El Capitán de St Basil los esperaba, y los llevaron a la enfermería. Un operativo se preparaba.
"Muy bien, muchacho" dijo el médico de la academia (sólo uno para todo el lugar, problemas de presupuesto, decían) "concéntrate en mi voz, Dimitri. Sólo en mi voz" dijo el médico, apretando sus manos "dinos lo que ves. Todo lo que ves. Todo lo que puedes ver, a través de sus ojos".
"Ella... grita" susurró, en un gemido de dolor.
"Bien ¿quién es ella, la que grita?, ¿es moroi, humana, dhampir, unicornio, vampiro, dragón o centauro?".
El moroi lo miró, como si estuviera loco. Pero él movió la cabeza, calmándolo.
"Moroi", se retorcía de dolor
"Moroi. ¿mujer o niña?"
"¡Niña!" gritó.
"¿Cuál es el nombre de la niña moroi?"
"Liz"
"Dinos quién más está allí. Sus sexos. Edades. Razas. Todo"
"Dos morois, hombre y muchacho. Dos morois, mujer y niña. Dos dhampirs... no. tres. Guardián y Guardiana"
"¿Quién se mueve aún? descríbelo".
"La niña moroi. Liz".
"¿Dónde estás? descríbelo"
"Auto. Camino. Nieve. Frío. Mucho frío y nieve"
"¿Día o noche?"
"Aún de día"
"¿Más autos, algún signo que veas?"
"Sólo nieve y frío".
"¿Ellos respiran, se mueven, hablan?"
"Ella solo grita. Mucho frío".
"¿Qué edad tiene la niña moroi que grita?"
"15 años"
"Ok. ¿cómo te llamas? ¿qué edad tienes?"
"15 años. Soy... Roz"
"¿Niño o niña? ¿de qué raza?"
"Niña. Dhampir"
"¿Dónde está el auto y la nieve? ¡es muy importante, Dimitri! País, ciudad, continente"
"Am...er..ca" susurró con un grito de dolor.
"¿En qué lugar de América, Dimitri?"
"Pen... S... Annia"
¿Pensilvania?" susurró el joven moroi, comprendiendo "¡un auto se accidentó en algún camino!"
El Capitán subió una alerta máxima en el sistema de los guardianes, y esos datos, de inmediato, mostraron una respuesta.
El alerta los llevó a un auto, el del Príncipe Eric Dragomir, que viajaba con su esposa, Lady Rhea; su hijo mayor, Lord André; Su hija, Lady Vasilissa; dos guardianes -hombre y mujer- asignados para acompañarlos en el viaje.
Y, además, el reporte de salida de la portería indicaban que viajaba con ellos una joven dhampir, llamada Rose. Rose Hathaway.
Salieron grupos de guardianes en todas las direcciones, y por todos los caminos.
Anochecía y el tiempo se acababa para los últimos de los Dragomirs.
Un grupo de búsqueda vislumbró un auto, incrustado en un árbol, a la vera del camino.
Adentro iban 7 personas. 4 morois. 3 dhampirs. Y sólo respiraban dos, dos niñas -moroi y dhampir- una de las cuales -la dhampir- cubría con su cuerpo a la otra, protegiéndola de los elementos y de la muerte, que se acercaba, alada.
Una de los Dragomir había sobrevivido. La Princesa Vasilissa Dragomir.
En Siberia, la quemadura del joven guardián se apagó, y sólo quedó la marca.
La fiebre bajó, y pudo dormir, al fin; en paz.
Su misión ya se había completado.
Un linaje se había salvado de la destrucción y del olvido.
Los Parabatai eran un portento de la magia moroi.
Su magia interna era tal, que lograban equilibrar tanto al usuario que producía la magia, como al SK que la había recibido.
Su aparición era muy vigilada, porque eran capaces de evitar una catástrofe o una profecía -autocumplida- o no. También de generar un gran cambio, para evitar otras consecuencias.
Su aparición marcaba importantes fechas.
Fue en una aparición de Parabatais, que la Reina Ekaterina convocó a unas sorpresivas elecciones.
La ganadora fue la actual Reina, Tatiana Ivashkov. Fue coronada por el trio -dorado, como era llamado- del usuario, su SK y el Parabatai.
Era un poder superior al terrenal de una Reina.
Claro, existían otros Usuarios y otros SK. Pero no todos tenían -o desarrollaban- ese tipo de enlace, como el de la Princesa, la joven dhampir y el joven guardián ruso.
"Así que... ¿es seguro? ¿la Princesa Dragomir es una usuaria y creó una Sk?"
"Sí, Su Majestad" le aseguró el Capitán Croft a la Reina "la otra niña, la dhampir; lleva la marca del Parabatai... Es la SK de la Princesa, es seguro".
