Aclaraciones:
-Los personajes no son míos, son de Hajime Isayama, el creador de Shingeki no kyojin.
-Esta historia es completamente de mi autoría, por lo que no se permite resubidas o adaptaciones.
-Las veces que se toma el nombre del autor es sólo para fines del desarrollo de la historia. No es real, es totalmente ficticio.
2
Han pasado varios meses, siete para ser exactos. Los días ya no eran tan largos y las diversas actividades escolares ocuparon mi tiempo y atención, sin que siquiera me diera cuenta ya me vi culminando la secundaria con éxito, durante ese tiempo traté de pasar inadvertida frente a todos y evitaba encontrarme y mirar de más a cierta persona. A veces, caminaba frente a mí, ignorándome totalmente, pero creo que después de un tiempo prudente me comenzó a dar igual; finalmente estaba atravesando la última etapa de ese duelo amoroso: aceptación.
Hoy fue el día de mi graduación, ya no iba a volver a verlos ni a verlo a él, suspiré con alivio, supongo que esto era lo que tanto esperaba, solo volteo y me voy caminando con dirección a mi casa, había presentado los exámenes de ingreso a la universidad, todo estaba resultando muy bien, mi postulación fue aceptada e iba a ingresar a la facultad y carrera que había decidido, las cosas iban mejorando. Al caminar elevo mi mirada y observo como el cielo con tonos naranja-rojizos se van poco a poco tiñendo de un azulado oscuro.
Está anocheciendo.
Me desvío un poco de mi camino a casa e ingreso a la tienda de convivencia, agarro una canasta y empiezo a escoger las chucherías que compraré el día de hoy, una vez que pago, acelero el paso al notar que está empezando a caer gotas de agua que se convierten al poco tiempo en un aguacero. Llego a casa agitada y dando grandes bocanadas de aire, mi hermana mayor se acerca con una toalla en mano y mira con curiosidad en dirección a la bolsa de comprados.
- Hola graduada, mamá salió a comprarte un pastel - me fruncí, le dije que no quería nada. Mamá era la más emocionada de todas. Imagino que no habría forma de evitarlo.
-Oye... ¿Las trajiste? Espero que no lo hayas olvidado - sonrío sacando las papitas picantes y los snacks de queso, sus favoritos.
- No lo olvidé, también traje otras cosas... aprovechando que estuvo Amy de turno te he traído unas cervezas, mantenlo en secreto, mamá me mataría - un sonoro grito salió de lo más profundo de Eli, mi hermana, mientras se arrojaba sobre mí en un intento frenético de abrazarme.
-Te juro que mataría por ti, hermana - suspiro sonriendo.
-Hey… - me separa un poco de su cuerpo - estás empapada, anda a la bañera, aún tenemos 20 minutos - asiento, dándole la bolsa de comprados y dirigiéndome a la bañera.
Es cierto, Eli me ha ayudado en este proceso. Supongo que fue impactante ver a su hermana llorando y ahogándose en frituras a solas en su cuarto. Las etapas del rompimiento las atravesé junto a ella. Eli empezó a recogerme a la escuela y a pasar más tiempo conmigo, nos ahogamos juntas en frituras y cuando quería desahogarme ella siempre estuvo disponible. Hace tres meses empecé a ir y llegar sola, Eli parecía complacida por notar mi mejoría y a sabiendas que hoy es mi último día, parece aún más aliviada.
He retomado mis pasatiempos, exceptuando mi fascinación por los libros de romance debo aclarar, todos esos son cenizas que seguramente me cueste retomar más adelante. Por ahora estoy experimentando nuevas actividades y gustos. Eli y yo fuimos a esquiar, me llevó a karaokes y discotecas, lugares que probablemente nunca hubiera pisado por mí misma, pero al cumplir los 18 años no tenía excusas de negarme y aunque quisiera no era una opción, fuimos a bailar, bailar era divertido, pero no lo era tanto cuando Eli bebía de más y tenía que cuidar de ella ante su evidente borrachera. Pese a esos contratiempos me divertía, me divertía mucho con mi hermana. Ahora estamos adoptando una nueva costumbre, todos los jueves y viernes, en la noche hacemos maratones de películas y series. Y hoy viernes, no sería la excepción.
