Capítulo 25

Ilusión

Los personajes de Miraculous Ladybug no me pertenecen, son propiedad de Thomas Astruc.

—Hablan—

Piensan

Sentada en su cama tomó el peine cercano y comenzó a desenredar su cabello; miraba el obsequio que dio su madre, fue una grata sorpresa cuando se lo dio, sonrió al recordar ese momento.

— ¿Estas bien? —La voz de su diminuta amiga llena de preocupación llamó su atención.

—Estoy bien Maitti, gracias. — El kwami voló hasta su cabeza y se recostó en ella, haciendo sonreir a la azache. —Gracias.

—Sé que tal vez sea tarde, pero no pude darte tu regalo de cumpleaños antes así que… ¿Puedo dártelo ahora?

Parpadeo repetidas veces —Claro, aunque no tenías que molestarte en darme uno— sonrió.

—Pero quiero. Solo cierra los ojos, por favor.

Soleil asintió y cerró los ojos. Adecir verdad estaba muy intrigada por el regalo del kwami blanco tratando de adivinar qué le daría.

Sin moverse de su lugar Maitti cerró los ojos, al instante el gran corazón que adornaba su frente resplandeció, volvió a abrir sus orbes doradas y deposito un suave beso en la coronilla de la chica. El cabello de la joven brilló de varios colores al mismo tiempo que ella sentía una calidez que no duro mucho.

—Ya puedes abrirlos. —Abrió los ojos encontrándose con otros del mismo color. —Lo estuve pensando por un tiempo y al final me decidí por este. Espero te guste.

Ladeo la cabeza confundida, no entendía nada de lo que acababa de pasar y por supuesto no sabía a lo que se refería. Sonrió, quizás la paz que siente ahora era el regalo. —Muchas gracias Maitti y no te preocupes cualquier cosa que venga de ti me encantará.

El kwami blanco se acercó hasta su pecho y la abrazó como sus pequeños brazos se lo permitieron. La joven sonrió y devolvió el abrazo cubriendo a su amiga con sus manos. Un par de minutos después se separaron.

—Ahora, hay que apresurarnos para llegar a tiempo.

—Tienes razón.

Soleil termino con su cabello, busco todo lo que necesitaría para la escuela, sin olvidar llevar lo necesario para su blanca amiga. Una vez que acabó, bajó al vestíbulo para encontrarse con el rubio.

Al llegar a la escuela, saludó a su mejor amiga, sin embargó, no contaba con encontrarse un rostro desagradablemente familiar.

No de nuevo. — Pasó una mano por su cara exasperada. — ¿No se supone que Lila estaba de viaje?— le susurró a la castaña.

—Lo sé, pero al parecer regresó para terminar con sus estudios.

— ¿Crees que trate de sentarse junto a Adrien?

—No lo creo, ya que está sentada ahí, y si resulta ser el caso supongo que no habrá ningún problema; Adrien puede manejarlo.

—Tienes razón— dijo no muy convencida.

—Buenos días— Escucharon un par de voces. Ambas se giraron solo para ver como los recién llegados al parecer se miraban; el rubio tenía una sonrisa divertida. —No me copies— dijo aparentando molestia terriblemente.

—No te estoy copiando— dijo sonando alegre.

Alya rio y carraspeó —Buenos días.

—Buenos días— secundó la peliazul.

— ¡Hola chicos! — El pelinegro apareció detrás de ellos.

Ambos se giraron —Hola Nino— dijeron al unísono. Nino los miro extrañado.

—Lo hiciste de nuevo. — acusó el ojiverde, para luego reír.

—No es cierto. — sonrió.

Las risas de los otros jóvenes siguieron a la del joven modelo. Ese tipo de interacción no era muy común entre ellos dos, en especial de parte de Soleil.

—Veo que hoy están muy alegres— Alya dijo.

—Al parecer sí. — contestó el joven rubio

La escena fue presenciada por la chica de ojos oliva quien se acercaba al grupo —Hola chicos— sonrió.

