexionadas, una máscara en la cual resaltaban cuatro ojos rojos brillantes y una cola muy parecida a la de los escorpiones con tonos negro y rojo.
— ¿Cómo saber quién de todos es el líder? —Susurró el felino sin apartar la vista de ellos.
—No lo sé— dijo intentando encontrar una pista— Pero hay que apresurarnos y encontrar a los que escaparon. Tu a la izquierda, yo a la derecha. — Su compañero asintió.
…
Alix, Nathaniel y Soleil estaban escondidos en uno de los salones detrás del escritorio, lograron salir del anterior salón y entraron a otro debido al aumento de aquellas cosas.
—Espero que Ladybug esté aquí— dijo en voz baja la pelirosa.
—Yo pienso que sí. Ella nos sacará de esto. — dijo el de ojos turquesa.
Dejaron de hablar cuando escucharon unos pasos no muy lejos de ahí, se acercaban velozmente. Durante un instante se detuvieron, no obstante, fue remplazado por el sonido de las ventanas siendo rotas.
—Ya están aquí— susurró Alix.
Luego, el sonido de la puerta derribada los alertó. —Hay que tratar de salir y llegar hasta… —el pelirrojo fue jalado por una de las criaturas.
— ¡Nathaniel! — grito la joven más baja. — ¡Hay que irnos!
—Pe-pero Nath…
—No podemos hacer nada ¡Muévete!
Ambas se levantaron y corrieron fuera del aula dirigiéndose a la salida, sin embargo, llamaron la atención de más criaturas quienes no dudaron en perseguirlas.
— ¡Sigue corriendo! —La salida estaba cada vez más cerca, pero más de esas cosas interceptaron su huida. Estaban rodeadas. —Genial. Estuvimos tan cerca— sonrió resignada.
— ¡Ustedes! —Una voz se escuchó distrayendo a todos. Chat Noir aterrizó frente a las dos jóvenes y atacó a las criaturas, poco después fue secundado por la mariquita quien las protegía. Sin perder más tiempo, las tomaron en brazos y las sacaron de ahí.
Llegaron a la terraza de uno de los edificios donde se encontraban otros de sus compañeros de clases. Los héroes bajaron a las chicas. —Quédense aquí. Nos encargaremos de regresar a sus compañeros a la normalidad— dijo el ojiverde.
—Ténganlo por seguro— la peliazul sonrió para después ambos marcharse.
Soleil observó a los chicos que estaban ahí, reconoció a Max, a Rose y a Mylène, eran todos, ya no había otras caras conocidas y eso significaba que los demás fueron convertidos y eso incluía a Adrien. Se sentó en el suelo y abrazó sus piernas; tenía que esperar.
…
Los héroes se encontraban en el subterráneo de la ciudad luchando contra las personas convertidas, sin embargo, eran bastantes.
—Suficiente— Se alejó un poco — ¡Lucky Charm!
Un gran reflector de color rojo con puntos negros apareció, la tomó en sus manos con dificultad.
— ¿Y ahora qué? — habló el rubio
La ojiazul observó el lugar ideando un plan lo más rápido posible, el felino no soportaría pelear solo por más tiempo.
—Es bastante sencillo— sonrió — ¡Cúbreme!
— ¡De acuerdo! — siguió a su compañera.
Ladybug esquivaba a las criaturas llego al centro de ese sitio y con ayuda de su arma colgó del techo. — ¡Y la luz hace su entrada! — Encendió el reflector y toda la sala fue iluminada con intensidad.
— ¡Vámonos Chat!
Ellos se fueron del lugar, perdieron tiempo al estar batallando, y aún no encontraban al principal. Subieron a lo alto de la Torre Eiffel. Tenían que pensar en cómo encontrar al líder lo antes posible.
—Voy a destransformarme— suspiró —Volveré pronto.
—Espera. ¿No crees que es buena idea llamar a Rena Rouge y a Carapace? Necesitamos ayuda
—Ya lo sé— sin decir más se marchó.
