Hola personitas~
Aquí les traigo un Song Fic! ya llevaba tiempo pensando en hacerlo y no me lo podía sacar de la cabeza.
Yo sé que hay cientos de adaptaciones de esta canción, pero como siempre traigo mi adaptación Riren. Además me motive a hacerlo porque a pesar de que la canción cantada por mecano es increíble, yo no escribí esto escuchando esa versión (repito es grandiosa, obvio) PERO..., yo escribí esto escuchando la versión masculina de esta canción, les prometo que toda la canción se vuelve diferente, así que en verdad les recomiendo que la escuchen leyendo esto, en serio que es diferente cantada por voces profundas y masculinas, me hizo pensar mucho en mi OTP :') La versión se llama "Hijo de la luna cantada por Gerónimo Rauche y Carlos Rivera"; pero ya saben ustedes pueden escuchar la versión o instrumental que quieran uwu
Agradezco a mi bella beta Ale.
Disclaimer: Todos los personajes son propiedad de su genio creador Hajime Isayama, la canción es del grupo Mecano, y la historia es mía.
Pareja principal: Levi x Eren
Advertencias: Song Fic, Omegaverse/ Mpreg (creo que eso queda claro xD), lemon, muerte de personajes, angst (creo xd), romance, y una Mikasa loca.
Espero les guste como a mí... A leer~
Hijo de la luna
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Hace varios siglos,
pasados los cincuenta años de persecución, la era gitana escondió varios secretos;
historias de un pueblo errante, de magia y viajes,
de su corazón surgió la más fantástica leyenda de amor.
Un gran grupo de gitanos fueron acogidos entre los límites de Francia y España después de la segunda gran migración. Tras su asentamiento en las partes más alejadas de las ciudades, la gente gitana comenzó una nueva vida; era gente humilde, de carácter alegre y bondadoso; gente de gran experiencia del mundo, experta en la danza, el canto y la música, y sobre todo un pueblo antiguo, mágico, adivino y cartonamo. Aquellas personas de cuantiosa sabiduría eran las más viejas del pueblo, a pesar de ello su vivacidad les permitía ser las encargadas de los ritos y celebraciones hacia el dios de la luna.
Después de este nuevo comienzo, un buen día una familia de nobles alfas gitanos llegaron a unirse a este gran asentamiento; la mujer alfa estaba en cinta y varios meses después nació de ella un hermoso bebé gitano; al cumplir los 10 días de nacido se dio a conocer de su naturaleza Omega. Un Omega dominante que pronto se convirtió en el ser más querido del pueblo; el festejo por su nacimiento duró varios días, y un conjuro sagrado de protección al niño le fue encargado a la luna con ruego y oración.
Los llamados a su nombre fueron oídos por aquel dios, que desde su cielo inmenso observó al niño omega, que viéndolo rápidamente le simpatizó; y por primera vez Levi, el dios luna, había quedado flechado en amor.
La rareza con que los niños omegas nacían lo hacían ser aún más especial, pues conforme crecía, el niño moreno desarrollaba una belleza como ninguna. Este poseía cabellos gruesos de color marrón, y una piel trigueña clara y tersa; decían los ancianos que había sido bendecido por la luna y que por eso poseía el color verde de sus ojos, un verde esmeralda brillante con gruesas pestañas cubriendo sus párpados.
Su carisma y corazón noble y valiente lo hizo convertirse en el joven más adorado; Eren Jeager era, sin lugar a dudas el hombre mas hermoso de toda Francia, de gran altura, con cuerpo atlético y delgado que cada día se bronceaba más con el sol; Eren hacía todo tipo de trabajos, desde cosechar legumbres y frutos en el campo, hasta cargas bultos pesados en la ciudad, pues tenía él y su familia que sobrevivir, pero en los días de fiesta y celebración Eren gastaba su tiempo en el baile y la música, danzaba alrededor de fogatas inmensas para animar a la gente, junto a sus amigos de infancia Armin y Mikasa, llevaba alegría al pueblo, pues tenía un corazón apasionado y salvaje.