—Hola Lila— respondió el pelinegro, seguido por los demás; la ojiazul saludo a regañadientes.

— Me alegra mucho verte Adrien ¿Cómo has estado? —se aferró al brazo del chico.

—He-He estado bien Lila.

—Me alegra escuchar eso. Me han gustado mucho los viajes que he tenido por el mundo, pero estaba muy emocionada por volver a la escuela y por supuesto —Miró a cada uno de los presentes— ver a todos de nuevo —sus ojos se detuvieron en la joven junto al rubio. — ¿Quién eres tú?

—Mi no-nombre es So-Soleil Lumière.

—Así es— El ojiverde se liberó de su agarre y se situó detrás de la azabache colocando las manos sobre sus hombros — Ha estado con nosotros por un tiempo, es una muy buena amiga.

La italiana la observó de pies a cabeza sonriendo —Que ridículo. Soy Lila Rossi. Encantada.

— ¿Qué haces aquí? — una voz llamó la atención del grupo. — Se suponía que estabas de viaje.

Lila se volvió hacia la chica —Tenía que terminar mis estudios y moría de ganas por regresar ¿Me extrañaste Chloé?

—Claro que no ¿Cómo se te ocurre pensar eso?

—Como sea— le sonrió y se giró a los jóvenes —Nos vemos después chicos, la clase va a comenzar.

La rubia gruño —Se hubiera quedado en cualquiera de sus tontos viajes— dijo para sí misma, la peliazul no podía estar más de acuerdo. Chloé se fue a su asiento, los otros la imitaron preparando el material que necesitarían para la clase.

Kylie caminaba buscando a cierto rubio. Pensó que sus compañeros dejarían de perseguirla después de hablar amablemente con ellos, les había dicho que la trataran como a todos, pero no lo estaban haciendo, suspiró. Luego de un par de minutos divisó al joven modelo, no obstante, este estaba con una castaña que no había visto.

—Hola Adrien. —Le sonrió.

—Hola Kylie ¿Cómo has estado?

—He estado muy bien. Esta escuela es asombrosa.

—Que bien que te guste.

Sus azules ojos se posaron en la acompañante del chico. Creía que ya sabía quiénes estaban en la clase del ojiverde, ella debe ser nueva.

—Hola, no he tenido el placer de conocerte.

Ella la observó de pies a cabeza, ya la había visto antes —Digo lo mismo.

—Soy Kaylie Crowell. Mucho gusto— sonrió.

— ¡La supermodelo más famosa del mundo!

—No sé si sea cierto, pero sí, soy una supermodelo.

—Es sorprendente que estés aquí. Soy Lila Rossi, encantada.

La de pelo cabello rubio-rosado solo sonrió y se volvió al joven. —Espero no molestarte Adrien pero ¿Podría hablar contigo a solas? Por favor, no tiene que ser ahora, solo avísame cuando tengas tiempo.

Él sonrió —Por supuesto, yo te diré.

Su sonrisa creció — ¡Muchas gracias! ¡Eres el mejor! —Ella se acercó a él y beso sus mejillas haciéndolo sonrojar. A Lila le molesto tal escena.

—No-No es nada. — En ese momento el celular del rubio comenzó a sonar. Miro su pantalla relajándose. —Lo siento chicas, me están buscando tengo que irme.

—Nos vemos luego Adrien— dijo la rubia.

—Claro Kaylie. —Le sonrió y guiñó un ojo para luego mirar a la castaña — Adiós Lila. — Con ello desapareció de la vista de ambas señoritas.

Con el ceño fruncido, miró a la modelo —Veo que se llevan muy bien.

—Supongo que sí, me alegra porque no tenemos mucho tiempo de conocernos. Es imposible que no te agrade, es encantador.

—Es cierto— su ceño se acentuó.

—Estamos aquí oficial ¿Cuál es la situación? — dijo la ojiceleste.