- Ya sal, solo tenemos cinco minutos - agarro la toalla y la envuelvo en mí, mientras muevo la perilla y salgo del cuarto de baño.
- Date prisa, Dios ¡No quiero perder ni un minuto! - su grito es tan fuerte que empiezo a correr a dirección a mi cuarto.
-ok, iré a cambiarme de inmediato - respondo mientras seco mi cuerpo y busco rápidamente ropa cómoda, me pongo mi ropa interior, un short y un buzo blanco. Paso la toalla por mi cabello, secándolo y escucho ¡Solo tienes un minuto! me río mientras intento darme prisa, dejo la toalla en la cama y corro al cuarto de Eli.
-¡Ya estoy aquí, ya estoy aquí! - lo digo mientras me recuesto en su cama, ella se acerca a mí.
- Justo a tiempo - inmediatamente aplasta el botón del control remoto y empieza a abrir la bolsa de papitas.
Observo con atención la pantalla mientras agarro una papita de la bolsa.
-¡Kyyyaaaaaaa! - Cierro los ojos ante su evidente grito fangirl y empiezo a reírme.
-Ok, no duraste ni 2 minutos - Eli me mira con una papita a medio comer y sonriendo.
- ¡Es que me emociono! míralo ¡Levi es increíble! - sigo riéndome mientras continúo viendo la pantalla.
Eli es una fanática de los animes y mangas, apenas se enteró de la gran popularidad que ha obtenido Shingeki no Kyojin, se interesó y me incitó para que yo lo vea con ella. Debo aceptarlo, fue impactante, atrajo mi interés con el primer capítulo así que decidimos ver los capítulos los viernes, no era el único anime que estaba viendo, de hecho, el repertorio se extendía un poco más. La narrativa es muy buena, y todos los personajes que por el momento han aparecido son realmente interesantes. Sin embargo, parece tener una gran fijación por uno de los capitanes de la tropa de exploración, enloquece cada vez que aparece en la pantalla. Levi Ackerman, es el prototipo de hombre que parece gustarle; es fuerte, decidido, valiente, fuerte...
O si ya lo mencioné...
Comprendo que le gusté, su papel es notable y destaca aún más por ser considerado como el soldado más fuerte de la humanidad. Pero... creo que su carácter es un problema. No me imagino a mi hermana con una persona como él.
- Puf... ¿Qué es eso? ¿Acaso se cree Blancanieves? - Me reí al ver al capitán con pañuelos en su cabeza y boca mientras ventila el viejo castillo, los reclutas están limpiando. La paradoja de todo esto es que pese a tener todas esas características que hacen de él un personaje varonil e indómito parece tener una manía por el orden y la limpieza.
-Lo hiciste otra vez vida... ni los personajes ficticios se salvan de ti. - pensaba mientras continuaba viendo la pantalla y comía una papita; una sonrisa burlona apareció en mis labios.
En ese momento ya no estaba peleada con la vida, supongo que la aceptación me ha hecho reflexionar, hasta parecía un poco gracioso lo irónica que resultaba ser. La madurez de mi pensamiento me sorprendió un poco.
- ¡Hanji es muy obsesiva con los titanes! -La observé con un deje de sorpresa y admiración.
-Bueno, ella no es la única obsesiva del lugar. - susurré mientras bebía mi limonada.
-Oh ¡Lo sabía! - se mostraba ofendida. - ¡Él no tiene una obsesión, solo es muy ordenado! ¡No sería mala idea que aprendas un poco del capital! - me reí.
¿Es enserio? Está defendiéndolo.
-Bueno, supongo que tienes razón... - respondí ganándome una mirada molesta de Eli.
Lo cierto es que yo era todo lo contrario, el orden me gusta, pero la limpieza del hogar no era lo mío, soy más de las que si ve algo en el piso lo escondo deslizándolo con el pie hacía algún mueble o cama. Eso no quiere decir que no limpie, en realidad, tengo un estándar de toleración para el desorden, cuando veo que lo sobrepasa simplemente me levanto y hago lo que tengo que hacer.
