Bueno, para festejar el comienzo de (esperemos) un mejor 2021, me permití imaginar esta pequeña historia, una suerte de paralelo de la fiesta de año nuevo en Binyapi pero actual, que recrea cómo serían las cosas este año entre Sehrazat y Onur...

Feliz 2021

31 de diciembre de 2020

Sehrazat terminó de firmar unos proyectos y llamó a su secretaria para entregárselos. Tomó su móvil y sonrió al ver dos mensajes de audio de Kaan que seguramente intentaba ayudar a su padre a convencerla…

Inspiró hondo y entró a WhatsApp para escucharlos…

"Mamá… esta vez no voy a tomar partido por ninguno, tú sabes lo que pienso… solo quiero decirte que creo que papá te necesita a su lado esta noche y más allá del juego eterno que ustedes juegan… nada… eso…"- dijo y Sehrazat sacudió la cabeza, Kaan estaba demasiado grande.

Entrecerró los ojos y suspiró. Kaan tenía razón. Onur y ella se habían pasado la vida danzando ese juego de amor que solo ellos comprendían. Y ya a nadie sorprendían cuando se separaban y tampoco cuando volvían a estar juntos…

Y es que se habían pasado la vida así… sacando el momento en que ella había estado por casarse con Engin, y finalmente él había ido a buscarla… allí fue el período más largo, estuvieron casi cinco años juntos, cuando trabajaron duro y tuvieron a Leyla…

El resto del tiempo había transcurrido entre idas y vueltas y al principio los niños lo sufrían, pero luego se habían acostumbrado…

"Mamá… - escuchó la voz de Nilüfer en el segundo audio- te entiendo… te juro que lo hago porque odio que papá se ponga así de celoso y tan desagradable por momentos… pero yo se que ustedes se aman… se han amado a pesar de todo… Kaan me prestó su móvil porque no quería que papá se enterara de que te estoy enviando este mensaje… y bueno… espero que estés hoy… ambos se merecen estar juntos…"

Sintió unos golpes en la puerta de su despacho y vio aparecer a Bennu, sonriente con Leyla y Nazim, que como tenían casi la misma edad, se llevaban muy bien…

-Amiga… aquí estamos…- dijo Bennu y se dejó caer en el sillón delante de ella.

-Gracias por todo, Bennu… creí que tenías cosas que hacer en la empresa…

-No… Onur y Kerem decidieron darnos el día libre para preparar la fiesta de año Nuevo y… no fui…

-Mmmmm…

-Creo que nadie trabajó hoy… solo tú…- le dijo y alzó las cejas.

-Solo vine a chequear algunas cosas, firmar papeles…

-¿Hiciste el balance del año?

-Tengo un contador para eso…

-No me refiero al balance de tu estudio, amiga…

-Entiendo… lo hice… hace unos días lo vengo haciendo…

-¿Entonces?

-¿Qué quieres saber, Bennu?

-¿Cómo estás? Ya perdí la cuenta de las veces que te separaste de Onur…

-Bueno, es nuestra dinámica… cada tanto nos tomamos un respiro…

-Pero generalmente el respiro es algo traumático…

-Así somos nosotros, Bennu, intensos en todo… está en nuestra naturaleza…

-Hasta que alguno de los dos se canse…

Sehrazat la miró y suspiró…

-¿Acaso vienes a averiguar si iré esta noche a la fiesta?

-Sé que lo harás… nunca en mi vida vi un amor tan profundo como el de ustedes dos… y tampoco vi uno tan complicado…

-Así es… iré… hace unos días sentí que lo había perdonado y así es… pero él no ha insistido como otras veces, así que no iré a golpear su puerta para decirle que lo perdoné…

-Los adoro a los dos, pero de verdad deberían enfocarse en mantenerse unidos… sus hijos se preocupan…

-Es cierto…- dijo y miró a Leyla, que había tomado unas hojas y dibujaba junto a Nazim en la otra mesa…