—Qué bueno que llegan. Tenemos a un grupo de asaltantes en el banco, pero no podemos hacer nada tienen rehenes. Nos han amenazado diciendo que si intentamos acercarnos o hacer cualquier cosa los lastimaran. No sabemos cuántos son ni cuantos rehenes tienen.

—Aunque creemos que son 6 aproximadamente, no es seguro. —intervino otro policía.

Con esa información se dispuso a pensar en la forma de arrestar a los asaltantes y rescatar a las personas, ideas y posibilidades cruzaban su mente con rapidez.

— ¿Crees que necesitemos ayuda? — Chat Noir la miraba preocupado.

—A decir verdad, tal vez podamos hacerlo nosotros dos, pero no pienso arriesgarme — se giró al oficial. —Solo oigan lo que ellos quieran decir o pedir, sin embargo, no hagan nada hasta que yo regrese traeré refuerzos. — Miró al felino. —Quédate con ellos, seré rápida. — El asintió y la mariquita se fue en busca de sus compañeros.

—Un gusto volver a verte.

—Lo mismo digo Hawk Moth— sonrió.

—Recuperarás el poder que utilizaste en un principio, la ilusión; podrás cumplir tu venganza y deshacerte de aquellos héroes en especial de la que ha usurpado tu puesto diciendo ser mejor que tú, por supuesto sabes lo que debes traerme a cambio.

—Déjamelo a mí Hawk Moth.

— ¡Los tengo! —Veloz envolvió a los últimos dos delincuentes con su yo-yo. Abrió su comunicador llamando a su compañero. —Chat ya tengo a los que faltaban.

—Es bueno escuchar eso, Rena y yo tenemos a los otros dos y los policías tienen a los otros dos, son todos por lo que dijo el líder y nadie salió herido.

—Bien. Los llevaré a la salida. Hemos terminado. — La llamada finalizó. —Hora de irnos. —La peliazul los arrastro a la salida.

Al llegar al sitio acordado, los oficiales esposaron a los asaltantes y los subieron a una camioneta. La mariquita les sonrió a sus amigos quienes devolvieron el gesto.

—Muchas gracias por su ayuda. No podríamos haberlo hecho como ustedes.

—No se preocupe oficial. Nos alegra poder ayudar. — El sonido de sus Miraculous los alertó, les quedaba menos de un minuto. —Disculpe pero nos tenemos que ir.

—Comprendo. Muchas gracias de nuevo.

—De nada. — Sonrió. —Vámonos.

Lanzó su yo-yo y se fue siendo seguida por sus compañeros, no obstante, en su camino escucharon un grito cercano.

— ¡Ayúdenme por favor! —Visualizaron a Volpina quien corría alejándose cargando a Kylie sin ningún cuidado. — ¡Ayuda! —Se miraron unos a otros.

—Escóndanse y vuelvan a transformarse lo más rápido que puedan. Tenemos que salvarla. — Indicó la heroína de rojo y negro, sus compañeros asintieron. .Pocos minutos después se rencontraron y buscaron a la akumatizada. Corrieron de techo en techo hasta divisar la figura anaranjada. — ¡Ahí está! — dijo la ojiceleste señalando hacia el frente a pocos metros de ellos.

—Pero yo veo otra por allá— el felino señalo a la derecha.

—Y yo la veo por allá— Rena apunto a la izquierda.

—Hizo ilusiones para confundir — frunció el ceño —Separémonos, cada uno valla por una Volpina.

—De acuerdo. Nos comunicaremos si descubrimos a la verdadera ¿Cierto? — habló la pelirroja.

—Así es. En marcha. — Los héroes tomaron caminos distintos.

La que iba hacía la izquierda se detuvo detrás de un establecimiento donde la verdadera la desapareció —Espero que funcione.

— ¿Tu plan es dejarme atada aquí niña?

—Me llamaras Volpina ¿Entendido?

—Te llamaré como yo quiera. — respondió la rubia.