Sabía que necesitaban ayuda, pero no era tan fácil. Alya no estaba y Nino había sido una víctima más. No podía entregar los Miraculous a cualquiera, ellos eran muy confiables. —Todo estará bien. Puedes solucionarlo.
…
— ¡No puede ser! — un recuerdo cruzo su mente— ¡Mis clases! — Apoyó su la cabeza en sus rodillas —Estoy en muchos problemas.
— ¿Estas bien Soleil? — la pequeña rubia le sonrió.
—S-Sí Rose, gra-gracias.
— Sabes que puedes unirte a nosotros ¿Cierto?
La azabache sonrió —Si, e-es solo que…— sintió unos pequeños toques en su pecho— que… te-tengo que ir al sanitario.
— ¡Oh! Ya veo. Tienes suerte, hay uno por aquí, sígueme. —Ella obedeció. —Te resultara extraño, pero es una terraza muy lujosa así que hay uno.
—Entiendo.
Al llegar a la puerta le dio las gracias y entro al baño. — ¿Qué sucede Maitti?
El kwami salió de su bolsillo— Necesitan tu ayuda. —Ella suspiró y asintió— Tranquila. Lo harás bien— Su pequeña compañera sonrió.
—S-Sí. Está bien. —imitó el gesto.
—Entonces ¡Hagamoslo!
— ¡Maitti. Transfórmame!
…
Estando en lo alto de un edificio, visualizaron la ciudad buscando algo que los llevara al causante de todo.
— ¿Los llamaste?
La peliazul se tensó al escucharlo —No están disponibles por ahora.
— ¿Es enserio? ¿Por qué?
—No lo sé Chat. Mentirosa. Necesitamos hallar al principal ahora. No podemos seguir asi.
—Lo sé. La cantidad aumenta cada vez que parpadeo. — Chat Noir escuchó pasos acercándose a ellos, dio media vuelta y sus ojos se encontraron con aquellos dorados que le eran familiares. La joven detuvo sus pasos a un par de metros de ellos.
—Hola— el felino dijo sonriendo.
—Hola— dijo mirando a los héroes —No tartamudees.
Era la misma chica que lo había salvado, solo que esta vez tenía el cabello atado en un cola.
— ¿Quién eres? — La mariquita mantuvo su vista en ella.
—Humm… soy Love Wing. Es lo único que se te ocurrió. —se regañó mentalmente
—Mucho gusto — él se le acercó— Soy Chat Noir.
—Y… yo soy Ladybug. — Ella se mantuvo en su lugar. — ¿Otro supuesto héroe que aparece de la nada? ¿Qué podemos hacer por ti?
—Humm… no es eso. Yo vine a ayudar.
El ojiverde iba a responder, no obstante, su compañera lo evitó. —Gracias, pero no es necesario. Nosotros podemos manejarlo.
—Es solo que… observé que tienen algunos problemas y tal vez…
—De nuevo, no gracias. Estamos bien.
La recién llegada cruzó sus manos y miro al suelo. —De acuerdo, entonces me iré. Lamento haberlos molestado.
— De hecho…— el choco la detuvo — si necesitamos ayuda — Miró de reojo a su compañera, esta cruzo los brazos y frunció el ceño— Necesitamos encontrar al akumatizado, pero como ya habrás notado, es bastante difícil si resulta estar entre la multitud. ¿Podrás apoyarnos con eso?
—Si es así— subió la mirada y la dirigió a la peliazul esperando su aprobación, a lo cual la heroína asintió. —Creo que tengo una idea.
—Adelante. Te escuchamos. — le sonrió el gato.
—Bien. Está claro que tienen similitudes con los escorpiones, l-lo más notorio es la cola, entonces quizás tengan características de ellos; por ejemplo la mala visión, el buen olfato, son… animales de hábitos nocturnos, por lo que son sensibles a la luz, además del veneno por supuesto ¿Han, han distinguido alguna?
—Ahora entiendo por qué un reflector
—Creo que sí. Escapamos de una pelea con un reflector eso los hizo retroceder. Es asombroso, sabes mucho sobre ellos.