Un día se supo que Eren tenía sueños extraños, así que visitó a la anciana adivina del pueblo, contaba él que desde que tuvo memoria un hombre de piel blanca y de pelo oscuro aparecía en sus sueños, en cada uno de ellos tal hombre le dedicaba una mirada anhelante y al final de ellos le robaba un beso, decía Eren que tenía los ojos color plata. El dictamen de la adivina fue que Eren tendría un suceso próximo, por lo que a Eren ya no se le permitió salir a la gran ciudad por temor de sus padres a que peligrara su vida.
Un día en el que la luna se acercó más a la tierra, el dios Levi se alzó imponente desde el cielo. Un joven inmortal de tez blanca y cabellos tan negros como la noche oscura observaba silencioso la noche de fiesta de los gitanos, la danza alegre y pasional más específicamente de Eren Jeager, su risa masculina le inundaba placenteramente los oídos, y sus movimientos de cintura le hacían querer tocarlo.
Así transcurría el mundo entre alfas y omegas.
Tonto el que no entienda
Cuenta una leyenda
Que una hembra gitana
Conjuró a la luna hasta el amanecer
Esa misma noche, una joven morena, de cabellos lacios y negros, se alejó sigilosamente de su pueblo; caminó hasta un monte alejado, donde su altura pudiera estar más cerca de la luna.
Llorando pedía
Que al llegar el día
Desposar un calé
Sollozos amargos llamaron la atención del joven.
Una alfa de genuina belleza lo convocó durante horas, girando a cada tanto sobre un altar de fuego, lo llamaba -"Oh luna tú que todo lo escuchas, atiende a mis súplicas..."-, entre cantos abundantes.
Levi se acercó desde el borde de su hogar; la vio, una bella alfa danzando, girando sobre sus pies descalzos alrededor del fuego. "Luna, tú que todo lo escuchas, este es el lamento de mi corazón. No anhelo otra cosa en mi vida que el deseo único de desposar al joven omega, Eren Jeager", "Sé misericordioso y acaba con la maldición de mi soledad, por amor a él te daré lo que me pidas".
Levi se pasmó. Desde su lugar podía ver al flamante omega gitano, aquel tan bronceado por el sol, bailar, era el joven más hermoso que él había visto desde el nacimiento de la tierra; con su cabello chocolate y sus ojos tan brillantes como las joyas.
"Luna, tú que todo lo escuchas…". Un lamento más, una danza, erotismo, piel quemada, era el suplicio de la bella alfa.
Pero la joven morena con una cosa no contaba; que desde hace varias decenas de lunas, Levi se había enamorado del joven humano.
Imaginar al hermoso omega humano casado con tan despampanante mujer, le desagradó, imaginar su piel morena siendo recorrida por otras manos que no eran las suyas le desagradó.
El clamor de la joven era dedicado, y Levi se fijó que en su corazón de la joven no había amor, sino obsesión, la naturaleza sería interrumpida, él debía tener la bendición de concebir, no ella; todo esto le desagradó. ¿Cómo podía obtenerlo solo para él? No podía hacer caso omiso a ninguna ofrenda.
Entonces, un plan triste y malvado cruzó su mente, lo envenenó.
"Tendrás a tu hombre de piel morena"
Desde el cielo habló la luna llena
"Pero a cambio quiero
El hijo primero
Que le engendres a él"
Su voz profunda salió del cielo, acallando los lamentos femeninos, con su plan decidido, quiso obtener el amor y corazón de Eren a través de un hijo.
Que quien su hijo inmola,
para no estar sola
poco le iba a querer
Mikasa, la joven alfa al fin extinguió su voz, aceptó confiada y se marchó.
Luna quiere ser madre
y no encuentras querer
que te haga mujer
Dime, luna de plata
¿Qué pretendes hacer con un niño de piel?
Ah-ah-ah-ah, ah-ah-ah-ah
Hijo de la luna
Al llegar el día, Levi le había concedido a Mikasa casarse con Eren, para lo cual enloqueció a sus padres del joven, que de inmediato dieron su consentimiento. Ese mismo día, al caer la noche se celebraría la sorpresiva boda.
Todo el pueblo estaba de fiesta, el rumor corrió por todas las calles de Francia, la más bella alfa se casaría con el hermoso joven omega.