Ella sonrió —Eres valiente Kylie… ¡Oh! Lo olvidaba, me desagrada que hables, así que voy a cerrar tu boca, no me odies por esto. Al terminar su trabajo, se asomó para verificar el área, no obstante, la heroína con traje de zorro se acercaba.

La de cabello rojizo vio a su imitadora aparecer esta vez sin Kylie — Tal vez sea la verdadera. Tendré que averiguarlo. —La persiguió sin dejar que supiera su ubicación, la vio entrar a un edificio, espero un momento para luego entrar también. Sonrió al ver como la chica buscaba algo entre las cosas que estaban amontonadas.

Ella se giró para enfrentar a la heroína — ¡Tu! Se supone que deberías estar siguiendo a una ilusión.

—Tenía razón, tú eres la verdadera, ahora habla ¿Dónde está Kylie?

—O ella está en la habitación que se encuentra detrás de mí. — Sonrió.

Rena Rouge extendió su flauta intimidándola —Libérala.

Ella rio —Me niego. Nos vemos más tarde.

— ¿Qué?

—Bueno. Ninguna de las que seguíamos era la verdadera, espero que Rena haya tenido más suerte. — Le dijo al ojiverde. Saltaban por los edificios en busca de su compañera.

— ¿Ya la llamaste?

—Sí, pero no me contesta.

—Espero que este bien.

—Es una chica fuerte. Lo está. —Sonrió. Él se limitó a asentir.

Continuaron con su camino cuando visualizaron a la pelirroja que iba hacía su dirección.

— ¡Rena! — La mariquita se alegró. — ¿Qué sucedió? ¿Era la verdadera?

—Así es, pero logró escapar. Lo siento.

—No te preocupes la alcanzaremos. —Su amiga asintió. —Busquemos juntos.

Los jóvenes héroes buscaban en esa dirección pues creían que no estaría muy lejos. Mientras trataban de encontrarla, Ladybug pensó en que tal vez sea necesario traer a Carapace, con los trucos de Lila, sería mejor llamarlo. —Rena, Chat me iré por un momento ustedes continúen, si la llegan a encontrar llámenme. —Sin dejarlos hablar se marchó.

—Continuemos. — Dijo el rubio.

La pareja siguió, mirando a su alrededor esperando cualquier señal. El gato no estaba totalmente alerta, pensamientos cruzaban su mente ¿Por qué Lila raptaría a Kylie? Hace muy poco tiempo se habían conocido ¿Qué razones tenía? La rubia había sido amable con ella. —Quizás necesitaba a alguien importante.

— ¡Chicos!

— ¡Carapace! — sonrió el felino. Miro a la mariquita. —Esto era lo que tenías que hacer ¿Verdad?

—Sí. Pensé que sería mejor tener apoyo.

—Estoy de acuerdo.

El recién llegado avanzó hasta la pelirroja —Hola — rio — ¿Estas bien? —le dio una sonrisa cálida. Ella lo miró por un momento, sin mostrar ninguna expresión para después volver a avanzar.

¿Qué le sucede? —Se rascó la nuca.

—Continuemos.

Algunos minutos después, lograron ver a lo lejos algo que colgaba de uno de los edificios, mientras más cerca estaban la figura lograba definirse mejor mostrando a una Kylie completamente atada y amordazada.

No vine a París para esto. — Tenía una expresión de aburrimiento. —Nunca había tenido una vista como esta, es linda, aunque empiezo a marearme.

— ¡Kylie! — Grito el ojiverde llamando la atención de la joven

Giro la cabeza hacía aquella voz y divisó a unas personas con disfraces —Así que ellos son los héroes de los que tanto escucho.

—Espera Chat. —La ojiceleste colocó una mano en su hombro. —No nos acercaremos hasta que veamos a Volpina.

— ¿Estaban buscándome? — la akumatizada apareció a varios metros frente a ellos, en medio de todo, la joven modelo. —Entreguen sus Miraculous y la liberare.