—Gra-gracias— sintió calor en sus mejillas— Además, supongo que el líder tendrá detalles que puedan diferenciarlo de los demás.
—Todo eso ya lo sabemos, es bastante obvio. —Ladybug no apartaba sus ojos de ella mientras el ojiverde la miraba confuso.
— ¡Oh! Entonces… discúlpenme. Solo una cosa más, si presentan esos rasgos es muy probable que el… akumatizado e-este en un lugar lo suficientemente oscuro en la ciudad.
—Y si no estaba en el subterráneo, podría estar en…
—El cine— interrumpió a su compañero— Específicamente en una de las salas
—Sí, es un buen lugar.
—Teníamos planeado ir ahí. Gracias por intentar ayudarnos, pero ya sabíamos que hacer.
— ¿En serio?
—Si Chat. Olvidé mencionártelo— dijo con las manos en su cadera— Ahora si nos disculpas iremos tras el villano.
— ¿Me permiten ir con ustedes?
—Lo siento, pero Chat Noir y yo podemos resolverlo. Los dos hacemos un excelente trabajo. —la miró disgustada. —Tengo que tener cuidado, podía ser el mismo truco que utilizó Volpina. No puedo cometer el mismo error.
—Creo que podemos dejarla venir con nosotros, no será un problema.
—Nos va a retrasar y hemos perdido mucho tiempo— dijo en voz baja.
—No lo hará— el chico frunció el ceño — Estas actuando muy extraño ¿Estas bien?
—Estoy bien solo… no le des tu confianza tan fácil— Dijo lo último en un susurró. Lanzó su yo-yo y se dirigió al cine.
El joven suspiró y observó a la chica de blanco —Puedes venir. Sígueme.
Ella asintió y ambos siguieron a la heroína de Paris. Al llegar al lugar, se percataron de la poca luz eléctrica y el gran silencio que albergaba. El trio caminaba en busca del akumatizado. De repente las orejas del felino se movieron ligeramente —Algo se está acercando.
— ¿Qué? — la ojiazul se acercó y observó al mismo punto. Solo bastaron unos segundos para que varios escorpiones, como habían decidido llamarles, se dirigieran hacia ellos. — ¿Cómo es que supieron que estábamos aquí?
—Es por su olfato y-y por lo que se, también se basan en las vibraciones— dijo la otra joven.
— ¿Por qué no nos dijiste? — lucia enojada.
—Pe-pero dijiste que ya lo sabían.
—Olvídalo— rodo los ojos —Prepárense para pelear. Tenemos que llegar al líder.
Con ello, el dúo del gato y el bicho empezaron la batalla contra los escorpiones. Arremetían contra los escorpiones. Sus golpes eran certeros y lograban esquivar sin problema alguno, no obstante, los superaban en número. Aumentado a eso, la nueva integrante parecía no querer hacerse presente en la lucha.
—Chat ¿Dónde esta ella? — dijo mientras seguía atacando.
—Yo…— el joven héroe trató de visualizar a Love Wing sin éxito —N-No lo sé
—Te lo dije— La peliazul continuo con su trabajo. El felino siguió su ejemplo, pero sin el mismo empeño — ¿Dónde estás? —El ojiverde sintió su ánimo decaer. Ella lo había salvado, era una nueva compañera que los ayudaría, como Rena Rouge y Carapace, no los traicionaría ¿Cierto?
Mientras tanto no muy lejos de ahí, la azabache corría siendo perseguida por unos cuantos escorpiones, le era difícil debido la mínima iluminación. Si era honesta no sabía qué hacer. —Soy un fracaso. Respiró profundo y tomando valor dio media vuelta, si no hacía algo no servía de nada que estuviera ahí, sería un estorbo. Y sí, no quería dañar a ninguno de ellos pues a pesar de todo, esta mañana aun eran personas normales; solo le quedaba una cosa por hacer. Espero a que estuvieran lo suficientemente cerca y la atacaran, sin embargo, los esquivaba estratégicamente, puesto que se derribaban e incluso golpeaban unos a otros. Cuando la mayoría termino en el suelo, se dispuso a regresar con el par. —Si con todo el ruido que hice el akumatizado no me atacó, eso significa que probablemente está cerca de ellos.