"Y quedó vinculada al Linaje Dragomir ahora" murmuró La Reina "¿qué dicen los... sabios? ¿Es el portento?"
"El linaje Dragomir no está extinto, Su Majestad. Esto es... ya considerado un milagro. Ni siquiera, como casi un milagro"
"Un portento" susurró La Reina. "El portento Parabatai... Vasilissa sobrevivió al accidente que mató a todo un linaje... ¡Pero es tan joven!, ¡ambas lo son! 15 años, ¿cierto?" él asintió "Rose es el nombre de la niña SK, ¿verdad?. Y ahora debo separarlas y enviar a una niña al otro lado del mundo, ¡y a casarse con un extraño"
"Belikov es... un buen hombre, Su Majestad"
"Y su Parabatai, además, y eso no es posible negarlo ya" susurró.
"Su Majestad; Su Alteza, La Princesa Vasilissa Dragomir, y su SK, Mz. Rose Hathaway; ya están aquí", anunció el ujier de cámara.
"Que pasen", dijo La Reina,acomodándose.
Dos niñas -ambas de luto riguroso- hicieron su entrada al salón.
Una -la moroi- era rubia y delicada. La otra -la dhampir- no era morena, pero lo dorado de su piel podía sugerirlo. Era -obviamente- muscular y más definida en lo físico, allí donde la moroi era más aniñada.
"Acérquense por favor, niñas. No muero. No soy de... esas", intentó sonreír. "Yo... nunca he podido ver una de cerca, ¿puedo?" y extendió su mano hacia Rose "fui coronada por una, pero desapareció el mismo día... ¿puedes, Rose?" y ella debió acercarse, muy a su pesar, y le acercó el brazo; para que La Reina pudiera verla de cerca "¿duele?"
"No, Majestad. No a mí"
"Interesante. Igual brilla... aún no te puedes comunicar con él, ¿cierto?"
"¿Con quién?"
"Ah, tu Parabatai, claro. El que también lleva esta marca... él se conectó a tí. O tú a él, creo. Y eso, las salvó de la muerte, por congelación"
"Pero, mis padres..." comenzó Lissa.
"Ellos ya estaban muertos, Vasilissa. Estaban sólo ustedes vivas, me temo. Lo lamento mucho. Sus vidas cambiaron... tanto. No. Demasiado... Sus vidas... las de los tres, se entrelazaron inexorablemente".
"No comprendo. Sé que él nos... percibió, pero..."
"Lo que ocurrió fue un portento mágico. Algo único e irrepetible. Y, en cada creación de un Parabatai, se produce un cambio. Esperado o inesperado. Ya no importa. No todos los reinos y reinados se forjan con el nacimiento de un Parabatai. Pero que uno surja como resultado de su creación, es un gran auspicio... El mío surgió así. La Reina Ekaterina convocó a elecciones, cuando apareció el último -también una mujer- y yo salí electa. Y ahora... se salva un linaje del que apenas quedaban 3 miembros... Un portento mágico, sin dudar... Y surgió una Princesa que no estaba destinada a serlo. Y ahora, eres su SK y una Parabatai. ¡Y aún falta un episodio inverso! y no sabremos que es, hasta que pase, claro. Y te conectes a él en un plano... profundo. Y, si este evento no ocurre antes de tu próximo cumpleaños, me temo que deberás casarte con él, Rose. Lo lamento, ser yo y no tu madre quien te lo dice..."
"¡Qué!" chilló Lissa, abrazando a Rose como un pulpo a su presa "Rose tiene 15 años, al igual que yo ¡Y no he pensado en casarme, por lo menos hasta los 30 años! ¡Y acordamos con Rose, el hacerlo juntas!"
"Esa... conexión es inestable, me temo. Demasiado. Y acabará matándola. Y, es posible que, a través de ella, también te pase algo a tí, Vasilissa. Y no vamos a arriesgarnos a perder... a ninguna de ustedes, ¿sí?"
"¡Por favor, Su Majestad", rogó Lissa, "¡tenemos 15 años, si al menos fuera hasta el fin del curso y no hasta su cumpleaños! ¡no me la arranque de los brazos, por favor! ¡la muerte ya lo intentó una vez! ¡Yo la cuidaré!"
"Puedo permitir que terminen esos meses -entre el cumpleaños y el fin de curso- acá. No son tantos meses y estarán protegidas. Se casarán acá, obviamente, y luego Rose y su Parabatai se irán a St. Basil, para que ella termine los dos años que le faltarán".
"Espere, ¿sólo ellos dos? ¡Y qué hay de mí! ¿acaso no cuento para nada? ¡Es mi SK, no el suyo ni el de él!"
"Lamentablemente no. No es posible, Vasilissa. Así que disfruten su tiempo juntas, porque no tendrán más... en muchísimo tiempo más".