— ¿De verdad crees que lo haremos? — La peliazul sonrió.

—Bien. Entonces los tomaré yo misma — Hizo sonar su flauta y al momento aparecieron muchos clones de ella misma que se dispersaron al instante.

—Eso no va a funcionar— Lanzó su yo-yo y se deshizo de un par de ellas, mientras que Chat Noir y Carapace hacían lo mismo. El moreno vio a su amada, no obstante, esta estaba parada lejos de la pelea — ¿Qué es lo que haces? — Cuando las ilusión fue eliminada se percataron de la ausencia de la rubia y Lila.

—Chicos, está corriendo hacia allá — Rena señaló un lugar que no era visible desde su posición. —Vamos. — La heroína salto y siguió a la villana.

— ¡Espera Rena! —El bicho y el gato se apresuraron para alcanzarla, sin embargo, cuando el héroe de traje verde iba a hacer lo mismo algo llamó su atención; Era Volpina, corría hacia la dirección opuesta.

¿Qué está pasando? ¿Sera otra ilusión? — Miro hacía el lugar donde corrían los héroes —Sera mejor que lo averigüe. — Siguió a la Volpina que había visto.

Su amiga se detuvo frente a una puerta —Entro aquí. —La abrió y corrió al interior. El par la imitó, caminaron un poco cuando el rubio escuchó un ruido.

—Algo se acerca. —Su compañera preguntó y sus orejas se movieron una vez más —De arriba. — Una gran jaula cayó encerrándolos. Miraron a su alrededor y notaron a su amiga libre.

— Estas fuera — Ladybug suspiro de alivio — Hay que encontrar una forma de salir sin usar el poder de Chat, además Carapace se está tardando en llegar; por ahora ¿Podrías buscar alguna forma de liberarnos?

—Oh no. Ella no hará eso— Lila se situó al lado de la chica de cabello rojizo, extendió su mano hacía ella esfumándola.

—Era una ilusión. —La peliazul se acercó a las barras apretándolas en sus manos al escucharla reírse. —Pero entonces… ¡¿Dónde está Rena Rouge?!

— La capturé. Entreguen sus Miraculous y la dejaré ir.

—Estas mintiendo.

—No miento. Todo este tiempo han estado con una ilusión, fue parte de mi plan.

La mariquita acentuó su ceño fruncido. Era poco probable que estuviera mintiendo, la ilusión había cumplido su objetivo al traerlos aquí.

—Fue fácil. Solo tuve que separarlos y utilizar mi poder unas cuantas veces, cuando me encontraron realicé hice otra ilusión de Rena Rouge que los trajera aquí, deshaciéndome de la primera.

Vamos Carapace ¿Qué es lo que estás haciendo?... espera. —Trago pesado — ¿Dónde está Carapace?

— ¿Qué? — Volpina no pudo ocultar la expresión de su rostro. Se había olvidado del otro héroe. Si no estaba aquí, significa que pudo haber seguido a su ilusión. —Debí haber esperado más.

—Por tu cara puedo saber que no lo atrapaste y está poniendo en peligro tu plan. — Sonrió — Chat encárgate la jaula.

—Con gusto— extendió su mano — ¡Cataclismo! — Toco la jaula y esta se destruyó por completo.

—Ya te derrotamos antes ¡Ríndete!

—No lo creo — dio media vuelta y avanzó rápidamente por el pasillo, ellos tardaron un poco en reaccionar pero la siguieron.

Al llegar a la rubia la levanto y la colocó delante de ella utilizándola de escudo —Si se mueven saldrá lastimada. Kylie la miró molesta. Ambos se detuvieron no queriendo tomar ese riesgo. Volpina caminaba hacia atrás hasta encontrarse con la puerta trasera, la abrió y continúo caminando en retroceso. —Tómenla, ya no me sirve — con ello pateo su espalda arrojándola hacia los héroes para escapar.