…
— ¡Cataclismo! — uso su técnica especial para destruir una pequeña zona del techo de una de las salas y bloquearles el paso. —Eso los detendrá por un tiempo.
—Yo no lo creo— una voz femenina hizo eco en el lugar—Creo que llegó el momento de tomarse el trabajo enserio. —La figura salía de las sombras al mismo tiempo que los escombros eran removidos con rapidez. — ¡Entreguen sus Miraculous!
La akumatizada tenía media mascara con cuatro brillantes ojos rojos con varias puntas que sobresalían de la parte superior de esta. Estaba mejor protegida y era mucho más grande.
—No lo creo— la peliazul giró su yo-yo.
Las orejas del héroe se movieron otra vez indicando la captación de sonido. —Alguien se acerca.
Los rápidos pasos se escuchaban cada vez más hasta que los colores blanco y dorado pudieron ser visibles.
La villana se giró hacia el olor captado — ¿Quién eres tú?
— ¡Love Wing!— dijo el rubio con alegría.
— ¡Eso! — la azabache miró de reojo para verificar que los escorpiones la siguieran persiguiendo.
— ¿Otro héroe? — Al parecer hay muchos Miraculous en esta ciudad. Aún mejor— Hawk Moth sonrió— Tráeme sus Miraculous Scorpion.
—Sí, Hawk…—No terminó de hablar ya que la de ojos de color oro saltó aferrándose a sus hombros y sus fieles ayudantes la embistieron haciendo que pierda el equilibrio.
—Bien ¡Lucky Charm! — Un cilindro cayo en sus manos — ¿Aromatizante en aerosol?
— ¡Qué bien! A este lugar le falta aroma a rosas— Su compañero se cruzó de brazos.
—Muy gracioso— La ojiceleste analizó su alrededor para encontrar la forma de derrotarla. — ¡Lo tengo!
Scorpion se levantó quitándose a sus semejantes, no obstante, la joven ahora estaba aferrada a su cuello desde su espalda por lo que trataba de quitársela moviéndose frenéticamente.
— ¡Oye tú! ¡No lo sueltes! — ordenó la mariquita.
—E-Esta bien— sujeto a la villana con más fuerza haciendo que esta presionara sus pinzas en sus brazos provocándole un dolor intenso.
—Chat, sujeta la cola lo más fuerte que puedas.
—Entendido—Se apresuró a seguir su indicación.
—Y yo me encargaré de su brazo y pierna.
Chat Noir se colgó de la cola de Scorpion, pero debido a que esta tenía una gran fuerza era balanceado junto con ella, por lo que enterró su vara al suelo para disminuir el movimiento. Al mismo tiempo Ladybug enredo su yo-yo en el brazo derecho de la villana para después atarlo a su pierna derecha, logrando que no pudiera mover con libertad ninguno de los dos. —Y ahora…— La mariquita corrió alrededor de ella con el aromatizante en funcionamiento inundando el área de un dulce aroma e inmovilizando su otra pierna en el proceso. Scorpion agitaba su cabeza tratando de deshacerse del intenso olor.
Con absoluta calma la peliazul la observó para encontrar el lugar en el que se hallaba el akuma. Sonrió al fijar su vista en el único arete purpura en forma de escorpión. Lo tomo sin ningún problema y lo rompió. —Ya has hecho mucho daño pequeño akuma. — La mariposa revoloteaba tratando de escapar, pero la ojiazul la atrapó y purificó— ¡Miraculous Ladybug! —Su trabajo había terminado.
— ¿Qué, qué es este lugar? — dijo la chica utilizada por Hawk Moth.
— ¡Bien hecho! —Extendió su puño, sin embargo, su compañero no se encontraba alrededor. Se volvió rápidamente a la nueva y frunció el ceño — ¿Dónde está Chat Noir?