A Eren le pareció todo muy extraño, Mikasa había sido su amiga por mucho tiempo, no sentía amor por ella, pero no tenía ni voz ni voto si un alfa de pronto se fijaba en él.
Los preparativos se llevaron a cabo y como era la tradición, hasta la ceremonia, los novios no podían encontrarse, así que Eren pasó la mitad del día en el monte alejado. Había un hermoso río cristalino donde a Eren le gustaba estar; pasó el día pensando en su futuro, hasta que se quedó dormido.
Tuvo sueños tristes, pero luego unos toques en su cuerpo lo despertaron de ellos, al abrirlos, sus ojos verdes se encontraron con unos maravillosos ojos color plata, un joven pálido, casi blanco y pelo tan negro como la noche se encontraba encima de él, mirándolo fijamente.
Eren se asustó, un hombre hermoso y extraño lo estaba tocando, así que trató rápidamente de huir, pero fue detenido por una mano blanca.
—Eren…
—¿Cómo sabes mi nombre?
—Te conozco desde hace mucho.
—¿Cómo, dónde?
—Desde que te vi yo… quedé embrujado.
—Lo siento, yo no te conozco — de nuevo emprendía la huida.
Pero Levi lo hizo caer en la hierba.
—Por favor no tengas miedo, no tenemos mucho tiempo.
Eren lo miró fijamente, hipnotizado. — ¿Quién eres?
— Soy Levi, la luna.
Eren clavó sus orbes verdes en las contrarias, y casi al instante reconoció los ojos platas de aquel hombre de sus sueños, y se conmovió.
Levi emocionado, lo besó.
Un beso tímido, una unión inocente de labios les incendió el cuerpo, las feromonas hasta entonces inexistentes de Eren, selladas hasta encontrar el amor predestinado, se dispararon abruptamente. Esencia de incienso negro. Levi al aspirar el olor, disparó sus propias feromonas dominantes con gran intensidad, pues él a pesar de ser un dios, también era un alfa.
Se movían los besos poco a poco, hasta que un jadeo sonoro salió de los labios de Eren y se separó.
—No puedo Levi, estoy por casarme…
—No puedo entregarte a ella, no quiero. Eres mío Eren, déjame tomarte.
Se abalanzó contra su cuerpo y labios, introduciendo en la cavidad morena su lengua húmeda, lista para unirse con la del joven moreno. Ambos se besaban como si la vida dependiera de ello, con una amplia necesidad de tocarse; jugueteando entre besos, Levi succionaba los carnosos labios, sorbiendo y mordiendo hasta quedar harto del sabor de Eren. Este gimió cuando Levi descendió sus manos por su cuerpo, quitando toda la prenda de lana que cubría su torso y lo volvió a recostar en la hierba, él por su parte se deshacía de la suya.
Alcanzó los pezones contrarios con su boca y los besó, luego los lamió hasta que estos quedaron rojos y erectos. Miró la imagen que tanto había deseado ver del joven hermoso y moreno, su cuerpo esculpido y bronceado, la piel tan blanda que ahora tenía el placer de tocar. El olor a incienso negro se incrementó, y Levi lo volvió a aspirar concienzudamente. Bajó su mano, acariciando completamente el hermoso cuerpo, luego fue hasta la entrada apretada y ya dilatada, tan húmeda que pulsaba por ser profanado; Levi se sentó y jaló a Eren hasta él, cargándolo sobre sus piernas e invitándolo a sentarse en él; Eren hizo caso y se abrió de piernas, lentamente fue deslizando su entrada en el miembro caliente del alfa albino.
Los primeros gemidos de la tarde resonaron en el solitario eco de los montes.
Levi abrazó a Eren y lo tomó de las caderas, haciendo que este entrara una y otra vez, en penetraciones lentas; la estrechez de Eren le apretaba de forma magnífica. "Ahh, ahhh". El placer carnal de los humanos era compartido por un dios.
Eren estaba enloqueciendo, el mismo balanceaba sus caderas, con la ayuda de sus piernas se sentaba una y otra vez sobre la pelvis de Levi, mientras se sostenía de su cuello. Volvieron a unir sus labios mientras que las penetraciones subían de nivel, Eren aumentaba sus movimientos mientras lloriqueaba en los oídos pálidos. Ambos compartían jadeos roncos, Levi sintió que se perdía y se encontraba así mismo muchas veces, estaba al fin con su amado ser predestinado.