Ladybug retiró la venda que cubría su boca. — ¿Estás bien Kylie?

—Sí. Gracias.

El rubio quito las cuerdas de sus manos y pies dejándola libre. — ¿Sabes por qué te capturó?

—No tengo ni la menor idea. Cuando apareció me dijo que me haría pagar por lo que hice, pero ni siquiera sé quién es.

—Es una chica de nombre Lila.

—Así que es ella. No sé qué fue lo que hice, la acabo de conocer hace un par de horas, solo platicábamos.

—Ya veo.

—Trató de asustarme varias veces y el colgarme de ese edificio fue una de ellas. — suspiró.

Con la ayuda del chico trató de levantarse, sin embargo, un dolor en su tobillo se lo impidió. — ¡Con cuidado!

—Lo siento. —Respondió el joven héroe.

—No, yo lo siento, no debí hablarte así. Es solo que… nunca pensé que me sucedería algo así en París. Se supone que vine a trabajar y continuar con mis estudios felizmente ¿Esto pasa a menudo?

Los chicos se miraron entre sí. —Sí. —Respondió la peliazul.

—Comprendo. Me alegra que la ciudad los tenga a ustedes — Sonrió a lo que ellos correspondieron. —Mi tobillo está bastante adolorido, fue por que intente negarme a ir con ella.

—Chat, llévala a un lugar seguro. Yo seguiré a Volpina.

—No. — La rubia intervino. —Solo déjenme en la azotea del edificio, ya han perdido mucho tiempo conmigo. Apresúrense o la perderán.

—Bien. — La ojiazul sonrió. —Vamos.

Minutos antes.

Seguía a Volpina procurando no ser visto, no entendía nada de lo que estaba pasando, pero tenía que concentrarse en su misión. Al llegar a una esquina ella dio la vuelta hasta llegar a una puerta donde se detuvo, al parecer solo se quedaría ahí, sin hacer nada. Decidido a atraparla, se acercó lentamente evitando llamar su atención, una vez lo suficiente seguro salto sobre ella, no obstante, esta desapareció.

Dentro de aquel almacén, repasaba una y otra vez lo que había sucedido.

Me niego. Nos vemos más tarde.

¿Qué? —Fue todo lo que pudo decir cuando algo cubrió su rostro para después ajustarse en su cuello. Sintió una patada que la derribo cayendo bocabajo sus brazos fueron llevados hacia su espalda para atarle las manos, sus pies fueron los últimos. Escuchó pasos y el sonido de la puerta cerrarse.

Debí ser más precavida. — En ese momento escuchó ruidos cercanos, no lo pensó dos veces. — ¡Ayuda! ¡Por favor! ¡Estoy aquí adentro!

—Así que también era una ilusión, pero ¿Por qué vendría aquí?— De repente escucho una voz la cual era muy difícil que no reconociera. Abrió la puerta de inmediato y se encontró con la joven acostada de espaldas en el suelo con la cabeza cubierta y atada.

— ¡Aly… Rena! Soy Carapace voy a liberarte ¿De acuerdo? Ahora entiendo por qué la otra Rena me parecía rara.

— ¡Me alegra tanto escucharte! Gracias.

Se aproximó a ella primero quitando el saco que cubría su cabeza. Sus ojos se encontraron con los suyos. — ¿Estás bien?

—Sí, estoy bien. —Respiro profundo. — Lo siento. No debí bajar la guardia.

Él prosiguió a quitarle las ataduras de sus manos. —Tranquila, lo importante es que estas bien y ahora podemos atrapar a Volpina juntos —Sonrió a lo que ella correspondió, luego continuo con las ataduras de sus pies. —Listo. — La ayudo a ponerse de pie e inmediatamente fue envuelto en sus brazos, él correspondió rodeando su cintura; luego ella se separó un poco, tomo sus mejillas y le dio un rápido beso en los labios. —Vamos. — dijo con una mirada determinada. Salieron del sitio y caminaron alertas a cualquier presencia. Poco después visualizaron a Ladybug y Chat Noir acercándose a ellos.