…
— Aun no se ha acabado Ladybug. Al final ¡Yo me quedaré con tu Miraculous! — La gran ventana se cerró dejando el lugar en la oscuridad.
…
—Lo sé, pe-pero yo no…
—No pudo haber desaparecido— la ojiazul dijo con molestia.
—Aquí estoy— caminaba sereno hacia ellas.
— ¿Dónde estabas? ¿Estás bien?
—Tranquila, estoy bien.
Ella suspiró —Por un momento pensé que…
—Qué Love Wing había hecho algo—Se cruzó de brazos. Su compañera guardo silencio y evito mirarlo a los ojos. —Debes disculparte con ella.
— ¿Disculparme?
—Sí.
—Pero yo no le he hecho nada
—Sabes a que me refiero.
La azabache se mantuvo como espectadora—Si hubiera sabido que solo provocaría problemas…— Tenía que irse de ahí —Chicos— habló para llamar su atención, no obstante, seguían en lo suyo. —Disculpen— no la escucharon— ¡Escuchen! — elevó la voz sin gritar y al fin la notaron. Tomó aire y continuo— Lamento haber causado molestias, de verdad lo siento, y estoy agradecida con ustedes por permitirme ayudar. Adiós — Finalizo la azabache y se fue de ahí al instante.
Unos ojos verdes se quedaron observando en la dirección en que se había ido. Volvieron hacía la mariquita expresando enojo.
Su compañera suspiró — Escucha. Sabes que tengo razón. No podemos confiar en ella.
— ¡Nos ayudó!
— ¡Y también desapareció! — El rubio se quedó en silencio —Lo hizo en el momento que necesitábamos de su ayuda— Ella analizaba su reacción — ¿Ya olvidaste a Volpina? Al principio mostró ser una aliada pero todo fue una trampa. Estuve a punto de entregar mi Miraculous y no dejaré que pase de nuevo.
—No lo entiendes yo la conocí antes, ella me salvo cuando nos enfrentamos a Gymnastique. No nos traicionaría.
—No puedes estar seguro de ello. Sabes que si fuera la misma situación de Rena Rouge y Carapace entonces la aceptaría sin dudarlo. Sé que son de confianza, pero ella es una completa extraña. —Esperó la respuesta de su compañero —Ojala comprenda.
—Está bien. Sé que no vas a aceptarla, pero yo si— Él sonrió — Elijo confiar en ella — dijo con determinación y se marchó dejándola sola.
…
—Lo arruiné ¿No es así?
—No te desanimes Soleil. Ayudaste y ese era tu objetivo— dijo la pequeña kwami mientras tomaba un trozo de manzana.
—Es solo que cuando vi la gran cantidad que había, me dio un poco de miedo— ella suspiró —Esperó que todo mejore. —Se recostó.
—Ya verás que si— Sonrió y le dio un mordisco a la pieza, trago para poder hablar —No olvides entregarle el recado a Adrien.
—Es cierto— Buscó el sobre en su mochila —Vuelvo enseguida.
La pequeña asintió y su portadora salió. Llegó hasta la habitación del rubio y llamo a la puerta; esta no tardó en abrirse.
—Soleil— el chico sonrió— ¿Qué sucede? — dijo mientras la invitaba a pasar.
—La profesora Fältskog me dijo que te entregara esto— le entregó el sobre— Estará esperando tu respuesta.
—Debe ser algo importante ¿No lo crees? — rio. Al no escuchar hablar a su amiga, la observó y miró al mismo punto que ella. Sonrió al ver la imagen. —Ella es mi mamá. — La azabache se acercó más a aquellas pantallas para observar mejor. — Fue antes de que ella desapareciera— Él también se acercó.
Ella sonrió —Es muy bella.
Su sonrisa se hizo más grande —Lo sé. Es hermosa.
—Te pareces a ella. Tienes sus ojos e incluso transmiten la misma calidez. Y provoca la misma sensación en mí.