En un acto impulsivo, lo mordió en el cuello, marcándolo.
Acción que privó a Eren de todo juicio.
—Ahh, Levi más…, fóllame más…
Después de hacer su marca, Levi sin dejar de embestir a Eren, lo recostó nuevamente y agarró sus muslos; una pierna del joven moreno quedó recargada en el hombro izquierdo de Levi, y éste comenzó con estocadas más frenéticas, desesperadas, casi animales por no poder dominarse, resultado de que por primera vez su celo había despertado.
Levi le hizo el amor a Eren durante varias horas más, a cada eyaculación ninguno tenía suficiente; hasta que llegada casi la noche, mientras el placer los tenía casi esclavos, Levi sintió ser apresado en su totalidad; Eren gimió al sentir un calor en su estómago que luego se convirtió en la sensación de un fuego abrumador, Levi siguió arremetiendo hasta que sintió su éxtasis llegar, seguidamente alcanzó los labios contrarios y volviendolos a besar, ambos espermas se descargaron, el de Eren en su vientre, y el de Levi dentro del joven, anundandolo, asegurando un exitoso y pasional orgasmo.
Nadie nunca imaginó a la luna misma bajar a la tierra y perderse por un mortal, pero ahora era seguro, Eren quedaría embarazado esa misma noche.
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Mientras, en el pueblo, había una Mikasa vestida en seda blanca, entusiasmada y desquiciada -"Por fin será mío"- pensó ella.
La música comenzaba a sonar, los aullidos y las celebraciones ambientaban la noche cálida.
Ambos yacían recostados, abrazados uno junto al otro. Levi admiró una vez más el rostro somnoliento de Eren, su cuerpo hermoso y canela tocado suavemente por sus dedos, notando cómo su calor se fundía en sus dedos.
Odió separarse de él al notar que dentro de unas horas Eren sería el esposo de alguien más, no suyo; se odiaba por entregarlo, pero los dioses no podían casarse con humanos, él era inmortal, Eren un simple y bello humano omega.
Se alejó, no necesitó cubrirse de nuevo con su ropa, simplemente comenzó a desvanecerse al pie del río.
—Eren, la prueba de amor nuestro será mi hijo.
Y diciendo esto, sin saber si Eren lo había escuchado, Levi volvió al inmenso cielo.
Eren durmió un poco más, y al despertar ya no encontró a Levi junto a él; lo buscó dolido hasta que cayó en cuenta que se había ido. Tocó su vientre y luego sonrió, él tendría al hijo de la luna.
La noche de la boda se efectuó; y Levi cubrió su rostro cuando un beso celoso sucedió ante sus ojos. También se oscureció iracundo cuando a sus oídos llegó el primer grito de la mujer alfa estando junto a su hermoso omega.
Se tenía entendido que Mikasa podría quedar embarazada, así que después de su primera noche, Mikasa esperó los siguientes días, aunque ella estaba consciente de que no le cumpliría la promesa al dios luna. Ya no le importaba porque ya se había casado con Eren. Pero Eren experimentó muchos cambios poco después, en fortuna su vientre nunca se abultó.
Mikasa y Eren no volvieron a dormir juntos, pues el rechazo que el moreno tenía al olor de otro alfa le generaba grandes malestares, ya que Levi lo había marcado, aún así, aunque vivieran juntos, Mikasa no podía acercarse tanto a Eren. No importaba, mientras ella lo supiera suyo.
Levi cada noche observaba a Eren en su embarazo; quería bajar y estar con él, y en cada noche de luna llena Eren y Levi tenían encuentros fugitivos.
Eren pasaba todo su tiempo en su casa y a los alrededores, ya que Mikasa no lo dejaba ir más a la ciudad, pues los sentimientos celosos y posesivos aumentaron.
En los días distanciados Levi soñaba con una familia, imaginaba a su hijo y a Eren junto a él; Levi por primera vez estaba ansioso por ser padre.
Los días pasaron, hasta que se cumplió el octavo mes. Fue una noche larga para todo en el pueblo cuando se supo que el joven y hermoso omega había caído enfermo.