—Me alegra que estén bien chicos, estábamos persiguiendo a Volpina, pero la perdimos, sigamos tenemos que encontrarla. — dijo la mariquita para luego correr en otra dirección.

—Entendido. — Carapace los siguió sin dudar, Rena iba detrás de ellos, mientras corrían, la pelirroja fue tomada por sorpresa y antes de que pudiera gritar una mano tapo su boca, observó como los otros tres héroes seguían su camino perdiéndolos de vista.

—Te tengo. — Le susurró al oído.

Rena Rouge respiró profundo y utilizo su fuerza para lanzar a la villana hacia el asfalto. —Tengo que admitir que te has vuelto muy buena con las ilusiones, lograste engañarnos de nuevo.

—Es normal, después de todo soy mucho mejor que tú. Ahora dame tu Miraculous, no voy a ser amable esta vez.

— ¡No vuelvas a cometer errores! — reprendió Hawk Moth

—Si lo quieres entonces tendrás que arrebatármelo. — Se posiciono preparada para cualquier ataque.

—De acuerdo. — Hizo girar su larga flauta y arremetió contra ella. Rena esquivo el golpe y en el proceso le dio una patada que la envió contra uno de los edificios. La joven heroína se preparó nuevamente mientras que su contrincante gruñía con furia. Se abalanzó sobre ella nuevamente e intentó conectar varios puños y patadas que fueron esquivados uno a uno aparentemente sin gran dificultad. Al percatarse de su poco efecto, volvió a utilizar su flauta solo para que esta se chocara con la de la chica que tenía en frente.

— ¿Crees que podrás vencerme? Solo eres una impostora ¡Yo obtuve este poder antes! — empujo con más fuerza para hacerla retroceder

—Sí, lo obtuviste antes, pero solo fue una copia del verdadero que es el que yo tengo, por lo tanto, la impostora eres tú.

— ¡Cállate!¡Zorra falsa! — levanto su flauta y volvió a contraatacar. Su intercambio de golpes volvió a iniciar, ambas peleaban con todo lo que tenían, no obstante, a Volpina se le dificultaba lograr acertar sus ataques.

—Yo llegué antes ¡Yo soy la verdadera superheroína de París! A mí es a quien tienen que elogiar. —Dijo mientras seguía arremetiendo contra ella.

—Te equivocas. — Sonrió. —Tu poder te lo dio Hawk Moth, alguien que lucha para su propio beneficio, sin importarle el daño que pueda causar al igual que tú, sin embargo, Ladybug me confió este poder y utilizarlo para hacer el bien, ella me nombró una heroína y no pienso decepcionar ni a ella ni a los habitantes de esta ciudad. — Lanzó una patada logrando que toda su atención se enfocara en esquivarla, pero no termino su recorrido pues el verdadero golpe, hecho con la flauta de su contrincante, conecto en su abdomen derribándola.

— ¡Rena Rouge!

Escuchó la voz de la ojiceleste, miró de reojo sin dejar de lado akumatizada, ella venía con los otros dos chicos. — ¡Rápido Ladybug! Purifica el akuma.

No sabía dónde estaba así que la enredo con su yo-yo y le arrebato el arma, para evitar que vuelva a atacar.

— ¡Suéltame Ladybug! — Dijo llena de frustración al mismo tiempo que se retorcía.

Hizo una observación detallada y rápida, cuando encontró el mismo collar que había tenido la primera vez, no era totalmente seguro que estuviera ahí, lo rompió pero la mariposa no se hizo presente. —No estaba aquí.

—No quiero presionarlas, pero no me queda mucho tiempo — Chat Noir señalo su anillo, solo había una pequeña luz.

—Tal vez este aquí. — Hablo su compañera y tomó las muñequeras que tenía,

— ¡No me toques!