No esperó demasiado tiempo en irse a su casa y se preparó para la fiesta. Se miró al espejo y sonrió. Había dejado a Leyla con Bennu antes de volver a su casa para que la llevara a la fiesta…

Tenía el cabello más corto y un poco más ondulado que cuando había ido la primera vez a una de esas fiestas de fin de año…

Eligió un vestido color verde intenso, largo, ajustado al cuerpo, que seguía manteniendo con algo de ejercicio. Tenía buena parte de la espalda a la vista y un escote pronunciado pero que ella sabía llevar. El tajo en la parte trasera le daba buena movilidad, así podría bailar en caso de querer hacerlo…

Se puso perfume, se arregló el cabello y se aplicó un maquillaje muy suave, lo único que resaltaban eran sus labios bien rojos…

Sus zapatos no necesitaron ser tan altos porque el vestido se los cubría en gran parte y así no quedaría más alta que Onur, como siempre ocurría, aunque él no se hubiese quejado nunca de eso…


Un rato después, al llegar a Binyapi, escuchó la música favorita de sus hijos, que seguramente la habían programado a su antojo cuando bajaba de su auto…

La gente de seguridad de Binyapi la saludó y le deseó felicidades, haciéndole una reverencia… no había forma de que no se sintiera la reina de esa empresa, aunque no trabajara más en ella desde hacía años…

Se acercó a las puertas de vidrio y entró, sintiendo que su piel se erizaba en anticipación por lo que vendría…

Divisó a lo lejos a Onur, junto a sus hijos… de espaldas a la puerta. Kaan vestía de traje y Nilüfer había elegido un vestido rojo, corto que seguramente había escandalizado a su padre, y eso la hizo sonreír.

Vio en cámara lenta como Kaan y Nilüfer le llamaban la atención a su padre, mostrándole que ella estaba allí… y la observaban sonrientes, con todo el amor que le tenían…

Sintió que el tiempo se detenía mientras él giraba y sus ojos se encontraban con los de ella…

Recordó el primer año que había ido a esa fiesta, aún contra su voluntad, sus ojos esquivándolo, incómoda, pero a la vez tan interesada, comenzando a enamorarse definitivamente de él…

Onur estaba igual, solo un poco más canoso… le sonrió con franqueza y ella le devolvió la sonrisa.

Muchas de las miradas de la gente que había asistido se enfocaron en ellos. Bennu le sonrió a Kerem, que asintió complacido…

Onur caminó hacia ella, que se quedó de pie en medio del salón.

-Bienvenida…- le dijo y besó sus mejillas, como aquella vez…- buen año…- las mismas palabras en el oído la hicieron retroceder en el tiempo y sonrió más abiertamente cuando él se separó y la miró a los ojos.

-Buen año para ti también…- le dijo y apoyó sus manos en sus brazos.

-Me alegra que vinieras…- le dijo con sinceridad y se perdió en sus ojos.

-A mí también…- dijo ella con placidez.

-¿Qué haremos con nuestras vidas? - dijo él alzando las cejas.

-¿Qué quieres decir?

-Me refiero a cómo sigue todo esto… ambos sabemos que no cambiaremos… que yo seguiré siendo un enfermo de los celos…

-Sin sentido…- agregó ella con una sonrisa.

-Y que tú escaparás a la primera discusión importante que tengamos…

-Así es…- reconoció ella y él sonrió.

-Pero nos amamos… y eso no cambiará nunca…

-No lo hará. - dijo y sintió como las manos de él se depositaban en su cintura con suavidad.

En ese momento, todo se desvaneció a su alrededor, porque las luces bajaron su intensidad y más allá de las miradas cómplices de su familia y de la curiosidad de los otros invitados, solo existían ellos…

Una música suave, demasiado conocida por ella y obviamente por él, comenzó a sonar… su canción… "Noche negra", tan atinada y cargada de significado para ambos…

Onur deslizó sus manos hacia su espalda y la apretó contra su cuerpo para bailar… Sehrazat suspiró y se perdió en sus ojos justo antes de que él comenzara cantarla para ella…

Se movieron al compás de la música mientras él seguía cantando y de a ratos lo hacía en su oído.