Nadie sabía lo que tenía, decían las mujeres que tenía una fiebre incurable; una noche de espasmos y gritos de agonía de un omega dando a luz.
De padre canela nació un niño
Blanco como el lomo de un armiño
Con los ojos grises en vez de aceituna
Niño albino de luna
Cuando el bebé albino nació, las mujeres y parteras presentes se sorprendieron e inmediatamente supieron que todo era obra del dios de la luna, ahí el significado de los sueños del joven y de la premonición de la adivina.
Mikasa, que llevaba días en vela, entró a la habitación y vio al bebé en los brazos de Eren; se enfureció de tal manera cuando vio sus ojos grises y su piel blanca.
"Maldita su estampa, este hijo es de un payo
Y yo no me lo cayo"
Aquel día fatal había llegado.
Luna quieres ser madre
Y no encuentras querer que te haga mujer
Dime, luna de plata
¿Qué pretendes hacer con un niño de piel?
Ah-ah-ah-ah, ah-ah-ah-ah
Hijo de la luna
Levi observaba en silencio; dolido, casi muerto, muerto por alivio, muerto por temor, muerto de amor. Solo faltaba un día para la luna llena, este no podía hacer nada.
Gitano al creerse deshonrado
Se fue a su mujer, cuchillo en mano
"¿De quién es el hijo? Me has engaño' fijo"
Y de muerte la hirió
Mikasa, en abundante cólera enloqueció, con la sangre hirviendo en celos y dolor hirió a Eren.
Luego se hizo al monte con el niño en brazos,
Y allí le abandonó
Hubo un gran estruendo desde el cielo, todo el pueblo enmudeció. Cuando Mikasa regresó y encontró a un Eren casi muerto se aterrorizó de sus actos.
Las personas del pueblo reprochaban las acciones de Mikasa, pues todo el pueblo le tenía amor al niño omega. Lo que ocasionó que la misma mujer alfa colgara su cuerpo dada la culpa y, en su destierro, fue encontrada muerta al día siguiente.
Luna quieres ser madre
Y no encuentras querer que te haga mujer
Dime, luna de plata
¿Qué pretendes hacer con un niño de piel?
Ah-ah-ah-ah, ah-ah-ah-ah
Hijo de la luna
El niño recién nacido emitió sus primeros llantos a causa del frío y del hambre. La noche hizo su llegada profunda, y Levi pudo socorrer en su forma humana a su hijo. Le tomó en los brazos conmovido; era todo él; era fruto del amor.
Divisó desde el monte alto la figura de su amado Eren siendo llevado por los gitanos tristes en su dirección. Lo llevaron hasta el punto más alto, cuatro mujeres gitanas, entre ellas la madre del joven omega; Levi no se molestó en ocultarse, todas temieron del hombre albino que sostenía un bebé en sus brazos, así que le dejaron el cuerpo hermoso aun estando muerto y se alejaron.
Levi sostenía al bebé contra su pecho, protegiéndolo. Se inclinó ante el cuerpo antes cálido y lo besó.
Palideció al ver partir la razón de sus días.
Y las noches que haya luna llena
Será porque el niño esté de buenas
Y si el niño llora
Menguará la luna para hacerle una cuna
Y si el niño llora
Menguará la luna para hacerle una cuna
Como lo había prometido, cada luna llena Levi bajaba a ver a su hijo, que vivía de los cuidados de los gitanos mayores.
Y si el niño llora
Menguará la luna para hacerle una cuna
Y si el niño llora
Menguará la luna para hacerle una cuna
Y cada vez que el niño lloraba, corría directo al punto más alto del monte. Su hijo conjuraba su atención día a día, hasta que este se hizo mayor.
Tonto el que no entienda…,
Contó una leyenda…
FIN :')
* ,°*:. ( ̄▽ ̄)/$:*.° * 。
Ay que triste :( Me encantó pero me dolió. Quise poner por eso la advertencia del "angst", aunque no se si este sea el caso, pero ya saben que luego cuelgan a uno sino pone hasta la más mínima etiqueta xd
Espero que les haya gustado, yo lo amé, se me hace una canción mágica.
Nos leemos pronto con Golpe de Amor y Mi emperador.