Se las dio a su compañera quien repitió el mismo procedimiento, esta vez, la oscura mariposa salió de una de ellas. —Ya has hecho mucho daño pequeño akuma. — Con ello, Ladybug purifico al akuma y Lila volvió a la normalidad.

— ¡Bien hecho! — Los cuatro héroes chocaron sus puños.

Un sonido alerto al felino — Tengo que irme. Ladybug no te olvides de Kylie —Ella asintió —Hasta luego. — El rubio se marchó.

Carapace, Rena Rouge y Ladybug, se giraron hacia Lila, quien sin mirarlos y sin decir ni una sola palabra se levantó y se fue. Ellos hicieron lo mismo, buscando un buen lugar para que la pareja pudiera entregar sus Miraculous.

—Lo siento Ladybug. — Comenzó Alya abatida. —Deje que me atraparan. No volverá a suceder.

—No te preocupes, lo importante es que todos estamos bien. Además… — le sonrió — Tu detuviste a Volpina, no tuve que usar mi Lucky Charm, eso demuestra lo capaz que eres.

Le devolvió la sonrisa —Gracias Ladybug.

—Tengo que irme, necesito llegar a Kylie. Adiós. — La peliazul lanzó su yo-yo alejándose del sitio.

— ¿Hacemos la tarea juntos? — Nino la rodeo por los hombros acercándola a él.

Ella se acomodó en su costado —Claro. — Sonriéndose, se dirigieron a la casa de la castaña.

Miraba su reflejo en el espejo que tenía su pequeño departamento, observaba las facciones de su cara, su piel blanca, su largo cabello rubio, sus labios rosados y sus ojos grises; lo odiaba, todo lo odiaba. Tomó la botella de tinte y comenzó a esparcir el líquido por todo su cabello, después de lavarlo lo seco y volvió a mirarse en el espejo, sonrió al ver su pelo rojizo, lo cepillo para después cambiarse de ropa e ir directo a sus clases. Camino por las calles de la ciudad cabizbaja, esperaba terminar lo suficientemente temprano, necesitaba descansar mejor. Chocó con algo o alguien y terminó en el suelo, su mañana no podría ser mejor.

Lo siento. No estaba avanzando, tenía muchas cosas en mi cabeza, ya sabes, primer día de escuela, estoy un poco nervioso. — Estiró la mano para ayudarla a levantarse —Lo siento, estoy divagando ¿Te encuentras bien? Espero que no te hayas lastimado por mi culpa.

Ella suspiró, debería gritarle por ser tan tonto, pero no tenía ánimos así que acepto su ayuda y se puso de pie. —Estoy bien, no importa. — Levantó la vista y se encontró con unos ojos dorados y la cálida sonrisa que le daba.

Bien. Me tengo que ir o si no llegaré tarde. — Empezó a caminar —Adiós y lo siento de nuevo.

Lo observó marcharse en la dirección a la cual ella también se dirigía, si era su primer día de escuela, había una posibilidad de que fuera a la misma que ella, avanzó esta vez con la cabeza levantada, no quería que se volviera a repetir ese accidente. Recordó la sonrisa que le había dado, honestamente no le molestaría volver a verlo.

Odile abrió los ojos y revisó el lugar, estaba en su habitación en la casa de Gabriel, miró el reloj en su buró que marcaba las dos y cinco de la mañana; había sido un sueño, no más bien, un recuerdo. Había pasado un tiempo desde que sus recuerdos invadían sus sueños, se acurrucó envolviéndose lo suficiente con las mantas preparándose para dormir esperando volver a soñar con algo así.

Quiero agradecer a todos quienes comentan y siguen mi historia. Muchas gracias por su apoyo. Espero que hayan disfrutado del capítulo. Gracias por leer :)

Todos los comentarios y sugerencias son bienvenidos. Me gustaría saber que opinan de la historia, y disculpen las faltas de ortografía, trataré de mejorar.

¡Muchas gracias a todos los que leen esta historia y gracias por su paciencia!