-Ok ok, fangirl. Lo siento. Supongo que no me gustó que hables así de Hanji, me gusta ese personaje. - mi comentario la hizo reír.
Ambas reímos cuando Hanji empezó a acosar a Eren y él comete el error de interesarse por sus anécdotas, toda la brigada simplemente se retiró del lugar dejándolo al pobre chico titán a solas con ella.
- Pobre, creo que no irá a dormir - ambas nos volvimos a reír cuando se muestra que Hanji se queda hablando toda la noche hasta el siguiente día sobre información referente a los titanes.
-No lo dejó dormir - contestó Eli, mientras se abría la bolsa de maníes dulces.
Cuando vi que Eli abrió la bolsa metí la mano, ganándome un ¡Oye! de su parte.
-Eh ¿Qué pasó? - Eli volvió su mirada a la pantalla y yo metí algunos maníes en mi boca. Los objetos de investigación de Hanji; Sawney y Bean, habían sido asesinados...
- ¿Quién pudo haber hecho eso? - le pregunté y ella solo me miró.
-No te voy a decir, eso te quitaría el interés - respondió.
- ¿Qué ves ahí? - puse atención.
- ¿Quién crees que es el enemigo?
Quedé igual de confundida como Eren, miré a Eli y ella volvió a decirme que no me dirá nada. Eso era injusto, ella leía el manga, yo en cambio no lo había hecho, por alguna situación de la vida cada vez que intentaba leerlo ocurría algo, ya sea una tarea o examen pendiente, una salida sorpresiva con Eli, ayudar a mamá con las compras o simplemente lo olvidaba; no le tomé importancia, simplemente dejé de intentarlo, pero esa incógnita me dejó intrigada.
- ¿Eso quiere decir que el enemigo está en la legión de reconocimiento? ¿Acaso están dudando de Eren?
-No es tan preciso, pero tienes una idea. - respondió
- ¡Qué mala eres! ¿Me dejarás curiosa?
- Me lo vas a agradecer, hermanita.
Vimos otros capítulos. Erwin, el comandante de la Legión da una charla muy emotiva y realista a todos los reclutas, sin rodeos les explica sobre las bajas que han sufrido y sobre la inminente muerte de muchos de ellos; su rol en la serie es interesante, es un gran orador y muestra grandes habilidades de liderazgo y persuasión; junto a Hanji, él es otro de mis personajes favoritos. Algunos reclutas parecen estar en pánico pensando en que deberían de hacer mientras otros simplemente se retiran para preservar su vida y seguridad cuando Erwin termina su intervención. Acto que me pareció de lo más aceptable, no todos tienen la habilidad o el compromiso de ingresar a la tropa de exploración, probablemente yo haría lo mismo, me retiraría. Solo unos cuantos quedan en posición firme, demostrando así que ellos formarán parte de sus filas.
-Todos ellos son muy valientes - comenté y Eli asintió.
- ¿Si les pido que mueran, ustedes morirán?
Eli y yo observamos atentas la escena era muy surrealista el notar como los reclutas están asustados ante la decisión que tomaron, pero a la vez decididos. Luego, se observó la preparación de los nuevos reclutas para la formación de la expedición y el reencuentro de Eren con Armin, Mikasa y sus otros compañeros.
-Sabes, la muerte de Marco se me hizo extraña. - susurré al ver como los reclutas hablaban sobre ese personaje. Algo no cuadraba, pero lo olvidé por completo cuando Eli volvió a gritar de la emoción.
- ¡Se están poniendo sus capas! ¡Yo quiero una!
-Un precio muy alto para una capa - pensé.
El capítulo continuó. Finalizó con el inicio de la expedición y la partida de toda la tropa hacía terrenos invadido por titanes.
La expedición Nº 57 iba a iniciar.
Continuará.
Hola chicos. Les dejo una nueva actualización 😊 Necesito contextualizar un poco, tengo preparados los capítulos posteriores a este, pero los ando revisando y modificando. Aun no puedo hacer el enlace de ambos mundos porque creo que necesito fundamentar un poco más, pero en unos capítulos se hará, ustedes tranquilos. Tengo dos posibilidades, pero ya llevo varias semanas pensando XD no quiero generar traumas. Seguiré meditando.
Un abrazo.