Sehrazat se aflojó en sus brazos y se dejó llevar. Y cuando la canción terminó, él se separó de ella y le sonrió…

-Te amo demasiado, mi vida…

-Yo también…- le contestó ella.

-Envejezcamos juntos… pero esta vez en serio…

-Aún con los celos y mis huidas…

-Espero que no tardes tanto en volver… y que mis celos terminen en una noche de amor como las que solemos disfrutar… ¿qué me dices?

-Me encanta… pero hace casi quince años estamos juntos y sigue pasando lo mismo… ¿qué cambiará ahora?

-¿Será que realmente estoy envejeciendo y no quiero perderte? - le dijo y ella sonrió.

-Es posible…

-¿Y si nos casamos?

-Onur, ya estuvimos casados y nos divorciamos…

-Y sin embargo seguimos juntos… y tuvimos una hija… y no tuvimos más porque tú no quisiste…

-Está bien…

-¿Está bien? ¿Aceptas?

-Acepto… no sería la primera vez…

-Te amo…- dijo y le hizo señas a Kaan que se acercó y le entregó un estuche.

-¿Tenías todo preparado? - dijo cuando su hijo le guiñó el ojo.

-Todo…

-Me alegra…- le dijo y se sorprendió al ver el hermoso anillo que él le entregaba.

Por supuesto que se casaron, ya que el ministro llegó un rato después y mientras tanto tuvieron la posibilidad de recibir las felicitaciones de sus familiares y compañeros.

Sus hijos se acercaron a saludarlos cuando todo terminó y Nilüfer abrazó a Sehrazat con ternura…

-No se separen más…- le dijo y besó su mejilla.

-Esperemos que no…- dijo con una sonrisa.

Leyla los besó con dulzura, era la más pequeña y consentida. Se hicieron las 12 de la noche y brindaron por el nuevo año.

Onur la tomó entre sus brazos y la besó con ternura luego del brindis, sin importarle que todo el mundo los observaba…

Se subieron al auto, luego de las recomendaciones a sus hijos mayores de que cuidaran de Leyla y Onur la sorprendió llevándola a pasar la noche al Ritz.

Cuando entraron a la habitación, él la acercó a su cuerpo y la miró de cerca, algo ansioso…

-Mi vida… aquí estamos… quiero decirte que te amo cada día más…

-Onur… me hace muy feliz que después de tantos años aún quieras seguir a mi lado y que más allá de nuestras diferencias, podamos amarnos como lo hacemos… yo también te amo…

-Te eché de menos…- le dijo él y la abrazó, su nariz buscando su lugar en el mundo.

-Sin embargo, no insististe…

-¿Querías que lo hiciera?

-Siempre…

-Bueno, lo tendré en cuenta para la próxima vez… si es que la hay…- dijo él y besó su cuello.

-Esperemos que no…- le dijo ella y lo empujó hacia la cama.

Onur la miró con intensidad y ella lo besó, decidida a deshacerse de la ropa lo antes posible…

Se perdieron en caricias y besos durante un buen rato y luego se quedaron hablando bajo, tratando de recuperarse…

-¿Estás bien? - le preguntó él con una sonrisa mientras besaba insistentemente la piel de sus hombros.

-Muy bien sí…- le dijo ella y lanzó una risita alegre, sintiendo algo de cosquillas- ¿Y tú?

-Mejor que hace casi 15 años, cuando nos conocimos… ¿verdad? - le dijo y alzó las cejas.

-Mucho mejor…- le dijo ella y él se posicionó sobre ella, dándole a entender que aún no tenía suficiente de sus caricias…

Varias veces durante la noche, ambos se sorprendieron al darse cuenta de que la intensidad quizá había mermado un poco, pero el deseo de estar juntos aún iba en aumento…


Bueno, les deseo un feliz y sobre todo saludable 2021! Hasta el próxima historia!