— ¿De verdad lo crees? — la sacó de su pensamientos.
—Por supuesto— sonrió — ¿Cuál es su nombre?
—Emilie.
—Es un nombre muy lindo.
—Adrien ¿Esta la señorita Soleil contigo? —Se escuchó una voz conocida del otro lado de la puerta. —Sí, Nathalie.
La asistente entró con un teléfono celular en mano —Su madre desea hablar con usted—Le entregó el teléfono y se retiró.
— ¿Allô?... —El chico mantuvo la vista en la pantalla con la intención de no escuchar. — Si…yo… n-no… de-de acuerdo —Se giró hacia él y suspiró. —Tengo que irme.
—Está bien. No hay problema. —Él sonrió.
La chica asintió y se fue a su propia habitación. Después de unos cuantos minutos una idea cruzó por su mente —Plagg, prepárate amigo. Tenemos una nueva misión en nuestras manos.
…
Buscaba en cada cajón que encontraba, sin hacer parecer que un tornado había pasado por el lugar. —Tiene que estar en alguna parte. — Estaba en la reamara de Odile, con la ayuda de su kwami había logrado entrar y ahora tenía un problema. —Plagg, ayúdame a buscar.
—Eso hago y espero una retribución por mis servicios— dijo sonriendo. Adrien rodó los ojos — ¿Qué?
—Nada— regresó a su trabajo. Mientras que su portador seguía escudriñando el pequeño kwami exploraba el tocador, hasta que una pequeña caja musical llamo su atención. La melodía inundó el lugar asustando al joven.
—Plagg ¿Qué haces? —La música se detuvo y el kwami apareció frente a él.
—Creo que realmente merezco ese Camembert— dijo agitando el par de llaves en sus manos.
El rubio sonrió— Yo digo lo mismo— Las tomó y sacó el cofre que estaba debajo de la cama. —Bien. Que esta vez sean las correctas, por favor.
Insertó la llave, la giró y escuchó un clic. Había funcionado. Observó lo que había dentro, eran algunos sobres y tarjetas, pero también había trozos de papel. —Qué extraño, parecen pedazos de fotografías. — Los sobres estaban sellados y no se arriesgaría a abrirlos, siguió revisando hasta que encontró uno abierto, sacó los papeles que contenía: una tarjeta con la leyenda Feliz cumpleaños y una fotografía. En esta última se distinguía a la señora Coste de más joven con un reconocimiento y trofeo en mano. Actualmente era una mujer bella, sin embargo, en la foto lucía mucho mejor. Giró la imagen y detrás de esta estaba un mensaje.
Siempre supe que lo lograrías.
Eres una chicaasombrosa Odile.
No lo olvides.
D.L
Dejó la foto a un lado y leyó la tarjeta. La felicitaban entre halagos y anécdotas, y de todo aquello lo más importante era la firma de la persona.
Daniel Lumière.
Una sonrisa se formó en su rostro —Lo conseguimos Plagg.
—Sí, sí. Ahora hay que irnos, tengo mucha hambre.
—Está bien. Vamos por tu queso apestoso— Se dispuso a guardar todo no sin antes tomar una foto de ambas cosas. —Estará muy feliz— la imagen de la azabache apareció en su mente y sonrió.
…
Antes que nada quiero agradecer a todos quienes comentan y siguen mi historia. Muchas gracias por su apoyo. Sé que esta vez me he tardado bastante, pero la escuela y mis deberes me consumen y trato de escribir en los pocos tiempos libres que tengo, así que si ven mucha más faltas de ortografía de lo normal es porque decido subirlo sin volver a leer, para hacer una actualización lo más pronto posible. Lo siento por eso.
Espero que hayan disfrutado del capítulo. Gracias por leer :)
Todos los comentarios y sugerencias son bienvenidos. Me gustaría saber que opinan de la historia, y disculpen las faltas de ortografía, trataré de mejorar.
¡Muchas gracias a todos los que leen esta historia y gracias por su paciencia!
